Hola amigas espero me perdonen por actualizar hasta hoy, pero tuve unos problemitas de salud que no me dejaban, pero parece que todo se esta normalizando en mi interior, esa tos aguerrida no pudo conmigo, jajajaj… bueno aquí las dejo con el siguiente capitulo espero les guste….

Capt. 10

Los primeros rayos del sol aparecían entre las copas de los árboles, Albert que no había podido dormir estaba sentado en el que fuera alguna vez el campamento que monto hacia un año para cuidar el rosal que ya no existía, toda la noche había meditado sobre su vida y sus decisiones, se había dado cuenta que por más que le daba vueltas al asunto solo tenía dos caminos, volver con su Tía y poder ofrecer algo a Candy o huir, no volver nunca más a ese lugar al fin y al cabo era un hombre libre, pero ¿sería feliz? Eso no lo sabía en cambio, entendía perfectamente que si regresaba tenia que enfrentar a la Tía Eloy y la oportunidad de volver a ver a Candy, la cabeza le dolía, cerro los ojos y los froto con sus manos, se levanto y se dirigió al arroyo, el agua estaba muy fresca y gracias a eso su cabeza se despejó.

-esta bien si ese es mi camino lo seguiré - y se levanto y se dispuso a seguir el camino decidido.

Hacia dos noches que el Doctor había dejado el libro de poemas a Candy, y para ella era como un pequeño tesoro tenia miedo de que se le fuera a perder, que cada vez que podía iba a verlo donde lo tenia, debajo de su almohada.

Candy había decidido salir al jardín, pero como ya estaba refrescando un poco se puso pantalón negro y camisa manga larga blanca con un chaleco negro, botas negras, el cabello lo llevaba sujeto en una cola con un listón blanco en forma de moño, el solo estaba brillante y perfecto aunque no calentaba mucho, recorría los rosales y olía su aroma le encantaba pasear por entre ellas.

-¡hola Candy! -

-¡hola Jimmy!, ¿Cómo estas?

-bien Candy, le estoy ayudando a mi papá a abonar los rosales para que aguanten muy bien el invierno y aguanten para el otro año.

-ha, ¿y ya abonaron el rosal blanco?

-si Candy, esta listo, ¿y ya viste las flores que tiene?

-no.

-Candy, ¡son grandiosas! , vamos a verlas.

-si, vamos.

Y caminan al lugar donde estaba el rosal, estaba de la altura de Candy no le salía a la cabeza pero la rama más alta estaba a la altura de sus ojos, pero eso no era lo más importante, lo importante eran que tenia como quince flores unas mas abiertas que otras y botones de todos tamaños, en verdad era un bello rosal.

-¡valla, creo que la tierra y los cuidados del Jardinero le han caído muy bien!

-no Candy, el cuidado de todos - le dijo Jimmy.

Una gran rosa llamo la atención de Candy y la toco con su mano a tiempo que pensaba en Albert "regresa pronto", y la rosa al sentir el tacto de su mano se deshojo, los pétalos volaron por el cielo impulsados por una leve brisa que paso y se los llevo.

-¿que pediste Candy? - pregunto Jimmy sorprendido.

-yo…. Pensé en Albert.

-siiiiii, ese es tu deseo y se cumplirá - dijo mirando hacia el bosque.

-Jimmy ¿como lo sabes?

-mira - y señalo hacia donde estaba viendo, el bosque.

Saliendo del bosque una silueta alta y con una mochila a cuesta se veía venir podría ser cualquier persona pero a Candy no le importo, ella se encaminó poco a poco y luego acelero el paso más y al ver que la silueta se acercaba más rápido pudo darse cuenta que era el, si , su deseo se había cumplido casi en el acto y ya no pudo detenerse más que corrió a encontrarlo, Albert que no podía creer lo que veía no hizo más que soltar la mochila correr al encuentro de Candy que ya casi llegaba corriendo hasta el con los brazos abiertos y gritando su nombre "Albert, Albert " el abrazo fue tan fuerte que casi lo tira, que para no caer el decide dar vueltas con ella en brazos, se siente feliz y de pronto siente un estremecimiento en ella, ¡esta llorando!, se detiene y pone los pies de Candy en el suelo, trata de soltarla pero ella no lo suelta esta agarrada de su cuello.

-Candy, ¿Qué pasa? Ya estoy aquí- tratando de clamarla sobando su espalda.

-¿y que tal si es un sueño? ¿y si todavía estoy dormida?- decía entre sollozos.

-Candy, mírame - pero no quiere soltarlo - por favor mírame.

Y poco a poco lo suelta y se aleja poco a poco de el hasta quedar de frente con esos ojos azules tan bellos e intensos, tan profundos y tranquilizadores, su cara se parecía mas a la primera vez que lo había visto pero no tan crecida la barba, y su voz tierna, pacifica y penetrante.

-aquí estoy Candy, ¿me vez? - dijo mirando esos ojos verdes

-si, mi deseo se cumplió, estas aquí.

-Candy yo regrese por una razón solamente.

Y Candy de pronto se puso triste y recordó el libro de poemas que estaba debajo de su almohada y su mirada se puso triste y suspiro.

-creo que ya lo se - le dijo a Albert volteándose y tratando de caminar hacia la casa.

-Candy, creo que no me entiendes.

- si, tu Tía me lo trajo, te lo voy a traer.

- no se de que estas hablando, pero si yo volví aquí es por ti - y la tomo de la mano y la volteo para verla de frente otra vez - fue para estar contigo, para verte sonreír y para decirte que te amo y no me importa no tener un apellido ni posición, con que tu me digas que me aceptas yo estoy dispuesto a ser tu esclavo.

Candy no lo podía creer le estaba declarando su amor ahí, sin mas protocolos, sin testigos, bueno Jimmy que los veía impaciente de lejos pero no los había escuchado, solo a ella, su estomago parecía un hormiguero gigante, y su cabeza trataba de procesar toda la información que recibía.

-¿Candy?

-Albert, yo….

-entiendo….

-no, es que ….. Lo que tu sientes…. Yo también lo siento, desde el primer momento que te vi, sentí algo muy bonito y mientras estuviste aquí más tiempo quería estar contigo, pero cuando te fuiste supe que era lo que pasaba, no solo era extrañarte sino que me hacías falta, porque no había sol en mi día sin ti, ni luna en mis noches porque no estabas, pero entendía que era por tu bien, porque ibas a ser un Andrey, aunque eso te apartara de mi lado, pero de pronto vino tu Tía y me dijo que te habías ido y que no sabía a donde y mi angustia creció y me di cuenta que mis temores hacia que te pasara algo malo era porque también te amo y me preocupa que te lastimen y yo no pueda estar contigo para consolarte. Albert ya no te vallas quédate conmigo, yo te amo.

Y Albert ya no aguanto más y la tomo en sus brazos y la abrazo con ganas y no quería soltarla era el sentimiento más hermoso que en su vida había sentido y quería que nunca se acabara, pero la soltó y se separó un poco de ella sin soltar su cintura, se acerco a ella y beso su mejilla y luego su nariz después su otra mejilla y puso su frente en la de ella, de pronto sintió que los brazos de ella sujetaban su cara y ella separaba su frente de la de el y poco a poco beso sus labios con pequeños besos como animándolo, entonces entendió y la apretó un poco más y se dieron el primer beso, un poco húmedo y tierno, no tan demándate, pero lindo y digno de recordar.

-yuppppy….. Ya lo sabía!- gritaba a lo lejos Jimmy.

Continuará….

Amigasfic. Mis mas grandes agradecimientos y discúlpenme si no les mando un mensaje a cada una de ustedes pero estas pastillas me tiene muerta, más que las inyecciones que me tienen ponchada de ya saben donde, jijiiiji…

Magdy, Roni de Andrew, Usagui13chiba, Noemi Cullen, Lady Karin Andrew, Camila Andley, Calemoon, Claridad, y todas las anonimas, gracias por estar aquí….. Besos a todas… de su pequeña amigafic Veronica.