Kleinstaaterei

La habitación estaba completamente oscura. Era de noche y ninguna luz había sido encendida. Él no lo quiso de esa manera, le gustaba más la iluminación que le brindaba la luna todas las noches desde que él se encontrara ahí, sin ningún tipo de escapatoria a lo que sería su destino final como nación...

Arrugó el semblante al siquiera murmurar la última palabra. ¿Qué era una nación, de todas formas? Durante muchos siglos se le reprochó el no ser una como tal. Era un fenómeno único en su especie. Una desgracia. Ni siquiera sabía lo que era. Él no debería estar ahí. Dada su naturaleza anormal de vida, eventualmente desaparecería. Eso era lo que solían decir. Sería devorado por el resto de naciones y territorios junto a sus grandes ambiciones de antaño, le repetían una y otra vez...

¿Qué era él entonces? ¿Cuál era su papel en este mundo?

Entre sus manos descansaba una serie de folios repletos de palabras y frases muy tediosas de leer. Lo único que podía ver en ellos era una palabra, repetida muchísimas veces y subrayada de miles maneras. No se atrevía a pronunciarla, sabía lo que significaba. Era el eventual derrumbe de sus sueños y la imposibilidad de tener algún futuro por delante.

Se encontraba en medio de un conflicto bastante severo consigo mismo, el cual ya se reflejaba en su gente desde hace ya un par de milenios atrás. Quizá lo mejor, a fin de cuentas, era que eso sucediera. No había necesidad de seguir derramando sangre humana, ni de verter lágrimas o mayor sufrimiento y pérdidas en este mundo. Ya era suficiente, había llegado la hora. Ya vendría el turno de nuevas y mejores naciones para labrar este maravilloso mundo que le rodeaba, aunque sabía que con esto el legado del Imperio Romano nunca más regresaría. La Antigua Roma desaparecería entre tomos enteros de historia universal y polvorientas bibliotecas alrededor del mundo.

No estaba triste, claro que no. Había hecho todo lo que estuvo en sus manos. Luchó hasta el final. Además, sería capaz de llevarse un grato y hermoso recuerdo de la vida que hizo aquí con muchos otros como él. Especiamente con ella.

La puerta de la recámara se abrió, llenándose con la luz de las antorchas y candiles del exterior. Sus ojos celeste brillaban en ese fuego, casi como si se quemaran.

-Es la hora-dijo la figura que se hubo puesto en el umbral una vez abierta la puerta. Era un simple soldado.

-Sí.

Ni se molestó en tomar sus pertenencias personales, ya llevaba consigo la única que realmente necesitaría para su nuevo viaje: aquel pequeño lienzo que alguna vez hubiera dibujado entre el pasto verde y la calidez de las tierras italianas.

De alguna forma presentía que éste no sería el fin. Luego de él, mayores conflictos y guerras sucederían en el mundo. Nuevos y viejos aliados surgirían. Los mismos errores volverían a ser cometidos. La historia se repetiría, y con ello él sería capaz de volver de nuevo a la vida, aunque de una forma totalmente distinta a la que se suele imaginar. Ya no sería él, pero a la vez habría algo de vida suya en todo ello.

El mundo estaba lleno de muchos y grandes misterios, eso lo sabía muy bien.

Eso sí, independientemente de lo que fuera a suceder con su ahora diminuta existencia, deseaba, no, anhelaba aunque fuera una sola vez volver a verla. Abrazarla fuertemente. Besarla. Así fuera sólo un instante, una pizca de eternidad, quería verla de nuevo.

Italia...

La puerta se cerró, regresando la oscuridad a la habitación. Esta vez, para siempre.


Algunas notas relativas a este Drabble:

El Sacro Imperio Romano Germánico se originó en la Francia Oriental. Debido a su naturaleza prenacional y supranacional, el Imperio nunca se convirtió en un Estado nación moderno, como en el caso de Francia por lo que nunca se desarrolló un sentimiento nacional integral [...] El Sacro Imperio fue una institución única en la historia mundial.

La historia del Sacro Imperio está marcada por la lucha en cuanto a su naturaleza. Así como nunca logró romper la obstinación regional de sus territorios, el Imperio se vino abajo en una confederación informe: la Kleinstaaterei. Kleinstaaterei es una palabra alemana, que se utiliza principalmente para referirse a la fragmentación territorial en Alemania y en las regiones vecinas durante el Sacro Imperio Romano Germánico (especialmente después del final de la Guerra de los Treinta Años ) y durante la Confederación Germánica en la primera mitad del siglo XIX. Se refiere a la gran cantidad de territorios prácticamente soberanos y de pequeños principados seculares y eclesiásticos y las ciudades imperiales libres, algunas de los cuales eran poco más grande que una ciudad o los jardines del monasterio de la abadía imperial .

Merci, Wikipedia.

Aparte de eso, deberían checar un artículo muy curioso que encontré al respecto. Se llama "Europa debería volver al modelo de gobernación del Sacro Imperio Romano". Si lo ponen en Google seguro les sale. Para mi sorpresa, es un artículo bastante reciente.

En fin, ¡MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LEER ESTA COSA! Luego de tantos años pude por fin superar este maldito bloqueo y terminar esta historia de hace ya cuatro años. Estoy bastante contenta *_*

En fin, espero poder leerles pronto en algunos de mis proyectos futuros. ¡Hasta otra! Tengan todos ustedes una bonita existencia :3