Trixie ataca:
La noche se mostraba muy tranquila, perfecta para una buena noche de sueño. Había pasado tiempo y ahora Twillight ya era capaz de crear un aura relativamente aceptable hecha de su propio Ki; y para sorpresa de todos, también Rainbow Dash.
—Supongo que tendré que comprarle el barril — suspiró Twillight.
—Ni modo, una apuesta es una apuesta — le respondió Spike acomodándose para dormir. — Por cierto, ¿cuánto falta para la venta anual?
—Un poco menos de una semana — respondió la unicornio acomodándose en su cama tras apagar la luz. — En fin, tengo que estar delante de Pinkie Pie en la fila si quiero cumplir mi promesa con Rainbow Dash. Buenas noches Spike.
—Buenas noches Twillight.
Gohan y Videl también fueron a dormir luego de una larga jornada de trabajo y los duros entrenamientos con las pequeñas. La temporada de la sidra de manzana sería en cuatro días y había demasiado que hacer; la abuela Smith se encargaba de seleccionar las mejores manzanas junto con Applejack, mientras que Videl, Big Mac y Apple Bloom se encargaban de la cosecha. Era pesado, sí, pero no tanto a comparación de los otros años gracias a la ayuda de sus amigos.
Apple Bloom era la más cansada de todas, pues se negaba a bajar la intensidad del entrenamiento a pesar de las recomendaciones de sus maestros; las Crussaders se preocupaban mucho por su amiga, a pesar que esta les aseguraba que podía con todo. En fin, de momento no había pasado nada grave y podían seguir preparándose para aquella famosa venta.
Cuando Trixie llegó a Ponyville pudo percibir la tranquilidad con que vivían sus habitantes. Quería usar su nuevo poder, quería poner en su lugar a Sparkle de una vez y para siempre, ¿pero cómo? Había pasado tanto tiempo pensando en formas de atormentar a los habitantes de Ponyville que ahora no se le ocurría nada. Dio una vuelta por los alrededores cuidándose mucho de no entrar a al pueblo para no ser detectada por Sparkle, y cuando reaccionó estaba ante el bosque Everfree. Claro, ahí estaba la respuesta.
—Una osa mayor. Claro, la última vez la Gran y Poderosa Trixie fue humillada por una simple osa menor. Pero, ¿acaso Sparkle podrá contra una osa mayor? Justicia poética.
Entonces la temible unicornio juntó todo el poder que le dio Sombra y lanzó una poderosa sombra que se internó en lo profundo del bosque en busca de aquella criatura. La encontró en lo profundo de una cueva y antes que el animal pudiera reaccionar, lo envolvió con sus sombras.
—En verdad es enorme — dijo. — Pero la Gran y Poderosa Trixie tiene más poder que cualquiera.
La osa mayor rugió con todas sus fuerzas mientras la magia oscura de Trixie poco a poco la transformaba. Perdió toda su razón, únicamente la albergaba un deseo de destrucción sin límites. Tenía que destruir, destruir aquel poblado que se alzaba tras el bosque. La osa mayor rugió y cruzó a grandes zancadas el bosque Everfree. Guiada por la magia de Trixie, la osa mayor llegó hasta Ponyville y rugió una vez más con todas sus fuerzas despertando a todos en el lugar.
El caos se hizo presente con todos los ponis huyendo despavoridos de sus casas de aquel monstruo, que era al menos tres veces más grandes que su bebé. Twillight se asomó por su balcón y soltó un grito ahogado.
—Una osa mayor. No puede ser...
—¿Qué hacemos Twillight?
—Te juro Spike que no tengo la menor idea. Oh, Celestia, estamos condenados — comenzó la unicornio morada en uno de sus clásicos ataques de pánico. — Las osas mayores no sólo son enormes, también son muy rápidas para su tamaño. No sé qué hacer, no sé qué hacer — gritó ella comenzando a correr en círculos.
Spike, contagiado del pánico de su amiga, comenzó a correr en círculos también.
Nadie en todo Ponyville sabía cómo tratar una emergencia de aquellas, estaban demasiado aterrorizados.
Desde su cabaña, Fluttershy sólo observaba fijamente a la bestia sin decidirse, pero finalmente encontró valor para enfrentarse a la criatura usando su famosa Mirada. Esa era la única forma. Desgraciadamente el monstruo era demasiado violento y destrozaba todo a su paso, no había forma que pudiera acercarse y calmarla. Fluttershy estaba en dificultades, pero entonces Trixie se fijó en ella.
—Adelante — ordenó desde las sombras.
La osa mayor paró de repente y se quedó quieta. Creyéndolo su oportunidad, Fluttershy voló hasta la altura del rostro de la bestia y le lanzó su famosa Mirada para calmarla y obligarla a volver al bosque. Trixie se rio desde su escondite y su cuerno brilló a máxima potencia.
La osa mayor rugió enfurecida por el poder de Trixie y le lanzó un zarpazo mortal a Fluttershy. La pegaso se protegió como pudo, aun sabiendo que no sobreviviría de aquel golpe mortal; y debido a la velocidad de la criatura jamás podría esquivarlo. Estuvo esperando el golpe pero éste jamás llegó.
Cuando se descubrió los ojos descubrió que alguien detenía la zarpa de la bestia y ésta por más que tratara de aplastar al estorbo, no era rival para él.
—¡Es el Gran Saiyaman! — gritó Snips.
Todos comenzaron a gritar de gozo, el Gran Saiyaman, el nuevo gran héroe de Equestria estaba ahí para salvarlos a todos.
La osa mayor finalmente le lanzó otro zarpazo al Saiyaman con su zarpa libre, pero el guerrero lanzó un poderoso ataque de energía quemando la pata de la osa. La osa aulló del dolor levantando sus dos patas. Entonces el Gran Saiyaman se dirigió a toda velocidad contra el vientre de la osa e impactó con fuerza. La bestia soltó un gemido ahogado y se desplomó inconsciente sobre su espalda.
El Gran Saiyaman bajó del aire y al ver el público que tenía, comenzó con su rutia de siempre:
— No importa si son ladrones o secuestradores, desde algo muy grande a algo muy pequeño, yo jamás dejaré que el mal se salga con la suya. Soy el héroe que lucha por la justicia, soy el Gran... ¡SAIYAMAN!
Todos estallaron en vítores. Twillight, algo más calmada, bajó del balcón y se dirigió a la plaza donde se encontró con las demás.
—¿No creen que igual que Rainbow Dash, esto del héroe se le sube a la cabeza? — preguntó la unicornio.
—¡Oye! — se defendió la pegaso. — Al menos yo trato de conservar la dignidad, no como él que parece disfrutar de quedar en ridículo con sus poses.
—Báh, es de acostumbrarse — dijo Videl caminando hacia ellas. — Cree que es fabuloso, pero al menos no le hace daño a nadie.
—Pero sigue siendo un crimen contra la moda — se quejó Rarity. — Mañana mismo me dedicaré a hacerle un traje de héroe que al menos no se vea tan ridículo.
Videl se rio con ganas contagiando a todas. El Saiyaman por su parte estaba por volverse a su rincón en Sweet Apple Acres cuando un poderoso rayo lo golpeó. El guerrero cayó al suelo mientras la culpable caminaba tranquilamente sobre la osa mayor. Trixie finalmente se había revelado ante todas con un brillo maligno saliendo de su cuerno mientras sus ojos se tornaban verdes con rojo. Todos los presentes se estremecieron, pero más las seis portadoras de los Elementos de la Armonía, pues reconocieron los mismos ojos que el Rey Sombra.
El Gran Saiyaman se elevó de nuevo para estar a la altura de Trixie.
—¿Quién demonios eres tú? — preguntó.
—Yo soy la Gran y Poderosa Trixie, y he venido por encargo del Rey Sombra. Él desea ver tus habilidades; pero más importante, he venido también porque mi archienemiga está en esta villa. Twillight Sparkle, cuánto tiempo.
La aludida se colocó en posición defensiva.
—Trixie.
—La última vez fui humillada por ti, pero ésta vez he incrementado mis poderes de forma incomparable. Voy a hacerlos trizas a todos ustedes, dejándote a ti de último, pues quiero que sufras lo más posible por atreverte a humillarte.
—¿Humillarte? — se defendió Twillight. — Me limité a salvar a mis amigos y a la villa que me acogió.
Como toda respuesta la unicornio azul le lanzó un rayo de magia oscura, que Twillight desvió con un campo de energía. El rayo impactó de lleno contra Snips, que se transformó en piedra. Twillight gimió horrorizada al igual que todos los presentes, Trixie sólo reía.
—Vamos Sparkle, sólo hay una forma de traerlo de vuelta y es derrotarme. ¿Crees que puedas?
Twilligth comenzó a correr en dirección a su archienemiga y ésta lanzó más rayos petrificantes contra varios ponis al azar. El Gran Saiyaman actuó rápido y lanzó diferentes rayos de Ki, provocando que la tierra se levantara en varios puntos y absorbiera el impacto. Trixie lanzó un hechizo diferente ésta vez, que hizo que Twillight se elevara por los aires y unas cadenas de energía obscura la inmovilizaran. Luego comenzó a gritar cuando éstas cadenas comenzaron a apretarse más y más contra ella haciendo sus huesos crujir. El Saiyaman se lanzó contra Trixie, pero ésta no parecía alterada.
—Acércate más, héroe, y te juro que haré que mis cadenas la destrocen por completo.
Gohan se quedó donde estaba, impotente y con ganas de asesinar a Trixie. Videl corrió hacia un punto desconocido y nadie la volvió a ver.
—Veo en tu aura que tienes ganas de matarme, Saiyaman — se burló Trixie. — ¿Crees que serás lo suficientemente rápido para evitar que la destroce? No creo...
Las demás tampoco se movían, tenían miedo de no llegar a tiempo para evitar que su amiga muriera.
Twillight quería defenderse, pero el dolor evitaba que pudiera concentrarse para usar un hechizo. Lloraba, pero seguía luchando. Entonces recordó, ignorarlo todo, concentrarse sólo en aquel impulso vital... Usando la meditación del Ki finalmente logró llegar al punto que necesitaba y su cuerno brilló, para sorpresa de Trixie.
Ya liberada de las cadenas, lanzó ella un rayo contra Trixie, la cual lo esquivó saltando hacia atrás. Entonces una sombra se posicionó tras ella y la pateó hacia Gohan, que devolvió la patada lanzándola contra el suelo.
Todas se volvieron a ver a la sombra.
—Lamento el retraso, Saiyaman número uno. El Saiyaman número dos está aquí para echarte una mano — dijo Videl en su viejo uniforme.
—Es un gusto verte, Saiyaman número dos — le sonrió Gohan. — Ahora es el momento de encargarnos del mal que ha venido a perturbar la paz de este pueblo.
Trixie no contaba con esto. "Pero no importa, ahora les mostraré" pensó al momento que su cuerno volvía a brillar. Un temblor sacudió a toda Ponyville.
Miles de tentáculos surgieron de las profundidades de la tierra atrapando a varios ponis y comenzando a arrastrarlos. Los dos Saiyaman soltaron un grito y volaron contra aquellas cosas.
Diamond Tiara y Silver Spoon fueron atrapadas por los tentáculos frente a Sweetie Bell, que se había logrado salvar con su vuelo. La pequeña unicornio sus piró y lanzó sus discos de Ki liberándolas en el acto. Subió lo suficiente para ponerse fuera del alcance de aquellas cosas y se dio cuenta que sus profesores y amigas habían hecho otro tanto.
—Esto supera mis expectativas — dijo Gohan. —Tenemos que salvar a la gente. Niñas, ¿están listas para su primer combate contra un enemigo?
—Nacimos listas para esto — declaró Apple Bloom.
Sin decir nada más, los dos Saiyaman se lanzaron a la acción. Tentáculos trataban de atrapar a Videl, cuya estrategia fue dar vueltas en el aire esquivando los tentáculos; haciendo diferentes tipos de acrobacias dejándolos enredados. Una vez volvió a subir, se dio cuenta que fue la misma estrategia empleada por Rainbow Dash. No se dijeron nada y volvieron a la acción. Mientras, Gohan y las niñas se defendían y liberaban a los ponis con las técnicas de lanzar energía, cuidándose de no dañarlos ni se atrapados. Uno par lograron atrapar al Saiyaman, pero éste se liberó al liberar todo el poder de su aura y siguió luchando.
Twillight miró fijamente a Trixie.
—¿Qué fue lo que hiciste? — preguntó a su enemiga.
—Llamé a las criaturas de las profundidades — respondió Twillight. — Un hechizo muy simple, pero imagino que no tienes las agallas de usarlo. Tu bondad es tu punto débil Sparkle.
Dicho esto, soltó una poderosa onda mágica que empujó a Twillight hasta lo más profundo de Sweet Apple Acres. La chica no quería darse por vencida, quería seguir, así pues se levantó y se lanzó contra aquella energía, que se había transformado en una especie de campo que no dejaba que pasara. Asustada, trató de usar su magia, pero era inútil, el poder de Trixie era demasiado.
El campo de energía crecía y se iba cerrando poco a poco convirtiéndose en un domo que encerraría a los habitantes de Ponyville para siempre. Las Crussaders, asustadas, levantaron el vuelo instintivamente y se pusieron fuera del alcance de aquel domo. Rainbow Dash también se elevó usando su gran velocidad y también se puso a salvo.
El domo se cerró.
Los dos Saiyaman seguían luchando contra los tentáculos, no podían concentrarse en Trixie. Estaban atrapados, no sabían qué hacer. La unicornio se fijó en ellos y una vez más empleó su magia expulsándolos a ambos del domo.
Gohan, enfurecido comenzó a lanzar ataques de Ki contra el domo, que sólo rebotaban sin hacerle daño. Trixie comenzó a reír como desquiciada.
—No importa qué hagan, únicamente un alicornio sería capaz de romper mi barrera.
Gohan gritó una vez más liberando todo su poder.
Sombra se sorprendió al percibir todo aquel poder a través de Trixie. Tal como le había dicho el espíritu del caos, ni Celestia podría hacerle frente al chico. Aparentemente su debilidad era la magia y su manía de proteger a los demás. Si conseguían moldearlo, la clave sería evitar que Celestia usara su magia para poder hacerla pedazos.
Gohan continuó golpeando inútilmente el campo de energía de Trixie, pero la magia oscura era una buena defensa contra sus poderes de Ki. Ella seguía riendo.
—Las criaturas de las profundidades no les harán nada si no se les ordena— dijo por fin. — ¿Qué pasa Sparkle? ¿Qué piensas hacer? Te diré qué: tienes tres horas, no dos antes que les deja arrastrar a tus ponis a su hogar. No es suficiente para pedirle ayuda a tu querida maestra. ¿Qué harás ahora?
Dicho esto, la unicornio azul se desvaneció de la vista de los que quedaron fuera.
Al final Gohan se recargó contra un árbol, sintiéndose impotente. Videl se sentó junto a él a consolarlo al igual que las Crussaders.
—Maldición — gruñó.
Twillght no dijo nada tampoco, se sentía molesta y frustrada. Trixie le había ganado. Lloró.
Estuvieron así largo rato hasta que una conocida voz los llamó.
—¡Twillight!
Todos miraron hacia arriba, era Rainbow Dash.
—¿Rainbow? — preguntó Twillight. — ¿Cómo?
La pegaso bajó la cabeza.
—Lo siento amiga. Fui débil y hui. Yo lo...
—Olvídalo — suspiró la unicornio. — Al menos es un consuelo que tú y las niñas se salven de la maldita Trixie, pero ni tú ni Gohan ni Videl pueden llegar a Celestia a tiempo y regresar. Demonios.
—¿Celestia? — preguntó Rainbow.
—Trixie dijo que sólo un alicornio podría romper el escudo — dijo Twillight deprimida. — Y tiene razón. Jamás podremos salvar a nuestras amigas.
Nadie dijo nada, estaba saboreando su derrota. Entonces Gohan se paró de golpe.
—¿Qué pasa? — preguntaron todas sorprendidas por la actitud del joven.
—¿Qué no ven? La señorita Rainbow Dash también se salvó del domo, eso quiere decir que tenemos una oportunidad, pero sólo si nos damos prisa. Ya perdimos demasiado tiempo lamentándonos.
—¿De qué hablas, Gohan? — preguntó Videl.
Gohan se sonrió.
—He estado entrenando Ki con la señorita Twillight y la señorita Rainbow Dash — explicó Gohan. —Y ambas tienen un aura del mismo tamaño, eso y también tienen la misma altura. Tal vez tenga una técnica de Ki que sí funcione.
Videl se quedó pensativa hasta que comprendió.
—¡Gohan es brillante!
—¿De qué técnica estamos hablando? — preguntó Scootaloo,
—Sí, dinos — pidió Rainbow.
Gohan se aclaró la garganta.
—Que quede en claro que yo jamás he usado esa técnica, pero mi hermanito y su mejor amigo sí y es muy útil; gracias a ella la señorita Rainbow Dash y la señorita Twillight podrán incrementar su poder por unos breves instantes.
—¿En serio? — preguntó Twillight emocionada.
Gohan asintió.
—¿Y qué técnica es? — exigió saber Rainbow Dash.
Videl se adelantó.
—La técnica de la Fusión.
