Disclaimer: CCS pertenece a CLAMP, esta historia no tiene ningún fin de lucro y se publica solo para entrenamiento.

Capítulo 9

-"Creo que este árbol también podría usar unos días"- explico suavemente mientras dirigía toda su atención a sacar la energía de las plantas…

Y eso fue lo último que dijo ese día.

Claro, después le abrí la puerta del castillo para que se fuera…y la seguí invisiblemente después de unos prudentes dos minutos.

Uno nunca podía ser demasiado cuidadoso ¿verdad?

Por supuesto que sabía dónde vivía, aun no investigaba todos los detalles de ese edificio de departamentos, pero ya le diría a Phyro que se ocupara de eso.

Camino lentamente por las calles vacías, jamás levanto la mirada del camino y cuando entro en su casa no encendió ninguna luz.

Probablemente para no despertar a nadie.

Y mi estómago se revelo ante eso…no podía ser que vivieran juntos ¿verdad?

¿¡Verdad!?

Tenía que hacer que Phyro investigara…de inmediato.

Cuando vi que nada extraño pasaba reaparecí y me transporte hacia mi casa.

Ya era de madrugada después de todo.

De todas formas nunca dormía demasiado.

-"Buenas noches joven Syaoran"- la voz tranquila y profunda de Wei me recibió.

-"Hey Wei, ¿Qué tal todo hoy?"-

-"Como siempre joven Syaoran"- yo asentí mientras me ayudaba a quitarme el saco, la verdad es que no necesitaba que me esperara todos los días pero él juraba que se sentía bien recibiéndome en casa. –"¿Ha comido el día de hoy?"-

-"Si, mucho en realidad"- siempre que me preguntaba eso sentía como su voz temblaba, sabía que lo hacía porque siempre se torturaría por todo ese tiempo que paso cuidándome mientras me 'entrenaban' y no podía probar bocado por días.

A veces creo que él sufría más que yo.

-"Me da gusto escuchar eso"- me respondió con una sonrisa y yo no pude evitar sonreírle también, que diablos. Hasta yo tenía que admitir que la comida no había estado tan mal.

Pero si pensaba en eso terminaría pensando en la persona que la preparo y como…

Y como siempre, la mansión estaba semi iluminada, había más sirvientes y jardineros pero la única persona con la que realmente hablaba algo era el hombre que ahora me instaba a que me diera un baño.

'Porqué luce usted cansado, joven Syaoran'

Eso o huelo extraño…

Mejor me doy un baño.

Esta era mi mansión, muy lejos de la de mi madre y hermanas. Las quería a todas…pero las apreciaba aún más si estaban lejos de mí. Yo dejaba todo en manos de Wei, no era como si pasara tiempo aquí de cualquier forma.

-"¿Algún mensaje interesante?"- le pregunte mientras subíamos las escaleras hasta mi habitación, podía transportarme y dejar a Wei para que fuera a dormir pero siempre apreciaba pasar unos minutos con él.

Era prácticamente un padre, o la mejor versión de un padre, que conocía.

-"Solo uno de su madre deseándole un buen día…"-

-"Y que me diera prisa en casarme o moriría sin ver al futuro heredero del clan"- el anciano sonrió, era un tanto risible la manera en que la señora Ieran mostraba su preocupación por su hijo.

Suspire, siempre era el mismo discurso…todos los días.

Por supuesto, siempre bajo la misma amenaza, o yo encontraba a la futura líder del clan o ella lo hacía.

Sí, claro. ¿Esperaba que me cruzara de brazos y dijera 'si, mamá'?

Ya tuve suficiente de torturas impuestas por ella y el maldito consejo de magos, los veía todos los días, los soportaba de vez en cuando y eso era todo.

Mi vida es mía y al infierno con quien piense diferente.

Wei ya tenía un baño listo en la enorme bañera que había en la habitación, justamente lo que necesitaba y agradecí de nuevo a quien quiera que fuera que me había enviado a este hombre.

-"¿Quiere lavanda o cerezos, señor?"-

Cerezos…definitivamente cerezos, pero dudo mucho que ella…

Espera.

-"¿Qué?"- mi voz quizá sonó un poco más aguda de lo normal pero el hombre no pareció notarlo. Afortunadamente.

No quería miradas extrañas.

-"Para su baño señor, ¿sales de lavanda o de cerezo?"-

¿Por qué siempre mi mente se iba por otras partes?

-"Cerezo"-

Que diablos…

Wei se retiró con una inclinación y un 'buenas noches', yo solo respondí a lo último. Me senté cómodamente en la bañera, hundí la cabeza bajo el agua un par de minutos.

Necesitaba silencio, y ya que casualmente otra de las torturas de los ancianos, además de dejarme sin comer durante días, era que aprendiera a dejar de respirar por periodos de tiempo más o menos largos (algo así como 10 minutos), bien podría aprovecharlo.

¿Daño cerebral? A quien le importa…

Finalmente saque la cabeza del agua y como siempre, el primer aliento de aire dentro de mis pulmones fue el más dulce. Esta vez el olor a cerezos hizo que la sensación fuera intoxicante.

Así que…me quede ahí, respirando ese olor tan…tan…

Tan de ella.

Está bien, creo que tal vez tenga un pequeño problema con ella.

Pero toda esta ansiedad de no saber realmente quien fue o qué pasó entre los dos para que termináramos en el hechizo de Eriol era la causante de todo esto.

Si tan solo supiera quien era y que paso entre ambos, eso sería todo. Finito.

No tendría curiosidad por ella, no estaría tan preocupado cada vez que salía del palacio y pensaba que algún otro maldito mago la perseguiría para saber si estaba bajo su hechizo.

-"Por qué Sakura está bajo mi hechizo"-

El gruñido que vino después de decir eso me desconcertó un poco.

Suspire y me pase las manos por el cabello, intentando quitármelo de la cara.

Cuando supiera quien era y que había pasado

¿La dejaría en paz?

Si era ella…

Cerré los ojos un instante para ordenar mis ideas...

Si Sakura era la chica del baile…entonces probablemente no.

No la dejaría en paz.

Pero sabía muy bien que era imposible que lo fuera, sus personalidades y apariencias eran tan distintas…

La chica del baile…mi cenicienta, como dijo Mei, había sido tan dulce y tierna...

Y yo…

Tan idiota…y tan cobarde.

Me quede ahí por mucho tiempo, perdido en los recuerdos, en las cosas que quizá no había visto y que hicieran a Sakura y a la chica la misma persona…porque realmente…

¿A quién más había besado en mi vida como para enamorarme de ella esa primera vez?

Solo a ella.

Solo a…esa chica.

Maldición, era tan estúpido que ni siquiera había preguntado su nombre aquella vez…

Cerré los ojos y por un instante me permití hacer lo que no me dejaba hacer hace años…

Pensé en ella.

En cómo me miraba, como hablaba…como sonreía.

Creo que su sonrisa era lo que jamás podría olvidar…

Eso y su cara cuando Mei Ling…

-"Aghhh"- me hundí de nuevo bajo el agua.

Por eso era peligroso pensar en esa chica, por que inevitablemente terminaba recordando lo que había pasado al final…

Mejor salía de ahí…

Mañana podría molestar de nuevo a Sakura y quizá lograría hacerla enojar lo suficiente para que olvidara como la había casi besado…para salir corriendo al final…

De nuevo

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Había días que odiaba mi reloj…

Solo estaba ahí, mirándome con sus ojos rojos…gritándome las horas y los minutos que pasaban y en los que no podía conciliar el sueño…

Maldito fuera ese mago…

¡Todo esto era su culpa!

Si no tuviera la memoria de un pez entonces sabría donde…donde me…

-"Aaaggh…"- me tape la cara con la almohada por la milésima vez en la noche.

Tenía que dejar de pensar en él, en esa noche y en…bueno y en hoy…

En cómo casi caía…otra vez.

No podía besarlo…no cuando iba a casarse…

Mi corazón sintió el cuchillo enterrarse cuando recordé ese pequeño detalle que elegía omitir cuando la pelinegra no estaba presente pero en ese momento no pude hacerlo así que…me golpee la cara con fuerza con la almohada.

-"No"-

No, y no y más no. ¡No de nuevo! ¡No iba a ponerme así por él!

¡Ese tipo era un idiota! ¡Era tan presumido! ¡Además de todo, era un mago!

Me quite la almohada de la cara para respirar aire fresco.

De todas formas el 'hechizo' estaba a días de terminar, lo que quería decir que el 'oh grandioso baile' del castillo vendría y pasaría como…casi cada año…y yo volvería felizmente a la tienda donde Terada-san y Rika…

Suspire.

Tenía un poco de miedo a lo que pasaría cuando todo esto terminara…pero ya había sobrevivido una vez.

La siguiente no sería mucho peor…¿verdad?

Cuando el mago saliera de mi vida como si nada hubiera pasado y…me olvidara de nuevo…

Mire mi techo por mucho tiempo…y me negué a pensar en él o en lo que haría de su vida…

Tal vez si contaba ovejas me quedaría dormida…o también podía contar esas flores brillantes que bailaban en mi techo…

Estúpido mago…

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Al día siguiente, cuando Sakura entro al palacio, lo hizo con la firme intención de ignorar lo que había pasado el día anterior.

Ni siquiera se toparía con el mago, estaba segura.

De todas formas, 'siempre estaba muy ocupado' y ella ya lo había buscado lo suficiente para toda una vida.

Aunque no pudo evitar pensar en él cuando vio a Yamasaki dejar a Chiharu en la puerta del palacio, ambos sonriendo tanto que en verdad se preguntó si no les dolería la cara…

Cuando se despidieron ambos estaban muy sonrojados, aparentemente no sabían si despedirse con un beso…pero al final Yamasaki tomo iniciativa y solo le beso la mano, lo cual claramente causo que su compañera se sonrojara hasta el infinito.

La castaña sonrió, estaba justo detrás de unos árboles que le permitían ver claramente la puerta pero estaba segura de que ninguno de los dos la había visto, no iba a decirles nada nunca de los nuncas de todas formas y…

Se puso pálida y se llevó las manos a la boca.

¿Pero si el mago decía algo?

Era prácticamente imposible que se los encontrara alguna vez…es decir, él era el encargado de la seguridad del palacio, no era como si anduviera entre los jardines paseando a cada…

-"¿Sigues de voyerista?"- la voz en su oído la hizo saltar…y agradeció al cielo que sus manos seguían en su boca y el grito que dio no fue escuchado por los castaños.

El chico solo se rio de ella.

Lo que claramente le mereció un golpe…

-"Eres un tonto"- le gruño Sakura, volteando a ver apresurada a la pareja, nerviosa de que hubieran escuchado aquello pero ellos ya se despedían desde lejos para suerte de la chica.

-"Y tú una acosadora…"- esta vez evito el golpe que la castaña le lanzo ciegamente, aun observando cuidadosamente a sus amigos.

-"Solo me aseguro de que todo esté bien"- dijo como quien no quiere la cosa aun sin mirarlo –"Por cierto, más te vale que jamás les digas lo que paso ayer, no quiero que después duden de lo que sienten por que piensen que es solo magia…"-

El castaño levanto una ceja, un tanto impresionado.

-"Y el hechizo del rey obviamente no tuvo nada que ver…"-

Esta vez Sakura le dio una mirada irónica.

-"Oh claro lo olvidaba, eso lo define todo"- rodo los ojos y le dio la espalda de nuevo, fingiendo estar ocupada con un arbusto cercano.

-"Hmmp…"- la oji verde ignoro el sonido molesto del chico, de todas formas no iban a discutir de 'su situación particular'.

-"¿No tienes un millón de cosas importantes que hacer hoy?"- pregunto en tono desinteresado, en verdad no quería que el silencio se propagara…o terminaría gritando algo tonto.

-"Quizá…"- respondió en el mismo tono el castaño, jugando con una rama del árbol en el que también estaba escondido.

-"Mmmh…"-

Ambos fingieron indiferencia y no dijeron una palabra por unos minutos.

-"Mejor me voy antes de que Chiharu me busque"- dijo distraídamente la castaña, caminando hacia el jardín donde estaban las flores que habían arreglado la noche pasada pero sin dirigirle la mirada a Li.

-"Claro…"- murmuro el joven cuando se encontró solo, tomo aire y se pasó una mano por el cabello con desesperación. Tenía que arreglar todo esto.

-"¡TÚ!"-la voz de su prima le recordó que 'esto' no era todo lo que tenía que arreglar ese día, la pelinegra se acercaba a él rápidamente desde el castillo, un dedo señalándolo y una mirada que amenazaba con el infierno se abriría.

-"¡COMO TE ATRE…!"-

-"Basta Mei Ling"- le dijo mordazmente, lo que claramente sorprendió a su muy querida amiga, nunca le hablaba así, no a ella, dejándola callada y con un dedo señalándolo-"Todo lo que paso con las flores fue culpa tuya, si tú no hubieras sentido esa necesidad, que seguramente tuviste, de demostrarle a Eriol su error al sacarte de las decoraciones del baile y a mí por elegir a Sakura para el trabajo nada de esto hubiera pasado"- le dio una mirada muy molesta, la pelinegra intento hablar de nuevo pero él simplemente levanto una mano para que se detuviera –"Ni siquiera intentes negarlo o justificarlo, te conozco y sé que esa era toda la cuestión"-

Mei Ling recobro la compostura, regresando a la arrogancia de la que los Li siempre fueron portadores.

-"Sigo creyendo que es un gran error"- dijo, sin intentar justificar sus actos –"Tengo que admitir que la niña hizo un buen trabajo, sentí toda su presencia en el jardín esta mañana y claramente pude detectar tu toque en ella"-

Syaoran suspiro, genial, si Mei Ling se había dado cuenta de cómo Sakura había utilizado magia inconscientemente alguien más lo haría pronto y se lo mencionaría…lo que le daba un mal presentimiento a la reacción de la chica al enterarse.

-"Ni siquiera se te…"-

-"Señor Li…"- la amable voz de Phyro lo detuvo antes de que terminara su amenaza, el chico se veía nervioso y solamente se dignó a dirigir una mirada rápida a la pelinegra –"Surgió algo…grave"-

El castaño asintió y el chico desapareció, después volteo a ver a su prima quien lo miraba algo extrañada.

-"Aun no terminamos"- aclaro, después desapareció también.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-"¡Oh Sakura fue tan romántico!"- dijo soñadora Chiharu mientras llenaban las regaderas.

Sakura tenía ganas de gritar: ¡Lo se! ¡Lo vi!

Pero se abstuvo con gritar de alegría con su amiga y abrazarla.

Era la chica perfecta para su amigo, se aseguraría de parecer absolutamente sorprendida cuando 'se lo presentara'.

-"¡Estoy muy feliz por ti!"-dijo de todo corazón mientras se soltaban y la tomaba de las manos.

Al menos el estúpido hechizo del rey había hecho algo bueno…

-"Tengo que ser honesta, cuando supe lo del hechizo quería correr y esconderme en algún lugar y no salir en toda la semana"-

La oji verde asintió vigorosamente, entendiéndola perfectamente.

-"Pero una pequeña parte de mi…no lo sé, tenía curiosidad por verlo…"-

Eso si no lo entendía…

-"Ver cuánto había cambiado…"-

Demasiado…

-"Y saber si aún sentía lo mismo por mi…"-la chica sonrió con ternura al pensar en eso…y Sakura sintió de nuevo ese pequeño cuchillo enterrarse en su corazón.

¿Si aún sentía lo mismo? No creo que sintiera la gran cosa la primera vez de todas formas…

-"¿Estas bien?"- la pregunta la saco de sus pensamientos y le sonrió por reflejo a la joven

-"¡Claro! Sera mejor que nos demos prisa, no quisiera que las pobres plantas tuvieran sed"- tomo sus regaderas llenas y comenzó a caminar animadamente hasta el jardín.

No iba a pensar…en él ni en nada que tuviera que ver con…

-"Oh ahí estas…"- ella

Genial, mi gozo en un pozo…

Hizo su mejor esfuerzo para saludar con la cabeza a la pelinegra que estaba demasiado cerca de su jardín, casi examinando cada flor.

Dejo las regaderas cuidadosamente en el suelo y la miro de frente.

¿Ahora qué diablos iba a hacerle?

Chiharu llegó poco después, saludando con más respeto a la mujer y esperando sus indicaciones con tranquilidad.

Quizá la actitud de la oji verde no era la indicada…

Pero hey, que le dices a la futura-esposa del chico con el que estas atrapada en un estúpido hechizo porque lo besaste…cuando ya estaba comprometido.

Ante el silencio y la 'no muy linda' actitud de la castaña, la pelinegra hizo un elegante movimiento de manos, entre ellas apareció una hermosa flor…casi seca.

Inmediatamente el corazón de la oji verde sufrió por esa pobre criatura en las manos de la pelinegra, obviamente no la habían cuidado como merecía.

-"Esta flor me la regalaron para mi boda…pensaba planear todo el evento en base a su color pero…"-dijo tristemente mientras tocaba casi con amor uno de los pétalos ya amarillos, el cual cayó al suelo.

La pelinegra suspiro con tristeza, obviamente triste por las condiciones en las que estaba esa hermosa y extraña flor.

Después volteo a ver a la chica oji verde que su primo había insistido tanto en traer, había algo en ella que hacía que un par de campanas sonaran en su mente pero no estaba segura de cuál era la razón…como fuera…necesitaba que reviviera la flor antes de que Ryuu se diera cuenta de que había muerto.

La castaña parecía increíblemente triste ante la vista de la flor, podía ver claramente la lástima que tenia de que la planta hubiera muerto…pero también había un dolor muy visceral en su mirada…como si quisiera llorar.

¿Y ahora que había dicho? ¿Tenía que disculparse por lo de la noche pasada?

Pero si ella había arreglado prácticamente todo el jardín ella sola, sabía que no encontraría a nadie más capaz para el trabajo.

Se acercó y puso la maseta en manos de la aturdida chica.

-"Revívela"- le dijo simplemente.

La castaña pareció salir de su estupor.

-"¿Qué?"-murmuro extrañada.

-"Arreglara, como arreglaste a todas las otras"- dijo abarcando con su mano todo el jardín que ahora se veía sano y sin magia.

-"No…yo no fui la que…"- balbuceo la chica.

-"Claro que sí, tu presencia está en todas las flores…incluso en las que arreglo Syaoran"-dijo simplemente Mei, ¿acaso la chica era muy modesta como para aceptar que había hecho sola el trabajo?

Mientras tanto, Sakura intentaba respirar lo más profundamente que podía, por una parte el dolor en el pecho al escuchar las palabras 'boda' y 'Syaoran' de los labios de la pelinegra casi la había dejado sin aliento pero empezaba a sentir pánico ante la petición de la chica.

¿Qué ella arreglara la flor?

¡Ella no tenía magia!

-"¡Vamos hazlo! No quisiera tener que tirarla…"-agrego con un poco de tristeza la pelinegra. Finalmente la castaña miro fijamente la flor que tenía entre las manos…quizá si hacía lo mismo que había echo la noche anterior…

¿Cómo había dicho el mago tonto que lo hiciera?

Algo de enfocar la energía que tenía la flor y moverla…

Intento encontrar esa energía que había visto en las flores la noche pasada, pero no podía percibirlo…

Cerro los ojos un momento, intentando encontrar esa energía que…¡Bingo!

Una pequeña luz habitaba dentro de la flor, seguramente era mágica.

Ahora todo lo que tenía que hacer era incrementarla y entonces la magia que ya estaba en la flor la reviviría.

Se enfocó en intentar que esa energía creciera, pensando en cosas halagadoras y todas las tonterías que solía decirle a las flores para que crecieran…pero esa esfera de luz no se mantenía quieta, había empezado a moverse…

Sakura no entendía lo que pasaba…el día anterior toda esa energía la había transmitido al árbol pero…

Como siguiendo sus órdenes, sintió más que vio cuando la esfera de luz abandono el cuerpo de la flor y entro en el árbol.

-"¡Que hiciste!"- el grito horrorizado de Mei Ling la saco de su trance, abrió los ojos para encontrarse con la muy dolida y molesta mirada de la pelinegra, quien no tenía ojos para ella si no para su flor…

Que estaba completamente gris en sus manos…

Sintió como la sangre abandonaba todo su cuerpo…yendo directamente a las puntas de los pies…soltó la maseta y esta se estrelló en el suelo en miles de pedazos…

Sabía que la pelinegra le estaba gritando, casi podía escucharla y entender lo que decía…casi

Pero no lograba entender lo que había pasado…

¿Tenía magia?

¿Ella, Sakura Kinomoto, la huérfana que dejaron…tenia magia?

Aparentemente si…y acababa de matar a una flor con ella.

-"¡Respóndeme!"- el grito pareció penetrar el estupor de la castaña, volteo a ver horrorizada a la chica Li, quien aparentemente acababa de insultarla a ella y a toda su familia por la cara que tenía pero ella no tenía idea de que había dicho.

-"Lo siento"- murmuro apenas como un aliento…lagrimas resbalándose por sus mejillas mientras la pelinegra le daba una mirada orgullosa…y desaparecía en el aire.

El silencio en el lugar reino por unos incomodos segundos, hasta que la voz de Chiharu le recordó que no estaba sola…

-"¿Sakura?"- le pregunto amable y preocupadamente, intentando verla a los ojos…pero la oji verde no podía hacerlo…no podía verla así…

Negó y salió corriendo de ahí…escucho claramente como la llamaba un par de veces pero la chica no respondió…

No quiso responder…

-"¡Espera!"-

El grito en su memoria, en esa memoria, logro romper el dique para todas las lágrimas que tenía dentro de ella…pero siguió corriendo…

-"Espera…"-

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Syaoran sabía que no era nada para alarmarse.

De vez en cuando llegaban amenazas para el rey o para él mismo, pero jamás se llevaban a cabo y él siempre terminaba atrapando al idiota que había mandado la amenaza…

Sabía que no era serio…

Pero aun así tenía un mal presentimiento, estaban amenazando a la futura reina…no a él…no a Eriol…

A la futura reina.

Se pasó una mano por el cabello…si seguía así se quedaría calvo.

Phyro le había informado de la llegada de la carta esa misma mañana a la puerta principal del palacio, él mismo la había tomado, buscando rastros de magia o alguna pista que pudiera llevarlos al remitente.

Pero no había encontrado nada…ni siquiera él, después de abrirla y revisarla minuciosamente …

La parte divertida venia ahora…tenía que decirle a Eriol…

Genial…

Mejor se ponía de gala para la explosión que iba a causar…

Suspiro, se lo diría en cuanto hablara con Mei Ling acerca de mantener su bocota cerrada respecto a…

-"¡Syaoran!"-

Y de nuevo, Mei Ling aparecía cuando era invocada…

Se sentó mas relajadamente en su silla, esto sería largo y molesto y lleno de…

-"¡Tú mocosa acaba de matar la flor que Ryuu me dio!"-

Espera, ¿qué?

-"'¿Qué?"- ni siquiera se molestó en preguntar el quien, sabía perfectamente a quien se refería.

No que le agradara el apodo.

Vio más de cerca a su prima, estaba increíblemente molesta pero también tenía los ojos rojos…

Se levantó y camino hacia ella, la chica se abrazaba a si misma pero cuando el castaño la abrazo no pudo más y empezó a llorar de nuevo.

-"¿Qué paso, exactamente?"- dijo mientras intentaba consolar a la chica, quien por lo general no lloraba a menos de que fuera estrictamente necesario.

-"Le di…"-tomo aire un par de veces –"Le di mi flor para que la arreglara…pero ella…la…¡la mato!"- grito mientras se enterraba más en el pecho de su muy confundido primo.

El castaño suspiro, perfecto.

-"Supongo que le dijiste que ella podía hacerlo y mejor se diera prisa…"-le pelinegra levanto la cabeza para ver con molestia a su primo.

-"¡Era la flor del compromiso! ¡La que tenía que usar para los colores en la boda!"- le grito molesta, pegándole un par de veces en el proceso.

Bueno al menos ya no lloraba…él no sabía qué hacer con las mujeres cuando lloraban…

-"Y si era tan importante, ¿Cómo fue que término medio muerta?"- le dijo nada convencido por las excusas de la chica, ante esto al menos su prima pareció un poco culpable y bajo la mirada.

-"Tenia que regarla cada tercer día…así que pensé que si utilizaba un hechizo…"-

-"Hay no…"-dijo el castaño, conociendo a su prima probablemente había dicho alguna parte mal y la pobre planta termino o terriblemente seca o con demasiada agua.

La chica le dio otro golpe y tomo aire profundamente para terminar de calmarse.

-"Le quito la energía que le quedaba y la mando aun árbol…"- dijo enfurruñada la pelinegra mientras se cruzaba de brazos.

Syaoran sonrió, claro que había echo eso, era lo único que sabía hacer.

Estaba sorprendido de que lo hubiera logrado incluso con una planta que casi no tenía energía.

-"Bueno entonces aún no está muerta"- dijo casualmente el castaño, lo cual gano toda la atención de la pelinegra –"Solo necesitas darle esa energía a una semilla y cuidarla para que vuelva a nacer como nueva"-

Los ojos de la pelinegra se iluminaron y abrazo a su primo de nuevo, el castaño sonrió y puso una mano en su cabeza

-"Pero no…yo no voy a hacerlo" – la chica hizo un puchero –"Ve con Ryuu y dile que lo arregle, de todas formas tiene que enterarse…"-

La chica suspiro y asintió.

-"Supongo que si…"-soltó a Syaoran y camino hacia la puerta, entonces una idea pareció llegar a ella y volteo a ver a su primo con una mirada preocupada –"Quizá…deberías ir a hablar con ella…puede que dijera una cosa o dos…"-

El joven suspiro y camino con ella hasta la entrada.

-"Créeme hiciste más que eso…"-murmuro resignado el chico, él había pensado introducir a la castaña lentamente con la idea de que tenía magia…no sabía que era lo que tanto la molestaba de todo eso.

Además, alguien alguna vez tendría que haberlo notado ¿verdad?

-"De que hablas…"- pregunto la pelinegra cuando ya caminaban por el pasillo que lo llevaría al jardín.

-"De nada Mei…de nada"-

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Syaoran estaba un poco preocupado cuando no encontró a Sakura, en lugar de eso encontró a la chica del día anterior (¿Chihiro?), y ella le informo que la castaña se había ido corriendo hacia un buen rato.

No tenía idea de hacia dónde, no la había encontrado…y estaba casi segura de que estaba llorando cuando se fue.

Así que ahí estaba él, intentando encontrarla en algún jardín del palacio…más nervioso a cada paso que daba y no podía verla…

Finalmente se detuvo y cerró los ojos un minuto, buscándola entre la multitud de presencias que había en el castillo…por suerte él le había puesto un…

Y ahí esta…

Camino hasta el jardín donde habían comido en días anteriores (lógicamente), escondida detrás de uno de los arbustos y junto a la pared para que nadie pudiera verla…

Abrazaba sus piernas y tenía la cabeza enterrada entre ellas.

Entro en silencio y se sorprendió al ver que su llanto era casi inexistente…casi como si no quisiera que nadie la escuchara…lo que era una gran diferencia a todas las otras mujeres que había conocido en su vida, todas siempre lloraban porque querían algo.

Se sentó a su lado y no dijo una palabra, ella al sentirlo disminuyo aún más ese llanto tan curioso y volteo su cabeza en otra dirección, casi negándole el derecho de siquiera saber que estaba llorando.

Él simplemente saco su pañuelo y se lo puso delicadamente encima de su brazo, no dijo nada cuando ella lo tomo en silencio.

¿Qué decir?

En verdad nunca había sido bueno para esto…

-"Quiero usar una de mis preguntas…"- dijo Sakura con la voz entrecortada, parecía aún más lejana de lo que en realidad estaba.

-"Dispara"- respondió el castaño, ya se hacía una idea de que preguntaría.

-"¿Por qué no me lo dijiste anoche…?"-

El chico suspiro y se recargo cómodamente en la pared del castillo, mirando al cielo por inspiración.

¿Cómo poner en palabras la sensación que tenia de que si se lo decía probablemente terminaría llorando?

Tacha el probablemente, termino llorando.

-"No sabía que era secreto en un principio, toda la florería de ese hombre tenía tu toque, claro todas esas 'lindas' ocasiones donde me llamabas 'maldito mago' o cosas así me dieron otra pista"-la chica le dio un codazo y él sonrió -"pero lo confirme ayer cuando aceptaste no sentir la presencia de nadie…mucho menos la propia."-

La oji verde ya no lloraba, hasta levanto un poco la cabeza y el castaño comprobó que sus ojos estaban muy rojos y sus mejillas llenas de rastros de lágrimas…quiso extender una mano y quitárselo, abrazarla y…

Y no sabía de donde venía ese impulso.

-"Pero no sé hacer nada…"- susurro la chica con tristeza, aun viendo al infinito.

Syaoran levanto los hombros.

-"Nunca aprendiste a hacer nada, esto viene de nacimiento pero el conocimiento no"-

Aparentemente esa era una línea sensible por que vio claramente como más lágrimas caían de los ojos de la chica antes de que escondiera la cabeza de nuevo.

Esta vez decidió no hacerle caso a su cabeza.

Se acercó y la tomo entre sus brazos, ella no quería que lo hiciera e intento zafarse pero él termino por levantarla y sentarla en su regazo. La iba a consolar aunque no quisiera.

Sakura finalmente se rindió y se dejó abrazar, aferrándose con fuerza a la camisa del castaño.

Se quedaron así por unos minutos, hasta que finalmente la chica dejo de llorar y se separó un poco del castaño, aun negándose a verlo a los ojos.

El chico no la soltó y dejo que ella se calmara un poco antes de decir:

-"Y ahora yo tengo una pregunta…"-la chica lo miro apenas de reojo pero no dijo nada, asustada de lo que fuera a decir–"¿Tú estomago tiene fondo?"-

La mirada esmeralda voló hasta sus ojos, completamente sorprendida de que no le preguntara nada que tuviera que ver con su llanto o su pasado…

Y cuando el castaño levanto las cejas rápidamente, como instándola a que hablara, ella no pudo contenerse y se rio con fuerza.

Y en ese instante cuando su rostro se ilumino con esa sonrisa…Syaoran sintió una punzada en el pecho…algo parecido a la nostalgia

-"Hey hablo enserio y quiero mi respuesta…"-

Sakura respiro profundamente un par de veces y levanto los hombros, aun con la sonrisa pintada en los labios.

-"Aun no lo he encontrado"-

Esta vez él no se contuvo y también se rio.

-"Bueno, hoy me siento bondadoso, te ayudare a encontrarlo"- intento levantarse con ella en brazos pero la chica fue más rápida y se levantó antes que él.

Le dio una mirada extrañada.

-"No creo que puedas con ese reto"-le dijo con el mismo tono burlón que él había utilizado.

Syaoran se levantó elegantemente y le dijo con una inclinación exagerada.

-"Lo acepto honrosamente"- la oji verde rodo los ojos y le saco la lengua, caminando hacia el pequeño piso de madera donde siempre comían.

-"Admítelo, tú tampoco has encontrado el fondo del tuyo…"-

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Después de unas horas y muchos platos después, los castaños seguían discutiendo.

-"Sigo pensando que es tonto…"-dijo el castaño.

-"¡No es tonto!"-grito la oji verde, mirándolo con enojo –"Solo porque tú no tienes buen gusto no puedes entenderlo"-

-"¿A quién diablos le interesa de que color son los cojines que tienes en la sala para que combinen con los colores de las cortinas?"- dijo como si hablara de un nuevo tipo de comida asquerosa.

Sakura intento patearlo por debajo de la mesa pero fallo.

-"Eso dices porque tú nunca has decorado nada en tu vida"-dijo con molestia.

El castaño le sonrió.

-"Por el contrario…"-dijo cambiando su tono a uno más íntimo mientras bebía de la copa que habían dejado los meseros–"Siempre me han interesado mucho la decoración llevan las mujeres"- le dio una mirada llena de significado a Sakura y ella se quedó boquiabierta.

-"¡Eres un…!¡Un…"-ni siquiera tenía palabras para medir el grado de sorpresa e indignación que sentía en ese momento.

El chico lanzo una carcajada mientras veía como Sakura se ponía de mil colores e intentaba encontrar una palabra lo suficientemente ofensiva.

Al menos había recuperado su ánimo normal.

Y tenía que admitir que estaba asombrado, también algo extrañado, pero básicamente asombrado.

Cuando no estaba golpeando personas, corriendo como loca o arrojándole cosas, en realidad Sakura no era tan mala.

¿O tal vez no era mala y él siempre encontraba como molestarla?

Bah, era divertido molestarla.

La risa de Syaoran apenas se detuvo cuando un hombre mayor se acercó a ellos, Sakura se puso de pie de inmediato y lo saludo.

Los meseros se habían retirado hacía pocos minutos y este hombre definitivamente tenía el porte de un caballero, además de que sus cabellos grises le indicaban que tenía que tratarlo con más respeto.

-"Buenas tardes"- el sujeto, que principalmente miraba al castaño como si fuera la primera vez que lo viera en su vida, le dirigió una mirada asombrada a la chica.

-"Buenas tardes, señorita"- le devolvió la inclinación, un poco atolondradamente y siguió observando al castaño, que ya no estaba riéndose tanto pero aun no tomaba aire por completo.

-"¿Se encuentra bien, joven Syaoran?"- el susodicho tomo aire profundamente y se tranquilizó, aún tenía una mueca graciosa.

Había ido al castillo para ayudar con otro de los 'festines' que el joven había dado en los últimos días con la ayuda de casi todo su personal, siempre para dos, lo que había provocado la curiosidad del anciano.

Y más aún al descubrir que su acompañante era una joven hermosa…¡que lo hacía sonreír!

La señora Ieran estaría encantada.

-"Claro, solo que esta niña está loca"- no se sorprendió al ver ahí a su mayordomo, no después de tantos días pidiendo tanta comida.

-"¡No soy una niña!"- odiaba que la trataran como una.

-"Mil disculpas, el niño éste, está loco"- Sakura ya tenía su tenedor en la mano, completamente dispuesta a darle una golpiza con él cuando el hombre mayor dirigió su atención a ella de nuevo, después al tenedor.

Lo escondió rápida y hábilmente tras la espalda y mostro su cara de mayor inocencia, cuando el hombre le sonrió y se volvió de nuevo a Syaoran, ella le hizo un gesto al tipejo.

Paso el tenedor por su cuello y bajo un pulgar.

El muy sin vergüenza le sonrió.

-"Joven Syaoran, ¿debería traer el postre ahora?"- la castaña casi juro que los ojos le brillaron al castaño.

-"Absolutamente"- el hombre se fue por donde entro.

-"¿Aun tienes espacio? Digo si quieres puedo esperar aquí mientras vas y vomitas"- Sakura se sentó de nuevo, si no podía golpearlo podía molestarlo.

-"Muy amable, pero aún tengo espacio"-

-"Seguramente tienes un hechizo de algún hoyo negro en ese lugar"- dijo señalando con su cabeza al estómago del mago –"y es por eso que nunca le encontraras el fondo…"-

-"Difícilmente, te diría que estoy sorprendido de que puedas mantenerme el paso pero me quedare con todo el postre"-le sonrió burlonamente.

-"Oh eso quisieras"- le devolvió la sonrisa la chica.

El hombre de antes volvió con un gran pastel de chocolate en las manos e inmediatamente terminaron con su discusión.

Sakura sonrió, se veía muy bien.

-"Que lo disfruten"- el hombre les dio una última inclinación y se dio la vuelta.

-"Espere"- lo detuvo Sakura –"Si quiere puede quedarse, éste ya comió demasiado de cualquier forma"- dijo apuntando al castaño.

Syaoran le dio una mirada malvada.

-"Adelante Wei o no quedara nada para después"-

Wei les sonrió.

-"Son muy amables, solo les pido que no se arrojen el pastel, no es muy fácil sacarlo de los manteles"- les dio una leve inclinación y se fue.

Los castaños se sonrojaron.

Mucho.

-"Es tu culpa…"-murmuro Sakura mientras se servía una rebanada.

-"Si claro… yo soy el que escondió el tenedor"- la oji verde le dirigió una última mirada de molestia y se concentró en el pastel.

-"Chocolate"-cantaron al unimismo con alegría.

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Mientras comían su pedazo de pastel el silencio volvió a reinar…un silencio cómodo.

Uno de esos que no tenía casi nunca.

Pero tenía muchas preguntas y quería respuestas.

-"Así que…este Tommy"- hasta el nombre le parecía molesto. Sakura lo miro con molestia.

-"Que con él"-

-"Hace mucho que lo conoces…"- se sentía tan estúpido y ella no le estaba ayudando.

Sakura sonrió con nostalgia, su cara se ilumino completamente y fue la primera vez que la vio sonreír sinceramente.

Algo había en esa sonrisa que le causaba dolor en el pecho.

-"Si…casi desde siempre…"- la castaña estaba recordado casi soñadoramente, como fue que se habían conocido un día en el orfanato. Extrañamente Tomoyo había terminado ahí después de escaparse de su casa…

El 'Ya veo' del castaño la regreso a la realidad, parecía pensativo y Sakura estaba extrañada, ¿Por qué tanto interés?

Se acarició la muñeca derecha ausentemente, la sentía algo tibia.

La acción atrajo la atención del joven, que le dio una mirada larga a su muñeca.

Sakura estaba poniéndose tensa con tanto silencio.

-"Este pastel es bueno, pero difícilmente es el mejor que he probado"- anuncio petulantemente, comió lo que tenía en su cuchara y Syaoran pareció volver de sus pensamientos.

Levanto una ceja y comió de su pastel, que estaba casi intacto.

-"No te creo"- el castaño era exigente con lo que comía, estos postres era lo mejor que tenían en el reino.

Sakura levanto una ceja, limpio la cuchara ausentemente y le sonrió maliciosamente.

-"¿Quieres apostar?"-

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-"Este lugar es muy extraño…"-recibió el codazo de la castaña pero no se movió, no estaba muy seguro de querer entrar a una pastelería pintada casi psicodélicamente.

Algo no andaba bien con el dueño…¿se suponía que esas cosas extrañas eran serpientes?

Sakura rodo los ojos.

-"Dijiste que no había mejores pasteles, te aseguro que aquí hacen los mejores"- Sakura sonrió orgullosa, pero al ver que el castaño no reaccionaba decidió darle el ultimo empujoncito –"Bueno…si no quieres conocer a Tommy lo entiendo perfectamente…"- apenas había terminado la oración cuando el joven ya estaba en la puerta, dejándola abierta para que ella pasara primero.

Sakura contuvo la carcajada a duras penas, paso por la puerta y esta hizo un sonido como un gato gritando, Syaoran hizo una mueca y lo callo con un chasquido.

-"¿Tommy?"- no había nadie detrás del mostrador, algunos pasteles estaban en exhibición y Sakura en verdad quería probar un par de ellos.

-"¿Quién diablos tendría una tienda así?"-pregunto el castaño mientras veía como el reloj, los ojos de un gato, se movían rápidamente de un lado para otro.

-"Yamasaki"-respondió con una sonrisa la castaña ante la cual el castaño suspiro y se pegó con una mano en la frente.

-"Claro, quien más…"-

-"¡Sakura!"-la muy femenina y chillona voz que grito en la parte de atrás venia acompañada de una joven de tez blanca con ojos amatistas, cabello negro y una enorme sonrisa cuando abrazo a la castaña.

-"Hola Tommy"- dijo la oji verde cuando abrazo a la susodicha, el castaño alcanzo a percibir la burla en su voz cuando dijo el nombre pero el castaño solo podía pensar en una sola cosa.

'Tommy' era Tomoyo Daidouji, la prometida de Eriol…

La futura reina…

Esto no podía ser peor…

-"Veo que trajiste compañi…"-la amatista levanto los ojos para encontrarse con el amigo que Sakura había traído pero se quedó de piedra al darse cuenta de quien era.

Una risa histérica salió de los labios de la pelinegra y abrazo con más fuerza a la castaña.

-"¿Tomoyo…?"-dijo estranguladamente la chica, quien de inmediato la soltó…solo para empujarla a la parte de atrás

-"Sakurita podrías por favor cuidar ese pastel, me temo que lo deje encendido y no quisiera que se quemara"- la oji verde le dio una mirada confundida, su amiga no la miraba a ella sino al mago odioso.

-"Pero yo…"-finalmente la mirada casi histérica de la pelinegra choco con la de Sakura y ésta se movió rápidamente hasta la cocina, probablemente su amiga lo había dejado con la temperatura muy alta.

Le dio una mirada al mago y desapareció en la parte de atrás.

Tomoyo espero cinco segundos.

-"¿Qué estás haciendo aquí? No, espera, no tengo tiempo para eso. ¡No te atrevas a decirle una palabra a ella o te prometo que te daré una golpiza!"- lo último no pudo gritarlo pero el tono urgente y la mirada casi psicópata hicieron que Syaoran la mirara con confusión.

-"¿No sabe nada?"- dijo en un murmuro.

-"¡Tomoyo creo que ya está listo! Esta cosa no deja de sonar…"-grito la castaña desde la parte de atrás.

-"¡Podrías apagarlo por favor! En un momento estoy contigo…"-le respondió negando rápidamente la cabeza en respuesta y en petición a Syaoran.

Camino de espaldas hasta que el castaño simplemente asintió una vez y entonces ella corrió a ayudar a su amiga.

¿Qué diablos estaba pasando?

Sakura fue la primera en volver, le dio una mirada extrañada al ver que se había quedado quieto y sin decir una palabra, tenía que admitir que había esperado alguna clase de escena por todo el asunto de 'Tommy'.

-"¿Asombrado?"-

El castaño le dio una mirada confundida.

-"No tienes idea de cuánto"- Sakura lo miro con extrañeza y antes de que pudiera decir algo mas Tomoyo salió casi corriendo de la cocina con un pastel en mano.

Aun no lo había decorado y estaba claro que era de chocolate.

Lo dejo en la barra que fungía como caja y despachadora y se acercó a ellos rápidamente, Syaoran pudo notar que prácticamente se interponía entre la castaña y él.

Sakura aparentemente no lo noto.

-"Tomoyo, te presento al mago tonto. Mago tonto te presento a Tommy"- le sonrió maliciosamente al castaño pero cuando Tomoyo murmuro un rápido 'un placer' su sonrisa murió.

El chico se inclinó ante su amiga y tomo su mano galantemente para después besársela.

-"Mucho gusto en conocerte"- le sonrió a Tomoyo y ella lo miro muy feo.

-"Y ahora eres educado…"- Sakura rodo los ojos y dirigió su mirada a su amiga, quien aún seguía viendo con molestia al castaño –"Vinimos a tomar uno de tus postres, me está molestando porque dijo que no podía encontrar un pastel mejor que los que hacen en el castillo"- explico Sakura inocentemente, ignorando el hecho de que la sonrisa de Tomoyo creció a la décima potencia…mientras que el castaño quería tirarse de algún puente.

Demonios

La prometida de Eriol era la que hacia los pasteles que ellos comían…

Tomoyo le sonrió, lo tenía tan pero tan atrapado.

Diablos.

-"¿Tomoyo?"- la oji verde estaba confundida por la mirada que se estaban dando el uno al otro.

La chica salió de su trance rápidamente.

-"¡Claro! ¿Quieres algo con chocolate verdad?"-dijo caminando rápidamente hasta donde estaba la barra, que era lo único que se había salvado de la decoración estrafalaria de Yamasaki gracias al buen sentido de su amiga.

-"¡Si!"- respondió con una sonrisa, sorprendiendo a Syaoran por el buen humor que parecía demostrar…cuando apenas hacia unas horas había estado llorando.

Probablemente no quería preocupar a su amiga.

La pelinegra le sonrió al castaño, ella sabía que él también amaba el chocolate.

-"Así que"- empezó mientras elegía una bandeja de pequeños pastelitos-"¿No se supone que estas con Terada-san a estas horas?"-

-"Oh si…no tuve tiempo para mencionártelo… pero en este momento estoy trabajando en el castillo…"-se detuvo cuando su amiga prácticamente soltó la bandeja que traía en las manos…-"¡Tomoyo!"- grito espantada cuando la chica no dejo de verla con horror y los pasteles seguían cayendo….

Aun que tenía que agradecer que Syaoran fuera muy rápido y prácticamente apareció a tiempo para salvar los postres.

Sin embargo, la amatista paso de pálida a gris, la castaña se acercó corriendo a ella.

-"¿Qué tienes?"- le pregunto, intentando verla en todas partes para asegurarse de que no tuviera algo físico, cuando no encontró nada le dio una mirada asustada a Syaoran.

Quien no tenía idea de que hacer o decir…pero podía ver claramente que la castaña terminaría llorando en medio del lugar si Tomoyo no se recuperaba de la impresión rápido, así que puso la bandeja en la barra de nuevo y puso una mano en el hombro de Tomoyo, moviéndola para que lo viera a los ojos.

-"Estoy seguro de que está bien, quizá la impresionaste"- le dio un apretón al hombro de la chica, tratando de que regresará y tranquilizara a la castaña.

Por suerte lo hizo.

-"Oh…si…yo…lo siento Sakura, solo fue eso"- su voz fue débil y para nada alegre, le dio una mirada a Sakura en los ojos y la chica intento no huir de ella, había omitido el detalle no intencionalmente pero aplazándolo porque sabía que cuando se enterara la miraría con demasiada tristeza y conocimiento.

Porque la conocía demasiado bien para saber lo que significaba para ella volver a entrar a palacio.

Syaoran las miro con atención, sintiendo que algo no estaba del todo bien…

-"¿Asi que…vamos a comer algo o no?"-

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-"Te lo dije"-

-"Si, claro"-

-"¡Gane!"-grito con alegría la castaña.

-"Que mal que no pusimos dinero en la apuesta"- le respondió burlonamente el chico y Sakura lo miro feo, después volteo a ver a su amiga con una sonrisa.

-"Gracias Tommy, ¡estaban deliciosos!"- Tomoyo le sonrió y recogió los platos y tenedores.

-"De nada Sakurita"- se puso de pie y la susodicha hizo lo mismo para ayudarla.

-"Te pagare cuando volvamos a casa"- le dijo con firmeza, para nada dispuesta a que dijera 'que lo dejaran así'.

Pero en lugar de eso Tomoyo sonrió con demasiada felicidad.

-"¡No te preocupes por eso! Lo pondré en la cuenta de Syaoran"-

Sakura la miro confundida.

¿Tenía una cuenta?

Syaoran gruño, distrayéndola de sus pensamientos.

-"Tú pierdes. Tú pagas"- canto alegre la pelinegra, el castaño estuvo a punto de decir que 'técnicamente no había perdido' pero prefirió conservar su cuello.

Sakura sonrió.

-"¡Que buena idea!"- aun no entendía como es que esos dos habían llegado a llevarse tan bien…

El reloj de la tienda dio sonó…como un gato chillando y Syaoran lo silencio con un chasquido y una mirada molesta.

Eran las ocho y el cielo ya estaba casi oscuro.

-"¿Tu turno a terminado verdad?"- pregunto ilusionada la castaña, a lo que Tomoyo sonrió y asintió.

-"Si, ¡podemos volver a casa juntas!"- la sonrisa de la oji verde creció aún más. No habían tenido la oportunidad de volver juntas desde hacía mucho tiempo.

Syaoran suspiro, bueno al menos ya sabía con-quien vivía la castaña.

Mientras Tomoyo y Sakura arreglaban todo para cerrar, la pelinegra le dijo algo a la castaña de una flor que estaba apagándose en la parte de atrás, lo que causo que los ojos de la chica se llenaran de dolor por un segundo, antes de sonreírle a su amiga e ir a revisar la planta.

Decidida a no tocarla.

El castaño no dijo nada, no sabía que podía decir enfrente de quien de todas formas…

Pero recordó algo importante y se acercó a la pelinegra mientras cerraba la caja.

-"Ven mañana, tengo que hablar con Eriol y esto también te incumbe"- el rostro del castaño le dijo a la futura reina que eso era importante así que asintió en silencio.

Sakura volvió, cerraron la tienda y volvieron a casa juntas.

Syaoran decidió que no la seguiría…solo por ese día, porque había olvidado decirle a Eriol de la carta y para esas horas seguramente estaría histérico.

Las chicas sonrieron y hablaron todo el camino de regreso, finalmente llegaron a su apartamento y entraron…

Sin darse cuenta que un hombre las observaba.

-"Ya la tenemos…"- una sonrisa torcida y siniestra acompaño sus palabras…después desapareció dejando solo el rastro de su cigarro…

Continuara…

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N/A: OH POR DIOS! X3 DETENGAN LA PRENSA!

25 PAGINAS! TT-TT pueden creerlo? Por que yo no!

:O en mi vida había escrito algo tan largo! Y lo peor fue que fue solo en un par de días

xD mierda, en verdad dicen que la depresión ayuda a los escritores o.ó pero me niego a que ese sea mi empuje…

o.O como sea no debería decir eso por aquí, si no mas bien…

Un gran capitulo! Lleno de muchas dudas resueltas y de algunos otros misterios que resolver xD

Empezamos por la pregunta de siempre?...¿donde se conocieron estos castaños? :D felicidades! Ya tenemos otra pista XD en un 'baile' muajajaja

Veamos… :O Syaoran ya sabe quien es TOMMY! Jajajaja y vaya sorpresa que se dieron xD

He resuelto la duda que muchos tenían con respecto a la magia de Sakura, no se preocupen xD veremos mas de ella…

:O la verdad es que si la manera de escribir cambio es que al final ya eran las 3 am xD y tenia escuela al dia siguiente…ejem en fin

o.ó un aviso, la muy -.- 'torpe' de mi perdió la pulcera que tiene los dijes i.i la buscare! Pero bueno no quería retrazar la actualización por eso xD la imagen que puse es de un vestido :D en honor a Tomoyo y ya verán después por que…

TT-TT aun que la imagen esta mas linda que el vestido que tiene mi pulsera…

Ejem cuando la encuentre la cambio o.ó

Bueno no se que mas decir, se que me tarde un buen tiempo en actualizar y espero que este INMENSO capitulo les agrade :D dudas, comentarios o cualquier otra cosa un review por favor! Me alegran mucho la vida n.n

Nos leemos pronto!

PD: o.O si alguien ve errores de ortografía por favor díganme! Gracias n.n

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