STAGE 9: Geass.

Oak County.

Birgit se apartó para no ser atropellada por un enorme Knightmare negro que habia hundido la pared y parte del suelo y se dio cuenta de que habia perdido a Morgan. ¿Donde se habia metido?

-¡Morgaaaan!-llamó.

En la calle por la que momentos antes habian pasado, los manifestantes que se habian cruzado estaban siendo exterminados con ferocidad por un grupo de tipos de gris que parecían Zeros; daba igual que se rindieran o que intentaran huir, todos eran masacrados por igual.

-¡Exterminen a los testigos con todo su esfuerzo!-ordenaba el Gareth.-¡No dejen escapar a nadie!-

El mismo se ponia manos a la obra, atropellando coches y ametrallando fugitivos... Birgit retrocedió espantada, preguntandose como diablos iban a salir de aquel lio... ¿Pero que pasaba?

Alguien la vio.

-¡Eh, ahi hay una mas!-señaló uno de los Zeros indicandola con el dedo.

-¡Ya conoceis las ordenes!-

Los BRIFAS dispararon en su dirección...

En el subterraneo, Morgan tambien estaba a punto de encontrarse con su destino... cuando la chica que supuestamente debia estar muerta le habia cogido la mano...

Varias luces brillantes lo envolvieron o al menos eso fue lo que le parecio... Oyó una voz.

No quieres terminar aquí, ¿verdad?

"¿Pero que es esto?" se extrañó al ver aquello.

A primera vista, parecía una especie de alucinacion tipo Tara no Kodomo, cuando la protagonista contactaba con el mundo del espiritu o algo asi... Se vio en medio de una niebla espesa...

Extrañas imagenes le asediaron; aviones de combate bombardeando gente, docenas de tipos con la marca de los asesinos en la frente, un cielo distinto al de Britannia, Britannia resurgiendo de sus cenizas, Zero, dos mundos unidos, el sueño del MCI...

La chica estaba frente a el, entre la niebla. Indudiablemente viva. No movio los labios, pero habló.

Parece que tienes una razón para vivir...

-Esto es increible. ¡Deberias estar muerta!-fue lo primero que le vino a la boca a Morgan.

Ella pareció ignorar aquella sugerencia.

Puedo darte el poder para vivir. Pero a cambio deberás cumplir mi deseo. Kore wa Keyak.

Morgan se quedó boquiabierto. Los unicos que proponian contratos eran los humanos, los dioses de las culturas que no creian en el Tododivino... y los demonios.

Si aceptas el contrato, viviras, pero no serás como los demas. El Poder de los Reyes te aislara...

"Bueno, eso no supondrá una gran diferencia." se consoló el. después de todo, tenía la impresion de que no encajaba para nada entre la gente del MCI, ni entre el circulo de los nobles de su madre.

Deduzco por tu pensamiento que te consideras preparado para eso. Entonces, ¿que decides?

Morgan no tuvo que pensarselo mucho. Al final, el tambien era un poco ambicioso.

"Mientras no me pidas mi vida, mi alma o algo asi, de acuerdo. Acepto el contrato."

En el mundo real, Morgan se levantó y se encaró a los Gryphon.

-Eh, vosotros. ¿Que deben hacer quienes no creen en el actual Gobierno britanniano?-preguntó.

-¿Queee?-quiso saber 269.

El que respondia al nombre de 42 afianzó su BRIFAS.

-¿Es que eres un idealista, además de un terrorista?-preguntó.

-Morgan Di Britannia les ordena, bastardos traidores a Britannia...-anunció teatralmente mientras en su ojo izquierdo brillaba la marca del Geass y en su interior notaba una extraña calidez...-¡mueran!-

En contra de lo que esperaba, los tipos que le encañonaban no dieron señales de querer suicidarse. Mas bien al contrario, parecieron mas furiosos que antes. El lider alzó una mano.

-¡Tiene un Geass! ¡Rapido, abrid fuego!-ordenó 42 al ver el fulgor de los ojos.

Entonces ocurrió.

Los Gryphon Praetorians alzaron sus BRIFAS y se dispusieron a matar a Morgan definitivamente, cuando algo que apenas identificaron como una sombra rojiza entró en el subterraneo y pasó entre ellos, lanzando cascos, fusiles y soldados por todas partes. Morgan observó aquella explosion con asombro mayusculo; sus brazos reaccionaron instintivamente atrapando un fusil al vuelo y apuntandolo hacia aquella figura, que a continuacion fue hacia él y le derribó antes incluso de que le diera tiempo a disparar, lanzandole al otro lado del pasillo contra una pared. Lo ultimo que vió fue que la sombra roja se alejaba por el agujero que iba hacia la superficie...

El joven se quedó alli tendido, entre los miembros del comando, comprobando con un cierto horror que estaban muertos; al parecer, lo que fuera que les habia atacado se habia molestado en degollarles con un cuchillo a traves de la juntura entre las mascaras y el peto de la armadura...

Solo por curiosidad, se acercó al mas cercano, el que tenía mas galones y habia sido el lider; estaba muerto, pero aun asi se podía ver que habia sido alguien fuerte. Extrañado, acercó la mano y tanteó la mascara, buscando la forma de quitarsela. Encontró un boton en la juntura del cuello y lo pulsó...

La mascara se desprendio, dejando ver que en realidad era un casco y donde solia estar el visor habia una visera-espejo. La cogió, comprobando que era muy pesada, y miró el rostro de debajo.

Era un rostro britanniano como cualquier otro: rubio, ojos azulados, pelo muy corto y ewxpresion dura. El tipico britanniano con el que uno podia encontrarse en la calle.

Se disponía a mirar a los demás cuando Birgit apareció por el agujero.

-¡Gracias a Dios que estás bien!-soltó a modo de saludo.-He estado muy preocupada...-Entonces vio a los muertos.-¿Que ha pasado ahi abajo?-

-No lo se.-admitió el; no tenía ni idea de que habia matado a aquellos soldados.

Por alguna razon, Birgit sonrió antes de bajar alli de un salto, haciendo ondear su chaqueta roja.

-Sea lo que sea, vamonos antes de que vengan sus compañeros.-ordenó.-Ademas Klaus debe estar muy preocupado por nosotros; dijimos diez minutos y ya llevamos quince.-

Por un instante Morgan no entendió de que le hablaba, hasta que lo recordó; habian ido a la tienda de Williams, el a buscar una mascara o algo parecido, y ella a acompañarle...

-¡42! 42, di algo. Hemos perdido al objetivo secundario.-

Los dos miraron extrañados a aquella voz que parecia venir de ninguna parte... Birgit observó extrañada el casco que tenía Morgan en la mano.

-¿Desde cuando estos cascos llevan microfonos?-preguntó.

El miró y comprobó asombrado que el casco incluia un sistema de comunicación, o al menos un microfono y un auricular, lo cual era bastante raro; normalmente, habia que elegir entre llevar el casco o el auricular, pero ninguna fuerza armada habia integrado los auriculares en los cascos.

¿De donde habian salido aquellos tipos y sus cascos high-tech?

Cogió el aparato y se puso el microfono a la altura de la boca.

-Eh... aquí 42.-contestó.

-¿Donde estás? ¡Hemos perdido los contactos primario y secundario!-

Morgan se pensó que decirle que sonara convincente.

-En la zona sur.-mintió, ya que el sur era la direccion opuesta a la gasolinera donde estaba Klaus.-El contacto se ha movido hacia alli.-añadió.

No se atrevió a decir mas por si se delataba, pese a que el microfono distorsionaba la voz.

-Muy bien. ¡Vamos, compañeros, no pueden escapar!-

Un ruido de fuertes pasos y metal entrechocando les anunció que los tipos se estaban moviendo...

-Tenemos que irnos.-le devolvió Birgit a la realidad.

Tenia razón, por supuesto, asi que tras guardarse el casco en la mochila del colegio (que por increible que parezca habia conservado todo aquel tiempo) aprovechando que Birgir le daba la espalda para trepar por el agujero, salio de alli y regresaron al coche...

Klaus les esperaba junto al surtidor, apoyado con impaciencia en el costado del Bentley y mirando el reloj. No se tomó nada bien su llegada.

-Les dije diez minutos y casi ha pasado media hora.-reprochó a Morgan.-¿Es que no oyeron el jaleo? Unos terroristas atacaron esta zona. Pense que se habia vuelto a meter en lios, señorito.-

-Lo siento.-se disculpó Morgan, avergonzado; precisamente porque Klaus no tenia por costumbre regañarle, sabia que lo hacia porque estaba preocupado.-Nos perdimos.-

-Si, eso me imaginé.-Klaus se giró hacia Birgit.-Y tu, crei que eras mas responsable. Tendrias que haberle sacado de alli enseguida si corría algun peligro.-

Morgan observó que la guardaespaldas apretaba los puños, como si quisiera contener el impulso de saltarle al cuello a Klaus. Sin embargo, no lo hizo, sino que agachó la cabeza.

-Lo siento.-masculló; realmente habia fallado, o al menos asi era como se sentia, como si hubiera traicionado la confianza que le habian depositado.-Me costó mas de lo previsto. Nos vimos en medio de un fuego cruzado demasiado rapido como para darnos cuenta. No volverá a suceder.-

Klaus se mesó el bigote.

-Bueno, ya que parece que estais ilesos, tal vez no tenga por que dar trascendencia a esto.-señaló antes de abrirles la portezuela. Poco después el Bentley se alejaba en medio de una nube de polvo...

Mansion Asplund, Georgia.

19:00 horas.

Rr-r-r-r-r-r-r-r-r-r-r-rrrrr...

Con un fuerte ruido de helices, el DeLoris VTOL pintado de rojo oscuro y blanco, con las bisarmas de los Asplund pintadas en el timon de cola (una Tierra esquematica con dos alas, atravesada por una palanca y una espada cruzadas, bajo la cual se veia la leyenda "Mobilis in mobile.") se posó en el jardin delantero sin que al piloto pareciera importarle demasiado aplastar el inmaculado cesped.

Por cierto que el DeLoris era feo con ganas. La estructura se parecía mucho a la del viejo EC-135 del EuroUniverso, con una cabina de morro redondo en forma de lagrima que lo hacia parecer alguna clase de insecto sobredimensionado; lo unico que lo diferenciaba de un helicoptero era que la estructura era alargada, fusiforme como las de los aviones, y tenía cola, ademas de las dos aletas con una helice cada una, que podian doblarse en angulo horizontal, vertical o en paralelo al costado del aparato para poder usarlo como un vehiculo terrestre convencional. Para acabar equipaba ruedas y no esquies como los helicopteros convencionales, y existia el rumor alentado por la web Sttp . ClovisAlive. bri de que en tiempos habia llevado una ametralladora Phalanx de seis cañones, pero que el Gobierno habia exigido a DeLoris que la retirase, ya que no les convenia que los civiles poseyeran un vehiculo con potencia de fuego capaz de derribar helicopteros de ataque.

Además era espacioso; el DeLoris podía trasladar a cuatro personas y su equipaje... si eran muy delgadas. Pero a Ripen Asplund le gustaba porque podia aterrizarlo en cualquier sitio, ya que apenas ocupaba el espacio de un sedán grande, y su bateria daba para ir de Frisco a Savannah en seis horas.

En aquel momento Ripen Asplund saltó del VTOL sin esperar siquiera a que se detuvieran las helices; entró corriendo en la mansion y se dirigio directamente hacia la biblioteca. Cecile le vio pasar y le siguió, extrañada, pero el no hizo caso a ninguno de los dos; cogió una gran bateria de refresco para la nave, ademas de un cuaderno de notas, y volvió a salir al exterior.

-No me espereis levantados.-les dijo atropelladamente mientras cambiaba la bateria, al ver que habian salido a preguntar que pasaba.-Tengo una cita de negocios.-explicó.

Lloyd enarcó las cejas al ver el mapa que habia desplegado en el asiento del copiloto. Sabía que la familia Asplund tenía negocios en toda Britannia y que Ripen estaba al cargo de todos, pero la ruta que había marcada era para ir al asentamiento de las islas Bermudas... donde no tenian ninguno.

-¿De que se trata?-preguntó Lloyd.

-He decidido comprar un nuevo juguete para ti, hermanito.-

Sin decir nada mas, cerró la puerta y aceleró las revoluciones; la maquina despegó y cuando estaba en el aire, colocó horizontalmente las alas y emprendió el vuelo hacia el mar...

Poco después, los dos compañeros de trabajo se habian reunido en el salon, ocupado por varias estanterias repletas de libracos de lo mas complicados; era obvio que la estancia era utilizada como despacho de trabajo. Cecile tomó asiento en un sillon frente a una mesa de escritorio.

-Tu hermano es un hombre extraño.-comentó mientras miraba una estatuilla dorada del tamaño de un Oscar.-Eh, ¿esto es de oro?-preguntó cogiedola.

-No me digas.-gruñó Lloyd disrtraidamente.

-En serio. Ve como viables proyectos descabellados que incluso Su Alteza Scheneizel descartó.-señaló Cecile.-No solo eso, sino que ademas nos da sugerencias sobre como llevarlos a cabo.-

-Y aparte de eso, su linea de investigacion difiere de la de un historiador ortodoxo.-apuntó Lloyd registrando las estanterias.-¿Que clase de historiador lee a Michael Crichton o a Phil Pullman?-

-¿Pullman? ¿El fisico de particulas?-

Phil Pullman había sido un fisico inglés que habia caido en desgracia tras defender ante la Royal Society la heretica teoría de que existía un numero infinito de universos paralelos, y que en algunos de ellos las leyes fisicas eran distintas, permitiendo que existieran la magia o el Geass.

-Ese mismo.-Su compañero agitó con gesto disgustado un ejemplar de "Luces Boreales: En la espuma cuantica", que estaba justo al lado de otro titulado "El Poder de los Benditos o el siguiente paso en los designios del Tododivino.", de una tal Giselle Fink, autora fanatizada que sostenía la teoria de que el Geass, o Poder de los Benditos, era otorgado por el Tododivino para ayudar a su Pueblo Elegido en su proposito de reunificar el mundo mediante la Conexión Ragnarok. O algo asi.-No me lo puedo creer. ¿Que clase de historiador lee cosas asi?-

-¿Uno que cree en los mundos paralelos y en el Geass?-sugirió Cecile con una sonrisa.

-Esto es muy raro...-Lloyd extrajo algo de la estanteria, oculto tras unos libros de consulta.-¿Que hacen aquí estos planos de maquinas de guerra?-

Lo que habia extraido eran seis grandes planos que, por lo que se veia, mostraban tres maquinas muy raras: un aparato que parecia alguna clase de cruce entre un tubo-cohete de pasaje y un superbombardero, un barco que supuestamente era capaz de desplegar cazas y Knightmares y por ultimo alguna clase de misil desproporcionadamente grande; de acuerdo con la escala del plano, aquella cosa era del tamaño del submarino de los Caballeros Negros y, según una anotacion hecha por Ripen, era "capaz de despegar en Federal City y explotar en el baño del Kremlin de Moscú."

Para colmo, los planos estaban escritos en otras lenguas; los del avion estaban en francés, los del cohete parecian elaborados en base a especulaciones y el portaaviones era descrito con todo detalle en una extraña variante del inglés, con la salvedad de que las especificaciones para Knightmares y las traducciones estaban escritas a lapiz de puño y letra de Ripen Asplund.

-No son aparatos de origen britanniano, ya que nosotros lo sabriamos, y tampoco son japoneses. ¿Que son estos devices y de donde los ha sacado alguien que no tiene ni idea de electromecanica?-preguntó Cecile expresando el pensamiento de ambos.

Fiesta de los Mildnier.

Mullingar Drive, afueras de Frisco.

La fiesta era tan aburrida como habia previsto Morgan; nobles, caballeros, criados, doncellas, gente entrando y saliendo a los que nadie conocia de nada, musica clasica tocada por un pianista que a juzagr por su voz debia ser un antiguo Jefe Eunuco, bebidas, conversaciones sin interés...

-La marquesa de Oklahoma se va a casar, y ademas de blanco, ¡que descastada!-

-Pues si. Todo el mundo sabe que se entiende con su Caballero, ya me comprendeís.-

-¿Te has enterado de que Vicky Lucas ha sacado una nueva colección? ¡Es lo ultimo en moda!-

-Todo aquel que es alguien estará en la gala de los Oscar...-

-Alemania ha vuelto a exigir a Francia que se retire de Alsacia y Lorena. Dicen que de no hacerlo...-

-He oido que Britannia pretende apoyar a los alemanes.-

-Tras ellos estan los suecos...-

-No estoy de acuerdo, opino que en cambio el senador Rowle...-

-Pues yo soy mas del ministro Arkham...-

-El archidiacono de Montgomery ha declarado que...-

-La Casa de Stark ha denunciado por enesima vez a los Lannister ante la Corte. Ahora dicen que les han ofendido gravemente por no invitarles a una fiesta.-

-A la que los Stark no querian ir.-

-Si no querian ir, ¿por que les molesta tanto que no les invitasen?-

-Bah, que se maten entre ellos. Llevan ya trescientos años dando el coñazo.-

-Cambiemos de tema, ¿que os parece el modelito que llevó Guienevre a la ceremonia del GOTT?-

-Monisisimo, pero jamás podra superar a las de Salvese Quien Pueda.-

Morgan se apartó un poco del gentio que ocupaba el gran salon y cogió una copa de la bandeja de un camarero que pasaba. Apuró el licor de frutas sin alcohol (¿es que no podian poner en alguna fiesta de esas cerveza, tokay, vodka, vino, Coca-Loca o alguna bebida medianamente decente?) y se sentó en un banco frente a una ventana, sobre el cual se veia un gran Mogen Swastico rojo.

"Tsss... primero nobles clasistas y ahora fanaticos religiosos. ¿Puede mejorar mas esto?"

El Mogen Swastico era el emblema de los adoradores de Dios y mas específicamente de su vertiente mas extremista, el Tododivino: judios, puritanos, testigos de Jehova y otros varios cultos que lo unico que tenian en comun es que solo reconocian el Antiguo Testamento y consideraban el Nuevo blasfemo, y que creian que unicamente los judios eran Los Elegidos Por El Tododivino y todos los demás eran escoria gentil... aunque no eran tan tontos como para decirlo en publico.

El simbolo basicamente consistia en una esvastica color sangre sobre la que habian colocado una Estrella de David dorada, a cuyos lados se veian dos piramides plateadas con un ojo cada una, simbolizando la capacidad de Yah-Ve para ver lo oculto y lo publico; pese a las connotaciones (la esvastica era roja por la sangre de los gentiles derramada en pro del Pueblo Elegido y la estrella era dorada y simbolizaba el poder supremo del Rey del Pueblo Elegido por el Tododivino) no era asociada con el odio religioso, como si lo eran la esvastica sola, la media luna o la hoz y el martillo.

Al poco, se acercó a Morgan una chica rubia con pecas y cara de arrobo, muy plana y de apenas trece años, como comprobó el con disgusto, que le miraba como si fuera un Adonis en la Tierra... Para colmo, vestia un largo vestido color azul pastel.

-Buenas noches, joven señor.-saludó con una voz de pajarito.

"¿Joven señor?" se extrañó el. Salvo en Juego de Tronos, La Guerra del Paraiso, Embreverse, Outlander y Relatos del Imperio Devokiano, nunca habia oido a nadie hablar de aquel modo.

Se planteó hacer un comentario hiriente, pero recordó que se suponia debía ser amable y cortés.

-Creo que no nos han presentado, señorita...-tanteó.

-Hannah Mildnier.-casi chilló ella.

"Asi que esta es la tercera..." dedujo Morgan.

Apenas hacia veinte minutos que habia logrado librarse de Ruth Mildnier, la primogenita de aquella familia, cuya caracteristica mas destacable era que iba completamente vestida de blanco, se peinaba igual que Milly Ashford (salvo porque tenía el pelo negro) y lucia piernas, quien habia intentado retenerle convenciendole de que sería muy beneficioso para el y para su familia tomarla a ella por esposa y bautizarse por un extraño rito; en cuanto habia oido la palabra "circuncisión", se habia disculpado lo mas educadamente que habia podido y se habia largado de alli... unicamente para caer en las garras de Layla Mildnier, cuya conversacion era aun peor: solo sabia hablar de caballos y le habia pedido como requisito para casarse con el que le pusiera un jet privado, que le consintiera tomar cuantos amantes se le antojasen y que le comprara una yeguada completa. A su respuesta de que no estaba interesado en casarse (no tan pronto, al menos) ella le habia sacado un ejemplar de la Biblia de su bolsillo y se habia empeñado en leerle completo el Deuteronomio, capitulo 22, verisculos del 12 al 30. Todo ello para acabar diciendole que, como habia hablado con ella y (según decía) el la habia mirado con lujuria (algo muy dificil, ya que iba tapada de la cabeza a los pies), ya no podria casarse de blanco, por lo que el no tenia mas remedio que desposarla. Morgan habia huido al ver que la gente se congregaba a su alrededor, mientras Birgit se partia de risa en el rincon desde el que no se perdía detalle...

Lo unico bueno de aquella fiesta era que mientras oia los disparates de la gente, le daba tiempo a pensar. Y realmente tenía mucho para pensar... sobre Oak County.

"Esos tipos que casi me matan... ¿Quienes eran? ¿Que querian? ¿Por que perseguian a aquella chica? Dijeron que tengo un Geass, o eso fue lo que les entendí. Geass... ¿Que es? ¿Por que poseer uno es tan peligroso? Y sobre todo, ¿por que organizaron esa matanza?"

No habia tenido tiempo de mirar los noticiarios, pero sospechaba que no iban a decir absolutamente nada sobre lo que habia pasado en Oak County... Y luego estaba lo de aquel poder.

Era extraño: cuando había estado frente a sus potenciales asesinos, tras aceptar el "contrato" con la chica muerta, habia sido como si supiera exactamente lo que debia hacer. En su interior habia notado un extraño y nuevo poder alzarse, y habia sabido lo que podia hacer: una orden suya con el poder a plena potencia y aquellos tipos sentirian una absoluta depresion que les llevaria al suicidio. Otra en otro sentido y sentirian una absoluta lealtad hacia su persona...

Pero no habia funcionado; habian querido matarle igual y, de no ser por lo que fuera que le habia salvado, tal vez no estuviera alli en aquel momento... ¿Seria su salvador un portador de Geass, fuera lo que fuera? ¿Era una enfermedad, un poder o simplemente se lo había imaginado todo? No lo creía; no recordaba haber visto ninguna serie donde saliera algo asi. Si en vez de un poder hubiera invocado runas, elementos o algo igualmente raro, habria sabido que estaba alucinando con Tara no Kodomo. Suponiendo que no fuera una alucinacion, ¿como comprobar si aquel poder realmente funcionaba...? Miró a la tal Hannah Mildnier, quien le estaba hablando.

Una idea acudió a su mente; ¿por que no...?

Invocó el poder en si mismo y se concentró en Hannah, a quien miró fijamente.

-Hannah, por favor...-le pidió.-Dejame y vete a conquistar a tu querido profesor Adams.-

La joven asintió, los ojos vidriosos y con un circulito rojo en torno a los iris.

-De acuerdo.-asintió antes de dar media vuelta y largarse.

Morgan observó con una sonrisa como la jovencita se iba a darle conversacion a un tipo trajeado a quien hasta entonces no habia hecho el mas minimo caso...

"Naru hodo... Asi que es preciso un contacto visual directo." dedujo. "Por eso el Geass no afectó a los enmascarados de Oak County, porque sus mascaras son como espejos."

Por lo que habia visto, parecia que aquel poder se trataba de alguna clase de sistema de control emocional; manipular las emociones... O por lo menos eso era lo que habia intuido podia hacer. El concepto era tan extraño que no supo que pensar... Un nuevo pensamiento vino a calmar su mente.

"Tal vez me esté emocionando por nada. Tengo que hacer mas pruebas y comprobar si es cierto. Y si realmente tengo el poder de manipular las emociones..."

Sueños dorados le asaltaron; su madre humillada ante el, lamiendo sus zapatos; todas las chicas del MCI locamente enamoradas de el e ignorando a los guaperas; todos los chicos admirandole... Es dificil saber si alguno de nosotros habria resistido la tentacion, pero recordó algo.

"No. Nada de eso seria autentico." se recordó. En las peliculas, siempre acababan por no saber si la gente queria a los heroes por ser heroes o por ser los protagonistas, pero nunca era por un sentimiento autentico... y ya era muy falso el mundo de apariencias en que vivian el y los nobles. "Estaria viviendo una mentira, ¿en que se diferenciaria eso del resto de mi vida?"

Morgan estaba harto de fingir. De fingir en aquellas fiestas de sociedad que se lo pasaba bien cuando en realidad deseaba largarse de alli. De fingir ante su madre que estaba interesado en todas esas tonterias del protocolo, el matrimonio, etc. De fingir que le importaban los antecedentes familiares de la gente cuando habia visto mas de una vez a gente de la raigambre mas pura revelarse como unos autenticos imbeciles o incluso sadicos, mientras que gentes de origenes dudosos eran mucho mas competentes y aun asi muy infravalorados. De fingir ante los pijos del MCI que se emocionaba casi hasta la excitación sexual cada vez que los Angels Lakers marcaban un gol, cuando el futbol le era absolutamente indiferente... La sola idea de vivir asi era muy deprimente. Con aquel poder, el Geass, en sus manos, podia cambiar todo eso; solo tenia que desearlo...

La tentacion pasó de largo y volvió a ser Morgan Jaireven, hijo de noble, con un extraño poder, en busca de un lugar en el mundo. En primer lugar, decidio, determinaria que era y en que consistia su poder exactamente. Luego, ya veria en que utilizarlo; tal vez pudiera usarlo para Omega...

Mas animado por aquello, se dispuso a soportar la fiesta.

-Ah, asi que usted es el doctor Scheimacher.-daba poco después coba a un individuo regordete que parecia profundamente interesado en explicarle todo cuanto sabia sobre Psicologia Social...

No perdio el tiempo especulando sobre el Geass. Puede que soñara con muchas cosas con los ojos cerrados, pero solo actuaba con los ojos abiertos y conocimiento de causa.

Decidio que escribiria un manifiesto y lo colgaria en Internet. En el describiria con todo detalle el desarrollo de la batalla de Saint Dauphin, se presentaria como Omega, el lider de los Angeles Castigadores del Imperio (por supuesto, sin dar su verdadero nombre) y dejaria que el rumor de que habia alguien que no solo se oponia de palabra a la UFN, sino que además les habia derrotado en el campo de batalla, se extendiera por la red... mientras esperaba su aparicion espectacular en publico.

Lo cual no podia tardar mucho: en un pais tan grande y con medio centenar de grupos anti-UFN registrados y beligerantes, era cuestion de tiempo que alguno de ellos organizara un gran sarao. Lo unico que necesitaba era un plan, a sus hombres y un medio de transporte...

Oceano Atlantico Norte, a medio camino entre Britannia y las Islas Bermudas.

Ya lejos del alcance de la Guardia Costera Britanniana y navegando hacia Europa, por fin el capitán del Provecho de Símbad se sintió lo bastante a salvo como para atreverse a hablar de la carga que llevaban a bordo, mas que nada porque el segundo y el contramaestre querian saber.

Los reunió a ambos en la camara de oficiales y les ofreció un vaso de zumo de naranja; probablemente en Occidente les habrian ofrecido café o té, pero estaban en un barco arabe y de todos modos el agua dulce era un bien demasiado precioso en alta mar para emplearlo en hacer té.

-Bien, capi.-tanteó el segundo.-¿Que hace un FLEIJA en nuestra bodega y por que razón lo hemos sacado a escondidas de la UFN?-

El capitán miró alrededor para asegurarse de que estaban solos. A continuacion, abrió la caja fuerte de a bordo y extrajo de ella una maleta repleta de billetazos rojos de 5000 rublos rusos.

-Por esto es por lo que accedí a meter un FLEIJA en mi barco.-explicó.-Por 50 millones de rublos.-

-Entonces, ¿los rusos...?-preguntó el contramaestre.

Era de sobra sabido que a los rusos les habria encantado disponer de un FLEIJA.

-¿Los rusos?-El capitán soltó una risotada.-No, no. Los suecos. Los infieles del Norte alquilaron mis servicios. Por supuesto, intentaron que pareciera que mi contacto con ellogs era un agente ruso, pero lo hicieron fatal. Los rusos son ortodoxos, pero el contacto era luterano.-

Ni el segundo de a bordo ni el contramestre entendian la diferencia (para ellos, eran todos "esos cruzados infieles del Oeste"), asi que aceptaron la explicación del capitán como autentica.

-¿Y estamos trabajando para Suecia?-

-No. Para el Califato Jatamista.-

Debieron de poner una cara de asombro total, porque el capitán añadio.

-Tras el agente sueco, me contactó otro, este del Califato. No os aburriré con detalles, pero el sentido era que podia hacerle un gran servicio a la Federación si, en vez de entregar la bomba a los suecos, se la daba al Mukharabat por la Causa.-El Mukharabat era el servicio de inteligtencia del Califato, considerado por Israel y sus muchos aliados como una mera organización terrorista.

-¿Y para que quieren ellos una bomba?-quiso saber el contramaestre.

-Por lo que entendí, estudiandola podrian construir mas. La bomba es como un plano de si misma.-

-Entonces...-

-Mi plan es simple.-explicó el capitan del Simbad.-Los suecos nos pagan por ir a Casablanca. Pues bien, antes de llegar alli, en aguas del Área 14, le pasaremos la bomba a un barco de guerra del Califato Jatamista que nos esperará alli. El capitan y la oficialidad estarán en el ajo y nos pagaran el triple, ademas de darnos a cambio una bomba con la que estafaremos a los infieles.-

El segundo asintió. El plan era brillante: en vez de montar el propio Califato una operación para apoderarse del unico FLEIJA existente, se habian limitado a esperar pacientemente a que otro pais la organizara y situado a sus hombres de modo que la operación extranjera se volviera en contra de sus creadores... porque la bomba que les darian los del Califato estaba preparada de modo que explotara en cuanto alguien intentara desmontarla y tenia potencia para destruir toda una base G-1.

Asi ya de paso se cargarian a buena parte del equipo cientifico sueco. ¡Era PERFECTO!

Por la noche... En algún lugar al oeste de las Bermudas.

El Provecho de Simbad navegaba con los motores a plena potencia, cuando repentinamente la señal de la radio que escuchaba el timonel (un canal de musica heavy) enmudeció de repente.

Maldiciendo entre dientes, le pegó un puñetazo; se trataba de un viejo transistor que a veces no cogia bien las ondas. Nada. Apagó y encendió, pero tampoco logró nada. Ya un poco mosqueado, giró la cabeza para pedirle al oficial de radar que le prestara un par de pilas, pero se detuvo al verle intentando ajustar la pantalla del radar, que solo mostraba estatica.

-Oi, ¿alnaif ino... ¿Que ha pasado?-preguntó en arabe, lengua que ambos dominaban.

-No tengo ni idea. El radar se ha cascado, o eso pareciera.-

El timonel miró la pantalla. La luz se hizo en su mente.

-La mia radio tambien se ha estropeado. Creo que una averia no será, sino un ataque ECM.-

Mientras en el barco se pasaba al zafarrancho de combate, en el mar navegaban dos pequeños yates guardacostas britannianos viejos, cada uno armado con una ametralladora de 20 mm y un cañon. Iban pintados de negro, sin luces ni banderas y navegaban en paralelo hacia el carguero.

-Objetivo primario localizado.-anunció el oficial de radar consultando el IFF.

-A toda maquina.-ordenó el capitán.-Preparense para abordar.-

A esta orden, en los compartimentos de atrás se prepararon varios hombres, todos ellos con el equipo de las tropas regulares britannianas, cargando sus BRIFAS y colocandose sus armaduras.

-¡Vamos, vamos, chicos! ¡Moveos, moveos! Tomad posiciones. ¡En marcha!-

Aumentaron la velocidad mientras las luces del Provecho de Simbad se hacian mas grandes...

A bordo del carguero, el capitan irrumpió en el puente de mando medio dormido.

-¿Que pasa?-bostezó.-¿Que historia es esa de que el radar no funciona y la radio tampoco?-

-Es la verdad, señor. Nada funciona.-confirmó el oficial de radar.

El capitán miró al mar, donde solo se veia negrura... Se disponia a dar una orden de parada, cuando algo golpeó el costado del buque. Se asomó a ver que pasaba; sonaron disparos y cayó al mar.

El equipo de asalto del primer yate tomó pie en la cubierta del barco, cubiertos por las armas del segundo yate. Los asombrados marineros no pudieron hacer otra cosa mas que gritar antes de ser fusilados, eso los que estaban despiertos. Los que seguian dormidos fueron arrancados de sus lechos y conminados a no oponer resistencia mostrandoles los fusiles antes de reunirlos a todos en la popa.

Al cabo de cuatro minutos, el asalto estaba completo: de doce tripulantes que tenia el carguero, siete habian muerto y los otros cinco hechos prisioneros, sin ninguna baja entre los asaltantes.

-¿Por que hacen esto?-preguntó el segundo oficial, el unico superviviente que hablaba inglés.

-Porque puedo, porque me da la gana y porque me lo han ordenado.-contestó el capitan del equipo de asalto.-Y ahora, dime donde esta la bomba.-

El segundo dudó; ¿aquellos tipos sabian lo de la bomba? No podia ser... nadie salvo sus patronos lo sabía. Y no creia que hubieran enviado a la Guardia Costera Britana a recoger el FLEIJA.

Decidió hacerse el tonto.

-¿Que bomba? Esto es un carguero, no un barco de guerra. La unica bomba que tenemos es la de achique. Como no se refiera a esa...-

-No te hagas el gracioso conmigo, imbecil.-gruñó el hombre de negro cogiendole por el cuello y mirandole fijamente; la marca del Geass relumbró en su ojo izquierdo.-Vas a decirme donde está la bomba, el FLEIJA, o te meto un tiro aquí mismo...-

El Geass hizo su efecto y el asaltante leyó la informacion que poseia el segundo con tanta nitidez como si estuviera escrita con letras fosforescentes en el cielo. Desde el punto de vista de este, su atacante pareció perder el interes en el. Lo soltó y dejó que cayera contra la pared.

-Muy ingeniosos...-se burló antes de mirar a su equipo.-Id a la bodega y coged la caja etiquetada como "Magnetómetro Saunders MKVII". Colocad cargas en la sentina y encerrad a estos tipos en sus camarotes. Tiene que parecer que el barco se hundió mientras dormian.-

-Bien, señor.-

El segundo de a bordo observaba asombrado. Si el no le habia dicho nada, ¿como habia podido ese tipo sacarle la ubicación de la bomba? Porque estaba claro que, de alguna manera, le habia leido la mente... No, eso era ridiculo. Nadie podia leer las mentes, ni siquiera ese infiel de Zero...

Un disparo en su cabeza acabó con aquella linea de pensamiento y, ya de paso, con su vida.

Poco después, el capitán del equipo de asalto se servia té de un termo con un escudo de armas en su yate mientras los hombres cargaban el FLEIJA con todo mimo en la bodega. A sus espaldas, el carguero era desalojado, mientras todas las luces eran apagadas; no interesaba que alguien lo rescatara antes de que se hundiera del todo con su tripulación de espias...

-Cargamento estibado, señor.-anunció el segundo oficial.

-Muy bien. ¡Vamonos!-asintio el capitán vaciando su taza.

Cuando todo el grupo se volvio a meter en los yates, estos reemprendieron la marcha en un rumbo que les llevaria a una zona casi desierta de la costa de la Provincia de Georgia, mientras el orgulloso barco khanaamita explotaba y se hundia en el mar entre una nube de humo y fuego...