bueno aca estoy de nuevo, con un nuevo capitulo y brios renovados para seguir escribiendo...^^

pero antes que todo, debo de dirigir una disculpa a todos aquellos que me dieron su apoyo con esta historia, a los que la leyeron y dejaron sus comentarios. lamento haberla mantenido tanto tiempo estancada, pero tuve una crisis creativa bastante dramatica, sin contar el hecho de mi ingreso a la universidad y la poca motivacion que sentia... en parte, generada por los pocos comentarios que en un inicio recibi...pero en fin , todo eso queda atras, y aca esta un nuevo capitulo. espero que sea de su agrado.

lamentablemente , en el futuro me costara renovar, debido a la entrada a la u y todo lo que conlleva...xD. pero intentare renovar lo mas pronto posible.

sin nada mas que decir, les dejo leer.^^

y claro, recuerdo que nada de esto me pertenece... los personajes son obra de la maestria narrativa de stephenie meyer... esta historia es sin fin de lucro, bla, bla, bla y solo con afan de entrener y ...jugar, si! xD

Capitulo diez: inesperado

- toma- le indico suavemente Edward a Bella quien negaba con la cabeza.

- no lo Hare, es asqueroso

Edward alzo una ceja escéptico.

-¿esta es la ultima dosis de tu medicamento, y te resistes?

Bella frunció los labios .

- creía, que cuando me habían dado el alta, era el fin de esta cosa.- miro con repulsión el jarabe que Edward tenia en una cucharilla.

- vamos, es el ultimo esfuerzo.- le insto. Ella negó con la cabeza y con los labios fuertemente apretados.

- Bella- ella volvió a negar con la cabeza. Edward suspiro y se llevo la cuchara a la boca. Bella le miro con espanto.

- ¿Qué hiciste?- gimió, pero no tuvo respuesta alguna. Su mente dejo de trabajar cuando Edward la beso y deposito en su boca el jarabe, que, extrañamente, le sabio dulce. Ella trago sorprendida, el se separo y la miro con una extraña mezcla entre suficiencia y ternura.

- … y esa fue tu ultima dosis de antibiótico

-…ja, que gracioso - murmuro con ironía. El sonrío y se acerco a su rostro.

- Pero funciono - le susurro. Bella se ruborizo inmediatamente. El aliento de Edward acariciaba su rostro. Era deliciosamente dulce.

El la miro a los ojos con un brillo calido, que lograba que el verde fuera mas profundo, y mas brillante. Un verde lleno de vida. Edward sonrío de manera torcida , mientras se acercaba al cuello de la chica.

- ah- musito levemente Bella al sentir como los labios del asesino recorrían la fina piel de su cuello, de una manera lenta y torturante. Pasando luego a su mandíbula, donde mordisqueo levemente, y sus pómulos, a los que beso con paciencia y devoción.

- adoro cuando te sonrojas- murmuro contra la piel de Bella, ella se sonrojo mas.

Ahora la boca de Edward delineaba sus labios de manera lenta y torturante

Así el beso se profundizo hasta que Bella se dio cuenta de que estaban acostados , en su cama, el sobre ella. Era hermoso y placentero sentir su cuerpo contra el suyo, sus corazones latiendo al mismo ritmo frenético.

Edward deshizo el beso y afirmo su frente sobre la de Bella.

- aun no me acostumbro del todo - río en voz baja- no me malinterpretes, pero es …nuevo, esto aun para mi. Nunca había sentido esta necesidad de estar cerca de alguien como contigo, ni nunca había deseado tanto no tener que respirar. Odio realmente cuando debo dejar de besarte- sonrío, mientras fingía molestia.

Bella le beso los labios de manera fugaz.

- entonces no dejes de hacerlo

El sonrío provocativamente , acerco su rostro al de ella, pero la puerta de la habitación se abrió intempestivamente.

- demonios- escucharon mascullar a Jake antes de que desapareciera, dando un portazo

Edward quedo observando la puerta levemente en shock. Bella le miro un tanto asustada. Desde esa noche en que se descubrieron enamorados el uno del otro, cuando Billy apareció, la actitud de Edward no fue la mejor… y aun las cosas eran un tanto difusas para ella y el. Los sentimientos eran claros, pero aun no se mostraban con total libertad ante el resto, por lo inusual y delicado de la situación, sin contar por supuesto, lo nuevo de la experiencia de estar enamorados y ser correspondidos por primera vez en sus vidas. Bella ya lo había aceptado, y lo vivía de manera natural, pero Edward era harina de otro costal. No debía ser nada fácil para el, volver a confiar, mostrarse débil, con cierta dependencia hacia lo que sentía .

Le miro con aflicción, como aun no se movía, ni quitaba los ojos de la puerta, con una expresión indescriptible. Aun consciente de todo lo que significaba para él, esta nueva situación, no pudo evitar sentirse un poco desilusionada y dolida. Intento desprenderse de sus brazos y dejarle un espacio, para hacerles las cosas mas fáciles, pero muy por el contrario, el se aferro a su cintura y bufo con cierto tono optimista. Se tendió al lado de Bella, pero no deshizo la cercanía en ningún momento.

- tranquila, no volveré a huir- le aseguro. Bella miro su rostro curiosa. Y temerosa. Edward solo en ese momento fue capaz de captar el cambio en la expresión de la muchacha, el dolor en sus ojos.

- ¿ cual es el problema, Bella?- pregunto mientras le despejaba el cabello del rostro.

Bella se giro quedando frente a su pecho. Comenzó a juguetear con los botones de la camisa de Edward.

- ¿ ya te sientes cómodo… con todo esto?, ¿ no te molesta?…

- No. No me molesta en absoluto…- le respondió con cierta sorpresa.- no te seria sincero si te dijera que siempre fue así, pero debo de admitir que la practica hace al maestro. y que aunque no este acostumbrado todo esto, lo llevo escrito en mi esencia como hombre, como ser humano. Y desde que te conocí he comenzado a actuar de manera mas natural que nunca en mi vida. Llámale instinto si quieres.- sonrío.

- pero, ¿por qué actuaste así cuando… cuando jake entro y nos encontró, a ti encima mío, casi besándome?

- simple costumbre… estar alerta a todo.- respondió con simpleza - además de que la parte mas dura de todo quizás la vivas tu.- añadió, lleno de un buen humor que maravillo a Bella.

- ¿yo?…¿Por qué?

- desde que conocí a Carlisle y Esme, ellos ha estado preocupados por mi. Han sido los únicos a los cuales he podido contar mis anhelos, mis miedos, el por que de mis elecciones… han sido la única fuente de consuelo y apoyo que he tenido desde que entre a este mundo paralelo. Mis padres se deben de encontrar en algún lugar del mundo. Siempre fueron buenos padres, pero parecíamos mas bien una pareja de enamorados y tres niños, que una familia. Se aman intensamente el uno al otro, tanto que mi padre , cuando nació Alice, y al ver que su esposa podría morir en el proceso, estaba decidido matarse antes que vivir sin ella, aun si debía de abandonarnos a mi hermano y a mi.- una sonrisa triste surco su rostro, Bella había comenzado a delinear sus pómulos con cierta paz que reconforto a Edward.

- debió de ser triste - murmuro. Edward agradeció que Bella no intentara consolarlo.

- lo era … a veces. Pero siempre nos tuvimos a los tres. No podrías haber encontrado tres hermanos mas unidos en ninguna familia. Por eso me destrozaba en parte tener que mentirles sobre mi doble vida, solo que ahora me doy cuenta de cuanto me dañaba. como te dije, estaba insensibilizado hasta que te encontré a ti.- Bella se acerco mas a Edward, un rubor cubría sus mejillas. Edward continuo.

- cuando encontré a Esme y Carlisle, encontré una familia que conocía lo que yo hacia y no me juzgaba, buscaban consolarme y hacerme sentir mejor. Me guiaron con el asunto de jake y con el cuidar de la vida de mis familiares. Pero ante mi insensibilidad para con el mundo y mi soledad se veían acongojados. Temían que tanta sangre y matanza me hubiesen quitado toda esperanza en el futuro, toda posibilidad de sentir, de amar específicamente, convirtiéndome en suicida y huraño. Ahora seguro Jake ya les habrá llegado, con el comentario sutil de que nos estábamos besando y ellos estarán mas que satisfechos. Deberás de aguantar algunas miradas de agradecimiento por haberme salvado… incluso , quizás algunas palabras de agradecimiento. Y por que no decirlo, miles de abrazos y besos por parte de Esme- levanto un ceja provocativo. Luego rodó los ojos.

- yo no te he salvado - se quejo Bella

- si lo has hecho, no sabes de que modo

- entonces tu también lo has hecho, evitando matarme y decidiendo estar conmigo- le rebatió.

Edward la miro profundamente y la abrazo contra su pecho.

Los 2 días siguientes fueron activos… y muy extraños. Comenzando por el hecho de que debían de tener todo listo ante la pronta mudanza, así que Esme no dejaba descasar a nadie. Todos debían de cooperar, sin excepciones. Así, Bella se vio inmersa en el mundo de la envoltura de copas, cubiertos, retratos y diferentes artículos pequeños, mientras que Edward y Jacob se hacían cargo de envolver cosas mas pesadas y delicadas ( la casa de Esme estaba tan bien surtida como una tienda de anticuario). Carlisle había sido transferido a un hospital de Chicago por lo que él fue el primero en partir, para ordenar papeleo y detalles legales de la mudanza. Billy se la pasaba entrando y saliendo de la biblioteca, con cajas y carpetas, con el fiel Sam a su lado. Y a pesar de que Bella no había cruzado mas de dos palabras con Sam, podía percibir ciertas miradas hostiles de este hacia Edward. Miradas cargadas de rencor y de dolor que la desconcertó por completo Una noche decidió preguntárselo a Edward.

- como asesino, herí a muchas personas, y a veces pase a llevar la vida de quienes no lo merecían. El no perdona el que vulturis casi haya acabado con su novia.

Esa fue la única explicación que le dio. Sin detalle alguno. Bella descubrió cierto gesto de agonía en sus facciones, por lo que no le presiono mas, pero las dudas persistían, de manera casi venenosa, por su mente. ¿ acaso Edward había sido el encargado de casi matar a la novia de Sam?.¿ que había ocurrido finalmente con la muchacha?. No supo mas del tema. Y Edward se cuido de que no volviera a salir a la luz.

Pero no era lo único extraño.

Desde que Jacob los hubiera descubierto en la habitación, se encontraba alejado y huraño. Se distancio de Bella, casi con la misma intensidad con que antes se intentaba acercar a ella. Por otro lado, a Edward, vez que podía herirlo (cuando cargaban muebles) lo hacia. En una ocasión, Edward casi cae escaleras abajo, aplastado por 90 kilos de madera de rauli tallado, por que Jake había soltado sin querer la cómoda (N/A: es un tipo de mueble) de Esme. Como si estuviera celoso.

Celoso. Bella no se lo podía creer. Siempre habían sido grandes amigos, sobrellevando uno las penas del otro. Pero de ahí a que jake se pusiera celoso de Edward era algo totalmente distinto. Y casi surrealista. ¡Si apenas la reconocía!.

Pero definitivamente lo mas extraño de todo era como Edward había logrado avanzar de manera natural para con Bella, manteniéndose siempre a su lado, casi como si ella fuera la tierra y el la luna, girando siempre de acuerdo a lo que deseaba o quería, atraído por una fuerza que desprendía de todo su ser.

O quizás fuera viceversa.

Pero a pesar de lo reciente de sus afectos, de lo extraño de la situación, del riesgo que los rodeaba y del mal humor de Jake, parecía que ambos habían sido destinados a encontrarse a la fuerza, de manera casi magnética e ineludible. Pasaban la mayor parte del tiempo juntos, para alegría de Esme, y la confianza entre ambos era cada vez mayor. No parecía una relación pasajera, surtida por la pasión, o la curiosidad y el simple gusto. Ambos intuían que se trataba de algo mas profundo, mas estable y mas longevo de lo que ellos mismo pensaban. Mas adelante se darían cuenta de que desde el inicio de sus tiempos, uno constituía parte del otro. Y viceversa. Como dos entes que se necesitaban y ansiaban casi con desesperación.

Pero no todo era color de rosas, claro esta. Los fantasmas del pasado con frecuencia rondaban en medio de Edward y Bella, como si se opusieran a su amor. Bella por las noches sufría de pesadillas cubiertas de sangre, lagrimas y manos que la acechaban desde cada esquina de una habitación oscura. Pese a que era fuerte, aun cargaba en su subconsciente la traumática experiencia de la violación. No permitía que nadie, ningún hombre se acercara demasiado a ella, mostrándose sutil y constantemente a la defensiva.

A excepción de Edward.

Él era el único hombre al cual aceptaba, al cual deseaba y quería. Era lo único que lograba tranquilizarla en aquellos sueños nebulosos y llenos de horror.

Edward por su parte, se sentía constantemente acosado por la culpa de poner en riesgo a Bella. Por primera vez en mucho tiempo sintió lastima y verdadera admiración por los gemelos Hale, por como habían luchado por lo que amaban y habían logrado mantener a salvo a sus respectivas parejas. Ahora comprendía a la perfección los sentimientos sobre-protectores de Jasper sobre Alice y la encrucijada que había debido sortear.

Y por no nombrar a las miles de hormonas que nunca creyó poseer, y por las cuales estaba acechado.

Cuando estaba con Bella, debía de mantenerse cauto y prudente, pues además de haber despertado como ser humano, había despertado como hombre. Cada caricia, por muy leve que fuera, despertaba anhelos, apetitos, que ni el mismo conocía; Y debía de refrenarse a su instinto de hacerle el amor de manera salvaje, recordándose que Ella era la cosa mas especial que nunca había tenido y que aun no estaba preparada, después de todo lo ocurrido.

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- recuerden. Cuando suene tu teléfono Edward, deben de salir inmediatamente de esta

casa y poner en marcha la operación. La dirección ya la conoces. Si suena el teléfono que le entregue a Bella, significa que han sido descubiertos y deben de huir inmediatamente a un sitio seguro… tu entiendes.

Edward asintió solemne. La lluvia era mas fuerte que hace media hora, situación que no dejaba de preocuparle.

- ¿llegaron los primeros?- pregunto de manera casual, refiriéndose a Esme y Billy.

- si. Deben de tener cuidado. Y no dejes que la presión te gane

- nunca lo hizo

- pero nunca llevaste un paquete tan preciado, ¿ o me equivoco?

Edward se apretó el tabique nasal con el índice y el pulgar. Ya sabia ESO.

- lamento haberte incordiado- la voz de Carlisle reflejaba arrepentimiento

- descuida , todo saldrá bien.

- lo se. Suerte hijo

- gracias… - un extraño nudo creció en la garganta de Edward- adiós.

Cerro el teléfono con la misma tensión de antes. La sangre por sus venas corría mas frenética que antes y la respiración no era tan pausada como de costumbre. La operación había sido puesta en marcha hacia 4 horas. Hacia 1 que Jacob ya se había ido, junto con sam.

Suspiro pesado, en un intento de retomar su control, pero los nervios estaban a flor de piel, mas que de costumbre.

" un paquete tan preciado"

Apretó los puños con fuerza mientras la resolución resurgía con mayor fuerza que antes. La misión era mantener a Bella con vida y a salvo. Aun a costa de su propia vida. Desde que la había visto en aquel bar, su vida había tomado un rumbo desconocido y cuyo eje era Bella, su presencia.

Siempre fue un ser ególatra y desconfiado que lograba sus propósitos sin siquiera intentarlo. Pero nunca había dudado de que sortearía cualquier obstáculo con solo poner de su parte.

¡que lejanos se encontraban esos días!

Ahora, analizaba mil veces el mismo plan, un simple transporte, y la inseguridad lo carcomía.

"algo mas preciado que su propia vida"

Cerro los ojos levemente y de manera inmediata llego el recuerdo de los últimos días. Habían sido los mejores de su vida. Nunca había experimentado tal amor por parte de alguien, el sentir que sus manos, sus labios y su cuerpo en general poseían un complemento, un lugar al cual pertenecían. Sus labios calzaban a la perfección con los de Bella. Sus manos poseían una misión mas en la vida, que solo matar. Todo su cuerpo parecía estar destinado a ser parte del de ella. Y por otro lado, nunca creyó sentirse tan anhelado por alguien. Sus hermanos lo querían, pero no era lo mismo. Bella le extrañaba en cuanto el se alejaba, sus ojos eran claros y limpios al momento de abrazarle, sus labios devotos y obedientes a su voluntad. Ella hacia todo por agradarle a alguien… ¿ como el?.

Sonrío de manera torcida.

El destino no era justo.

De todos los hombres que podían hacerla feliz, elegía al que mas daño podía causarle.

Sonrío mas ampliamente y se sintió afortunado.

- se sincero, ¿ a que estoy horrible?

Edward abrió los ojos y se giro para encontrar a una mujer de pelo rubio pajizo liso, corto hasta los hombros, ropas oscuras y anchas. Le pareció distinguir ciertos bultos en la cintura, como si deseara verse mas gorda… con resultados nulos.

- mmmnm- fue todo lo que pudo decir Edward.

A decir verdad, no le gustaba para nada como se veía con esas ropas, desmerecían totalmente sus delicadas formas y el pelo rubio la hacia parecer con aspecto demasiado blanco, casi como un fantasma.

- lo sabia- bufo molesta

- ¿ intentabas verte … gorda?- pregunto un tanto escéptico. Ella se ruborizo levemente.

- creí que debía verme lo mas diferente posible.

- pues has fracasado en ese punto, te ves un tanto desproporcionada.

- es culpa de esta maldita faja. No la pude poner lo suficientemente firme.- Bella se levanto el polerón everlast negro y desteñido, mostrando unos cojines pequeños sujetados por una faja floja. Edward se acerco y comenzó a sacar los bultos rapidamente.

-¡¿ que haces?!- se alarmo la muchacha.

- te los pondré bien, tranquila.- susurro - no bajes los brazos y sostén el polerón- indico con tono practico.

Bella asintió y pronto sintió la piel suave de los dedos de Edward recorriendo su torso mientras intentaba desenrollar la faja. Un tímido rubor se abrió paso y se obligo a respirar.

El asesino se hinco para poder tener un mejor acceso a la cintura de la muchacha y se asombro de ver lo delicada y suave que parecía su piel. Hasta ese momento solo había visto sus brazos, parte de las piernas, cuello y rostro. Y solo con vislumbrar ese pequeño trozo de torso entendió por que los besos y abrazos no bastan.

Al apreciar la piel, una llama se encendió de nuevo y un deseo de abalanzarse sobre ella y lamer lentamente su ombligo creció con fuerza. Se imagino siguiendo la línea del estomago, hasta llegar al inicio de sus pechos, extendiendo sus manos para abarcarla por completo. El plan había pasado a un segundo lugar.

¡el plan!

La lujuria cedió a la cordura y Edward cerro los ojos en busca de un tema de conversación y calma.

Tomo dos cojines con las manos mas heladas que nunca y aspiro una gran bocanada de aire.

- esto…¿ con que soñabas anoche?- pregunto intentando parecer calmado. Bella dio un respingo ante lo frío de las manos de Edward… un frío que quemaba.

- ¿a… anoche?

- si. Te movías demasiado y susurraste algo de aléjate Mike.

Bella se ruborizo.

Edward interpreto su silencio de la peor manera.

- ¿ quien es Mike?- pregunto un poco molesto. Los celos afloraron con facilidad.

- Mike….- bella suspiro pesadamente.- Mike era un chico que andaba, según decía, "loco por mi".

Las manos de Edward se detuvieron ipso facto. Su voz sonó fría como el hielo.

- ¿loco por ti?… el fue…

- ¡no, Dios!. Lo detestaba con todo mi ser. Pero el no entendía el vocablo no. Una vez lo amenace con la pistola de mi padre. Pero al parecer le gustaban los deportes de riesgo.

- entonces… nunca le quisiste- la voz de Edward no sonó lo suficientemente desinteresada. Bella lo noto y sonrío ampliamente.

- creo que deje mas que claro que no…¿estabas celoso acaso?

- por supuesto. Aunque me tranquiliza eso de que me amas solo a mi.- ahora su tono era ufano. Bella sintió que se estaba perdiendo de algo. Hasta ese momento nunca había podido decirle cuanto le amaba.

- anoche dijiste que solo me querías a mi. Que solo me amabas a mi, para ser mas claro.- explico Edward.

- ¿y aun así estabas celoso?- pregunto aun escéptica

- siempre. No sabes la poca confianza que tengo en mi. Aun temo que esto sea un cruel y dulce sueño y que me dejes por alguien que si te merezca… aun espero eso - apretó con fuerza la faja. Una ira poco común con si mismo había nacido - de veras, debería de alejarme de ti, Quisiera poder alejarme … pero no puedo, aun no entiendo como puedes amar a alguien como yo. Pero supongo que soy lo suficientemente egoísta para aceptar eso, el ser feliz aun después de haber matado a tanta gente… si quizás no me necesitaras tanto…

Algo húmedo y calido cayo sobre sus brazos, y alzo la vista inmediatamente. Le basto echar una mirada al rostro compungido de Bella para entender que ella había malinterpretado sus palabras. Se levanto casi impulsado por un resorte, ella se alejo, mientras con la manga intentaba secarse las lagrimas.

- Bella no es lo que piensas…

Ella le miro enfurecida. Si era lo que pensaba , estaba casi segura. Se alejo de el con un dolor palpitante en su pecho. El la retuvo con fuerza por un brazo impidiéndole alejarse. Bella intento forcejear en vano. Detestaba que la vieran llorar.

- Bella, no es nada contra ti- intento excusarse Edward, mas ella negó.

- eso ya lo se.- le miro furibunda intentando detener las lagrimas. Intento girarse, mas las manos del asesino la dieron vuelta y acunaron su rostro con cautela. Ella se negaba a mirarle a los ojos, no quería ver aquel dolor e inseguridad pintado en ellos. Le quería demasiado, como para intentar dejarlo. Y por eso sufría con las palabras de Edward. Finalmente alzo la vista, y lo encontró con los ojos cerrados y el ceño fruncido.

- lo siento… perdóname por favor.

Bella no supo que responder. Tenía miedo de lo que pudiera ocurrir, tenia miedo de que ÉL la abandonara.

Alzo sus brazos y poso de manera leve sus manos sobre las mejillas de él. Edward inclino su frente, suspirando con dificultad.

- solo… no vuelvas a decirme eso… por favor.- le rogó. Ya había sufrido bastante al perder a Charlie y casi a Jacob.

Edward abrió sus ojos por fin y asintió como un niño al que han pillado en una travesura. Sus miradas se fundieron, cada uno perdido en el iris del otro y en sus propios pensamientos a la vez.

- se que ya lo debes de saber , pero te amo y no podrás hacer nada contra eso.- susurro Bella. Edward sonrío casi relajado antes de inclinarse para poder besarla.

Era dulce, pero con mas confianza que antes, un toque casi mágico que los hizo olvidar por un momento aquellas sombras, aquellas tinieblas que existían a su alrededor.

Se separaron y el la atrajo hacia su pecho con fuerza, ella solo se dejo querer con indolencia.

- te amo- un susurro similar al ruido que provoca una gota de agua rompió el ambiente de silencio.

Bella en un principio se sorprendió, para luego sonreír casi exultante de alegría. Una alegría que la rebosaba de aguas calidas.

- ya lo se- murmuro contra el pecho de Edward, abrazándose con mas fuerza a el.

Era casi surrealista todo lo que acababa de ocurrir entre ellos. Un mes atrás el miedo la carcomía al observar como Edward la cuasi raptaba y ahora era incapaz de vivir sin él.

- un mes y ya nos amamos- río temblorosa Bella - es el destino

- debo de darles crédito a mis hermanos… el amor a primera vista si existe.- le respondió Edward. Le beso nueva y repetidamente.

Bella iba a abrir la boca, entre uno y otro beso, cuando sorpresivamente el timbre sonó. Inmediatamente Edward la lanzo con cuidado al piso, con el protegiéndola con su cuerpo. El timbre volvió a sonar con insistencia. Edward saco con una pistola debajo de su suéter de cuello alto. Le indico a Bella que no se moviera de esa posición y se desplazo lentamente hacia la puerta. El timbre volvía a sonar con insistencia, ahora acompañado de golpes fuertes y rítmicos contra la puerta.

- por favor abran la puerta, es urgente.- Susurro una voz desde el exterior y Bella pudo perfectamente distinguir el cambio en las expresiones de Edward. De aquella frialdad y precaución, había pasado al desconcierto y miedo.

Y ante sus asustados ojos vio como entreabría la puerta. Un grito ahogado escapo de su garganta al ver una estela rubia abrir la puerta con fuerza, estrellándolo ligeramente contra la pared.

- ¡Edward!- grito. Se levanto dispuesta a protegerlo, aun sabiendo que no tendría ninguna posibilidad. Pero no le importaba si moría por salvarle a el. Otra figura apareció en escena. Interponiéndose en su camino. Una mujer pequeña y con un indomable cabello negro.

-¿ Alice?

La mujer la miro con sorpresa. Sorpresa que se veía reflejada en el rostro de Edward y Bella.

- ¿Bella?

La figura rubia soltó a Edward y cerro la puerta rapidamente. Cuando se giro , Bella no cabía de su asombro.¿ que demonios hacían ahí Alice y su prometido?.

-hasta que al fin te hemos podido localizar, Edward- fue el leve murmullo de jasper.

El celular de Edward sonó claramente.

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Edward manejaba lo mas rápido que le permitía la lluvia. Sujetaba el volante con los nudillos casi blancos. A su lado Jasper conectaba cables al techo del auto con maestría y seguridad, mientras Alice sujetaba una caja de color negro a la cual desembocaban dichas conexiones. Jasper tendió la mano y Alice le entrego el objeto en cuestión. Apretó una serie de botones y enseguida una serie de luces se activaron, como las de un modém de Internet. Bella creyó escuchar un leve sonido, como el de una señal interrumpida, seguido de un pitido que le taladro los oídos por unos cuantos segundos. Luego un silencio se instalo y las luces de la caja quedaron titilando de un intenso color verde limón.

- listo.- proclamo Jasper- las señales fueron cortadas y tal como pensaban, estaban siendo vigilados. ¿la casa estaba protegida?- pregunto casi como si preguntara por el clima. Edward frunció los labios antes de responder con un asentimiento seco. Bella creyó sentir como aumentaba la velocidad.

Alice se acomodo en el asiento trasero junto a Bella, con una mirada que vagaba de la curiosidad a la preocupación. Bella por su parte miraba con la capucha del polerón cubriéndole el rostro levemente. Aun no salía de la impresión de ver a Alice en esa situación, aunque luego de enamorarse de Edward y del drástico cambio de su vida no se hubiera asombrado de ver animales parlantes o unicornios de largas pestañas.

- ¿ como demonios se te ocurrió incluir a mi hermana en todo esto?- la voz de Edward la sobresalto. Estaba cargada de preocupación y furia, toda dirigida a Jasper, que le miraba impasible desde el asiento del copiloto. Bella podía asegurar que Alice se encogió un poco en el asiento disgustada al parecer también,

- primero, por que no empezamos por tu doble vida que nos llevas escondiendo de hace cuanto Edward, ¿ 3, 4 años?- le recrimino Alice con ironía. Edward se tenso sobre el asiento.

- ¿desde cuando lo sabes?, ¿ acaso Jasper te lo dijo?- le contesto con tono acido.

- lo supe desde el momento en que te comenzaste a distanciar de nosotros, desde que conocí a Jake tres años atrás, por la forma en como miro a Jasper y Rosalie. Investigue y finalmente decidieron contarme algunas cosas para que no siguiera poniendo en riesgo mi vida. Bella también aporto su granito de arena.- ironizo

-¿ Bella?- pregunto un poco sorprendido Edward. Jasper le contesto

- ella es una de las mejores amigas de Alice. Cuando huyo a la primera que contacto fue a ella desde un teléfono publico, antes de que comenzara a huir.

- Pero aun así, no debiste de buscarme… Jasper te hubiera protegido. No debiste de hacerlo.

Alice frunció mas el ceño y le dirigió una mirada llena de rencor y dolor a Edward.

- ¡OH!, ¿no debía de hacerlo?, pero si debía de esperar que de un día para otro desaparecieras de la faz de la tierra por que un asesinato o misión no salio bien, ¿ no es así, Edward?. ¡No se trata de que yo quiera que tu me protejas imbecil, se trata de que eres mi hermano!- casi le grito Alice. Bella se acerco levemente a su mejor amiga y le tomo la mano en un intento de calmarla.

Alice bufo un poco molesta aun, pero intento tranquilizarse. Edward lucia irritado y frustrado.

- no lo tomes con el…- susurro Bella casi de manera inaudible. Alice no la miro, por lo que Bella se atrevió a continuar.- lo único que buscaba era protegerte a ti y a Emmett. Después de que terminara todo esto iba a poder renunciar a la vida que llevaba finalmente.- intento calmar a su amiga. Ella alzo la vista extrañada. Jasper desde delante se giro levemente, con interés y desconcierto en sus ojos.

- ¿renunciar finalmente?…- Bella asintió y Edward suspiro largamente. Ella no pudo evitar acariciar su hombro con un toque amistoso, detalle que no paso inadvertido para Alice, quien miro a su hermano y a Bella alternadamente y entrecerró los ojos.

- cuando lleguemos a "la casa" les explicaremos todo con mas tiempo- dictamino Edward finalmente.

- eso espero… por que también necesitamos de su ayuda. Ese es el principal motivo de nuestra visita.

- ¿ a que te refieres Jasper?- pregunto Bella con curiosidad. A su lado Alice agacho la cabeza y Bella creyó notar como caían algunas lagrimas.

- a …a Emmett… el desapareció.- pronuncio con un poco de dificultad, antes de que Alice rompiera a llorar.

Bella se apresuro a abrazarla para contenerla. Alzo su vista y por un breve momento se encontró con los ojos de Edward.

Y supo que de alguna manera el también estaba llorando.

un fic con Reviews es un fic feliz...^^ xD

kisses, hugs and chocolates

amie