En una fresca y agradable mañana la una joven de cabellos largos color lavanda se encontraba preparando las verduras que utilizarían en la venta del día del restaurante. Tarareando una canción se encontraba la chica mientras cortaba unos cuantos espárragos. Sonreía de muy buen humor, ¿Qué sería? Bueno ayer había sido el día del amor. Seguramente debía ser eso. Se encogió en hombros y contenta prosiguió con su tarea.
-¡Shampoo! -se escuchó el gritó del odioso de Mousse en el restaurante. Resopló fastidiada y clavó violentamente el cuchillo en la tabla de picar. Su buen humor se había ido por el caño ¿Qué se traía ese bobo? -¡Shampoo! -profirió de nuevo.
-¿Qué quieres? -gritó con enojo desde la cocina.
-¡Shampoo! ¡Shampoo! -entró a la cocina y se dirigió hacia una figura, la cual pensó que era la de la joven.
-¡QUÉ! -exclamó crispada al muchacho que estaba enfrente del refrigerador.
-Pero no me grites mi amor -pronunció afligido encogiéndose de dolor al escuchar la furiosa voz de la chica.
-¡Ponte los anteojos! -ordenó -¡Anda! ¿Qué te traes ahora? -demandó.
-¡AKANE TENDO SE IRÁ! -exclamó acelerado.
-¿Cómo? -preguntó confundida al escuchar ello.
-Sí -asintió -Akane Tendo se irá de su casa para mudarse a Kioto -anunció a la chica.
-¿Cómo sabes? -preguntó interesada.
-Casualmente vi a la hermana de Akane Tendo que iba en camino a la estación del tren que está cerca del mercado y me lo hizo saber -respondió.
-¿La buena o la mala? -preguntó la joven.
-La desalmada codiciosa -contestó.
-¿Con cuánto te estafó? -suspiró cansada -Ya veo que no trajiste el encargo que te dijo la abuela que trajeras, eres ta-
-¡Eso no importa! -le interrumpió -La cosa es que Akane se va del vecindario, ¿tienes idea de lo que ello significa? -mencionó a la chica.
-Vaya -dijo con asombro Shampoo al procesar la idea y su expresión cambió a una totalmente complacida. Por fin ese obstáculo se iría y sin haber hecho nada al respecto. Esto era demasiado bueno para ser verdad.
-Shampoo -la tomó de los hombros y esta le miró con fastidio ante el atrevimiento -Ahora que Saotome se irá con ella, nosotros pod-
-¿Qué? -interrumpió y lo tomó del cuello de la camisa -¿Ranma se va con ella? ¿También escuchaste eso? -demandó algo alarmada.
-No, pero es lo más lógico, ya sabes cómo es respecto a Akane -contestó y la mirada de ella se descompuso al escuchar ello.
-Ah, sí -entrecerró los ojos -¿Cómo es según tú? -se alejó del muchacho y cruzó ambos brazos.
-Tú lo sabes -pronunció con seriedad Mousse.
-No, no lo sé -dijo secamente -Ya deja de decir tonterías y ponte a trabajar -ordenó de forma fría -La abuela ya estará suficientemente enojada al ver que no trajiste lo que te pidió y para colmo te encuentre holgazaneando, ¡Haz algo de provecho en lugar de estar molestándome! -finalizó tomando el filoso cuchillo para regresar a la tarea que estaba efectuando antes de verse interrumpida por el bobo ese.
-Gracias por todo Kasumi -dijo a su hermana mayor que se encontraba despidiéndola en la puerta principal de la casa.
-No es nada Akane -respondió con una leve sonrisa.
-Nos vemos al rato -anunció devolviéndole el mismo gesto.
-Sí…-dijo la castaña -Oye Akane -pronunció del nombre de su hermana.
-¿Mm? -la chica detuvo sus intenciones de salir y se dio la vuelta para ver a su hermana -¿Qué pasa?-
-Akane sé que las cosas han estado un poco tensas estos últimos días y yo…
-Kasumi, está bien -trató de hacerla sentir mejor -Estás en tu derecho de sentirte molesta- hizo una pausa -Yo no actué de la mejor manera tomando esta decisión sin consultarlos a ustedes primero -reconoció -Sin pedirte un consejo a ti -miró con culpabilidad a su hermana -De verdad lo siento, pero no sabía cómo hacerlo -pronunció lastimera bajando la mirada.
-Lo hecho, hecho está -dijo con serenidad Kasumi -Seguiremos hablando de esto -suspiró -Apresúrate, no hagas esperar a Ranma -sugirió y Akane asintió ante ello -Adiós -se despidió finalmente.
-Oye Ranma, ¿el loco del director no te ha acosado? -preguntó Daisuke mientras estaba sentado en una los asientos del aula -Ya sabes, por lo de tu -tocó su cabello haciendo referencia al mismo -El trato y todo eso -finalizó señalando también la desfajada camisa del uniforme que vestía el chico de cabellos negros y que por supuesto iba contra todo protocolo de la preparatoria.
-Claro, pero no tiene nada que decir al respecto -respondió el chico que estaba recargado sobre el muro de su aula -No sé por qué no lo entiende -dijo con cansancio.
-Prometiste que llevarías el cabello corto a cambio que te dejara cursar la escuela el resto del año -recordó el acuerdo que su amigo había hecho con ese lunático.
-Así fue, pero yo no dije por cuanto tiempo -respondió de lo más tranquilo.
-Eres astuto -pronunció su amigo. Ese Ranma siempre se salía con la suya.
-O el director es un completo bobo -comentó Daisuke.
-En eso tienes razón -dijo Hiroshi -Hey, Daisuke -llamó a su amigo.
-¿Mm? -le miró el aludido.
-No te lo había preguntado pero, ¿recibiste chocolates por parte de Sayuri? -preguntó al chico de cabello castaño oscuro que al escuchar lo que se le cuestionaba sólo se coloreó instantáneamente provocando la carcajada de los otros dos.
-¡Ya déjenme! -exclamó azorado el joven.
-¿Qué clase de chocolate te dio? -preguntó Hiroshi una vez que él y Ranma calmaron sus ímpetus.
-Mira -sacó de inmediato un enorme corazón de chocolate de su mochila.
-¡Y todavía no lo has comido! -acusó el chico de cabello castaño oscuro al ver intacto el dulce que su amigo traía en las manos.
-¡Y qué! -respondió acelerado el joven.
-¡Sí que estás enamorado! -dijo con diversión Hiroshi.
-Por favor ya déjalo -pidió Ranma sintiendo compasión por el pobre Daisuke, el cual ya estaba demasiado avergonzado y sobre todo rojo como un tomate.
-Yuka no te dio nada, por eso no me dejas en paz -mencionó Daisuke al cruzarse de brazos.
-Tampoco tienes que ser tan franco sobre ello -miró hacia otro lado.
-A la próxima cuando la invites a salir paga la cuenta tú -mencionó con burla.
-¡Pero no tienes que decir las cosas así! -expresó con antipatía Hiroshi.
-Como tú digas -pronunció el otro chico.
-En fin -prosiguió el joven de cabello alborotado una vez que olvidó un poco la acusación que le había hecho su amigo -Tendrás que regalarle algo muy bueno el próximo mes -aseveró.
-Creo que sí…-dijo cohibido con una pequeña sonrisa formándose en su rostro.
-Oye, Ranma -le llamó Daisuke.
-¿Sí? -respondió.
-¿Te regalaron algo? -interrogó el muchacho.
Ya viste lo que me regalaron ayer -frunció el ceño con extrañeza ante la pregunta -Esos bobos chocolates bla, bla, bla -mencionó cansinamente haciendo memoria del día anterior -Sólo fueron unos cuantos chocolates, no es la gran cosa-
-¿Qué no eran gran cosa? Recibiste una generosa cantidad de chocolates ayer -corrigió Hiroshi con cierto tono envidioso.
-Déjame ver -se puso a analizar sus obsequios -Fueron unos rellenos de cerezas, algunos chocolates rellenos de mazapán, otros con relleno de caramelo -comenzó a enumerar despreocupado -De galleta, de menta, de mantequilla de maní -siguió contando con sus dedos mientras que Hiroshi le miró con fastidio y Daisuke sentía que a medida que su amigo seguía relatando cada vez más que su corazón de chocolate se hacía más y más pequeño -De fresa -hizo una mueca de asco, estremeciéndose ligeramente al evocar esos chocolates que le había entregado Shampoo y que la loca casi lo hizo comerlos -De nuez, de almendra y de coco -sentenció cuando creyó haber terminado, sin embargo tronó su dedo al recordar algo -Y casi lo olvido esas trufas achocolatadas de cubierta muy dudosa que recibí por parte de Kodachi -hizo una pausa -Supongo que esa es la razón por la cual mi papá aún no despierta -mencionó recordando a la enorme bola de pelo con bigote café que estaba tendida sobre el patio desde ayer en la noche.
-Ranma gracias por ser tan ilustrativo -tosió algo incómodo Daisuke -Pero me refería ¿a qué si Akane te dio algún chocolate? -preguntó el chico.
-Sí, Ranma ¿te regaló chocolate a pesar que terminó contigo? -sacó el tema su otro amigo.
-Que no me terminó -dijo entre dientes.
-Entonces, ¿no te regaló nada? ¿Ni un sólo chocolate? -volvió a indagar.
-¿Ni uno pequeñito? -interrogó Daisuke mientras con su dedo pulgar e índice hacía alusión a un diminuto dulce. Ese gesto enfureció al joven de ojos azules ya que lo hizo evocar un momento especial que había ocurrido hace un año.
-¿Podrían dejar de hablar de esto? -solicitó molesto.
-Tranquilo -musitó Hiroshi.
-Sí, Ranma no tienes por qué exaltarte -dijo Daisuke -Sólo estamos hablamos del día de San Valentín -mencionó con tranquilidad el muchacho.
-¿A quién le interesan estas tonterías de los chocolates, el torpe San Valentín y los regalos de próximo mes? Esas son cosas y cursilerías de niñas -expresó molesto.
-Pero no te enojes -trató de calmarlo Hiroshi.
-¡No me enojo! -exclamó.
-Qué humorsito -masculló Daisuke.
-¡Qué dijiste! -gritó el chico.
-Na-nada -tartamudeó algo asustado al ver a su amigo reaccionar así. Hiroshi miró incómodo la situación y sólo se quedó callado. Después de unos segundos Ranma pareció serenarse un poco, no tenía por qué perder el control, ni él sabía por qué se estaba portando así.
-Hasta luego -dijo con seriedad y salió del salón de clases.
-Creo que no fue muy buena idea sacar el tema -mencionó Daisuke.
-Ni que lo digas -respondió el otro chico.
-¡Y después aceptó mi chocolate!
-¡Qué emoción!
Escuchaba Akane sin querer la charla de las chicas que iban caminando delante de ella por el pasillo del primer piso de la escuela. Todo el día había escuchado cosas similares. Apenas ayer había sido San Valentín y por supuesto las chicas no dejaban de hablar sobre ello. Al menos otras personas la habían pasado bien, no como ella. Como era de esperar en una fecha tan especial todo el día se hicieron a notar Shampoo, Kodachi y de Ukyo con su insistencia persiguiendo a su amado Ranma por toda la ciudad para probase sus bobos y perfectos chocolates, ¿Por qué le seguía sorprendiendo? No era como si lo dejaran de hacer o molestar. Qué desfachatez de chicas y justamente había tratado con una de ellas hace un momento. Exhaló sacando la tensión. No resolvería nada el seguir pensando en eso, ¿Para qué? Se dijo a sí misma, prosiguió con su caminata y a lo lejos vio la silueta de su prometido que venía hacia ella.
-Ranma -pronunció su nombre al estar escasos metros de él.
-Se te cayó algo -le anunció y lanzó a su dirección ese "algo" y ella lo atrapó en sus manos.
Tocó instintivamente su cuello y de manera inconsciente cerró los ojos en gesto de dolor –No me di cuenta -pronunció en voz poco audible.
-Cuídalo -advirtió -Si de verdad te importa -sentenció el muchacho al darle la espalda.
-¿No nos vamos a ir a casa juntos? -preguntó.
-No voy a ir a casa -contestó.
-Ranma…
-¿Qué Akane? -requirió con fastidio. La verdad no quería tratar con ella ahora.
-¿Cuándo llegarás? -preguntó
-¡No sé! -contestó irritado, tratando de decir algo más pero simplemente las palabras no pudieron salir de su boca y solamente le dio la espalda para alejarse de ella.
-Lo que me faltaba -dijo con desesperación la chica. Últimamente todo le salía mal.
Tuvo que averiguar si era cierto que Akane Tendo se marcharía y lo más importante si lo haría sola. Afortunadamente así era, pero de haber sido lo opuesto algo muy pero muy malo sucedería aquí. El que Ranma se fuera con Akane no quería ni imaginarlo. El que estuviesen solos los dos en otra ciudad no lo podía permitir jamás. Que él abandonase todo para seguir a esa chica. Si se hubiese decidido a hacerlo entonces les habría muy buena compañía allá, eso era seguro. El mudarse no era ningún problema para ella. Si bien había dejado su tierra para seguirlo a él, moverse unos cuantos kilómetros más era algo insignificante. No se dejaría vencer por nada ni por nadie. Haría todo para seguir a su Ranma hasta el fin del mundo, se decía a si misma con orgullo.
En fin todo había sido una falsa alarma, pero bueno había valido la pena haber hecho pasar un mal rato a Akane, aunque lo otro que pasó no la dejo muy contenta que digamos…
-¡Nihao! -saludó al ver la figura de la chica que estaba buscando. Inmediatamente la notó tensarse por el sólo hecho de escucharla.
-Shampoo -dijo su nombre disgusto la joven Tendo, ¿Qué estaba haciendo aquí está loca? Iba a preguntárselo, pero desistió de hacerlo ya que la expresión contenta, más bien regocijante de la chica, le había intrigado -¿Por qué sonríes así? -requirió la chica de cabello azulado.
-Por nada -respondió contenta -Es sólo que la idea de ver a Ranma me hace muy feliz, ¿Está por aquí? ¿Sabes dónde está? -preguntó.
-¿No te bastó con verlo ayer? -dijo con seriedad la joven Tendo que se había cruzado de brazos.
-Siempre hay una excusa para ver al ser amado -respondió con una sonrisa -Supongo que los chocolates no fueron suficientes para saciar su apetito por eso le traigo el almuerzo -anunció con una canasta en mano -Siempre está de buen humor para comer -mencionó -Bueno para comer algo delicioso -dijo con mala intención.
-Por supuesto -respondió Akane no dejando que el comentario le afectara.
-Oye, ¿es cierto que te marcharás? -preguntó inocente.
-Las noticias vuelan, ¿no? -dijo ella.
-Por fin te rendiste -musitó la amazona -Ya era hora. Te felicito -sonrió ampliamente.
-¿Qué? -pronunció Akane.
-Aunque te diré una cosa -dijo Shampoo -Salir huyendo sí que te hace ver terriblemente mal -sentenció.
-Yo no estoy huyendo -contestó con severo enojo Akane.
-Recuerda empacar muy bien para que no olvides nada -aconsejó de lo más cínica.
-¿Para qué? ¿Para no regresar nunca? -dijo sarcástica -Algo muy conveniente para ti, ¿verdad? -sonrió de medio lado y la amazona sólo se hizo la desentendida -Bien, ya que terminaste de darme tus "buenos deseos", me retiro de aquí -sonrió de mala gana con intenciones de irse de una vez.
-Adelante -le invitó.
-Adiós -se despidió y con fuerza dio media vuelta para irse de ahí, sin darse cuenta que algo había caído de su cuello.
-Adiós -contestó Shampoo. Muy bien, lo había comprobado. Akane se iría sola. Esto era más que perfecto.
-¿Qué haces aquí Shampoo? -interrumpió la voz de su otra enemiga, la cocinera.
-¿Qué te importa? -respondió hostil.
-Me importa mucho -pronunció firme y la otra pareció no importarle en realidad -¿Vienes a buscar a Ranma? -demandó mientras Shampoo la ignoraba y se agachaba al suelo, ¿Quién se creía esa torpe para ignorarla? Pensaba irritada -Te lo advierto china loca del mal, más te vale q-
-Qué mal gusto tiene Akane -pronunció con burla mientras sostenía en sus manos una cadena de la que colgaba una piedra color verde.
-¿Akane? -dijo con extrañeza -Ah -mencionó cuando vio la figura de la chica unos cuantos metros adelante.
-¿O no? -volvió a requerir Shampoo quien se levantó del piso.
-No es mi estilo, la verdad -confesó -¿Dónde lo habrá conseguido? -mencionó inspeccionando el objeto.
-¿En una barata del centro comercial? -sugirió burlona.
-¡Shampoo! -exclamó con sorpresa Ukyo, ¿Cómo podía decir esas cosas?
-¿Qué? -dijo sin tomarle importancia a lo que había dicho.
-En realidad yo se lo regalé -musitó una voz que conocían muy bien.
-¡Ranma! -exclamaron ambas por la inesperada presencia del chico.
-¡Ni siquiera te sentimos llegar! -expresó Ukyo -¿De verdad tú escogiste esto? -pronunció con extrema emoción la castaña -¡Es hermoso! -musitó encantada.
-¡Es lindísimo! -exclamó Shampoo -¡Y es mío! -dijo posesivamente, tomando con recelo el dije.
-¡Por supuesto que no! -prorrumpió Ukyo jalando parte de la cadena.
-¡Que sí! -jaló para sí misma el collar.
-¡Ranma me lo compró a mí! -gritó tomando la mano de la amazona para quitarle el objeto -¡Seguramente Akane lo vio y se apoderó de él, dejando a mi Ranma sin más opción! -dedujo lo que ella consideraba lo que "seguramente" había sucedido.
-¡Dámelo! -pronunció furiosa la otra, no dejándose del forcejeo de la castaña por quitarle el dije.
-¡No te lo voy a d-
-Oh -articularon ambas al verse sin el collar. De un solo y rápido movimiento "su prometido" se los había quitado de las manos sin ningún solo problema -Ranma -musitaron las dos chicas al ver su expresión tan seria y ¿por qué no? También herida. El chico no pronunció palabra y se marchó de ahí.
-Creo que ahora sí se enojó -dijo Ukyo algo apagada.
-Nosotras deberíamos ser las molestas -mencionó Shampoo con desdén.
-Tienes razón -respondió la joven cocinera.
-¿Quién se cree para dejarnos fuera del juego? -sentenció con veneno Shampoo, mientras que Ukyo se quedó igual de molesta pero sin decir nada, como si estuviese deliberando en ejecutar algo que se había instalado en sus pensamientos.
Ese Ranma era un traicionero, ¿prefiriendo a esa chica por sobre ella? Pensaba enfadada. Resopló. Daba igual. Dejaría pasar por alto el asunto del collar. Por fin Akane desaparecería del mapa y esta vez no habría ningún obstáculo para que Ranma viniera a sus brazos.
-Ukyo -dijo algo sorprendida Akane ver a la chica cuando abrió la puerta principal de su casa.
-Hola Akane -saludó muy sonriente la castaña.
-¿Qué te trae por aquí? -preguntó la joven de cabello oscuro -Ranma no está, si lo estás buscando -aclaró a la chica que llevaba un paquete en sus manos. Suponía que era para él.
-No vine a verlo a él precisamente -respondió.
-Oh -articuló -¿Entonces? -requirió, ¿A qué más podría venir a su casa?
-A ti es a quien vine a ver -dijo la chica.
-¿De verdad? -frunció el ceño con extrañeza.
-Akane, somos amigas, ¿no? -pronunció dulce.
-Sí… -dijo la joven algo insegura. Todavía se encontraba un poco desconcertada por la visita -Ah…-articuló incómoda -Lo siento -se disculpó -Pasa -invitó.
-Gracias -contestó.
-Gracias de nuevo por la comida -dijo a la chica que estaba sentada al lado de ella en la mesa -No te hubieras molestado -agradeció.
-No es ninguna molestia -pronunció la castaña -Oye Akane
-¿Sí?
-¿Cómo te está yendo con eso de la universidad? -preguntó.
-Ah… bueno…-sonrió débil -Cada tarde me doy a la tarea de estudiar el manual y entre otras cosas. Nunca se sabe qué otras cosas extras podrán venir -explicó.
-Tienes razón en eso -agregó Ukyo.
-¿Y tú cómo vas? -interrogó acerca de la admisión a la escuela de cocina donde la muchacha planeaba entrar.
-Bueno, voy bien -respondió -No es tan complicado como lo tuyo -comentó acerca de lo que Akane ya sabía sobre ello ya que como todos sus compañeros habían expuesto en clase acerca de sus planes después de la preparatoria -No habrá examen o algo por estilo, pero eso sí esa entrevista me pone algo nerviosa -comentó.
-No deberías, estoy segura que lo harás bien -le sonrió.
-¿En serio? -dijo Ukyo con algo de sorpresa. Bueno Akane no era una mala chica, pero a pesar de todo eran rivales. Era extraño escuchar a la chica con la que estás compitiendo decir eso.
-Eres buena en lo que haces -dijo a la joven con emotividad -Eres una apasionada de la cocina -pronunció con ánimo -También amas tu negocio, ¿Qué más quiere esa escuela?-
-Gracias -contestó cálida -Akane -volvió a llamarle.
-¿Mmm?
-Entonces si entras a la universidad de Kioto, ¿te irás para allá? -preguntó y antes que ella contestara le interrumpió -Es decir, es más que obvio que no piensas hacer un viaje de tres horas de ida y vuelta todos los días -explicó lo obvio -A lo que voy -¿Estás segura de abandonar todo lo que tienes aquí?-
-Ukyo -pronunció su nombre con seriedad -No abandonaré a nada ni a nadie ya que no me iré a otro país ni a otro continente o algo por el estilo -mencionó sin dejar de sonar con reserva.
-Oh -articuló -Lo siento -se disculpó -La verdad, no quise…
-Está bien -le interrumpió -Pero sólo quiero aclarar que el hecho que me vaya a otra ciudad no significa que desapareceré de las vidas de las personas que me importan y a las que les importo-
-Si esa es tu opinión…-dijo al aire sin mirarla a los ojos.
-¿A qué te refieres? -dijo al captar el tono en el que había hablado la castaña -Ukyo, ¿a dónde pretendes llegar? -preguntó -¿Qué quieres decirme exactamente?
-Me refiero a que yo no sería capaz de abandonar lo que más quiero para ir en busca de algo más -pronunció firme.
-Ukyo creo que esto es algo que no te incumbe -dijo Akane parando en seco lo que la castaña implicaba en cada una de sus palabras -Aunque llevemos una amistad, no tienes derecho a hablarme así -le reprendió
-¿Ranma no te ha dicho nada respecto a tus planes? -preguntó -¿No se ha negado? ¿U opuesto a ello? -dijo ahora sin quitarle la vista de encima.
-¿Por qué habría de oponerse? -contestó -No le intereso en absoluto -prosiguió -No hay nada entre él y yo, ¿no lo recuerdas? -le recordó.
-Eso es verdad -aceptó sonriente el hecho que Ranma siempre negara ello.
-En consecuencia no tiene por qué objetar nada -continuó Akane.
-Bueno de ser así las cosas, entonces creo que no deberías detenerte -aconsejó sin dejar su sonrisa.
-Agradezco tu apoyo -sonrió de forma poco genuina tal como la castaña le sonreía a ella.
Después de perderse todo el día por la ciudad se encontraba caminando por las calles del vecindario rumbo a casa. Casa, ¿podría seguir llamándole así una vez que…-movió la cabeza de un lado a otro -¿Quién sabe cómo serían las cosas una vez que ese momento viniese? Suspiró y siguió con su camino.
-¡Jo, jo, jo! -se escuchó la desquiciada característica de una mujer -¡Oh Ranma mi amor! -prorrumpió de nuevo la voz, cuya dueña de un salto se había posicionado frente a él.
-¡Kodachi! -exclamó el muchacho.
-Ranma mi amor -lo abrazó de inmediato -Sasuke me acaba de informar las buenas nuevas.
-¿Buenas nuevas? -enarcó una ceja el chico.
-Tendo se irá de la ciudad -anunció.
-¿Apenas lo sabes? -dijo cansado. La verdad estas chicas estaban perdiendo su habilidad, también Shampoo no había dado señal de haberse enterada de ello.
-Ese ninja se ha vuelto más lento y torpe que de costumbre por estar de lado de Kuno en la universidad, tienes que comprender mi vida -explicó -Además no deberías ser tan reservado respecto a estas cosas, cielo.
-Sí, claro… -le dio por su lado.
-En fin, lo importante es que de una buena vez esa chica dejará de atosigarte para que podemos ser felices para siempre -sonrió contenta.
-¿Segura que no estás hablando de ti misma? -dijo Ranma.
-Estoy tan contenta Ranma mi amor -pronunció complacida.
-¿Podrías dejarme? -intentó quitársela de encima.
-¿Que acaso no te gusta? -se le pegó más.
-Kodachi, por favor -intentó de nuevo alejarse.
-¿Qué te pasa mi amor? -preguntó de forma lastimosa.
-Nada, sól-
-Entonces, ¿si es verdad que estás triste porque esa chica se irá?
-¡Claro que no! -reaccionó a la defensiva -¿Por qué estaría triste?
-¿Entonces no? -volvió a interrogar.
-Por supuesto -contestó.
-Si así te sientes, ¿por qué no se lo dices ahora que ella está por allá? -señaló a la chica en cuestión que estaba a su espalda.
-Ak -dijo al voltear -Akane... -sólo pronunció a la chica que sólo lo miró con una mezcla de tristeza, enojo y dolor. Después se marchó de su vista y el chico no hizo nada por detenerla.
-De acuerdo, estamos aquí por enésima ocasión para resolver esto de una vez por todas -pronunció Soun en la sala. En esa noche toda la familia estaba presente para deliberar el asunto que desde hacía días tenía consternados a todos.
-Me parece lo más adecuado -afirmó Akane.
-Tengo unas cuantas preguntas que hacerte -mencionó el padre de las hermanas Tendo.
-Adelante -dijo con serenidad aguantando las miradas de todos. ¿Así se sentía Ranma de casualidad cuando todo mundo lo confrontaba acusándole de lo peor?
-Akane dinos ¿qué vas a hacer? -requirió su padre.
-Si apruebo el examen de admisión para entrar a la universidad de Kioto, entonces me mudaré allá -contestó tranquilo.
-¿Qué harás con los gastos que tendrás en ese lugar? No será lo mismo que tenerte en casa y ciertamente la economía aquí en estos momentos no es del todo favorable -pronunció Soun.
-Tengo una beca en trámite, de aprobar el examen de admisión, se cubrirían la mayoría de los gastos- -No tendrás que preocuparte por el dinero-
-Pensaste en todo, ¿verdad? -sonrió sarcástico.
-Papá, por favor -pidió lastimosamente la joven.
-De aprobarse el examen te mudarás a Kioto -prosiguió.
-Tal como lo dije -enunció.
-¿Es tu última palabra? -preguntó.
-Sí -contestó.
-¡Qué pasará con el compromiso! -exclamó Genma de lo más consternado.
-¿Qué? -dijo la chica.
-Saotome, gracias por mencionarlo -dijo sonriente a su amigo -Cuanto se lo agradezco -le dio una palmada en la espalada -De verdad no sabía cómo traerlo a colación -gratificó la puntualidad de su amigo.
-Cuando quiera -correspondió con una sonrisa.
-¡Papá! -exclamó Akane.
-¡Genma! -reprendió Nodoka.
-Akane ¿Qué tienes que decir respecto a tu compromiso? -preguntó sin hacer caso a la desaprobación que le habían hecho a él y a su amigo.
-¿Decir? -dijo Akane sin comprender.
-Sí, ¿Qué decides? -prosiguió su padre -¿Desistes de la idea de irte y te quedas aquí con Ranma para seguir con el compromiso? ¿O abandonas a tu prometido para irte a Kioto y se lo cedes a alguna de tus hermanas?
-¡QUÉEEEEEEEEEE! -exclamaron todos los jóvenes involucrados.
-¡Yo no lo quiero! -profirió Nabiki.
-¿Y tú crees que cediéndomelo a mí solucionará algo? -dijo con preocupación Kasumi a su hermana.
-¿Qué quieren decir con eso? -preguntó Ranma con cierto enfado.
-Ranma, sin ofender, pero eres algo "niño" para mí -respondió con mesura Kasumi,
-Demasiado fastidioso diría yo -mencionó Nabiki -No sé cómo lo aguantas Akane -dijo mirando a la joven -Aunque ¿sabes algo? -dijo al chico -Ahora que lo pienso me trajiste muchas ganancias la última vez que te tomé prestado -evocó aquel momento que había ocurrido hace tiempo.
-¡Esperen! -exclamó Akane.
-Akane ya se puso celosa -dijo contenta la mediana de las Tendo -Estoy salvada -mencionó con alivio.
-Pueden dejar de hacer un gran escándalo, ¡Por favor! ¿Podrí-
-¡Tengo la solución! -dijo triunfante el señor Tendo -Si te vas a Kioto, entonces Ranma te acompañará -finalizó contento.
-¡Qué! -dijeron ambos jóvenes con sorpresa.
-¡Excelente idea! -pronunció Genma.
-¡Ranma podría entrar a una escuela allá! -continuó con ánimo el hombre de cabello largo.
-¡Absolutamente no! -objetó Akane. Esto no era lo que quería. Ni lo que Ranma quería tampoco. Él ni tenía planes de salir de la ciudad, ya había escogido la escuela donde iría a estudiar. Se verían otra vez forzados a hacer algo que no deseaban. Como siempre decidiendo por ellos. Sería la peor opción de todas, ¿acompañarla? Acompañarla como si fuera una obligación.
-Ni quien quiera acompañarte -respondió tomándose a mal lo que ella había dicho. Si no lo quería allá, no tenía que hacer tanto énfasis en ello. A él no le importaría si tuviera que hacerlo, pero como era evidente ella no quería eso.
-¡Pero hija! -discutió el Señor Tendo.
-Akane -intentó razonar Genma con la chica -Kasumi y Nabiki, tal como lo pronostiqué no lo quieren -el joven se sintió señalado como si fuera un juguete inservible -¿Cómo resolveremos esto?-
-En caso de irme, esa no es la solución a este "problema" -trató de explicar Akane a los tercos hombres.
-¿Entonces qué más podemos hacer? -preguntó sensible Soun.
-¿Por qué no seguimos como están las cosas, por favor? -suplicó la chica.
-¡Akane no podemos hacer eso! -exclamó su padre.
-¿Por qué estás adelantándote así? -preguntó con cansancio -Papá ni siquiera estoy dentro de esa escuela -mencionó de forma lastimosa.
-Y sigue con lo mismo -dijo con fastidio Nabiki.
-Se subestima demasiado, ¿no lo crees? -le comentó Kasumi.
-¡Hija! ¡Tu compromiso con Ranma es un asunto importante y de honor! -pronunció con desesperación Soun.
-Es lo que no entienden -dijo Genma.
-Esto es terrible -se echó a llorar libremente.
-Que hijos tan irresponsables y malagradecidos tenemos, Tendo -se abrazó a su amigo.
-Tiene toda la razón -dijo sensible.
-Hmph -sus hijos se cruzaron de brazos, mirando en dirección opuesta.
-¿Por qué no vemos esto como una ventaja? -pronunció Nodoka que en todo este tiempo sólo se había mantenido al margen.
-¿Qué? -expresaron ambos hombres.
-¿De qué hablas Nodoka? -interrogó Genma.
-Hablo acerca que es preciso que se le dé la aprobación a Akane de irse en caso que apruebe su examen de admisión, para que entonces efectúe sus planes en Kioto -sentenció sonriendo con suficiencia.
-Pe-pe-pero Nod-
-¿Qué está diciendo?
-Como lo dije si los planes de Akane son irse Kioto, entonces que así lo haga -miró a la chica que estaba completamente desconcertada por la resolución de su tía. No se había esperado algo como eso de parte de ella -Nada tiene por qué cambiar el camino que ambos se han trazado -explicó -Recuerden que Ranma también ha tomado su rumbo, el cual es quedarse aquí y cursar la universidad que ha escogido -volvió su vista hacia los dos hombres.
-¿Estás loca? -dijo incrédulo Genma a su esposa.
-¡Separarlos es una crueldad! -exclamó dramático el señor Tendo.
-¿No ves lo mucho que están sufriendo? -señaló a los chicos el hombre del turbante.
-Argh -resopló cansada la pareja de prometidos.
-Lo ocultan demasiado bien -trató de componer.
-¿Yo sufrir por ella? -se señaló a sí mismo -Ni que estuviera demente -la miró con desagrado.
-Lo mismo digo, fenómeno -contestó la chica y lo miró de forma similar.
-Entonces, ¿no les importa estar separados por la distancia? -preguntó la mujer de cabello castaño rojizo a ambos.
-En absoluto -respondió Akane.
-Para nada -contestó su hijo.
-Ya que los muchachos dicen que la distancia no es problema, entonces seguiremos adelante con esto -alentó la mujer.
-¿Por qué propone esto Nodoka? -dijo confundido Soun -No comprendo a dónde quiere llegar.
-Yo tampoco te entiendo -mencionó Genma.
-Pienso que esto hará las cosas mucho más interesantes -sonrió -Y sobre todo favorables.
-¿Qué quieres decir? -volvió a requerir su marido.
-Sí, explíquelo -solicitó Soun.
-Bueno, creo que la distancia podría hacerles mucho bien -dije con simpleza.
-¡No lo creo Nodoka! -exclamó con desesperación Genma. Su esposa había perdido la razón, ¿o qué?
-Mantener una relación de lejos no es para nada algo ideal -corroboró el señor Tendo.
-Ese tiempo para ellos solos les servirá como reflexión para saber con exactitud qué es lo que quieren -explicó.
-¿En qué les beneficiaría?
-Además de un tiempo a solas consigo mismos, puedo asegurar que el no verse alimentará con creces el deseo de verse y estar juntos -aseveró.
-¡Tía! -exclamó Akane.
-¡Pero qué dices mamá! -prorrumpió escandalizado Ranma.
-¿Tía…?-dijo con asombro Nabiki ¿En serio estás hablando de…?- tentó -¿Estás hablando de que se den a desear?-
-¡Nabiki! -reprendió Kasumi.
-Así es -confirmó lo que la mediana de las Tendo había dicho.
-Tenías razón tía, esto se pone interesante -dijo divertida mirando a unos muy sonrojados Ranma y Akane.
-¿En qué les podría beneficiar eso?
-¡Sí! ¿En qué? -demandó Genma -¿Hacerse del rogar? No lo comprendo.
-Ya lo expliqué querido -pronunció Nodoka en un tono cansino.
-No, no lo has hecho -le contrarió su esposo.
-Dejémoslo simplemente que es un estímulo para que se efectúe el matrimonio mucho más pronto -finalizó.
-Oh -articularon ambos hombres.
-No puedo creer que todavía no he muerto de vergüenza -dijo Ranma.
-No eres el único -pronunció Akane.
-Necesitan un momento para resolver sus conflictos -afirmó la señora Saotome.
-Tiene toda la razón -dijo Soun -Un tiempo lejos uno del otro les ayudará a aclarar sus ideas-
-Nodoka eres tan brillante -halagó con galantería Genma.
-Querido me sonrojas -contestó su esposa cuando ponía una mano sobre su mejilla.
-Esto es una excelente idea -musitó complacido Tendo.
-Como ya dijeron están de acuerdo con esto así que haremos esta resolución de una vez -dijo animada Nodoka.
-¿Qué es lo que tienes en mente? -requirió Genma.
-Pienso que es pertinente que Ranma y Akane no se vean hasta que pasen su primer año en la facultad -musitó con seguridad.
-¡QUÉ! -exclamaron Ranma y Akane. Esto no era verdad.
-No llamadas, no cartas, ni tampoco esos nuevos correos de mensajería instantánea -mencionó la mujer.
-¡ESTO NO ES EN SERIO! -se levantó de su lugar la pareja.
-Tía Nodoka, ¿no crees que es algo extremo? -dijo Kasumi preocupada -¿Pero, ¿cómo para q-
-Espera Kasumi -le interrumpió Nabiki.
-¡Mira lo enamorados que están! -dijeron contentos Soun y Genma
-No pueden soportar la idea de no tener contacto el uno con el otro -dijo con total regocijo Soun.
-¡Nosotros!-intentó decir Akane -¡No ¡Nada! -¿Cómo creen qu-
-¿Qué me afecta estar sin ella? Si como no -expresó molesto señalando a la chica.
-Tú tampoco eres un gran premio, ¿sabes? -dijo Akane a Ranma.
-Se respira una tensión mucho más fuerte que la usual -intervino Nabiki.
-Nabiki no seas tan indiscreta -regañó Kasumi.
-¿Ustedes también lo ven lindas?-
-¡No existe ninguna tensión!- -¿Yo tensa por Ranma? ¡Bah!-
-No te culparía -sonrió egocéntrico.
-¿Sabes una cosa? -dijo encarando al muchacho, estirándose un poco, intentando estar a la par de su estatura, pero sin tener mucho éxito en ello -Este plan es de lo más ventajoso, así no veré tu cara, ni escucharé tu voz por lo menos un año y al final saldré ganando-
-¿Eso crees? Yo estoy saltando de alegría porque por fin me desharé de ti sin mucho esfuerzo, ¿no te parece increíble?-
-Ya que están de acuerdo con la decisión lo mejor será que vayan practicando desde ahora -sentenció.
-¿Eh? -articularon ambos.
-Los quiero en sus cuartos ya -ordenó -Es en serio chicos -sonrió ampliamente y desconcertados no sabiendo si debían objetar o no ya que a esta mujer nunca se le podía decir no, solamente se encaminaron para salir de la habitación.
-Y Akane -llamó a la chica.
-¿Sí? -se acercó a su tía.
-Akane -la tomó de los hombros -Cielo -acarició el sedoso y crecido cabello de la muchacha -No es de lo más femenino y agraciado que te pares sobre las puntas de tus pies para aparentar ser más alta -comentó y la chica pareció avergonzarse por ello.
-Hasta que alguien te dice la verdad -hizo Ranma una mueca con la que de forma burlona le mostraba su lengua.
-Y Ranma, más vale dejes hacer esos gestos, no te ves nada varonil -reprendió a su hijo y este se rascó la cabeza incómodo.
-Torpe -le insultó Akane.
-Todavía estamos corrigiendo ciertos asuntos ¿recuerdas? -recordó la disponibilidad que hace unas semanas había presentado y que seguía en pie.
¿A qué asuntos se referiría? Se preguntó Akane.
-A su habitación, niños -ordenó solemne la mujer y a regañadientes obedecieron.
-Nabiki ¿de verdad crees esta es una buena idea? -preguntó Kasumi mientras seguía lavando la vajilla -Yo no lo creo, pienso que todavía es mucho peor que el que sólo Akane se vaya… no sé… ¿Por qué se le ocurrió a la tía Nodoka esa idea tan descabellada? -dijo confundida.
-Si tía sugirió esto, es por algo -respondió secando uno de los platos que la chica le había pasado -Ella sabe lo que hace -explicó.
-Tal vez… -dijo insegura.
-Kasumi, sólo dejemos que las cosas tomen su curso -pronunció con tranquilidad Nabiki y su hermana suspiró y asintió.
Notas: Vaya, vaya, ¡Qué plan de Nodoka! ¿no?
Malentendidos, como siempre, primero lo arruina Akane perdiendo el dije, luego con Ranma con su bocota ¡Siempre pasa algo!
Me gustó incluir lo del día de San Valentín, aunque no fue uno muy dulce para nuestros Ranma y Akane u_u
Gracias por sus reviews pasados a: rosii, ka-chan, Akai27, ranko1792, nancyricoleon, Isakura Tendo, Massy13, elianamz-bv, bry, susyakane, yuchyram, Rosejandra e ilakane.
Espero que le haya gustado este nuevo capítulo :D, ahora sólo queda que me digan lo que piensan :)
¡Eso es todo, nos leemos pronto!
