Capítulo X: Halldora la Sangrienta: Recuerdos de una mujer misteriosa
Hipo despertó después de una noche difícil en la fragua, se encontraba en su cuarto de trabajo donde dormía en caso de que el trabajo fuera demasiado o cuando no tenía ganas de ir a su casa, esa noche no fue la excepción ya que Chimuelo se encargaba de cuidar las tiernas crías de Tormentula y no tenía el humor de oír los gritos de su queridísimo dragón suplicando piedad o algo por el estilo.
Se preguntaba que encontraría esta mañana al regresar a casa, probablemente a las inocentes y tiernas crías de Tormentula descansando al lado de la calidez de su chimenea y si tenía suerte el cuerpo reconocible de su amigo si es que los pequeños dragoncitos no lo habrían destrozado completamente.
Lentamente se vistió para empezar un nuevo día en Berk, cuándo se encontraba realizando algunos ajustes a su pierna de metal para mayor comodidad y seguridad, se le resbaló la herramienta que empleaba en su pierna y fue a parar debajo de su cama, con cuidado de no lastimarse Hipo se agachó para alcanzar la herramienta que se había ocultado entre las miles de cosas que tenía, justo cuando agarro aquella pieza Hipo sintió algo más, un cofre que llevaba ahí bastante tiempo.
Hipo encontró su cofre especial el cual ocultaba debajo de su cama, donde nadie más podría encontrarlo entre las miles de cosa que tenía ahí. En él había guardado varios recuerdos de su niñez, el primer plano de su primer invento, el martillo que le regalo Bocón, su primera daga la cual se la regaló Camicazi, la mitad de un pescado crudo de parte de su gran amigo que a pesar de estar un poco podrido para él tenía un gran valor sentimental.
Y lo más importante, su primer dibujo y no era cualquier dibujo, este era un retrato de su madre o eso aparentaba ser, lo cogió para admirar aquel dibujo que había realizado a los cinco años a pesar de tener unas cuantas líneas y rayones fuera de lugar le había quedado bastante bien, siguió contemplando el dibujó hasta que un reflejo tomó su atención, hizo a un lado su dibujo y dirigió su vista a aquel brillante objeto.
Lo último que se encontraba en aquel cofre era una espada pero no cualquier espada, era una katana forjada por los mismos Samuráis, un regaló de Halldora, su maestra.
Flash Back
Hipo se quedó en estado de shock después de escuchar las palabras de esa niña, acaso ella sería su esposa, ¡no, no y no!, él quería otra, quería cambiarla, porque los dioses lo odiaban ¡Por que!
¿Qué... Qué fue lo que dijiste?- Pregunto Hipo aterrado igual por la idea
¡Que tu pez escuálido eres mi futuro esposo!-Exclamó totalmente exasperada- ¡Voy a matar a mi madre por esto! ¡Lo juro!
A Hipo le dolió mucho ese comentario ¡Todos se burlaban de él!, con un poco de suerte logró soltarse del agarre de su futura esposa y logró huir al bosque.
¡A dónde vas pedazo de Troll!- Oía decir de lejos a la niña -¡Te encontraré y cuando lo haga te golpeare hijo de...!- Gracia a Thor no escucho el resto debido a que estaba demasiado lejos.
Después de caminar varios minutos más encontró un pequeño lago donde quedarse, se sentó cerca de la orilla y terminó haciendo lo mismo que siempre, llorar, llorar por su madre, por lo patético que era y por más cosas, por su suerte había una piedra lo suficientemente filosa para cortarse, era muy triste saber que un niño de diez años pensará en el suicidio pero así era la realidad, esta era la vigésima vez que lo intentaba y la vigésima vez que fallaba.
Vamos cobarde sólo tienes que hacerlo y todo acabará, podré volver a ver a mi mamá- Dijo en voz alta
Dio un respiro y esta vez estaba dispuesto a acabar con su vida, apuntó la piedra directamente hacia su corazón, todo parecía ir bien hasta que escucho un ruido detrás de unos arbustos.
"Acaso me encontró tan rápido"- Pensó Hipo creyendo que la niña gritona lo había encontrado, espero hasta que ella diera indicios de aparecerse pero en vez de eso escucho otro ruido en otro lugar- "Como demonios se mueve tan rápido"
¿Quién anda ahí?- Preguntó Hipo asustado
Pero sólo veía una sombra moviéndose de un lado a otro hasta que de un momento a otro desapareció.
"Estoy loco"- Pensó Hipo hasta que notó que alguien estaba detrás de él, lentamente se volteó aterrado ante la idea de que fuera un troll como siempre decía Bocón pero se sorprendió al ver a una mujer.
¿Tú quién eres?- Preguntó Hipo por alguna extraña razón se sentía seguro con esa mujer a pesar de no conocerla
Quien sabe...- Respondió la mujer - Sólo soy alguien sin importancia que te encontró en un momento inadecuado ¿Por qué lo hacías? - Preguntó con simpleza
¿El qué?- Respondió nerviosamente el niño
El suicidarte- Dijo con un tono serio
Oh... esto... "Como rayos se dio cuenta"- Pensó Hipo - ¿Y a ti que te importa? - Fue lo único que se le ocurrió decir
No lo sé sólo que no es normal que un niño de 10 años lo intente además para mí eso se llama ser cobarde, acaso eres cobarde a tan temprana edad – Comento la mujer
No me llames así- Replicó molesto -Tú no sabes lo que se siente - Dijo apretando sus puños y con una creciente ira formándose en su interior
Que es lo que harás cobarde ¿Atacarme?, jeje por lo que veo apenas y puedes sostener aquella piedra - Le provocó la mujer
Te dije que no me llamaras así - Al decir esto último Hipo se lanzó contra aquella desconocida dispuesto a matarla
Por el contrario la mujer ni se inmutó, con un simple movimiento bloqueo su ataque y lo arrojó al suelo.
Parece que todos los vikingos son iguales, se lanzan al ataque como bestias sin pensar si quiera en las consecuencias - Se burló de nuevo aquella mujer
Hipo furioso se lanzó de nuevo no por insultar a los vikingos sino por considerarlo como uno, sin embargo aquella mujer bloqueo de nuevo su ataque. Pasaron algunos minutos hasta que Hipo se cansó.
¿Ya te cansaste? - Se burló de nuevo
Hipo no respondió se encontraba tan cansado que decidió irse de ahí pero la mujer lo agarró de la muñeca arrastrándolo hasta ella.
¡Suéltame!, ¡Pedazo de basura! - Gritaba Hipo en un intento de escapar de ella
De repente esa mujer misteriosa hizo algo que lo sorprendió bastante, algo que nadie había hecho durante cinco largos años.
Lo abrazó.
Hola como están mis queridísimos lectores (¡CÓMO CARAJOS TE ATREVES A DECIR ESO DESPUÉS DE DESAPARECER!)
Ok es mi culpa estaba en una especie de bloque mental debido a circunstancias la cuales es mejor no mencionar ya que pueden representar un riesgo para mí. (TENÍAS HUEVA :|) ¡Que no! Por supuesto que no jejejeje no estaba en las óptimas condiciones para escribir (¡POR SUPUESTO QUE NO! ¡PERO SI ESTABAS EN LAS ÓPTIMAS CONDICIONES PARA JUGAR PS4 Y SALIR EH!) Maldito subconsciente.
Dejando a un lado mi estado psicópata.
Que le pareció este capítulo? No se preocupen pronto sabrán más de este personaje en el siguiente capítulo y espero publicarlo.
Y yo estoy preparándome para el estreno de Cómo entrenar a tu dragón 2, aquí en México faltan 12 días y me muero de ganas de verla, aunque he oído y visto cosas tanto buenas y malas pero no se preocupen no haré spoiler de la película.
Me agrada saber que todos ustedes me apoyan a continuar y para mí es un honor escribir para personas increíbles y que se toman la molestia de leerlo. Muchísimas gracias.
Espero ya tener cierta continuidad en esta historia.
Un saludo.
Adiós :-)
