DISCLAIMER: InuYasha y Co. son propiedad de Rumiko Takahashi. La siguiente narración es creación propia y está hecha sin fines de lucro, con el propósito de entretener a los lectores.
SUMMARY: [Serie de Viñetas] Tras la derrota de Naraku, todo es diferente. Las cosas cambiaron, pero la vida que tenemos es muy distinta a la que imaginé. Sin embargo, debemos seguir apoyándonos, porque eso es lo que nos hace estar tan unidos. Porque eso es lo que querría la señorita Kagome.
Hook us up
El bullicio de niños jugando llega desde lejos, la luz del día intenta atravesar mis párpados y logra despertarme. Me doy vuelta y abrazo por la cintura a Sango, que sigue dormida de espaldas a mí. Sonrío, pegando su cuerpo aún desnudo al mío. La escucho balbucear algo mientras se acomoda entre mis brazos.
Con cuidado, tomo un mechón de pelo que le cubre su cuello y parte de su hombro y lo quito, para besarle esa zona con cariño y luego acercarme a su oído.
— Buenos días, Sanguito.
— Mmm… buenos días, Miroku…
Voltea su rostro para mirarme y me regala una tímida sonrisa, que me llena de felicidad.
— X —
"Beginning"
Se acomoda nuevamente para quedar frente a mí, noto sus mejillas un poco sonrosadas pero aún así sus ojos están fijos en los míos. Vuelvo a acercar su cuerpo al mío, aprovechando de disfrutar el contacto directo de su piel. Ella sonríe antes de besarme, sus labios son suaves y deliciosos, podría saborearlos todo el día sin saciarme.
— ¿… Amor…?
— ¿Qué pasa? — Sigo entretenido besándola, ella trata de detenerme aunque ríe con cada caricia y beso, provocándome aún más.
— Amor, debo ir a preparar la comida…
La acorralo bajo mi peso y sujeto sus manos para disfrutar ahora de su cuello, que me regala un extasiante aroma.
— ¿Y si mejor tú eres mi comida…?
Se ríe otra vez y me permite besarla un poco más, pero luego insiste.
— No sé de dónde sacas energías, pero después de lo de anoche, yo tengo hambre.
Le dedico una pícara sonrisa para luego dejarla libre. Debo admitir que también tengo hambre y además, hay que recuperar energías para después. Se viste su yukata blanca y se dirige a la cocina.
Suspiro mientras recuerdo, entre sonrisas, la noche anterior: ha sido maravillosa. A diferencia de otras mujeres con las que había estado, el cuerpo de mi esposa es firme y ágil, producto del arduo entrenamiento, y eso la hace todavía más sexy. A veces me cuesta creer que no haya tenido otros pretendientes, aunque es mejor así, ya que tampoco me agrada la idea de que alguien más la corteje, o siquiera la mire con otros ojos.
Escucho a Sango hablar con alguien, lo que me extraña. También me coloco mi yukata y voy hasta la cocina, para encontrarme con ella y una agradable visita.
— Tendremos que ir luego a agradecerle a la anciana Kaede — ella le sonríe a InuYasha, que se encuentra apoyado junto a la entrada de la habitación y sostiene unos paquetes.
— Supongo que sí, dijo que necesitarían ayuda los primeros días — agrega él, luego me mira y sonríe —. Hola, Miroku.
— Hola InuYasha, ¿qué te trae por aquí? — Le pregunto, acercándome a él.
— Kaede me pidió que les trajera esto — me muestra los paquetes, unos tienen comida en el interior y otros, algunas hierbas —. Para ayudarlos mientras se acostumbran a su vida de casados.
— Gracias, luego de comer podríamos ir a visitarla — propongo, Sango asiente con una sonrisa.
— Claro, amor. InuYasha, ¿te quedas a comer? — Le dirige una cálida mirada, nuestro amigo parece dudar un segundo.
— Yo… no quiero molestarlos — casi lo susurra, mi esposa me sonríe y yo me acerco a él.
— No eres una molestia, nos encantaría que nos acompañaras.
Parece querer argumentar algo más, pero Sango lo observa de forma seria, él refunfuña por lo bajo y se cruza de brazos, sabiendo que no lo dejará decir que no.
— Está bien, pero sólo para comer — responde, mi mujer le dedica una alegre sonrisa y sigue preparando la comida.
Me retiro un momento para vestirme mis hábitos y vuelvo con ellos, me acerco a Sango y la abrazo, apoyando mi mentón en su hombro.
— Si quieres, puedes ir a cambiarte, yo veo la comida por mientras.
— De acuerdo — deposita un corto beso en mis labios y se encamina hacia nuestro cuarto. Miro a InuYasha y noto sus mejillas levemente sonrojadas por la escena; me río y niego con la cabeza, él se sonroja un poco más, pero frunce el ceño.
— ¿De qué te ríes? Es extraño que no te aproveches de ella ahora que están casados.
— Querido InuYasha, existen muchas formas de "aprovechar" el cuerpo de una mujer. Algún día lo comprenderás…
— Keh, veo que lo pervertido no se te quita.
Vuelvo a sonreír mientras revuelvo la olla, es bueno ver a InuYasha más animado. Pronto regresa Sango vestida con su habitual kimono rosa y la falda verde. Comemos en silencio al principio, al parecer todos teníamos hambre. InuYasha devora el estofado como si se fuera a acabar el mundo, intercambio una mirada inquieta con mi mujer ante esa actitud.
— ¿Has estado comiendo bien?
Él levanta la vista del plato y la clava en ella al escuchar su pregunta, pero no responde. Sango le sostiene la mirada, nos preocupa su bienestar. Deja el plato a un lado y se coloca de pie, evadiendo el tema.
— Gracias por la comida, creo que mejor me voy…
— Espera — ella lo detiene y se acerca —. No te vayas. Estamos preocupados por ti. Sólo queremos que estés bien.
— Sango tiene razón — también me acercó, decidido —. Sé que es difícil, pero no estás solo. Eres nuestro amigo y queremos ayudarte. No te hagas esto.
InuYasha nos mira con el semblante un tanto arisco, pero luego suelta un bufido, resignado.
— Estaré bien, sólo necesito tiempo y mi espacio.
— Eso lo sabemos, pero tampoco puedes aislarte para siempre. Seguimos aquí, ¿lo recuerdas? — Le digo, tratando de que entre en razón.
— No te quitaremos tu espacio ni te presionaremos, InuYasha — Sango le sonríe antes de continuar —. Pero deja de alejarte. ¿Que tal si todos los días vienes a comer con nosotros?
Lo piensa un momento, luego me mira buscando mi opinión, yo asiento con un gesto.
— Está bien, pero sólo porque su comida es mejor que la que encuentro en el bosque.
Luego de decir estas palabras, se va rápidamente. Es tan terco, pero por lo menos ya hemos avanzado un poco.
Palabras: 999 sin incluir disclaimer, notas ni título.
¡Hola! Pido mil disculpas, esto quería subirlo ayer peeeero mi macbook ha estado horriblemento lento y no podía ni escribir. Por eso la tardanza, pero en un rato subo otro, si alcanzo :3
Agradecimiento a todos los que leen, pero en especial a Mor y a Nuez, que fangirlean conmigo a través de sus maravillosos reviews :3
Espero que nos leamos pronto. ¡Besos!
Yumi~
