Hola!
Muchas gracias por seguir esta historia, siento que llevo tantos capítulos pero aún queda por escribir.
– Despierten papitos, despierten papitos, despieeeeeeerten papiiiiiiiitos – Gritaba una emocionada Hiyo, mientras saltaba sobre los dos adultos, que se habían dormido entrelazados.
Yokozawa fue el primero en despertar de un sobresalto ante las palabras de la pequeña castaña, de inmediato se sonrojo ante las palabras dichas, pero por sobre todo al recordar con quien estaba compartiendo lecho. El mayor se tomó su tiempo para desperezarse y de inmediato se acercó a revolverle los cabellos a su pequeña hija, luego de eso la tomó en brazos, y dándole un fugaz beso en la mejilla a Takafumi, se fue al salón con la excusa de preparar el desayuno.
El peliazul se quedó pensando unos minutos, por un lado, no le cabía más felicidad en el corazón, ya que por primera vez tenía un novio, además la hija de este lo consideraba como un padre y eso que apenas se conocían, que les esperaba para después. Pero esto mismo era lo que le asustaba, que diría la gente si se llegaba a enterar, los padres de Zen y por sobre todo, que pensaría Hiyori en unos años más. Se estremeció ante este último pensamiento, inconscientemente se proyectaba toda una vida con el castaño.
Tuvieron una agradable mañana, llena de risas y juegos. Es más, descubrieron las habilidades de Takafumi al hacerle un hermoso peinado trenzado a la pequeña Hiyo, quien de inmediato le recrimino a su padre que Yokozawa onii-chan le hacía peinados mil veces mejor que sus intentos de tomados. Takafumi rio victorioso ante un enfurruñado Zen. Este último también se arregló y fueron todos juntos a la casa Marukawa para que Yokozawa se arreglara para la unión del pequeño Misaki, pues dado que podían llevar pareja al matrimonio, decidieron ir juntos y contarles a todos de una buena vez que eran novios.
Cuando llegaron al recinto Isaka-San los recibió con una gran sonrisa, ya que avecinaba lo que estaba pasando con su oso. Los hermanos revoloteaban por todos lados preparándose y también embelleciendo a Misaki, quien no paraba de temblar pues estaba más que asustado, ya que hoy de manera formal pasaría a ser la pareja del escritor, inclusive este le ofreció tomar su apellido, aunque sabía que no sería de manera legal, a nivel social esto le daría mucho estatus y lo ayudaría a impulsar su nueva carrera como editor.
La pequeña Hiyori reía gustosa cada vez que uno de los hermanos se le acercaba a jugar un poco y estaba fascinada ayudando a los hombres a utilizar hermosos trajes. Zen a lo lejos le miraba sonriente y decidió hablarle a su novio:
–La gente no debiese juzgarlos, ustedes no hacen nada malo. Mira a mi Hiyo no tiene ningún prejuicio, son los adultos que le enseñan malas prácticas. Amor lograremos una vida juntos y sin molestias –
–Amor, sabes que lo que hacemos no es un trabajo digno, está bien que yo no me avergüence, pero no es normal lo que hago y no sé si lo de nosotros funcione realmente – Fue lo que dijo con una frialdad absoluta Yokozawa y con la mirada perdida, no quería seguir haciéndose ilusiones, pero todo iba muy rápido y moviéndose en una extraña situación. Zen le dedicó una mirada muy dolida y estaba a punto de marcharse cuando un Isaka rompió el silencio.
–Si serás idiota – Acto seguido, Ryūichirō le dio un golpe en la cabeza a Yokozawa – El hombre aquí presente te hace ver la vida de otra forma, sin prejuicios y te ofrece una vida juntos, y tú estúpido oso ya lo quieres echar a perder aaaaag – Exaltaba frustrado, mientras Asahina se le acercaba y le rodeada la cintura para repetir el "idiota" a un abochornado Yokozawa.
–Gracias Isaka-San, pero no vuelva a ponerle un dedo encima a mi novio. Pero a los idiotas no hay que entenderlos, solo quererlos – Fue lo que dijo Zen, para provocar un estallido de risa en los dos hombres mayores y un aumento en el nivel del sonrojo de Yokozawa si es que eso era posible.
–Takafumi llevas años dedicados a mi casa y lo agradezco, pero es momento que tengas una vida de verdad. Si crees que es la opción correcta te libero de acá, aunque siempre has sido libre. Puedes irte cuando quieras y no le pregunto nada a este imbécil, porque me doy cuenta como te quiere cuando te ve – Luego de eso Isaka tomo a Asahina de la mano y se fueron juntos sin decir nada más, los otros dos hombres quedaron atónitos luego de la bizarra conversación producida, sin pensarlo mucho terminaron dándose un abrazo que no pasó desapercibido por nadie.
–Mis papitos también se van a casar – Gritó la pequeña Hiyo, para que luego se escucharan las carcajadas de todos los presentes, inclusive del "novio" quien ya no podía más de los nervios.
Fueron todos juntos caminando por las calles de la ciudad en una mañana soleada, recibiendo las miradas llenas de odio o desdén de la gran mayoría de la población, Zen aunque quiso ir con ellos, Yokozawa se lo prohibió y se fue un poco alejado con una molesta Hiyo que había prometido ir de la mano con Misaki.
El lugar estaba muy hermoso, lleno de flores y colores, la celebración sería en el gran patio muy japonés, con cerezos, puentes y caídas de agua. Ya estaba bastante lleno, se veían tanto mujeres como hombres bastante adinerados que sonreían y celebraban el momento, al parecer ese día todos disfrutarían.
Ritsu estaba un poco angustiado, la verdad no estaba de ánimos para salir, pero no podía fallarse a un buen hermano, su corazón se aceleró al ver a Takano en el lugar, pues no tenía idea que era conocido de Usami, aunque no era de extrañar dado que se dedicaban al mismo rubro. El hombre solo le dedico una sonrisa pequeña y luego le esquivo apresurado. Pero había un hombre que no le quitaba la mirada a Ritsu, muy pronto haría su aparición.
Akihiko de inmediato fue donde su novio para recibirlo con un gran beso y luego girarlo por los aires, provocando una risa en todos los invitados. El momento formal había llegado y todos fueron testigos de la unión:
–Takahashi Misaki, me robaste el corazón hace muchos años. Pero hoy quiero que todos los aquí presentes sean testigos del amor que ambos nos profesamos, también quiero que todos los aquí presenten no tengan prejuicios contra las uniones del mismo sexo, aunque me imagino que no los tienes, sino, los invito a salir de este lugar y de mi vida. También los invito a quienes están comenzó a atreverse y ser felices. Misaki, cariño, te amo – Fue el pequeño y preciso discurso de Akihiko.
–Te amo! Y hermanos gracias por estar conmigo – Les dedico una amable sonrisa a los chicos de la casa Marukawa y luego se lanzó a los brazos de su amor, quien lo recibió con todo su amor y juntos se dieron un gran beso, que fue aplaudido por todos los invitados.
Luego todos se dispusieron en las distintas mesitas que había en el lugar para dar pie al almuerzo de celebración, el clima estaba agradable, había un hermoso sol y corría una leve brisa para refrescar. Se armaron distintos grupos, Ritsu fue junto con Nowaki a la mesa en la que se encontraban Takano y Hiroki, aún había sillas disponibles. Onodera técnicamente dejo de respirar, cuando frente a ellos se sentó Kyō Ijuuin, su ex novio.
–Buenas tardes caballeros – Acto seguido le dedico una sonrisa ladina tanto a Masamune como a Ritsu, haciéndoles notar que los reconocía.
Takano de inmediato le dedico una mirada preocupada al castaño, quien comenzó a temblar ligeramente, Hiroki quien también sabía la historia de inmediato le puso una mano sobre el brazo disimuladamente a su amigo para calmarlo. El ambiente se tornó tenso, solo Nowaki era anexo a la escena, pero podía leer muy bien la atmosfera, pese a todo Ijuuin se levantó lentamente y se excusó con un "mesa equivocada", yéndose lentamente del lugar, sin dejar de dedicarles una sonrisa burlona.
De inmediato Ritsu soltó el aire y de forma disimulada una lágrima le cayó por la cara, acción que no fue ignorada por ninguno de los hombres presentes, quienes de inmediato comenzaron a hablar del clima, para distraerlo de alguna forma. No falto mucho para que llegaran nuevos comensales en este caso el primero en llegar fue Shinobu tan alegre como siempre, que no dejaba de dedicarle miradas lujuriosas a distintos hombres. Al poco llego un nuevo caballero a usar la última silla disponible.
–Miyagi You, un gusto – Luego de eso se sentó y saludo gustosamente a Kamijou, pues ambos eran conocidos desde hace algún tiempo.
Shinobu de inmediato puso sus ojos en él, pero el de cabellos oscuros no le tomo ni un mínimo de atención, se dedicó a tener una amena conversación sobre libros con el resto de los hombres de la mesa. El pobre joven intento a intento seducirlo con los típicos trucos que siempre le resultaban, pero le frustraba que el hombre ni siquiera lo mirara. Tanto Nowaki como Ritsu sólo querían estallar a carcajadas, pues conocían muy bien a su hermano y era más que raro verlo en esa situación. Por suerte gracias a las extrovertidas acciones del pequeño, todo el grupo había olvidado la antigua tensión que había dejado el ex novio de Onodera.
Ya entrada la tarde, sentado a los pies de cerezo Chiaki y Tori se encontraban sentados y de la mano conversandolo extraño pero agradable de la situación, pues por distintas partes se veían parejas de hombres muy alegres. Estaban disfrutando lo agradable de ese día cuando Tori decidió hablar un tema que lo tenía pensativo desde que se reencontró con su viejo amor.
–Cariño, sé que nos reencontramos hace pocos días. Pero tú sabes que arrastramos una vieja y larga historia. Yo respeto mucho a lo que te estás dedicando, pero si tuviera que decir si me agrada, mi respuesta es absolutamente no. No sabes como me duele pensar que has estado quizás con que hombres, amor – Le tomo la cara con ambas manos – No te estoy reprochando nada, pero me duele pensar, me hace mal y en estos momentos te quiero solo para mí. Si no es eso lo que tú me quieres dar, no sé si pueda seguir aguantando – En ese momento, exalto un suspiro angustiado, tomándose el cabello y mirando hacia abajo.
Chiaki se le acerco lentamente y le tomo la cara con las manos, lo miro directo a los ojos sonriéndole y luego le habló:
–Cariño, si estás dispuesto a perdonar como he llevado mi vida hasta ahora, sería capaz de dejarlo todo y que intentemos ser felices de la forma en la que hablábamos hace un par de años. Pero, si mi presente te va a atormentar, lo mejor es que dejemos esto hasta aquí –
Fueron unos lentos segundos, donde ambos se miraron. El más alto procesaba lo dicho por su gran amor, ¿de verdad sería capaz de olvidar todo y ser felices como lo planearon? En ese momento pasaron demasiadas cosas por su cabeza, no quería tomar decisiones apresuradas, porque no quería mentirle en el futuro que le podía ofreces a Chiaki, no podía haber nuevamente enredos o mentiras.
Sin esperar mucho más Yoshino se levantó, Hatori no se movió de donde estaba y le regalo una sonrisa triste, pero no hizo mayor esfuerzo en detenerlo. Así fue como Chiaki abandono el lugar, se despidió de la feliz pareja y se fue sólo, hoy no habría trabajo y lo mejor sería descansar. Estaba sumamente triste, pero no se permitió llorar hasta estar en la soledad de su habitación, se sentía como la vez que supo que su gran amor se iba a casar, nuevamente el dueño de sus suspiros le había roto el corazón, se rio de forma amarga al darse cuenta que la historia ya estaba escrita, ellos no tenían futuro juntos y las ganas de huir de la ciudad lo invadieron, no pero daría libertad a esos pensamientos, con el tiempo había aprendido a ser fuerte y afrontar la vida, si Yoshiyuki no lo quería ver más, él tendría que dejar la ciudad, él ahora tenía un lugar y una familia a la que no abandonaría.
El castaño también abandono el lugar en sumo silencio, inmiscuido en sus pensamientos, tenía que llegar a una solución y rápido, o sabía que podía perder y esta vez ya sería definitivo.
Onodera se encontraba deambulando por unos de los pasillos de la casa del escritor, cuando alguien lo tomo fuertemente del brazo y lo entró a una habitación, Ijuuin le arrincono contra una muralla, mientras le dedicaba miradas lascivas.
–Así que el correcto heredero Onodera ahora es un prostituto – Le tomo fuertemente la cara con una mano, haciendo que un Ritsu presa del pánico tuviera que mirarlo – No me hagas reír, si tú nunca serviste para el sexo, eras un frígido niñito consentido – En ese momento un par de lágrimas se le escaparon - ¿Al menos ahora aprendiste a chuparla?
Fue en ese momento cuando Kyō lo tomo con fuerza, le dio un par de besos en el cuello y lo comenzó a desvestir. Ritsu no reaccionaba mientras su ex novio le dedicaba solo insultos y le hablaba del pasado, el solo lloraba en silencio recordando la última vez que se habían visto. Fue cuando Ijuuin ya lo tenía agachado y lo obligaría a realizarle sexo oral una vez más, cuando Takano irrumpió en el lugar, apartando de inmediato a Ritsu del monstruo de su ex novio.
A continuación, ambos hombres se enfrascaron en una fuerte discusión, la cual llegado un momento pasó a los golpes. Sin que pasara mucho llegaron los novios en compañía de Nowaki y Hiroki, estos últimos lograron separar a los hombres magullados.
Usami al enterarse de lo que había intentado hacer con Ritsu lo corrió de su casa de inmediato, diciéndole además que sus libros desde ese momento dejaban su editorial. Ijuuin se fue molesto asegurando venganza, pero nadie le tomo importancia en ese momento.
Masamune se agacho a ver a Onodera que no paraba de temblar, fue en ese momento cuando el de ojos verdes se aferró a su cuerpo y entre susurros le rogo que lo sacara de ese lugar. Takano un tanto aturdido por la situación lo tomo en sus brazos para llevárselo a su casa, no podía dar crédito a lo que veía, se le partía el corazón ver a Ritsu tan frágil, pero en su pecho había ira, ese hombre no sólo había dañado a Onodera, sino también era el verdadero culpable de la muerte de su esposa.
Cuando llegaron recostó a Ritsu en su cama, sonrió al recordar que hasta hace poco era una escena habitual. Lo arropo bien y fue por un té para ambos, poco a poco Ritsu se fue calmando y le dedico una pequeña sonrisa de agradecimiento a Masamune.
–Takano-san, necesito contarle a alguien lo que me pasó. Te lo ruego, escúchame eres el único que puede hacerlo, ¡ya no aguanto este infierno! – Decía Ritsu mientras, se ponía a llorar nuevamente con fuerza.
–No necesitas hacerlo – respondió Takano, quien, sin pensarlo, se le acercó para acunarlo en sus brazos y calmarlo con un suave masaje en la espalda.
–Necesito que alguien sepa que fue lo que en realidad paso . . .
Espero les haya gustado este capítulo
Ideas de lo que pasara?
Que les pareció la llegada de Ijuuin?
Venganza?
Como siempre espero sus comentarios, favoritos y alertas.
Un abrazo!
