Capítulo 9

(Shadow)

Maldita sea…no tengo idea como me hice esta herida- Decía para si mismo entre maldiciones Leviath mientras se limpiaba la herida en su mano en las aguas del lago.

Anark estaba sentado a su lado y apunto con sus orejas hacia un lado, llamando la atención de su amo. A unos pocos metros de distancia se encontraba una chica de cabello castaño, ojos color ámbar, muy bonita con una capa color caoba que poco dejaba ver de un vestido color naranja que llevaba debajo.

La chica lo observaba con una cara de preocupación viendo la herida que el muchacho tenia en la mano. Con precaución la chica se acerco a Leviath sin cambiar la preocupación de su mirada.

Te encuentras bien?- le pregunto la chica a Leviath…

El chico solo asintió con la cabeza.

La chica se arrodillo junto a el y le tomo la mano para observar su herida. Luego de hacer un diagnostico tomo su bolso y saco unas hierbas y unas botellas con contenido desconocido, en segundos había echo todas las mezclas que haría. Tomo nuevamente la mano del chico y unto la mezcla que había echo en su herida para luego vendarle la mano.

Así debe estar mejor…- dijo la chica.

Anark se acerco a la chica y esta le puso la mano en la cabeza y lo acaricio, para sorpresa de Leviath el gran lobo que no dejaba que lo tocara nadie más que su amo estaba como un cachorrito moviendo la cola de felicidad.

Que interesante…- Dijo Leviath mientras observaba a la chica.

La chica noto como el muchacho la miraba- Que sucede?

El chico solo hizo lo que pudo ser una sonrisa, aunque la chica no estaba muy segura ya que en ese momento el rostro de este pareció desaparecer en la sombra provocada por su capucha.

Creo…-dijo la chica- que te conozco.

En Gren- dijo limitadamente el chico.

Eres de ahí?

No, estuve unos meses allá

Entiendo… pero, como supistes que soy de Gren?

Por tu ropaje, la forma en que curastes mi herida y por ese báculo que intentas ocultar en tu espalda.

La chica se sorprendió mucho por eso último.

Mi nombre es Elia Luminen…

Leviath…

Extraño nombre, creo haber oído algo parecido antes.

Bien señorita, le agradezco el curarme y ya que no tengo dinero para pagarle creo que esta será suficiente- El chico saco su flauta y comenzó a tocar una linda y muy suave melodía, del suelo comenzó a florecer una rosa azul brillante que el chico tomo y se la dio a Elia.

La chica recibió la flor y se sonrojo por completo.-Gra…gracias…

Y como otro obsequio, una lección, aprende a no confiar tanto en las personas…

La chica lo miro extrañado y en ese momento siente como una espina de la flor la pincha y comenzó a marearse para luego caer inconciente en el suelo.

Leviath la levanto y extendiendo sus grandes alas negras voló hacia en centro del lago, una vez ahí suspendido en el aire recito unas palabras arcaicas y del agua surgió una especie de altar en el cual deposito a la joven hechicera para luego irse.

Burbujas se formaron en el agua, cada vez mas y mas, unos ojos de un color rojo intenso se comenzaron a observar viniendo de debajo del agua. En una gran explosión en el agua surgió lo que parecía ser una gran serpiente marina. Observo el cuerpo de la chica en el altar de sacrificio y abriendo sus fauces dejando ver unos grandes y afilados colmillos se lanzo hacia la chica.

SHERIK…- fue el grito que se escucho, que atrajo la atención de la gran serpiente, mirando hacia arriba antes de ser impactado a gran velocidad por una doble patada desde arriba, haciéndola caer al agua.

Una vez se repuso la gran serpiente volvió a salir a la superficie muy enojada- Quien osa a atacarme?

Leviath, invocador…- dijo el chico parado en el altar mirando desafiante a Sherik.

Ningún humano puede vencerme…

Que bien, no soy humano – Leviath dio un gran salto extendiendo sus grandes alas negras para entrar en combate.

Eres Alas Negras…he oído hablar de ti, pero ni tu puedes vencerme- dice esto a la vez que le da un fuerte coletazo al chico que lo manda a estrellarse contra unas rocas.

Luego enrosco su cola alrededor del cuerpo del chico y comenzó a apretar su cuerpo y para acelerar su muerte se sumergió en el lago para ahogarlo.

El chico sentía la fuerte presión del cuerpo del espíritu y a la vez la presión de quedarse sin aire. Tampoco podía llamar a alguno de sus invocaciones ya que debajo del agua no podía hablar, así que hizo lo único que podía hacer, abrió su boca y mordió con fuerza la cola de Sherik, para la mala suerte de este Sherik tiene una piel muy gruesa y no sintió nada.

En ese momento recordó algo que había olvidado completamente por estar pensando en como escapar y de no quedarse sin aire. Sus alas, sus alas estaban fuera en el momento que lo atraparon, guardo de inmediato sus alas y así tuvo el espacio que necesitaba para salirse de la presión de la cola y liberarse, en segundos ya estaba en la superficie y extendiendo sus alas voló lo mas alto posible para recuperar fuerza y aire.

En eso Sherik salio a gran velocidad del agua estirándose hacia arriba en dirección del chico. Este sonrió y grito

ESPADA DEL RAYO- hizo el movimiento de lanzar un puo en dirección a la bestia y del cielo a gran velocidad cayo un potente rayo que dio de lleno a la bestia electrocutándola y dejándola fuera de combate.

Leviath descendió y cayó de rodillas al suelo casi desplomándose luego de ese uso de energía. Ante el apareció Sherik en una forma fantasmal.

No esperaba menos de Alas Negras…mucho se dice de ti entre nosotros. Di tus votos…

Para crear lo que no ha sido creado desde la existencia de Mimir…

Echo…- la figura de Sherik se elevo en el aire para luego caer en picada en el cuerpo del chico.

Leviath y Elia fueron transportados a la orilla y el altar desapareció. Una vez en la orilla Leviath se levanto para irse del lugar lo antes posible, cuando se disponía a saltar hacia el cielo vio su mano, la cual había sido curada por la chica. Lo pensó por un momento y se dio la vuelta hacia donde descansaba la chica y se sentó a su lado, Anark y Horus se pusieron a su lado.

En cuanto despierte y pueda valerse por si misma no vamos- dijo el chico a sus animales para luego acomodarse y descansar el cuerpo.

Leviath se encontraba sentado al lado de Elia, esperando que esta despertara luego de que la dejara inconciente. Estaba entre dormido y despierto luego del uso de energía en la última batalla que había sostenido con su nuevo summon. Por un momento el sueño lo venció.

Estaba corriendo por una ciudad en llamas, miraba con miedo hacia atrás. Detrás de el aguantada a su mano iba una niña, quien llevaba algo en su mano libre, a la cual el halaba para que se apresurara a ir mas deprisa. Freno de golpe cuando un gran pedazo de madera envuelto en llamas cayó frente a ellos, viro a la derecha, luego a la izquierda, doblaba en las esquinas por largos callejones de una extraña ciudad.

Cuidado…- grito la niña y el joven paro de golpe.

Se detuvieron antes de caer por un gran precipicio, el joven se acerco mas a observar y lo que vio eran nubes y en algunos espacios creyó llegar a ver la tierra, pero no estaba muy seguro de ello.

Gritos de dolor y sufrimiento se escucharon detrás de ellos, el joven miro a la niña y la volvió a tomar de la mano para correr a toda velocidad nuevamente.

Date prisa Esmeralda…- le dijo el joven a la niña

Voy lo más rápido que puedo…

Súbete a mi espalda- el joven se bajo un poco para que la niña se trepara en su espalda y nuevamente empezar a correr, en el momento que el joven comenzó a correr a la niña se le resbalo de sus manos el pequeño oso de peluche que cargaba con ella.

Chonkeri…debemos volver por el.- decía la niña desesperada.

Te volvistes loca…no regresare por ese oso de peluche, debo ponerte a salvo.

La niña se movió con fuerza y se quito de la espalda del joven y comenzó a correr en dirección a su pequeño oso de peluche. El joven paro de golpe para ir detrás de ella pero fue derribado por una figura que no supo si fue humana o no ya que una vez lo derribo desapareció. Se puso de pie lo mas rápido que pudo y ante el había un gran muro de fuego.

ESMERALDAAAAAAAAAAAA…

Corrió al fuego y salto hacia el traspasando el muro, rodó al suelo para apagar las llamas que lo cubrían en partes de su cuerpo y se puso de pie de nuevo para encontrarse frente a el a la niña en el suelo abrazando a su oso.

Niña tonta…por que hicistes eso…

Sabes que mama fue quien me regalo este oso y…y…Y YA NO LA VOLVERE A VER…- lo último se lo dijo al joven en un grito mezclado entre odio y tristeza.

El fuego parecía rodearlos por completo, sin poder lograr divisar un lugar para escapar. El joven se quito la camisa ya rota y de su espalda salieron un par de grandes alas plateadas.

Sube…

La niña se subió a su espalda y el chico voló por encima de las llamas.

Allí esta…-la niña grito e hizo que el chico mirara en una dirección en la cual había una silueta entre las llamas con unos ojos rojos, la silueta señalo a los chicos y les lanzo un rayo de energía.

Queeeeeee- Leviath se levanto de golpe- ha sido un sueño…o un recuerdo?

Leviath…

El chico escucho como alguien lo llamaba y enseguida se puso de pie en pose de defensa esperando algún ataque. Miraba para todos lados esperando que en algún momento alguien o algo saliera de cualquier parte e intentara atacarlo.

Leviath…

Quien eres? Donde estas? Que deseas? – pregunto de corrido el chico.

Leviath…regresa a casa…

El chico sintió una extraña necesidad de seguir la voz a un lugar que no tenia idea de donde se encontraba pero por alguna razón sabia como llegar a el. Era como si una fuerza en su cuerpo le apuntara el camino que debía seguir para llegar a la fuente de esa extraña voz que lo llamaba.

Se preparo a correr, pero no dio ni tres pasos cuando recordó que Elia seguía inconciente y no podía abandonarla, no después de la ayuda que le dio. Para su suerte la chica comenzaba a recuperar el conocimiento.

Anark…quédate con la chica, viaja con ella y en el camino busca los otros altares- le dijo al lobo- Horus, tu espera aquí con ellos y dirígete al lado contrario en el que viajen ellos y busca lo mismo, les enviare una señal una vez regrese de este viaje.

Leviath…

El chico comenzó a correr sin ningún rumbo en mente tan solo era impulsado por su cuerpo.

Leviath…

Tú, voz de las sombras, provienes desde la muerte para venir en mi búsqueda. Provienes desde los rincones del tiempo marcando mi pasado, buscándome en mi presente y cambiando mi futuro.

Leviath…

Eres vida o eres muerte? No tengo la respuesta, tan solo esta sensación de saber en donde te encuentras o donde te encontrastes alguna vez.

Leviath…

Pero una advertencia debo hacer, llamarme es llamar a alguien que no conoce su pasado y no tiene futuro, no diferenciare entre amigos o enemigos no te confíes en como será nuestro encuentro.

El chico corría cada vez a mayor velocidad.

Leviath…

El chico salto en el filo de un precipicio y abrió sus alas volando a una velocidad impresionante hasta que choco con una barrera.

No llegue hasta aquí para que me detenga una estupida barrera…- el chico se alejo un poco de esta y dijo- Lux Meiyi Tex

Su cuerpo pareció convertirse en energía pura y voló a la barrera choco con ella pero no se detenía seguía forzándola y esta se doblaba pero no cedía, pero el chico no se detuvo hasta que la barrera se rompió y a una velocidad mayor que la de antes gracias al Lux Meiyi Tex continuo rompiendo barreras que se ponían de frente hasta divisar a lo lejos una ciudad flotante. Una ciudad que parecía echa de oro y marfil, los edificios con grandes torres, jardines colgantes impresionantes.

El chico descendió con rapidez a una parte del borde de la ciudad rompiendo el suelo con el impacto por la velocidad que llevaba. Frente a el se encontraban tres sujetos, el del centro el mas anciano de todos le dijo.

Bienvenido Alas Negras…Esta es Cielo Azul, la ciudad Angelis