EPÍLOGO: UN AÑO DESPUÉS
Notas de la autora:
Si has llegado aquí porque te ha saltado un aviso de actualización, la explicación la encontrarás en las notas del primer capítulo, aunque el resumen es que le he hecho modificaciones al fic XD
Pero si has llegado porque lo estabas leyendo desde inicio, espero que te guste el final de este fic :-D
EPÍLOGO: UN AÑO DESPUÉS
—¡Qué rabia me da! —exclamó Kaoru en cuanto Kenshin cruzó la puerta—. ¡Ahora que empezaba a tener alumnos!
Kenshin se acercó a su mujer que se encontraba sentada en el suelo de la casa mirando hacia el patio. Para Kenshin, la imagen de Kaoru bañada por el sol siempre sería una escena adorable, pero desde hacía un par de meses, aquella visión había mejorado.
Kenshin se sentó detrás de ella y la albergó entre sus brazos. Le retiró el pelo a un lado y dejó un ligero beso en su cuello mientras pasaba sus manos por su vientre. Kaoru estaba embarazada de seis meses, pero sólo hacía un par de ellos que se le había empezado a notar. Su vientre crecía día a día y ya podían sentir cómo se movía.
La jornada de ese día había terminado sin incidentes, así que pudo regresar a casa sin demora. No quería perderse ni un minuto de aquellos meses, además de que Kaoru cada vez podía hacer menos esfuerzos y por eso quería mantenerse alrededor de ella para cuidarla. Kenshin era consciente de que era muy protector por naturaleza, pero aquel instinto había sobrepasado todos los límites.
—Yahiko lo hace bien —le dijo en tono conciliador. Kaoru se ponía muy nerviosa pensando que no podía dar las clases como un maestro debería hacerlo—. Es un buen arreglo: tú impartes toda la teoría y él la parte práctica. Son alumnos nuevos; ninguno puede hacerle frente aún a Yahiko —rio él.
—Si lo sé… —dijo desanimada—. Pero quería dar las clases yo.
Kenshin la abrazó con más fuerza.
—No te preocupes. En unos meses podrás hacerlo tú.
Kaoru pasó sus manos por encima de los brazos que la sostenían y se quedaron un rato disfrutando del momento…
Hasta que una voz conocida los sacó de él.
—¿Hay alguien en casa?
Kaoru se tensó en sus brazos.
—¡No puede ser!
Kaoru se puso de pie y, en cuanto Sanosuke apareció en su campo de visión, gritó corriendo hacia él.
Kenshin se quedó muy asombrado viendo a su amigo ante ellos por fin. No tenía constancia de que hubiera vuelto ya a Japón. Sabía que solucionar su problema con las autoridades le estaba llevando más de lo que esperaban, pero no sabía que ya había ocurrido.
—Sanosuke, me alegra verte —le saludó.
Kaoru seguía abrazada a él, pero Sanosuke la separó y la miró de arriba abajo.
—Veo que la vida de casada te sienta bien, Kaoru —dijo con una sonrisa. La hizo dar una vuelta sobre sí misma—. Pero creo que has engordado.
Kaoru le dio puñetazo que tuvo que hacerle daño.
—Estoy embarazada, ¡cretino! —le gritó.
—Ya lo veo —se quejó frotándose la zona dolorida—. Sólo te tomaba el pelo.
—Pues no lo vuelvas a hacer —le amenazó.
—Kaoru está muy susceptible con ese tema —intentó explicar Kenshin. Pero se detuvo en cuanto el aura asesina de la joven empezó a notarse—. ¿Acabas de llegar?
—No, llevo ya unas semanas aquí.
—¿Dónde estuviste? —preguntó con curiosidad Kaoru.
—En Aizu —contestó sin ambages—. Fui a visitar primero a Megumi.
—¿Y por qué no pasaste antes por aquí? —se extrañó ella—. Tokio queda más cerca.
—Depende del muelle donde atraque el barco —le dijo con descuido.
—Ah, por supuesto… —sonrió aceptando su respuesta—. Voy a preparar algo y nos cuentas cómo te ha ido este año fuera.
Kaoru se adentró en la casa y Kenshin estudió a Sanosuke con suspicacia.
—¿Te dejó más cerca de Aizu? —cuestionó mordaz.
Sanosuke le miró como si se hubiera vuelto loco.
—¡Por supuesto que no! —rio él—. Esa chica es muy inocente.
—¿Estáis juntos? —preguntó con curiosidad.
—Lo intento, pero Megumi se resiste. —No parecía para nada abatido—. Sé que sólo se hace la interesante —dijo presuntuoso—. Al final, caerá.
Kenshin se alegraba por ellos, aunque no sabía si conseguirían sobrevivir mucho tiempo juntos. Serían una pareja explosiva que se matarían entre ellos en menos de dos semanas.
«Al menos, no van a aburrirse», rio para sus adentros.
—Entonces, ¿ya no te buscan?
—No, lo conseguimos arreglar. Megumi me ayudó con las gestiones aquí.
Kenshin no mencionó que podría haber recurrido a su ayuda. Sanosuke sabía, sin género de dudas, que sólo hubiera tenido que decir una palabra para que lo hiciera. Pero de igual forma, Kenshin era muy consciente de que su amigo no se habría sentido cómodo si lo hubiera solucionado por ser quien era.
—Me dio pena no estar aquí para vuestra boda —se lamentó mientras miraba el lugar por el que Kaoru se había ido.
—Se te echó de menos.
Él fijó su atención otra vez en Kenshin.
—Así que vais a tener un hijo… —mencionó alegre—. Quién te lo iba a decir, ¿eh?
—¡Y tanto! —exclamó—. Me hace mucha ilusión. Después del problema con Enishi esto ha estado muy tranquilo. Esperaba que con él por fin hubiera cerrado esa parte de mi pasado, pero creo que empiezo a creérmelo de verdad.
Sanosuke le puso una mano en el hombro en señal de apoyo.
—Eso espero yo también. Mereces tener una vida tranquila, después de todo, aunque… —dudó un poco antes de continuar—, tengo entendido que eres ¿policía?
Kenshin rio ante la cara de desconcierto que puso Sanosuke.
—Hago rondas, sí. Es bastante entretenido, aunque no lo parezca —explicó él—. Nunca había hecho tanta vida social como ahora. A los demás compañeros la gente no los para cada dos por tres para hablar con ellos, pero a mí… —se rio al pensar la de veces que los ciudadanos le detenían para contarle cualquier bronca insignificante que hubieran tenido con otra persona—. Creo que es por no llevar el uniforme. A la gente le da más confianza.
Sanosuke bajó sus ojos descaradamente a la espada que llevaba al costado.
—Claro… Porque de toda la vida, un uniforme impone más que una espada —se mofó. Le dio un par de palmaditas en el hombro—. Es un don que tienes, Kenshin. Das confianza a la gente; deberías alegrarte por ello.
Kenshin le miró y, soltando el aire, hizo aparecer en su rostro una ligera sonrisa. Por eso Sanosuke era su mejor amigo; también le conocía muy bien.
—Gracias.
—¡Chicos! Os he preparado algo rápido para comer. Venid aquí.
Sanosuke frunció el ceño.
—¿Sigue cocinando igual de mal? —preguntó con reticencia.
—Parecido —contestó Kenshin resignado—. Y más vale que no se lo comentes. Al igual que con el tema de su peso, está muy sensible con ello.
—Entiendo —dijo con tono meditativo mirando hacia ella—. ¡Oye, Kaoru! Kenshin dice que sigues cocinando igual de mal. Me gustaría no haber venido a Tokio para acabar en un hospital.
Kenshin le miró horrorizado y se llevó una mano a la frente.
—¡Eres un idiota! —se enfureció Kaoru—. ¡Debería dejar que te murieras de hambre! Encima que soy hospitalaria. —Después señaló a Kenshin con un dedo acusador—. ¡Y tú! ¡Te vas a enterar más tarde!
Kenshin suspiró con paciencia y caminó hacia donde estaba ella con la bandeja de comida.
Había cosas que nunca cambiarían.
— * —
Fin del Capítulo 10 - 28 Abril 2013
Fin de «Un Final Alternativo»
Revisión - Diciembre 2017
Notas finales:
«Y colorín colorado, este fic se ha acabado».
La historia no ha sido larga ni tampoco he metido dramas de por medio, como ya comenté. Es sólo una historia romántica con la que concluyo en mi cabeza la historia de Kenshin y Kaoru.
Por cierto, perdonad la licencia literaria que me he tomado con el tema del desgaste de Kenshin, pero tengo que reconocer que no me sentó bien cuando la puso el autor. Según se ve en el epílogo de cuatro años después, allí ya se menciona que Kenshin apenas puede utilizar el «Hiten Mitsurugi Ryu». Entiendo que el autor lo pusiera como una forma de separar el pasado de Kenshin y hacer ver que su vida actual es pacífica, pero a mí me dio una pena horrible T_T. Es decir, ¿Kenshin sin el «Hiten»? »_«. ¡Nooooooo! Acepto que la técnica le desgaste, pero si abusa de ella, como le pasó en el manga que tuvo que pelear tanto tiempo seguido. Ok, tiene un pase, «acepto barco como animal acuático». ¿Pero si no abusa de la técnica? No, no, no… (MAEC negando a ultranza).
Así que eso he hecho: hacer ver como que Kenshin mantiene un buen estado de salud gracias a que se cuida y no tiene que pelear «seriamente» tan a menudo. Me gusta más pensar eso.
Y con esta última explicación, termina «Un final alternativo». Espero que os haya gustado :-) , y muchas gracias a las lectoras que os habéis molestado en dejar reviews para hacerme saber lo que os iba pareciendo la historia.
¡Un saludo a todos/as!
PD: Leo todos los reviews y si puedo contestarlos porque tenéis cuenta en FFnet, lo hago. Pero si es un comentario anónimo, que sepáis que aunque no pueda contestaros, de todas formas os leo :-)
