CAPÍTULO 10: Dos advertencias. ¡Así que ésos son sus motivos!

Nada cambió en un par de semanas. Sai, Sasuke, Naruto y Sakura estuvieron volviendo a aprender a trabajar en equipo los cuatro juntos, entrenaba con ellos el propio Kakashi. Desde que pasó todo apenas hablaban entre ellos. Este día, al acabar el entrenamiento…

—Bueno, —dijo Kakashi— creo que podemos dejarlo por hoy. Pero esperad un minuto, quiero hablar con vosotros. Esta vez no quiero que salgáis corriendo cada uno por vuestro lado nada más terminar. — que era lo que estaban haciendo, ya estaba yéndose cada uno en una dirección sin mediar palabra. — Sentaos.

Los cuatro se sentaron mirando a Kakashi. Éste suspiró y comenzó a hablar.

—No entiendo qué os pasa. En el entrenamiento os compenetráis perfectamente, parece que estuviérais muy unidos, pero apenas os habláis si no tenéis que hacerlo... De hecho casi ni os miráis. Y aunque actuéis bien en batalla, así no puede funcionar un equipo.

—Tiene razón. —dijo Sai. — Sabía que las cosas cambiarían, pero no entiendo porqué tiene que ser así.

—Verá... —comenzó a decir Sakura, pero Naruto la interrumpió.

—Es cierto. Perdona Kakashi-sensei... la verdad es que tengo la culpa. Estoy siendo un obstáculo para la comunicación del equipo...

—De ningún modo Naruto. —interrumpió sorprendentemente Sasuke— No puedo dejar que cargues con la culpa. Mi llegada es la que lo ha cambiado todo, y lo sabes. Quiero pediros disculpas a todos, intentaré no ser tan difícil... Aunque os pido un poco de paciencia.

A todos les sorprendió esto, pero era una agradable sorpresa, y sonrieron.

—Vaya, —dijo al fin Kakashi— no sabes cuánto me alegro de escuchar eso, Sasuke. Entonces creo que sí que hemos acabado por hoy. Si me perdonáis debo irme, pero mañana os veré a todos.

—¡Hai! - y Kakashi se fue.

—A decir verdad, —dijo Sakura— yo también me alegro — mirando a Sasuke con una sonrisa. Sasuke sonrió también.

—Por cierto, no te había dicho nada pero ¡mucho mejor ahora que vuelves a vestir normal! — añadió la pelirrosa, ahora que Sasuke había dejado de utilizar el vestuario de Orochimaru.

—Gracias. —dijo el Uchiha— Sí, ya iba siendo hora.

—Bueno, —Sakura se dio cuenta de la hora que era —me tengo que ir, ¡mañana nos vemos! —los demás se despidieron y la pelirrosa se alejó.

Pero mientras Sakura y Sasuke hablaban, Naruto tenía agachada la cabeza, como aceptando lo que él tenía por inevitable. Sai lo miró y se acercó a él.

—Naruto, —murmuró— no te fíes de las apariencias.

—¿Eh?

—Es imposible que Sasuke haya cambiado así como así. Ve con cuidado. — Naruto le miró extrañado.

Cuando Sakura se había ido, Sai se disculpó y se fue también. Naruto se acercó a Sasuke riendo.

—Pero ya que cambias de ropa podías añadir algún color ¿no?

—No te confundas conmigo. —dijo muy serio. A Naruto se le borró la sonrisa de la cara. — ¿Crees que no me he dado cuenta de que pretendías hacer méritos con Kakashi para ser su ayudante? Pero no pienses que te va a ser todo tan fácil ahora que he vuelto, perdedor.

—Así que es cierto que estabas fingiendo. —respondió el rubio.

—No es difícil cuando le das a la gente lo que quiere. Y Kakashi y Sakura querían oír eso.

—Y yo... —murmuró Naruto.

—Pero tú me da igual lo que pienses. No me eres útil. — Naruto puso cara de decepción.

—¿Y en qué te son útiles ellos?

—¡Je! Ya me parecía que te habías vuelto inteligente. Kakashi algún día tendrá que escoger al nuevo Hokage, y ése seré yo. Además tengo un clan que reconstruir y Sakura es la herramienta que necesito.

Naruto se enfadó tanto que aparecieron rasgos del zorro: le cambió ligeramente el pelo, la boca, y sus ojos se volvieron rojos.

—Vaya, —dijo Sasuke— has reaccionado. ¿Y puede saberse qué es lo que te ha enfadado más? Sólo es por saber cuál de las dos victorias debo restregarte más por la cara.

Naruto de un salto tiró a Sasuke al suelo, quedando encima de él. Le agarró de los brazos para que no se pudiera mover. En ese momento empezó a salir un poco del chacra del Kyubi. Naruto comenzó a hablar, pero no era su voz, sino una mucho más dura... la voz de Kyubi.

—Escúchame Uchiha. No juegues conmigo. Ni se te ocurra pensar que puedes conmigo. Sólo voy a advertirte una vez.

—¿Na... Naruto? —media sonrisa se dibujó en la distorsionada cara del rubio.

—No. — Sasuke puso cara de pánico. De pronto desapareció el chacra rojo y Naruto volvió a la normalidad. Sin decir nada, se levantó y comenzó a marcharse, mientras Sasuke se levantaba.

—Ya decía yo que no podía ser el débil de Naruto. —se burló Sasuke.

Naruto frenó en seco.

—Sasuke, —giró ligeramente la cara para mirarlo—¿recuerdas a qué elemento es más afín mi chacra?

—Al aire... ¿no?— Naruto se dio la vuelta y lo miró tan duramente como nunca antes habían mirado al Uchiha (y es mucho decir). En ese momento Sasuke notó que no podía respirar... no tenía aire. Se agarró el pecho y cayó sobre sus rodillas, nada, le era imposible tomar aliento. En su cuerpo no entraba nada de aire. En unos segundos se notaba peor, y apoyó una mano en la tierra. En ese momento pudo coger aire, pero se quedó en esa posición, jadeando.

—Ahora sé que no lo olvidarás. — y se fue.

—¡Maldita sea!... ¿eso es posible? — aún respiraba con dificultad. — Naruto Uzumaki, ¡no me vencerás!

—Podrías mostrar más respeto hacia quien acaba de perdonarte la vida. —dijo una voz tras él.

—¿Qué haces aquí? —preguntó al reconocer instantáneamente la voz.

—Ver una escena patética. —contestó Itachi— Sé lo que pretendes Sasuke. Y no es buena idea.

—¿Qué puedes saber tú?

—Sé que quieres reconstruir el clan Uchiha con Sakura. Y que quieres llegar a ser Hokage mediante mentiras. Eso es hacerlo por la fuerza, como intentó hacer nuestra familia. Y fue por ello que murieron, no lo olvides.

—¡No hables como si hubiera sido un accidente! —exclamó irritado— Ya sé que no eran completamente inocentes pero ¡fuíste tú quien los mató! ¡Tú destruiste al clan más importante que ha habido!

—Si no hubiera sido yo hubiera sido otro.

—Pero fuiste tú. ¡Y eso nunca se me va a olvidar! Aunque parece que todo el pueblo lo olvide, ¡yo no lo olvidaré! — empezaba a irse cuando notó que le agarraban del brazo para detenerle.

—Si haces lo que hicieron ellos, acabarás como ellos. Sólo te estoy advirtiendo...

—¡Je! Parece que todo el mundo hace advertencias hoy. - se separó de su hermano y se fue.

Itachi se quedó unos momentos con la mirada perdida, hasta que finalmente preguntó:

—¿Has disfrutado del espectáculo?

—Vaya, me has pillado. —respondió alguien que también había contemplado la escena.

—No pasa nada. Eres buena escondiéndote, nadie más se ha dado cuenta. Aunque creo que es lo mínimo que se le puede pedir al Quinto Hokage ¿no?

—Sólo quería ver cómo le iba al equipo... —se justificó Tsunade —Pero me alegro de haber estado aquí. Creo que Sasuke puede representar una amenaza para Konoha.

—Tsunade-sama... —ella miró con curiosidad — Sabe que no voy a dejar que le pongan la mano encima a mi hermano, ¿verdad? — la miró directamente con expresión ausente, y se fue. Tsunade sintió como un escalofrío le recorría la espalda. Después de esto volvió a su despacho. Allí se encontró con Jiraiya.

—Vaya, ¡qué raro verte por aquí sin haber tenido que ir a buscarte! —exclamó la rubia.

—Ya ya... Pero ahora estoy aquí ¿no?

—Sí. Y me alegro de que estés, quiero contarte algo. — y le contó todo lo que había visto. Al terminar…

—Y es verdad. —dijo Jiraiya.

—¿El qué?

—Que Kakashi y Sakura creerán lo que Sasuke diga, mientras diga lo que ellos quieren oír.

—Creo que los estás infravalorando. —reprochó Tsunade.

...

En otra parte de la aldea, un shinobi estaba tirado mirando las nubes. De pronto una chica llegó hasta allí.

—Vaya —dijo, apoyando las manos sobre las cadera y dejando escapar un largo suspiro— por fin te encuentro.

Shikamaru miró de reojo, pero al ver quién era se incorporó enseguida.

—¡Ey! ¡Temari! ¿Qué haces por aquí?

—¿Has olvidado qué época es? Tenemos que preparar los exámenes de chunnin.

—Vaya, es verdad... Qué problemático. — Temari se rió.

—No, qué va. Además ya tenemos experiencia, tendremos bastante tiempo libre.

—¡Por cierto! ¡No lo vas a creer!

—¿El qué, que se presentan Sasuke y Naruto? Sí, ya lo sé.

Shikamaru volvió a tumbarse.

—¡Vaya, qué fastidio! Quería ver qué cara ponías. —Temari se rió.

—Yo también me alegro de verte, Shikamaru. - él sonrió.

-Continuará.-