Hola! gracias por los reviews y quienes no han olvidado esta traducción, sé que ha pasado como un mes desde la última vez que subí un capítulo, pero con las demás cosas que debo hacer no puedo subir más rápido así que por eso cuento con su paciencia mis amigos. :D

Teen Titans no me pertenece.

Disfruten el capítulo

Atte: K.o.N


Capítulo 10: Atracción de Circo

Robin P.O.V:

Raven me llevaba cierta ventaja al poder flotar sobre la arena caliente en vez de correr sobre ella. A pesar de mi balance excepcional y agilidad, aún encontraba difícil mantener mi paso e intentar acortar la distancia entre nosotros. Fácilmente pudo convocar su poder y regresar a casa, pero dudo que estuviera pensando con claridad en este momento. Estaba lastimada, ese cretino había hablado de un asunto muy sensible con la joven oscura. Recordé cuando estábamos en la enfermería luego de la confrontación con Starfire en el cuarto de Raven ella resultando lastimada, recordé cuando me preguntó si el apuesto príncipe podría amar a la fea bruja. Recordé cuán vulnerable se había escuchado cuando me hizo esa pregunta. Realmente pensaba tan mal de sí misma, realmente lastimaba su corazón cuando alguien le decía esas horribles palabras. En verdad yo no podía entender porqué tenía esa opinión sobre su persona, pero había bastante que no entendía de ella.

No estaba totalmente seguro de hacía dónde volaba, diablos ni siquiera estaba seguro de lo que le diría cuando por fin la alcanzara. Mientras la seguía, me percaté que al parecer no habían personas en esta área de la playa. Era un lugar mucho más aislado del sitio en que habíamos estado. Por supuesto me di cuenta que no iba a alcanzarla, pero por alguna razón, de repente se detuvo. Flotaba allí, sólo a centímetros sobre el suelo, la brisa que corría al parecer sin afectarle. Finalmente la alcancé, casi listo para colapsar por tanto correr, apoyando mis manos sobre mis rodillas, intentando recuperar el aliento. No hizo ningún movimiento mientras me sentaba allí jadeando mientras la miraba más de cerca, podía verla temblar un poco. También noté algunos trazos de energía negra saliendo de su figura, después de un segundo regresaron a ella. Raven había aprendido a tener un increíble control de su poder y para que estuviera luchando tan duro por éste, significaba que realmente estaba molesta, y aún no podía entender por qué esas palabras la lastimaban tanto, por qué dijo que no lo merecía, que no merecía que la defendieran. Dejaba un extraño sentimiento en mi pecho mientras pensaba en ello.

"Raven…" Logré decir por fin su nombre después de recuperar mi aliento. Su reacción fue aterrizar en la playa. La arena apenas moviéndose bajo su peso, el único sonido era un suave rompimiento de las olas en la costa, dándome la espalda, su cuerpo cubierto completamente en su oscura capa. Decidí comenzar por agradecer lo que hizo.

"Gracias por detenerme allá Raven. Gracias por evitar que cometiera un gran error al golpear a ese tipo." Respondió, aunque su voz era distante y débil.

"No iba a permitir que hicieras algo que sabía iba contra todo lo que crees. Y además, no es como si lo que dijo no fuera verdad. Soy un fenómeno." Las últimas palabras se escucharon aún menos, pero resonaron con fuerza en mi mente. Estaban llenas de tal aborrecimiento hacia sí misma, tal dolor.

"Raven…" De nuevo dije su nombre aunque esta vez era más como una súplica para que dejara de decir tales cosas sobre su persona, pero no escuchó.

"Pensarías que a estas alturas estaría acostumbrada a palabras como esas, pensar que estaría acostumbrada a las miradas de extraños mientras ven mi apariencia desagradable. He escuchado esas palabras desde el momento en que nací pero aún duelen mucho. Por qué la gente siempre debe recordarme cuán diferente soy, cuán fenómeno soy." Su voz era temblorosa y fría. Podía sentir la presencia de tantas emociones reprimidas, tantas viejas heridas siendo reabiertas en la joven, tantas lágrimas contenidas. Di un paso hacia ella, levantando una mano, gentilmente sujetando su muñeca. Relajándose un poco al contacto.

"Raven… por favor…" Podía sentir su cuerpo temblar, aún intentando contener las lágrimas que tercamente se negaba a dejar caer. En vez de eso, giró, enojada, una emoción que por lo general estaba reprimida en la joven. Sus ojos observando bajo su capucha, directo a los míos bajo mi máscara.

"No tienes idea cómo es Robin. Eres humano, un humano normal. No tienes idea lo que es que la gente te mire como algún tipo de atracción de circo, como si pertenecieras al espectáculo de fenómenos. No tienes idea lo que es escuchar sus susurros, sus insultos, sus comentarios sobre mi horrible color de piel o mi extraño cabello. No tienes idea lo que es en verdad sentir sus ondas de disgusto hacia ti irradiando de ellos." Sus ojos estaban encendidos pero aún así podía ver lágrimas en estos. Dije la primera cosa que se me vino a la mente.

"De hecho, yo era una atracción de circo." Su ira pareció decaer por un segundo, su pestañear lleno de confusión y un poco sorprendido, probablemente sin esperar eso como una respuesta. Ella había estado en mi mente, pero no debió de poner todas las piezas juntas, o simplemente no se había molestado y respetó mi privacidad. Sin embargo, esa mirada de inmediato se fue y retornó una de furia.

"Eso no importa. Aún eres un humano regular. Puedes alejarte cuando quieras de esta vida… pero yo, no tengo opción. Chico Bestia y Cyborg, lucen así por una tragedia. No nacieron de esa forma y con suerte, un día, la ciencia podrá ayudarlos, pero no hay ayuda para mí. Nací luciendo así y no hay nada que pueda cambiar eso." Continué sujetando su muñeca, igualando la intensidad de su mirada aunque ella no pudiera verlo. De nuevo, sólo hice lo primero que se me vino a la mente. La acerqué y la envolví en un gentil abrazo, rodeándola con mis brazos. Se resistió, intentando alejarme, gritándome.

"Déjame Robin… déjame ahora." No la dejé, solo sujeté con mayor firmeza. Podía sentir sus pequeñas manos empujando contra mi pecho, intentando alejarse de mí, su voz sonando más tensa.

"Déjame, déjame, dé… ja… me..." Su voz débil, las lágrimas ya no podían ser contenidas, por fin pasando su resistencia. Puso sus brazos a mi alrededor, enterró su rostro en mi pecho, mientras lloraba. Otra vez lloraba en mis brazos, justo como hace unos días. Escuché algo explotar en algún lugar aunque en realidad no me importaba en este momento.

"Por qué tengo que lucir así. Por qué tengo que ser tan fea. Por qué no puedo ser hermosa como Starfire." Sólo la sujeté con más fuerza, acariciando su espalda con mi mano, haciendo lo mejor para confortarla. Le hablé en voz baja y suavemente.

"Deja de decir esas cosas Raven, sólo deja de decirlas. Por qué no puedes ver la verdad Raven, por qué no puedes ver que no eres un fenómeno, que eres especial, y también muy, muy hermosa." Su respuesta aún era triste, tan derrotada.

"Por favor Robin, no quiero tu piedad." Apreté los dientes, por fin teniendo suficiente de esto. Alejé a Raven, sujeté una de sus manos y la puse en mi pecho. Le quité la capucha, revelando su delicado rostro y ella con rapidez alejó su vista de mí, cerrando los ojos. Coloqué algunos mechones de cabello detrás de su oreja para que su rostro no estuviera oculto de mi vista.

"Mírame Raven… por favor." No reaccionó de inmediato, pero luego de una leve pausa, su cabeza giró lentamente, sus ojos abriéndose y una vez más estaba viendo dos increíbles ojos, sólo que esta vez no estaban llenos de ira, sino algo más que no pude reconocer.

"Puedes sentir las emociones de las personas Raven así que dime, ¿sientes desagrado viniendo de mí, sientes piedad, sientes algún maldito pensamiento que diga que lo que estoy diciendo no es absolutamente verdad?" Mi voz estaba llena con tanta convicción como cuando hablaba en batalla, completa y totalmente firme en mi intención. La sentí estudiándome, intentado leerme.

"Nadie… nadie me había llamado hermosa antes." Sonaba como una niña, insegura de sus propias palabras y acciones.

"Eres Raven, eres tan increíblemente hermosa. Sólo deseo que en verdad puedas verlo. No tienes idea lo difícil que es para mí escucharte decir cosas como las que has estado diciendo sobre ti, cosas tan hirientes e inciertas." Mis palabras sólo salían de mi boca, mi cerebro sin registrarlas mientras las palabras fluían libremente desde mi corazón. Ella sólo continuaba observándome con sus increíbles ojos, una mirada de inseguridad aún presente en ellos. Sabía que era muy difícil para ella creer en mis palabras, porque sabía que decía la verdad cuando dijo que había escuchado esas terribles cosas toda su vida. Era algo que fue arraigado en su mente hace tiempo y no era algo que simplemente podría desaparecer, pero me aseguraría que algún día lo hiciera. Aún sostenía su mano en mi pecho y seguro que podía escuchar el rítmico latir de mi corazón. Vi algo pasar a través de sus ojos, como si hubiera llegado a una decisión. Con su otra mano desabrochó su capa, lentamente cayendo al suelo, revelando lo que miraba tan bajo de sí ante mis ojos. Nuevamente sus palabras eran inseguras y temerosas.

"¿Aún… aún piensas que soy hermosa?" Miré la vista enfrente de mí, notando cada centímetro de suave y gris piel, cada delicada curva, y me di cuenta de que probablemente estaba observando igual como cuando Starfire se quitó la ropa hace un rato. Raven estaba usando un modesto bikini negro, ni cerca de ser tan pequeño o revelador como el de la pelirroja aunque lucía igual de impactante. Se acomodaba a sus curvas a la perfección, su plano y desnudo estómago me era revelado por primera vez en todos los años, fuera de sus sueños, aunque nunca eran tan vívidos como la realidad. Se negaba a verme mientras estaba parada allí, mostrando su cuerpo, mas en una forma mostrando su alma, peleando con uno de sus más profundos problemas.

"Raven, honestamente, no creo que hermosa sea palabra suficiente para describir lo que veo enfrente de mí." Aún no me miraba, pero pude ver el más ligero de los sonrojos aparecer en su rostro, al igual que una sonrisa. No pude evitar sonreír. Me hacía feliz verla así. Rara vez sonreía y verla hacerlo en este momento me hacía darme cuenta cuanto amaba verla sonreír en verdad. Me estremecí un poco ante esa sola palabra… amor. Esa palabra no necesitaba aparecer en estos momentos. De repente sentí a Raven retirar su mano de mí, rompiendo contacto, pero la perdida de su tacto sólo duró unos segundos antes de que dos suaves brazos me rodearan y sentí a la joven abrazarme con fuerza contra mi pecho desnudo. Cuando le estuve sujetando hace poco, ella estaba cubierta por su capa, pero ahora podía sentir con claridad su tibia y suave piel mientras presionaba contra la mía, y se sentía bien. Sentí extrañas sensaciones pasar a través de todo mi cuerpo, tantas que no reconocía y en estos momentos, en verdad no me importaba averiguar cuales eran. Sólo estaba feliz que pudiera llegar a ella.

"Gracias Robin. Muchas gracias." La sujeté mientras ella me sujetaba y ambos sólo permanecíamos así por todo el tiempo que Raven me necesitara allí. No pude evitar notar su esencia. No estaba seguro de qué era, si era perfume, loción bronceadora o simplemente ella, pero era intoxicante. Lo inhalé mientras estábamos de pie, la esencia relajando mi cuerpo. Eventualmente, se alejó de mí, dando un final apretón antes de separarse. Parecía que ahora estaba tranquila, feliz. Por supuesto poco sabía yo que también estaba encendida, pero eso es algo que no debería saber. Se volteó y agachó para recoger su capa y, al igual que hace tres días, me encontré con el impecable y firme detrás de Raven enfrente de mis ojos. Sin embargo, más era visible en un bikini que en su leotardo. Sentí que mis ojos se abrían y luché por reprimir un gemido ante la vista y la necesidad de alcanzarlo y agarrarlo, para ver si era tan firme como lucía. Malditas hormonas. Sólo conseguirán meterme en problemas… o matarme. El momento que parecía ir en cámara lenta finalmente pasó y Raven estaba de nuevo de pie colocándose su capa. Me dio una mirada que decía que ella estaba bien, pero aún no se encontraba completamente cómoda en su actual vestimenta frente a otras personas. Hoy yo sería el único afortunado de ver qué había bajo la oscura capa, aunque me di cuenta de que cuando se trata de Raven, eran muchas cosas que sólo yo era suficientemente digno de experimentar, bueno al menos en su opinión. Finalmente dijo algo, rompiendo el silencio que hubo por un rato.

"Regresemos con los otros. Creo que es hora de volver a casa." Asentí mientras ambos caminábamos a la playa. Aún después de todo lo que había pasado, un incómodo silencio de algún modo se había establecido entre nosotros. Supongo que ninguno estaba seguro de qué decir. La miré de reojo mientras caminábamos, ahora tenía la capucha abajo. El viento movía su cabello un poco y parecía caminar con una pequeña satisfacción en su rostro. Me sentí sonriendo otra vez. Finalmente decidió romper el silencio, atrapándome con la guardia baja.

"Así que, supongo que un acróbata." La miré un poco confundido.

"¿Qué?"

"Dijiste que eras una atracción de circo, supongo que un acróbata porque es en realidad lo único que tiene sentido. Por supuesto alguien podría mirar tu uniforme y asumir que eras alguna clase de payaso." Me detuve y la miré, inseguro de qué decir. Primero, no quería hablar de quien fui en realidad o sobre mi pasado y segundo, ¿acababa de insultarme? Notó que me había detenido y volteó un poco mostrándome una pequeña sonrisa antes de continuar en dirección de los demás. Continué allí por un momento antes de finalmente dar la perfecta respuesta.

"¡Oye!" Y corrí detrás de ella. Se alejó flotando, enviando un poco de energía negra a mis pies, causando que me cayera, aterrizando de cara en la arena. Me quedé allí un segundo, intentando averiguar qué había pasado, tosiendo algo de arena que entró en mi boca. Miré a Raven quien flotaba sobre mí aún con esa mirada de satisfacción en su rostro y con una sonrisa. Por fin disfrutaba su viaje a la playa. Me levanté y fui tras ella. Decidió darme una oportunidad de pelear y corrió sobre la arena en vez de flotar.

"Cuando te atrape, estarás en problemas Rae." Estaba a unos metros enfrente de mí y casi sonaba como si estuviera riendo.

"Que te dije sobre llamarme Rae." Reí mientras intentaba sonar amenazante.

"Bien, ¿qué dije sobre llamarme un payaso?" Logré sujetar su capa con una mano. La repentina resistencia a su movimiento causó que se tropezara y yo también. Caímos sobre un montón de cálida arena, intentando recuperar nuestro aliento, aunque Raven lograba encontrar una forma de lucir más elegante mientras yo abiertamente jadeaba por aire. Me habló mientras miraba a mis ojos.

"Bueno el tema del payaso no se había presentado antes, aunque estoy segura que muchas personas lo han pensado varias veces." Le di una mirada de 'ja-ja no es gracioso' mientras la observaba, dándome cuenta cuán cerca estábamos. Su cabello caía como una cascada a su alrededor, probablemente llenándose de toneladas de arena y estaba seguro que cuando se levantara, estaría molesta por ello, pero en estos momentos no parecía importarle para nada, sólo continuaba sonriéndome con esa tan rara, preciosa y hermosa sonrisa. Sentí que me perdía en esa sonrisa, ese rostro, esa esencia, este momento. Nuestros cuerpos estaban entrelazados en la arena, pero a ninguno parecía importarle. Bueno, sabía que a ella no le importaba el contacto, pero para mí, era extraño que no me haya salido de esta situación de inmediato, y eso quizás era una pobre opción. Algo hacía que este momento continuara, algo que no entendía, y no parecía lograr separar mi mirada de su rostro. Mi cuerpo sentía como si estuviera hormigueando por su contacto, su capa caía en una forma que revelaba su cuerpo, su piel tocando la mía, calentándonos a ambos. Sucedió antes de que siquiera supiera que estaba pasando, mis labios probando la suavidad de los suyos por mi voluntad, no la suya. El beso duró sólo unos segundos antes de que Raven me alejara con una severa mirada en sus ojos.

"Deberíamos detener esto Robin. Necesitamos regresar con los otros." Lentamente se alejó de mí, colocando su capa alrededor de su cuerpo una vez más. Sólo podía mirarla, no sólo confundido por lo que yo mismo acababa de hacer, por lo que flotaba a través de mi cuerpo y mente ante este momento, sino completamente confundido por la reacción de Raven.

"Vamos Robin." Me extendió una mano, ayudándome a levantar. Me sacudí un poco de arena, dándole a Raven una extraña mirada aunque ella no estaba mirándome, esto sólo aumentaba mi confusión. Se colocó la capucha y se alejó, conmigo siguiéndola de cerca. El silencio entre ambos, mientras caminábamos de regreso donde los otros Titanes.