Hola, la verdad este capitulo me quedo demasiado largo por lo que lo divide en dos partes, esta es la historia de Hana, empieza desde que el mundo Ninja comenzó ser conocido como Konoha.

En ambas partes hay Spoilers, al centrarse en ella espero no aburrirles.

La historia muy pronto dará otra vuelta al descubrirse la mayoría de los secretos, habrá mas cambios en la vida de Naruto y el resto de los personajes, pero para ello tiene mucho que ver Sasuke y Sakura, calculo que para esto serán dos o tres capítulos a partir de la historia de Hana, que como repito me resulto muy larga, pues tiene también que ver con la de Naruto y es abarcar también la misma.

Cada capitulo lo he hecho muy largo, no se si prefieran capítulos mas cortos o con lo que regularmente hago esta bien.

Agradezco que sigan leyendo esta historia, a los que deja un comentario y a los que no tambien.

Espero que les guste

LA CHICA QUE SIEMPRE SERA OLVIDADA

PRIMERA PARTE

Debido a la corrupción de los humanos, existía un terrible y muy poderoso demonio, cuya esencia y poder, mas conocido como chakra, era infinito y al que solo Rikoudou Sennin, el fundador legendario del mundo Ninja, pudo vencer y fue gracias a ello que la gente lo veneró como a un Dios.

Sin embargo, era tal la fuerza demoníaca de esta bestia, que el maestro tuvo que desarrollar una técnica especial para encerrar el infinito chakra del biju dentro de su propio cuerpo, con lo cual se convirtió en el primer Jinchuuriki (Poder del Sacrificio Humano)

Cerca a su muerte y consciente de que al morir el Jūbi volvería a ser libre, Rikoudou usa sus últimas fuerzas y logra dividir el chakra de la bestia en nueve partes a las que dispersa por el mundo, las cuales llegarían en convertirse en los nueve biju desde el Ichibi al Kyubi.

Por último crea la Luna y oculta el cuerpo original del Jūbi en ella, debido a que ningún humano podría ser capaz de alcanzarla.

Posteriormente, comenzaron a desarrollarse guerras con el único objetivo de querer obtener el poder divino de aquellas poderosas bestias para usarlas en su favor.

Durante la Tercera Gran Guerra Ninja las Aldeas Ocultas intentaron adquirir control sobre distintos Biju para usarlos en la lucha, pero pronto quedó claro que su manejo era muy difícil, ya que a pesar de ser partes mas pequeñas del que fuera alguna vez un ser mas poderoso, los Bijus posen los Chakras más poderosos del mundo y que enfrentarse a ellos, es como encarar a un dios.

Una forma que se encontró de mantener controladas a estas criaturas y aspirar a dominarlas aunque sólo parcialmente fue recrear la técnica usada por el Rikuodou Senin, es decir del sellado dentro de personas, tal y como sucedió con Gaara de la Aldea oculta de la Arena y Naruto de la Aldea Oculta de Konoha.

Mi gente no pertenecía a ninguna aldea, ni siquiera pertenecíamos a lo que comenzaba a ser el mundo Ninja, Vivian en paz, y en armonía con la Naturaleza.

La sensibilidad con la que nacíamos, nos permitía convivir con ella, escuchar su corazón, no se conocía el odio, ni la oscuridad de los corazones.

Pero con la llegada de los Ninjas todo eso cambio.

Madara Uchiha formaba parte del clan Uchiha, y siendo un prodigio desde su juventud, se entrenó día a día con su hermano menor, quien lo igualaba en términos de poder y habilidad, lo que permitió a ambos hermanos incrementar rápidamente su poder debido al afán de superarse mutuamente.

Consiguieron los dos el Mangekyō Sharingan a temprana edad y gracias al poder de éste, ambos se alzaron rápidamente con el control de los miembros del clan, unificándolos bajo su mando. Madara se convirtió en el líder del clan mientras su hermano era el segundo al mando.

El Mangekyō Sharingan otorgaba un poder extraordinario, pero al mismo tiempo provocaba una ceguera progresiva.

Madara, que lo había utilizado intensivamente, cayó en la desesperación total al verse arrebatado de la posibilidad de ver.

Su hermano se sacrificó voluntariamente dándole los ojos, con el fin de que pudiera seguir protegiendo al clan.

Cuando Madara transplantó los ojos de su hermano en sí mismo, no solo recuperó la visión sin sufrir por los efectos secundarios del Mangekyō Sharingan, sino que evolucionó a un nuevo nivel.

Con este poder, Madara se alzó como líder absoluto del clan. Matar amigos y familiares y luego usar sus ojos como repuesto se convirtió en práctica común dentro del clan, dándole una fama sangrienta, a pesar de no ser efectiva más que en unos pocos casos.

Madara llegó a ser reconocido como el Ninja más poderoso de su época, junto con Hashirama Senju, el líder del Clan Senju quien muy pronto llego a convertirse en el primer Hokage.

La llegada de ambos clanes fue la perdición para mi gente, ya que con ello trajeron la guerra y el dolor.

Durante varios años ambos clanes combatieron entre ellos hasta que el clan Senju propuso una alianza que acabara con el conflicto de una vez.

A pesar de que Madara estaba en contra de esta alianza, el resto de los Uchiha querían acabar con ese conflicto, por lo que se vio obligado a aceptarla.

Tras esto, los Uchiha fundarían junto al clan Senju la villa de Konoha.

Mi pueblo los recibió, con la única condición de que no perturbaran a la Naturaleza, es ese entonces Mitzu, mi madre era la líder, quien con su sabia justicia pudo llevar a todos a un equilibrio.

Pese a ser aliados, Madara seguía pensando que eso solo acarrearía la destrucción del Clan Uchiha, pero el resto del clan seguía sin hacerle caso, y se alejaban cada vez más de su líder.

La tensión aumentó aún más cuando Hashirama Senju fue elegido como primer Hokage y el clan Uchiha respaldó su posición dándole la espalda a Madara, a quien acusaban de ser un individuo con ansias de poder, al que no le importó asesinar a su propio hermano con tal de lograr lo que deseaba.

Rechazado por los suyos, Madara decidió seguir la guerra el solo contra el resto de la villa.

Pronto este equilibrio seria roto, Hashirama Senju, quien contaba ya con una familia, se enamoro de mi Mitzu, teniendo un romance en secreto.

Ella continuo esa relación, sin imaginar que seria el detonante para la extinción de su propia gente.

Un día Hashirama Senju, encontró a Madara y a Mitzu juntos, Madara fingió sorpresa, pero para Hashirama fue una traición por parte de Mitzu, nunca se imagino que todo fue un plan del mismo Uchiha.

Mitzu quien perdido su orgullo, había quedado embarazada de mi, pero nunca revelo quien era el padre.

Por primera vez, conoció el odio y el rencor, odiaba a Madara y odiaba a Hashirama, esos sentimientos se volvió tan fuerte que comenzó a afectar a su propia gente.

El odio que sentía hacia mi era tan fuerte, muchos intentos fallidos por evitar mi nacimiento, pero el deseo por vivir era más fuerte.

Y en una fría noche de primavera, las llamas consumieron todo el lugar, se creyó que fue el mismo pueblo enloquecido el que cavo su propia tumba, pero en realidad fue Madara el que destruyo todo, el estaba buscándome.

Ningún sobreviviente.

Yo fui salvada por Hayato, un chico de unos trece años, perteneciente a Konoha, quien escucho mi llanto, al haber visto a Madara en la matanza decidió guardar silencio, y más al descubrir mi origen.

Así que crecí bajo su cuidado, quien paso noches de desvelo y preocupación, el llegaría a convertirse en un gran Ninja, ya que estaba bajo el cuidado de Hashirama.

Hayato se convirtió en un apuesto joven, su inteligencia y fuerza muy pronto comenzó a ser conocida, el largo cabello rojo siempre atado en una coleta hasta la cintura, sus ojos de color turquesa le daban un toque muy especial,

Yo había heredado el negro cabello de mi padre y los ojos grises de mi madre, mi sensibilidad era aun mayor que la de mi gente desaparecida.

Pude sentir el odio de mi madre tuvo hacia mí, y el sufrimiento durante su muerte.

Pero aprendí a vivir con ello, siempre evitando a Madara, también podía sentir su odio que día a día crecía.

Pronto cumplí cincos años, y empezaba a despertar un poder mayor, el de ver el futuro, al igual que mi madre, yo también tenia Chakra de naturaleza, lo cual no era percibido por ningún aldeano de Konoha, ningún Ninja podía encontrarme si me perdía, era algo raro para ellos, así que comenzaron a temerme.

El hecho de que adivinara sus corazones les atemorizaba.

Tal vez si hubiera sido entrenada como Ninja, mi destino hubiera sido otro, pero lo que ocurrió más adelante marcaría mi destino de otra manera.

Pronto Hashirama comenzó a darse cuenta de quien era en realidad, y la tensión que ya se había formado con Madara no ayudaba mucho.

Y una visión me lleno de miedo, la muerte de Hashirama y los cambios que llegarían.

Esto culminaría en una batalla entre Uchiha Madara contra Hashirama Senju al borde del País del Fuego, en un lugar conocido posteriormente como el Valle del Fin.

La batalla fue tan intensa que el valle quedo transformado en una cascada que aun sigue fluyendo hasta la fecha, tenia que detener esa pelea, nunca imagine que pudiera influir en la historia ya que mi intervención favoreció a Hashirama.

Desperté la habilidad de saltar en el tiempo.

Y así desaparecí en una explosión de luz, mientras Hayato me protegía.

Mi poder lo había jalado arrastrándonos a otra época, después de esto consideraron a Hayato muerto, y su nombre se escribió en la lista de los caídos.

La gente de Konoha, en honor a la batalla y a los combatientes, construyó dos estatuas gigantes en torno a la cascada representándoles.

Se dio por muerto a Madara, y el Clan Uchiha siguió formando parte de la aldea de Konoha con una gran influencia e importancia

Ahora me encontraba de pie bajo la lluvia, sentía pesado el cuerpo y el dolor en mi cabeza era terrible, mi cabello se había vuelto blanco por completo.

Fue la primera vez que fui olvidada.

El trauma del salto de tiempo cerró todos mis recuerdos y habilidades.

Hayato también corrió con la misma suerte, pero por un error lo encerré en un Ninjutsu de transformación, su forma la de una rata.

.

Cuando desperté ausente de recuerdos, vague sin rumbo fijo, tan solo el dolor de mi corazón me recordaba que aun vivía.

Hasta ahora puedo comprender la razón de por que había dado aquel salto en el tiempo.

La imagen de un niño rubio llorando, la soledad y su dolor me habían guiado hasta ahí.

Aquella imagen causo un gran impacto en mí y fue cuando mi verdadero infierno comenzó.

Mis lágrimas rodaban por mis mejillas cayendo al piso en forma de perlas.

Aquellas perlas despertaron la avaricia de la gente, quienes creyeron que con ello sus vidas mejorarían al crear una fortuna de aquello.

Los siguientes cinco años pasaría a ser tan solo una mercancía, iba de mano en mano, comenzaron a matarse por el hecho de tenerme, y con el tiempo empezaba a llorar cada vez menos.

Eso provoco que buscaran otras maneras de hacerlo.

Desde el quedarme sin comer, hasta la violencia en contra mía.

Mi cuerpo comenzó a deteriorarse, siempre encadenada y en espera de la nueva persona que mataría por encontrarme, los golpes dejaron de tener algún sentido para mí, y el hecho de quemar mis cabellos tampoco lo tuvo. Su violencia no tenia limites, y llegaron a lastimarme aun mas, llegue a experimentar de todo, no tenia ni los nueve años y ya era considerada una mujer.

Irónicamente me reencontré con Hayato, quien a pesar de tener la forma de una rata, no había perdido su inteligencia y carácter.

Me convenció de que había una mejor vida, e irónicamente me dio de nuevo un nombre Hana.

Con ayuda del resto de las ratas planeamos una fuga.

Con el dolor de mis piernas, y el hecho de que las ratas iban muriendo una a una, solo con el fin de que pudiera escapar, llegue a las orillas de un bosque, y fue cuando lo vi por primera vez a los ojos.

Un niño rubio de ojos azules, que me miraba con asombro.

Pero lo vivido en los últimos años no me permitía creer en la gente.

Corrí tan rápido como pude, el dolor de mis piernas lo había olvidado, no quería regresar a esa oscuridad, no deseaba sentir de nuevo las manos de aquellas personas sobre mí.

Pero equivoque de camino y llegue a una pendiente, no había vuelta atrás me habían acorralado.

Aquellos hombres furiosos seguramente me harían pagar el haber intentado huir, miles de ideas corrían en ese momento, pero lo que mas lamentaba era que aquellas ratas habían muerto en vano.

Un grito se escucho y salieron varios niños rubios, todos eran iguales, - que cosa era aquello,- pero pude sentir que solo había uno real y los otros eran copias, copias con un corazón.

Salieron a su encuentro un hombre de cabello gris, y un chico de cabello negro, acaso ahora venían por mi, el miedo no me dejaba pensar, tenia que correr pero no había a donde, una chica de cabello rosa trato de jalarme pero me deshice de su agarre, y fue tomada por uno de los hombres que me perseguían.

Este salio volando por el pelinegro.

Ya no podía más.

Tome una de las armas del suelo y la apunte a mi cuello.

- Si se acercan mas juro que me mato.-

Los hombres sintieron temor, muerta no les servia de nada.

El rubio me gritaba cosas ya no escuchaba nada, todo se volvió oscuro, caía ahora hacia aquel abismo.

- Será lo mejor, podré descansar y nadie me extrañara.-

Sentí dos agarres, de un lado el chico rubio había tomado mi brazo

Del otro el pelinegro había tomado el otro.

- ¡Baka! que crees que haces¡

Ese grito me puso en blanco, no sabia que era lo que sentía en aquel momento.

Me levantaron y ya habían acabado con aquellos hombres, no sabia que esperar de estos chicos, mi desesperación no me dejaba ver en sus corazones.

El peligris me miro analizando mi vestimenta y creo que supo por todo lo que había pasado.

El rubio comenzaba a decir tantas cosas, sus palabras no llegaban a mi, tenia miedo, pero de pronto sentí una calidez proveniente de el y fue cuando empecé a escucharle.

El pelinegro también me regañaba.

Y sentí caer mis lágrimas.

De nuevo el miedo.

Cada vez que lloraba la gente mostraba lo peor de si, comenzaba a llenarse de avaricia y terror.

Que podría hacerlos diferentes a la gente que he conocido.

Pero el niño rubio hizo bufa de las canicas que había sacado.

Su comentario me dejo asombrada, el no mostraba odio, ni ningún sentimiento que había visto en otras personas, el resto solo mostraba asombro, salvo el chico de cabello negro, del cual sentí un sentimiento oscuro, pero muy alejado de mi.

Y sin más comencé a llorar con desesperación, quería sacar todo lo que había guardado esos años.

Después de eso no supe mas, creo que el cansancio me venció.

PROXIMO CAPITULO

La Chica que Siempre Será Olvidada Segunda Parte.

Muchas gracias por haberse tomado tiempo de leer esta historia