Dos países y un bebe

Capitulo diez

Juego de gemelas

Hola ¿como están? Espero que bien bueno aqui iniciare el capitulo diez espero les guste

Era difícil aceptar que una cosita tan linda era la representación de la poderosa región especial administrativa de Macau la vietnamita no pudo más que suspirar resignada. A esas alturas, ya no se las podría quitar de encima.

—Si es el—les miro analizándolas— no creo que sea buena idea que lo despierten de igual modo seguramente lo harán ,las cosas que necesitan aquí las dejo… y — sabia que debía retirarse sin mas pero creía que era necesario decírselos —recuerden, a pesar de su apariencia, sigue siendo Macau oyeron a China y a Portugal si algo le pasa, regresaremos a otra guerra —advirtió muy preocupada.

— Despreocúpate puedes confiar en nosotras no le pasara nada — Angola hizo un gesto de restar importancia, lapso en el que casi se le cae, asustándolo y despertándolo de golpe —ejem…a partir de ahora —rio nerviosa en lo que el castaño le miraba haciendo un mohín.

—Lo que esta descerebrada quiere decir es que podrás confiar en mi— le arrebato al bebe, pero sosteniéndolo de cabeza —¿ves? Todo en orden, jamás se me caerá no como a otra —miro despectivamente a su hermana, quien solo le gruño.

La joven vietnamita le miro rodando los ojos.—aja por cierto, sus pies están donde debería estar su cabeza, ¿sabes?

La angola se sonroja volviéndolo a sostener mejor —ya lo sabía solo te estaba probando aseguro, en lo que Mosambique aguantaba la risa.

La pobre Vietnam no podía más que compadecerse de la pobre criaturita. —Solo…llamen a China o a Portugal si tiene problemas —pidió o más bien suplico a los dioses que así sea, o de lo contrario además de la tercera guerra mundial, Shun era capaz de no dirigirles la palabra y aislarse de todo el mundo una vez que volviera a su edad real.

Una vez que las gemelitas quedaron solas con el niño, no sabían qué hacer en realidad. Ambas tenían, en cierta manera experiencia con niños aunque no sabían si servirían.

Y ahora —Angola o Victoria rompió el silencio.

—No se— coloco al peque en el sofá para así verlo entre las dos. El niño, quien ahora lucia de tres o cuatro años, le correspondió la mirada, ladeando su cabeza con duda. Esas "adultas" se parecían mucho a sus infantiles ojos.

Lo pensaron largo rato hasta que a ambas se le prendió el foco con la misma y mayor gran idea, quien era la mejor niñera para un niño: simple la televisión ¿Que podría salir mal con ver televisión?

40 minutos después

—YA TE DIJE QUE NO LOS POWERS RANGERS SON MEJORES QUE DORA LA EXPLORADORA — grito la mayor de las mellizas.

—ESTAS LOCA HABLAMOS DE SUJETOS EN CASCOS Y MAYAS VS UNA NIÑA Y UN MONO ES DECIR UN MONO —grito como si la respuesta fuese obvia.

Y mientras el ensayo de una tercera guerra mundial se seguía llevando a cabo en la sala, el niño simplemente les miraba con cierta curiosidad mientras comía unas galletas que, en el descuido de las gemelas, fue y encontró en la cocina. No entendía realmente la razón de su disputa, pero le resultaba en cierta manera "entretenida" aunque por alguna razon se asusto en especial cuando comenzaron a arrojarse cosas nada más porque si

Angola y Mosambique seguían en lo suyo, aumentando el volumen de sus gritos y comenzando a usar cada vez más fuerza al lanzarse proyectiles, sin embargo el infante ahora comenzaba a molestarse a el no le gustaba verlas pelear — basta — nadie lo escucho hizo un moin quería hacer algo más.

Y como si el destino lo escuchara, de la nada, en medio la nube de desastres que ese par levantaba, el control remoto salió volando para aterrizar justo en frente del nene, quien con un brillo especial en sus ojos la tomo en sus manitas.

Y solo después de que se apoderara de este y encendiera la tv fue cuando las mayores notaron que finalmente ninguna de las dos podía tener la razón, y es decir que el castaño en lugar de ver alguna de las cosas que recomendaron, sencillamente se puso a ver un clásico: Saint Seiya y por más que intentaban llamar su atención y quitarle el control, era prácticamente imposible por la concentración única que mostraba el rey de espadas de oriente ... Y es que esa hora diaria de anime, nadie, absolutamente nadie la interrumpiría.

Lo único que les quedo por hacer fue continuar su disputa afuera por ahora

Mas tarde

Las gemelas aun continuaban discutiendo, aunque ya ni sabían el porqué, pero el asunto era que seguían en lo suyo, en lo que el menor ya se había quedado dormido en el sofá, una vez que se aburrió de la televisión. —t-tienes aguante Silvia —-gruño la representacion de Angola algo cansada

— Lo mismo digo, pero — le miro desafiante a pesar del cansancio-esto termina aquí…-se preparo como quien dará su ataque final.

La representación de Angola solo sonrió confiada que podría hacer Mozambique que pudiera vencerla de igual modo —Dame tu mejor golpe!

—que conste que tu lo pediste…-le miro maliciosamente acercándose y justo en ese momento Brasil iba pasando por ahí harta de ver a sus hermanas pelear las noqueo a las dos poco despues llego a donde Macau quien parecio reconocerlo —ven Shun — lo tomo en brazos —cambio de planes, nos iremos de paseo—dijo llevándoselo a cuestas.

—¿Uh? ¿Paseo?— balbucea mientras es colocado en el hombro de la adulta y ve cómo se van alejando a toda prisa de el hotel de las mellizas

Mas tarde

La brasileña caminaba a velocidad . Seguramente sus hermanas querían acabar con ella apenas despertaran eran muy sobre protectoras con el — No tienes idea de la suerte que tienes los hermanos son una peste-se quejo esperando ser escuchada por el infante, quien solo arqueo una ceja.

—Hermano…-murmuro pensando, quizás en alguna parte de su mente recordando que entendía muy bien ese embargo, una idea surgió.

_Un segundo¡ Tu si tienes hermanos! —exclamo sosteniéndolo de cabeza mientras le miraba con diversión —¿que te parece si vamos a molestar a Hong Kong —-al ver el brillo en el niño, supo que acababa de encontrar un buen aliado. Con una sonrisa lo sentó sobre sus hombros para comenzar a correr—próxima parada embajada de Hong Kong y dicho esto, fueron a su destino

Embajada de Hong Kong en Estados unidos

El joven hongkones se encontraba leyendo un libro titulado "Cuando a las personas buenas le pasan cosas malas" muy tranquilamente hasta que un desagradable escalofrió lo recorrió completamente. De esos que sufría solo cuando su "querida familia" venía a visitarlo.

Trago grueso mientras corría a toda prisa a hacer sus maletas para ver si tenía al menos tantita suerte para escapar, pero al ver a su secretaria supo que no seria así.

— amm Hong kong— -comenzó su secretaria a informar en lo que hizo un gesto.

—Ya se ya se— murmuro con pesar mientras se dejaba caer— sea quien sea, déjalo ya pasar terminemos pronto con esto "por favor, que no sea la abuela China por favor, por Buda que no sea la abuela China pensó masajeándose la frente. Quien sea estaría bien, mientras no sea China

Hola hasta aquí lo dejare espero les haya gustado nos leemos pronto