¡Hola!
¡Mil gracias a todos por sus comentarios! ¡Me alegra enormemente que les gustara el capitulo anterior!
Por fin les traigo este capitulo y por fin sabremos que les depara la noche a nuestra pareja favorita tanto con Kakyuu como con los sospechosos
¡Espero que disfruten de este capitulo!
Capitulo 10
Guerra de Celos
–Por lo que todos han dicho, es asombroso lo que ambos hicieron contra aquellos hombres –dijo Kakyuu mientras nos servían de postre pastel alemán –No tenía idea de que James Bond y un ángel de Charlie compartieran la mesa con nosotros.
–Bombón y yo solo somos una pareja como cualquier otra. No alguna clase de héroe. Lo único que hicimos fue lo que cualquiera hubiera hecho con tal de impedir que ocurriera una tragedia.
–Tal vez… pero con todo esto, cualquiera creería que son alguna clase de agentes secretos.
–¿Agentes secretos? ¡Pero qué tontería!
Seiya y yo nos empezamos a reír como si el comentario de Kakyuu fuera lo más absurdo del mundo. Pronto todos los demás se unieron a nuestra risa.
¡Qué horror! ¡No puedo creer que Kakyuu dijera algo que esta tan cerca de la verdad!
Durante toda la cena, la mayor parte de la conversación ha girado en torno a lo ocurrido anoche en el desierto cuando Seiya y yo nos enfrentamos a aquellos maleantes.
Kakyuu, por su parte, ha hecho una infinidad de comentarios que hemos logrado sortear con facilidad con tal de que no descubra nuestra fachada de recién casados, ni arruine la misión.
Aunque confieso que siento que estoy a un paso de arrancarle cada cabello rojo con tal de que deje de hablar y de devorar con la mirada a Seiya.
–Aun así, debo confesar que estoy realmente sorprendida de que Seiya y Serena se hayan casado –comento Kakyuu antes de comer un poco más de su pastel
–¿Por qué lo dices, Kakyuu? –pregunto Neherenia.
–Bueno, tenía muchos años de no ver a Serena. Si mal no recuerdo, Seiya y ella habían terminado antes de que Serena dejara Kioto. Todos los que los conocíamos en la Universidad, creíamos que nunca se volverían a ver y mucho menos, que retomaran su relación.
–¿En verdad? –dijo Lita sorprendida -Es increíble creer eso con la maravillosa pareja que son.
–¿Por qué terminaron en ese entonces Seiya y tú, Serena? –pregunto Rei.
–Por culpa de una zorra que se metió entre Seiya y yo –respondí y voltee a ver a Kakyuu por un momento. Me sostuvo la mirada antes de seguir comiendo como si nada.
–¡Qué horrible! Nunca faltan de esas que quieren arruinar la vida a los demás –dijo Mina.
–Pero eso fue hace mucho tiempo. Lo que realmente importa es que Bombón y yo nuevamente estamos juntos. No podía perder a una mujer tan maravillosa como ella.
Seiya tomo mi mano y se la llevo a la boca. Me beso la mano sin dejar de verme a los ojos, con una mirada como diciendo que soy lo más importante para él. Le sonreí como respuesta a su mirada.
Y pensar que esta tarde me dijo que solo quería que fuéramos amigos, me beso cuando ambos estábamos semidesnudos en la ducha y no quiso hacerme el amor. ¡Estúpido Seiya! ¡Aún me cuesta creer que me haya dicho eso!
¡Ah! ¡Concéntrate Serena! ¡Ahora estas a la mitad del trabajo!
–Aún recuerdo el día en que la volví a ver en Tokio –dijo Seiya –Bombón estaba más hermosa de lo que recordaba, se veía tan segura de sí misma, dispuesta a lograr todo lo que quería. Y yo estaba dispuesto a lo que fuera con tal de recuperar lo que un día perdí… aunque claro, no fue nada fácil. Cuando se lo propone, Bombón es la mujer más testadura del mundo.
–Por lo que dices, Serena te lo puso difícil –dijo Zafiro.
–Sin duda alguna. Había veces que no me quería ni ver, pero yo no me iba a rendir tan fácilmente –dijo él –Un día, Bombón se iba a ir de viaje por un tiempo por su trabajo. Fui a buscarla a su departamento, y justo cuando iba llegando, vi que ella se subía en un taxi rumbo al aeropuerto, así que fui detrás de ella en mi moto por media ciudad. Logre que Bombón se bajara de su taxi ante el tráfico que había en el Rainbow Brigde. Le dije que la amaba y que me diera otra oportunidad, y al final lo hizo.
–¡Que romántico!
–Espera, Seiya –dijo Mina mirándolo confundida –¿Qué no es justamente así como termina Como perder a un hombre en 10 días?
¿Es broma? ¿Seiya narro el final de una de mis películas favoritas como nuestra supuesta reconciliación?
Prácticamente le clave a Seiya el tacón de mi zapato en el pie por lo que hizo. Él solo volteo a verme de reojo con una sonrisa para ocultar el dolor. Solo a él se le ocurriría tomar ideas de una película para nuestra historia.
–Sí, así es –respondió él con seguridad –Lo mismo pensé en ese momento, que era muy parecido a la película. Pero como esa es de las películas favoritas de Bombón, creí que eso me daría suerte para recuperarla y no me equivoque.
–Y su final de película tuvo un felices para siempre… cualquiera diría que ambos tienen lo que han soñado –dijo Neherenia bebiendo un poco de su vino.
–Bombón y yo estamos juntos, es más de lo que podría pedirle a la vida.
–Es cierto, no habrá nada ni nadie que nos separe –dije mirando fijamente a Kakyuu mientras terminábamos el postre.
S&S
Tras la cena, todos nos dirigimos hacia el casino del hotel para jugar un rato. Diamante reservo una de las mesas de póker del salón VIP, con tal de que todos pudiéramos jugar y realizar verdaderas apuestas. Y vaya que todos tomaron muy enserio sus palabras que ya que en la mesa había alrededor de cien mil dólares en fichas de casino, repartidos principalmente entre Neherenia, Zafiro, Darién y Seiya, quienes habían recibido las mayores ganancias durante el juego.
–Por favor, señores. Muestren sus cartas.
Uno a uno empezaron a mostrar sus cartas: Mina, Michiru y yo no teníamos nada en nuestras cartas. Neherenia, Diamante, Rei, Lita y Kakyuu tenían dos pares. Seiya, al abrir sus cartas, mostro un full.
–Bien, creo que eso significa que les volví a ganar.
–No tan rápido, Seiya –Darién mostro sus cartas: flor imperial.
–Ya veremos si te va tan bien en la siguiente ronda, Chiba –comento Darién.
–Yo paso de esta ronda. Necesito un trago –dijo Michiru poniéndose de pie.
–Igual yo necesito tomar algo –dijo Rei.
–Te acompaño, yo también quiero tomar algo –dije también levantándome. Puedo aprovechar para hablar con ella y tratar de averiguar que tanto tiene que ver con Tuxedo Mask.
–¿No me das un beso de buena suerte antes de irte, Bombón?
Me sorprendí un poco al escuchar esas palabras. Antes de cada partido de futbol o de algún examen importante, Seiya siempre me pedía un beso de buena suerte. Era una de las muchas costumbres que teníamos en nuestro noviazgo.
–Claro que sí, cariño…
Estando parada detrás de él, incline mi cabeza a un costado de su rostro. Seiya termino de romper el poco espacio que nos separaba mientras colocaba su mano en mi mejilla y nos besamos.
Mi intención era que fuera un beso pequeño, pero obviamente Seiya tenía otra idea ya que profundizo el beso, lo que lo hizo muy largo, más de lo realmente es adecuado frente a terceros. Solo hasta que escuche a Mina decir algo parecido a ¿Se les olvida que son recién casados? me separe de Seiya y me reuní con Michiru y Rei y las tres fuimos hacia la barra del bar.
Michiru pidió un Martini, Rei un Cosmopolitan y yo tequila.
–Sin duda no hemos tenido tanta suerte como los demás en el juego –dije tomando un poco de mi bebida.
–Bueno, no siempre se tiene a la suerte de nuestro lado –dijo Michiru observando a la mesa de juego. Ya habían comenzado la siguiente ronda.
–¿Puedo hacerte una pregunta, Serena?
–Claro, Rei. ¿Qué pasa?
–¿Kakyuu y tu eran amigas?
–Amigas sería la última palabra que usaría para describir lo que existe entre nosotras.
–Eso suponía. Toda la noche he notado que entre ustedes hay una especie de guerra o algo así.
–Sin contar la forma en que ella mira a Seiya –dijo Michiru –Cualquiera diría que está muy interesada en él.
–Bueno, la relación entre ambas no es la mejor que digamos –respondi dando otro trago de tequila –¿Ustedes la conocen mucho? ¿Son cercanas a ella?
–No, en realidad no. Solo nos hemos topado con ella en algunos eventos de beneficencia que ha realizado BlackMoon Industries –respondio Rei.
–Kakyuu es la abogada de confianza de Diamante –dijo Michiru –Si él no la hubiera llamado, ella aun seguiría en Chicago
–¿Y entonces por qué esta en Las Vegas? –pregunte sabiendo bien la respuesta. Esto es lo que necesitaba para aproximarme al tema de Tuxedo Mask.
–Diamante le pidió para que viniera con tal de ayudarme.
–¿Ayudarte? ¿Por qué? ¿Ocurre algo malo, Michiru?
–No, pero el FBI piensa que estoy involucrada con los robos realizados por Tuxedo Mask ¡Es una locura que crean eso! –respondio Michiru afligida. Tomo un poco de su Martini para tranquilizarse.
–¿Por qué creen algo así?
–Es una larga historia, Serena... Pero en pocas palabras, he estado ayudado a mi padre con sus problemas financieros, pero no entiendo porque las autoridades ahora creen que soy ese ladrón –dijo Michiru dando un largo suspiro –No puedo creer que piensen eso cuando yo he visto a Tuxedo Mask con mis propios ojos huir de los eventos en donde ha robado esas joyas. Es realmente ridículo que crean que estoy involucrada con él.
Michiru bebió un poco más. La veo demasiado preocupada por lo que me ha dicho. Su actitud es como la de alguien inocente a quien quieren inculpar. Aunque con el tiempo que llevo de experiencia, sé que hay quién miente muy bien con tal de que no se descubra la verdad, así que no estoy muy segura de que creer hasta no ver pruebas que la muestren como culpable o inocente.
–Lo que deberían hacer los federales es ponerse a trabajar en vez de querer inculpar a personas inocentes –dijo Rei indignada –Bastante es con esos rumores que dicen que Tuxedo Mask aparecerá en la subasta del sábado.
–¿Ustedes creen que aparezca?
–Espero que no. Eso sería todo un escándalo para Setsuna –dijo Michiru.
–¿Setsuna? –pregunte confundida.
–Setsuna Meioh, ella es la encargada de la subasta –dijo Michiru –Todas las joyas que se subastaran son su responsabilidad, por lo que ella es de las que más teme que aparezca Tuxedo Mask. Eso podría costarle su carrera.
–Pero no creo que haya de que preocuparse –dijo Rei -Seguramente tomara grandes medidas de seguridad con tal de evitar un robo de ese tipo.
–Es lo más probable…
Las tres nos terminamos nuestras bebidas mientras seguíamos observando a la mesa de juego. Allí pronto terminaron su partida. Rei volvió a la mesa para seguir jugando, mientras que Diamante y Kakyuu la dejaron y se reunieron con Michiru y yo en la barra del bar.
Diamante abrazo a Michiru y besaba su cuello, sin importarle mucho quien estuviera a su alrededor, lo cual logro que ella sonriera. Mientras tanto, Kayuu se sentó a mi lado y pidió un vodka sin voltear a verme.
–Aún me cuesta creerlo… después de tantos años, en el lugar menos esperado me encuentro otra vez contigo, Serena.
–¿Ahora me vas a decir que estas feliz de volver a verme?
–Al único que me alegra volver a ver, es a Seiya –dijo ella volteando a verme con una sonrisa mientras le entregaban su bebida.
–Siento recordártelo, pero ahora soy la señora Kou y no quiero que te acerques a mí esposo, Kakyuu –dije firmemente.
–Vaya… el matrimonio te ha vuelto muy posesiva.
–Y tú te has vuelto bastante descarada ¿Qué es lo que pretendes?
–¿Por qué crees que pretendo algo? Simplemente estoy aquí, tomando un trago al lado de una amiga –dijo ella en un tono inocente, tomando un poco de vodka.
–Yo no soy tu amiga. Tú y yo dejamos de serlo el día que me traicionaste.
–Recuerdo que siempre dijiste que nunca perdonarías una traición. Prueba de ello es que a mí no puedes verme ni en pintura, pero a Seiya si lo perdonaste..
–Por algo habrá sido ¿no crees? Seiya siempre ha sido muy importante para mí.
–Error, no siempre fue así ¿Acaso olvidas que antes de que fueran novios, tu decías que nunca saldrías con alguien como él? Ya sabes, el típico playboy que siempre está rodeado de chicas y no se comprometen a nada.
–Eso fue hace mucho tiempo. Desde que empezó a salir conmigo, Seiya dejo de ser un Casanova. Y sobre los compromisos… ¿si quieres te enseño nuestra acta de matrimonio? Así podrás ver que él está muy comprometido con esta relación, Kakyuu. Ya sabes, hasta que la muerte nos separe.
–Algo he escuchado sobre esa parte, aunque no siempre es así… –dijo ella bebiendo un poco más –Supongo que tu boda fue muy íntima y secreta porque Ikuko ni siquiera le había contado a nadie que su única hija se había casado.
–No me digas que esperabas que te llegara una invitación –dije sarcásticamente.
–No, solo pienso que es una pena que Seiya se haya casado, porque ambas sabemos que él si es todo un hombre y no es justo que este atado a una sola mujer –dijo Kakyuu tomando su copa y bebió un poco más de vodka.
– Te lo advierto, Kakyuu, no te metas con Seiya ni conmigo. Si no te juro que te vas a arrepentir.
–Tú no eres nadie para decirme que puedo o no hacer –dijo ella dejando su copa en la barra, pero "accidentalmente" se le cayó su copa y lo que quedaba de su bebida, término empapando mí vestido –¡Ah, pero qué pena! ¡Arruine tu vestido, Serena! –dijo ella con su tono más hipócrita.
–Ya te mandare la cuenta de la tintorería –dije poniéndome de pie –Y una última cosa, ya no soy la Serena de hace seis años. Si yo fuera tú, no buscaría problemas conmigo si no quieres quedarte sin un solo cabello rojo en la cabeza.
Me aleje de ella y camine hacia el baño de damas con tal de limpiar la mancha de mi vestido, pero creo que tendré que mandarlo a la tintorería.
¡Esa maldita mujer! ¿Pero quién se cree que es?
Ya me arruino la vida una vez y pretende hacerlo de nuevo. No puedo creer que en alguna época de mi vida la llegue a considerar mí mejor amiga, cuando solo es una zorra que va tras lo que quiere sin importarle los demás.
Después de unos minutos logre tranquilizarme y salí del baño. Regrese a la mesa de póker en donde estaban Darién, Zafiro, Neherenia, Rei, Mina, Lita Diamante y Michiru conversando mientras nuevamente se barajeaban las cartas.
–¿Y Seiya? Creí que estaba con ustedes.
––Dijo que iba por un trago –respondió Mina –Debe estar en la barra con Kakyuu.
Voltee hacia el bar, Seiya no estaba ahí. Y tampoco ella.
¡No puedo creerlo! Me voy cinco minutos y Seiya aprovecha para estar a solas con esa…
–¿Estás bien, Serena? –pregunto Darién.
–Uh… yo… sí, estoy bien.
–¿Segura? Me pareció que te pusiste un poco pálida.
–Sí, no es nada… creo que solo necesito descansar.
–Si gustas puedo acompañarte hasta tu suite –dijo Darién.
–Te lo agradezco, pero no quiero causarte ninguna molestia.
–No lo es, de hecho yo también pensaba retirarme. No es ningún problema acompañarte.
–Gracias, Darién –dije con una pequeña sonrisa –Y también les agradezco a todos por esta noche, la pase muy bien.
–Al contrario, fue un placer estar contigo y con Seiya –dijo Diamante –Podríamos repetirlo en otra ocasión mientras ambos sigan en la ciudad.
–Seguro, realmente me encantaría –dije amablemente. Perfecto, así podré seguir cerca de todos ellos antes de la subasta.
–Y no te preocupes por Seiya, en cuanto regrese le diremos que subiste a descansar.
Salí del casino junto con Darién, nos dirigimos hacia el área de elevadores.
–¿Segura que estás bien, Serena? Cualquiera diría que te molesto saber que Seiya no estaba por ninguna parte.
–¿Por qué lo dices?
–Porque supongo que él debe de estar con Kakyuu, y… bueno, para todos fue notorio que entre ella y tú hay ciertas fricciones.
–Es una forma de decir lo que existe entre ella y yo… Pero, si no te molesta, preferiría no hablar de Kakyuu. Lo único que quisiera es despejar mi mente y no pensar en ella.
–Conozco un lugar que sin duda te ayudaría a despejar tu mente –dijo él cuando llegamos frente al elevador –No está muy lejos, si quieres puedo llevarte allí. Pero si te sientes muy cansada, podríamos dejarlo para otra ocasión.
–No tengo nada más que hacer, Darién. Me encantaría ir a ese lugar…
S&S
–Es impresionante…Siento que estoy en la cima del mundo.
Darién me llevo hasta la azotea del Caesars Palace y desde allí, se podía ver una maravillosa vista de Las Vegas en todo su esplendor. Con todas las luces de los hoteles y los casinos encendidas que hacen que su brillo compita con el de las estrellas y Luna casi llena en el cielo.
–Aunque aún me sigo preguntando si realmente podemos estar aquí.
–Con lo que pago de hospedaje, lo menos a lo que tengo derecho es a estar aquí.
–Supongo que si… es tan maravilloso estar aquí –dije con una sonrisa –Supongo que la Torre Eiffel del Hotel Paris no se compara con la verdadera.
–La original es aún más hermosa. Seguramente te encantara cuando visites Paris, es una ciudad muy hermosa.
–Siempre he querido ir allí pero creo que hasta que llegue el día en que pueda caminar al lado del rio Sena, me tendré que conformar con ver el Paris de Las Vegas –dije dando un suspiro –Gracias por traerme aquí, Darién.
–Fue un placer. Por eso me encanta estar en las azoteas de cualquier edificio, vale la pena con tal de ver un paisaje como este.
–Ya lo creo, es tan maravilloso… y mira la Luna, siento que casi puedo tocarla con mi mano.
–Me imagino que una Luna así fue la que inspiro a Sinatra.
–¿Eres fan de Frank Sinatra?
–Sí, una de sus canciones que más me gusta es Fly me to the moon –dijo Darién extendiendo su mano hacia mí –¿Me permites, Serena?
–Claro, pero aun no entiendo porque… –respondí tendiéndole mi mano.
–¿Nunca has bailado bajo la luz de la Luna alguna vieja canción? –dijo él mientras me estrechaba en posición de baile.
–Ahora que lo pienso… creo que no. Pero aquí no hay música.
–Eso se resuelve fácilmente –dijo Darién mientras empezaba a cantar –Fly me to the moon…Let me sing among those stars.
Me sonroje sin dejar de verlo mientras canta. Esto es tan mágico… quiero decir, con algo tan simple como estar en una azotea bajo la Luna y bailar con alguien como Darién, es como si en cualquier otro lugar lejos de todo.
Seguimos bailando mientras Darién sigue cantando, cuando me di cuenta de que empezó a acercar su rostro hacia mí y muy pronto tuve sus labios muy cerca de los míos. Apenas logre cerrar mis ojos al momento en que Darién me beso. Fue tan delicado, con mucha ternura, tan diferente a como suele besarme Seiya…
¿Y por qué rayos estoy pensando en Seiya justo ahora?
El beso termino tan rápido como inicio mientras yo trataba de alejar de mi mente a mi supuesto marido. Darién se alejó unos pasos de mí.
–Perdóname, Serena. No sé en qué estaba pensando… Tú eres una mujer casada y yo…
–Descuida. No fue nada. Yo… creo que será mejor que me vaya.
–Sí, es lo mejor. Buenas noches.
–Buenas noches, Darién.
Camine hacia la puerta de acceso a la azotea sin voltear atrás. Era consciente de que entre Darién y yo había cierta atracción pero no esperaba que fuera a besarme. Hay que reconocerlo, no estuvo nada mal. Lástima que existe la posibilidad de que él sea Tuxedo Mask. Y yo pensé en Seiya mientras me besaba Chiba…
¿Por qué? ¿Por qué todo tiene que ser tan complicado? ¿Por qué no puedo conocer a un hombre sea tan agradable como Darién, pero qué no sea un criminal, y que me haga olvidar de una vez por todas a Seiya?
S&S
–¿En dónde estabas, Bombón? –me pregunto Seiya tan pronto entre a la suite.
–Eso no te interesa, Seiya. No tengo por qué darte explicaciones de lo que hago –dije firmemente –Además, estoy muy molesta contigo por lo que hiciste.
–¿Y qué se supone que hice? –pregunto él confundido.
–¡No te hagas el inocente!
–¡Ah, ya! Si fue por lo que dije sobre nuestra "reconciliación", lo siento. Me acorde demasiado tarde que estaba hablando de esa película.
–Bueno, si esa fue una gran estupidez de tu parte ¡Pero no me refería a eso!
–¿Entonces?
–Fue muy irresponsable de tu parte irte con Kakyuu cuando estamos en medio de la misión.
–Para tu información, vi cuando Kakyuu derramo su copa en tu vestido y le dije que no se atreviera a molestarte, ni a acercase a nosotros. No pasó nada entre nosotros.
–Sí, claro… -dije sin creerle una sola palabra.
–¿Por qué no puedes darme al menos el beneficio de la duda?
–Haz memoria y sabrás porque, Seiya.
–Bueno, no me creas si no quieres. ¡Yo no hice nada con ella! –dijo él –Aunque creo que tú no puedes decir lo mismo, Bombón. Mina me dijo que te fuiste con Chiba del casino ¿Estabas con él?
–Ya te dije que eso no te interesa. Yo no tengo por qué darte explicaciones de lo que hago –dije mientras caminaba hacia la habitación para no verlo a la cara. Seiya fue detrás de mí.
–Entonces es cierto ¡si estabas con él! –dijo en tono acusador.
–¿Y si así fuera, que? Eso es algo que no te importa –replique dejando mi bolso sobre el tocador.
–Me importa porque no quiero que hagas algo que comprometa la misión. Recuerda que Chiba es uno de los principales sospechosos, no puedes involucrarte con él.
–No estoy involucrada con él. A diferencia de ti, no se me olvida lo que tengo que hacer para que esta misión sea un éxito. Y no me reúno con mi ex amante en secreto.
–Yo tampoco –replico él –Pero tú estabas con un hombre que está muy interesado en ti ¿Crees que no me doy cuenta cómo te mira?
–Definitivamente, Darién no me mira de la misma forma en que te mira Kakyuu.
–¡No estamos hablado de ella, Bombón! ¡Estamos hablando de ti y de Darién! ¡Quiero saber que estaban haciendo!
–¿Para qué? Yo ya no te intereso ¿lo olvidas? ¡Fuiste tú quien quiso que fuéramos amigos! –grite molesta tomando una almohada y una manta de la cama que le avente a Seiya y lo empuje fuera de la habitación –Y ya estoy harta de esta discusión, así que déjame en paz que quiero irme a dormir ¡Buenas noches!
Cerré la puerta de un golpe sin darle la oportunidad de replicar nada más.
¡Estúpido, Seiya! ¿Pero quién se cree que es?
Me acosté en la cama y me puse a ver fijamente el techo. No creo sobrevivir a este paso cerca de 48 horas hasta la subasta. ¡Aun no entiendo en que estaba pensando Luna al mandarme con Seiya en esta misión! Tengo tantas ganas de llorar y gritar por toda la rabia que siento contra él, pero hace años que deje de hacer eso y me prometí a mi misma que nunca más derramaría una lágrima por culpa de Seiya Kou.
Necesito llamar a Molly.
Me levante de la cama y tome mi celular para llamarla. Me contesto la llamada mientras me paseaba de un lado a otro por la habitación.
–¡Serena!
–¡Hola, Molly!
–¿Qué tal todo por allá?
–Horrible. ¿Crees que sea buena idea que reserve un boleto en el primer avión de regreso a Tokio?
–¿Y ahora que paso? ¿Te volviste a acostar con Seiya?
–¡No!
–¿Entonces?
–En pocas palabras: Seiya ahora quiere ser mi amigo, ya no le intereso como mujer y sé reunió a solas con Kakyuu para hacer quien sabe que mientras estábamos a la mitad de la velada con todos los sospechosos del caso.
–¡Wow! Honestamente no esperar escuchar nada de todo lo que escuche…
–¡Seiya es el más grande de los idiotas, Molly! –grite molesta –¡No me importa que Neflite y el resto de los agentes hagan su tonta petición a Luna para que las próximas misiones las realice con Seiya! ¡Después de esta misión, nunca más volveré a trabajar con él!
–Ok, tranquilízate, Serena, y respira. Estas muy alterada.
–No estoy alterada. Solo necesitaba hablar con alguien, sino créeme que soy capaz de matar a Seiya con mis propias manos.
–Pero ambas no queremos que eso pase, así que respira profundamente y cálmate –dijo ella –Y más te vale que lo hagas, Serena.
–Lo estoy haciendo, Molly –dije mientras hacia lo que me pedía.
–¿Mejor?
–Sí, creo que sí.
–Bien, ahora contéstame esto ¿Qué es lo que tanto te molesta? ¿Qué Seiya haya decidido dejar de perseguirte para que regreses con él? ¿O tener a Kakyuu cerca y que él se muestre más interesado en ella?
–¿Por qué me preguntas eso, Molly?
–Porque todo lo que me has dicho me hace creer que estas celosa. Quieres tener a Seiya para ti aunque no regreses con él.
–¡Qué locura! ¡Eso no es cierto!
–Soy tu amiga y no por nada soy especialista en análisis conductual. No tienes porque mentirme, Serena.
–¡No te estoy mintiendo! ¡Y no me psicoanalises, Molly!
–No lo hago... Solo digo que por tu bien, deberias de ser honesta contigo misma.
–Es solo que nada de lo que dices tiene sentido. Yo no estoy celosa, solo que me molesta que Seiya no comprenda lo importante que es esta misión. No quiero que la arruine.
–¿Solo eso? ¿No estás molesta de que Seiya ya no quiera estar contigo otra vez?
–No…–respondí mordiéndome el labio inferior. Me detuve frente al closet en busca de mi pijama.
–Serena…
–Bueno, quizás solo estoy un poco frustrada porque no quiso volverme a hacer el amor esta tarde.
–Vaya, no esperaba escuchar eso. Suponía que se te iba a saltarte encima a la menor oportunidad.
–Pues no lo hizo. Creo que lo único que ha querido este tiempo no era que regresáramos, sino acostarse conmigo. Y una vez que lo logro, perdió todo interés en mí.
–No me parece que Seiya sea esa clase de hombre.
–Lo es… o lo fue. Eso hizo con muchas chicas en la Universidad antes de salir conmigo.
–Pero si nunca te lo hizo a ti, fue porque le importas.
–Importaba, tiempo pasado… Ya no le importo, Molly.
–¿Y él si te importa a ti, verdad?
–¡Claro que sí!… Porque es mi compañero, claro está –agregue rápidamente -Seiya hace 24 horas arriesgo su vida para salvar la mía. No es algo que pueda olvidar tan fácilmente. Y él parece que se olvidó de mí y de la misión tan pronto vio a la bruja de Kakyuu… ¡Urg! Tan solo desearía poder castigarlo de alguna forma… -dije hasta que me encontré en el closet la bolsa con la lencería que me regalo Mina. Se me ocurrió una brillante idea.
–¿Hola? ¿Serena? ¿Sigues ahí?
–Aquí estoy, Molly. Se me acaba de ocurrir una gran idea para hacer sufrir a Seiya…
S&S
Respire profundamente repasando mi plan mientras observo mi reflejo en el espejo. Llevo puesto solamente puesto un baby doll negro de encaje que realmente deja muy poco a la imaginación.
Si Seiya prefiere a Kakyuu, bien por él. Pero ahora va a sufrir la revancha Tsukino.
Abrí la puerta de la habitación y vi a Seiya, dándome la espalda, acomodando la almohada y la manta que le di en el sillón más amplio de la estancia. Solo lleva sus bóxers puestos, el resto de su ropa está perfectamente doblada en el sillón de al lado. Encima de su ropa estaba su celular.
Camine hacia el minibar de la suite, ni siquiera voltee a verlo cuando pase a su lado, pero no tengo que voltear para estar segura de que esta mirándome. Y conociéndolo como lo conozco, esta por decir algo en 5, 4, 3, 2…
–¿Bom…Bombón?
No pude evitar sonreír de satisfacción antes de voltear a verlo con mi expresión más inocente. Esto está funcionando mejor de lo que creí.
–¿Si?
Su rostro muestra una expresión única, casi idiotizado podría decirse.
–¿Qué estás haciendo?
–¿No es obvio? Vengo por un poco de agua –respondí sacando una botella de agua del minibar.
–Sí, claro… pero es que… lo que quiero decir….
–No entiendo nada de lo que dices, Seiya –dije tratando de no reírme. Nunca lo había visto quedarse sin palabras de esa manera.
Él respiro profundamente y trato de adoptar una expresión de tranquilidad, como si no ocurriera nada –¿Por qué estas vestida así?
–¡Ah! Es que está haciendo mucho calor, Seiya –dije como si se tratara de algo sin importancia.
–Bastante, diría yo –dijo él pasando saliva.
–¿No te molesta, verdad? Digo, somos amigos y no va a pasar absolutamente nada entre nosotros.
–¿Segura? –pregunto él acercándose a mí.
–Por supuesto. Tú ya no me deseas.
–¿Eso es lo que crees, Bombón? –pregunto Seiya poniendo ambos brazos a mis costados, sin llegar a tocarme, acorralándome contra la pared.
Ok… Definitivamente, esto formaba parte de mi plan.
–Considerando el incidente de la ducha, yo diría que sí –dije viéndolo a los ojos.
–¿Y ahora te vistes así porque quieres que te haga el amor? ¿Es eso lo que quieres, Bombón?
¡Sí!
–¡No! –respondí ignorando esa vocecita en mi cabeza. Estoy haciendo esto es para darle a Seiya una cucharada de su propia medicina. No porque esté buscando otra cosa.
–¿Y no puedo hacerte cambiar de opinión?–susurro Seiya aproximándose lentamente a mis labios.
Creo que mi cerebro se desconecto con el resto de mi cuerpo, ya que en cuanto pude sentir el roce de sus labios con los míos, me olvide de todo y correspondí a su beso.
Al principio fue tan lento, como si quisiera detener el tiempo con tal de prologar lo más posible este momento. Deje caer la botella de agua que sostenía y lleve mis brazos fueron al cuello de Seiya para profundizar más el beso y volverlo más intenso. Me parece como si hubiéramos ido de uno a mil en menos de dos segundos. Me estrecho aun más a su cuerpo y todo se desbordo en una pasión indescriptible.
Seiya me alzo en vilo sin dejar de besarme, y estando aun apoyada contra la pared, lo rodee con mis piernas. Recorrimos el cuerpo del otro en caricias interminables, la excitación en ambos empezó a crecer tanto que nuestros gemidos quedaron ahogados en este interminable beso.
No estoy muy segura de en qué momento, pero Seiya se separo de la pared, y aferrada a él como estaba, lo seguí besando mientras él caminaba a ciegas por la estancia. Chocó contra el sillón en el que había puesto su almohada y su manta, por lo que caímos recostados ahí. Seiya quedo encima de mí. Nos separamos solo lo necesario para que nuestros pulmones pudieran recuperar un poco de aire y él me miro con él deseo y la lujuria grabados en sus ojos.
Volvimos a besarnos nuevamente, tras lo que los labios de Seiya no tardaron en repartir pequeños besos primero en mis mejillas, mis oídos hasta que se instalaron entre mis hombros y mi cuello. Me parece que ardo de deseo al sentirlo tan absorto en mí, es como si no existiera nada más que nosotros… Pero el sonido del celular de Seiya me recordó que no es así.
–Sei…Seiya… tu celular… –¡Rayos, ni siquiera puedo hablar con fluidez!
–Déjalo que suene, Bombón –murmuro él contra mi cuello.
–¿Y si es… algo importante? –Dije estirando mi brazo para tratar de alcanzar el aparato.
–Esto es mucho más importante.
La boca de Seiya viajo un poco más abajo en mi cuerpo y me arquee bajo su cuerpo inmersa en el placer. Logre tomar su celular y lo acerque para ver quien llamaba. Todo el deseo que había sentido hasta ese momento se evaporo al instante…
–Quizás si deberías de contestar porque te llama tu amante.
Empuje a Seiya para poder levantarme del sillón y le arroje su celular. Estoy furiosa.
Furiosa conmigo misma por caer en mi propia trampa. Furiosa con Seiya por seducirme y hacerme perder la razón. Y furiosa con Kakyuu por tener el descaro de llamar a quien se supone es mi marido.
–¡Ella no es mi amante, Bombón! –Replico él apagando su celular –¡Ni siquiera quiero saber para que me llamaba!
–Algo me dice que no era para decirte "Buenas noches".
–Pues no me interesa saber que quería, para mí era mucho más importante lo que estábamos haciendo hace un momento. Y si olvidamos esta desagradable interrupción, podemos retomarlo en donde nos quedamos.
–Lo dudo mucho, porque yo no quiero.
–¡Vamos, Bombón! Los dos queremos hacerlo. Y sabes que es verdad.
–Olvídalo, Seiya –dije firmemente –Y por lo visto, también olvidaste tu palabra de no tocarme cuando estemos solos.
–Dijimos que te tocaría cuando tú quisieras. Era obvio que realmente así lo querías –dijo él dando un largo suspiro -¿Podemos acabar de una vez con la parte en que discutimos y volver en lo que estábamos?
–Bien, termino la discusión. Pero yo me voy a dormir –dije dando media vuelta de regreso a la habitación.
–¡Espera, Bombón!
–¿Y ahora qué quieres, Seiya? –pregunte volteando a verlo.
Me miró fijamente por unos instantes. No pude siquiera descifrar la expresión de su rostro.
–Estoy seguro de que me voy a arrepentir de esto –dijo más para sí mismo que para mí.
–¿De qué estás hablando?
–De nuestro acuerdo ¡Al diablo con él!
–¿Qué?
–Esta noche gane en el póker esos diez mil dólares que dije que te daría en caso de que no lo cumpliera. ¡Son tuyos, Bombón! No me importa deshacerme de ellos si eso significa estar contigo.
Seiya se acercó a mí, me rodeo la cintura para estrecharme a su cuerpo y me beso. Ni siquiera logre cerrar los ojos. Y ahora me siento más furiosa que antes ¿Pero qué le pasa?
–¡Estás loco, Seiya! ¡Suéltame!–grite tratando de separarme de él. No me dejo.
–¡Sí, me hiciste enloquecer desde que te vi vestida así! –dijo estrechándome aún más a él –Y ahora que se acabó el acuerdo, te daré ese dinero y ahora si podemos hacer el amor sin ningún problema.
–Un momento… ¿Quieres darme dinero para que haga el amor contigo? –dije realmente sorprendida.
–¡No! ¡Claro que no, Bombón! Lo que quiero decir es que…
Sin darle oportunidad de decir algo más y le di una cachetada con todas mis fuerzas y el enojo que siento. Por fin logré que me soltara.
–¡Eres un idiota, Seiya!
–¡Lo siento, Bombón! Sé que sonó horrible, ¡pero no quería decir eso! Lo que trato de decirte es que…
–¡No me interesa escuchar lo que querías decir!
Camine rápidamente de regreso a la habitación y me encerré ahí sin darle oportunidad de decirme nada más. Lo escucho llamarme mientras golpea la puerta pero no le hice caso y me metí en la cama.
–¡Lárgate, Seiya! ¡Déjame sola!
–¡Lo lamento, Bombón! –grito él al otro lado de la puerta –¡Por favor! ¡Déjame explicarte!
–¡No! ¡Déjame en paz!
Seiya dejo de insistir y yo me sepulte entre las sabanas de la cama. Estar peleando con él es demasiado desgastante… No sé cuánto tiempo más pueda soportar así.
¡Levante la mano quien tambien quiera golpear a Kakyuu por ser tan odiosa! Definitivamente ella nos va a dar más de un dolor de cabeza a todos
Pero bueno, Serena esta sucumbiendo ante los encantos de nuestro pelinegro favorito y cada vez se acerca más la dichosa subasta. ¿Realmente Michiru será inocente como ella dice? Sí es así, ¿quien es Tuxedo Mask?
Hasta entonces, me despido por ahora esperando que les haya gustado este capitulo. Como siempre, no olviden dejar sus comentarios, dudas, quejas o sugerencias que tengan. Nos vemos en la siguiente actualización.
XOXO
Serenity
P.d. Hoy tambien hay nuevo capitulo de Mujer Prohibida ¡No se lo pierdan!
