Buenas a todos, aquí les traigo un nuevo capítulo de esta historia a la que cada vez le queda menos para estar completamente terminada, quiero agradecer a todos el apoyo dado y la paciencia que han tenido. Con las navidades al trabajar de camarero he tenido mucho menos tiempo para escribir y ese ha sido el motivo de mi tardanza. Deseo a todos un feliz año nuevo y una agradable lectura.

Capítulo 10

La historia perdida

Dos meses, dos meses habían pasado desde la batalla contra garuda, durante ese tiempo la paz estuvo presente en la sociedad FAE, gracias a la ayuda de Harry la sociedad FAE estaba cambiando algunas reglas permitiendo los compromisos de FAE con humano, el primero que se celebro fue el de Hale, del clan Zamora, con Kenzy, la joven humana amiga de Bo, fue un gran compromiso al que asistieron personalidades FAE muy importantes.

Pero a la vez que algunos FAE se modernizaban un grupo de FAE antiguos y poderosos intentaban que todo volviera a ser como antes, el grupo llamado Una Mens había hecho su aparición ante la sociedad FAE. Cuando Harry se había enfrentado por primera vez a ellos no había sido fácil para el joven tal y como le había dicho la Nain Rouge.

- Flash Back -

Harry estaba nervioso sentado junto a Evony, estaban en el despacho de la líder de las sombras esperando una visita, un miembro de los Una Mens, el grupo empeñado en conservar las viejas costumbres entre los FAE iba a ir a hablar con el joven mago. Una mujer rubia, con aires de superioridad entro en la sala, iba acompañada de dos hombres que seguramente serían sus guardaespaldas. La mujer se sentó en el asiento que le ofreció Evony sin dejar de mirar a Harry.

- Gracias por recibirme Morrigan.

- El honor es mió ¿a que debo una visita de los Una Mens?

- Es muy simple - dijo la mujer sin dejar de mirar a Harry - queremos que cesen ciertas relaciones.

- Ustedes no son nadie para decirme con quien me comprometo.

- Se lo advierto Morrigan, cese de inmediato la relación que tiene con este humano o nos veremos obligados a intervenir.

- Me gustaría verlo - dijo Harry con voz poderosa, nadie amenazaba a Evony mientras el estuviera presente - son unos arrogantes, pero a la hora de la verdad, cuando se necesitaba de su ayuda para luchar contra garuda simplemente se quedaron mirando.

- No te atrevas a hablarme así humano.

- Usted viene amenazando a mi amada, amenazando lo conseguido durante los últimos meses y quiere que todo acabe, que el trabajo que hemos hecho no sirva de nada.

La mujer se levanto con cara furiosa mirando a Harry, nadie le hablaba así y menos un humano patético.

- Como te atreves, eres un…

- Humano patético, un humano que no tiene ningún lugar en su sociedad - dijo Harry dejando a la mujer sorprendida de que supiera lo que iba a decir - su mente es un libro abierto para mi, desde que ha entrado a esta sala sus pensamientos están claros para mi.

- Legeremancia.

- En efecto, soy un maestro de las artes mentales, pero yo tengo una pregunta que hacerle ¿quiere que abandone la sociedad FAE? por que si lo hago me llevare conmigo todo lo que he entregado a su sociedad, las armas antiguas, las alianzas que he hecho con las diversas familias, los aliados que han ayudado contra garuda.

La mujer no dijo nada, no tenía respuesta, ya que aquello era cierto, tan cegada en las normas y en las reglas antiguas no se había dado cuenta de que perder la alianza que tenía la sociedad FAE con Harry Potter sería un gran problema, no por sus aliados, sino que algunas facciones de la sociedad FAE se irían también con el joven.

- No tengo respuesta.

- Me lo imaginaba, pero me gustaría pedirle algo.

La mujer se quedo sorprendida, no se esperaba que el joven le fuera a pedir ayuda.

- ¿Qué sería?

- Entiendo que quieran conservar las viejas costumbres, es lo que hacen que sean como son, que la sociedad FAE haya permanecido oculta durante cientos de años, pero si no se abren al mundo no podrán sobrevivir, garuda se intento aprovechar de las disputas entre los FAE para poder vencer, lo único que pido a los Una Mens es que sean flexibles ante las reglas, que la sigan manteniendo pero con libertad, que entiendan que la batalla que hemos librado la gano alguien que luchaba no solo por los FAE sino por los humanos y el resto del mundo.

- Eres sabio Harry Potter, más sabio de lo que parece alguien de tu edad, transmitiré tu mensaje, cuando tenga una respuesta te mandare una invitación para que conozcas a los Una Mens casi al completo.

La mujer salió de la sala seguida por sus guardaespaldas, cuando salieron Harry se sentó al lado de Evony estaba cansado de lo sucedido pero contento debido a que la reunión parecía ir a buen fin.

- Fin Flash Back -

Pero ahora Harry no estaba en Nueva York, ni siquiera estaba en los EEUU, estaba de regreso en Inglaterra, se encontraba en el monumento de Stonehenge, un antiguo asentamiento de donde el joven sentía que surgía una gran magia, la magia del mismo Merlín. Era de noche y el joven iba con su capa de invisibilidad para ser detectado por los muggles que guardaban el lugar, al ser un monumento histórico de gran importancia siempre tenía vigilancia.

Al cabo de unos minutos detecto una entrada oculta protegida por la magia de la antigua religión, el joven toco la puerta y al instante fue transportado a una gran llanura, allí vio como se acercaba un gran dragón blanco el cual con un gesto le pidió que se subiera a su lomo. El joven así lo hizo y el dragón lo transporto a una casa en medio de un lago, una casa que rebosaba magia, allí el mismo hombre que le había sanado abrió la puerta.

- Bienvenido a mi casa Harry Potter, te estaba esperando.

El joven bajo del dragón y entro en la casa, el hombre le ofreció asiento y luego él también se sentó.

- Estoy seguro que tienes muchas preguntas, pero antes de todo yo tengo una joven Potter ¿cómo sabías quien era?

- Morgana se apareció en mis sueños cuando estaba inconsciente y empecé a despertar el poder, ella me dijo que acudirías a mí.

- ¿Algo más?

- Si, ella me dijo que se arrepentía de sus actos, que por fin había encontrado la paz que buscaba.

- Me alegro que por fin encontrara la paz que no supe darle en vida, fueron mis actos lo que convirtieron a Morgana en lo que fue, aun a pesar de todo no puedo dejar de pensar como hubieran sido las cosas si le hubiera dicho la verdad.

Harry se quedo callado estaba claro que había mucho más oculto pero no quería sacar a la luz dolores antiguos.

- Bueno Harry, ¿estás listo para aprender?

- Lo estoy, pero me gustaría saber cuanto tiempo voy a estar aquí.

- Si es por eso no te preocupes, desde el momento en que entraste el tiempo ha empezado a circular de forma diferente en este lugar.

- ¿Qué quiere decir?

- Que cuando pase un año en este lugar, solo habrá pasado un día en el exterior.

Harry estaba impresionado ante el poder del hechizo, pero eso quería decir que cuando saliera puede que fuera varios años mayor.

- Por cierto, se que piensas en tu cambio de edad, pero no tienes que preocuparte, gracias a la magia de la antigua religión tu aspecto apenas cambiara.

- Un poder impresionante.

- En efecto Harry, lo vas a necesitar para derrotar a tu enemigo.

- ¿Sabes quien es el enemigo?

- En efecto, se trata de alguien que ni siquiera es humano, es alguien de la era antigua, del nacimiento del mundo, de antes de los elfos y de los enanos.

Harry entonces abrió los ojos con gran sorpresa.

- ¿Se esta refiriendo a Melkor? el mal antiguo de la era de los elfos.

- Más bien un emisario de Melkor, al igual que lo fue Sauron.

Harry estaba atónito, ahora entendía por que el mal al que se enfrentaba sabía tanto de la era antigua, siempre había pensado en alguien relacionado con los FAE, pero saber quien era el enemigo, saber que contra quien lucharía era un mal semejante le atemorizaba.

- Eso quiere decir que tendríamos que luchar contra orcos.

- Por suerte no Harry, esos seres fueron destruidos por completo y no quedo vestigio de ellos.

- Entonces es mejor empezar cuanto antes.

Y así comenzó el aprendizaje de Harry, al principio eran fundamentos básicos, nociones sobre el funcionamiento de la magia de la antigua religión, aprendió sobre la historia de la antigua religión y lo cierto que había entre las leyendas y la verdad.

Fue un aprendizaje como ningún otro, ya que Harry tenía de maestro al que se decía que era el mago más grande de la historia, pero Harry no solo aprendía hechizos, su instrucción era también de antiguas pociones, alquimia, forja de armas y armaduras, lucha con espada y por último Merlín le dio a Harry el don de poder hablar y controlar a los dragones y usar la magia draconil. Esa habilidad solo pasaba de padres a hijos y solo cuando el padre moría despertaba la habilidad en el hijo, pero Merlín tras cientos de años había descubierto la forma de traspasar ese poder.

También debido al aumento de su poder el joven estuvo entrenando sus otras habilidades, su poder estaba llegando a un nivel tan grande que empequeñecía a Dumbledore y Voldemort a la vez, la magia dentro de él era tan grande que según sus cálculos tenía tanta magia que superaba varias veces la de todos los profesores actuales y la directora de Hogwarts juntos.

Debía reconocer que gracias a tanto entrenamiento no se sentía triste por estar alejado de su amada y de sus amigos, al pasar el tiempo de forma diferente para él sería una eternidad pero para sus amigos apenas serían unos días.

El tiempo pasaba, el entrenamiento iba cada vez mejor, un día Merlín le pidió a Harry que se acercara a un lugar, el poder allí era enorme.

- ¿Dónde estamos?

- Esta zona es un paso, es el lugar donde se podría ir al mundo de los muertos pero estando vivo.

- ¿Qué hacemos aquí?

- Una persona normal no podría pasar al otro lado sin sufrir las consecuencias, incluso con la magia de la antigua religión las repercusiones serían graves, pero en tu caso podrías ir.

- ¿Las reliquias?

- En efecto Harry, eres el maestro de la muerte, tu poder te permitirá traspasar el velo.

Harry entonces se concentro en el poder de las reliquias, poco a poco se fue formando una puerta, una puerta negra que lentamente se abrió.

- Adelante Harry, tu último entrenamiento esta detrás de esa puerta.

Lentamente el joven paso por la puerta, al instante esta se cerró detrás de él. Estaba en una zona de oscuridad, al final una luz tenue parecía indicar el camino y decidió comenzar a caminar. Poco a poco la luz estaba más cercana pero de pronto según iba avanzando varias escenas aparecieron intentando distraerle, sus recuerdos más dolorosos y escenas de muerte de sus seres queridos, debía sobreponerse, aquello no podía ser real, con gran fuerza de voluntad siguió avanzando hasta que de pronto la tenue luz ilumino el lugar. Tras eso Harry vio a una figura vestida con una gran túnica negra, no podía saber si era hombre o mujer, en realidad no sabía si la figura era humana.

- Bienvenido a mis dominios Harry Potter.

Entonces Harry comprendió que estaba ante la figura de la muerte, el joven se arrodillo e hizo una reverencia.

- No me esperaba que aquel que dice ser el maestro de la muerte se arrodillara ante mi, al contrarío debería ser al revés.

- No veo por que, al fin y al cabo todo el mundo terminar en tus dominios.

- Bien dicho joven Potter, es hora de que te muestre el final de tu entrenamiento.

- ¿Qué era lo de antes? ¿esas imágenes?

- Era para comprobar tu fortaleza mental, sino hubieras sido capaz de llegar al final no hubieras podido aprender lo que voy a enseñarte.

- ¿De que se trata?

- En tus manos esta la piedra de la resurrección, como bien sabes aunque puedes traer el espíritu de los muertos al mundo de los vivos no se pueden quedar ya que ese no es su lugar.

- Lo se, por ese se suicido Cadmus Peverell, ya que su amada no pudo volver.

- Voy a darte el poder de usar la piedra solo una vez cada cinco años para traer durante un día a las personas que tu quieras, puedes usar el poder para traer a las personas incluso para luchar, si traes a una persona ya no puede volver en cinco años.

- ¿Por qué lo hace?

- Soy la muerte, no debería tener miedo, pero aquel al que te enfrentas puede llegar a conseguir tal poder que podría quitarme mi lugar.

- Entiendo.

Entonces la figura se ilumino con fuerza, una luz oscura empezó a surgir de la muerte que fue a para hacia el anillo con la piedra de la resurrección, este se ilumino y Harry sintió la gran energía que estaba entrando en el anillo. Cuando termino la luz paro y todo volvió a la normalidad.

- Puedes irte Harry Potter, ahora como te he dicho tienes el poder de resucitar a los muertos, pero también tienes el poder al completo de la piedra, muchos espíritus estarán dispuestos a luchar a tu lado.

- Gracias por todo, espero que la próxima vez que le vea sea dentro de mucho tiempo.

- Lo mismo digo Harry Potter.

Entonces Harry sintió como una fuerza lo expulsaba del lugar, cerró los ojos de la presión y al volver a abrirlos se dio cuenta de que estaba tumbado al lado de Merlín.

- Veo que has vuelto sano y salvo.

- Ha sido impresionante.

Harry le contó lo que había aprendido y Merlín sonrió.

- Bueno Harry, debo decir que estoy muy orgulloso de ti, has sido mi mejor alumno desde que enseñe a cuatro jóvenes magos de los que seguramente has odio hablar.

- Los fundadores de Hogwarts - dijo Harry no preguntando sino como una afirmación.

- Tenían cada uno grandes talentos.

Llegaron a la casa donde Harry se dispuso a partir de nuevo a su hogar, había pasado casi ocho años en aquel lugar y tenía ganas de ver a sus seres queridos.

- Bueno Harry, ha sido un placer enseñarte, espero que consigas ganar la batalla que tienes por delante.

- Eso espero, pero antes me gustaría darle un regalo.

Merlín vio como Harry usaba el poder de la piedra de la resurrección, de pronto una figura femenina empezó a aparecer delante de ellos, poco a poco se fueron aclarando sus rasgos y se vio que se trataba de Morgana.

- Bienvenida Lady Morgana.

- Harry Potter, ¿eres tu quien me ha llamado?

- En efecto, aunque solo dure un día, creo que tenéis mucho de que hablar.

Morgana y Merlín se miraron, el hombre entonces recupero la forma del joven al que había conocido Morgana.

- Ha pasado mucho tiempo Morgana.

- Lo mismo digo, quien se iba a imaginar que el torpe sirviente de Arturo sería el mago más grande de todos los tiempos.

- Ahora ya no se si seré el más grande, creo que Harry me superara por mucho.

- Gracias por esto Harry, necesitaba volver a ver a Merlín.

- No tiene que darme las gracias Lady Morgana, lo he hecho para que tengáis un día para poder estar juntos.

- Más que un día diría yo - dijo una voz y la figura de la muerte se apareció ante las tres personas - Harry no se ha percatado de una cosa.

Los tres estaban sorprendidos al ver la representación de la muerte.

- Por si se te ha olvidado el tiempo pasa aquí de forma diferente.

- Cierto - dijo Harry saliendo de su sorpresa - con el deseo de dar una sorpresa a Merlín lo he olvidado.

- ¿Qué va a pasar entonces? – pregunto Morgana.

- Pues que gracias a Harry, si pasáis el tiempo aquí será un año que estéis juntos.

En ese momento la figura de la muerte desapareció, los tres se quedaron mirándose sorprendidos por lo que acababa de pasar.

- Gracias por darme esta segunda oportunidad Harry, en verdad has sido el mejor alumno que he tenido.

- Gracias a ti Merlín, me has enseñado mucho.

- Eres un gran hombre Harry Potter - dijo Morgana - espero grandes cosas de tu futuro.

- Harry, debes ir a Hogwarts en cuanto salgas.

- ¿Para que tendría que ir Merlín?

- Es una sorpresa, allí lo descubrirás.

Harry entonces se despidió de los dos legendarios magos, fue una despedida emotiva ya que a pesar de ser Harry el alumno, al final el joven les había dado un gran regalo. El joven monto en el gran dragón blanco y fueron a la zona de salida, allí Harry se despidió del dragón en la lengua de los dragones y salió del lugar.

Apareció de nuevo en Stonehenge y se desapareció de lugar, llego a la entrada del castillo de Hogwarts, entro por las grandes puertas de la verja y entro en los terrenos del colegio. De pronto no solo los terrenos, sino el mismo castillo empezaron a temblar, la magia del castillo se irradiaba por todos lados, al estar en ese preciso momento la gente en el gran comedor como era la hora de comer se pudo calmar a los alumnos. La profesora Mcgonagall fue al despacho de dirección para saber si los cuadros de los demás directores, cuando llego se fijo que de repente cuatro cuadros estaban apareciendo en lo alto del despacho, por encima de los cuadros de los otros directores.

- Albus ¿sabes que esta pasando?

- El castillo esta reaccionando ante una gran magia, no se que la ha provocado pero sea lo que sea esta en los terrenos de Hogwarts.

La directora miro por la ventana y vio una figura que se acercaba al castillo, la figura iba encapuchada pero según se iba acercando los cuadros que estaban apareciendo y se mostraron cuatro figuras que la actual directora reconoció al momento.

- Los cuatro fundadores.

Los demás cuadros se quedaron sorprendidos de que los cuadros de los fundadores apareciesen en ese instante. Solo Dumbledore se dio cuenta del motivo por el que los fundadores estarían apareciendo, el castillo estaba reaccionando ante la magia antigua, alguien había aparecido y era capaz de usar la magia de la antigua religión y tenía una sensación de que sabía quien era.

- Tranquilízate Minerva, dejemos que los cuadros despierten por completo.

- ¿Sabes que esta pasando?

- Tengo una idea.

Los cuadros despertaron al completo, los fundadores abrieron los ojos y se fijaron en la actual directora.

- Bienvenidos de nuevo a Hogwarts.

- En realidad siempre hemos estado aquí - dijo la figura de Godric Gryffindor - pero la magia de la antigua religión esta regresando al castillo.

- Cierto noto su poder - dijo Slytherin - un poder grande y poderoso, pero no solo el de la antigua religión.

- Cuando llegue lo sabremos - dijeron a la vez las dos mujeres fundadoras.

De pronto la puerta del despacho se abrió y entro la misteriosa figura, esta se quito la capucha y dejo ver los rasgos reconocibles de Harry Potter.

- Harry ¿qué esta pasando?

- Que el castillo ha despertado reaccionando a mi magia.

- Harry Potter, es un placer conocerte.

- Lo mismo digo Godric Gryffindor, al igual puedo decir de los demás fundadores.

Los cuadros de los fundadores miraron al joven, el más interesado era el cuadro de Slytherin el cual miraba al joven que había derrotado a su heredero. El poder que desprendía era inmenso, no solo el poder de la antigua religión, sino el poder de la muerte por lo que el fundador comprendió que ese joven era el maestro de la muerte.

- ¿Qué ha pasado Harry?

El joven miro a la profesora Mcgonagall y tomo asiento para responder a la pregunta.

- Como bien sabe hace un tiempo Slughorn tuvo que ir a ayudarme como había sufrido un gran aumento de magia, ese aumento de magia despertó en mí la magia de la antigua religión.

- ¿Y ahora la controlas?

- En efecto profesor Dumbledore, he sido enseñado por Merlín en persona.

Los cuadros estaban sorprendidos salvo los de los cuatro fundadores que sabían que Merlín al ser un ser de la antigua religión tenía una vida mucho más larga. La profesora Mcgonagall no tenía palabras ante las revelaciones de Harry, era algo increíble.

- ¿Entonces que le esta pasando al castillo ahora que la magia de la antigua religión ha vuelto?

- Buena pregunta Harry - dijo Gryffindor - ahora el castillo es como si te perteneciera, pero no solo el castillo sino todos los terrenos que comprenden, ahora puedes habilitar y deshabilitar las salas y las aulas a tu antojo.

- Eso estaría bien - dijo Mcgonagall - no vendría mal ampliar algunas aulas como las de pociones.

Era cierto y Harry lo sabía que las aulas de pociones eran estrechas e incomodas algunas veces, Harry se concentro en el castillo de pronto una gran ola de magia recorrió el lugar, las aulas empezaron a cambiar y a agrandarse, muchos recintos cerrados con el paso del tiempo se abrieron, incluso las habitaciones se agrandaron para comodidad de los estudiantes. Todo el colegio cambio a una orden de Harry.

- Bueno he agrandado las aulas y he abierto otras que estaban cerradas, las habitaciones han sido agrandadas, ahora los alumnos seguro que están mas a gusto.

Era increíble ver a Harry en ese momento, había usado una gran cantidad de poder y apenas se le veía cansado. Como si fuera una minúscula parte de su magia cuando había usado tanta magia como la que poseían los profesores de la escuela juntos.

- Muchas gracias Harry, el colegio te agradece tu ayuda.

- No tiene que darlas profesora, este será siempre mi hogar.

- Harry - dijo Gryffindor - debes ir al corazón del colegio, debajo del gran salón hay un pasadizo, allí encontraras algo que te será útil.

- ¿Qué es?

- La biblioteca personal de los cuatro, la biblioteca con todos los libros que reunimos durante nuestra vida, te serán útiles en tu batalla.

- ¿Sabe de la lucha que está teniendo lugar?

- Nos hemos enterado de todo lo que ha pasado en el castillo, las reuniones que han tenido lugar para preparar la batalla, los planes de futuro y todo lo que ha pasado a lo largo de la historia.

- No dejare que esta escuela caiga, lucho por el mundo, por que el mal que ha despertado no triunfe.

- ¿Sabes de qué mal se trata?

- En efecto Slytherin, es un mal antiguo, del tiempo de los elfos, de los enanos y de los orcos, sirviente de Melkor, compañero de Sauron.

- Es un grave problema.

La conversación entre Harry y los fundadores duro varios minutos más, los demás cuadros y la directora ahora sabían cual era el mal que acechaba al mundo, era algo que no se esperaban, que un mal como ese intentara conquistar el mundo.

Harry entonces se puso en pie, decidió ir al corazón de Hogwarts.

- Directora ¿dónde están los alumnos?

- Deben haber vuelto a sus clases, ahora las cosas están más calmadas.

- No quiero que nadie me vea, si saben que estoy aquí la gente empezara a sospechar sobre lo que ha pasado en el colegio y los rumores se desperdigaran.

- Entiendo, voy a comprobar que no haya nadie, tú ven en cinco minutos e intenta evitar que te vean.

La profesora salió del despacho, mientras Harry se puso al lado de la ventana mirando al horizonte, mirando los terrenos del castillo, notaba cada criatura, cada animal del bosque prohibido, los centauros, los unicornios, las arañas, era algo impresionante.

- Me pregunto que esta pasando por tu mente Harry.

- Un poco de todo Albus, un poco de todo.

- ¿Cómo ha sido conocer a Merlín?

- Impresionante, ha sido un maestro muy duro.

- ¿Y ahora que harás?

- Debo seguir luchando, sueño con un futuro pacifico donde pueda criar a mis hijos, donde pueda estar con mi esposa tranquilamente sin sobresaltos.

- Por cierto Evony esta muy nerviosa, no saber nada de ti durante tanto tiempo la esta poniendo muy irascible.

- En cuanto regrese la calmare.

Harry entonces noto que solo la profesora estaba en el gran salón y tras despedirse de los cuadros se dirigió al lugar, cuando llego la profesora le dejo solo para evitar que nadie entrara. El joven se empezó a concentrar y al momento aparecieron unas escaleras justo en el centro del gran salón, el joven empezó a bajar y cerró la apertura tras él para que nadie viera las escaleras, siguió bajando hasta que llego a una puerta con el escudo de Hogwarts por donde entro.

La sala era impresionante, allí había varias estanterías con libros, lo que sorprendía no era el número de libros, sino la magia que desprendían algunos de esos libros, pero lo que mas llamaba la atención es que en el techo brillaba con fuerza el escudo de Hogwarts, con un brillo tal que competiría con el sol, también vio que los cuadros de los fundadores estaban también allí.

- Bienvenido al corazón de Hogwarts - dijo Gryffindor - bienvenido al lugar donde la magia del castillo tiene origen.

- El escudo del techo me imagino.

- Te imaginas bien.

- Este lugar es magnifico, los libros son geniales, siento desde aquí cada rincón del castillo, incluso la sala de los menesteres y la cámara secreta.

- Espero que estos libros te ayuden en tu lucha.

- Ahora tengo que irme, debo ir a unas personas.

- Puedes sacar los libros de aquí gracias a tu magia, solo debes conectar tu magia con el escudo para poder hacerlo.

Harry así lo hizo su magia se enlazo con el escudo del colegio para poder tener acceso a la biblioteca que había allí. Ahora cada vez que pensara en un libro de ese lugar aparecería en sus manos estuviera donde estuviera, tras eso salió de la sala y vio que la profesora lo estaba esperando.

- ¿Has terminado?

- Si, voy a ver a Teddy y luego me vuelvo a New York.

- Bueno Harry, estoy deseando volver a verte, siempre que vienes traes una sorpresa.

El joven entonces se desapareció del castillo algo supuestamente imposible, pero como Harry era como si fuera el dueño no tenía ese problema. El joven entonces llego a la casa donde vivía su ahijado con su abuela. Toco a la puerta y al abrir vio los rasgos de su ahijado.

- Harry.

- ¿Qué tal Teddy?

- Muy bien, hacia mucho tiempo que no te veía.

- He estado ocupado, ¿esta la abuela?

- Si esta dentro con la tía abuela Narcisa, están tomando el te.

El joven entro siguiendo a su ahijado, en la sala de estar se encontraban Narcisa y Andrómeda hablando tranquilamente cuando vieron entrar a Teddy y a Harry.

- Harry ¿Qué haces aquí?

- Quería estar un rato con Teddy, ¿cómo estas Andrómeda?

- Llevándolo con calma.

- Señora Malfoy, un placer volver a verla.

- El placer es mío Harry, pero por favor llámame Narcisa.

- Mi hermana me estaba dando la noticia de que va a ser abuela - dijo Andrómeda - por lo visto Astoria esta esperando un hijo o una hija.

- Muchas felicidades Narcisa, tendré que escribir a Draco para darle la enhorabuena.

- Gracias Harry.

- Las dejo hablar tranquilas, vamos Teddy vamos a tu habitación.

Ahijado y padrino entraron en la habitación del muchacho, cada vez que lo veía no dejaba de ver a Remus en él, pero la habilidad que había heredado de su madre le hacia ser un futuro merodeador.

- ¿Cómo estas?

- Nervioso, ya dentro de poco empezare Hogwarts.

- Ya veras como te vas a divertir.

- Dime Harry, ¿cuanto le queda a la abuela? se que esta muy enferma y que algún día faltara.

- No te preocupes por eso, dentro de poco Andrómeda estará curada.

- ¿De veras?

- No puedo asegurártelo al cien por cien pero te aseguro que voy a intentar curarla.

El niño abrazo a Harry, estaba feliz de tener a Harry como padrino ya que siempre parecía hacer cosas imposibles, seguro que podía curar a su abuela.

Antes de bajar de la habitación Harry le dio al joven un libro sobre pociones, era un libro sobre nociones básicas que el mismo había escrito, pero el libro era especial, tenías que responder varias preguntas en el mismo libro para que se fueran desbloqueando los siguientes ejercicios y temas.

El joven bajo al laboratorio de pociones que tenía la señora Tonos y con calma empezó a preparar una poción, no era una poción muy difícil el único problema era que algunos ingredientes eran un poco raros y antiguos. Por suerte gracias a su entrenamiento con Merlín había tenido acceso a muchas de las hierbas que iba a necesitar.

Al cabo de varias horas la poción estuvo lista y fue a dársela a Andrómeda, la mujer estaba en la cocina preparando la comida para ella y Teddy, cuando entro el niño seguía leyendo el libro de pociones.

- Andrómeda tengo algo para ti.

- ¿De que se trata?

- Tomate esta poción - dijo el joven acercándole un frasquito - te ayudara con tu enfermedad.

La mujer cogió el frasco y se bebió la poción confiando plenamente en el joven, estaba algo acida pero se la bebió de un trago.

- Debe tardar unos minutos en hacer efecto, pero si todo sale bien ya no tendrás la enfermedad.

La mujer se quedo sorprendida, la viruela de dragón era más difícil de tratar cuanta mas edad tuviera la persona infectada pero Harry estaba diciendo que tenía un tratamiento que curaba por completo la enfermedad.

- ¿Cómo la has aprendido?

- Digamos que he tenido un buen maestro, no puedo revelar nada más espero que no le importe.

- Para nada, si curas mi enfermedad te estaré muy agradecida.

Estuvieron tranquilamente comiendo, cuando terminaron Harry lanzo varios hechizos para revisar a Andrómeda y vio que la enfermedad había desaparecido.

- Debería ir s San Mungo, dígales que voy a mandar un suministro de pociones en una semana, pero no diga mi nombre.

- No te preocupes Harry, así lo haré.

Teddy entonces abrazo a Harry.

- Gracias por curar a la abuela, eres increíble.

- No tienes que dar las gracias, sois mi familia y la familia se cuidan los unos a los otros.

Harry entonces decidió visitar al resto de sus amigos, Ron y Hermione, Ginny y Daphne, Neville, todos y cada uno de los amigos que tenía en el país y hacia mucho que no veía. Cuando regreso a EEUU vio que se acercaba la hora de comer en el país, decidió ir donde Evony para informarle de su regreso.

Entro en el edificio, allí sentada en la mesa a punto de comer estaba su amada, tan hermosa como recordaba a pesar del tiempo pasado, tan elegante y sofisticada como siempre. Mientras Evony se preparaba para comer vio como la puerta de su vivienda se abría, por ella entro la figura de Harry, el hombre que había atrapado su corazón. Ambos fueron el uno al otro y se abrazaron y besaron con pasión, como dos amantes que llevaban tiempo sin verse, aunque esa era la situación de Harry. El beso fue duradero como si no quisieran parar por si su reencuentro no era de verdad. Cuando se separaron, Harry pasó sus manos por los cabellos de Evony mirándola a los ojos.

- Te he echado tanto de menos, no sabes cuánto te he extrañado.

- ¿Dónde has estado? ¿has sido enseñado por Merlín?

- Sentémonos a comer algo, te lo contare todo.

Y así hizo le conto sobre su entrenamiento, como para él había sido más tiempo, incluso su encuentro con la muerte y quien era el enemigo al que se enfrentaban. Cuando terminaron la mujer se levanto y cogió a Harry de la mano.

- Entonces llevas años sin estar en la cama con una mujer, vamos a arreglar eso.

Harry sonrió y se levanto inmediatamente, volver a sentir el cuerpo de su amada tras tanto tiempo, volver a sentir sus caricias era lo que más deseaba en aquellos momentos.

Fueron horas de pasión, horas perdidas, como si el tiempo se hubiera parado en aquella habitación, las caricias, los gemidos, la pasión que desbordaban los dos amantes era tal que incluso en el piso de abajo se oía a la pareja.

Cuando terminaron los dos se tumbaron mirándose el uno al otro, con pasión, con el deseo de seguir pero debían descansar.

- Has estado magnifico Harry, nunca antes te habías comportado así.

- Hacia mucho que no estábamos juntos, quería recompensarte.

- No es eso Harry, he tenido que usar mis poderes para estar a tu nivel y no te pasaba nada, como si mi poder no te afectara.

- No sé que habrá pasado, pero no me arrepiento de nada.

Evony le sonrió, estaba claro que Harry era mucho más que un mago, siempre lo había sabido pero ahora lo tenía claro que Harry era alguien muy especial. Los dos se levantaron y decidieron visitar a sus conocidos FAE para informar de lo que había descubierto Harry.

Tras usar al fénix de Harry concertaron una reunión entre los FAE, donde estarían incluidos los Una Mens. Era inevitable, pero tenía que reunirse con la sociedad secreta al completo. A la reunión que tendría en un lugar neutral asistirían el Ash, Morrigan, los Una Mens, Trick el rey de la sangre, Bo junto a Kenzy y Aife y otros miembros de la sociedad. Era una reunión que o forjaría una nueva era para los FAE, o destruiría la sociedad.

Cuando estaban todos reunidos se sentía la presión en el ambiente, por primera vez en mucho tiempo los Una Mens se había mostrado al completo pero extrañamente al lado de los asientos donde estaban los miembros de la sociedad había un asiento vacío, como si faltara un miembro de la sociedad. Harry noto que Trick no dejaba de mirar el asiento y se pregunto si el hombre no tendría que estar sentado con los Una Mens, pero le extrañaba ya que el hombre tenía sentimientos, algo de lo que carecían los Una Mens.

El joven se levanto y atrajo la atención de todos.

- Gracias por venir todos a esta reunión, por fin he podido poner rostro al mal que estaba detrás de garuda y que tantos estragos esta causando.

- ¿De que mal se trataría Harry Potter? - pregunto Lachlan.

- Se trata de un mal que proviene de la era antigua, un mal que permaneció escondido tras la caída de Sauron y que al igual que este sirve a Morgoth, el señor oscuro de la antigüedad, aquel llamado en verdad Melkor.

Aquello fue una declaración que dejo a todos helados, pero Harry vio como los Una Mens no se sorprendían y si lo hacían lo fingían, como si supieran algo más.

- ¿Estas seguro Harry Potter?

- Tan seguro como lo puede estar el hombre que me lo dijo.

- ¿Quién es ese hombre? - pregunto Trick.

- Merlín.

Otra declaración que dejo a todos sorprendidos, si Harry decía la verdad Merlín, uno de los magos que más les habían ayudado hace ya mil años seguía caminando por el mundo.

- Siento discrepar - respondió uno de los Una Mens - pero me cuesta creer lo que dices, no creo que Merlín siga vivo ni que lo de Morgoth sea verdad.

- ¿Y eso a que es debido?

- Solo eres un simple humano.

Harry sonrió, se esperaba aquello, usar las propias palabras de los Una Mens en su contra.

- Pues que yo sepa este humano ha ayudado a la sociedad FAE de tal manera que les ha ayudado a sobrevivir al ataque de garuda, pero a pesar de todo los Una Mens no hicieron nada para ayudar.

La reacción fue tal y como se esperaba Harry, los Una Mens se levantaron los cinco a la vez par atacar a Harry, pero el joven no estaba solo y el resto de la sala se levanto para apoyar al joven mago.

- ¿Os atrevéis a apoyar a este humano? lo lamentareis, sobre todo tu Morrigan tu serás la que más sufra.

Entonces los ojos de Harry se tornaron dorados, brillaban con fuerza y los cinco Una Mens tuvieron que hacer uso de todo lo que tenían para mantenerse en pie.

- Se atreven a amenazarnos, a amenazar a mi prometida, ustedes que sabían sobre Morgoth - dijo el joven dejando indiferentes a los Una Mens, pero algo asustados ante el poder que desprendía Harry - no quieran ocultarlo, por la reacción cuando he dicho antes de quien se trataba el mal me ha dado cuenta de que han fingido sorpresa, como si supieran de antemano la verdad.

Uno de los Una Mens se lanzo hacia Harry, pero una poderosa fuerza lo empujo hacia atrás, el poder de Harry era tal que una especie de barrera protegía al joven.

- Por sus actos esto lo considero como un acto de guerra.

- Así es Harry Potter, cuando el señor oscuro Melkor acabe con todos vosotros reconstruiremos la sociedad FAE al completo.

De pronto los Una Mens abandonaron el lugar, seguro que intentarían hablar con otros grupos FAE para transmitirles que les ayudasen, pero gracias a que Harry había hechizado la zona con anterioridad toda la sociedad FAE se había enterado de la reunión. El joven había previsto que algunos de los Una Mens fuera a intentar algo pero no se esperaba que la sociedad al completo estuviese de acuerdo con Morgoth.

El resto de la reunión fue tranquila, por suerte como Trick conocía como actuaban los Una Mens pudieron preparar planes de contingencia por si los necesitaban. Harry decidió que tenía que hablar con el hombre sobre su supuesta relación con los Una Mens.

- ¿Trick puedo hablar contigo un momento?

- Claro Harry, vamos al bar y allí hablamos tranquilamente.

Cada uno cogió su camino, Harry le informo a Evony que iría después, lo que la mujer le dijo que aun tenían algo pendiente y que no tardara. El joven le sonrió y le dio un suave beso.

Trick y Harry fueron al bar donde bajaron a la sala privada del rey de la sangre. Allí el joven tomo asiento antes de empezar a hablar.

- ¿Me podrías explicar que relación tenías con los Una Mens?

- Me imaginaba que te había dado cuenta tal y como miraba la sexta silla, eres muy perceptivo desde luego.

- Cierto, pero eso no responde a mi pregunta.

- Déjame contarte la historia, todo comenzó poco después de terminar la guerra de los FAE.

- Te refieres a la guerra que tú paraste usando las leyes de la sangre.

- En efecto, poco después de la guerra un grupo de seis personas se reunieron para usando cada persona una semilla, esas seis personas serían una sola sin sentimientos ni ambiciones para juzgar a los FAE.

- ¿Decidiste negarte?

- En efecto los engañe, ellos no saben que soy el rey de la sangre, creo ya que si estaban del lado de garuda puede que supieran la verdad.

- Entonces deben seguir buscándote, sin ti su poder no es completo y seguirán buscando la semilla hasta que la encuentren.

- Entonces te pido que la guardes tu Harry, se que confió en ti en que protejas la semilla.

Harry entonces se arrodillo y con el brazo haciendo una reverencia miro al hombre.

- Yo Harry Potter, guardare la semilla y protegeré el legado del rey sangriento.

El hombre chocho el brazo de Harry con su brazo en señal de respeto. El joven entonces pidió a Aldrum que guardara la semilla en el corazón de Hogwarts donde estaría protegida ya que solo él tenía acceso a aquella sala.

Tras terminar se volvió donde Evony, allí la mujer lo estaba esperando en la habitación según su secretaria por lo que se encamino hacia allí, pero al abrir la puerta de la habitación se llevo una sorpresa, allí totalmente desnudas aparte de Evony estaban Aife la madre de Bo junto a Sophie la cual sonreía divertida la cara de Harry.

- ¿Puedo saber que esta pasando?

- Solo que tenemos entendido que tienes demasiada energía y Evony nos ha pedido que le ayudemos - dijo Sophie - veamos si es verdad que tienes tanta energía.

Las tres mujeres se acercaron a Harry, cada una por un lado, el joven no sabía que hacer pero vio como Sophie con un movimiento de varita lo desnudaba al completo, de pronto estuvo tumbado en la cama rodeado de tres hermosas mujeres e hizo lo único que se le ocurrió, decidió que debía complacer a las tres mujeres con todo lo que tenía.

Fueron horas de pasión, las tres mujeres compartían al joven, el placer desbordaba toda la sala, Harry correspondía a las tres mujeres con toda su energía, cada resquicio de cada cuerpo, cada caricia, el joven daba todo lo que tenía.

Al cabo de varias horas por fin terminaron, Harry estaba tumbado en la cama jadeando, nunca antes se había sentido así, desde luego que las tres mujeres habían decidido hacer que gastara toda la energía que tenían.

- Veo que Evony tenía razón - dijo Aife - ha sido una experiencia genial, desde luego energía no te falta, pero lo raro es que pareces inmune a las habilidades de los FAE.

- Creo que todo tiene que ver con lo de ser un ser de la antigua religión, me hace tener rasgos diferentes a los de los humanos.

- Bueno - dijo Sophie - gracias a eso nos haces disfrutar más, ha sido uno de los mejores momentos que he tenido en mucho tiempo.

- Sería mejor que cenáramos algo - dijo Evony - luego si eso podemos seguir, veamos cuantas fuerzas más tiene Harry.

El joven solo de pensar en lo sucedido en las últimas horas no podía dejar de sonreír, en solo un día había tenido más sexo que en varias semanas, decidió cenar una gran cantidad de comida para volver a estar a la altura de las expectativas. A pesar de su amor por Evony, solo por complacer a su amada era capaz de estar con cualquier mujer.

Tras la abundante cena volvieron de nuevo a la habitación, allí las tres mujeres ataron al joven a la cama mientras ellas realizaban varios juegos lésbicos que excitaban al joven al máximo pero sufría al no poder participar.

Así estuvieron durante una hora hasta que decidieron que era hora de liberar de sus ataduras a Harry el cual como una fiera en celo se lanzo para dar placer a las tres mujeres. Gemidos, gritos, la sala se inundo de todo tipo de gestos excitantes, durante varias horas si alguien hubiera estado escuchando o viendo lo que pasaba en la habitación se hubiera excitado al máximo. Cuando terminaron los cuatro se quedaron completamente dormidos, Harry antes de cerrar los ojos sintió

Mientras lejos de allí los Una Mens estaban reunidos alrededor de una figura majestuosa sentada en un inmenso trono de piedra oscura que no dejaba que la luz se reflejara, como si absorbiera la poca luz que caía por una grieta.

- Habéis sido descubiertos.

La voz era aterradora, los Una Mens que supuestamente no tenían sentimientos por lo que no deberían tener miedo estaban aterrados, aquel que estaba delante de ellos les hacía sentir un miedo atroz.

- Lo siento señor, el humano tiene mucho poder.

- Patético que vosotros FAE que se creen superiores a los humanos sean derrotados por un simple mago.

- Acabaremos con él, permítanos otra oportunidad.

- Tengo otra misión para vosotros, debéis reunir un ejército, dentro de poco estaré lo bastante fuerte para poder salir de este lugar y yo me encargare de ese mocoso.

- Nos encargaremos señor.

Las cinco figuras marcharon del lugar, mientras el señor oscuro miraba el resquicio de luz que entraba por la grieta, en eso se estaba convirtiendo el mocoso Potter, en una luz que traía esperanza a un mundo que debía ser suyo, un mundo que conquistaría y gobernaría con furia y terror. Pero antes tenía que claro que debía detener a Harry Potter, no por el poder que tenía, sino por que era como un puente entre todos sus enemigos, debía detenerlo para evitar que forjara más alianzas y adquiriera más poder. La figura centro entonces su atención en una zona de EEUU, una zona donde poco a poco una barrera creada desde otro mundo se estaba debilitando, allí había un poder que le ayudaría a ser más fuerte, allí estaba una persona que guardaba su esencia en una daga, e iba a conseguir el poder de esa persona, además, del poder de otros mundos diferentes a donde estaba, el Ralgok el tenebroso, fiel siervo de Melkor, iba a conseguir la esencia de Rumpelstilskin, aquel que decía ser el señor oscuro.

Bueno hasta aquí el capítulo, por fin, ha sido un poco difícil de escribir pero ya esta completo. Según mi estimación ya solo me queda por escribir entre tres y cuatro capítulos de esta historia, donde el siguiente capítulo es la llegada de Harry a Storybrooke tras el debilitamiento de la barrera. Corresponderá a la segunda temporada de la serie y allí Harry encontrara a la que será su siguiente pareja. Aun no tengo decidido cuantas mujeres va a haber más en la vida de Harry a parte de Evony y de la mujer que corresponde a la serie de Érase Una Vez (Once Upon a Time) si tienen alguna sugerencia díganmelo, he pensado en Sophie como una de ellas, pero también he pensado en Aife.

Díganme lo que piensan, nos vemos en el siguiente capítulo, espero que la lectura haya sido de su agrado.