·

·

Vale, ya os estoy viendo con las sierras y los cuchillos preparados.

Pero antes de que cometáis asesinato que sepáis que tengo buenos motivos!

Como comente por aquí me fui a Inglaterra, han sido 6 meses alli y he estado bastante

umm ajetreada, digamos que no a veces no estaba para escribir. Encima luego me rompi

la muñeca, me pusieron escayola y bueno con eso si que se quitaban las ganas de escribir

¡Pero he vuelto! Ahora estoy en España, y me he dicho tengo que seguir con esta historia

Aunque solo sea por vosotros, los que me leeis, a los que os gusta, a los que me dejais comentarios.

¡A todos! Pido perdón por estar tan ausente, espero que sigáis

con esta historia y no me hayáis abandonado, ¡Por que yo aún tengo mucha guerra que dar!

Sasuke: La verdad, prefería que no regresaras si eso significaba no tener

que ir a sitios que no quiero ¬¬

M: Shhhhhh tu a callar, que estoy siendo muy considerada despues de

todo lo que me has hecho pasar ¬¬

·

Cena con miradas.

·

·

Eran las 9 cuando salimos de casa, el sol hace rato que se había puesto y la noche se encontraba tranquila y despejada. Por el contrario que el interior del coche en el que viajábamos. No sé cómo, pero había acabado sentada entre Sasuke y Sasori, por lo que la ida fue de todo menos tranquila. Ninguno de los dos hablaba, las únicas voces que se escuchaban eran las de Deidara e Itachi, sobre todo la del primero. Creo que incluso si le hubiéramos metido dentro de un armario y le hubiéramos tirado al fondo del mar, seguiría hablando.

- En serio, admite que fue gracioso. - continuo Deidara mientras Itachi conducía.

- Claro, acabar lleno de pasta y salsa es completamente divertido. – le respondió, una ligera risa había asomado en sus labios como si le estuviera divirtiendo recordar aquello.

La verdad es que no tenía ni idea de lo que estaban hablando en aquel momento. Toda mi atención estaba puesta en el chico que estaba a mi lado. Y esta vez, no era Sasuke.

Miré por tercera vez o cuarta a Sasori, su vista estaba clavada en la ventana del coche y no reparaba mucho en lo que había a su alrededor. No sabía porque, pero aquel chico me sonaba de algo. Después de la primera impresión y de haberme fijado más en él, estaba segura de que lo había visto en alguna otra parte; pero no podía recordar donde. Seguí observándole con disimulo, intentando que mi mente encontrara aquella conexión de la que estaba segura de que lo conocía. Pero fue en vano, mi cerebro no estaba por la labor de recordar aquel día.

·

·

Tardamos más o menos media hora en llegar al restaurante. Itachi nos había llevado hasta uno de los italianos que había en el centro de la ciudad. Mientras nos dejaba delante de la entrada y el aparcaba en uno de los parquin que se encontraban detrás del edificio, me entretuve observando. El restaurante tenía la fachada de una casa propia del siglo XVIII, aunque había sido restaurada. Colores como el azul o el blanco resaltaban, y una gran enredadera se enrollaba por todas las ventanas hasta el final. Había muchas mesas fuera, adornadas con margaritas y velas como centro de mesa, y esas típicas mantas de cuadros que cualquiera se llevaría a un picnic. La mayoría se encontraban llenas y pude observar que prácticamente todas era parejas jóvenes. Rodé los ojos, como no.

Entramos, aunque Sasuke al principio se quedó un poco rezagado. Por su cara, suponía que lo último que quería hacer era entrar. Pero para su desgracia tardo demasiado en decidir y Deidara fue directo hacia el para hacerle pasar dentro. Se quejó y hasta pataleo, pero Deidara no dejo de sonreír mientras lo arrastraba al interior del edificio.

·

Nos sentamos en una de las mesas redondas que se encontraban en una de las esquinas, Sasuke se habia sentando a mi lado pero por suerte esta vez pude sentarme también al lado de Itachi y hablar con él. Aunque Deidara no me dejo mucho, como paso en el coche, no callaba. Al principio todo fue bien, dentro de lo que se podría decir en esas circunstancias, pero entonces noté algo. Sasori, se había sentado delante de mí, y a diferencia de cómo estaba en el coche y la casa, esta vez sí que me miraba, mucho, demasiado diría yo. No apartaba la vista de mí. Al principio pensé que se cansaría pero pasaba el tiempo y el seguía sin apartar la mirada. Apenas podía comer tranquila. Intente ignorarlo, pero me resulto difícil. Sentía su vista clavada en mí en todo momento. No fue hasta que Deidara me habló, que levanté la vista del plato.

- Y dinos Sakura… –empezó mirando hacia los lados. – Itachi no lo ha querido decir. ¿Tienes novio?

Le miré unos segundos, sin responderle. Apenas le había escuchado y mi mente estaba procesando la pregunta. ¿Novio? ¿Me preguntaba si tenía novio?. Casi me rio.

- Te he dicho que la dejes Dei.- dijo Itachi cerrando los ojos con paciencia. – Ella no es…

- No, no tengo novio. – dije y acto seguido mordí un trozo de pizza, sin mirar a nadie en particular. No entendía a que venía aquella pregunta. Pero lo que si sabía era el tipo de mirada que me había echado Sasuke, una que no me había gustado nada.

- Vaya, ya sabes Sasori. - esta vez miró al nombrado con una gran sonrisa. Este giró su cara hacia Deidara y le miró. No hicieron falta palabras. Si Deidara volvía a hacer otro comentario así su cara acabaría con un bonito y doloroso morado. O al menos eso supuse.

-Tú sigue con tus servilletas Dei. – fue lo único que respondió.

- Oh, sabía que en el fondo te gustaban mis figuras. – dijo mientras se cruzaba de brazos y asentía con la cabeza.

- Claro, me gustan tanto como besar sapos.

- Vaya – Deidara abrió los ojos entonces. - ¿te van esas cosas Sasori?

Este cerró los ojos y suspiró, parecía que estaba intentando sacar paciencia de algún sitio. Como no, Deidara continuó.

- Bueno Sakura, sé que las marionetas no son tan interesantes como mis figuras, pero Sasori no es tan mal partido y…

- Para ya, dejar de buscarle novio a Sakura, es joven aun para eso. – interrumpió Itachi dándole un capón a Deidara que también se encontraba a su lado.

No sé por qué, pero aquello sí que no me gustó. Agradecía que Itachi se preocupara por mí, pero eh ¿acaso se pensaba que era una cría aun? No lo era, pero el parecía creer que sí.

- Me da igual. – dijé con un tono suave, intentando que no se notara que estaba molesta. - no me voy a escandalizar.

- Pero…- Itachi iba a seguir hablando pero fue interrumpido por un voz molesta. Sasuke.

- Ella no es de las que se escandalizan – comentó entonces. – Al revés. – aquel comentario podía haber sido pasado por alto. Podría, si no hubiera sido por el tono de voz que empleo Sasuke. Sabia porque decía aquello, y lo peor es que noté como mis mejillas se teñían de rojo. Mierda, tenía que controlar aquello de una vez.

- Vaya, así que, sí que tienes algún lío por ahí ¿eh? – pregunto levantando las cejas. Maldije de nuevo a Sasuke e intenté pensar una respuesta normal y despreocupada.

-Si lo tiene o no, no es de nuestra incumbencia. – interrumpió entonces Sasori, haciendo que las miradas se dirigieran a él..

- No eres nada divertido, que lo sepas Sasori.

El nombrado solo subió los hombros, volviendo a su anterior estado de no hablar. En parte agradecí que la atención pasara de mí a Sasori. Sasuke por su parte siguió con la vista clavada en mí. Yo solo traté de ignorarlo como pude. El resto de la cena se desarrolló igual que el principio, con Deidara hablando de más y yo sintiendo demasiadas vistas clavadas en mí. Las ignore por completo.

·

·

Cuando la cena terminó por fin, nos dirigimos todos al coche. Dedidara seguía hablando, creo que ya me estaba entrando dolor de cabeza, esta vez con algo relacionado sobre un gato y una secadora. La verdad, no quería saber nada de lo que estaba diciendo.

Llegamos al coche justo cuando una brisa helada nos asoló. Yo me detuve, notando que solo llevaba la camisera encima.

- ¿No traías una chaqueta Sakura? - me preguntó Itachi al notar que había dejado de avanzar y que me había rodeado con los brazos.

- Si, esta... - lo pensé y caí. La había dejado en el restaurante, justo encima de la silla. Demonios. - Ahora vuelvo, la he dejado en el restaurante.

Me di la vuelta y fui directa hacia el edificio, sin prestar atención a lo que me rodeaba. Aun cuando estábamos en un parking y era tarde, por allí circulaban bastantes coches. Avancé unos pasos sin darme cuenta de que un coche se acercaba por la derecha. Noté los faros y me detuve. Iba tan rápido que pensé por unos segundos que no me iba a dar tiempo a volver, pero entonces noté un brazo que me cogió por la cintura y me echo hacia atrás con fuerza. Y justo dos segundos después paso el coche a toda velocidad mientras pitaba. Y creo incluso que pude ver como el conductor hacia un gesto con uno de sus dedos. Me da que no nos estaba diciendo adiós precisamente. Los brazos aun me tenían rodeada, por lo que giré mi cara y me encontré con Sasori, decir que me miraba con cara de muy malas pulgas.

- La próxima vez que quieras suicidarte, que no sea delante de nosotros. - me dijo y luego me soltó sin ninguna delicadeza, haciendo que casi me callera. Quise mirarlo con furia pero entonces Itachi y Deidara se acercaron rápidamente.

- ¡Sakura! ¿Estas tonta?! ¡Tienes que prestar más atención! - me regañó Itachi mientras me miraba con incredulidad.

- Si, lo siento... no miré bien.- respondí en tono de disculpa.

- Menos mal que Sasori tiene buenos reflejos. - comentó Deidara entonces, con un suspiro que escapó de sus labios.

Miré de nuevo al nombrado. Se había alejado un poco y miraba hacia el coche. Pero en cuanto notó mi vista en él, sus ojos se giraron hacia mí. Su mirada había cambiado, pero no supe exactamente de qué forma. Fue entonces cuando un escalofrío me recorrió la espalda, tuve que apartar los ojos de Sasori para mirar esta vez a Sasuke. Estaba apoyado en el coche con los brazos cruzados y sus ojos no se apartaban de mí. Aunque solo pude observarle unos segundos, pues Itachi empezó a decir que teníamos que irnos y que fuera a coger mi chaqueta.

·

·

El viaje de vuelta fue mucho mejor que el de ida. De nuevo, Deidara fue el que más hablo durante el camino, pero esta vez por suerte pude sentarme delante con Itachi y mirar por la ventana sin tener que prestar atención a nada más.

Llegamos a casa bastante tarde por lo que los padres de Itachi ya se encontraban durmiendo. No hubo mucho más. Ya había tenido demasiado ese día así que en cuanto entramos por la puerta, me despedí de ellos rápidamente y subí casi corriendo a mi habitación.

Cerré la puerta y me apoye en ella. Un gran suspiro escapó de mis labios. Ese día había sido demasiado raro, y esta vez no había sido por Sasuke. Él había actuado tan idiota y pretencioso como siempre, así que no le di importancia. Pero estaba Sasori… había algo extraño en él, quitando el hecho de que estaba segura de que lo había visto en otra parte. Su actitud conmigo no era nada normal. Primero era como si no existiera y luego no me quitaba la vista de encima, sin olvidar mencionar que evitó que acabara en el hospital, para luego hablarme de esa forma.

Masajee mis sienes, me estaba entrando dolor de cabeza. ¿Es qué todos los chicos tenían un comportamiento extraño? ¿Se habían puesto de acuerdo en volverse idiotas al mismo tiempo? Suspiré de nuevo. El día había sido muy largo, así que estaba decidida a irme a la cama. Pero entonces oí un ruido. Me gire, provenía de detrás de la puerta. Esperé con el ceño fruncido, y lo oí de nuevo. Era como si estuvieran tocando la puerta, pero era demasiado bajo.

Tocaron de nuevo, esta vez un poco más fuerte. Cerré los ojos, decidiendo si hacer como si no hubiera oído nada y meterme en la cama, olvidando que el mundo existía. Al final, fui hacia la puerta y la abri. Error. Parece que el día aún no había terminado. Por desgracia.

·

·

Bueno hasta aquí este cap, espero que os haya gustado ^^

La verdad es que ha sido cortito. Pero han salido mi querido Deidara y Sasori asi

Que ya por eso os tiene que gustar è_é

Prometo intentar no tardar tanto en el siguiente. ¡Y espero

Vuestros queridos comentarios!

Muchas gracias por seguir con las historia y por vuestros comentarios y animos

No sabeis lo agradecida que estoy por eso.

Ya neeee~·

·

·