Disculpen la demora, se me hizo dificil actualizar, aqui les dejo el siguiente capitulo! Gracias por leer!
Capitulo 10
Otoño II
Las hermanas regresaron a la aldea para continuar con su vida normal. Resguardaron al hombre herido en una cueva cerca de la aldea, al cual Kikyo curo y vendo. Lo visitaba todos los días, esperando que recuperara las fuerzas suficientes como para hablar y decirle quien era.
Irónicamente el hombre que había encontrado era Onigumo, el bandido que unos meses atrás había intentado violarla y robarle la perla de Shikon.
El hombre con dificultad abrió sus ojos, para observar a quien había sido su rescatadora. No creía lo que estaba viendo, la mujer a la que había planeado raptar para convertirla en su esposa, hoy era su salvadora.
Por primera vez en su vida se sintió culpable, después de todo lo que le había hecho esa mujer, lo estaba salvando. Se preguntaba si seguiría haciéndolo una vez que descubra su verdadera identidad. Realmente aquel hombre estaba sintiendo el infierno en vida, el dolor de sus heridas era insoportable.
Inicio flash back
Luego de su huida de la aldea, Onigumo perdió a varios miembros de su ejército al ver como su plan brillante por la perla de Shikon se había frustrado. Realmente había quedado en ridículo por no haber podido tomar a aquella mujer. Pero sabía claramente que no podía volver a aquella aldea.
Por lo que decidió elaborar a un plan, para recomponer su ejército. Además de él, había otro famoso y peligroso bandido llamado Rasetsu. Este poseía un gran número de hombres que lo seguían y eran realmente despiadados.
Pidió reunirse con el para contarle la historia de la perla, incentivándolo a ir tras ella, claramente sabiendo que Kikyo tenía un guardián, el cual no dejaría vivo a ninguno que intentase hacerle daño a ella. Lo motivo a ir a por ella, para matarla y luego tomar la perla.
Claramente Rasetsu creyó en todo ciegamente y se dirigió solo, por consejo de Onigumo, a ir tras esa mujer. Con lo buen arquero que el era, bastaba tenerla en la mira para matarla.
Pero las cosas no salieron como aquel bandido esperaba, antes de siquiera rozarla con una flecha, el hanyo había descubierto al intruso. Este intento atacarlo con una espada, la cual fue rota por el mitad bestia accidentalmente clavándola en su ojo derecho.
Para suerte del bandido Inuyasha no tuvo tiempo de matarlo al escuchar la voz de Kikyo que lo llamaba. Al volver al campamento descubrió que ninguno de sus hombres estaba, todos se habían unido a Onigumo. Pero este los encontró lleno de ira y quemo aquel lugar en el que se encontraban. Luego de incendiar el edificio pudieron ver que el bandido aun seguía con vida, pero en muy mal estado y completamente quemado, por lo que lo cubrieron en paja para luego arrojarlo por un barranco.
Fin Flash back
Inuyasha recibió a Kikyo luego de su viaje, con una inusual sonrisa, la cual ella respondió amablemente.
-Tardaste demasiado- le reprochó casi dulcemente.
- Lo lamento, ¿me extrañabas?
- Keh, un poco- dijo esquivando su mirada.
- Y bien, ¿Qué has estado leyendo?
-Bueno leí todos los rollos que encontré, pero el que mas me intereso fue la leyenda sobre el árbol sagrado…
- Ha si, la historia de los amantes que no pudieron estar juntos
- Pero no entendí demasiado porque…
-Veras la historia cuenta que en medio demonio luego de luchar contra el mal, se refugió en su forma humana para casarse, pero cuando le mostró su forma real a su esposa esta se asusto tanto que lo mato clavándolo en el árbol sellando su alma sin saberlo.
-Pero que tonta, ¿Por qué lo mato?
-Bueno tuvo miedo, descubrió que su esposo era un demonio, en parte fue su error por no habérselo dicho antes, pero luego leíste que ella también se quitó la vida para seguirlo, ¿verdad?
- Si pero nunca estuvieron juntos porque el no reencarnó.
-Bueno eso es lo que dicen, pero la realidad es que se supone que el alma de ese mitad bestia quedó contenida dentro del árbol, y que este es capaz de atravesar las edades solo para reencontrarse con la reencarnación de su amada.
- Entonces, ¿atraviesa las edades esperándola a ella?
-Exacto – dijo ella quien para su sorpresa se encontró con el árbol sagrado justo en frente a ella. Sin darse cuenta durante la charla ambos habían caminado hasta aquel lugar.
-¿Ves esas flores de allí?- dijo señalando un montón de flores azules y pequeñas- se supone que allí es donde la joven se quitó la vida y de la sangre que broto de su herida nacieron esas flores que representan el amor invariable. ¿Sabes como se llaman esas flores?
- Si lo se, llevan tu nombre- respondió el hanyo.
- ¿Como lo sabes?- preguntó sorprendida por sus conocimientos.
- Porque eran las flores preferidas de mi madre.
-Son las mías también, pues parece que con tu madre tenemos varias cosas en común…
-Si, demasiadas – respondió casi como suspirando
En verdad para el se parecían mucho, quizás por eso se sentía tan tranquilo y en paz con ella.
Kikyo se dirigía todas las tardes a la cueva en la que albergaba al herido, luego de unas semanas de tratamiento el hombre pudo abrir los ojos y recuperar el habla.
-Déjame, déjame morir- suplicó con una voz apenas audible.
-¿Por qué habría de hacer eso?
-¿Acaso tienes idea de quién soy yo?
-No, esperaba que usted me lo dijera al despertar…
-La invito a adivinarlo, aunque le apostaría lo que fuera, porque de seguro se equivoca…
Luego de oír esas palabras, la mente de Kikyo tuvo un repentino deja-vu al recordar de quien las había escuchado por última vez. La expresión calma de su rostro cambió por una de sorpresa.
-No puede ser….
-Pues lamento desilusionarte, pero soy yo. El bandido Onigumo, el mismo que intento violarte meses atrás. ¿Ahora me dejaras morir?
-Por supuesto que no - dijo recuperando su expresión calmada.
- En verdad no lo entiendo, ¿Por qué me salvas después de lo que intente hacerte?
-Porque sería igual que tú, no creo en la venganza como solución. Además creo si sobreviviste fue porque los dioses te están dando una oportunidad de salvar tu alma.
-¿Redención?
-Tal vez…solo déjame ayudarte a encontrar la paz.
-así que después de todo quieres salvarme- se dijo mentalmente.
-One-sama ¿Por qué no le dices a Inuyasha sobre Onigumo?
-Conociéndolo, probablemente se pondría celoso…
-¿Celoso?
-Además si se entera de quien es no le agradará demasiado y podría intentar algo malo. Se muy bien que el hombre fue un criminal, pero aún así debemos salvarlo, aunque sea por su alma, de otra forma nunca encontrara el descanso eterno…
Las hermanas regresaron a la aldea para proseguir con sus obligaciones. Ciertamente Kikyo sabía que contarle a Inuyasha sobre el bandido lo pondría en peligro por su clara incapacidad para defenderse. El hanyo no entendía demasiado porque ella era siempre tan amable y servicial, incluso con las personas que menos se lo merecían.
Como guardiana de la perla, Kikyo ya tenía una gran responsabilidad. Se veía obligada a enfrentar a varias clases de demonios todo el tiempo. Lo que ella desconocía era que muchas de las batallas que ella tenía eran producto de la manipulación de un mismo demonio.
Un demonio diminuto, con forma de araña pero con inmensos poderes para manipular y poseer a otros demonios, había enfrentado varias veces a la joven sacerdotisa en busca de la perla de Shikon. Cada uno de estos intentos fue fallido, pues ella siempre lo vencía.
Por lo tanto este demonio empezó a observarla mas de cerca, sabía que con manipular a un simple demonio no era suficiente, debía conformar un poderoso demonio reuniendo a varios, para poder así unificar sus poderes y de una vez por todas vencer a esa mujer y hacerse con la perla. Pero el gran interrogante para este era, ¿Cómo haría para poder fusionar a tantos demonios?
N/A: Si lo se este capitulo quedo algo corto, así que en compensación subiré el siguiente ahora mismo.
Aclaraciones:
Si la historia de la que hablan en este capitulo, es la historia original de la que Rumiko se baso para crear la serie, me pareció una buena idea combinarlas.
La historia de Onigumo aparece en un capitulo del anime, en el 87 para ser mas exacta :P. Asi que aclaro que eso esta basado en la serie y no lo invente.
