¡Feliz Día de la Mujer! Aunque no se necesita de un día específico para celebrar, les deseo un bonito día.
IM:AA no me pertenece.
"Me gustas"
Pepper estaba en la camilla de la armería. Abrió los ojos lentamente, sentía algo en su brazo. Agachó la mirada y vio que era Tony quien estaba dormido al lado de ella. Le tomaba de la mano y su cabeza reposaba en su brazo. Ella sonrió, pero pronto se le borró de la cara al recordar porque estaba ahí, o más bien no recordarlo.
Se sentó en la camilla despacio para no despertarlo pero no lo logró y en seguida el inventor abrió los ojos. Despertó lentamente y la miró. Se puso feliz al instante de verla.
-Hey, ¿cómo estás?- preguntó Tony. Ella respondió con leve "bien", seguía preguntándose qué hacía allí.
-¿Qué me pasó Tony? ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué hora es?- preguntó la pelirroja en menos de un suspiro. El chico se rió un poco. Hacía tiempo que no la escuchaba hablar tan rápido.
-Tranquila Pep, ayer te desmayaste y Rhodey y yo te trajimos aquí. Creo que no estás tan recuperada después de todo. Lo mejor será que vayamos al hospital en la mañana.
Pepper lo había estado escuchando atentamente hasta la última parte, "¡en la mañana!".
-¿Qué hora es?- Preguntó ella desconcertada.
-Las… 2:23 Pep- respondió el chico checando su reloj.
-La-las ¡2!- exclamó Pepper casi pegando un grito- Tony me tengo que ir mi papá me va a matar, yo…- empezó a decir Pepper pero Tony la corto calmándola.
-Pep, está bien. Tu papá está fuera de la ciudad. Te mandó un mensaje anoche, pero tú estabas inconsciente así que le respondí por tí, toma- y le entregó su celular. Pepper lo checó y leyó el mensaje. Decía que estaba en la ciudad vecina pero que volvería ése mismo día en la tarde.
-Gracias, pero sigues sin decirme qué pasó- insistió ella. Los dos seguían en la misma posición, a excepción de que Tony se había acercado más a ella.
-Te desmayaste Pepper. Después de eso Rhodey y yo empezamos a correr algunos exámenes sobre tu condición. Sólo había sido una baja de presión, nada grave. Me quedé vigilándote y al parecer me dormí.- dijo Tony. De pronto había sentido un pinchazo, pero no físico, sino por no saber qué era lo que tenía ella. Después de que Pepper había dejado de respirar tal como había dicho la había llevado a la camilla, pero una vez allí la chica había vuelto en sí. Los exámenes no habían mostrado nada, sólo que estaba inconsciente pero que se recuperaría. Hasta su temperatura había vuelto a la normalidad y todo. Nada que demostrara que algo le hubiera pasado.
Tony había decidido no contarle lo que en realidad había ocurrido. Que no respirara y de paso el desmayo era grave, pero peor era que los análisis dijeran que estaba bien cuanto era obvio que no. No quería espantarla, sólo averiguar mientras el porqué de eso.
-Oh, ya veo. Jamás me había pasado, qué bueno que estaba aquí- dijo Pepper levantándose de la camilla y pasando distraídamente una mano sobre el collar que le colgaba aún del cuello.
-Sí, no me vuelvas a hacer eso Pep- pidió Tony tomándola por los hombros- fue peor que una pelea con Whiplash.
-Bah- exclamó la chica- eres un exagerado.
-En serio, ¿por qué crees que me quedé contigo?- ella se quedó pensando- mandé a Rhodey a dormir porque ya era tarde, pero yo no te podía dejar aquí, no sola.
Cada vez que Tony hacía este tipo de comentarios Pepper se sonrojaba. Era tan obvio que ninguno de los dos se daba cuenta cuando coqueteaban entre sí, que pasaba a menudo. Pero era más que un simple coqueteo, eran sus sentimientos de los que hablaban pero nada más no. Al menos no hasta ahora.
-Amm… gracias Tony. Eres muy lindo- dijo ella y a continuación lo abrazó. El recibió al abrazó cariñosamente. Le rodeó la cintura y ella su cuello.
-De nada Pepper, de nada- dijo Tony pasando una mano por su cabello. La separó de él y no supo porqué pero la besó. Pepper se sorprendió ante las acciones de Tony. Él al darse cuenta de que ella no respondía se apartó.
-Lo siento- dijo él- lo siento Pepper- iba a irse de ahí pero ella lo detuvo tomándolo por el brazo.
-No es que…- ni siquiera encontraba palabras para explicar lo que sentía. Confundida, feliz, sorprendida-. Perdón, no quise decir,…, yo no… creí que. ¿Fue sólo producto del momento ¿verdad?
-¿Qué? Pepper claro que no, bueno sí en parte pero tú me gustas- soltó Tony y ella quedó nuevamente sin habla.
-¡¿Qué?!- exclamó ella- creí que te era indiferente.
-Yo creí eso también- y ambos se echaron a reír.
-¿Por qué nos reímos?- preguntó él.
-No sé, tal vez porque esto es muy tonto.
-¿Tonto?- dijo él parando de reír.- ¿Por qué tonto?
-Pues sí, ninguno de los dos sabíamos que nos gustábamos y…- Pepper se interrumpió. Acababa de dar en la cuenta de lo que significaba. Ese sentimiento, nada más y nada menos que amor. Se quedó mirando a Tony y a sus brillantes ojos azules que la escrutaban.
-Presente Pepper. Gustar- y por segunda vez Tony la besó, excepto por la diferencia de que Pepper esta vez sí le respondió.
No pudieron durar más de unos segundos y al separarse quedaron a unos pocos centímetros. Pepper estaba feliz, y él también. Se sentía también tan extraños. Ambos habían deseado este momento desde hace tiempo, pero nunca pensaron que la enfermería de la armería y en la madrugada sería el momento perfecto.
-Entonces…
-Entonces…
Y volvieron a besarse, cada vez con más confianza en sus movimientos. Tony estaba deslizando sus manos por su cintura y ella le revolvía el cabello. Se separaron hasta que necesitaban aire.
-De haber sabido hubiera hecho esto hace años- dijo Tony lejos de soltarla y haciéndola reír.
-Oh, vamos Tony- dijo ella y le dio un pequeño beso en la mejilla y bostezando. Habían olvidado por completo que eran las 3 am.
-Sera mejor que durmamos- dijo él pero Pepper se quedó viendo la camilla y luego volteó a verlo a él. Tony captó la indirecta.
-Yo me quedaré en el suelo Pep, tú estarás bien en la camilla.
-Perdón Tony, será mejor que yo me vaya y tú…
-Nah, está bien- dijo él- no voy a dejar a mi novia sola ¿o sí?
-No- murmuró Pepper todavía con la palabra novia en la cabeza- no Tony.
…
Días después la escuela entera ya sabía que Pepper y Tony estaban saliendo, y es que no había momento en que no lo demostraran. Si no iban tomados de las manos Tony le robaba un beso a Pepper o ella lo abrazaba. Eran la pareja del momento, decían en la escuela. Después de todo Tony era super famoso por la empresa de su papá y a los dos días que había ocurrido lo de la armería, en las notas de sociedad y hasta en las noticias habían hablado de la buena nueva sobre el chico. Incluso el papá de Pepper después de enterarse había hablado seriamente con Tony. Ella por supuesto se había muerto de la pena, pero no más que Tony cuando Roberta le dio la "charla" que hizo que el genio implorara trágame tierra por más de hora y media.
-En serio Pepper, ¿por qué no me acompañaste ayer? Así hubieras impedido esa tortura- dijo Tony tomado de la mano de su novia hacia la armería. Ella no paraba de reír mientras él le contaba de sus infortunios.
-Eres un e-x-a-g-e-r-a-d-o- replicó Pepper alargando la palabra- aunque no me hubiera gustado para nada estar ahí.
-Claro que no, pero todo con tal de estar contigo Pepper, lo que sea- dijo Tony pasando un brazo alrededor de su cuello.
-Awww- exclamó ella y se besaron. No duraron mucho porque unos flash empezaron a sonar alrededor de ellos y una bola de reporteros comenzaron a lanzarles preguntas.
Tony acostumbrado a esto hecho a correr tomando a Pepper de la mano. No soportaba los paparazzi. Normalmente no lo molestaban, pero una foto de ellos para los chismes significaba una buena paga.
Pepper iba tras de Tony hacía un callejón para que él se pudiera poner la armadura, pero de la nada ella empezó a correr más rápido que él y en menos de 5 minutos ya se encontraban en la armería jadeando.
-Pero… qué- dijo Tony todavía sin aire- ¿Pepper cómo le hiciste?
Ella le hubiera respondido de no haber sido porque estaba brillando del mismo color azul que su collar lo hacía.
-¿Tony?- la pelirroja lo llamó temblando por lo que le estaba pasando.
El chico de ojos azules se le quedó viendo hipnotizado por la escena. ¿Qué te sucede Pepper?
Yey! Espero que les haya gustado, ya era tiempo que esos dos admitieran lo que sentían, ahora nada más ver qué onda con Pepper. ;)
