LEVIATHAN
CAPITULO 10: LA SERPIENTE ENROSCADA
PARTE III
ANTES
Pero esa no es la peor parte, esto no lo sabe nadie pero hoy estaba espiando por los alrededores y resulta que todos los barcos que estaban en el muelle han sido destruidos – dijo ella calmadamente.
¡¿Qué?! – exclamaron todos a la vez.
Fue una suerte que no desembarcáramos en el muelle por miedo a la marina, solo espero que el Merry no haya sido visto… pero esto no me gusta – dijo Nami preocupada.
Esta epidemia y la destrucción de los barcos puede que tenga relación… - dijo Sanji mirando su comida algo pensativo, todos voltearon hacia él, sintió la mirada de todos y agregó – solo decía, es algo sospechoso que esas dos cosas pasen a la vez…
No está de más pensarlo, estamos cerca de un lugar misterioso, todo puede pasar… - dijo Luffy.
Cuando vayamos al centro a buscar más información procuren tener cuidado… - dijo Nami.
Trabajar por equipos parece una mejor forma para ir el pueblo, si estamos todos juntos corremos el riesgo de que alguien nos reconozca de paso – dijo Zoro. Todos asintieron en respuesta aprobatoria, era mejor de esa forma, más cuando no sabían que era lo que sucedía en ese lugar.
AHORA
Los equipos serán: a) Sanji-kun, Zoro y Luffy irán a revisar el Merry; b) Usopp, Robin y yo iremos a buscar información en el pueblo – dijo Nami enumerando con los dedos después de decidir a la suerte la composición de los grupos de investigación, para el asunto era mejor ir en grupos pequeños de tres para evitar llamar la atención, las personas del pueblo estaban algo ariscas y era mejor evitar malos ratos. Se dieron cuenta que al estar por la ciudad todos los miraban con recelo y resultaba bastante incomodo, así que hoy se mezclarían con los pueblerinos para buscar información.
Yo quería ir con las chicas… no con estos dos… - dijo Sanji desanimado, lo menos que quería era estar cerca de Zoro.
Tampoco quiero ir con ceja rizada – dijo Zoro de la misma forma.
Me alegra que sea mutuo – contestó Sanji.
Me alegra que te des cuenta – devolvió Zoro.
Nos veremos al atardecer en el hotel~ - dijo Luffy ignorándolos y caminando adelante mientras cantaba una canción sin sentido alguno; Zoro y Sanji continuaron discutiendo mientras caminaban detrás de él.
¿Estás segura que estarán bien? – dijo Usopp viendo como se marchaban aquel equipo, cada uno iba por su lado, hacerlos trabajar en equipo sería un desastre, esperaba que al menos no se perdieran y pudieran regresar con ellos.
Eso creo… - dijo Nami un poco indecisa al ver la actitud de los tres, le preocupaba dejar a Luffy libre por ahí, ese chico podía atraer los desastres como los dulces a las hormigas, esperaba que no se metieran en problemas.
Deberíamos apresurarnos, ya es mediodía – dijo Robin mirando un mapa de la ciudad, se lo pasó a Nami para que eligiera por dónde empezar la búsqueda. Nami tocó el primer bar que encontró en el mapa, era el mejor lugar para comenzar, ya que los borrachos nunca mentían.
Es un buen lugar – dijo Usopp no muy convencido pero era lógico, nadie querría decirles nada de buenas a la primera, así que comenzaron a caminar rumbo al centro.
Por cierto, debo contarles algo a ustedes dos, escuché de Luffy que iríamos en busca de los sujetos que destruyeron el barco y también del traidor… - comenzó Robin aprovechando de que ninguno de los otros tres estaba cerca para escuchar. Nami y Usopp asintieron con determinación.
Ara, así que es en serio, que bueno que investigué pensando que esto podía pasar, Luffy esperó demasiado ¿no? – Nami se sintió aludida por lo dicho, pero no podía debatir, ella había mantenido a Luffy dos años para que no se arriesgara.
Si… pero ahora es diferente, vamos en serio todos, solo que esos dos no saben nada de este asunto aún – dijo la pelinaranja.
No le hemos contado y tampoco nos han dicho nada de hasta dónde nos acompañarán – agregó Usopp.
Cuando regrese les hablaré de este asunto - prometió Nami mientras daba un largo suspiro.
Bien, les explicaré lo que sucede, nuestro traidor ha establecido una alianza con otra dinastía vampírica que desconozco, su objetivo es ingresar al Leviathan y por eso está trabajando en "equipo" con alguien más. Con respecto a los demás clanes, han visto esto como una amenaza y planean algo en las sombras – dijo ella.
¿Leviathan? ¿También está interesado en eso? – preguntó Usopp sin creerlo.
No pude conseguir la ubicación exacta de él, pero sé a dónde se dirige en estos momentos, planea ir al "Puente de las Luces" – dijo Robin.
¿Puente de las Luces? Pero eso está después de atravesar a la Sirena de la muerte y antes de eso está el mar de la niebla… además de que está bastante lejos – dijo Nami.
¡¿Sirena de la muerte?! ¡Da miedo! – Usopp abrazó una pierna de Robin muerto de miedo.
Dicen que es una criatura que te hipnotiza con su lastimero canto; destruye barcos, ahoga a los marineros, desaparece personas, etc; hay todo un historial de ella y de lo que puede hacer, sin embargo no hay forma de probar que es cierto, ya que esos solo son rumores – dijo Nami con miedo igual.
Incluso si podemos llegar a ella no hay garantía que sobrevivamos al mar de niebla, ya sabes, hay muchos monstruos que se subirán al barco para descuartizarnos y luego hacer barbacoa con nuestros cadáveres – dijo como si nada Robin.
¡No digas esas cosas, Robin! – Nami y Usopp estaban aterrorizados con solo imaginarse la escena, tal vez no era tan buena perseguir a ese sujeto.
Sería más rápido atravesar el triangulo de las Bermudas y llegar a New Orleans como ustedes tenían planeado, si es como dice Usopp es probable que ganemos semanas de viaje en dos días – dijo Robin muy sombría, asustando más a sus otros dos compañeros.
Cada vez esto me parece una pésima idea… - decía Usopp recordando su experiencia paranormal con el extraño triángulo de las Bermudas.
¿Y qué tal si lo que hace que la gente se quede dormida es un monstruo aterrador? – dijo de pronto Luffy mientras caminaba y marcaba su paso con una rama que había encontrado por ahí. La posibilidad en la mente de Luffy que se tratara de eso era del 100 %, ya había visto que en donde estaban la cosa menos posible siempre resultaba ser la verdadera.
¿Y a ti que te parecería aterrador? – preguntó Sanji, le daba curiosidad saber que podía asustar a ese chico que andaba despreocupado por la vida. Además de que quería hacer un poco de conversación. Desde que había sucedido el asunto de la mordida en el tobillo por parte de Zoro, los dos estaban algo distanciados, les resultaba incomodo estar uno cerca del otro.
Bueno… que tuviera cuernos y estuviera comiéndose mi cena – Luffy dibujaba algo en una libreta que había sacado de quien sabe donde – algo así – les enseñó un dibujo de algo que parecía ser un trapo con patas y cuernos que llevaba un plato a medio comer en la boca. Adicionalmente, había un letrero arriba que decía que media cinco metros de alto. A todo esto alguien los seguía con la mirada, entre los arbustos, temblaba de miedo porque aquellos tres les parecía peligrosos, esperaría que se fueran para escapar a su hogar, pero dado a lo que conversaban, se demorarían bastante.
¿De qué tamaño es ese plato entonces? – dijo Zoro algo asombrado.
Ah, también roba sake y es enorme – agregó Luffy.
Bien, hay que derrotarlo – dijo Zoro muy serio tomando su espada.
¡Todo lo que les importa es la comida y el sake, no le temen a nada en absoluto! – gritó Sanji exasperado, al parecer lo único que tenía aterrador el dibujo de Luffy era lo pésimo que era, bien podía volverse ilustrador de cuentos de terror para niños, tenía talento de sobra para ello.
¿Cómo que no? Una vida sin sake no es vida… - dijo Zoro con aún más seriedad.
Una vida sin comida… ¡no quiero imaginarlo! – Luffy miraba a Sanji también igual de serio que Zoro.
No me miren así, les diré que de verdad me haría temer… ¡Una vida sin mujeres! ¡Eso si es aterrador! – dijo Sanji mirándolos de igual forma. No tenían idea de cómo diablos habían llegado a ese tema pero defenderían sus puntos a capa y espada. Corrección: a patadas, a espadas y golpes. De repente todos se miraron y luego observaron el arbusto con detenimiento hasta que los tres dirigieron sus ataques a un indefenso árbol que estaba cerca del arbusto.
¡Deja de observarnos! – gritaron los tres.
¡Gyyyyyyyyyyyyaaaaaaaaaaaa auxilio! – el grito de una criatura pequeña con cuernos y un sombrero muy singular se hizo escuchar por el bosque, los tres quedaron asombrados al no saber decir que tipo de animal era el que acababa de gritar.
¡¿Habló?! ¡¿El tanuki habló?! – dijo Luffy con brillos en vez de ojos de lo impresionado que estaba.
¿Tendrá buen sabor? Si lo seguimos tal vez nos guie a donde tiene todo el sake escondido – dijo Zoro decidido comenzando a perseguirlo.
¡Oi, yo me quedó con la comida! – gritó Luffy detrás de él.
¡No se crean sus propios desvaríos, idiotas! – comenzó a correr detrás de los dos locos que babeaban mientras corrían - ¡me quedo con todas las mujeres! ¡¿Escucharon malditos?! – otro más había caído en la locura. El silencioso bosque ahora un concierto de sonidos de árboles cayendo por el paso de la triada de locos que perseguía a una desafortunada bestia.
¡Alguien ayúdeme! ¡Auxilio! – el pobre "tanuki" iba pidiendo auxilio inútilmente, acabaría en algún estofado, estaba seguro, debió seguir las indicaciones del doctor. Pero sabía que si no investigaba el doctor moriría pronto, no era algo de lo que tuviera muchas opciones en este momento.
¡Gomu Gomu no Rocket! – Luffy utilizó dos árboles bastantes grandes para impulsarse y estrellarse contra su presa, debido al fuerte impulso los dos terminaron estrellándose contra una roca enorme, quedaron momentáneamente inconscientes.
¿Crees que el tanuki esté vivo? – Sanji tocó con una ramita al "Tanuki".
Después de eso lo dudo… - dijo Zoro llegando a ponerse a lado de Sanji para observar a la pobre victima de las técnicas de Luffy.
¡Ustedes, aléjense del tanuki! – gritó un hombre quien tenía un peinado algo extravagante, con ropas algo andrajosas y un sombrero de copa alto, en sus manos llevaba una espada.
¡No soy un tanuki, soy un reno! – gritó la criatura bastante indignada levantándose de improviso.
Oh, volvió a hablar – dijo Sanji sorprendido.
Chopper quédate atrás – indicó su salvador desenvainando una espada con temor.
¡Hai, doctor! - Chopper se escondió detrás de una de sus piernas.
¡Cejas rizadas, aléjate de él! – gritó Zoro echándose para atrás junto con Luffy.
¡Tengo un nombre! – griitó de vuelta Sanji - ¿Y por qué? No veo nada peligroso…
¡Tiene una espada de plata! ¡Estoy seguro que huele a plata! – dijo Luffy en alerta.
¿Jah? ¿Plata? ¿Y eso qué ti-…? – no pudo terminar de formular la última pregunta porque algo filoso rozó la piel de su cuello causándole una sensación de picor desagradable, las siguientes estocadas de parte del sujeto que llamaba Doctor el pequeño monstruo fueron más directas y certeras, rozando varios puntos de sus brazos y pecho. Sanji saltó hacia atrás para salir del alcance de la espada de plata, preguntándose que era sensación tan extraña que tenía, sentía que se hubiera quemado con fuego, las heridas comenzaban a abrirse más.
Vaya, vaya, así que son vampiros… bueno tal vez ese de ahí no tanto, ¿eres un novato, no? – apuntó su arma a Sanji, era el que era más humano, sería más fácil de herir si jugaba bien sus cartas.
Ya es hora de jugar – dijo Zoro tomando su espada, se cargaría a ese sujeto de una vez, si usaba su arma como escudo y evitaba que lo tocaran las estocadas de él, sería beneficioso.
Espera, yo me encargo – dijo Sanji interponiéndose entre Zoro y el doctor. Sanji corrió a una velocidad impresionante ubicándose detrás del dueño de la espada.
"¡Qué rápido…!" – el anciano volteó lo más rápido que su cuerpo le permitía a su edad, si le llegaba a dar un codazo podía salvarse del golpe que probablemente le daría su atacante.
Deberías cuidar mejor tu condición… - Sanji solo tocó la punta del mango de la espada para que esta cayera bien lejos de su poseedor. El rubio tomó la muñeca del anciano y la observó con detenimiento.
¿Qué? – preguntó el anciano.
Nada, solo que pareciera que estuvieras sufriendo desnutrición… - dijo Sanji un poco molesto.
Estaba buscando comida… - dijo Chopper en frente del doctor.
mmm ya veo, bueno como ando de buen humor… les prepararé algo, ya que yo también tengo hambre… - Sanji miró a Zoro y a Luffy.
Luffy ve a buscar algo comestible y Zoro lleva al anciano raro – ordenó el rubio.
¿Sabes cocinar? – preguntó Zoro, Luffy estaba en espera de la respuesta del rubio.
Un poco… solo que dejé de hacerlo porque lo hago fatal – dijo él.
¡Yay! ¡Iré a buscar algo entonces! ¡Estoy seguro que sabrá delicioso! – Luffy salió corriendo con baba en la boca.
¿Por qué debería de obedecerte? – dijo Zoro.
Obedece al cocinero de turno o te mueres de hambre… - dijo Sanji sonriente.
Hai hai – dijo Zoro tomando por el brazo al acompañante de Chopper.
¡Esperen! ¿No me iban a comer? ¿Por qué nos ayudan? – dijo el reno bastante desconfiado.
Oh, es verdad, podemos comer reno asado, gracias por la sugerencia Chopper – dijo Sanji sarcásticamente mientras caminaba adelante.
¡Gyyyyyaaaa! ¡Cooperaré! ¡Cooperaré! – dijo el reno entendiendo la amenaza, era mejor no seguir preguntando.
No me malentiendan, no hago esto por ustedes, solo tengo hambre… - dijo el rubio.
Siempre tan sincero – Zoro se rió un poco, era gracioso que el rubio pecara a veces de tsundere.
¡Ah, maldición! – Sanji se tocaba las heridas causadas por la espada del anciano – siento que mi cuerpo tiene comezón – dijo frustrado.
Agradece que no tengo un gran espíritu, si no ahora serías un puñado de cenizas – dijo el anciano.
¿Qué quieres decir? – preguntó Sanji.
Alguien de gran espíritu y voluntad puede hacerle frente al mal, lo mismo cuando enfrentas a alguien con una espada de plata, es para alejar el mal, como el anciano estaba débil solo te causó esa alergia que durará varios días en sanar – explicó Zoro – por eso te dijimos que te alejaras…
¿Qué? ¿Días? – le esperaban unos días bastante malos a Sanji. El anciano pasó su vista ahora a otra cosa que le llamaba la atención.
¿De dónde diablos sacaste a ese oso, chico goma? – preguntaba el anciano al ver tremendo animal en la entrada de su casa.
¡Es enorme! – dijo Chopper asustado.
Bien, probemos a ver – Sanji cortó un brazo con un cuchillo a una velocidad aterradora para el reno.
¡Gyaaaaaa asesino! – Chopper se agarró de la cabeza de Zoro asfixiándolo en el proceso.
Por cierto, ¿por qué el tanuki puede hablar? ¿Y quién eres? – dijo Luffy mirando como Zoro luchaba para arrancarse a Chopper de la cara.
Mi nombre es Hiruluk, soy el doctor chamán del pueblo– dijo el anciano – Chopper es un reno que se comió la Hito Hito no mi, gracias a eso puede hablar como un ser humano – terminó.
¿Y entonces por qué estabas a punto de morirte de hambre? – preguntó Zoro librándose al fin de Chopper, sujetándolo para que no viera la carnicería que llevaba Sanji en la cocina.
No he podido bajar al pueblo desde hace una semana, enfermé de algo de lo que no estoy seguro que es, Chopper intentó bajar al pueblo pero lo persiguieron por su apariencia y creen que es el causante de la enfermedad del sueño – dijo Hiruluk afligido.
Y no lo es, ¿verdad? – dijo Zoro, viendo difícilmente que esta fuera una criatura peligrosa. Si temblaba de miedo nada más por ver a alguien cocinando salvajemente, dudaba mucho que incluso pudiera atacar a una persona para inducirla a dormir.
¿Qué es eso de la enfermedad del sueño? Robin estaba hablando de ello esta mañana – dijo Luffy atento.
Oi, no estabas prestando atención, ¿verdad? – dijo Zoro, comprendiendo que tanta charla en la mañana fue en vano.
Estuve presente para escuchar los detalles extra-oficiales – comenzó Hiruluk- todos se quedan dormidos y no despiertan por más esfuerzos que se hagan, pero eso no es lo peor, hasta hace poco hubieron 15 víctimas fatales que presentaban heridas fatales que solo aparecieron de la nada mientras eran cuidados por las enfermeras, ninguna de ellas hizo algo contra ellos – Sanji apareció con unas bolas de arroz rellenas de carne para todos, las repartió mientras seguía escuchando los detalles de la enfermedad.
Ten estúpido marimo – Sanji le lanzó el plato de onigiris y una botella de sake que encontró en una alacena, Zoro a duras penas y pudo atrapar con movimientos rápidos todo lo que le había lanzado Sanji, sorprendiendo a Chopper.
¡Eso fue increíble! ¡Hazlo de nuevo! – dijo Chopper.
¡No soy tu entretenimiento! – contestó Zoro exasperado.
¡Delicioso! – todos probaron la comida de Sanji.
¡Cállense! ¡No quiero sus felicitaciones! ¡Solo acepto las felicitaciones de las hermosas damas! – dijo Sanji en contestación mirando hacia otro lado algo avergonzado, expresión que pudo ver muy claramente Zoro para fastidio de él.
Cocinas bien, estúpido cocinero – felicitó a su forma Zoro mientras devoraba el plato haciendo que Sanji se avergonzara aún más.
¿Entonces qué cree pudo pasar? – preguntó Sanji tratando de cambiar el tema de la comida, no soportaba que todos lo miraran totalmente maravillados. Le hacía sentir una nostalgia de algo que no quería recordar.
Mi hipótesis es que fueron asesinados dentro de sus sueños – dijo Hiruluk.
¡¿Asesinados?! – repitió Luffy.
Como tengo algo de conocimientos en el campo del ocultismo, estoy seguro de lo que digo, hay criaturas que pueden hacer esto fácilmente, además todos los que se que murieron o están dormidos, mencionaron que habían tenido sueños extraños e incluso pesadillas – dijo Hiruluk.
¿Cómo sabes eso? Si no has bajado en una semana al pueblo – preguntó Zoro.
Tengo den den mushis por todos lados, para mi trabajo claro está, por casualidad escuché todo… - dijo el muy orgulloso.
¡¿Qué clase de trabajo es el que tienes?! ¡Eso es violación de la privacidad! – gritó Sanji.
No, solo vigilo que no haya nadie enfermo, cuando lo haya mágicamente bajaré y les diré "sentí que había alguien enfermo y he venido a ayudar", me veré tan genial – dijo él como si nada.
Básicamente, no estás diciendo que todo lo que sabes lo escuchaste desde aquí ¿no? – preguntó Luffy.
Si, también sé que todo comenzó exactamente hace siete días, por eso los del pueblo creen que los extranjeros trajeron la enfermedad y están revisando todos los registros de las personas que entraron a la ciudad en ese tiempo – dijo el doctor.
Ya entiendo porque nos miraban a todos muy extraño – dijo Zoro dando una gran bebida a su botella de sake.
Lamentablemente creo que yo tengo la enfermedad del sueño, he tenido sueños extraños con una serpiente negra… temo no despertar un día de estos… - Hiruluk se veía preocupado.
¿Dijiste serpiente negra? – Zoro miró preocupado al doctor.
Si, es enorme y cada vez es más grande, o eso aparece en mi sueño – el anciano miró la hora con espanto – creo que deberían volver al lugar donde se hospedan, ya es muy tarde, es peligroso andar por aquí de noche – les indicó.
Es verdad, estoy preocupada por Nami-san y Robin-chan – dijo Sanji levantándose.
He dejado comida en el almacén, les puede durar una semana entera – Sanji le indicó a Chopper.
Gracias – dijo este lloriqueando de felicidad.
Si tienen algún problema llámenme – dijo el doctor tirándole a Luffy un den den mushi de pulsera en donde tenía un número apuntado en la cinta.
Lo tendremos presente – agradeció Luffy retirándose junto con los otros dos.
¡Nami-san! ¡Robin-chan! Regresamos – dijo un enérgico Sanji abriendo la puerta.
No-Nova-san… - Robin se encontraba apoyada de una pared y algo lastimada.
¡¿Robin-chan qué sucedió?! – Sanji corrió hacia ella, se percató que junto a esta estaba Nami y Usopp tirados en el suelo.
Unas serpientes… ellas están en todos la-lados… - a Robin le costaba estar despierta.
¿Qué dices? – Zoro interrogó, sabía que había algo que no le agradaba del relato del sueño de Hiruluk. Ahora esto se lo confirmaba por completo, había un demonio serpiente en esa isla ahora mismo.
Nosotros la trajimos… - dijo Robin – estoy segura…
¿Qué? – Sanji tomó a Nami entre sus brazos para hacerla reaccionar.
¿Qué fue lo que sucedió exactamente Robin? – Luffy trató de sujetar a Robin que amenazaba por desplomarse en el suelo.
Los aldeanos muertos se levantaron… - ella señaló hacia afuera – tenemos que irnos de aquí, somos presa fácil, ellos destruyeron los barcos para que no escapemos de la isla.
Una sensación desagradable lo invadió al tocar a Nami, un humo negro subía por su brazo y aprisionaba su cuello, trató de pedir ayuda pero parecía que nadie más se había dado cuenta. Incluso le daba la sensación de que nadie más podía ver aquel humo. De repente sintió que la fuerza abandonaba su cuerpo.
El ruido sordo de algo cayendo sobre el suelo de madera alertó a los demás nakamas del estado de Sanji.
¡Oi, cocinero! – dijo el peliverde con angustia. Sanji comenzaba a sumergirse dentro de un oscuro y profundo sueño.
Aproveché que tenía algo de tiempo para actualizar este fic, mañana seré esclava de mi otro curso ;n; , bueno que más da…
Por cierto, eso de los den den mushi esparcidos por la ciudad por parte de Hiruluk es una locura que pensé una vez mientras veía la saga de Drum. La habilidad de Kureha de saber cuando alguien estaba enfermo, imaginé a Hiruluk tratando de imitarla a su forma XDDDD, quizás la posible explicación de esa habilidad… ok no ._.
Nos vemos la otra semana ~ 83
DEATH GOD RAVEN :3
