Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen a mi si no a Masami Kurumada, esto es sin ningún fin de lucro!

Capitulo 10:"De vacations"

Y ahí estaba .Ese viejito de cabellos rubios en su departamento, abriendo su refrigerador en busca de un refresco. En la puerta del congelador, una foto vieja de su amigo Isaac y maestro Camus reposaba de cuando eran tan solo un niño, en una navidad años atrás. Sonrió nostálgico y sacó el refresco para abrir aquel sobre de la mesa que le había mandado su amigo Shun desde la mansión, a unas cuantas horas cerca de él. Y mientras esperaba a su amada esposa que había salido por unas compras, abría con sumo cuidado el sobre, que contenía una amarillenta y malgastada foto.

En ella se apreciaban a sus cuatro compañeros de bronce en una playa. Y entonces volvió a sus recuerdos.

Esa si que no se la esperaban. Ver a Ikki como lo revolcaban las olas y le bajaban hasta el traje de baño les había robado más de una sonora carcajada a ese cuarteto de caballeros postrados en la arena. Y ahí estaban por idea de de Seiya en día libre, con algunos bocadillos al frente del mar de una playa turística, percibiendo el delicioso calor sobre su piel y olor a brisa.

Sobre un mantelito, Seiya y compañía disfrutaban de aquellas musas que pasaban con algunos atuendos sugerentes y ellos también lo hacían, dejando a la vista algunos"salvavidas" integrados a su estomago debido a su falta de entrenamiento en su nueva vida. Shun bebía un coco tendido en la arena y contadas veces sacaba su cámara fotográfica para capturar el panorama; aunque Hyoga con lentes de sol bebía mejor el jugo de una piña y que decir de Seiya que era enterrado en la arena por Shiryu. Así el quinteto disfrutaba de aquella mañana entre arena, sol y palmeras.

—Amigos, no hay nada como unas merecidas vacaciones después de trabajar tanto—retomo la conversación Seiya ya con medio cuerpo bajo la arena.

El trío que le acompañaba le sonrió. —Ni que trabajaras tanto Sei, si Shun te ayuda más de lo que debería, con eso que no se te dan los números—comento bromista el cisne ganando la mirada de reproche del mismo.

—No, Seiya se merece su crédito por si mismo, es bueno en su trabajo—replico amable Shun y volvió su mirada hacia su hermano que regresaba hacia ellos con una cara de molestia del agua y revisándose la bermuda que usaba de traje de baño.

— ¿Qué paso Ikki, que ya te aburrió andar de pez y ahora quieres volver a ser pollo? Y es que no todos los días se ve a un ave nadando, eh—bromeo simpático Hyoga ganado algunas risas de sus compañeros.

—Cierra el pico pato—bufo fastidiado el fénix y volvió a revisarse mientras Shun le extendía una toalla para que se secara:

— ¿Te paso algo, Ikki?

—No lo se, estaba nadando y de repente sentí ardor en mi pierna.

El menor dejo su coco a un lado y se allego a su mayor, expectante—Déjame ver Ikki, quizá fuiste atacado por una medusa, aunque no es típica de estas aguas.

— ¿Una medusa?—pregunto curioso Shiryu, mirando la pierna de Ikki.

—Si—contesto afable Andrómeda. — ¿No las conoces, Shiryu?

Fue entonces que el cisne retomo la palabra—No es tu culpa Shun que Shiryu solo conozca a Argol. —rió divertido y explico—Las medusas o aguamalas son unos animalitos marinos translucidos que tienen una especie de tentaculitos que te queman la piel si los rozas, aunque se que para detener su herida tienes que echar...—alzo sus cejas sugerente—"orina" en el área afectada.

El fénix frunció su ceño y amenazo con su dedo—¡Ni creas pato estúpido que me vas a tomar de sanitario para depositar tus "agüitas" en mi!

—Sera mejor que vaya al medico de aquí cerca, ya vuelvo—indico Ikki señalando una clínica que se encontraba a escasos metros de donde explayaban los cinco santos.

— ¿Quieres que te acompañe?—señalo preocupado el santo de las cadenas, aunque el mayor le negó con un ademan mientras avanzaba hacia la clínica.

—Tranquilo Shun, veras que no tiene nada, quizá solo se irrito la piel—puntualizo optimista la cara del Pegaso, a quien Shiryu le ponía unos lentes de sol a su cuerpo totalmente enterrado en la arena.

—En lo que regresa Ikki...—objeto desfachatado Hyoga, tomando la carta de bebidas y alimentos que les habían proporcionado las personas que les atendían— vamos a pedirnos algo para comer, como unos camaroncillos a la "mar" y otra piña colada .¿Ustedes quieren algo?—pregunto el rubio a los bronceados, quienes le negaron.

Pronto se acerco una jovencita rubia y le pidió sus alimentos, aunque siempre con ese dejo de coquetería de ambos, cosa que no paso desapercibida por sus demás compañeros:

— ¡Otra rubia, tenia que ser!—indico picaron el castaño del grupo, ganado la risa nerviosa y sonrojo del cisne.

—No deja ninguna para nosotros—bromeo alegre Shiryu mientras buscaba una soda en la nevera.

—Si les estoy haciendo un favor, no puedo permitir que le sean infiel a Shunrei, Saory y... June—contraataco divertido el santo de los hielos, observando el bochorno que había causado el último nombre en su compañero Shun.

—No creo que Eris piense lo mismo, ya le preguntare, lo juro—replico audaz Seiya, aunque apresuro a callarse al observar a la jovencita rubia acercarse con los camarones y piña de Hyoga.

Ya no hare nada...—murmuro el siberiano alzando sus manos en señal de paz.

Inmediatamente y como niño regañado, el cisne se torno frio con la damita, pues sabia que el castaño cumplía sus promesas. Al ver su platillo, se le antojo delicioso y sin mayor reparo, se metió de un bocado algunos camarones. Al cabo de unos segundos tras ingerir los camarones, el santo se comenzó a tornar de un color extraño:

— ¿Qué le pasa a tu cara, Hyoga?—pregunto extrañado Shun mirándole como animalito raro.

—Creo que tanto camarón le hizo mimetizarse con ellos, esta más rojo que un tomate—indico Shiryu preocupado aproximándose a su compañero, quien veía intrigado a sus dos compañeros.

—Es la furia de Eris cayendo sobre ti por infiel—desdeño simpático Seiya observando a su amigo.

—No se siento mucha comezón y me esta costado respirar—agrego el rubio sobándose el cuello—creo que iré a la clínica también.

—Creo que te intoxicaste, te acompañamos a la clínica—sugirieron preocupados Shun y Shiryu y sin más, se levantaron de la arena, dejando al enterrado Seiya.

— ¡Oigan muchachos, no me dejen aquí!—gritaba Seiya moviéndose con dificultad para brotar de la arena y alcanzar a sus amigos que ya andaban pasos adelante. Y aunque el santo intento moverse ante el incesante Sol y espesa arena, decidió mejor esperarlos en su intento fallido de liberarse:

— ¡Nomas no se tarden, eh!—grito el castaño como si pudieran escucharle sus amigos.

Y los minutos pasaron con el sol moviéndose en el horizonte y tornando el día naranja, quizá un par de horas con algunas gaviotas picoteando el rostro del Pegaso creyendo que era comida, con algunas olas que a veces llegaban hasta él y lo ahogaban momentáneamente, pero eso si, jamás perdiendo esos lentes de sol que dejaban huella de su presencia.

De repente esa sensación de estar enterrado ya no le gustaba a Seiya.

Mientras tanto en el interior de la clínica, Hyoga salía con un suero de la clínica e Ikki ahora tenia un parche en su pierna izquierda.

— ¡Por Athena!, quien iba a saber que eres alérgico a la salsita de esos camarones—objeto desfachatado el dragón afuera de la clínica.

—Mas bien Seiya tenia razón, era la maldición de Eris cayendo sobre mi—rió sonoro el rubio.

—Hablando de Seiya...—pregunto intrigado el de ojos esmeraldas— ¿Dónde esta él?

— ¿Qué no venia atrás de nosotros?—respondió Hyoga extrañado.

— ¡Demonios!,—se golpeo la frente el dragón—aun debe seguir enterrado en la arena, ¡vamos por él!

Al borde de la deshidratación, con los ojos irritados por la sal que había dejado en ellos las olas que se colaban, Seiya ya comenzaba a delirar ante la espera.

— ¡Seiya!—grito Shun con ansiedad allegándose a él y quitándole los lentes, dejando expuesto su desahuciado semblante.

—Muchachos, que bueno que ya llegaron—agrego en un estado "alegre-desesperado" el santo del Pegaso, siendo desenterrado por Shiryu y Shun.—Por un momento creí que me habían olvidado.

—No Sei, como crees—respondió con un dejo de ironía Hyoga—solo estábamos probando tus habilidades con el dios Apolo y Poseidón.

El Pegaso sonrió al estar totalmente liberado de la arena y se intento levantar con todo el cansancio detrás, mas al dar unos cuantos pasos, se dejo caer sobre la arena, inconsciente.

— ¡Seiya!—de inmediato Shun le ayudo a levantarse de la arena ante la risa cínica de Ikki.

—Chicos, ayúdenme a llevarlo a la clínica, parece que le dio insolación. —indico Andromeda, pasando un brazo del castaño por su cuello al igual que Hyoga, quien al cargarlo, exclamó:

— ¡Caray, Sei!, colabora un poco—exclamo haciendo fuerza para jalarlo—Tendremos que bajarle de ahora en adelante a las comiditas de media tarde.

Detrás de ellos, Ikki y Shiryu les seguían con la sombra del horizonte:

Vaya, el saldo fue tres en el hospital ,uno por intoxicación, otro por insolación y el tercero por una quemadura, definitivamente salir con ustedes no es buena idea.

Continuara...

Mis lindos lectores debo agradecerles su paciencia conmigo, de verdad que uno quisiera regalarles miles de ideas locas día tras día; y hay veces en que no surgen, el animo no cede o quizá ocupaciones que lo no permiten, por ello espero compensarles en cada capitulo la espera entre uno y otro.

Y mientras veo, Monsters inc y me curo mi juanete, les mando miles de besitos a mis nuevos y "viejos autores" que siguen aquí, deberás que están siempre que escribo en la cabeza de esta autora.(SAKURAKLI,ALISHALUZ,PEGASO SEIYA Y MARY MARTIN MILES DE GRACIAS)