Disclaimer: Esta historia esta basada en los personajes creados y pertenecientes a JK Rowling, publicaciones varias incluidas pero no limitadas a Bloomsbury Book, Scholastic Book y Raincoat Book, y a Warner Bros., Inc. No se esta produciendo dinero y ni violación de derechos de autor o se pretende una infracción a la marca.

Disclaimer de la Traductora: Obviamente esta historia no me pertenece, la autora, FirePhoenix8 me permitió traducir su maravilloso trabajo así como la continuación del mismo. Espero la disfruten igual que yo. Juro no se van a arrepentir. Cualquier comentario acerca de la traducción es bien recibido.

Notas de la Autora: Ya lo he decidido, la pareja principal de la historia será definitivamente Orión/LV (TMR), ya tengo todo el Plot establecido para los siete años. Las cosas realmente interesantes comenzarán a pasar durante el tercer año, así que sean pacientes por favor, pero los prometo que valdrá la pena la espera. Tendrá un montón de giros y vueltas.

Acerca de lo que los espíritus le dijeron a Orión en la Cámara de los Murmullos, no quiere decir que esto será un crossover con "The Matrix", eso sería muy raro. Esta historia no tiene crossovers. Pero lo que dijeron las voces es relevante para la trama. Orión lo irá descubriendo lentamente lo que significa.

Notas de la Traductora: Para quienes tenían dudas de cual sería la pareja principal la autora ya se reveló así que bueno es un Tom/Harry-Orión, espero que disfruten de este capítulo tanto como lo hice yo.

Ya saben que las críticas, comentarios o reclamos siempre son bien recibidos solo pido que sea en un marco de respeto.

ADVERTENCIA: ¡DH SPOILERS!

Capítulo 10 "Las Reliquias de la Muerte"

La siguiente semana Orión recibió una carta de Sirius y de Draco. Sirius no tenía grandes noticias, solo que el retrato de Phineas Nigellus estaba espiando para ellos en la oficina de Dumbledore y reportando que el viejo aún no se daba por vencido en la búsqueda de Harry Potter, aunque algunos profesores habían expresado sus ideas acerca de que el chico ya estaba muerto.

La carta de Draco había sido muy interesante e hilarante. Pobre Draco, estar encerrado en un escuela de magos blancos. Había lloriqueado acerca de los prejuicios de los profesores contra los estudiantes que provenían de familias oscuras y como las demás casas despreciaban a Slytherin. Se quejó interminablemente acerca de una chica hija de mugles, Granger esto o aquello, que tenía poco poder pero que era muy estudiosa. Draco decía que la chica era extremadamente molesta y siempre alardeaba de su conocimiento y que estaba seguro sería completamente inútil en un ambiente real de duelo, cuando el verdadero poder entraba en juego. Según él, todos los profesores estaban encantados con ella, puesto que era el símbolo del orgullo de los hijos de muggles, e ignoraban a Draco cuando lo hacía igual de bien en sus clases.

Draco también estaba molesto porque su profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras era totalmente inútil. Decía que Quirrell era un mago que usaba un ridículo turbante y que se asustaba incluso de su propia sombra y que no estaban aprendiendo nada que les sirviera. Continuó explicando que el único profesor que parecía favorecerles era Severus Snape, su padrino. Draco no sabía mucho de su padrino, solo que había sido Mortífago durante la primera guerra y que había sido declarado inocente en su juicio con el apoyo de Dumbledore. Esa fue la parte que más le interesó a Orión. Él no había visto a Snape en ninguna de las reuniones de sangre puras y estaba muy seguro que no era un nombre de familia sangre pura. ¿Era Snape un sangre pura o un mestizo? ¿Se sentía en deuda con Dumbledore y se había cambiado de bando o aún era leal al lado oscuro? De acuerdo con Draco era un Master en Pociones, así que sería conveniente tenerlo de su lado. Recordó que Sirius hablaba despectivamente acerca de Snivellus Snape y como los Merodeadores siempre le embromaban. Había sentido lástima por el mago en aquel momento, estaba consciente que James Potter y Sirius habían sido extremadamente crueles con él. También recordaba que su padre dijo algo acerca de cómo Lily había sido su amiga pero después Snape la llamó sangre sucia cuando ella le derrotó, entonces le dio la espalda, para el deleite de Sirius. Le escribió a Draco preguntándole más acerca de Snape y su verdadera alianza y también le dijo un poco sus clases comunales y los demás estudiantes.

Draco también parecía tener un vendetta contra un Weasley, la cual encontraba realmente graciosa. Los Weasley eran pobres pero una muy reconocida familia de magos de luz que eran claramente prejuiciosos contra las Artes Oscuras y muy cerrados de mente. Y era mala suerte la de su amigo la de tener uno en su año. Draco también había expresado su decepción porque Harry Potter no había aparecido. Dijo que la mayoría de los chicos estaban esperando con anticipación el conocer al muchacho pero no había señales de él. Dumbledore no parecía preocupado pero que él pensaba que era muy extraño. Orión sonrió cuando leyó eso. Si Draco alguna vez descubriera la verdad acerca de la identidad de Orión tendría una rabieta enorme.

Los siguientes meses pasaron rápido y Orión se convirtió en el favorito de entre los profesores, con la excepción de Pociones, donde Kragen había tomado a Calypso como su protegida. Las clases favoritas de Orión eran Artes Oscuras, Creación de Hechizos, Rituales de Sangre y Transfiguraciones. Tom le ayudaba con Runas Antiguas y Aritmancia y actualmente era el mejor en Creación de Hechizos Oscuros. Orión descubrió que Tom fue a Hogwarts y que no le habían enseñado casi nada acerca de las Artes Oscuras, así que había aprendido por si mismo. Rápidamente descubrió que el joven mago era brillante. Cuando estudiaba en las noches, mantenía el relicario abierto y Tom se explayaba en temas que no se mencionaban en los libros. Habría sido un excelente profesor. Desafiaba la mente del niño y adoraba sus debates. Aún discutían acerca de los hijos de muggles, muggles y cómo ser un buen líder, pero finalmente había coincidido en que ambos tenían puntos válidos. Afortunadamente, Tom no se burlaba más de las aspiraciones de Orión de convertirse en un poderoso mago oscuro igual al Lord Oscuro.

Las vacaciones de Navidad estaban a solo unos días y había muchas cosas que aún no había resuelto. Investigó acerca de todo tipo de rituales que Voldemort podría haber hecho a si mismo para causar que su cuerpo se convirtiera en cenizas cuando la maldición Avada Kedavra le golpeó, pero no había encontrado nada concluyente. Aún no sabía que clase de objeto mágico era el medallón y no tenía idea de cómo buscar a los dos espíritus de la Cámara de los Murmullos. Había pensado en usar libros de Necromancia para ver si podía encontrar una ritual de convocación que le pudiera ayudar pero descubrió que esos libros se encontraban fieramente protegidos por Vulcan Vagnarov y el mago se rehusaba a prestarle alguno, diciendo que si poseía el poder aprendería en su sexto año. Pero Orión no lo disuadió; decidió buscar en el castillo por cualquier señal.

Orión estaba por salir de la sala común para uno de sus paseos nocturnos alrededor del castillo en busca de pistas cuando Lezander lo tomó por un brazo, "¿Y a dónde ibas exactamente? Haz estado desapareciendo varias tardes cada semana," dijo y giró su cabeza a un lado, "¿Estás teniendo pequeñas citas a la luz de la luna con Calypso?" preguntó con una sonrisa burlona.

Orión rió, "No, no tengo esa suerte," respondió con un guiño, "Solo me gusta caminar alrededor del castillo."

Lezander le sonrió, "Vamos, vamos, Ori. Debes de estar buscando algo."

"Tal vez," dijo con una sonrisa.

El vampiro sonrió, "Muy bien, no lo digas. ¿Te gustaría algo de compañía?"

Orión lo consideró, "Eres bienvenido a venir, tal vez puedas detectar algo que yo no."

Y con esas palabras ambos partieron. "¿Qué estamos buscando exactamente?" preguntó Lezander con curiosidad, "No deseo ser curioso, solo pregunto para ayudarte a encontrarlo."

El Black suspiró y pasó sus manos por sus cabellos, "Bueno, no lo sé con exactitud, solo una pista de algún tipo. ¿Una cámara secreta, tal vez? ¿O un pasaje desconocido?"

El vampiro asintió y continuó caminando por el castillo. Eran casi las ocho y media de la tarde y el castillo estaba prácticamente vacío puesto que la mayoría de los estudiantes permanecían en sus salas comunes. Dieron una vuelta y fueron a una parte que poco se usaba.

Orión observó a Lezander, se habían vuelto realmente cercanos y fácilmente podía decir que él y Calypso eran sus dos mejores amigos. Le agradaban mucho los otros también, pero no sentía la conexión que tenía con Calypso y Lezander. Lezander descubrió rápidamente que Orión hablaba parsél y siempre se sentaba en su cama para escucharlo hablar con Sylvana. Cuando le había preguntado porqué le gustaba escucharlo, simplemente le había respondido que era hermoso, como una canción susurrada en su oído. Orión negó con su cabeza pero lo consintió. Acostumbraban platicar en su cama mientras mimaba a Sylvana y charlaban acerca de sus vidas o de lo que querían hacer en el futuro. Había descubierto que Lezander era el hijo del Vampiro Maestro del clan Zraven y que fue educado para ocupar esa posición en el futuro. A cambio, él le había comentado sus aspiraciones de convertirse en un mago oscuro poderoso para ayudar a terminar con la represión contra las Artes Oscuras y a las familias sangre pura.

Orión volteó a verlo, "¿Recuerdas lo que hablamos anoche? Acerca de que creía que el Lord Oscuro podría regresar pronto y como quiero ayudarlo." Lezander asintió, "Bueno, es que no me respondiste cuando te pregunté si tu clan lo apoyaría. ¿Acaso no les agrada?" Cuestionó.

Lezander miró los ojos de Orión, "Usualmente permanecemos neutrales en los asuntos de los magos. Si intervenimos en una guerra la atención se dirigirá a nosotros otra vez, e intentamos evitarlo por nuestra propia seguridad."

"Sí, bueno, ¿pero cómo van a poder reclamar de vuelta su libertad si no hacen nada al respecto? Comprendo la necesidad de mantenerse apartados durante los periodos de paz pero ¿no deberían pelear por sus derechos también? Ser capaces de vivir en libertad y sin miedo." Dijo Orión.

El vampiro frunció el ceño en señal de reflexión y respondió, "El problema es que ninguno, ni los magos oscuros o de luz, nos han ofrecido un buen trato. Los magos de luz son generalmente prejuiciosos contra nosotros y nos consideran monstruos chupa sangre sin mente, y los oscuros solo han querido utilizarnos como máquinas asesinas sin ofrecer mucho en recompensa."

"Pero durante el primer ascenso de Voldemort, ¿no trató él de conseguir una alianza con ustedes? Sé que tuvo el apoyo de los gigantes e intentaba conseguir el de los hombres lobos también, así que me imagino que habría intentado acercarse a tu Clan con una oferta," dijo Orión.

Lezander asintió, "Lo hizo. Nos ofreció igualdad de derechos con los magos una vez que tomara el control del mundo mágico pero el pedía mucho a cambio."

El Black le perforaba con sus ojos, "¿Qué era lo que les pedía?"

"Bueno, lo usual, que lucháramos junto a sus Mortífagos y demás. Los vampiros tenemos reflejos muy rápidos, como lo habrás notado," les sonrió burlonamente. El otro solamente bufó, tenía pruebas suficientes de ello. Siempre que Lezander se burlaba de él y trataba de golpearlo, el vampiro siempre lograba esquivar su amistoso golpecillo inmovilizando sus brazos. "Y también somos inmunes a algunas maldiciones y no nos hieren con facilidad, así que somos excelentes luchadores. Pero esa petición no era el problema. Él pedía algo que nosotros nunca daríamos; algo que valoramos muchísimo."

"Bueno, continua, ¿qué les pidió?" Preguntó Orión con emoción.

Zavren le miró silenciosamente por un momento, "Él pidió la sangre del Maestro."

El chico inclinó su cabeza, "¿La sangre de tu padre? ¿Para qué?"

"¿Recuerdas una de las lecciones en Rituales de Sangres, cuando el profesor Helgard explicó los rituales en los que se adquieren las habilidades de las criaturas mágicas?" Orión asintió y el vampiro continuó, "Bueno, si alguna vez haces el ritual con sangre de vampiro, especialmente con la sangre del Maestro, extenderías tu vida natural por centurias y envejecerías muy lentamente. Tu cuerpo también sería inmune a las enfermedades, curaría rápidamente las heridas y tu poder se incrementaría."

Orión estaba impresionado, "¿Y él pidió la sangre de tu padre para el ritual?"

Lezander se rió, "No solo eso, fíjate, no le habríamos dado la sangre aunque solo fuera para el ritual. Pero quería que mi padre le diera la sangre en la forma natural."

"¿Qué quieres decir con la forma natural?" Preguntó con el ceño fruncido.

"Para una perfecta transferencia de sangre de vampiro a un mago, el vampiro tiene que bebe la sangre del mago y después alimentar al mago con su sangre. Eso no transforma al mago en vampiro, solo le da nuestra larga vida y las demás cosas que mencioné. Para transformar a alguien en vampiro, lo que no se ha hecho en milenios, el vampiro debe drenar a la persona hasta un paso de la muerte y después alimentarlo con su sangre. Lo que el Señor Oscuro quería era la primera opción, donde solamente le drenaran un poco y después que le dieran la sangre del vampiro. Pero nosotros nunca hacemos esto entre los no vampiros, puesto que el proceso crea un lazo entre el vampiro y la otra persona. Es como nuestro lazo de apareamiento. Lo hacemos usualmente cuando escogemos a otro vampiro como nuestro compañero. Y por supuesto mi padre ya lo había hecho con mi madre. Pero aún así, no lo haría con alguien más si no lo deseara verdaderamente. Pero nuestro Clan tiene la regla de nunca comprometer el lazo de apareamiento con un no vampiro. Y mi padre nunca consideraría dar tal poder al Señor Oscuro," le explicó.

"Wow, es fascinante. No sabía que podías hacer algo así. Tiene sentido que el Lord pidiera eso, sería prácticamente inmortal e indestructible," exclamó Orión.

"Sí, exactamente. Y no queríamos crear alguien tan poderoso. Él ya era extremadamente poderoso, ¡imagina si se hubiera sometido a la transferencia! Nada nos aseguraba que no se volviera en nuestra contra después. Así que no podíamos aceptar el trato y el Lord era inflexible acerca de que esa era su principal petición. Por lo que fue rechazado."

"¿No se mantuvo persistente?" Preguntó el chico Black.

Lezander sonrió maliciosamente, "Oh, sí. Padre me dijo que el señor Oscuro comenzó a ofrecer toda clase de cosas cuando vio que mi Padre no aceptaría. Continuaba enviando emisarios con mejores tratos, hasta que mi padre dejó en claro que era un punto no negociable. Pero el Dark Lord no se atrevió a atacarnos."

Continuaron caminando en silencio. "Hmm, creo que estamos perdidos" comentó Orión girándose para mirar a un lado. No reconocía esa parte del castillo. Miró a Lezander y vio que sus ojos estaban fijos en una de las paredes del corredor donde se encontraban.

Lezander levantó su brazo y señaló delante de él, "¿Es esta una señal de lo que estás buscando?"

Orión siguió aquel dedo y vio que estaba señalando una esquina envuelta en las sombras. Él no podía ver nada. Se movió hacía la pared y conjuró un Lumus levantando su varita. Sintió al vampiro a su lado. Allí estaba. Bueno, no sabía si era eso lo que estaba buscando pero era algo definitivamente. Ahí en la pared había un pequeño símbolo gravado en la piedra. Era un círculo dentro de un triángulo con una línea vertical atravesándole por el medio. "No había visto antes este símbolo," murmuró.

"Yo tampoco," contestó Zavren, "¿Qué piensas que es?"

"Bueno, no lo sé, pero parece haber sido hecho por alguien, ¿tal vez alguno de los estudiantes?" Le respondió.

Lezander trazó la marca con sus dedos, "Es vieja. Mira la forma en la que está tallado. Los bordes son negros, como si hubiera sido gravada hace muchas décadas."

El chico asintió, "Sí, tienes razón. Lez, conjura un Lumus. Yo voy a lanzar hechizos que nos puedan decir más acerca de esto."

El vampiro asintió y convocó el hechizo con su varita mientras que Orión apuntaba la suya a la pared y decía Revelatio. Nada pasó. Siguió lanzando varios hechizos pero ninguno le daba alguna información acerca de la edad de la marca, el autor, ni reveló ninguna cámara secreta detrás del mismo. Orión suspiró con frustración. "Bien, no abre alguna puerta secreta tampoco. Tendré que buscarlo en la biblioteca, para ver si algún libro lo menciona."

Regresaron a su dormitorio y Orión cerró las cortinas de su cama y lanzó un hechizo silenciador. Abrió el relicario.

"Bueno, hola Orión" dijo Tom amistosamente, "¿Cómo te fue con tu ensayo de Aritmancia?"

"Bien, bien, obtuve un sobresaliente," respondió restándole importancia, "Hay algo que quiero preguntarte." Tomó un trozo de pergamino y dibujó el símbolo que había visto.

Tom le observaba con curiosidad. Orión tomó el pedazo de pergamino y se lo mostró, "¿Reconoces este símbolo?" Preguntó.

El retrato observó y después volteó sus ojos azul oscuro al niño, "¿Dónde lo haz visto?"

"En una de las paredes del colegio," le respondió con emoción, "Lo reconoces, ¿Qué es?"

Tom le respondió calmadamente, "Era la marca de Grindelwald."

Orión frunció el ceño, "Bueno, él fue un estudiante aquí así que tal vez el pudo haber hecho el gravado. Pero ¿qué representa?"

El rostro de Tom se tornó pensativo, "No creo que represente nada, es solo un símbolo que Grindelwald escogió para su causa."

El chico mantuvo su fruncir. No tenía sentido. ¿Por qué Grindelwald talló un símbolo que no representa nada en especial para él? La gente usualmente escoge algo que represente sus deseos, ambiciones, no solo una forma que se les antoja. Pero Tom parecía honesto cuando decía no saber nada.

Hoy dejaban la escuela para su receso de Navidad. Orión iba a pasar sus vacaciones con Sirius en Black Manor y luego pasaría un día en Malfoy Manor en Inglaterra para ver a Draco, después de mucha insistencia de parte del rubio.

Luego del viaje por mar, Orión y su grupo de amigos arribaron a San Petersburgo. Podía ver a Sirius esperando por el pacientemente. Se despidió de sus amigos agitando su mano para ir con él.

Sirius le sonrió ampliamente en cuanto lo vio, "Hola, cachorro. Creciste," dijo abrazando al pequeño.

"¿De verdad?" fue la sorda respuesta de Orión, "¿Estoy más alto?"

Sirius se reía, "Sí, un poquito," dijo revolviéndole los cabellos, "No te preocupes. Recuerdo que a tu edad yo era un poco bajo, pero crecí rápidamente después."

Se aparecieron directamente en el Gran Salón de Black Manor y Orión fue a su habitación a desempacar. Un poco después, Sirius entró.

"¿Orión, qué te gustaría hacer durante las vacaciones?" Preguntó.

El chico se sentó en su cama y lo pensó, "No lo sé. Lo que tú quieras. No tengo planes fuera del de pasar un día en Malfoy Manor. ¿Qué quieres hacer tú?"

Sirius se inquietó un poco, "Bueno, ya veremos, estaba pensando que tal vez podríamos ir a al Valle Grodic."

Orión se sentó derecho y le miró intensamente, "¿Quieres ver la tumba de mamá?" Preguntó rápidamente. No sabía como sentirse al respecto. Ver su tumba la haría más real. No estaba seguro si quería eso.

El mayor suspiró y se sentó a su lado, "No iremos si tú no quieres. Es sólo que yo nunca regresé. No he visto la casa desde aquella noche y nunca vi su tumba. Quería ir yo solo pero pensé que sería lindo si tú fueras conmigo también. Fue tu primer hogar y deberías tener un lugar para recordarla."

Orión asintió con comprensión. Su padre parecía necesitar un cierre y mientras que él no estaba emocionado acerca de la propuesta de ver su tumba y el dolor que conllevaba, debía de estar para dar su apoyo a su padre. Volteo a ver a Sirius con una sonrisa. "Muy bien, vayamos," y después frunció el ceño, "¿Pero no será peligroso para ti? Aún te están buscando después de todo."

El mayor le regalo una sonrisa juguetona, "Pero ello no están buscando a un gran perro negro."

"¡Me había olvidado de eso!" exclamó alegremente, "¡Oh, y yo casi domino la transformación completa!"

Su padre le miró sorprendido, "¡Lo haz hecho! ¡Es asombroso!"

El chico asintió orgullosamente, "Sí, ya tengo el cuerpo, las alas y las garras. Solamente necesito transformar mi cabeza. ¡Es aún la parte más dolorosa, pero ya me brotan plumas de la cabeza y barbilla!"

"Es genial, mi pequeño prodigio," dijo sonriente, "Cuando seas capaz de transformarte completamente podemos ir a correr por los bosques. Bueno, tú vuelas y yo corro. Veremos quien es más rápido," terminó con una sonrisa retadora.

Orión le miró con la misma sonrisa, "¿Qué me ganaré si te venzo?"

Sirius dejó salir algo como una risa ladrada, "Por qué, ¡el honor de aventajar al gran Padfoot! Debo decirte que ni siquiera Prongs pudo vencerme en mis días."

Orión pasó el resto del día platicándole a su padre acerca de la escuela y de sus amigos. No podía decirle acerca de las clases que eran exclusivas de las Hydras pero si le dijo acerca de las clases de Artes Oscuras y del resto. Detectó una expresión de preocupación en la cara de Sirius cuando emocionado le comentó que Romulus Rosier en privado le había dicho que nunca había visto tal talento natural para las Artes Oscuras en alguien tan joven, pero no le dio demasiada importancia. Sabía que su padre aún guardaba algunas dudas acerca de las Artes Oscuras, pero se acostumbraría pronto.

Al día siguiente Orión y Padfoot viajaron por flu a un café en Paris y desde ahí al único pub en valle Grodric. Decidieron ir en dos etapas en caso de que los Aurores ingléses estuvieran rastreando el tráfico flu entrante a Inglaterra. Orión siguió a Padfoot fuera del bar y vio que el Valle Grodic era bonita villa pequeña cubierta de nieve. Comenzó a cruzar la plaza del pueblo cuando escuchó los gimoteos del can. Se giró para ver que le estaba deteniendo. El Monumento a la Guerra que estaba en medio de la plaza había sido transformado en una estatua de tres personas. Las reconoció inmediatamente. Eran James Potter y su madre con una representación de él de bebé en los brazos de ella. Escuchó a Padfoot sollozar y lo vio como descansaba sus patas en el regazo de la estatua de Lily. No estaba seguro de cómo sentirse. Podría describirse como nostalgia mezclada con melancolía. Pero la alejó para acercarse al gran can negro. Gentilmente acarició el pelaje y susurró en el oído del perro "Padre, sé que esto debe ser doloroso, pero si alguien nos ve aquí mirando fijamente su estatua, van a sospechar." Pero Padfoot no parecía responder, así que con gentileza le dio un golpecito para que avanzara. El perro lloriqueo pero continuó moviéndose. Orión le siguió hasta la iglesia y abrió las puertas del cementerio para él.

Podía ver que Padfoot estaba vadeando delante de él por entre la nieve y comenzaba a ver algunas de las lápidas mientras caminaba por entre ellas. Sus ojos fueron cautivados por una lápida gastada y se detuvo sorprendido. "No puede ser," murmuró para sí mismo. Se acercó a la piedra y le limpió la nieve. Allí estaba, sus ojos no le estaban jugando una mala pasada. La marca de Grindelwald estaba gravada en aquella lápida y parecía más vieja que el tiempo. La trazó con sus dedos y miró el nombre inscrito debajo: Ignotus Peverell. Frunció el ceño. No había escuchado de los Peverells antes, y esto no tenía sentido. ¿Por qué Grindelwald escogería como su marca personal la cresta de otro mago que parecía haber vivido siglos atrás? ¿Era su descendiente? Si era así, ¿por qué los Peverells eran tan importantes para Grindelwald para hacerlo escoger orgullosamente como su marca?

Salió de sus reflexiones cuando Padfoot tomó suavemente su mano en su hocico y le jaló hacia delante. Aturdido siguió a su padre hasta que llegaron hasta dos lápidas de mármol blanco. Se adelantó para leer el gravado: James Potter, nacido 27 de marzo de 1960, murió 31 de octubre de 1981; Lily Potter, nacida 30 de enero de 1960, murió 31 de octubre de 1981; y debajo: El último enemigo que será destruido es la muerte.

Orión se arrodilló a un lado de Padfoot y lo abrazó fuertemente. Podía sentir a su padre temblando debajo de él y podía escuchar sus suaves lloriqueos. No pudo reprimir sus lágrimas mucho más y las dejó caer libremente. Lloraba en silencio y apretaba el agarre sobre Padfoot. Ahora entendía que necesitaba ver eso para afligirse abiertamente por ella. La bruja que le había dado tanto: la oportunidad de vivir a cambio de su propia vida. Aún antes de su nacimiento ella quería protegerlo de los Mortífagos ocultando su verdadero origen. ¿Qué pensaría ella de mí si supiera que estoy estudiando Artes Oscuras? ¿De qué he abrazado mi herencia de sangre oscura? ¿Lo entendería? ¿Estoy causando que su sacrificio sea en vano si me uno a ellos? ¿Sí apoyo a su asesino? Sentía como si su corazón estuviera partiéndose en direcciones opuestas. Había estado tan seguro antes, de que estaba tomando el camino correcto. Que lo único que importaba era preservar a las familias oscuras y la magia negra. ¿Pero a que costo? ¿Estaba traicionando los ideales de su madre? ¿Estaba haciendo de su muerte y sacrificio algo sin sentido?

Sintió a Padfoot lamer sus lágrimas y volteo a verlo. Había un dolor infinito y tristeza en esos grises ojos. ¿Alguna vez se perdonaría? ¿Lo perdonaría a él si realmente apoyara a Voldemort? No sabía que hacer. Lo que estaba claro antes ahora estaba revuelto en una confusión emocional.

Se levantó exhausto de su posición de rodillas y giró su cara hacia las lápidas. Se sentía tan inseguro ahora. Se metió entre las filas y desubicado leía los nombres mientras avanzaba. Reconocía a muchas familias de luz. Se detuvo y volteo para mirar una lápida oscura cubierta por manchas de humedad: Kendra Dumbledore y su Hija Ariana. Callado y rápido miró las fechas. ¡Debían ser parientes de Dumbledore! ¿Tía y prima? ¿O madre y hermana? La chica había muerto muy joven. Que raro. Los niños mágicos usualmente no mueren jóvenes. Casi todas las enfermedades tienen pociones que las curan.

Padfoot lamió su mano y Orión lo miró. Se sentía drenado. Orión dijo en una voz baja y suplicante, "Quiero irme, Padre. No quiero ver la casa. Por favor no me obligues."

El can asintió y lamió su mano de nuevo antes de volverse hacia las puertas del cementerio.

Esa noche Orión se dejó caer pesadamente en su cama. Su mente estaba revuelta en confusión por los nombres y marcas en las estatuas y lápidas. Necesitaba hablar con alguien y no quería decirle a Sirius acerca de sus dudas, no lo entendería. Abrió el medallón y lo colocó como siempre en su pecho para que Tom pudiera mirarlo a los ojos.

"Luces terrible," dijo Tom con una sonrisilla, "¿Mucha parranda en Navidad?"

Orión suspiró y le respondió cansinamente, "No exactamente."

Tom se sorprendió por el tono de su voz.

"Fui a visitar la tumba de mi madre," exclamó suavemente.

Tom le miró furioso, "¿Tu padre te llevó a su tumba en las fiestas Navideñas? ¿Qué pretendía, arrancar todos los sentimientos alegres de ti?"

El chico le dio una pequeña y triste sonrisa, "No creo que esa haya sido su intención pero me atrevo a decir que sin saberlo lo logró. Él nunca había ido por si mismo y comprendo su necesidad de ver su tumba pero yo no esperaba ser tan afectado por ello."

Tom le instó silenciosamente a continuar.

"¿Alguna vez mencioné que ella murió en una redada de Mortífagos?" Dijo mirando dentro de los ojos de Tom.

"Ah, ya veo," respondió el retrato secamente, "Te sientes culpable porque planeas convertirte en un seguidor pero ahora experimentaste un duro golpe con el pasado que te ha hecho recordar que ellos mataron a tu madre. ¿Así que los culpas por su muerte y no quieres tener nada que ver con ellos ahora?" Dijo fríamente.

Orión estrechó sus ojos para mirarlo, "Bueno, es un sentimiento natural ¿no es así? ¿Esperas que me regocije con el pensamiento de que estoy haciendo algo contra sus deseos? ¿Qué me estoy uniendo a sus asesinos cuando ella murió por mi?"

"Ella era una bruja oscura sangre pura, ¿no? ¿Por qué irías contra sus deseos si te convirtiera en un seguidor del Señor Oscuro?" Preguntó Tom calmadamente.

El chico hizo una pausa, "Porque ella era neutral. Pertenecía a una familia oscura pero no apoyaba directamente al Lord. Ella no quería esa vida para mi."

"Lo que quería para ti no importa. Lo que interesa es lo que quieres tú. O es que todos esos planes que me decías acerca de apoyar al Dark Lord y terminar con la represión de las familias oscuras eran solo fantasías de un niñito." Exclamó duramente.

"No lo eran. Cada palabra que dije era sincera," replicó apretando sus dientes, "Pero ¡No puedo ignorar el hecho de que ellos la asesinaron!"

Tom se burló de él, "Sí, lo hicieron. Y sucedió lo mismo con otros muchos en ambos bandos de la guerra. ¿Qué crees que es una guerra, niño? ¿Un viaje de campo en el que se persiguen por allí? La gente muere en una guerra, es natural."

Orión sentía una lagrima resbalar por su mejilla y susurró, "¿Cómo puedes ser tan insensible? ¿Realmente crees que puedo ver su muerte tan fríamente? ¿Solo una casualidad más de la guerra; una más que agregar a cientos, sin nombre, rostro o valor?"

"Las emociones te hacen débil," gruñó Tom enojado, "Si realmente quieres ser un mago oscuro poderoso, digno de una posición en las filas del Señor Oscuro, necesitas deshacerte de esa ingenuidad tuya. No durarás un día si te pones sentimental por una simple muerte."

Orión rugió con rabia, "¡No estamos hablando de una simple muerte! ¡Estamos hablando acerca de la muerte de mi madre!

"¡Y es algo que debes de superar!" Replicó Tom con molestia, "Sí, ella fue asesinada estando a tu lado. Sí, ella no quería que te convirtieras en un Mortífago. Sí, estás yendo en contra de sus deseos e ideales. ¡Pero no puedes cumplir ambas, tus aspiraciones y vivir de acuerdo con lo que ella quería para ti! ¡Tienes que tomar una decisión! ¡O te conviertes en un mago sin valor tratando de seguir los planes que ella tenía para ti o te conviertes en un poderoso mago oscuro y cumples tus ambiciones! ¡No puedes vivir tu vida tratando de complacer a todos! ¡Solo importa lo que tú quieras!"

Orión hizo una pausa. Sí, ese era el meollo del asunto. O bien seguir sus planes cuidadosamente trazados y volverse el poderoso mago que sabía podía ser y cambiar el mundo mágico para mejor. O vivir bajo las expectaciones de su madre y Sirius y convertirse en un mago de luz o uno neutral mientras su estatus quo permaneciera. Pero no podía hacer eso. Iría contra su sangre y magia. Quería pelear por la preservación de la magia negra. Él nunca podría permanecer sentado con los brazos cruzados y ver a los magos blancos tomar el control.

Mientras observaba la expresión pensativa del niño, Tom continuó suavemente, "Si decides continuar con tus planes, tienes que superar su muerte. No puedes culparte por escoger tu propio camino, aún si va contra todo lo que ella creía. Estoy seguro de que ella querría que tomaras tus propias decisiones y ser lo mejor que pudieras ser."

Orión asintió, "Sí. Tienes razón." Exclamó mirando al retrato "No puedo pensar que la estoy traicionando. No puedo ir en contra de mi sangre y mis ideales, aún si son diferentes a los de ella. Ella me dio la vida y la voy a usar para crear un mundo mejor para los míos."

Tom asintió e interiormente sonrió. Sí, el niño estaba transformándose perfectamente. Aún era muy compasivo pero cuando cavilaba en las cuestiones podía pensar con la cabeza fría. Él estaba decidido a ayudar al chico con sus ambiciones, puesto que podía ser de gran valor para el lado oscuro. Y una de sus prioridades era abrirle los ojos al niño a la vida real. Orión necesitaba ser fuerte y tener un perfecto control de sus emociones. Los débiles no duraban entre los Mortífagos y quería que tuviera éxito. Se veía en él algunas veces: brillante, poderoso, impulsado y ambicioso. Orión solamente carecía de dureza. Pero lo estaba consiguiendo.

Pasó los siguientes días en la Biblioteca de los Black, ignorado calmadamente las quejas de Sirius de que no debería de abrir un libro durante las vacaciones. Lo que descubrió lo confundió aún más. De acuerdo con Las Más Ancestrales Líneas de Sangre y sus Más Misteriosos Descendientes, Ignotus Peverell tenía dos hermanos mayores: Antioch y Cadmus. Ignotus había sido el único que tuvo un hijo y era el ancestro de los Potter, sin relación alguna con Grindelwald. ¿Entonces, por qué Grindelwald usaría la marca de un ancestro de la más prominente familia de magos blancos? No tenía sentido alguno: ¿Un Señor Oscuro usando la marca de una familia de luz? Pero lo que más lo confundía era que Antioch Peverell era brevemente mencionado como el primero en poseer la Astilla Mortal. ¿Qué era la Astilla Mortal? Sonaba como una varita, pero ¿por qué el nombre? No podía encontrar alguna otra referencia de los hermanos o de la Astilla Mortal en ningún otro libro. Decidió preguntarle a Profesor Helheim sobre ello cuando regresara a Durmstrang.

Orión estaba actualmente felizmente derrotando a Draco en ajedrez. Acababan de regresar de cenar con los padres del rubio y estaba contento de que a los mayores les gustaran sus regalos. Le había regalado a Lucius unos gemelos de plata y a Narcisa un delicado espejo encantado reliquia de los Black. Sirius había dicho que perteneció a su madre y que estaba encantado de deshacerse de el. A Draco le dio el último modelo para practicar con la snitch y un libro muy completo de Artes Oscuras, con casi todos los hechizos que él había aprendido ese semestre, el cual Draco rápidamente había tomado para echarle un vistazo. Lucius le dio un libro dedicado a las Imperdonables y Narcisa le dio unas hermosas túnicas verde oscuro con delicados bordados de dragones plateados en las solapas. Había recibido un hermoso pavo real en miniatura con plumas que se auto corregían y el ajedrez con el que estaba jugando.

El dragón de Orión se acababa de comer al troll de Draco, cuando este le pregunto al molesto, "¿Quién es ese Lezander del que sigues escribiendo?"

El Black sonrió, "Oh, él es genial. Es mi mejor amigo," cuando vio el destello herido en los ojos de Draco, rápidamente mencionó, "en el colegio. Ya te había dicho que él es un vampiro y es muy interesante. Yo no sabía nada de vampiros, su sociedad y costumbres son fascinantes."

"No veo que es tan asombroso acerca de ellos," se mofaba el heredero de los Malfoy, "Ellos se alimentan de nosotros, ¿sabías? Somos sus botanas."

Orión sonreía, "No lo somos. Se alimentan de muggles y ni siquiera los matan, solo los drenan un poco. No hay nada de malo en eso."

"Parece que pasas mucho tiempo con él," se burlaba el rubio.

El moreno le miraba con curiosidad, "Bueno, sí. Es mi compañero de cuarto y hablamos un rato por las noches. Lo mismo debe pasarte con Blaise y Theo."

"No es lo mismo," bufó Draco, "Ellos siempre están haciendo otras cosas. Los únicos que siempre están pegados a mi alrededor son Vince y Greg."

"¿Los tienes como tus guardaespaldas contra el gran malvado Weasley?" Preguntó Orión con una sonrisita.

El interpelado ironizaba, "Como si no pudiera manjar a ese idiota yo solo. De verdad, deberías de escuchar las cosas que dice. Casi es un analfabeta. Y deberías ver sus ropas," expresó con una mueca de disgusto.

Orión se burlaba mientras reía, "Eres tan snob, Draco."

Malfoy le dio una sonrisa superior, "¿Qué si lo soy? No hay nada de malo en ello."

"Claro que no, ángel de la piedad," replicaba Orión con una sonrisilla. "Ah, no terminaste de contarme acerca del incidente con el Troll."

"Bueno, estábamos en medio del banquete de Halloween cuando el tartamudo idiota de Quirrell, llegó corriendo diciendo que había un Troll en las mazmorras y después se desmayó allí mismo, en medio del Comedor" le contó rodando los ojos, "¡Luego Dumbledore nos dijo que regresáramos a nuestras salas comunes!" Dijo con indignación, "Quiero decir, acababa de ser informado que había un Troll en las mazmorras y ¿envía a los Slytherins allí?"

"Claramente es una conspiración," expresó Orión con una sonrisa burlona.

Draco bufó, "Bueno, sí. Obviamente el Profesor Snape fue con nosotros y nos dijo que fuéramos con los Ravenclaws para después irse con el resto de los maestros. No sé que fue lo que pasó," explicó con una voz de conspirador, "pero dicen que la sangre sucia de Granger estaba en uno de los baños llorando cuando el Troll la encontró."

"¿Por qué estaba llorando?" Preguntó Orión.

"La Comadreja le había dicho algo. No se llevan muy bien. Como sea, McGonagall y el Profesor Snape escucharon ruidos provenientes del baño y llegaron justo a tiempo cuando la sangre sucia estaba esquivando un golpe. Un lastima, si me preguntas," dijo con una sonrisa maliciosa, "Luego los profesores aturdieron al Troll, la sacaron y esperaron la llegada de Dumbledore."

EL Black rodó los ojos, "Vamos, Draco. Pobre chica. Debió haber estado aterrorizada. ¿Estaba bien?"

Draco bufó, "¿A quién le importa?" ante la mirada que su amigo le dio continuo, "Sí, estaba bien. Solo unos pocos rasguños."

"¿Averiguaron como fue que se las arregló el Troll para entrar?" Cuestionó con curiosidad.

"No, nadie tenía una pista. Revisaron el colegio pero no pudieron encontrar nada fuera de su lugar."

"Es un poco extraño, ¿no crees? Las barreras de Hogwarts no permitirían a un Troll entrar. Alguien debió haberlo dejado entrar y lo únicos que pueden modificar las barreras son los profesores," expresó Orión frunciendo el ceño en reflexión.

Draco se puso serio, "¿Pero por qué harían eso? No tiene sentido."

"No lo sé. Hay mucho que lo señala. Los profesores obviamente iban a ir a detenerlo para que no causara daños," murmuró pensando, "¿Tal vez fue para crear una distracción?"

"¿Pero para qué?" Preguntó el rubio levantando sus cejas, "Nada más sucedió."

"Nada más que tú hayas escuchado. ¿No le preguntaste a tu padrino acerca de ello?"

"Claro que lo hice," bufó, "¡Pero él no me dijo nada! Solo me dijo que no me metiera en problemas," una expresión reflexiva se instaló en sus facciones, "Pero ahora que lo pienso, tenía una cojera casi perceptible después del incidente."

Orión levantó una ceja, "¿Una cojera? ¿Crees que se lastimó cuando los profesores aturdieron al Troll?"

Draco frunció el ceño, "Tal vez. No lo sé. Pero ninguno de los profesores se lastimaron y él es un mago muy poderoso así que no tiene sentido que los otros resultaron ilesos y él no."

"Hmm, tal vez tienes algo allí," exclamó el otro.

Draco se volvió hacía él alarmado, "¿Piensas que el profesor Snape dejó entrar al Troll?"

Orión negó con la cabeza, "No, él no. No creo que él arriesgara tu seguridad. Y los otros profesores están en el bolsillo de Dumbledore. ¿Es Quirrell él único profesor nuevo?"

Draco asintió y después rió, "¡No puedes creer que ese tonto tenga algo que ver con todo eso!"

"¿Por qué no? ¿Sabes dónde estaba cuando los otros profesores dejaron el Gran Comedor? ¿Alguien permaneció con él?" Replicó calmadamente Orión.

Draco se quedó callado, "Creo que lo dejaron en el suelo. Nosotros fuimos los últimos en irnos y no recuerdo haber visto otros profesores. ¡Pero Quirrell no pudo haberlo hecho! ¡Le teme a su propia sombra!"

El Black no comentó nada más. Le parecía que Quirrel era un sospechoso obvio pero no le importaba mucho de todas formas.

Se fue de Malfoy Manor deseándole a Draco un buen semestre y regresó a Black Manor para su último día de vacaciones.

Orión se levantó cuando la primera clase de Historia de las Artes Oscuras del semestre terminó y dijo a sus amigos que tenía algo que preguntarle al profesor, que los vería en la cena. Se acercó al profesor Helheim cuando vio que se habían quedado solos.

"Disculpe, Profesor Helheim, me preguntaba si podría usted ayudarme con algo," dijo.

"Claro, Señor Black," respondió el mago bajo, "Adelante."

"Me encontré con una referencia acerca de la Astilla Mortal y me preguntaba si usted me podía decir que es," dijo Orión.

Helheim levantó sus cejas, "¿La Astilla Mortal? Bueno, eso no es algo que se pueda encontrar en cualquier libro," dijo mientras le daba una mirada penetrarte a Orión, "La Astilla Mortal, la Varita del Destino y la Varita de Saúco son varitas que surgen con diferentes nombres a través de los siglos. Se cree que son todas una y la misma y lo que la hace tan especial es que se presume que es invencible. Hay incluso una leyenda acerca de dicha varita." Helheim hizo una pausa, "¿Haz escuchado el relato de Los Tres Hermanos?" Preguntó. Orión negó y el profesor continuó, "Es un cuento para niños que narra la historia de tres hermanos que usaron sus varitas para crear un puente sobre un río y así evadir a la muerte. Así que la Muerte apareció frente a ellos y le concedió a cada uno un premio. El mayor de los hermanos pidió una varita que ganara los duelos por su dueño, así que la Muerte creó una varita de la rama de un saúco y se la dio. El segundo hermano pidió el poder de llamar a otros de la muerte. Así la Muerte tomó una piedra de las orillas del río y se la dio diciéndole que la piedra tenía el poder de revivir a los muertos. Finalmente el menor pidió por algo que le permitiera irse de ese lugar sin que fuera seguido por la Muerte. Y la Muerte puso en sus manos su propia Capa de Invisibilidad. Después, los hermanos continuaron su viaje y se separaron. El mayor se jactaba de su Varita de Saúco y pronto fue asesinado por otro mago mientras dormía y se la robó. Así que la Muerte tomó al primer hermano. Mientras tanto, el segundo usó la Piedra de la Resurrección para traer a la vida a la mujer que amaba. Pero ella no pertenecía al mundo mortal y sufría. Así el segundo hermano se suicidó para reunirse con ella. El único hermano al que la Muerte no pudo encontrar fue al más joven, quién solamente se quitó la Capa de Invisibilidad cuando estaba en su lecho de muerte para dársela a su hijo y así pues esperar calmadamente a que la Muerte se lo llevará."

Orión estaba embelesado por la historia. Ya tenía sus sospechas y no pedía creer que fueran posibles.

"Como ves, esta antigua historia se refiere a tres objetos, o Reliquias, las cuales, si se unifican, harían de poseedor el Señor de la Muerte. Y son conocidas como las Reliquias de la Muerte," explicó el profesor.

"¿Y es verdad?" Preguntó el chico.

Helheim rió, "No, es solo un cuento para niños que pudo haber sido inventada alrededor de la leyenda de la Varita de Saúco. Hay un sendero histórico de poderosas varitas y algunos piensan que podría ser la verdadera Varita de Saúco. Pero como dije, es meramente una leyenda. No hay hechos que prueben que exista. Y aún menos en el caso de la Capa de Invisibilidad y la Piedra de Resurrección."

Orión asintió y le agradeció al profesor. Se saltó la cena y fue a la cama, sacó el libro que mencionaba a los hermanos Peverell. Releyó el pasaje que hablaba de ellos. No podía ser posible. La historia se adecuaba perfectamente a los hermanos Peverell. Ignotus, el más joven, había sido el único que vivió hasta la ancianidad y había tenido un hijo. Antioch y Cadmus habían muerto jóvenes y el libro mencionaba que Antioch se sospechaba fue el dueño de la Astilla mortal. Así que Ignotus era quien tenía la Capa de Invisibilidad… Orión jadeó. Los Potter eran sus descendientes ¡y James Potter tenía una capa de invisibilidad! Pero no podía ser. Debía ser una coincidencia. Ninguna capa de invisibilidad podía durar tanto tiempo. Por otro lado, ¿por qué Dumbledore había pedido verla? Las capas de invisibilidad eran raras y muy caras pero Dumbledore no podría haber estado interesado en una solo por eso. ¡El viejo debe realmente creer en las Reliquias de la Muerte! ¿Habría pedido la capa para verificar si era la Reliquia de la leyenda? Parecía absurdo pero un mago como Dumbledore no caería con un cuento infantil. ¡Y Grindelwald usó la marca de Ignotus! ¡La marca!... ¡Un triángulo… un círculo! ¡El círculo representa la Piedra de Resurrección!... ¡La línea vertical la varita de Saúco! Dejando al triángulo… ¡claro! ¡La capa de Invisibilidad! ¡Ambos, Grindelwald y Dumbledore creían en las Reliquias de la Muerte! Y Grindelwald especialmente se preocupaba por ellas si gravaba su símbolo en las paredes. ¿Acaso las estaba buscando? ¿Encontró alguna? ¿Qué significaba, de cualquier manera, convertirse en el Señor de la Muerte? ¿Es por eso que Grindelwald las quería usar para conquistar el mundo mágico y el muggle? Lo más probable. ¡Pero era descabellado! Pero debía ser verdad si dos poderosos magos creían en ellas. ¿Voldemort también las estaría buscando? Tom no sabía acerca de ello pero tal vez Voldemort sí. Si era verdad significaría que los Peverell eran simplemente magos muy talentosos que habían creado tres objetos mágicos muy poderosos. Así que la capa de James era definitivamente una de las Reliquias y que actualmente Dumbledore tenían en su poder. ¿Qué había pasado con la varita y la piedra? ¿Grindelwald las adquirió?

Orión estaba aturdido con el asunto. Nunca había escuchado de ninguna invencible… ¡Invencible! ¡Se decía que Grindelwald era invencible en un duelo! Seguramente no podía ser tan simple… ¡pero debía ser! El hombre parecía estar obsesionado con las Reliquias y con su poder y su ingenio ¡debe haber descubierto la Varita de Saúco! Pero fue derrotado… ¡Dumbledore! ¿Podría Dumbledore tener la varita ahora? Él venció a Grindelwald. ¿Había robado la varita después del duelo? Eso sería tan irónico. ¡El Líder de la Luz robando la varita de otro mago solo para ser el dueño de una de las Reliquias! Todos presentaban a Dumbledore como un abuelo y viejo mago, sin ambiciones para él mismo. ¡Pero ahí va y roba una de las Reliquias para él! ¡Y no solo una! ¡También había robado la capa! Bueno, no la robó pero tampoco la devolvió exactamente a la bóveda de los Potter. Es robo en cierta forma. ¡Increíble! ¡El Viejo estúpido era solo un ambicioso como su famoso archienemigo Grindelwald! Oh, las ironías de la vida. Esto mostraba que no había distinción entre los métodos de la Luz y de los Oscuros. Si su líderes podían actuar tan similares ¿podía la Luz, posiblemente, decir que ellos eran los buenos y nosotros los malos? Cuanta hipocresía.

¿Pero debería él intentar conseguir las reliquias? ¿Las necesitaba para algo? No en verdad. Hay encantamientos que te pueden volver invisible y él no encontraba uso a la Piedra de Resurrección para traer a nadie… pensaba que si estudiaba necromancia ¿podrían haber otros usos para la piedra? Parecía ser la herramienta perfecta para un necromancer. ¿Habría sido Cadmus Peverell un necromancer? Debió serlo si creó la piedra. ¡Fascinante! Y la Varita de Saúco, bueno, podía ser de utilidad. Sí, tal vez debería tratar de reunir las Reliquias si tenía la oportunidad. Y la Capa era legalmente suya después de todo.

Se quedó dormido con pensamientos de varitas, piedras y capas así como las maneras de obtenerlas bailaban en su cabeza.

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