Despues de muchisimo tiempo de no postear aqui les dejo el capitulo siguiente... enjoy it!


Cuando el sol comenzó a quemar através de la camisa, ahora seca, de Greg despertó de golpe. La madera ya no se movía, abrió los ojos lentamente para que el reflejo del agua no lo cegara… pero no había ningún reflejo… es más no había agua allí.

Se recompuso como pudo y entendió… estaba dormido, en la tabla que los había salvado, pero estaba sobre la blanca arena de lo que parecía ser una isla o algo por el estilo. Se quiso parar pero no pudo… tenía sus piernas atadas a un tronco con una tela roja, la misma que el había rasgado del vestido de su jefa. No se podía mover…

No alcanzaba a ver a Lis por ninguna parte y se comenzó a preocupar… en su cabeza se había creado una historia horrenda: tal vez una tribu de caníbales los había visto en el mar, los recogió y los llevo hasta tierra firme, allí habían atado a el y ya se habían llevado a Cuddy para vaya uno a saber que hacerle. Un suave soplido de aire en su oido lo saco de su tremenda paranoia.

C: veo que no te puedo dejar ni un segundo solito que te poner como loco ehh!!

H: - delante de él estaba Cuddy, parada con una leve sonrisa en dibujada en sus labios, todavía, para desgracia de Greg, llevaba su vestido rojo, pero estaba mucho mas corto de lo que el había recordado… este impactante vestido de fiesta se había transformado en un conjunto que se componía por una pollerita muy corta y un top, era obvio que el calor la sofocaba.- desatame jefa malevola!-no podía ni siquiera mirarla a los ojos, estaba extasiado mirando su cuerpazo.

C: ya va!-hizo una pausa para sentarse delante de él mostrando su bonito escote que obviamente no llevaba sosten y por la transpiración estaba bastante humedo lo que hizo que house quedara totalmente embobado- es que tenía miedo de que despertaras, y por buscarme te perdieras…

H: hace cuanto que estamos acá?

C: le calculo unas tres horas… por que?

H: por que ya me estoy aburriendo… - House no siguió su frase que pensaba ser bastante lujuriosa por que sintió las manos de Lis recorrer sus piernas hasta llegar a sus tobillos en donde estaba la tela con la que lo había atado. Por fin sintió aliviarse la presión en sus tobillos; pero no lo que no cesaba era el otro dolor: al que se había acostumbrado a manejarlo con sus pastillas, pero allí no… allí no iba a haber vicodinas.

Se levantó, aunque no quería, con ayuda de su jefa, quien para su sorpresa le había cortado una rama de un arbol bastante fuerte para que usara como bastón.

C: se que no es como el que estabas usando en la fiesta en el yate… pero es más artesanal – lo miro con una cara muy tierna, sus ojos transmitian mas cosas de las que su boca quería decir; lo miró con amor y dulzura, como solo ella sabía mirarlo, como lo miraba todas las noches que dormía en casa de ella, cuando ella se levantaba y el se quedaba "unos minuutitos mas", ella siempre lo miraba así, el la miraba deseandola, aunque estuvieran en una junta, el siempre quería más… por dios es inagotable sexualmente pensó en ese momento; y probablemente Greg se dio cuanta de que estaba pensando en algo por la pequeña sonrisa que se dibujo en los labios de ella y que luego se reflejó en los de él. –usalo siempre el bastón.

H: Te amo.-la miró a los ojos penetrandole en los de ella, cada vez que hacía eso el mundo de Cuddy parecía derrumbarse cayendo en la tentación del hombre al que adoraba sin resentimientos.

C: - quería decirle que ella también lo amaba, que lo amaba más que nada, que estaba dispuesta a no ser madre pero que jamás lo dejaría ir, quería decirle que lo amaba desde siempre, pero en vez de eso cayó… una pequeña lagrima corrió por su mejilla y ninguno de los dos se atrevió a secarla. –Greg, me parece que tenemos que hablar.

Caminaron hasta la costa… no estaban muy lejos pero la arena no era el mejor lugar para que Greg caminara. Allí se sentaron; un al lado del otro con las piernas recogidas. El agua llegaba, por momentos a mojar sus pies.

Ninguno de los dos se animaba a comenzar, ambos sabían de que tenían que hablar pero no querían herirse, ya no mas.

Cuando ambos estaban totalmente sumergidos en la mirada del otro, una pequeña ola los mojó más de lo calculado y cuando el agua se retiro quedó clavado en la arena algo que hizo que sin decirse nada Lisa tomara la cara de House entre sus manos y depositara sus labios en los de él; de forma suave al principio, por un momento se arrepintió, pero la lengua de Greg buscando la suya la hizo querer vivir solo el momento. Se besaron con pasión hasta que el aire ya era necesario y se separaron. Volvieron a mirar la arena y allí estaba: el agua había traido hasta ellos el broche que el nefrologo le había regalado a la endrocrinola la noche de la fiesta.

Greg lo tomó con el mayor cuidado posible se lo volvió a colocar en el cabello sujetando la mecha que caía sobre la frente de Lisa.

C: -ahora lo miro ella a los ojos, totalmente decidida- yo también te amo…