Descripción: la historia y los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer

El fic lo escribió cullen818 ya tengo su permiso los links están en mi perfil

Gracias por los reviews, alerts y favoritos, escriban yo respondo todas sus dudas y comentarios los quiero.

Bueno pues aqui esta el tan esperado cap espero que me digan que les parece gracias a todos sus riviews y un especial a maxy oneill

APOV

Estaba sentada en el sillón tratando de encontrar alguna manera de bloquear estas visiones en particular. Si fuera físicamente posible que tuviera dolores de cabeza definitivamente estas las harían. Cerré mis ojos y tomé un par de respiraciones innecesarias… yoga, meditación, aroma terapia, diablos hasta he tratado acupuntura hasta este momento, pero simplemente no parecía poder sacar a estos dos de mi cabeza.

-Oh, mierda… no otra vez.- Sacudí mi cabeza de un lado a otro para tratar de alejarla sin lograrlo. Bueno, también puedo sentarme y tratar de disfrutar la visión… como si tuviera otra opción.

-Bella,- La llamo amorosamente. -¿Pues bajar aquí, bebe? Quiero enseñarte algo.-

Ella bajó corriendo las escaleras y brincó dentro de los brazos abiertos de él. Ella rió. Él lentamente la beso como si no la hubiera visto en días. Él en verdad la extrañaba y ella solo estuvo en el segundo piso. Él la puso de pie y la guió fuera, al jardín hasta el garaje apartado.

-¿Vamos a algún lugar?- Ella preguntó.

-No, solo quería enseñarte que vos podrías si quisieras.- Él puso el código en el panel y las puertas del garaje se abrieron. Ella lo miró interrogante. –Después de vos.- Él le indicó que entrara.

Ella estaba en shock. -¿De dónde viene esto?- Ella señaló al nuevo Mercedes SUV negro que ni siquiera había salido al mercado, pero que estaba parqueado al lado del BMW de él.

-Lo compré para vos.- Él sonrió.

-¿Qué? ¿Por qué? Yo no puedo…-

-Bella,- Él puso un dedo sobre los labios de ella. –Acordamos que te podía dar regalos.-

-Sí, pero estaba pensando en cosas como un libro o un blu-ray no un SUV que cuesta más que la casa de mi padre.-

-Bella en verdad, no seas tan exagerada.-

-¿Has visto su casa?-

Él rió mientras la acercaba a él. –Pensé que ahora que vives aquí tal vez te gustaría dar un paseo a la ciudad o si en la horrible posibilidad que el tiempo este bueno y yo no pueda ir a clases, vos podrías manejar hasta la universidad.-

-¿Estás diciendo que no puedo manejar ese?- Señaló el auto de él.

-Bueno, creo que si en realidad lo quieres lo podrías hacer.- Él pasó su mano por su cabello y empezó a ponerse inusualmente nervioso para un vampiro.

-Jasper, estoy molestando.-

-Que bueno, porque este auto es mío y ese es de vos. ¿Te gusta?-

-Es bellísimo. No sé qué decir. Nunca he tenido algo tan nuevo.-

-Ahora lo tienes.- Él la alzó en un abrazo y la besó apasionadamente. Ese era un hombre enamorado y una mujer que igualmente correspondía sus sentimientos.

Ella se aparto, -Gracias, me encanta.-

-De nada, pero ni siquiera lo has visto por dentro.- Él le dio las llaves. –Te amo.- La volvió a besar.

-¿Tanto como yo a vos?- Ella preguntó.

-¡Más!- Él abrió la puerta del conductor para ella.

-Alice…Alice…- Oír como llamaban mi nombre me sacó de la visión, pero por más que no me gustara verlos juntos, no quería dejarla ir ya que era la única conexión que tenía con él.

-Aquí estoy, Esme.-

Ella entro a la sala. -¿Por qué no me respondiste?-

-Estaba perdida en una visión, creo.-

-¿Alguna cosa buena?-

-Para mí no.-

Se acercó, y se sentó a la par mía para así poner sus brazos a mí alrededor. Era tan afortunada por tenerla a ella y a Carlisle en mí vida. Si no fuera por ellos no sé como hubiera sobrevivido estos últimos dos años y mucho más estos últimos meses cuando las visiones de Jasper y Bella empezaron, no que ellos supieran de las visiones, pero sabían que algo me estaba molestando. –¿Quieres hablar sobre eso, cielo?-

-No gracias Esme. No es nada.- Sabía que ella no iba a presionar porqué escuché a Carlisle decirle que yo les iba a decir cuando estuviera lista y él estaba en lo cierto. No podía arriesgarme a que alguien se enterara de lo que estaba pasando en Alaska porque iba a separar lo que quedaba de esta familia.

Ella me acarició en brazo. –Le dije a Carlisle que no debimos haber venido a Forks. Hay muchos recuerdos.-

-No importa donde vayamos siempre vana ha haber recuerdos además vos amas esta casa y Carlisle ama el hospital. Voy a estar bien, tal vez vuelva a entrar a la universidad de diseño. La moda ha cambiado mucho desde la última vez que estuve ahí.-

-¿Quieres hacer un viaje a Paris? ¿Ir a ver las pasarelas?-

-Suena muy bien, Esme. Planéalo.- Sí, definitivamente era afortunada por tenerla. –Oh, ¿Qué era lo que querías?-

-Oh, casi me olvido. Esto te debería alzar los ánimos. Pareciera que tu visión de Edward de volver a casa se va a hacer realidad. Llamó y dijo que va a llegar a casa en las próximas semanas. Él en verdad te extraña.

-Eso es increíble. No puedo esperar.- Dije lo menos entusiasmada.

-¿Alice? ¿Ahora qué sucede?- Ella estaba muy preocupada por mí.

-¡Nada, mamá! En verdad lo extraño.- Besó mi frente.

-Voy a estar en el estudio de Carlisle planeando el próximo viaje ya que creo que lo necesitas.- Subió las gradas.

No era que no quería que Edward volviera a casa. Lo extrañaba demasiado, ¿Pero cómo diablos lo iba a mantener alejado de mi cabeza? Una cosa era que yo los viera juntos, pero era otra cosa completamente diferente que él los viera. Él nunca lo iba a aceptar. El lazo entre Jasper y Bella, se hacía más fuerte con cada visión y a este punto ni siquiera Edward se podía interponer entre ellos. Si él se entera va a perder el control, y no necesitaba una visión para saberlo. Pero, como hasta ahora no he tenido una visón sobre él matándolos tal vez si pueda mantener mis pensamientos para mí. Eso espero. Solo necesito encontrar una manera para detener esas visiones. Ya lo había hecho cuando al principio dejamos Forks. No vi a Jasper, ni a Bella por casi dos años, pero tan pronto como terminó el verano aparecieron en mi cabeza, juntos. Ha sido una tortura para mí y sabía que tenía que alejar a Edward.

Luego esa misma tarde Carlisle llegó del hospital y vino directamente a mí. Obviamente, él había hablado con Esme.

-Alice.- Me llamó.

-Hey Carlisle, ¿Cómo estuvo tu día?-

-Muy emocionante. Hubo un accidente de autobús así que había muchos huesos que arreglar.-

-¿Todos estaban bien?-

-Sí, ninguna herida seria pero igualmente un día ocupado.- Se sentó a la par mía.

-Ya hablaste con Esme y sé que ella está preocupada por mí.-

-Sí, Alice ella lo está. ¿Puedes hablar sobre eso?-

Quería hacerlo pero con Edward viniendo a casa no había manera de que involucrara a Carlisle. No podía pedirle que también mantuviera eso pensamientos lejos de Edward. –No es nada malo, ni algo que no vi venir, pero no es algo que quisiera compartir en este momento. Lo siento.-

-Alice, no tienes que disculparte. Son tus pensamientos y tus visiones y si dices que no hay nadie en peligro entonces no te voy a presionar, pero voy a estar aquí cuando quieras hablar de ello.- Recosté mi cabeza en su hombro.

-Gracias, Carlisle. En verdad eso significa mucho para mí.-

-Esme y yo te amamos y vamos a hacer lo que esté en nuestras manos para ayudarte a superar esto. Apuesto que estas emocionada porque Edward vuelve a casa.-

-Sí, vos también debes estar feliz. Sé que lo extrañas.-

-Lo extraño mucho, pero solo espero que el tiempo haya sanado algunas cosas para él. Sé que nunca va a superar a Bella, pero él no puede pasar la eternidad extrañándola.- Sacudió su cabeza.

-No, creo que no.-

-Y vos tampoco, no podes pasar por el resto de la tuya extrañando a Jasper.-

-Ahora no Carlisle, por favor.- No quería hablar de eso en este momento.

-Lo siento querida, pero sé que esto tiene que ver con él.-

-Mis pensamientos, mis visiones ¿Recuerdas?-

-Lo siento.- Me abrazó.

-Se que lo haces.- Me acerqué y besé su mejilla.

Nos mantuvimos sentados de esa manera por un rato. Era reconfortante tenerlo ahí. Él en verdad era el ser más compasivo que he conocido y no quería hacer nada que destruyera su familia. Nosotros tres ya estábamos aquí, Edward estaba en camino y Rose y Emmett van a estar en casa para las vacaciones de invierno en dos meses. Lo único que faltaba era Jasper, pero en realidad no veía como podía calzar en esta ecuación, nunca más. Él y Bella debían empezar a tener su propia familia y los Cullen nunca se debían enterar. Sí, claro, como si eso fuera a pasar.