vengo con un lemon ¿de quien será..? adivinenlo ustedes .

Los gemidos entrecortados del pequeño rubio se hicieron presentes rápidamente en la gran recámara del azabache, quien lo recorría con lujuria y deseo contenidos, pues no deseaba asustar más al kitsune de lo que de por sí estaba, el pequeño temblaba como gelatina, posando ambas manos con fuerza en el níveo pecho del mayor, quien las apartó con suavidad, cosa que puso más nervioso a Naruto. Quien intensificó sus intentos por escapar del agarre del moreno sobre sus muñecas.

-¡Matte!-rogó conteniendo las lágrimas que amenazaban por invadir las sonrosadas mejillas, no podía con la agonía de volver a pasar por aquello, no lo había superado después de dos años, esas manos recorrer su piel sin el más mínimo pudor, esos labios invadirlo y mordisquearlo repugnantemente sin piedad alguna, los gemidos de lujuria salir frenéticamente de esas asquerosas y malolientes bocas, esas feroces y despiadadas arremetidas contra su frágil y tembloroso cuerpo, no soportaría pasar de nuevo por esa terrible experiencia, pero el moreno seguía aprisionándolo, mientras besaba suavemente sus labios canela, el rubio terminó gritando a pleno pulmón.

-¡¡MATTEEEEE!!-estalló llorando amargamente, cada vez sentía más temor, a pesar de que, en un momento, pareció haber obtenido confianza, pues las caricias del moreno lograban hacerlo sentir seguro, protegido, aun así el intenso miedo que ensombrecía su maltratado corazón no le permitía aceptarlo-Onegai…onegai…-lágrimas de dolor oscurecían las brillantes orbes cielo, tornándolos opacos, eso provocó un agudo pinchazo en el pecho de sasuke, le dolía, le dolía profundamente lo que ver llorar a su pequeño rebelde.

-Naru… no llores más-ordenó clavando sus afilados ojos en las orbes cielo, intimidando al menor, quien se hizo un ovillo completamente acobardado, pero había algo diferente en la voz de su amo, esa orden no sonaba tajante y amenazante como las demás, era suave y desesperada, pareciese que el mayor le estuviera rogando, su expresión cambio radicalmente al percibir dos finas y trasparentes lágrimas recorrer el rostro del mayor contra el suyo, mojando las mejillas del pequeño, el moreno, por primera vez en mucho tiempo, había aprendido a sentir.

-Sa-sasuke…-susurró el rubio, asombrado por ver tan vulnerable al mayor frente a él-omae…

-¿Sabes?...nunca pensé…que lloraría…por un mocoso pesado y cargante como tú…-susurraba contra los labios morenitos, aumentando el sonrojo del rubito, quien instintivamente acarició el cabello noche tiernamente, sin saber el por qué no le gustaba ver así al azabache, sentía una fuerte opresión en su pecho al igual que el uchiha, quien besaba con dulzura impropia de él las mejillas que yacían contra su rostro mojado.

-Sasuke-sama…-musitó el pequeño sin dejar de acariciar el sedoso cabello ébano-no llore...

-No me llames así…dobe-susurró el moreno escondido en la curva del pequeño cuello tostado-prefiero que me digas teme, no me agregues años

-Sasuke-teme…no llore-rectificó el menor, sintiendo su pequeño cuerpecito relajarse ante la repentina dulzura de sasuke, repentinamente para ambos, naruto sostuvo ambos lados del rostro de sasuke, besando con ternura ambas mejillas del mayor, bebiendo las gotitas saladas que resbalaban de esos profundos ojos tan profundos como un par de pozos sin fondo, el moreno acarició con suavidad los cabellos dorados de su kitsune, quien había dejado de temblar y llorar en ese breve periodo de tiempo, cosa que aprovechó el pelinegro para cargarlo con delicadeza y posicionarlo entre sus piernas, cara a cara, haciendo chocar ambos alientos, naruto se sonrojó notoriamente al sentir esa suave y caliente caricia en su cuello, provocándolo, el menor se aferraba a los blancos y fuertes hombros del moreno, los temblores acechaban de nuevo, solo que esa vez en ambos cuerpos, cosa que hizo al moreno abrazar el pequeño cuerpo con fuerza, fundiéndose en un solo cuerpo, haciendo rozar ambas intimidades con fuerza, provocando un suspiro del rubito y uno propio.

Sasuke se calentaba por segundos, su miembro semierecto comenzaba a despertar súbitamente, naruto no pudo reprimir un gemido de placer a sentir ese pedazo de carne imponente y encendida rozar descaradamente sus nalgas, naruto tiró hacia atrás la cabecita rubia, cosa que fue aprovechada por sasuke para morder vorazmente la clavícula, el rubio gimió fuertemente, tapándose la pequeña boca con las manos, sasuke las retiró suavemente pero con firmeza.

-No…quiero que gimas para mí…es una orden, dobe-al escuchar esas radicales palabras del mayor el rubito ardió de la excitación, la manera de exigirle del uchiha era demasiado incitante y sensual como para ignorarla, el moreno siguió frotándose contra el pequeño, quien obedeció sin reprimir los gemidos de inmenso placer que escapaban de sus sensuales labios entreabiertos de puro deseo, exploró cada centímetro de piel tostada desde el cuello hasta el pecho, repartiendo mordidas y lamidas, cada vez más lascivas a la vez que su excitación aumentaba, deleitándose con los angelicales gemidos del menor, el uchiha lo volteó debajo suyo, sin dejar de recorrer la suave y deliciosa piel con los finos labios, naruto trataba de resistirse a las caricias del moreno sobre su cuerpo, pero le era imposible negar que esas lascivas y lujuriosas caricias le enloquecían, eran tan salvajes, tan pasivas y excitantes al mismo tiempo, nunca había experimentado tanto placer como con ese engreído y posesivo azabache, miles de hombres lo habían tocado y probado antes que él, al igual que profanado cuantas veces quisieron, pero esa vez era distinta…no sentía el asco, la vergüenza, la humillación y el odio que sentía hacia aquellas personas.

No, todo lo contrario, sentía placer, deseo, protección y seguridad, por que siempre lo hicieron sentir débil, indefenso, solo, sin nadie en quien confiar ni apoyarse, sin alguien a quien amar y a la vez sentirse amado, por que así se sentía en ese instante, protegido y amado, el moreno no era como aquellos hombres que lo maltrataban y herían despiadadamente, era suave, tierno, delicado y paciente con él, cualquiera de aquellas personas lo daría un paliza brutal con solo un mal gesto de su parte, pues eso era a lo que estaba acostumbrado, a los golpes, gritos y demás, sin embargo había aguantado pacientemente sus pataletas e incluso tratado en ocasiones cariñosamente a pesar de su rebeldía y cabezonería, aunque dijese que le odiaba, en realidad era la única persona que conseguía llegar hasta su cerrado y sombrío corazón.

Sus pensamientos cesaron, transformándose en un fuerte grito de placer, su pequeño miembro yacía en la boca del azabache, siendo succionado con fuerza y rapidez, los músculos de la garganta del moreno apretaban ese peligrosamente erecto centro de placer, la lengua juguetona del mayor recorría ese par de hermosos y bien dotados testículos morenitos, mordisqueándolos como si se tratase de una golosina, mientras una mano pálida acariciaba los botoncitos chocolateados, pellizcándolos con fuerza pero sin excederse demasiado, el rubito gemía descontroladamente, complaciendo al moreno, quien se relamió sensualmente erizando el bello del pequeño, cada milímetro de piel tostada se estremecía a su contacto con la del uchiha, sintió una descarga eléctrica colisionar con su columna vertebral al notar como un dedo del azabache rozaba incitantemente su entrada, apretando la próstata, naruto mordió sus labios con fuerza controlando los gemidos que trataban de escapársele, sasuke lo notó y apretó con más fuerza empeñado en hacerle gritar, lo cual surgió efecto, pues el menor gritó sonoramente arqueándose con una flexibilidad asombrosa que encantó al azabache, quien introdujo dos dedeos en su intimidad, moviéndolos en una circular, mientras con una rodilla embestía el escroto, llevando a naruto a la locura.

-Supongo que ya tendrás claro…quien manda aquí… ¿no, dobe?-preguntó mientras mordía juguetonamente los labios del rubio, un tercer dedo se infiltró sin miramientos, esta vez fue el rubio quien le mordió fieramente ante la incomodidad producida por los tres invasores en su estrecho orificio trasero, las caderas del menos comenzaron a moverse al ritmo de los invasores, provocando que la excitación de ambos creciese ilimitadamente, llegando a dolerles, mientras los dedos del mayor hacían su trabajo de preparar al rubio, su mano derecha la empleaba en estimular al menor, acariciando desde el cuello hasta las ingles, dando pellizcos y ardientes caricias en su tremendamente hinchado miembro, oprimiendo la punta con fuerza, sasuke no podía más, necesitaba llenarlo al igual que el pequeño ser invadido, era la única forma de apaciguar su intenso deseo y la lujuria de la que se hallaban esclavizados, naruto se movía con fuerza y desesperación, denotando su impaciencia, el moreno tampoco resistía más la espera, así que retiró rápidamente pero con cuidado los tres dedos, reemplazándolos seguidamente por su palpitante y caliente erección,.

El rubio gritó con fuerza dolorido por el descomunal tamaño del miembro del moreno con respecto a su estrecha entrada, comenzó a moverse desesperado tratando de liberarse del agarre del mayor, quien lo besaba cariñosamente procurando relajarlo, naruto se calmó al sentir esto y acarició la fuerte y segura espalda, mordiendo los hombros fuertemente, el azabache torció una mueca de dolor, pero se aguantó pacientemente, el dolor que el pequeño debería estar sintiendo no era nada comparado con el que sentía el mismo, esperó controlando sus ganas de matarlo a estocadas a una señal del rubio, quien temblaba violentamente, enroscando las pequeñas piernas brillantes por el sudor al trasero del uchiha, una vez pasados tres minutos naruto dio una tímida embestida, acción que ocasionó un desenfrenado embiste del moreno, quien no podía reprimirse más, agarró firmemente ambas caderas morenas y comenzó a arremeter con fuerza contra el pequeño ojiazul, quien tan solo atinaba gritando placenteramente, lejos de sentir dolor por las potentes estocadas sin tregua del mayor, quien inundaba de besos el rostro y los labios del rubito.

Más gritos de placer salían de esa boquita embriagante que enloquecía tanto al moreno, quien lo bombeaba como si le fuese la vida en ello, naruto sentía que se ahogaba entre tanto placer recibido por su azabache, el ritmo se tornaba cada vez más desenfrenado y pasional, la inmensa cama en la que ambos cuerpos yacían quemándose entre sí rechinaba ante las fuertes embestidas propensas por sasuke, tanta era la potencia con la que arremetía contra el ojiazul que terminaron cayendo al suelo de cabeza, el rubio entre las piernas del moreno, sasuke alzó levemente a naruto, sentándolo sobre su miembro excitado y mojado por el presemen y el sudor, comenzó a danzar frenéticamente con el menor encima suyo, moviéndolo en círculos sobre su erección disminuida pero aun visiblemente empalmada, posicionaba al pequeño de pie para segundos después sentarlo sobre su invasor con fiereza, balanceándolo sobre su pelvis y de izquierda a derecha, naruto gritaba excitado ante tal salvaje acto carnal, jamás había disfrutado tanto de una posesión como esa vez, pasión, amor, placer y deseo en una misma persona, agarró el pequeño cuerpo lanzándolo salvajemente a la cama, esa mirada afilada y penetrante enloquecía y acobardaba al pequeño por igual.

El mayor se recostó de piernas abiertas de espalda a la pared, mientras hizo una señal al rubio de que gatease hacia él, quien obedientemente le hizo caso, en un rápido movimiento, agarró las piernas chocolate chocando ambos cuerpos en el acto, penetrando con furia al rubio, que gimió como nunca, casi se quedó afónico ante esa inesperada acción del azabache, demasiado placer para un cuerpo tan pequeño, el moreno sujetó los tobillos del ojiazul, dejando todo el campo visible de los atributos de naruto, comenzó a bombearlo con potencia, gimiendo del placer y tremendamente excitado, pues en esa posición peligrosamente erótica divisaba una impresionante y excitante visión de la entrada del menor siendo penetrada salvaje y lujuriosamente, vislumbrando en primer plano como se dilataba y contraía sobre su imponente “compañero de fatigas”, su vista se nublaba ante la expectante visión, haciendo crecer su erección súbitamente, naruto gimió roncamente al sentir su invasor crecer hasta el punto de desgarrar sus entrañas, pero no se quejaba, más bien disfrutaba, le gustaba sentirse oprimido por esa carne caliente y furiosa por obtener placer desmedido.

Siguieron así bastante tiempo, no podían cesar de gritar sus nombres, arribando a la cúspide del placer, el pequeño yacía de medio lado, con una rodilla del mayor hundiéndose sin llegar a dañarlo en sus testículos, mientras mordisqueaba el muslo tostado con hambre, naruto gritaba extasiado, pidiendo por más según su excitación iba en aumento, sasuke no aguantaba más, necesitaba liberarse de la dolorosa opresión en su entrepierna, pero no quería correrse antes que naruto por simple orgullo, así que masturbaba fuerte y sensualmente el necesitado miembro morenito, aumentando el ritmo de las embestidas al máximo de su capacidad, el rubio gritó agudamente, derramándose en el vientre del uchiha, mientras que el pelinegro, al sentir las paredes interiores del menor contraerse y apresar su miembro liberó su esencia, inundando el interior de su pequeño kitsune, quien suspiró en un aullido al sentir el liquido caliente y viscoso resbalar por sus ardientes nalgas, el moreno se derrumbó a un lado de la cama, atrayendo al pequeño hacia él, el rubio posicionó la cabecita en su pecho, dejándose vencer por el sueño que lo invadía por tal intenso movimiento.

espero les gustas el cap y si alguien quiere matarme que no sea muy malit onegai --U besotes y abrazos a tods por su santa pacienia y por sus reviews que me animan muchísimo a seguir