[ It wasn't love,
It was a perfect illusion ]
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Un juego de dos
Un intenso goteo la hizo recuperar la conciencia poco a poco. Lo había sentido hace rato pero se negaba a abrir los ojos y enfrentarse con su oscura realidad, como si quisiera postergar lo inevitable. Sentía que sus parpados estaban sellados al intentar levantarlos , no tenia sus lentes por lo que se le dificultaba distinguir su entorno, sin contar la poca luz que entraba por algún rinconcito que nadie se molestó en tapar. Un leve movimiento instintivo de sus manos la hizo percatarse de su atadura a unos pesados grilletes oxidados, quien fuera que haya encadenado a aquel lugar se aseguro especialmente que no pueda escapar por lo ceñido que estaban a sus muñecas.
El abrir casi por completo de sus ojos activo todo su cuerpo despertando no solo sensaciones si no también , y por sobre todo, dolores. Su cabeza comenzó a doler mas cuando intentaba recordar lo último que sus ojos vieron antes de estar en aquel lugar.
Habían ido a ese barco de comerciantes chinos, ella y Eri lograron infiltrarse exitosamente como siempre , luego se separaron por imposición suya. No había dado con el tesoro pero si con Riven y una mujer rubia casi idéntica a el, y luego un cañonazo la hizo retroceder hacia una parte oscura del barco, donde se encontró al ultimo ser humano que quisiera ver en su miserable vida.
Salió de sus recuerdos al darse cuenta que estaba temblando y un hilo de sangre recorría su cara, una herida que no sabia que tenia hasta ese momento parecía escurrir lentamente de su abertura en alguna parte de su frente.
No supo cuanto tiempo paso en ese estado de shock, bloqueando las memorias de aquel horrendo dia en que su vida cambio para siempre pero debía reducir su temblor corporal lo máximo posible si no quería dar aviso de su despertar.
Poco tiempo después se dio cuenta que sus esfuerzos fueron en vano al sentir unos pasos acercarse hacia ella. Tenia la cabeza agacha y por primera vez agradeció a tener su enmarañada melena ya que le cubría gran parte del rostro.
Un par de piernas se pararon justo frente a ella , mientras que otras quedaron atrás, a continuación sintió como una manos le devolvían gentilmente sus lentes y mientras se los colocaba corrió un gran mechón de su cabello para poder ver mejor su rostro.
A pesar de que era evidente que estaba despierta, Arya aun mantenía la cabeza inclinada y los ojos bien apretados.
-Que interesante, creo que te recuerdo.. mas bien Jagger te recuerda-
Aquella risa que la perseguía aun en pesadillas se escucho a unos pasos de distancia. Sin poder controlar su cuerpo volvió a temblar, el leve tintineo de las cadenas que rosaban contra el suelo era cada vez mas frenético y las lagrimas comenzaron a salir de sus ojos.
-Shh.. shh.. tranquila- con una mano la tomó firmemente del rostro y la obligó a mirarlo, por la impresión del movimiento Arya no pudo evitar abrir los ojos. Un verde jade frío como el mismísimo invierno la atravesó haciendo que se paralizara. Era increíble con que facilidad Thomas Agreste podía lograr una fusión de malicia y calidez en una misma expresión.
Quizás fue eso lo que la hizo confiar aquella, quizás fue eso lo que la hizo ayudarla a Eri. Tan tontas eran en aquel entonces, siempre se planteo la idea de que si por alguna casualidad del destino pudiera viajar en tiempo, se daría una buena bofetada.
Con su otra mano libre comenzó a correr delicadamente mechón por mechón del rostro de Alya hasta finalmente dejarlo descubierto. La pobre solo lo miraba con terror mientas las lagrimas silenciosas no dejaban de salir.
Una vez terminado el trabajo en su rostro, comenzó a delinear el contorno de su rostro, deteniéndose especialmente en los labios para luego bajar lentamente por la linea de su cuello. Nunca le quitó la mirada de encima, siempre la miro a los ojos, como si estudiara cada reacción que ella pudiera tener. Parecía ser su juego favorito porque podía ver aquella chispa de diversión y curiosidad en su mirada.
Para el momento en que su mano estaba llegando a sus pechos Arya comenzó a hiperventilar y a dejar escapar sollozos mas fuertes.
-Eres muy hermosa lo sabias?- se llevo una mano a su boca en señal de silencio, con aquel tono burlón característico de el. -Pero no te preocupes, no eres de mi interés , yo anhelo a alguien mas, alguien que conoces muy bien-.
Siguió estrujando su rostro sin quitarle la mirada de encima, Arya hacia lo que podía por mantener la cordura y no gritar y llorar como desquiciada, sin embargo ante tal confesion se calmo. Sabia a quien se refería.
-Y tu me ayudaras a llegar hasta ella-
Tras esto soltó su rostro y como si de un plomo se tratara su cabeza callo pesadamente, pero junto la fuerza para levantarla y mirarlo marcharse.
-NO!- grito. Pero solo la risa de Thomas Agreste fue lo que recibió de respuesta, mientras la pesada puerta de aquel calabozo se cerraba nuevamente.
Si a Riven le preguntaran si se imaginaba esta situación alguna vez en su vida, hubiera dicho que no,para nada. Era increíble como las cosas habían dado un giro de 360º en tan poco tiempo. Como había visto morir a su madre en manos de una extraña asesina, como se había enemistado a tal punto de su hermano, como había llegado a aquel desquiciado barco dirigido por mujeres, como la había conocido a Eri que era una pequeña distracción de todo lo malo que le había sucedido y por sobre todo, como ahora tenia de compañero a un pequeño ser sobrenatural que habitaba en un anillo.
El cual por cierto le hacia saber que tenia hambre mordiéndole los pies.
-Plagg basta! - con su otro pie intento apartar a la criatura pero esta lo esquivaba agilmente.
-Dame de comer !-
Ignorándolo colocó una mano en el lugar donde se supone tendría que estar Eri pero nunca la sintió irse. Su lado contrario de la cama yacía frío como si su dueña hubiera partido hace rato ya. No le dio mucha importancia, aunque debía admitir que se encontraba algo decepcionado, le hubiera encantado verla dormida y completamente indefensa. La noche anterior, luego de frustrar su intento de besarla, se habían quedado un rato mas despiertos hasta que el, preso del agotamiento por todas las cosas que habían sucedido , quedo profundamente dormido hasta que Plagg lo despertó esta mañana.
Giró su rostro en dirección a la ventana para ver como el cielo comenzaba a teñirse del naranja clásico del amanecer. Todavía le costaba asimilar todos los sucesos ocurridos, pero tenia que encontrar como sea a aquella mujer y vengar a su madre. El odio y la sed de venganza no se habían aplacado ni un poco, y ansiaba un nuevo enfrentamiento para que esta vez, en mejores condiciones, se probaran el uno al otro. La ultima vez sintió que se burlo de el en todo momento, no fue tomado en serio y eso hacia que le hierva la sangre.
-Para de una vez con eso! tus sentimientos negativos me afectan ahora también- Plagg salio de las sabanas para enfrentarlo, no tenia esa sonrisa burlona de siempre , si no que sus ojos verdes lo miraban con reproche.
-Como si fuera fácil , tu que puedes entender de eso-
-Entiendo mas de lo que piensas, créeme. Ahora dame esa cosa que me diste ayer!- volviendo a su comportamiento habitual le mordió un dedo y Riven no tuvo mas remedio que levantarse.
Rebusco entre sus cosas hasta dar con el pedazo de queso que le quedaba , se lo tendió a Plagg quien lo tomo al vuelo como un sabueso obediente y se dispuso a vestirse.
-Interceptamos a Calypso en el puerto de Caimán, el capitán Thomas la espera, Zoe.-
Rina llego acompañada de dos miembros de la tripulación de Thomas como escoltas y para asegurarse que nada se tramara encontrar de su capitán. Un lema muy conocido entre los marineros es, nunca confíes en una mujer en el mar. Sin mediar palabra Zoe salio de su despacho seguida de los dos hombres y Rina, esta ultima un poco mas cerca de ella.
Bajaron hasta el puerto donde había varios barcos estacionados y el ajetreo de un típico día de trabajo se escuchaba por todos lados. Hombres gordos, grandes, sin dientes, con cicatrices, tatuados hasta la cabeza y de estaturas diversas trabajaban en la carga y descarga de los distintos barcos, pero al ver pasar a la capitana de El Vergel, dejaron de lado para observarla, y como no? era todo un deleite a la vista de cualquier hombre. A paso firme y seguro, con el mentón en alto para resaltar su soberbia desfiló por entre los tablones de madera que se encontraban entre los barcos. Su mirada fria no se detuvo en nadie hasta llegar al imponente Calypso. Con un puente que le tendieron, subió cada escalón con una gracia que casi parecía ensayada y al llegar a bordo un silencio sepulcral se instalo entre los tripulantes que aun se encontraban en el barco.
-Por aquí mi lady- Dijo uno de sus escoltas tomando el lugar de la delantera para guiarla.
Sin agradecerle ni emitir ningún tipo de sonido, solo lo miró y procedió a seguirlo.
-El capitán lo atenderá enseguida- En la puerta de lo que seria su camarote estaba una vulgar mujer rubia con el cabello muy largo amarrado en dos coletas que le daban un aspecto algo infantil. A pesar de no querer admitirlo era muy bonita.
-Déjala pasar, Aurora, la estaba esperando-
Toda la confianza y la soberbia con la que se había movido Zoe pareció abandonarla pero jamas iba a dejar que eso se notara. El temblor de su mano sin embargo se empeñaba por romper su fachada. Una mano se posó ligeramente sobre la suya y supo de inmediato que se trataba de Rina. Agradecio internamente aquello ya que fue como una especie de bofetada para que recobrara las riendas de sus emociones.
Las puertas frente a ella se abrieron gracias a Aurora dejándolos entrar a un despacho bastante pintoresco, decorado al clásico estilo ingles, muy arreglado para ser de piratas incluso pensó. Pero sabia que a Thomas siempre le habían gustado esas estupideces del orden.
-Tiempo sin vernos- dijo mientras dibujaba esa típica sonrisa suya.
-Has cambiado, se comienza a notar tu edad , querido- esto ultimo lo dijo con cierto énfasis dejando a los presentes algo atónitos.
La carcajada sin gracia que soltó Thomas corto un poco el incomodo silencio que se había instalado -Podrían dejarnos solos con la dama? tenemos que hablar de tantas cosas !-
Los demás presentes comenzaron a salir uno tras uno por la puerta que se encontraba detrás de Zoe, ella en ningún momento aparto la vista de el.
-Te ves... hermosa! quien diría que después de tantos años nos volveríamos a ver en estas.. circunstancias!- parecía como si tratara de buscar las palabras adecuadas para dirigirse a ella.
-No vine a hablar del pasado, solo quiero saber cuales son tus términos para que devuelvas a mi chica- No iba a flaquear ante aquel Thomas mucho mas adulto, el tiempo realmente le habia favorecido: su cabello que siempre fue dorado como el oro había adquirido tonalidades mas oscuras que sin duda le daban un aspecto mas maduro, se había dejado apenas la barba pero se notaba un cuidado en su forma por delineaba a la perfección las facciones de su cara. Ya no usaba el típico pañuelo de aprendis si no que ahora en su cabeza estaba el sombrero de capitán, tal como lo tenia ella. Sus ojos seguían siendo del mismo verde intenso casi idénticos a los de Riven , solo que este carecía de la frialdad que podían llegar a transmitir los de su hermano.
-Bueno, yo no tengo intenciones de liberarte rápidamente- camino un poco por su despacho dándose aires de despreocupado - Yo no estoy apurado- se acerco un poco a ella y tomo un mechón de su pelo y se lo llevo a su rostro para olerlo - Tu si?-
Ante ese gesto Zoe se estremeció un poco pero no iba a caer en su juego, ni si quiera se volteo a verlo - La verdad si, estoy un poco apurada así que dime cuales son tus peticiones para que liberes a la chica y me largo de aquí-
-Con lo que te he echado de menos todo este tiempo- plantó un beso en su cuello seguido de otros mas suaves.
-No volverás a jugar conmigo, no de nuevo. No se que tramas esta vez pero te aseguro que no te la dejaré tan fácil- esta vez reacciono con un brusco paso hacia delante para volver a tomar distancia de el.
-Eramos dos chiquillos Zoe, tu sabes que no pude volver por ti-
-Oh claro que no por mi , pero si por otra no es así?-
Con un brusco movimiento Thomas estampo a Zoe contra su escritorio, mientras que con sus brazos cerro cualquier vía de escape para ella.
-Sabes que te deseo a ti, siempre lo he hecho- Tomando su rostro con una mano comenzó a besarla y a ver que ella no oponía mayor resistencia subió una de sus piernas hasta su cadera para delinear con rapidez gran parte de su muslo.
A pesar de contar con unas final calzas, el contacto de la mano de Thomas quemaba en cada centímetro de piel que el tocaba, era casi imposible resistirse a el, sabia que todavía provocaba muchas cosas en ella, a pesar de su traición, a pesar de condenarla por siempre a una vida de bastarda por haber perdido la virginidad antes del matrimonio, pero no había nada que hacerle, deseaba a aquel hombre tanto que dolía. Pero no habia pasado tantos años esculpiendo esa personalidad para que desmoronara con el primer beso, ni había olvidado el orgullo que siempre le había inculcado la imagen de su madre y el querer parecerse a ella. "No me arrodillare ante nadie, ellos se arrodillaran ante mi".
Para safarse de su beso mordió con fuerza su labio inferior haciéndolo retroceder mientras llevaba una mano a su boca.
-Como en los viejos tiempo eh?- dijo mientras limpiaba su boca de sangre.
Zoe se limitó a acomodar su ropa y volver a recuperar su postura - Ya dí tus termino de una vez-
-Esta chica esta siempre con ella verdad?Me lleve una gran sorpresa al ver que había sobrevivido- esta ultima frase la dijo riendo como si recordara algo que el solo sabia.
Zoe sabia a quien se refería - Si, es por eso que tengo que recuperarla, si no se pondrá como loca-
-Así que sigue siendo igual de salvaje-
-Veo que te gustan así, si por ella abandonaste tu promesa conmigo-
Thomas soló la miro algo sorprendido y luego bajo la cabeza sonriendo. - Hay varias cosas que no sabes-
Era cierto, aquella mujer que en ese entonces no era mas que una niña lo hizo perder la cordura, cosa que luego repercutió en graves consecuencias.
-Consígueme a Eri y te devolveré a tu chica-
-Estas loco? y piensas que ella accederá?- Zoe simplemente no podía entender sus verdaderas intenciones.
-No te preocupes , solo sera una pequeña reunión. Ademas, algo me dice que ella sola vendrá a mi-
Cuando la noche comenzaba a anunciar su fin mostrando como el cielo se iba aclarando poco a poco y los pájaros comenzaban a anunciar la llegada del sol, Eri despertó, así también la criatura roja que hasta ese momento se encontraba inconsciente. No quiso removerse mucho en la cama para no despertar a Riven, aunque con un rápido vistazo sobre su hombro supo que ni un tanque de guerra podría despertarlo en aquel momento.
La pequeña bolita roja comenzó a abrir lentamente los ojos, parpadeando un poco para acostumbrarse a su entorno y luego la observó, no se inmutó en lo mas mínimo ante el hecho de estar frente a una completa extraña pero en sus ojos se reflejaba un claro deje de tristeza y resignación. Sabia que nada podía hacer para salir de su situación y que solo el guardián podía salvarla de las manos de aquella asesina.
Sin decir palabra alguna Eri tomo sus botas, se enfundó su espada y tomó a la pequeña criatura para salir de la casa.
Comenzó a adentrarse en el bosque y a medida que este se hacia mas espeso supo que estaba llegando al lugar que queria. Se detuvo cuando visualizo el acantilado. Ahi estarian solas, nadie llegaba hasta ahí y menos a aquella hora.
Sin soltar a la pequeña criatura que estaba acostada en sus manos todavía con la mirada triste, comenzó a buscar un lugar donde sentarse. Encontró uno perfecto que le permitía ver como el sol comenzaba a asomarse por el horizonte que dibujaba el mar.
-Como te encuentras?- Al ver que la criatura no hablaba decidió ella romper el silencio, pero no recibió respuesta.
-Como te llamas?- insistió nuevamente, pero la criatura ni se inmuto.
-Escucha, no pienso devolverte a aquel niño, es mas seguramente deba estar muerto si no sobrevivió a aquel barco. Así que si no quieres pasar el resto de tu vida en un frasco de mermelada te recomiendo a empieces a hablar- tras sospesar un poco aquellas palabras parece que se decidió a hablar.
-Tikky-
-Mi nombre es Eri-
-Lo sé-
Tikky se incorporó y comenzó a flotar para ponerse a la altura de su rostro, su mirada aun seguía triste y aunque odiara admitirlo comenzó a darle un poco de pena.
-Tu fuiste la que hablo en mi mente el otro día no?-
-Así es, pero no me has escuchado en lo mas mínimo.. y usaste mis poderes para hacer daño-
-Y no sera la última vez-
Esta vez ademas de tristeza vio algo de desesperación en la mirada de Tikky. - Tu no sabes las consecuencias de eso, Eri. Ambas podremos salir muy lastimadas de esto.-
-No me importan las consecuencias en cuanto consiga mi objetivo, tu no sabes lo que he..-
-Lo sé, pude ver tus recuerdos-
No esperaba aquello, pero no iba a ceder, ya tenia asumido que cualquier cosa podría ser verdad, para empezar que aquella criatura hablara y le diera poderes era algo que jamas se hubiera imaginado.
-Entonces con mas razón deberías entenderme.-
La criatura no contesto limitándose a verla con tristeza.
-Solo dime lo que tengo que saber para que no salgamos afectadas las dos, del resto me encargo yo-
-Nadie puede saber nuestra identidad-
-Eso ya lo sabia , que mas?-
-Luego de cada transformación necesito reponerme comiendo- no hay problema, se va a encargar de llevarla a la cocina de Mari a hurtadillas para sacar algo.
-Cuando uses el Lucky charm tu tiempo de transformación es poco-
-Lucky charm?-
-Tu poder especial, solo debes invocarlo por el nombre y yo encontra de mi voluntad te ayudaré a usarlo-
Desvió la mirada para decir esto ultimo, se notaba que estaba obligada a revelarme toda esta información, pero me pareció muy útil saber que había mas cosas por explorar de estos poderes.
-Se que no puedo hacer ni decir nada para que entres en razón, no puedo irme mientras tu tengas mis pendientes , pero nosotras nunca vamos a ser un equipo. No te dejaré tan fácil que sigas provocando daños en los demás-
-Muy bien perfecto, será un juego dos- respondió Eri sin vacilar.
Dicho esto comenzó a decender, Eri levanto una mano para que se apollara en ella y no dijo nada.
El sol ya habia salido, era hora de volver antes que los demas comiencen a preguntar por ella.
-Te llevaré a comer algo-
Próximo capítulo: La catarina VS el gato negro.
