Capítulo 10. Conversaciones.

Aquel día fue igual de monótono que siempre, el atardecer se vislumbrada hermosamente en el cielo y el sonar de los pájaros inundaba el ambiente, el bosque nunca pareció tan relajante, hasta que de repente…

Una explosión hizo temblar el suelo.

—¡¿Pero que demonios?! —grito un hombre de cabellos castaños y ojos peculiares. —Viene del laboratorio. —murmuro dándose prisa para ingresar.

El lugar tenia un aspecto mucho más lúgubre que de costumbre, pero esto no impidió que él avanzara con decisión, dando pasos por el lugar que comenzaba a llenarse de agua producto de algunos experimentos rotos.

—¡¿Orochimaru?! —gritó, y no recibió respuesta.

Continúo avanzando, buscando indicios o pistas que le ayudaran a entender que había pasado. ¿Orochimaru había tenido un accidente? ¿Habría muerto? No, ese tipo era una maldita serpiente astuta.

—Seguro ha intentado distraerme para escapar. —concluyo con intenciones de salir del lugar.

Pero antes de si quiera poder moverse, una explosión fuera del laboratorio hizo sacudir el lugar nuevamente, y entonces… El techo empezó a derrumbarse.

—¡Demonios! —fue lo último que grito el hombre intentando escapar.

No muy lejos de ahí, un grupo de cuatro personas se movilizaban a pie por el bosque, recorriéndolo como los perfectos ninjas que eran.

—¿Están seguros de que con eso Yamato quedo enterrado? —pregunto un peliblanco mientras saltaba de una rama de un árbol.

—¡No siento su chakra seguirnos! —contesto una pelirroja.

—Llegaremos a Konoha al anochecer. —dijo un joven de cabellos naranjas.

—Perfecto. —contesto un hombre de piel pálida y pupilas afiladas.

~~o~~

—Espero que a Kiba y los demás les vaya bien… Debe ser muy incomodo estar en una situación así. —murmuro un hombre mientras caminaba al lado de un niño.

El crepúsculo empezaba a visualizarse en el cielo.

—¿Cree que ellos volverán a la normalidad, Konohamaru-sensei? —pregunto el niño de ojos dorados.

—Si, Mitsuki. —contesto con decisión el hombre de ojos azules muy oscuros mientras caminaba a su lado. —Tsunade-sama encontrara la manera de volverlos a la normalidad.

El rostro de Mitsuki se volvió serio por unos instantes al recordar a su padre, esto no paso desapercibido por su sensei, quien estaba preocupado por el niño.

—Mitsuki, ¿estás bien?

El niño lo miro con confusión y luego sonrió. —Si. —contesto secamente.

Konohamaru hizo una leve mueca, ya conocía la forma de ser de él. —Oye —dijo intentando sonar natural—, sabes que como sensei siempre estaré ahí para mis alumnos… —inconscientemente coloco su mano detrás de su nuca, parecía un poco incómodo.

Mitsuki simplemente lo observo, y Konohamaru prosiguió.

—Si deseas hablar de algo, puedes contar conmigo. No importa de que sea, incluso si se trata de…

—Un hombre herido en la entrada de la aldea.

—De un hombre herido en… ¡¿Qué?! —grito Konohamaru mirando en dirección a donde señalaba Mitsuki. —¡Es Yamato-taicho!

Ambos corrieron a la entrada, justo cuando Yamato parecía desplomarse del cansancio. Konohamaru coloco el brazo de Yamato en su cuello y lo levanto, aun parecía estar consiente. —¡Hay que ir con la Quinta! —dijo partiendo inmediatamente.

~~o~~

—¡Tsunade-sama! —entraron irrumpiendo en el laboratorio del hospital de Konoha.

—¡¿Qué significa esto?! —dijo molesta.

—¡Yamato-taicho esta…!

Tsunade lo entendió al verlo y de inmediato dio la orden para tratarlo mientras sacaba a Konohamaru y a Mitsuki del lugar.

Ambos esperaron noticias de Yamato afuera, Konohamaru parecía preocupado, Yamato era el vigilante de Orochimaru. ¿Qué habría pasado? ¿Acaso eso tendría algo que ver con todo lo ocurrido?

—¿Qué tal está? —pregunto Konohamaru una vez que vio salir a Tsunade.

—Se recuperará. —dijo la mujer. —Estamos esperando a que recupere la conciencia, tal vez el nos ayude con respecto a lo sucedido por Orochimaru. —entonces Tsunade se percató del niño de cabello albino y ojos dorados. —El mocoso no puede estar aquí. —dijo como una orden.

Konohamaru asintió. —Mitsuki, es tiempo de llevarte a tu ca…

Un increíble estruendo se escucho por todo el lugar, asustando a los presentes.

Konohamaru no lo pensó y hecho a correr detrás de Tsunade, sin percatarse de que Mitsuki también los seguía.

Al fondo, en un área especial del laboratorio estaban cautivos tres niños, uno de ellos parecía haber perdido el control, gritaba alocadamente mientras intentaba pelear con los otros dos.

—¿Qué demonios le pasa? —pregunto el Sarutobi en voz alta.

En ese preciso momento, el niño de cabellos naranjas que parecía no tener control se dirigió hacia la única chica del grupo, una niña pelirroja, con intenciones de descargar su furia en ella.

La niña chilló al instante.

—¡Deténganlo! —ordeno Tsunade, pero era obvio que no lograrían frustrar el golpe que ella recibiría.

Se abrió la barrera de chakra que retenía a los niños, pero antes de que los adultos lograsen llegar a ellos…

Otro niño, de cabellos blancos y ojos morados se había puesto entre ambos, recibiendo el golpe.

Los presentes vieron como su rostro se transformaba en algo acuoso tras el puñetazo, y regresaba poco a poco a la normalidad.

El niño de cabellos naranjas dirigió su mirada a la niña nuevamente.

—¡Sui-Suigetsu! —chillo la pelirroja, buscando ser protegida por el albino de ojos morados.

—¡¿Eso es todo lo que tienes, fenómeno?! —dijo Suigetsu, atrayendo la atención del niño descontrolado e impidiéndole el paso hacia la pelirroja.

—Suficiente. —dijo Tsunade ingresando a la celda —Separen a estos dos de aquel otro.

Mitsuki permaneció inexpresivo mientras los adultos, en especial Tsunade, calmaban la situación. Él conocía a esos tres, los conocía perfectamente.

—Llévenlo a la celda de allá. —dijo Tsunade a los guardias, los cuales tomaron al niño que minutos antes parecía haberse vuelto loco.

En cuanto ese niño de cabellos naranjas paso cerca del hijo de Orochimaru, siendo llevado por los guardias a la celda del lado opuesto, fue entonces que Mitsuki lo miro a los ojos.

—Jugo… —murmuro, y el niño le miro con confusión, como si no lo reconociera.

—Date prisa. —dijo uno de los guardias, haciendo que Jugo siguiera con su camino.

Aquello dio una idea al albino de ojos dorados, una idea un poco peligrosa y que involucraba a esos tres niños.

~~o~~

El alba empezaba a aparecer en el horizonte, un nuevo día estaba a punto de iniciar, pero el niño de ojos dorados no prestaba atención a esto, no, él estaba ocupado siendo lo que era, un ninja. Y como ninja había logrado burlar y entrar con completo sigilo a una de las instalaciones mas protegidas en el momento.

El laboratorio del hospital de Konoha.

Sus ojos dorados reconocieron el pasillo y con gran familiaridad continuo con su camino.

Pronto escucho un par de voces familiares.

—¿Y porque piensas que te sacare de este lugar? —dijo un niño.

—¿Te atreverías a dejarme aquí? —contesto molesta una voz femenina.

—¿Por qué no?

—¡Suigetsu, maldito idiota! —se escucho el ruido de un golpe, seguido de una gran carcajada por parte del niño.

—Oigan. —dijo la voz del otro niño que estaba en la otra celda, dejando mudos a los dos anteriores —Tenemos visitas.

Entonces Karin se percato del chakra que percibía, era un poco extraño, no recordaba tener tanta sensibilidad con esa habilidad, la habilidad de poder percibir chakra. Pero Jugo tenía razón.

—Es el niño de ayer. —anuncio Karin, señalado a un lugar en específico.

—Muéstrate. —exigió Suigetsu.

—¿Qué quieres? —pregunto Karin a la defensiva.

Entonces, Mitsuki salió de entre las sombras.

—Un trato. —respondió.

—Si me alejas de este fenómeno. —dijo Suigetsu señalando a Karin. —Con gusto iré contigo.

Karin le dio un porrazo en la cabeza a su compañero.

—¿Y que se supone que quieres? —cuestiono Karin al niño de ojos dorados.

—Saber los componentes de la sustancia que creo mi padre.

Karin entonces tuvo un vago recuerdo, un pequeño niño al lado de Orochimaru.

—Mitsuki… —murmuro algo mareada.

Él asintió, al verse reconocido.

—¡Wooohh! —dijo Suigetsu, sujetando rápidamente a Karin, quien parecía aturdida.

—Entonces… ¿Me ayudaran? —cuestiono Mitsuki.

—¿Qué obtendríamos nosotros? —irrumpió Jugo.

Mitsuki sonrió.

—Libertad.

~~o~~

—Aquí podremos hablar de lo que quieran. —dijo Kakashi sentándose en el sillón del hokage.

Los chicos, que lo habían seguido hasta allí, deshicieron sus jutsus con apariencia adulta, dejándose ver como los niños en los que se habían convertido.

—Bien. —dijo Sasuke impaciente. —Quiero saber de Itachi.

—¿Itachi? —pregunto Kakashi. —Pensé que venían a preguntarme sobre su situación actual y de cómo recuperar sus antiguos cuerpos.

—¡He tenido unos malditos sueños que me atormentan! —grito Sasuke. —¡Necesito saber más!

—Cálmate. —interrumpió Shikamaru. —Todos los hemos tenido, son como recuerdos de un pasado que no sabíamos que habíamos vivido.

—Mmm… —dijo Kakashi.

—Hay cosas que recordamos y otras que no… —explico Lee.

—Lagunas mentales… —dijo Kakashi.

—Creo que estamos recordando primeramente lo que nos causó gran impacto en nuestras vidas, tal vez poco a poco recordemos lo demás. —murmuro Naruto —Creo que necesitamos algún estímulo para recordar —dijo, atrayendo la atención de todos, los cuales se quedaron en silencio. —¿Qué? —pregunto al ver que lo miraban con demasiado asombro.

—Tu no sueles hablar así… —le dijo Sai.

—¿A qué te refieres? —pregunto molesto el rubio.

Sai se encogió de hombros. —Por lo general eres…

—Un idiota… —completo Sasuke. Sai asintió mientras cerraba los ojos.

Kakashi los observo atentamente. —¿Les sucede esto a menudo? ¿Qué hay de ellas? ¿También están pasando por lo mismo? —pregunto a todos.

Los muchachos se sonrojaron y ninguno respondió.

—Entiendo. —dijo Kakashi sonriendo. "Vaya dilema, no son ni adultos, ni tampoco unos mocosos" pensó un poco divertido al entender su comportamiento.

—¿Qué es lo que entiende? —pregunto Choji con pena.

—Que están demasiado confundidos. A veces actúan acorde a la edad que han vuelto a tener, pero sus recuerdos o los pocos que han recuperado, por breves lapsus los hacen actuar y reaccionar como los adultos que en realidad son.

Todos tenían una mirada de asombro.

—¿O acaso me equivoco? —pregunto el sexto.

—Entonces... ¿Qué se supone que debamos hacer? ¡No se como actuar frente a-a...! ¡Aghh! —dijo Naruto al borde de la desesperación. —Es... Es... ¡Agghhh! —grito exasperado.

Sasuke sonrió ladinamente. —No sabía que la Hyuga lograba causar eso en ti. —dijo burlesco. —Te ves patético.

—¡Vete al demonio, Sasuke! —grito Naruto avergonzado. —¡¿Qué me dices de Sakura?!

—¿Qué hay con ella? —dijo el Uchiha intentando mantener la compostura.

—Si llegas a lastimarla otra vez…

—¿Otra vez?

—¿No lo recuerdas? —pregunto Naruto.

—¡Hmph! —dijo Sasuke frunciendo el ceño, esa espantosa sensación de culpa se acumulaba en su pecho, otra vez.

—¡Teme, tu…!

—¡Lo recuerdo! —grito Sasuke con ira. —¡No te atrevas a mencionarlo!

—¡Basta! —grito Shikamaru, y después suspiro. —Que problemático… Ustedes de verdad están actuando como unos niños otra vez.

—¿Alguno de ustedes ha tenido sueños extraños después de hablar con las chicas? —pregunto Sai de forma directa y sin ninguna pena.

—¡Cállate, Sai! —dijo Naruto, quien estaba tan abochornado como los demás.

—¿Sueños extraños? —murmuro Kakashi alzando una ceja y observando a todos.

—Sexto —llamo Lee con seriedad—, ¿Qué ha sucedido con Orochimaru? ¿Hay información sobre él?

—De hecho… —Kakashi se acomodó en su asiento. —Ayer por la noche, mientras cada uno de ustedes "conocía" sus hogares, recibimos la noticia de que el guardia personal de Orochimaru fue hallado en la entrada de Konoha, Konohamaru fue quien lo encontró.

—¿Guardia personal? —pregunto Choji.

—Yamato-taicho. —dijo Kakashi.

Sai coloco su mano en su frente, le dolía la cabeza, el nombre de Yamato aparecía en varias escenas que vislumbraba borrosamente en su mente.

—¿Sai? —lo llamo Lee.

—Eso fue extraño. —murmuro el pálido muchacho.

—Recordaste algo, ¿no? —pregunto Shikamaru.

Sai asintió.

—¿Y qué es? —preguntó Choji.

—El día en que el equipo Kakashi encontró a Sasuke.

Todos miraron al Uchiha, él no recordaba aquello. ¿Cuándo había conocido a ese paliducho?

Sasuke frunció el ceño, no le agradaba ser el centro de atención.

—¿Ese tal Yamato puede ser de ayuda? —cuestiono Shikamaru desviando el tema.

Kakashi asintió. —Por ahora esta bajo los cuidados de Tsunade.

—Kakashi. —llamo Sasuke. —Aún no nos expli…

—¿Por qué se preocupan por el pasado? —cuestiono el sexto. —Es algo que ya no podrán cambiar.

Sasuke apretó sus puños.

—Deberían preocuparse por su presente. —siguió hablando Kakashi. —Permanecerán así por un tiempo, deberían intentar estar mas cómodos con sus familias.

Todos permanecieron callados.

—En cuanto a lo avanzado que están las pruebas de laboratorio, les diré que Shino se ofreció a ser el sujeto de prueba. Sus kikaichu desarrollaron la habilidad de comerse esa sustancia que los transformo en niños, así que los analizaremos para encontrar una solución. Ya que él fue el único que conservo un aspecto adolescente.

Kakashi se levantó y observo la aldea desde aquella gran ventana de la oficina.

—Saben… —dijo. —Hoy por la noche habrá un festival.

~~o~~

Un grupo de seis jóvenes ninjas se encontraban reunidos en la hamburguesería Kaminari.

—¿Y bien? —pregunto Boruto de forma impaciente.

Cada uno saco un objeto que encontró de los alrededores de aquel accidente.

Permanecieron durante varias horas buscando uno que les ayudara.

—¡Es inútil! —grito Metal con desesperación.

—No se rindan. —insistió Boruto.

—No, tiene razón… —dijo Inojin. —Esto no nos ayuda.

—Creo que, si queremos encontrar pistas útiles, debemos adentrarnos entre los escombros de ese laboratorio y no buscar por los alrededores. —dijo Sarada.

—El lugar es inestable. —respondido Shikadai.

—Puedo usar mi ninjutsu y ayudarnos a encontrar una entrada. —opino Chouchou.

Boruto sonrió ampliamente y miro a Shikadai.

El Nara suspiro pesadamente. —Bien… —contesto.

Boruto grito de júbilo y los demás sonrieron.

—Esto será una molestia. —dijo Shikadai.

~~o~~

—Bien… —dijo Hanabi afilando su mirada. —Empecemos con mi hermana mayor.

Hinata vio como todos los ojos de las presentes se colocaban en ella.

—Cuéntanos… —dijo Hanabi sonriendo. —¿Qué sucedió?

Hinata sintió sus mejillas arder, se sentía acorralada, como si le faltara el aire. Cerro sus ojos fuertemente y…

—¡Besé a Sasuke-kun!

Todas miraron con asombro a Sakura.

La pelirrosa continúo observando a Hinata, ´quien parecía que se encontraba un poco aliviada al ya nos ser el centro de atención, sonrió al verla calmarse.

—¡¿Lo besaste?! —grito Ino sonriendo.

Entonces Sakura se percato de lo que acababa de decir, y fue su turno de sonrojarse.

—¡No! ¡Yo no! ¡Es decir…!

—Me parece muy bien que sea la chica quien tenga la iniciativa. —dijo Temari sonriendo.

Hanabi asintió.

Sakura movió su cabeza efusivamente, negando aquello.

—En realidad, fue él quien lo inicio… —confeso avergonzada. —Es-Estábamos discutiendo y de repente él… y f-fue en la cocina, y-yo no quería al inicio, pero… —llevo sus manos a sus mejillas. —¡Dios mío, Sarada nos vio!

—¿Por qué discutían? —pregunto Hanabi.

Entonces, Sakura frunció el ceño al recordar que no quiso disculparse.

—Aún me debe una disculpa. ¡Shannaroo! —vocifero molesta y alzando su puño, lo que sorprendió a todas.

—Me sorprende tu cambio Sakura. —dijo Ino.

—A mi también… —murmuro Sakura confundida y nerviosa. —De hecho, él se alejó, pero yo... lo tome de la camisa y... —se puso mucho mas colorada.

—Vaya... —dijo Hanabi con malicia. —Con eso lo confundiste aun más al pobre.

—Pues yo si fui muy directa y hasta atrevida. —dijo Temari cruzándose de brazos.

Todas la miraron a ella.

—Ese vago me robo un beso, luego se burló de mí. —Temari sonrió altiva. —Entonces le enseñe que yo podía ganar ese juego si me lo proponía.

Todas se sonrojaron ante lo dicho por ella.

—¿Qué hay de ti, Ino? —pregunto Hanabi.

Sakura se sintió incomoda, había olvidado que Ino estaba enamorada también de Sasuke, pero se sorprendió al ver a la rubia sonrojarse intensamente.

—Sai… —dijo Ino. —Él… —suspiro resignada. —Es un desvergonzado.

Sakura abrió la boca asombrada.

—Y lo peor, es que no es capaz de ser consciente de que las cosas que dice están fuera de lugar. —explico la rubia.

—¿Hizo algo que no debería? —pregunto Hanabi de forma seria.

Ino se encogió de hombros y sonrió levemente.

—Espera… —dijo Hanabi comprendiendo todo, para después sonreír. —¡Te gustó!

Ino se sonrojo violentamente y Hanabi soltó una carcajada.

—¡Dibuja bonito! —se justifico la rubia, abochornada.

Hanabi volvió a reír. —Eso esta bien. —dijo, luego miro a las demás. —¿Quién sigue? ¿Karui?

—Esto es una estupidez. —contesto la chica.

—No me digas que no hubo nada… —dijo Ino.

Karui se sonrojo y giro su rostro para no ser vista. —Él… parecía alguien débil, pero fue capaz de protegerme de unos cretinos. —murmuro, y se encogió de hombros. —Me gusta, así que le di un beso antes de acobardarme.

Hinata sonrió. —Eso es muy tierno.

Karui le devolvió la sonrisa.

Hanabi carraspeo. —¿Tenten? —pregunto.

La aludida dio un respingo, pero al ver que la observaban se armó de valor.

—A mí me gustaba Neji. —dijo de forma directa.

Hinata llevo una de sus manos a su boca.

—A Lee le gustaba Sakura. —volvió a hablar Tenten.

Sakura se sintió muy mal.

—Pero… —Tenten sonrió a ambas chicas de forma amable. —Extrañamente, él me gusta mucho ahora. Creo que ambos estamos un poco confundidos, pero… No puedo evitar que él me guste… mucho… —murmuro.

Hanabi sonrió.

—Eso es... —dijo. —No dejes que las dudas te frenen.

Y entonces, todas volvieron a mirar a Hinata.

Ella palideció un poco, pero cerro sus ojos y respiro fuertemente.

—N-Naruto-o-ku-n… a-accidente… c-co-cocina…

—Hermana, respira… —dijo Hanabi. —Hace años que habías perdido esa timidez al hablar. —dijo sonriendo de forma melancólica.

Hinata respiro y soltó deprisa. —¡Élmebesóenlacocinayyomedesmayé!

Todas le miraron con confusión.

—¿Podrías repetirlo? —pregunto Karui.

—N-Naruto-kun me b-besó. —dijo en un murmullo. —Y-Yo no s-sabía que ha-haría es-o.

—¿Te obligó? —pregunto Temari.

—¡Uy, ese idiota! —vocifero Sakura molesta.

—¡No! —chillo la ojiperla, y luego murmuro. —So-solo me sorprendió.

—¿Y Himawari los vio? —Hanabi rio. —Lo primero que dijo al llegar a casa de nuestro padre, fue eso.

Hinata se sonrojo y asintió. —Boruto… t-también.

—Entonces… —volvió a hablar Hanabi. —¿Ninguna de ustedes ha llegado más allá?

—¿Mas allá? —pregunto Hinata.

—¡Oh, por favor hermana! Sabes a que me refiero. —se quejó Hanabi. —Tú tienes dos hijos, les llevas ventaja a todas las presentes.

Temari soltó una gran carcajada al ver que incluso las orejas de Hinata se ponían rojas.

Continuara…


Hola, tiempo sin actualizar, si soy honesta me he quedado un poco sin creatividad y no quería subir cualquier cosa, así que he estado buscando darle forma a algunas ideas que espero empezar a plasmar.

El tiempo en mi vida real me consume como no tienen idea, y cuando me siento a intentar escribir me bloqueo jajaja.

Espero se entienda. La primera parte es la fuga de Orochimaru, recuerden que Boruto vio a un extraño en la noche anterior merodear por la aldea, y durante la noche del siguiente día es que Yamato es encontrado.

En verdad agradezco a los que siguen esta historia, y también a aquellos que me dejan un comentario que me hace sonreír o intentan ayudarme un poco más.

Blue-Azul-Acero: Hola, lamento las tardanzas, jaja, a mí me encantaría verlos así de chibis en el anime.

ANABELITA N: "Traumar a Shikadai" (la autora se lo piensa de forma maquiavélica) jajajaja.

aldanahalan2: Gracias, aunque me tarde la terminaré.

Karinits-san: Gracias, espero continuar escribiendo capítulos interesantes jejeje.

kaiserofdarkness: ¡Falta todavía de los consejos no muy santos! XD.

sakura. vh: Hola, gracias por seguir fielmente esta historia. Te mando un montón de besos.

Naruhinalove: Jejeje muchas gracias, espero seguir así.

Roronoa Saki: ¿En serio? ¿Desde el primer capítulo? wow… ¡Que bien! (la autora se pone sentimentaloide XD).

Lirio-Shikatema: Se nota que eres fan de los Nara jeje.

Guest: Lamento la tardanza jajaja. Saludos desde Ecuador.

¡Gracias por leer! (=^・^=)

17/10/2017