Capítulo 10:Truenos y lágrimas.
Deyanira se encontraba con Ixión, el centauro con el que mejor se llevaba, y el que le había estado ayudando a sobrellevar lo de Adonis, sin saberlo él, claro. Una relación entre un centauro y una humana era una cosa impensable para muchos, pero cosas más raras se habían visto.
Ixión le dijo que su padre había conocido a Hércules, y que habían sido muy buenos amigos en Tebas. Le entregó algo envuelto. -¿Qué es?.- Preguntó Deyanira.
-Es una capa. Es un regalo de mi padre para el tuyo. Pero tiene que ser una sorpresa. Dáselo, y una vez puesta, no antes, dile que es un regalo de los centauros. ¿Lo harás por mi?.-
La hija de Hércules sonrió a su amigo centauro.-Pues claro que lo haré, será una sorpresa. Hasta que no tenga puesta la capa no le diré nada.-
En el tártaro:
Hécate y Yafar estaban poniendo al corriente a Cronos de todos los acontecimientos que habían tenido lugar desde que éste había sido encerrado.
-Así que Poseidón se quedó con una criatura marina llamada Anfictitre, y Zeus...¡Nada más y nada menos que con su hermana Hera! Y Hades... contarme que ha sido de ese bastardo.- Dijo el dios antiguo.
-La historia de Hades es la más interesante.- Sonrió la diosa de la hechicería y las almas errantes. Y le conto a Cronos todo, desde que había sido relegado al Inframundo, como intentó conquistar el Olimpo con ayuda de otros titanes, y como se enamoró como un estúpido de una mortal llamada Perséfone.
-¡Los dioses y los humanos mezclados!¡Que asco!.- Exclamó Cronos con mirada de repugnancia.- Tengo algo pensado para esos tres necios que les va a encantar.- Dijo Cronos riéndose.
-Primero hay que pensar como sacarte de aqui. Yo también tengo una venganza que quiero llevar a cabo a cambio de ayudar a liberarte.- Dijo Yafar.
-Todo a su tiempo.- Dijo el antiguo dios.-Para sacarme de aqui necesitamos un gran poder, un exceso de energía muy fuerte.-
Hécate habló:-Yafar y yo estamos trabajando en eso. Te liberaremos, pero es importante que estés al corriente de todo. No saldrás con todo el poder que tenías, saldrás de aqui algo debilitado.-
-Lo sé, tendre que reponerme y buscar a mis antiguos aliados. Esto no va a ser fácil, porque los dioses ahora son más, pero acabaré con todos, y les daré donde más les duele.- Dijo el antiguo dios con una sonrisa de maldad.
En Atenas:
Deyanira estaba esperando a su padre. Había ido al teatro con su madre, a ver una representación en su honor. No paraba de dar vueltas, tenía muchas ganas de darle a su padre el regalo de su amigo. Hyllos la observaba.-¿Que te ocurre? Te noto nerviosa.-
-Nada, tengo que ver a papá, eso es todo.- Respondió la hija de Hércules. Hyllos miraba a su hermana melliza. Había algo que no le contaba.
Finalmente se abrió la puerta, y apareció Hércules con Megara. Sus hijos fueron a saludarles, y tras contarles como había ido la representación, Deyanira fue a su habitación, trayendo consigo la capa envuelta que le había entregado Ixión para su padre.
-¡Ten papa, esto es para ti!.- Dijo la hija de Hércules. El héroe cogió la capa, era de color roja, en vez de azul como el solía llevar. -¿Y este regalo?.- Preguntó el semidios.
-Es preciosa.- Dijo Meg.
-¡Pontela a ver como te queda!.- Dijo Deyanira, mirando con sus ojos violetas a su padre.
El semidiós se puso la capa, y se dirigió a un espejo para mirarse, cuando notó como le comenzaba a quemar todo el cuerpo. Un dolor indescriptible se apoderó de él.
El héroe cayó al suelo, y Meg y sus hijos se acercaron preocupados a él.-¡Herc!¡Herc!¿Qué te ocurre?.- Los ojos violetas de Megara miraban con terror a su marido. Jamás lo había visto así, en la cara del héroe se reflejaba un dolor inimaginable.
-¿De donde has sacado esa capa?.- Preguntó Hyllos preocupado a su hermana melliza.
-Esa capa me la dió Ixión, me dijo que era un regalo para papá de parte de los centauros, de parte de su antiguo amigo Nesso.-
Los ojos de Hércules y Megara se abrieron al oir ese nombre. Meg se acercó a quitarle la capa a Herc, pero este se apartó. -¡No la toques!.- Gritó Herc como pudo. -¡Veneno de centauro!.-
-¡No pienso dejar que mueras!.- Gritó Meg, pero Herc consiguió quitarse la capa y tirarla, ante la atónita mirada de sus hijos, que no entendían nada de lo que estaba sucediendo.
Meg se arrodilló junto a su marido.-¡Herc! Te pondrás bien, ya lo verás.-
El semidiós no dejaba de retorcerse de dolor.- Ya es... tarde. Os quiero.- Dijo Herc, antes de cerrar sus ojos mortales para siempre.
-¡Papá!.- Gritaron al unísono los mellizos, acercándo se a él. Los ojos de Deyanira se llenaron de lágrimas. -¡Papá no!-
-Dioses...¡Lo he matado!- Gritó Deyanira antes de salir corriendo. Nadie la detuvo.
Macaria se encontraba en el palacio de Hypnos y Thánatos cuando un temblor recorrió todo. Macaria iba a caer al suelo, cuando su padrino la agarró. 5 minutos que se hicieron eternos fue lo que duró el temblor. Macaria se apartó lentamente del dios. Y un leve rubor adornó sus mejillas. Jamás nadie la había abrazado así.Hypnos interrumpió el momento. -Eso sonaba como...-
-El grito desgarrador de un dios.- Terminó Thánatos.
Mientras tanto en el muelle del Inframundo Perséfone lidiaba con algo para lo que nadie la había preparado. Tenía el alma de Hércules frente a ella, recién traída por Caronte. Seph apenas parpadeaba. Había sentido el temblor que había recorrido el Inframundo entero, y ahora sabía porque había tenido lugar aquel fenómeno... Seguramente sería la reacción de Zeus ante la muerte de su hijo.
No le dio tiempo de pensar ni de reaccionar, un rayo apareció a su lado, materializándose Zeus a su lado.-¡Hijo mio!.- Dijo Zeus cogiendo con sus manos el alma de su hijo.
Perséfone observaba toda la escena sin atreverse a hacer ni a decir nada. Pena y Pánico, que se encontraban en el muelle con ella, viéndo lo que podía venir, se pusieron detras de ella, agarrándo se a su vestido.
Dos grandes lagrimones se formaron en los ojos del dios supremo.-¡Que haces mirando como un pasmarote!¡Llama a Hades!- Gritó Zeus a Perséfone. La diosa llamó a su marido con su pulsera, aunque sabía que se encontraba de ronda en el tártaro, y tardaría en llegar.
-¡Tarda demasiado!.- Gritó el rey de los dioses lleno de rabia.
-Se encuentra en el tártaro,por eso tarda más.- Respondió la reina del Inframundo.
Hades se materializó rápidamente en el muelle, pensando que Seph podía encontrarse en apuros, y nada más lejos de la realidad, porque cuando llegó allí, se encontró a Zeus zarandeandola y exigiendole ver a Hades.
Ahora os hareis una idea de porque la hija de Hércules se llama Deyanira... En la mitología se supone que Deyanira era una esposa de Hércules, que cegada por los celos, acepto darle una capa a Hércules, pensando que así sólo tendría ojos para ella, pensando que llevaba un filtro de amor. En realidad fue engañada por el centauro Nesso, que le dio la capa con veneno.
Si os acordais en la película de Disney, Nesso es el centauro azul que está dando problemas a Megara. En mi fic su hijo, como venganza hacia Hércules por haber matado a su padre, se hace amigo de Deyanira para que le entregue la capa a su padre. Los que sepáis el mito os podeís hacer una idea de por donde van a pegar los tiros.
Por otro lado agradecer a todos los que habeis comentado este fic: Gnomina, Paula de Vera,Patzylin Donno, Eli Gam, y el misterioso guest. Da mucho ánimo para continuar escribiendo, y porsupuesto gracias a todos los que lo leeis desde la sombra :)
Prometo actualizar pronto!
