Disclaimer: Nada me pertenece más que los errores en la traducción ;) Klaine pertenece a la mente creativa de Ryan Murphy y la historia es de legallyblained.
¡Disfruten la lectura!
"¿Papá, por qué no puedo ir contigo a casa de Kurt?" preguntó Zach mientras iban de camino a casa de Quinn.
"Porque es Viernes, siempre vas a casa de mamá los Viernes. Te extraña".
"Lo sé, pero me gusta cuando vamos con Kurt".
Blaine sonrió, apretando su moño y corriendo ansiosamente una mano por su cabello.
"Sé que te gusta, pero Kurt y yo vamos a ir a cenar".
"¿Cómo una cita?"
Blaine quería patearse. Se supone que iba a hacer esto correctamente, sentar a Zach y decirle cuando estuvieran seguros de todo, pero no quería mentirle ahora.
"Bueno, um… tal vez. ¿Está bien eso?"
"Uh-huh", murmuró, hurgando dentro de su mochila. "Creo que olvidé mi cepillo de dientes".
Blaine alzó las cejas. Eso fue sencillo. Decidió no cuestionarlo, sabiendo que debería aprovechar al máximo la indiferencia de Zach. Era poco probable que alguien lo tomara tan bien.
"Apuesto a que tu mamá tiene uno que puedas usar".
Quinn estaba esperando afuera cuando llegaron. Blaine salió del auto para decir 'hola' y darle un abrazo, pero cuando Quinn lo miró de abajo para arriba se arrepintió.
"Hola, chicos. Te ves… muy guapo, Blaine. ¿Tienes planes?"
"Oh, no diría-"
"Tiene una cita con Kurt. Le tomo mucho estar listo".
Blaine se sonrojó. Ambos evitaron mirarse al mismo tiempo con una risa incómoda.
"Claro que sí". Quinn miró a Blaine. "Valió la pena. Espero que todo salga bien".
"Quinn, lo lamento, quería decírtelo adecuadamente-"
"No. Está bien. En serio te ves bien, Blaine. Kurt es un chico suertudo".
"Deberías conocerlo. Apropiadamente, digo, no solo por accidente. Realmente creo que se llevarían bien; él es un diseñador de interiores, así que podrían hablar de casas-"
"Cariño, estás balbuceando. No necesitas citarme con tu novio para jugar".
"No es mi-" Quinn cruzó sus brazos y lo miró con una ceja alzada. "Bien. Pero juro que es una cosa reciente. Lo íbamos a mantener en secreto, pero Zach me preguntó, y simplemente no pude-"
"Blaine, no creo haberte visto así de nervioso antes".
"¿Qué? No. No es nada, es solo una cena. ¿Está Kitty?"
"Tiene práctica con las Cheerio hasta las 8. Esa entrenadora está realmente loca. Creo que después irá directo a una fiesta".
"¿La dejaste ir a una fiesta?"
"Tiene diecisiete. Los chicos de diecisiete van a fiestas".
"No cuando han cometido vandalismo".
"¿Qué?"
"¿No te dijo? Es por eso que la mande contigo la semana pasada; no podía lidiar con ella después de lo que le hizo a la tienda".
"¿Qué fue lo que hizo?"
"Papá", Zach le dio un codazo a Blaine, deseoso de detenerlos antes de que comenzaran a discutir, "Vas a llegar tarde. Deberías irte".
"Zach-"
"Tiene razón, Blaine. Podemos discutir esto mañana. Sólo olvídalo, ten una tarde fantástica. Estoy segura de que la fase de rebeldía de Kitty seguirá viva y pateando en la mañana".
"Pero si está-"
"Papá, Kurt se irá sin ti".
"Deberías escucharlo. Probablemente él es la única persona estable en esta familia. Ve".
Blaine se rindió. Quinn le dio un beso en la mejilla y Zach lo abrazó y lo despidió con entusiasmo. Respiró profundo y se puso en camino, inseguro de si lo que estaba en su estómago eran mariposas o rocas.
…
La puerta de Kurt estaba abierta antes de que pudiera tocar, y los labios de Kurt encontraron los suyos antes de que pudiera siquiera verlo.
"Hola".
"Yo- hola. Wow. Kurt, te ves-"
Kurt se encogió de hombros.
"Oh, fue lo primero que encontré. Aunque tú tampoco te quedas atrás. ¿Vamos?"
Blaine sonrió en respuesta y le ofreció su brazo, pero en lugar de tomarlo Kurt se rió y alcanzó su mano, intercalando sus dedos.
"¿Demasiado?"
Blaine se estaba sonrojando, así que Kurt besó su mejilla mientras se dirigían al auto.
"Para nada. Es sólo que no quiero que se arrugue mi chaqueta". Blaine se rió, y apretó la mano de Kurt. "Y preferiría sostener tu mano en lugar de tu manga".
Blaine sonrió y se detuvo para poder besar de nuevo a Kurt.
"Estoy muy contento de que estemos haciendo esto, Kurt".
Era turno de Kurt para sonrojarse.
"Yo igual".
Blaine deseaba que el cálido hormigueo que recorría a través de su piel pudiera dominar la sensación de pesadez en su estómago. No podía preocuparse por Kitty ahora. Esta noche era sobre él y Kurt.
…
Considerando que ninguno de los dos había estado bebiendo ("Bueno, tu vas a conducir y yo no puedo ser el único con una copa de vino en la mano o se convertirán en diez") los dos se sentían bastante mareados. Podría haber sido el ambiente sensual del restaurante, o de tantos giros que daban mientras bailaban, aunque la causa más probable era el hecho de que ahora había un limitado suministro de sangre corriendo hacia sus cerebros. Entraron tropezando al apartamento de Kurt, Blaine agarrando la cintura de Kurt para que se quedara tan cerca como fuera posible, sus brazos colgando sobre los hombros de Blaine, jugando con su pelo para poder oír los gruñidos que podía sacar de él. Kurt se estremeció cuando sintió que algo vibraba sobre su muslo.
"Mierda", jadeó, "¿qué fue eso? ¿Estás bien?"
"'stoy bien, solo es mi teléfono. Ignóralo"
Kurt sonrió y lo besó de nuevo, jugueteando con su boca abierta y acercándolo más mientras los guiaba a la sala de estar.
"Solo déjame-" Kurt retorció su brazo fuera de su chaqueta, aún medio atorado en ella cuando cayeron sobre el sofá, riendo. "Lo lamento. ¿Estás bien?"
Blaine asintió, besando intensamente a Kurt.
"Kurt, yo-"
"Está noche fue increíble, Blaine".
"Lo fue. Eres tan, yo sólo-"
La sonrisa de Kurt se amplió y lo besó de nuevo.
"Gracias. Sabes, podemos solo," otro beso, más largo, más profundo, "llevar esto," y otro, "más lentamente, si así lo prefieres. No me importa".
Incluso cuando estaba diciendo esto, estaba aflojando su corbata. Blaine se armó de valor.
"T-te deseo, Kurt. En serio".
"Lo sé. Y yo también te deseo," lo besó una vez más, aún sin aliento, "pero no tenemos que hacerlo, me refiero, si no estás listo-"
Miró a Kurt a los ojos, tan comprensivo, como si pudiera ver los pensamientos de Blaine, como si supiera exactamente qué estaba mal y decidiera no decirlo, tan asustado de avergonzarlo o de involuntariamente rechazarlo, Blaine se sentía completamente expuesto. Estaba tan vulnerable que tenía ganas de llorar. No podía simplemente parar. No quería parar. Tenía treinta y ocho. Sólo porque la idea de todo lo que Santana le había dicho lo hiciera sentirse tan nervioso que podría vomitar, no significaba que no pudiera hacerlo si lo intentaba lo suficiente.
"Está bien. Estoy- estoy bien".
Besó de nuevo a Kurt, sacando lo que quedaba de su chaqueta y acariciando su brazo – Dios, ese era un lindo brazo – se hincó, y pasó su pierna sobre Kurt para así estar sentado en su regazo. Kurt dejó escapar un chillido de sorpresa y tomó las caderas de Blaine para estabilizarlo.
"Blaine, ¿estás seguro que-?"
Blaine movió sus caderas hacia abajo para que el único argumento que pudiera formar Kurt fuera un gemido. Estaba logrando su cometido, pero todo su cuerpo se sentía tenso e incómodo. Se sostuvo de los hombros de Kurt y no pudo evitar que sus caderas se empujaran de nuevo hacia adelante, los dos chillando al mismo tiempo. Ambos jadearon por la fricción, y justo cuando sintió que Kurt abría la boca para él de nuevo, hubo otra vibración en su bolsillo.
"Lo siento, lo apagaré".
"Puedes contestar si quieres".
Sacó el teléfono y miró la pantalla.
"No, no, sól-"
Se congeló. Siete llamadas perdidas.
"¿Blaine? ¿Blaine, qué sucede? ¿Quién es?"
Blaine contestó el teléfono.
"¿Kitty? ¿Estás bien?"
Había una voz masculina del otro lado de la línea.
"¿Señor Anderson? ¿Es usted?"
"Sí, soy el papá de Kitty", Blaine se removió para sentarse a un lado de Kurt. Kurt tomó su mano y pasó su pulgar por sobre sus nudillos. "¿Quién eres? ¿Dónde está Kitty?"
"Está- joder- no despierta. Ya llamé una ambulancia, pero, mierda, no sé qué hacer. ¿Podría venir? Estamos en una fiesta- es en- ¿qué calle es esta? Escucha pendejo, si no me dices en qué calle estamos, te voy a arrancar el bazo", hubo una pausa, y Blaine se sentó al borde del sofá, aferrándose a la mano de Kurt como si fuera su única fuente de fortaleza. "Calle Bridge. Estamos en la calle Bridge, número treinta y algo".
Se escuchaba un tanto amortiguado, pero aún así podía oír al chico decir el nombre de Kitty una y otra vez, rogándole que despertara.
"Sí, por supuesto, estoy en camino. Llámame si pasa algo".
Colgó y se puso de pie, dejando ir la mano de Kurt.
"¿Blaine? ¿Qué sucedió?"
"No lo sé, es Kitty, está inconsciente. Mierda. Tengo que irme".
"No, Blaine, no puedes manejar así. Yo te llevo".
"No, Kurt. No. No debería estar aquí. Dios, si no hubiera venido, si no hubiera… joder…"
"Blaine, esto no es tu culpa. Vamos, dime a dónde ir y-"
"No, Kurt, detente. Deja de presionarme. Esta es mi familia y mi hija y soy yo quien tiene que hacerse cargo de ella. Esto es- es demasiado, de acuerdo, muy rápido y no puedo hacerlo. No puedo hacer esto, no puedo estar aquí cuando ella está allá afuera, no puedo, Kurt, simplemente-"
Kurt tomó de nuevo su mano y Blaine lo jaló, lanzando sus manos alrededor de su cintura y enterrando su cara en su hombro. Kurt envolvió sus brazos alrededor de él, resguardándolo, dándole toda la protección que podía.
"Está bien, Blaine".
"Si ella no está bien- yo- nunca me voy a perdonar-"
"Lo estará. Y tú estarás ahí. Todo va a estar bien. Vámonos".
…
Todo el camino, Blaine usó una mano para sostener su teléfono y la otra para aferrarse a la pierna de Kurt. Finalmente llegaron a la calle correcta, y estaba claro que casa querían gracias a la ambulancia.
"Oh, mierda. Mierda, Kurt, es para ella".
"Eso es bueno, Blaine. Se encargaran de ella".
Blaine asintió silenciosamente mientras Kurt se detenía. Casi se estrangulo con el cinturón de seguridad al momento de saltar fuera del auto al momento que una camilla era sacada de la casa, y corrió hacia ella. Kitty estaba inconsciente y pálida, casi gris. Había círculos negros debajo de sus ojos. Blaine tomó su mano y caminó a su lado mientras la llevaban a la ambulancia.
"¿Kitty? Kitty, cariño, soy yo. Estoy aquí. Papá está aquí, ¿de acuerdo?"
Kitty se removió por un segundo. Todo el mundo, incluyendo a los paramédicos, dejaron de hacer lo que estaban haciendo.
"¿Papá?"
Su voz era débil y poco clara. Blaine apretó su mano, deseado que se quedara despierta.
"Sí, cariño, es papá. Estoy aquí. ¿Puedes verme?"
"Gritando. Deberías estar gritando. Mal".
"¿Qué?"
"No me grites".
"Linda, no estoy gritando. Te vamos a llevar al hospital".
"No te importa. Me odias".
"Nunca podría-"
"No tiene caso. No puede oírlo". Blaine notó al chico que estaba de pie al otro lado, sosteniendo la otra mano de Kitty. Reconoció la chamarra, pero el mohicano era definitivamente una sorpresa. Hizo un tímido asentimiento de cabeza. "Hola".
"¿Tú fuiste el que me llamó?" el chico asintió. "Gracias. No puedo agradecerte lo suficiente". Blaine miró abajo a Kitty de nuevo y colocó una mano sobre su mejilla. "Te amo, ¿de acuerdo, Kitty cat? Te amo más que a nada". Kitty parpadeó un par de veces, pero no lo suficiente para enfocarse en él. Asintió como si hubiera entendido a medias, para después perderse en el inconsciente de nuevo.
El chico intentó forzar una sonrisa, pero cayó plana. Blaine entendía. Los dos siguieron mirando la cara de Kitty, una vez más inanimada. Llegaron a la ambulancia, y Kitty fue puesta sobre otra camilla y empujada dentro. Blaine se giró para ver a Kurt parado a un lado de su auto, dándole la misma sonrisa que el chico le había dado. Kurt caminó hacia Blaine para darle un apretón a su codo, sabiendo que Blaine podría no querer hacer nada más enfrente de tantas personas, pero Blaine no dudo antes de inclinarse directo a sus brazos. Estaba asustado de tantas cosas, pero estar vulnerable no era una de ellas en estos momentos.
"¿Te alcanzo en el hospital?" Kurt sintió como Blaine asentía contra su pecho. "Bueno. Va a estar bien. Ve con ella. Eso es lo único que puedes hacer".
Blaine asintió nuevamente y se alejó, dejando que su frente se presionara contra la de Kurt por un segundo y sosteniendo sus caderas un poco más, dejando escapar una respiración entrecortada.
"Gracias", susurró, antes de voltearse a ver al chico que tenía sus manos en sus bolsillos, viendo de la ambulancia a Blaine y Kurt y de vuelta.
"Señor Anderson, está bien si- ¿puedo ir con usted? ¿Por favor? Estoy- estoy asustado".
Blaine se detuvo por un segundo, preocupado de que nunca había conocido a este chico antes, pero sabía que no había sido por él… Asintió y lo dejó entrar primero. Miró a Kurt una vez más antes de entrar en la ambulancia, las puertas cerrándose detrás de él y el motor encendiéndose.
Él y el chico se sentaron uno al lado del otro y los dos se estiraron para tomar la mano de Kitty. El chico ganó, pero se dio cuenta de la decepción de Blaine y trató de ofrecer la mano de Kitty. Blaine sacudió la cabeza.
El chico probablemente había salvado su vida. Podía sostener su mano.
"Gracias", dijo, mirando abajo tímidamente, "soy Noah, por cieto. Noah Puckerman",
Blaine asintió. No podía hacer presentaciones en este momento, no con una sirena sonando y una mujer revisando el pulso y las vías respiratorias de su hija, y girándola hacia su costado para que no se ahogara con su propio vómito. Estuvieron en silencio el resto del viaje.
Cuando llegaron al hospital, los apresuraron a entrar y les pidieron esperaran fuera del cuarto mientras vaciaban el estómago de Kitty. Los dos estremecieron ante la idea, ambos queriendo estar ahí para asegurarse de que ella estaría bien, pero confiaban en los doctores – tenían pocas opciones. Blaine consiguió café para ambos mientras esperaban, y se mantuvieron en silencio al beberlo, sus espaldas dolían por las incómodas sillas de plástico. Blaine llamó a Quinn, y dijo que llegaría ahí tan pronto como le fuera posible.
Después de un rato les permitieron entrar a la habitación de Kitty. Aún estaba inconsciente, pero estable, de acuerdo con el doctor. Los dos entraron cautelosamente y tomaron asiento en cada lado de la cama donde Kitty estaba durmiendo, aún pálida, aún luciendo tan pequeña. Cada uno tomo una mano de Kitty.
"Y bien. Noah".
El chico asintió.
"¿Eres el novio de Kitty?"
Frunciendo el ceño, contestó.
"Eso intento. Ella no me deja".
Blaine contuvo una sonrisa. Un montón de cosas caían en su lugar.
"Bueno, si esto no te hace ganar unos cuantos bonos extras, no sé que lo hará".
"Mmm. Sólo quiero que esté bien. Intenté que dejara de beber, pero estaba tan- no sé. Enojada. Triste. No sabía qué hacer. Sólo supuse que lo querría allí".
Blaine miró al chico, sorprendido.
"¿En serio?"
Los ojos de Noah no se separaron del rostro de Kitty.
"Sí. Me mataría por decir esto, pero está realmente desgarrada por todo lo que sucede entre ustedes dos. No le gusta estar en casa de su mamá. No se siente realmente como un hogar".
"Oh. ¿Ella te dijo todo esto?"
"No tenía que. Sabe, Señor Anderson-"
"Blaine. Blaine está bien".
"Blaine… Su hija se burla un montón de mí. Siempre me está diciendo estúpido, o riéndose de mí por mi cabello, o molestándome porque soy mayor que ella y no sé lo qué es un Gangnam Style, pero no me importa. Tengo que escuchar las cosas que no dice".
Blaine se estiró por sobre la cama para tocar el brazo de Noah. Era dolorosamente incómodo, pero era mejor que nada.
"¿A qué te refieres?"
"Como esas veces en las que sólo recarga su cabeza sobre mi brazo, o cuando sostiene mi mano, o me sonríe de esa manera, como si acabara de decir la cosa más tonta que jamás hubiera escuchado (Blaine lo sabía todo muy bien) – lo hace porque le gusto. Porque es feliz. Es lo que hace con usted". Noah seguía mirándola, sus ojos brillando con lágrimas. "Sé que parece como si estuviera apartándolo, pero yo pienso… pienso que teme que vaya a funcionar".
Blaine tragó y parpadeó rápidamente. Se dio cuenta que estaba temblando. No tenía frío, pero de alguna manera este chico que acababa de conocer parecía entender todo mejor que él, y eso le provocaba escalofríos.
"Pero… pero yo nunca podría…"
"Sé eso. Sí yo puedo verlo, cualquier idiota puede. Ella solo se siente culpable".
"¿Culpable? ¿Por qué? ¿Por la tienda?" Talló una mano por sobre sus ojos. "Aún no entiendo lo que dijo antes de que la metieran a la ambulancia. Nunca le grité".
"Tal vez ese es el problema".
"¿Qué?"
"Hable con ella. Probablemente sea mejor que lo deje".
Se puso de pie y estiró sus brazos por encima de su cabeza.
"No tienes que-"
Noah sonrió.
"Está bien. No quiero interferir entre usted y su ex".
"Inteligente".
"Sí, bueno".
"No, enserio, Noah. No eres un idiota".
"Dígale eso a ella cuando despierte". Extendió su mano. "Mucho gusto en conocerlo, Señor Anderson. Y puede llamarme Puck".
Blaine sacudió su mano y asintió antes de caminar con él a la puerta. Cuando llegaron al pasillo, encontraron a Kurt sentado ahí afuera. Se estaba quedando dormido, pero se enderezó tan pronto como vio a Blaine.
"¿Cómo está? ¿Está todo bien?"
Blaine le sonrió a Puck
"Lo estará. Este es Noah, el… amigo de Kitty, creo".
"Hola, uh, soy Kurt. El-"
"¿Amigo de Blaine? Uh-huh", Puck sonrió. "Captado. Los dejaré a ustedes dos amigos regresar a lo que queda de su velada".
Kurt y Blaine se sonrojaron. Puck sonrió y le dio a Blaine una palmada en el hombro, sorprendiéndolo, mirando una vez más en dirección a la cama de Kitty antes de retirarse.
"Así que, ¿Kitty está bien? ¿Qué fue?"
"El alcohol. Vaciaron su estómago. Va a necesitar un par de días para recuperarse, pero está bien".
"¿Y qué hay de ti?"
Blaine bajo la mirado y tomo una respiración profunda. Cuando levanto la mirada había lágrimas en sus ojos. Sacudió su cabeza. Kurt enredó sus brazos alrededor de él, y lo besó en la sien mientras Blaine enterraba su rostro en su bufanda.
"Creí-"
Kurt asintió y lo hizo callar.
"Lo sé. Está a salvo ahora, Blaine. Va a estar bien. Te lo prometo"
Blaine alzó su cabeza para mirar a Kurt.
"Kurt, yo no- si no hubieras-"
"Detente. Esto hace que estemos a mano". Blaine se rió débilmente. "Me quedaré tanto como quieras. Lo que tú quieras, ¿de acuerdo?"
Blaine asintió, su respiración atorada en su garganta, y recargando su frente contra la de Kurt. Permanecieron de esa manera un momento más, descaradamente íntimo y tranquilo, y Blaine estaba a punto de inclinarse para besarlo cuando hubo un carraspeo detrás de él. Kurt se tensó, y Blaine se giró para encontrar a una Quinn con un adormilado Zach sosteniendo su mano y apoyándose en su brazo, restregando su cara en su codo. El brazo de Blaine automáticamente se puso delante de Kurt, solo en caso de que Quinn atacara. Quinn lo miró con incredulidad.
"Tengo otras cosa por las que estar molesta en este momento, Blaine".
Dejo salir un suspiro de alivio y ocupó su manga para limpiar una lágrima de su mejilla.
"Cierto. Kitty está bien. Sólo bebió demasiado, y vaciaron su estómago, pero va a estar bien".
"Dices eso como si no fuera nada".
"Bueno, pudo haber sido peor".
"Mmm. Tu cita fue interrumpida, entonces".
"Um. Sí".
Kurt se quedó inmóvil, inseguro de si tenía que sonreír, o tomar su mano, o salir huyendo. Quinn hizo un honesto intento de sonrisa. Era mucho más de que podían haber esperado.
"Está bien. No te voy a morder. Es un placer conocerte apropiadamente. Con menos gritos".
"Igualmente", murmuró Kurt, y Blaine tuvo que detenerse de sonreír. Nunca antes había visto a Kurt tímido. Era adorable. "Hola, Zach".
"Hola", balbuceó Zach, aún tratando de sacar el sueño de sus ojos. "¿Kitty está viva?"
"Sí, va a estar bien, amigo. ¿Tú estás bien?"
"Estoy cansado. ¿Puedo regresar a la cama?"
Quinn miró a través de la ventada del cuarto de Kitty.
"Supongo- supongo que su ella está bien, puedo llevarte de regreso a casa. Vamos-"
"Quinn, espera-"
Quinn miró a Blaine. Quería ofrecerse para llevar a Zach a casa para que así se ella se pudiera quedar con Kitty, pero siendo honestos él tampoco quería dejar el hospital. Su boca estaba abierta, tratando de responder, cuando sintió la mano de Kurt en su codo.
"Yo podría cuidarlo. Si los dos se quieren quedar".
Quinn miró a Zach, cuyos ojos se estaban cerrando a pesar de que estaba de pie, y de regreso a Kitty, sola en esa fría cama de hospital.
"¿Harías eso?"
"Seguro. Deberían estar con ella. Zach estará bien conmigo y Mai, ¿cierto?"
Zach parpadeó de nuevo intentando despertar y asintió vagamente en dirección a Kurt.
"Bueno…" Quinn se detuvo, sintiendo como si debiera encontrar una razón para decir no, pero en serio se quería quedar. Y Kurt ya lo había cuidado antes. "Ok. Por favor. Eso sería asombroso. Zach, ¿te importaría dormir en casa de Kurt esta noche, para que así nos podamos quedar con tu hermana?"
Zach asintió.
"Dormir".
Los tres adultos le sonrieron, y Kurt puso una mano sobre su hombro.
"Bien. Necesito recoger a Mai de todas maneras. Uno de ustedes puede venir por él mañana, cuando les sea más fácil".
Quinn y Kurt se miraron fijamente por un momento, y ella no sonrió, pero de cierta manera estaba él estaba conforme. Lo que fuera que significara esta expresión, al menos era genuina.
"Gracias, Kurt. En serio".
Kurt sonrió y asintió como respuesta, para entonces girarse hacia Blaine. Quinn trató de no hacer una mueca y caminó dentro de la habitación de Kitty, sentándose cerca de la cama. Blaine suspiró agradecido y besó a Kurt en la mejilla, entrelazando sus dedos y apretando con fuerza.
"Kurt, no sé qué decir".
Kurt sonrió.
"Creo que un 'buenas noche, Zach' estará bien por el momento".
Blaine sonrió y se puso de rodillas en frente de Zach.
"Tu hermana va a estar bien, ¿ok? ¿Debería darle un abrazo de tu parte?"
Zach asintió, parpadeando lentamente.
"Sí, por favor".
"Bien", Blaine lo abrazó, "te amo. Te veré en la mañana".
Zach se colgó de él por un segundo antes de mirar a Kurt, quien le ofreció una sonrisa tranquilizadora, la cual debió hacer funcionado. Sonrió y se volteó hacia la puerta por la que había entrado.
"Si es más sencillo, ¿podría ir a dejarlo a tu casa mañana? Llámame y hazme saber, ¿de acuerdo?" Blaine asintió y lo abrazó de nuevo.
"Muchísimas gracias, Kurt".
Kurt escuchó un suspiró ahogado sobre su hombro.
"Oye. Detente. Está bien, ¿recuerdas?"
Blaine apretó la mandíbula y asintió.
"¿Mañana?"
Kurt asintió de vuelta.
"Mañana".
Kurt y Zach salieron y Blaine caminó de regreso a la habitación de Kitty, sentándose a un lado de Quinn.
"Grcias".
"¿Por qué?" preguntó Quinn ausente, más ocupada mirando al cuerpo inmóvil de su hija.
"Por ser amable. Con Kurt".
"Oh. Sí, bueno. Hay otras cosas por las que preocuparse".
"Claro".
"Pero eso no significa que pueda perder el control ahora. Así que deberías estar agradecido de todos modos".
Blaine se rió.
"Ok. Estoy orgulloso de ti, Quinn. Y en serio lo aprecio".
Quinn respiró hondo e infló sus mejillas mientras se inclinaba hacia Blaine, recargando su cabeza sobre su hombro. Blaine besó su cabeza.
"Mierda, estaba tan asustada, B". Blaine la miró por un momento, sus ojos muy abiertos. "¿Qué?"
"Ah, nada, es solo que- no me habías dicho así desde… ya sabes".
"Cierto. Lo lamento".
"No, no te disculpes. Es lindo. Como que lo extrañaba".
"Te extraño".
"Quinn-"
"No, no es- sé que eres gay. Pensándolo ahora, explica el porqué siempre te vestías mejor que yo. Es solo que- es difícil. Un día éramos una familia, y ahora somos esto. Solía contarte todo y ahora… todo es diferente".
"No tiene que serlo. No en realidad. Quiero decir, técnicamente yo siempre fui-"
"No arruines el momento, Blaine. ¿Podemos dejar las cosas en que te extraño y que tú estás loco por tu nuevo novio?"
Estaba harto de jugar eso de 'Kurt no es mi novio'. Era lindo cuando alguien lo decía, especialmente si Quinn estaba, en cierta manera, de acuerdo con ello. A pesar de todo, aún quería su aprobación.
Estuvieron sentados tranquilamente por unos segundo, disfrutando del silencio y el continuo pitido de los aparatos, el pitido que indicaba que Kitty estaba estable.
Una mujer vestida de blanco entró y les sonrió cuando los vio.
"¿Señor y señora Anderson?"
"No, en realidad-" comenzó Quinn, pero Blaine puso una mano sobre las suyas.
"Somos los padres de Kitty. ¿Está todo bien?"
"Bueno, nada ha cambiado desde hace diez minutos. Sólo vine a decirles que si prefieren ir a casa y descansar un poco. Ella no despertará hasta mañana".
Blaine miró a Quinn.
"¿Qué piensas?"
"Estoy bastante cansada. ¿Está segura que no despertará sola?"
La doctora asintió.
"Los llamaremos si algo sucede".
Ambos se levantaron y se estiraron, acercándose a Kitty para darle un beso en la frente y apretujar sus manos antes de salir al estacionamiento. Blaine se dio cuenta de que Quinn estaba temblando y le ofreció su chaqueta.
"Cristo. Realmente debería haber sabido que no eres hetero. Eres muy cortés".
"¿Debería ser más grosero?"
"Creo que 'prefiero los penes' es lo suficientemente grosero". Blaine se rió. "¿Dónde te estacionaste?"
"Mierda. Llegué en la ambulancia. Mi auto está en casa de Kurt".
"No te preocupes; yo te llevo. ¿O podrías pasar la noche en mi casa si es más sencillo? Quiero decir, los dos vamos a regresar al hospital en la mañana".
"No me gustaría entrometerme-"
"No lo estás- a menos que prefieras no-"
"Joder. Me quedaré contigo solo para hacernos callar a ambos".
"Trato"
…
Blaine no se había dado cuenta de que nunca había estado en casa de Quinn hasta que estaba dentro de la casa. Cuán ridículo era haber estado casado con alguien, verla todos los días desde que iban en la universidad, y ahora ni siquiera saber cómo era su cocina. Que, como era de esperarse, lucía solitaria.
"Quinn, esto es- es hermoso".
"Hice lo que pude".
"Bueno, pues funcionó. Buen trabajo".
"Gracias".
Quinn abrió la puerta del refrigerador y sacó una botella de vino.
"Oh, no, gracias".
"No recuerdo haberte ofrecido. Pero ahí hay otra botella por si gustas. Puedo conseguirte un popote".
"No sé si debería-"
"Blaine, este ha sido uno de los peores días que he tenido. Voy a beber un poco. Si quieres que beba sola, está bien. Solo un poco grosero". Mientras Quinn destapaba la botella, Blaine agarró la otra. Quinn tomó dos vasos de la alacena. "Justo como en los viejos tiempos", dijo con una sonrisa.
…
"Woah, Woah, ¿estás saliendo con alguien? ¿Por qué no me dijiste?"
"Porque yo no tengo años de supresión para compensar. Todavía es muy pronto".
"¿Y es doctor?"
"Uh-huh. Deberías haber visto la cara de mi mamá cuando le dije".
"Supongo que no le dijiste lo del baile".
Quinn negó rápidamente con la cabeza, haciendo que se balanceara un poco hacia su costado. Estaban sentados con las piernas cruzadas, cada uno en un extremo del sofá, bebiendo de sus vasos como si fuera ilegal. Era como si estuvieran en la universidad de nuevo. Quinn se rió.
"Joder, no. Tengo en exclusiva las bromas del marido gay. No voy a poder con las del novio gay. Y es asiático, algo con lo cual mi papá no va a estar muy feliz, aún así es un paso delante respecto al chico gay que me dejo embarazada en la universidad. Pero créeme, en definitiva es hetero".
"No es por ser grosero, pero no eres exactamente conocida por tu radar gay".
Quinn lo pateó en el estómago y Blaine se echó a reír.
"Muy gracioso. Bueno, al menos todo el baile vale la pena. A mí me parece muy hetero, si entiendo a lo que me refiero".
Blaine se enderezó.
"Oh. Así que lo han-"
Quinn asintió, una sonrisa maliciosa se extendía por su rostro.
"Síp. Un montón. Simplemente es- wow. No te lo tomes personal; sé que tenías tus razones, él es realmente- es asombroso. Es divertido lo diferente que es cuando la persona en verdad está atraída por ti".
"Wow. Lamento haberte decepcionado por tanto tiempo. Sabes, Quinn, no fue porque – eres atractiva, ¿ok? Eres hermosa".
"Mmmhmm".
"No, hablo en serio".
Quinn le sonrió.
"Gracias. Y en ocasiones no eras tan-malo en la cama".
Hubo una pausa malintencionada. Quinn tomó un sorbo de su vaso, sonriendo a Blaine.
"Cielos, ¿acaso no estamos llenos de elogios esta noche?" Blaine vació lo que quedaba de su bebida y se levantó, tambaleándose por un segundo. "Creo que probablemente es hora de ir a la cama. Puede que tengamos que levantarnos temprano mañana".
"Ah, mierda, sí. Bien", Quinn puso su vaso sobre la mesa y tomó la mano de Blaine. "La habitación de reserva está por acá".
Blaine comenzó a tener flashbacks de todo lo que había sucedido en el día mientras Quinn lo guiaba escaleras arriba. Recordó la sonrisa de Kurt cuando hablaban, la respiración de Kurt en su oreja cuando bailaron, los gemidos de Kurt cuando Blaine se restregó con insistencia sobre su regazo, y el sentimiento de terror al ver esa mirada comprensiva en los ojos de Kurt, y el alivió que sintió cuando la encontró de nuevo en el hospital.
Recordó la cara de Kitty, quieta y pálida, y el 'no te importa' y 'me odias', y a Puck diciendo que Kitty se sentía culpable por algo.
Recordó a Santana hablando de lubricante, y el 'no dolerá tanto', y como se había estado forzando así mismo, hondeándose inconscientemente sobre Kurt mientras Kitty estaba inconsciente, casi muriendo, y todo había sido tan aterrador… Pero aquí estaba Quinn.
Quinn cuya risa conocía mejor que la de nadie, Quinn la persona a la que le podía decir cualquier cosa, la madre de sus hijos, uno de los cuales estaba tumbada en una cama de hospital porque era tan miserable con la idea de perderlo que casi se provoca un como de tanto beber.
Si nunca hubiera salido del closet, si nunca hubiera roto a su familia, tal vez ella no estaría en el hospital.
"Quinn-"
"Es este. La cama es individual, pero tu novio no está aquí, así que-"
Fue interrumpida cuando Blaine puso una mano sobre su espalda, la acercó y la besó.
Tun,tun,tun,tuuunn… xD Un Blaine confundido no es bueno para esta sociedad ;P Ah, y Airam Anemix tenías razón, el chico misterioso era Puck :D ¿Quién más se imaginaba que era Puck?
Espero les haya gustado el capítulo. Nos leemos luego. ¡Gracias por leer! xox
