Disclaimer
Ninguno de los personajes de Los Juegos del Hambre me pertenece, solo los tomé prestados. Todos pertenecen a Suzane Collins.
La trama original no me pertenece, la idea central de esta historia está basada en la novela Romántica, "La Boda" de Julie Garwood.
*Adaptación del fic slash "La Boda" pero con los personajes de Harry Potter. Gracias a Angeli que me dio su autorización para adaptarlo con los personajes de los juegos del hambre.
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9. El plan de Katniss.
Esa mañana se cumplían cinco días desde la partida de Peeta. Katniss extrañaba a su marido, pero continuaba trabajando incesantemente en sus labores de hermoseamiento del castillo. Por ello se levantaba muy temprano para comenzar a supervisar todas las tareas.
La morena inglesa intentaba permanecer solo el tiempo necesario ante la presencia de Lady Coin y su hijo, pero no siempre lograba librarse de ellos. La mujer la buscaba para atosigarla con sus quejas, mientras Marvel molestaba solo con su presencia.
Katniss había terminado de colocar el último de los nuevos estandartes, con la ayuda de los sirvientes, cuando Lady Coin ingresó al lugar donde estaba.
- Querida, ¿qué son estos? – preguntó la mujer, mientras señalaba los estandartes que colgaban de las paredes de la sala.
- Estandartes, Lady Co… MacMellark. - sonrió encantadora, para que no se notara su incomodidad - Portan los colores del clan, Lady.
- ¡Ah! Qué curioso, no lo parecían. – dijo la mujer. Después de aquello, salió de la habitación con su andar altivo.
La morena suspiró y negó con su cabeza, ya estaba acostumbrada a las palabras hirientes de la mujer. Los comentarios de ella siempre estaban llenos de descalificaciones, para lo que fuese que Katniss hiciera. Como cuando le molestaba el menú de las comidas o por los cambios que ella estaba realizando en el castillo, todo parecía fastidiarle. Ella solo le sonreía y escuchaba todas sus palabras, no dejaría que ella estropeara su sorpresa, pero lo que realmente hastiaba a la morena era Marvel, parecía que este la seguía a donde fuera. Siempre que se sentía observada estaba segura que era ese desagradable hombre que la miraba desde algún punto, pero él tampoco lograría incomodarle.
¡No dejaré que este par me abata!
Un par de horas después, Katniss continuaba en su labor. En este preciso momento se encontraba junto a algunos sirvientes, colocando los nuevos manteles y cojines en la sala de trofeos. En eso entró Coin, esta le pidió que hablara a solas con ella. Katniss, no pudiendo librarse de su solicitud, tuvo que pedirles a todos que se retiraran.
Una vez solas, ambas tomaron asiento, para poder charlar más cómodas.
- Usted dirá.
- Se rumorea, ya sabes, los sirvientes son tan indiscretos… – Coin sonrió - Como te decía, se rumorea que te ibas a casar con Snow, querida, ¿es cierto?
- Si, yo fui prometida a él por mis padres, pero yo recordé que me había comprometido con Peeta hace mucho tiempo atrás. Incluso antes de que mis padres fijaran el compromiso con Lord Snow.
- Entiendo... He oído que Snow está furioso por ello. Se sintió engañado y le ha exigido al Barón, tu padre, que le entregue a otro de sus hijos a cambio tuyo.
- Yo era la última de mis hermanos en edad de casadera, los demás ya están comprometidos o desposados. Esa petición no puede llevarse a cabo.
- Pero tienes una hermana pequeña, ¿no es verdad?
- ¡Si, pero ella no está en edad de casarse!
- Tranquilízate cariño, solo digo lo que escuché. – La morena se levantó - Me retiro para que continúes con tu... – Coin hizo una mueca despectiva - trabajo. - la mujer salió de la sala sonriendo.
Katniss enseguida pensó que debía hacer algo por su hermana.
¿Mi padre será capaz de entregar a mí hermana a Snow? Tal vez si...
A ella la habían enviado contra su voluntad, por los suntuosos regalos que ese hombre envió a su casa. Quizás su padre lo hiciera por no perder la alianza que formaría con Snow.
¡No lo permitiré! Mi hermana no se casará con ese hombre.
Debía idear algo rápido. Llevo sus manos hasta el cuello, masajeándolo y en ese momento se topó con el cordón que sostenía su medallón, siguió el cordón con los dedos hasta tomar el medallón entre sus manos.
¡El medallón! ¡Eso es!
Tendría que actuar rápido, por lo que buscó con que escribir una nota. Cuando esta estuvo terminada y sellada, buscó a alguien dispuesto a llevarla hasta la abadía, confiaba en recibir ayuda del padre Flavius. De inmediato comenzó a rezar, esperando que no fuera demasiado tarde para salvar a su hermana de las garras de Snow.
Su plan era sencillo, el padre Flavius iría hasta el castillo de los Everdeen, en tierras inglesas, y se presentaría frente a su hermana. El presbítero le entregaría su medallón, señal inequívoca de que era Katniss quien enviaba al padre, él le daría su mensaje y su hermana se libraría de casarse con ese monstruo. Solo esperaba que todo funcionara como ella pensaba.
Regresó a su trabajo, mientras elevaba una nueva plegaría por su hermana.
Durante la tarde, Katniss pudo recoger el regalo especial que había mandado hacer para Peeta. Al tenerlo entre sus manos, lo observó detenidamente y notó que era exactamente como lo había pedido, una gran sonrisa se formo en su rostro.
- ¡Owen, gracias! Lo hiciste tal y como lo pedí.
- De nada, Señora, me honró al escogerme para este trabajo.
- ¡Gracias! Tal vez en el futuro te encargue otro… - Eso espero y deseo. La morena tenía una gran sonrisa. Tomó el objeto y lo guardó en la pequeña bolsa que colgaba atada a su cadera.
La cena, aquella noche, transcurrió tranquilamente, aunque los pensamientos de Katniss estaban con su hermana y con Peeta, permaneció atenta a las conversaciones que fluían en la mesa entre los comensales. Después de todo debía desempeñar su papel de anfitriona.
La mayoría de los temas de los que se hablaban eran de anécdotas del pasado del clan. En un momento, Gale comenzó a relatar lo ocurrido el día del ataque al clan MacMellark.
- Fuimos tomados por sorpresa. Todos los guerreros del clan intentaron contener a los atacantes, pero eran demasiados y la batalla se convirtió en una masacre. - Gale guardó silencio - Mis padres murieron aquel día... Peeta nos salvo a Finnick, al viejo Seneca y a mí de morir aquel día funesto. Nuestro Señor, Peter MacMellark, había muerto, pero Peeta era nuestro nuevo Señor y a él le debíamos nuestra lealtad. A Finnick y a mí nos arrastro hasta un lugar seguro y luego de asegurarse de ocultarnos, fue en busca del Señor Haymitch.
- ¿Cuantos años tenían en aquella época? - preguntó Katniss.
- No recuerdo, tal vez nueve o diez... Debo admitir que sentí mucho miedo, pero Peeta nos infundió valor y nos envió ayuda tal como había prometido. La señora Johanna cuidó de nosotros por muchos días, hasta que nos restablecimos por completo.
Lady Coin pareció emocionarse durante el relato. La morena supuso que recordó a su marido muerto. Katniss pensó en Peeta, este se vio obligado a ser valiente, debió luchar y vivir con un gran dolor. Agradeció a Gale por contarle parte de su pasado, con esa información podría acercarse más a su marido y ayudarlo a curar las heridas de su corazón.
Después de terminar la cenar, Katniss subía los primeros peldaños de las escaleras, inmersa en sus pensamientos, cuando sintió que la tomaban del brazo izquierdo. Por supuesto, era Marvel.
- ¿Qué quiere? ¡Suélteme, no se atreva a tocarme!
- Solo quiero hablar contigo, bonita. Siempre estás muy ocupada para prestarme atención. - habló el hombre, sin soltar su brazo.
- Lo estoy, porque soy la señora de este castillo y debo preocuparme de cada detalle en ausencia de mi marido. – Katniss miró duramente a Marvel. – Además, espero con ansias el regreso de Peeta.
Marvel rió.
- Tal vez yo pueda consolarte mientras él regresa.
El hombre tiro del brazo de la morena, intentando acércala a su cuerpo, pero Katniss, previendo lo que este haría, lo empujo con todas sus fuerzas, logrando que la soltara y cayera sentada en el piso.
- ¡No se me vuelva a acercar! No solo soy una chica bonita… sé defenderme sola. ¡Si vuelve a intentarlo, le pediré a Gale que lo expulse del castillo! Espero que lo haya entendido. ¡Buenas Noches!
Katniss comenzó a subir las escaleras con rapidez, aunque estaba muy nerviosa, no se derrumbó hasta estar segura en su habitación. Cerró la puerta y se dejó caer contra ella, resbalando hasta quedar sentada en el piso.
- ¡Yo sabía que este tipo tenía intenciones turbias conmigo, pero yo no soy una chiquilla asustada que pueda arrinconarse en el primer lugar oscuro! – gritó Katniss. Respiró varias veces y se levantó más tranquila.- Deberé tener más cuidado con él... – se acercó hasta la ventana y miró en dirección a las tierras de Chaff - ¡Peeta, regresa pronto! – la joven soltó un suspiro y se quedo observando la luna por un par de minutos. Cuando comenzó a sentir frío, se decidió a acostarse.
Esa noche, Katniss no pudo dormir hasta el amanecer. Tenía mucho en que pensar, sobre todo en ese sentimiento de intranquilidad que se había instalado en su pecho desde la llegada de Lady Coin y su desagradable hijo.
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Hola pues aquí esta el nuevo capitulo, perdón por los errores pero... ando de prisa, mañana tengo practica y aunque ya salí de vacaciones aun tengo practica, creo que solo es por este sábado, en fin... Espero que lo disfruten. Gracias a los reviews y favoritos, a todos aquellos que lo leen.
Quejas sugerencias y más en un review :D
Pd. Los que tengan vacaciones felices vacaciones
