Seth salió corriendo en dirección a la casa de los Cullen, donde se encontró con Rosalie.
- Que haces aquí? Donde están los demás? – preguntó mirando por encima del hombro de Seth, esperando a ver a los demás detrás de él.
- Maria se marchó y Jacob la siguió. De repente aparecieron Edward, Carlisle y Bella, que también fueron corriendo tras ella. Bella se detuvo unos segundos pero cogió a Jasper y se marcharon. – Seth miró a Rosalie, y como ésta no dijo nada, continuó hablando – al parecer Maria no tiene intención de liberar a ninguna de las tres – dijo refiriéndose a Alice, Esme y Renesmee.
- Maldita hija de… sabía que era una trampa!
- No te dijeron nada antes de marcharse? Y como han llegado Carlisle y los demás tan pronto?
- Carlisle compró un avión privado. Como es que estás tu aquí?
- Jacob y yo vinimos corriendo. En cuanto llegamos vinimos a ésta casa y encontramos un rastro reciente de Jasper y de un vampiro desconocido. Jacob salió corriendo de repente. Se puso como loco. – dijo Seth. Cogió aire, sin dejar de mirar a Rosalie. – Por cierto, donde está el vampiro? – dijo refiriéndose a Alec.
- Emmet le está vigilando. A él y a Jane.
- Porque crees que no nos han atacado todavía? Con la de oportunidades que han tenido! Es todo muy extraño.
- Al parecer, Maria les amenazó con matarlos si usaban sus poderes contra nosotros.
- Pues vaya. Esa Maria tiene narices.
- Si. – dijo Rosalie, pensativa. – no se como habrá conseguido que esos dos le hagan caso. Creo que hay algo más que no alcanzamos a ver. Tenemos que averiguar el qué. Vamos chucho – dijo cogiendo a Seth de la mano – vamos a sonsacarle la información a esos dos. – Seth sonrió y ambos salieron corriendo en dirección a la pequeña cabaña de su amigo Edward.
- Soy yo! – dijo Rosalie, innecesariamente, al entrar en la cabaña. – vengo con el cachorro.
Ambos entraron en el salón de la casa, aun cogidos de la mano.
Emmet miró hacia ellos, primero a la cara y después a las manos. Seth se dio cuenta y soltó la mano de Rosalie al instante. Emmet sonrió y Rosalie se lanzó a su cuello, mientras Seth observaba a los jóvenes vampiros. Estaban sentados en el sofá que había frente a Emmet.
- Han dicho algo? – preguntó Rosalie, sentándose al lado de su chico.
- Nada. Esto no lleva a ninguna parte – dijo Emmet asqueado, levantándose del sofá y caminando por todo el salón, sin dejar de mirar a Jane y Alec. – Edward no debería de haberse marchado, ahora no podemos saber que es lo que están pensando.
Seth se acercó poco a poco a ellos y éstos pusieron cara de asco al sentir de más de cerca el olor a licántropo. Seth sonrió al darse cuenta y se acercó aun más a ellos.
- Que tal? – dijo Seth sentándose en el sofá, entre los dos, provocando que éstos se apartaran de él con rapidez. – vais a hablar o debo daros un fuerte abrazo? – dijo ahora riendo a carcajadas, viendo la expresión de los jóvenes vampiros.
- Todo esto es cosa de Aro – dijo Alec levantándose del sofá de un salto.
- Que?! – exclamaron Emmet, Rosalie y Seth, mirando primero a Alec y luego a Jane, que miraba al joven vampiro con odio.
- Que quiere exactamente ese mal nacido? – preguntó Rosalie.
- Quiere a Alice y a la pequeña. Sabe que si Alice ve a su chico en peligro aceptará unirse a nosotros.
- Por eso Maria quería a Jasper a su lado… - susurró Rosalie hablando para si misma.
- Vuelve a sentarte – dijo Emmet secamente, empujando a Alec al sofá.
Seth se levantó y se acercó a los Cullen.
- Que hacemos? Maria se ha ido y no sabemos donde están las chicas. – dijo Seth sin molestarse en hablar en voz baja.
- No lo se – dijeron Rosalie y Emmet al unísono y los tres miaron de nuevo a los jóvenes vampiros.
……………………………………………………………………………………………………
- Déjanos marchar. Ya no sirve que nos retengas por más tiempo. – dijo Alice, que estaba sentada en el frío suelo de una oscura habitación.
- Cállate. – dijo la voz de Weasley.
- Maria no va a volver. Lo he visto.
- He dicho que te calles.
- Se ha marchado con otro, y no piensa volver – dijo con un leve tono de amargura en la voz que todos percibieron al instante.
- Maria no se marcharía…
- Pues lo ha hecho, así que porque no nos dejas marchar? – dijo la voz musical procedente de Nessie.
- Si Alice dice que se ha marchado es que es cierto. Ella lo ve todo. – dijo Esme, rompiendo su silencio.
- En ese caso, no permaneceremos mucho más tiempo aquí. – dijo Weasley mirando por la ventana. – nos marchamos en media hora. Arreglaos un poco. Vamos a ver a alguien muy especial.
Alice, Esme y Renesmee se levantaron del suelo y se arreglaron un poco, ya que tenían las ropas sucias. En cuanto hubieron terminado y Renesmee hubo cogido su mochila, Weasley se acercó a ellas.
- Cogeos de la mano – dijo en tono imperativo el vampiro.
Alice cogió a Renesmee en brazos, y cogió a Esme de la mano. Weasley avanzó los dos pasos que lo separaban de las Cullen y puso una mano sobre el hombro de Alice y la otra sobre el hombro de Esme, y de repente la habitación comenzó a dar vueltas y aparecieron, en apenas unos segundos, en una gran habitación con el suelo y las paredes de piedra. Weasley soltó a Alice y Esme, y se alejó hacia una gran puerta, por la que salió, dejándolas solas.
Las tres se quedaron mirando y, en ese momento, Alice pareció perder el mundo de vista. Se quedó inmóvil con la mirada perdida. En unos segundos pareció volver.
- Como no he podido verlo antes? – dijo Alice, dejando a Renesmee en el suelo. – es todo cosa de Aro.
- En efecto queridas mías. – dijo una voz procedente de sus espaldas. Las tres se volvieron y vieron tres tronos, y en el del centro estaba sentado un vampiro, vestido todo de negro, y con la capa de igual color.
- Aro? – preguntó Esme, que había cogido a Nessie de la mano y la estaba protegiendo con el cuerpo.
- Bienvenidas a mi castillo. – dijo levantándose y abriendo los brazos.
- Que quieres? – dijo Alice entre dientes.
- Creí que tú lo sabrías más que nadie. Te quiero a ti. Y a tu preciosa sobrinita, claro, ya que tu hermano no se ha molestado en venir, tendré que quedarme con otra, aunque no por eso menos valioso.
- No somos trofeos. Somos personas. – dijo Nessie intentando salir del abrazo protector en el que estaba atrapada por parte de Esme.
- Claro que si, pequeña Renesmee. Me refería a que sería muy feliz si quisierais vivir con nosotros. Podríamos ayudarnos mutuamente. – dijo Aro dulcemente.
- No soy tonta. Te recuerdo. Querías matar a mi familia. – dijo la niña.
- Eso fue en el pasado, y fue por un error.
- Ya.
- Aro. No voy a quedarme contigo. Tenemos una familia, y no queremos abandonarla. Y con ello no quiero decir que, si no tuviera familia, me uniría a ti. No me gusta tu forma de vida.
- Querida Alice. – dijo mientras se acercaba a ella – te acabaría gustando, te lo aseguro.
- He dicho que no.
- Y tu que dices, pequeña?
- No.
- De acuerdo – dijo mirando a Esme – veo que tendré que buscar un aliciente que os haga pensar en ello – dijo cogiendo a Esme del brazo y tirando de ella hacia el centro de la sala. Sacó un pequeño objeto plateado del bolsillo.
- No! – gritó Alice al recordar el objeto. – no le hagas daño.
Un fuerte estruendo inundó la gran sala. La gran puerta se abrió y entró en ella una hermosa mujer de piel pálida, aunque podían distinguirse en ella rasgos latinos.
- Que haces tu aquí? – dijo Aro, irritado.
- He huido de los vampiros. Los perdí en España. – dijo la mujer, sonriente. – vaya, vaya, que tenemos aquí? – dijo mirando a las tres vampiresas, que la miraban con odio.
- Maria, no deberías estar aquí, estás poniendo en peligro todo el plan. – dijo Aron sin siquiera mirar a la interpelada a la cara.
- Tranquilo, Aro, cariño, todo está bien. Cumplí con mi parte del trato, ahora quiero que cumplas tú.
- De acuerdo. Ve a recepción, allí te darán lo que buscas.
- Genial – dijo Maria, saliendo del salón, con la mirada de odio de Alice clavada en su espalda.
- Vaya autocontrol – dijo Aro, mirando a Alice, mientras retenía con más fuerza a Esme – creí que ibas a lanzarte a su cuello.
- Y darte la oportunidad de dañar a mi madre? De eso nada. Suéltala.
- Alice, Alice. Te crees que he montado todo esto para dejarte marchar como si nada?
Alice miró a Aro con furia, intentando controlar las ganas que tenía de lanzarse sobre él, pero eso pondría en peligro a Esme. Cerró los ojos y se concentró para intentar ver algo, aunque fuera la más mínima esperanza de que alguien iba a aparecer y las iba a salvar.
Si queréis, aquí os dejo la lista del resto de mis historias, por si os apetece leeros alguna.
* Caprichos del destino. Ángel. ( Ángel y Spike y otros personaje inventados por mi.)
* Lucas Whitlock. Twiligth. ( Jasper, Maria, y otros personajes inventados por mi )
* Lucy Whitlock. Twiligth. ( Maria, y otros personajes inventados por mi )
* Clara Whitlock y Seth Clearwater.Twiligth. ( Seth, y otros personajes inventados por mi)
* Desaparecida. Twiligth. ( Renesmee, Maria, Jasper )
* Jackson Mason. Twiligth. ( Renesmee, Leah, y otros personajes inventados por mi)
* Norah Cullen Twiligth. ( Carlisle, Los Vulturis, y otros personajes inventados por mi. )
* Varias historias de un capítulo. Twiligth. ( Jacob, Leah, Sam, Bella, Jasper… )
