Capitulo 9 " el pasado de Aome"
Si tendría que elegir un momento en el que se sintiera completa sería ese. Estaba aún en la cama, desnuda y adolorida, pero feliz. Sesshomaru finalmente había cumplido su deseo, todo había sucedido tan rápido, tan inesperadamente que aún le era difícil de creer. Se volteo y vio a Sesshomaru aún dormido, tan tranquilo, tan sexy. Sin poder evitarlo le acarició el pecho, era tan firme… Sesshomaru se despertó y vio a Aome junto a el con cara pensativa, esto lo alarmó ¿acaso no le había gustado? ¿se estaba arrepintiendo? Ah no de eso nada, ya habiendo dado este paso el no dejaría que ella se alejara o que lo dejara.
- buenos días –dijo sentándose en la cama
- buenos días – dijo ella quedándose acostada. Sesshomaru se inclino y le beso rápida y fugazmente.
- ¿Qué hora es? – preguntó viendo hacía la ventana.
- las… oh Dios ya se te hizo tarde, las 8 de la mañana – dijo Aome. Sesshomaru se levantó de inmediato y se metió al baño. Aome pensó que después de lo de la noche anterior todo habría cambiado, se imaginaba un romántico desayuno… pero nada era como se lo esperaba.
La ducha de Sesshomaru no tardó demasiado, tenía que darse prisa, ya iba retrasado por más de media hora. Salió de la ducha y eligió el primer traje que vio, se lo puso casi de memoria mientras repasaba todo lo que tenía que llevarse. Cuando estuvo listo, salió de la habitación, se dirigió a la puerta y Aome le extendió su maletín, rápidamente le dio un beso casi al aire y salió del departamento. Aome suspiro, vaya desayuno romántico.
Con todo y el retraso solo había tenido cuarenta minutos de retraso, su secretaria Kaede lo había visto como reprochándole la tardanza, pero no le tomo importancia , era una simple secretaria. Se encerró en su oficina y comenzó a trabajar, tenía muchos pendientes y asuntos urgentes que tratar y parecía que el tiempo era insuficiente para terminar todo.
No tenía mucha hambre así que solo bebió café, tenía que limpiar el apartamento y después hacer algunas compras. Así que sin hacer mucho caso al sentimiento de vació al tener a un Sesshomaru tan frió esa mañana comenzó con sus actividades.
Para la hora de que fuera al trabajo Aome aún no podía entender por que Sesshomaru no se había tomado la molestia ni de llamar ¿tan difícil era tomar un maldito teléfono y marcar un número? Le bastaba con ¿ estas bien cariño? No, querida no puedo ir a comer pero espérame para la cena. Pero no, ni siquiera una llamada. Más furiosa que antes salió del apartamento y llegó al bar hecha una furia.
Su amiga Sango la vio y después de tomar valor para acercarse y preguntar lo hizo.
- hoy te ves de muy mal humor ¿Qué sucedió? – preguntó
- ese maldito bastardo ¿es tan difícil que llame? ¿es mucho pedir? Es decir ayer toda dulzura y romanticismo y hoy en la mañana nada de nada.
- ah es por el – dijo Sango sonriendo – no te agobies amiga así son…
- pero es que ayer…- decía Aome algo frustrada – nada olvídalo, tienes razón, así son todos.
Aome prefirió dejar de discutir, comenzó a trabajar para olvidarse del pequeño asunto.
Pero cuando era casi su hora de salida y atendía el último cliente que había llegado este la tomo por la muñeca y la vio con detenimiento.
- por fin, eres tu – dijo el hombre que parecía tener más de cincuenta, con el cabello blanco lleno de canas y un aspecto desaliñado. Aome intentó zafarse pero el agarre del hombre era demasiado fuerte. – te he estado buscando.
- debe estar confundiéndome – dijo Aome algo asustada.
- no, ¿tu eres Aome Higurashi no es así? – preguntó el hombre y Aome se sorprendió de que ese hombre supiera su nombre.
- si…soy yo – aceptó pálida.
- entonces te sugiero que te sientes , tenemos una plática larga – le dijo el hombre y Aome asintió.
…………………………
Estaba agotado, con hambre y con deseos de dormir. A pesar de que se había quedado hasta tarde el trabajo estaba terminado y eso le daba cierta tranquilidad. Se sentía un poco culpable por que en todo el día no le había marcado a Aome, posiblemente se la encontraría enojada, pero tal vez tendría que hacer el sacrificio de aguantar un poco más y llevarla a cenar. Aunque pensándolo bien a esa hora nada estaría abierto.
Pero eso no pudo ser. Cuando abrió la puerta del departamento se lo encontró vació, había buscado en todas las habitaciones y nada. Era la una de la mañana ¡¿Dónde demonios estaba Aome?! Sin pensarlo dos veces tomo sus llaves y se disponía a ir a su trabajo cuando la puerta se abrió y entraba Aome.
Estaba con deseos de gritarle y preguntarle por que llegaba apenas pero su perfil no parecía muy bueno. Estaba silenciosa, y pálida, se había quitado sus zapatos con cuidado cosa muy extraña en ella y sin decirle nada, ni saludarlo se había echado en el sofá tapando sus ojos con su mano derecha.
- ¿Qué sucede? – preguntó aún de pie sin moverse
- nada – susurro ella.
- ¡¿Cómo nada?! llegas a la una con ese aspecto y me dices que nada, discúlpame pero tendrás que esforzarte más si quieres mentirme – dijo un enojado Sesshomaru. Pero pronto se arrepintió de sus palabras y sus gritos, Aome estaba llorando. Así que se acerco a ella y la abrazo.
- regreso – dijo mientras se aferraba a la camisa de Sesshomaru
- ¿Quién regreso? – le preguntó Sesshomaru
- mi padre – le dijo Aome. Sesshomaru sintió un escalofrió recorrer su espalda. Su padre. El hombre que la había abandonado.
- ¿Qué quiere? – preguntó en un tono muy poco amable.
- fue al bar, yo no lo reconocí, pero el si a mi, me dijo que me había estado buscando, que quería que fuera a vivir con el a otra ciudad… que me extrañaba que había cometido un error al dejarme ir… - dijo Aome
- ese imbécil…- dijo Sesshomaru sin darse cuenta de la rabia que estaba sintiendo.- nunca .. nunca supe que fue lo que te había sucedido Aome – dijo Sesshomaru como si de una revelación se tratara
- no quiero…
- tengo que saberlo – dijo Sesshomaru en una dulce voz.
- cuando me encontraste yo había huido de mi casa, mi padre me golpeaba y yo … asustada de todo, de sus borracheras, de sus gritos..escape esa noche, sin nada, con heridas… pero feliz de haber escapado…
- ¡¿y ahora te quiere de regreso?! ¡¿Quién se cree?1 – preguntó exaltado Sesshomaru – no le permitiré que lo haga…
- quiere venir mañana – le dijo Aome.
- bien – dijo Sesshomaru - ¿tu que le dijiste?
- que no pero el insiste – dijo Aome
- ¿le contaste algo de tu vida privada? – preguntó Sesshomaru
- no…- dijo Aome incapaz de ver hacía donde iba Sesshomaru
- perfecto, desde mañana hasta que se vaya tu padre yo seré tu esposo ¿entiendes? – dijo el hombre
- pero…
- mañana traeré las argollas temprano – dijo Sesshomaru – de esa manera te dejará en paz de una vez por todas.
…………………………….
La noche anterior habían hecho el amor un par de veces, se había olvidado por completo de los problemas con su padre, del enojo que tenía por la frialdad de el y se había dejado amar sin inhibiciones. Ahora que despertaba estaba agotada, con sueño y las preocupaciones volvían. Al abrir los ojos se encontró con que Sesshomaru estaba ya casi vestido, se estaba acomodando la corbata en el espejo, se veía mas frió y calculador que nunca. Se mirada expresaba nada más que frialdad.
- buenos días – le dijo ella sentándose en la cama
- no tardes mucho en levantarte, haré algunas llamadas, mis padres e Inuyasha llegarán para la comida con tu padre – dijo Sesshomaru
- ¿pero como? – preguntó Aome sin comprender
- ese hombre tiene que ver que ya tienes una familia y que puede ir olvidándose de llevarte, les explicaré la situación y lo que pensamos hacer..
- ¿y que hay con la comida? – preguntó Aome aún algo confundida
- un servicio especial la traerá a las dos – dijo Sesshomaru mientras se ponía el saco. Se acerco a ella, le acarició la mejilla y la beso tiernamente – no te preocupes todo saldrá bien.
Aome solo logró asentir, algunas lágrimas amenazaban con salir pero las retuvo, a lado de Sesshomaru se sentía segura, amada y protegida, en esos momentos ya no importaba si llamaba o no, estaba segura que haría todo lo posible por protegerla.
Así que esa tarde pidió permiso para no ir al trabajo, tenía quedaría todo bien listo para cuando la comida llegará.
…………………..
Llamar a sus padres no estaba en sus prioridades pero hoy era una de las más importantes. Pero lo había tenido que hacer, explicarles la razón de su llamada había sido más fácil de lo que había pensado, explicar el plan que tenía en mente fue más difícil, pero al final todo había quedado arreglado, todos dirían lo que el les había indicado, que el y Aome estaban casados.
Ahora que lo pensaba no sabía por que lo primero que había cruzado por su cabeza había sido eso, el y Aome casados. En cierta forma sabía que el matrimonio era una atadura, algo que lo retenía cerca de esa persona y en este caso suponía que esa idea era la que lo había impulsado a decir eso. Por que casarse con Aome era algo que no tenía contemplado, apenas habían pasado a otra etapa, la cual esperaba disfrutar por un largo tiempo.
Escuchó a su secretaria entrar en la oficina y sin abrir los ojos dio vuelta a la silla para quedar frente a ella y finalmente abrir los ojos
- señor Taisho su hermano Inuyasha esta esperándolo afuera –dijo la secretaria con su siempre gesto de desagrado.
- hazlo pasar Kaede – dijo Sesshomaru esperando ya la sesión de reproches. Inuyasha paso a la oficina, venía con un atuendo muy extraño en el, traje azul marino que lo hacía ver más serio de lo que era. – siéntate
- explícame ¿Cómo es eso que el padre de Aome regresó? – preguntó Inuyasha sentándose en una silla de piel en frente del escritorio de su hermano.
- así como lo oyes, el hombre estuvo buscando a Aome y cuando la encontró le dijo que quiere llevársela – dijo Sesshomaru sacando otros papeles, no podía estar solo hablando con Inuyasha, tenía que terminar el trabajo pronto.
- ¿A dónde?
- no lo se pero no se lo permitiremos – dijo Sesshomaru
- ¿es por eso lo de tu plan que me contó mi padre? – preguntó con un tono de voz que no le agrado nada a Sesshomaru - ¿Por qué tiene que ser tu esposa?
- por que así es más fácil que piense que ya hay un papel legal de por medio – dijo Sesshomaru viendo de reojo a Inuyasha que parecía no estar convencido del todo.
- entonces puedo ser yo el esposo – dijo Inuyasha sonriendo – da igual quien sea ¿no?
- te equivocas, la comida es en mi departamento el cual es mió y de Aome…tendríamos que cambiar fotos, ropa y de más para asegurarnos que todo salga bien –dijo Sesshomaru con una sonrisa triunfante.
- demonios – susurro Inuyasha – esta bien, solo asegúrate de que todo salga bien – dijo al ponerse de pie – nos vemos al rato
Inuyasha se retiro de la oficina de su hermano, estaba convencido que con esto su hermano ya había llegado más lejos con Aome, nadie tomaba a alguien por su esposa , aunque fuera una farsa, era algo que no ocurría, Sesshomaru y Aome estaba ya lejos de su alcance.
……………………
¿Qué debía usar para un hombre que reclamaba ser su padre que la golpeaba y abandonaba? ¡lo mejor!, tenía que verse bien para demostrarle a ese hombre que no le hacía falta irse con el, no le permitiría que pensará que lo necesitaba! Así que se puso una falda rosa que tenía que la hacía ver sofisticada y moderna. La complemento con una blusa blanca y una coleta alta con un listón rosa. Se vio al espejo y decidió que era perfecto. El timbre sonó. Salió de la habitación sabiendo de antemano que era la familia Taisho.
Al abrir la puerta esperaba encontrarse con Inuyasha o quizás con el señor Taisho o con Izayoi, sus abuelos adoptivos… pero en vez de eso se encontró con unos ojos negros como la noche, un rostro duro y una mirada extraña. Era su padre.
- ¿no me vas a invitar a pasar? – preguntó el hombre. Aome asintió con la cabeza dejándolo pasar. El hombre analizaba el departamento con cada paso que daba.
- un hombre vive contigo – dijo después de ver el departamento por un momento
- mi esposo – dijo Aome recordando el plan.
- ¿esposo? – preguntó su padre sorprendido – si no me equivoco apenas tienes 18…¿te has casado ya?
- ya – dijo Aome tragando saliva, en cualquier momento la familia Taisho debería llegar.
- que tonta, igual que tu madre –dijo el hombre sentándose en el sofá. Aome parecía no querer moverse de su lugar, pero la mirada del hombre estaba fija en ella. – que mala anfitriona eres ¿no deberías ofrecerme algo de beber?
- ah si lo siento – dijo Aome metiéndose a la cocina, sirvió un vaso de jugo y se lo ofreció al hombre que lo tomo sin hacer mucho caso.
- tu esposo debe ser rico…te va muy bien Aome – dijo el hombre sonriendo – la verdad es que eso es mejor para mi… desde que te fuiste no te había extrañado nada de nada – dijo el hombre viendo la sorpresiva mirada de Aome – pero pensé que quizás teniéndote a mi lado podrías ganar algo de dinero para mi… ya sabes usando ese cuerpecito tuyo que tienes y…
- nunca- murmuro Aome furiosa ¡¿Cómo se atrevía ese hombre a proponerle algo así?!
- vaya ahora te das aires de grandeza – dijo el hombre - ¿te olvidas que vienes de los barrios bajos? Tu esposo se esta rebajando al casarse contigo, al estar contigo, podría tener otras mujeres, más refinadas, con más clase…menos tontas e inútiles apuesto a que le das muchos problemas – dijo el hombre haciendo que Aome se paralizara.
¿problemas? Si le había dado a Sesshomaru algunos. Ella no tenía nada de clase, ni de estilo… quizás y este hombre tenía razón, podría haber mujeres que le ofrecieran más cosas a Sesshomaru…después de todo ella es una niña… De pronto el timbre la hizo reaccionar, fue abrir y vio a la familia Taisho, su abuela traía una tarta de algo y el señor Taisho le dio una cálida sonrisa, Inuyasha que venía de un traje negro, algo extraño.
Pero Aome casi no reparó en estos detalles, las palabras de su padre aún resonaban en su cabeza…dejo pasar a los invitados.
- padre –dijo Aome con desdén – estos son los padres de Sesshomaru, el señor Taisho, la señora Taisho y mi cuñado Inuyasha – presentó Aome. Su padre fingió una sonrisa y los saludo a todos como si nada estuviera pasando.
- bien y mi hijo? – preguntó su abuelo. Aome negó con la cabeza pero entonces la puerta se volvió abrir y entonces entró Sesshomaru, haciendo que todos voltearan a verlo, le dirigió una rápida mirada al hombre y después dejo su maletín en el suelo y sonrió. Se acerco a ella y la besó. Aome sintió como sus mejillas enrojecían, lo estaba haciendo delante de sus abuelos!
- padre, este es Sesshomaru, mi esposo – dijo Aome . Su padre vio a Sesshomaru por algunos instantes y después sonrió al igual que con su familia, pero sabía bien cuales eran sus intenciones… y Aún así no podía decirlo…
- gusto en conocerlo – dijo Sesshomaru con un tono frió que dejaba claro sus intenciones.
- pasemos a la mesa – dijo Inuyasha – me muero de hambre.
- ah si..- dijo Aome – voy a la cocina! – y entonces se metió a la cocina, sentía como su corazón latía muy deprisa, nadie se había dado cuenta de lo que planeaba su padre, quería llevársela lejos para… para ganar dinero con ella y le había dicho cosas que… que ahora no sabía si eran ciertas o no por su lógica tenía mucho sentido. Aome tomó los platos y los llevó a la mesa donde los puso, después se volvió a meter a la cocina y se sintió incapaz de volver a la mesa… " eres insuficiente para el" … " eres muy poca cosa" escuchaba en su cabeza…
Unos brazos la rodearon por loa brazos, sabía que era Sesshomaru, se dejo abrazar y sentir el calor que emanaba… era tan reconfortante... quiso retener las lágrimas que amenazaban con escapar pero le fue imposible, entonces Sesshomaru con se dedo pulgar limpió las lágrimas que habían caído y la giro para que lo viera a los ojos.
- escúchame, no dejes que te afecte, pronto acabará – le dijo con mirada seria. Aome solo asintió y sonrió.
- bien, tenemos que llevar lo demás – y se volteo. No podía permitir que Sesshomaru viera su mirada, aún estaba escuchando las palabras de su padre en su cabeza pero se negó a seguir ahí…
- vamos – dijo Sesshomaru que había tomado otras cosas para llevarse.
" no dejaré que me afecte, Sesshomaru me quiere, le gusta estar conmigo… no debo temer, debo confiar…confiar en el"
