Hola!

Disculpen por el largo retraso, pero me traen como loca en la universidad...

Les traje un capitulo más largo, con un poco más de interacción entre el equipo siete, con el tiempo comenzara a ser mucha más interacción no se preocupen.

Tengo un mensaje para todos los lectores NaruSaku:

-Se que varios están desanimado con el ultimo trailer de la película, y con la inminente culminación del manga... En lo personal yo si he estado algo desanimada con lo del trailer, pero quise terminar este capitulo para que no se sintieran mal ni nada, quisiera hacerles saber a todos que en mi opinión si habrá NaruSaku. Pienso que Masashi es más listo que eso... Espero y se sientan mejor con este capitulo que les escribi a todos con todo mi amor y cariño.

STAY STRONG NARUSAKU FANDOM!

Madara sonrió.

-Yo creí que la Hyuga era tu novia, zorro-Dijo haciendo que su cabeza se ladeara un poco.

-¿Y? Ella es mi compañera de equipo.

Sakura escucho esas palabras aun pegada a su pecho y algo dentro de ella se congelo, pero no podía respingar, así que solo se alejó un poco del pecho de Naruto y apunto a Madara.

-¿Dónde está Sasuke?-Pregunto.

-Podemos jugar a un juego con ese título ¿Sabes?-Dijo Madara con un tono de diversión en su voz, luego añadió- "¿Dónde está Sasuke?"

-No juegues con nosotros-Le dijo Kakashi.

-Oh vamos, no me digan que no entendieron que yo era el dios de este mundo… ¿Saben lo que hace un dios? Juega con sus pequeñas y minúsculas creaciones, como si fueran piezas de ajedrez.

-Lástima que tu no seas un dios-Contesto Neji.

Madara lo miro con los ojos llenos de seriedad, un poco entrecerrados, con una expresión que helaría a cualquiera, pero no a Neji Hyuga, quien le devolvió la misma expresión.

Neji era duro, era paciente y bastante inteligente.

-No me asustas, para mí solo eres cruel y ya.

-Entonces espero que encuentren a Sasuke-Kun a tiempo. Será de mi linaje, pero si se opone a mi yo no tengo más remedio que sacrificarlo como los perros sin hogar.

Antes de que Naruto pudiera replicar Madara desapareció en una especie de hoyo negro.

-¿Ahora qué?-Pregunto Ten-Ten.

Hinata tosió y escupió algo de sangre.

-¡Hinata-Sama!-Grito Neji.

Sakura miro como Hinata se limpiaba la sangre de la barbilla.

-Creo que Sakura debe quedarse aquí con Neji y Hinata mientras los demás buscamos a Sasuke-Dijo Kakashi.

-¿Dónde está el equipo de Asuma?-Pregunto Gai.

-No tengo idea, pero ahorita nuestra prioridad es Sasuke.

-Pero tampoco podemos dejar a un lado a los demás, creo que deberíamos de partirnos en dos y buscar unos a Sasuke y los otros tratar de contactar al equipo de Asuma, Kurenai debe de estar con ellos-Dijo Gai.

Sakura se alejó más de Naruto y se acercó a Hinata, quien parecía pálida. Sus ojos se encontraron y ella le sonrió un poco.

-Kakashi-Sensei, por favor ponga a Hinata recargada en aquel árbol-Pidió Sakura, a lo que Kakashi asintió. La pelirosada la ayudo a sentarse mientras los demás debatían entre ellos sobre quien iría a buscar a quien. Neji se acercó a las chicas rápidamente y se hinco a un lado de Hinata.

-Sakura, ¿Cómo esta ella?

-Aun no lo sé, pero es mala señal que haya escupido sangre… Espero y Madara no haya dañado algo demasiado importante.

Neji miro a Sakura durante unos segundos, luego miro a Hinata quien ya lo miraba a él.

-Tranquilo Neji-San, voy a estar bien-Le dijo con esa voz suave y tranquila.

Su primo aliso su cabello un poco, ya que parecía algo enmarañado y asintió.

-Bien, Hinata voy a revisarte, no vas a sentir dolor. Pero necesito que te relajes lo más que puedas, yo voy a hacer todo lo que este en mis manos para ayudarte ¿Esta bien?

-Gracias Sakura...

La pelirrosa dio un pequeño suspiro y cerró los ojos, luego poso ambas manos a unos cuantos centímetros sobre el pecho de la chica, unos segundos después chakra verde comenzó a destilar de sus manos, en su mente pudo ver los órganos internos de la chica, entonces pudo comenzar a revisar sus aparatos, comenzando desde la cabeza.

-No hay contusiones en ninguna parte de la cabeza, la tráquea está bien, pulmones funcionan bien, el corazón tiene buen color y funciona normalmente, no tienes ninguna costilla rota, hígado normal… Oh… parece que encontré el problema-Dijo aun con los ojos cerrados, mirando en las entrañas de Hinata Hyuga.

-¿Qué es?-Pregunto Neji.

-Tiene perforado el estómago-Dijo Sakura abriendo los ojos.

-¿Tiene arreglo?

Sakura asintió.

-Solo va a doler un poco.

La chica miro a la pálida Hinata, sus jugos gástricos estaban goteando, y ya estaban dañando el duodeno, la primera porción de intestino.

-¿Lista?-Pregunto Sakura, a lo que Hinata asintió cerrando los ojos y tomando la mano de Neji.

Sakura no tenía mucho chakra y rezaba por que se alcanzara para lograr curarla por completo, con un poco de sudor frío en su frente y cuello poso la mano en la piel que estaba sobre el estómago y comenzó a destilar chakra curativo.

Hinata se mordió un labio y apretó un poco más fuerte la mano de Neji.

-Tranquila Hinata-Sama, todo va a estar bien, pronto va a dejar de doler.

Mientras el estómago de Hinata se regeneraba gracias a Sakura, esta se sentía cada vez más débil.

-Por favor que sea suficiente, por favor…- Repetía mentalmente.

-Solo un poco más…-Dijo en voz alta, tratando de tranquilizar a Hinata quien soltaba algunos quejidos de vez en cuando.

El estómago de Hinata ya estaba listo. Así que Sakura dejo de destilar chakra.

-Listo-Dijo casi sin aliento.

-Gracias Sakura… ¿Estas bien?-Pregunto Hinata.

Ella asintió.

-Es solo que ya casi no tenía chakra… solo necesito descansar un poco.

Al darse cuenta Sakura, ya todos se habían ido, solo estaban ellos tres.

-Yo tampoco me di cuenta cuando todos se fueron…-Dijo Hinata.

-Deberíamos de irnos de aquí-Dijo Neji ayudando a su prima a levantarse, luego le ofreció la mano a Sakura.

-¿Estaría mejor que todos nos quedáramos en un solo lugar?-Pregunto Sakura-Podemos ir a mi apartamento, Kakashi-Sensei lo consiguió para que Madara no me encontrara.

Neji alzo una ceja.

-Me parece perfecto…

-Creo que deberíamos tomar un taxi-Dijo Hinata-Sakura parece agotada como para saltar entre los edificios y correr.

Los tres caminaron lo más normalmente posible, ya que estaban molidos y al salir del parque la gente los miraba extraño. Tenían raspones, el cabello algo enmarañado y gotas de sangre en sus ropas.

Al subir al taxi, el conductor los miro por el retrovisor.

-¿Los asaltaron?-Pregunto.

-No, estábamos practicando… lucha-Dijo Sakura riendo un poco.

-Parece que los arrastraron por todo el parque-Dijo riendo.

Neji lo miro con cara de pocos amigos y el conductor dejo de reír, no hablo en todo el camino. Al llegar al edificio de Sakura Haruno, los tres tomaron el ascensor y entraron al apartamento de Sakura.

Cuando encendieron la luz se dieron cuenta de algo, Sasuke estaba ahí apoyado con brazo en la barra y con el otro lleno de sangre.

Hiperventilaba.

-Kakashi creía que no sabía dónde vivías. Pero claro que lo sé-Dijo con la voz entre cortada.

-¡Sasuke-Kun!-Grito Sakura, rápidamente corrió hacia él y lo alcanzo a tomar entre sus brazos antes de que el pelinegro cayera al suelo. Parecía exhausto.

-Oh por Dios-Dijo Sakura mirándolo con horror-¿Qué demonios paso Sasuke?

-Madara, eso es lo que paso.

-Neji, tráeme un botiquín del baño ¡Rápido!-Grito Sakura casi histérica, no tenía suficiente chakra, parecía muy malherido ¿Y si no lograba salvarlo? ¿Y si moría en sus brazos?

¡No! No podría soportarlo.

-¡Es la primera puerta del pasillo!-Volvió a gritar Sakura mirando a Sasuke-¡Hinata quita todo de la mesa de noche, rápido!-Pidió rápidamente mientras caminaba con dificultad con Sasuke apoyado en su hombro.

Hinata obedeció lo más rápido que pudo y con un brazo barrio todo lanzándolo al suelo. Solo había algunos libros, el control de la televisión y un vaso vacío de plástico. Sakura acostó con cuidado a Sasuke y le quito el cabello del rostro.

-Dime donde te duele Sasuke.

-El pecho… y el brazo. Creo que me lo rompió, no puedo mover los dedos.

Sakura contuvo un sollozo de histeria y se hinco a su lado, con agilidad corto la camisa de Sasuke con unas tijeras que había en el botiquín que Neji ya le había entregado.

Sus manos eran hábiles, había hecho miles de prácticas en los hospitales y demás, pero con el no podía evitar temblar un poco.

-Tráeme un vaso con agua-Pidió Sakura a Hinata. Luego volvió la vista a Sasuke y le removió la camisa empapada en sangre, el hueso color blanco sobre salía de la carne del hombro de Sasuke Uchiha, efectivamente estaba roto.

-Bien, tenemos fractura expuesta en metáfisis del humero-Dijo para sí misma, en la escuela de medicina la habían enseñado a decir todo lo que pensaba, ya que generalmente tendría a una enfermera al lado escribiendo todo el diagnóstico del paciente.

Presiono la piel del brazo con los dedos, ya que parecía que no había circulación. Efectivamente no había circulación ya que sus dedos seguían marcados en la piel de Sasuke. Por eso no sentía los dedos.

-No hay circulación en el brazo.

Hinata le entrego el vaso de agua a Sakura y le dio un trago, luego sumergió una gasa y la paso por el brazo, limpiando la sangre, en busca de más fracturas, pero parecía que no había más, así que rápidamente reviso su pecho.

-Dos costillas verdaderas rotas… la cuarta y la quinta derechas, sin perforación de pulmón ni daño a algún otro órgano.

-¡Sasuke!-Escucho el grito de Naruto. Sakura levanto la mirada, ahí estaban todos de nuevo. ¿En qué momento habían llegado?

-Sasuke-Kun, esto te va a doler mucho-Le dijo Sakura acariciando la cabeza del Uchiha-Respira hondo… A la cuenta de tres vas a echar todo el aire ¿Esta bien?

Sasuke asintió.

-Una… Dos… ¡Tres!-Sasuke hecho todo el aire junto con un grito de dolor, Sakura acababa de acomodar de un solo golpe el hueso roto.

-¡Demonios Sakura!-Dijo Sasuke apretando los dientes.

-Tranquilo, ahora voy a tratar de pegar el hueso otra vez-Sakura alzo la mano y comenzó a destilar chakra para curar el hueso roto, no tenía mucho y estaba muy débil, pero por alguna razón seguía destilando chakra. Como si hubiera una reserva secreta dentro de ella, porque ella sentía que tenía chakra, pero por alguna razón se sentía cada vez más débil. Como un mecanismo de defensa que le decía que debía parar, que ese chakra estaba guardado para algo especial. Pero para ella eso era algo especial, algo importante.

Naruto miraba atento como Sakura miraba fijamente el lugar de donde provenía tanta sangre, mientras destilaba ese chakra curativo que a él lo hacía sentirse tan bien. Su rostro era de una Sakura completamente determinada y el de Sasuke era el de un niño tragándose las lágrimas.

-Bien, osteoblastos reformados por completo. Ahora a suturar-Con las manos ensangrentadas tomo un botecito de alcohol y hecho un poco en sus manos, luego empapo un algodón y lo paso por la herida del brazo de Sasuke, haciendo que ardiera y este sacara un quejido de dolor.

Para no gastar chakra en unir la piel de Sasuke, iba a coserlo como un doctor de su mundo actual haría, así que saco el hilo especial y una aguja para sutura que había en su bien equipado botiquín.

-¿Eres alérgico a algún medicamento?-Pregunto Sakura buscando un bote de lidocaína en el botiquín.

-No.

-Aplicare lidocaína externa-Con un algodón aplico la anestesia local y rápidamente comenzó a coser la piel de Sasuke. Necesitó cuatro puntos para poder cerrar su piel.

Volvió a tocar el brazo con los dedos y se dio cuenta que ya había circulación. Dio un pequeño suspiro.

-¿Ya puedes sentir los dedos?

-Aún están algo dormidos…-Le dijo mirándola al rostro, pero ella no lo miraba de vuelta, sus ojos estaban pegados a su pecho, a sus huesos rotos restantes. Su cara estaba más pálida de lo normal, y sudaba un poco, sus labios estaban algo resecos así que los relamía con frecuencia. Parecía tan cansada, pero tan profesional.

-Tal vez esto te duela un poco…-Dijo Sakura cerrando los ojos y posando sus manos sobre la piel que cubría las costillas rotas. Sasuke asintió, esperando sentir el dolor.

Sakura uso chakra para volver a unir los huesos, lentamente el dolor comenzó a inundar el pecho de Sasuke, haciendo que mordiera su labio inferior y cerrara los ojos con bastante fuerza. Deseaba con todas sus fuerzas que estuviesen ellos dos solos, en la sala, porque todos veían sus expresiones de dolor y podían escuchar sus quejidos.

Odiaba que las personas lo vieran de esa manera, tan derrotado.

Al terminar de soldar con chakra las dos costillas de Sasuke, Sakura Haruno sintió como las fuerzas se le iban de repente, así que por poco se va de lado.

-¡Sakura-Chan! ¿Estás bien?-Pregunto Naruto asustado a punto de correr hacia ella, pero la pelirosada levanto la mano para que parara y asintió.

-Sasuke, tal vez te duela la herida… Toma un par de analgésicos antes de dormir.

Sakura había dicho todo aquello casi sin aliento, sentía como su hubiera utilizado todos los músculos que había en su cuerpo, como si sus huesos ya no pudieran soportar su peso un segundo más.

¿Por qué se sentía así si sabía que tenía aún más chakra dentro de ella?

-¿Qué sucede Sakura?-Pregunto Kakashi dando un paso cauteloso hacia ella. La pelirosada lo miro, pudo ver que todos en la sala la miraban a ella, así que dedujo que se veía en un estado deplorable.

-Use demasiado chakra.

Kakashi se acercó con firmeza hacía ella y la tomo entre sus brazos. Sin decir ninguna palabra la llevo a su habitación donde la acostó en su cama.

-No debes de sobre pasarte con el uso de tu chakra… Aun no lo puedes dominar por completo.

-Es que Sasuke…

-Lo se… Sé que es tu compañero. Siempre has sido muy dedicada a tu equipo y a tus camaradas-Le dijo Kakashi con cariño, algo que Sakura sintió que no pasaba muy a menudo en el pasado-No te sobre esfuerces Sakura, trata de descansar, yo mandare a todos a casa-Le dijo Kakashi caminando hacia la puerta.

-Kakashi-Sensei-Pronuncio su nombre Sakura, a lo que el peliplateado volteo a mirarla-Gracias.

Kakashi sonrió, haciendo que el único ojo visible se entrecerrara y asintió, luego salió de la habitación.

Así el peliplateado mando a todos a casa y Naruto ayudo a Sasuke a recostarse en la cama de huéspedes, el dormiría en el sofá. Había hablado con Sasuke un rato antes de irse a dormir.

Aunque el pelinegro se encontraba débil, estaba bien, habló con el normalmente. Sin peleas, sin mencionar al mundo del que provenían. Solo hablaron de heridas y de su soledad. Sasuke Uchiha no habló mucho de ello, no menciono a Itachi, pero Naruto se dio cuenta que él también había vivido solo desde muy pequeño, y que también era huérfano.

No le gustaba sentir que la gente sufría porque se recordaba a si mismo sufriendo, y era doloroso. Pero sentir que alguien también había tenido una vida difícil lo hizo sentir en confianza. Compartían cierto vinculo que ninguno de los dos se había percatado nunca hasta ese momento.

Naruto metido entre una cobija color blanca que olía a suavizante de telas de lavanda y con su cabeza recostada en una almohada color rosa pálido, se quedó dormido pensando en su vida con Sasuke y Sakura.

La Haruno estaba tan cansada que le valió un reverendo pepino estar llena de sangre seca y tierra, solo se quitó los tenis con los pies y se acurruco en su cama. No había tenido tiempo de pensar antes de dormir en todo lo ocurrido ese día, solo había cerrado sus ojos y de pronto ya se encontraba en sus memorias.

Sentía un extraño escozor en la garganta, un hormigueo en la punta de los dedos, como si acabara de hacer algo muy malo. Se encontraba corriendo entre los arboles con una capa que la cubría del aire.

Entonces fugaces memorias le llegaron a la mente, Naruto entre la nieve, mirándola con enfado y ella tendiéndoles una trampa a sus camarada para ir tras Sasuke Uchiha ella sola.

Los recuerdos le cayeron de peso, pero siguió corriendo. Siguieron llegando miles de recuerdos, de cómo se había enamorado de Sasuke, de su marca maldita, de cómo la había dejado en aquella banca sola. Recordó como le había cargado todo el peso a Naruto y más, todo doloroso, pero le daban más fuerzas de ir tras de Sasuke.

Llego hasta el, a un lugar que parecía haber sido un campo de batalla minutos antes. Lo vio del otro lado, con un chidori en la mano y una pelirroja tirada en el suelo.

Karin.

Llamó su nombre y Sasuke volteo un poco. Sakura sentía su aura sombría, su fuerza, su odio… Tenía rastros de sangre en una mejilla por debajo de un ojo, se veía atemorizante.

Entonces le pregunto qué hacía ella ahí, y Sakura pronunció unas palabras que pensó jamás pronunciaría.

-¡Deserte de Konoha para ir contigo!-Era una mentira, pero aun siendo mentira sintió como le dolía en el pecho decir aquellas palabras, y se preguntó cuánto dolor le habría causado a Sasuke huir de su hogar para ir en busca de venganza.

Sasuke sabía que mentía, le hizo muchas preguntas y ella desesperada contesto todas diciéndole que haría lo que él quisiera. Hasta que menciono algo, algo que de seguro hizo que se delatara aún más.

-Quiero destruir Konoha… ¿Serás capaz de traicionar la aldea por mí?

-No-Se dijo a sí misma, pero no contesto eso.

-Sí, si es lo que quieres lo hare.

-Entonces mátala-Le dijo Sasuke señalando a la pelirroja moribunda en el suelo.

¿Ese era Sasuke? ¿Su Sasuke del equipo 7? Hablaba de la muerte como si hablara de abrir dulces, como si fuera común y fácil, como si una parte de tu alma no se muriera si mataba.

Sin sentimientos.

Sasuke le explico quién era ella, una antigua compañera… Al igual que ella, y se preguntó qué pasaría si ella fuera la chica tirada en el suelo moribunda, ¿Sasuke también planearía asesinarla porque ya no le sirve?

Le dijo que podría reemplazarla, ya que ella también era una ninja médico.

Ella volvió la mirada a la chica y saco una kunai lentamente. Camino hacia ella con la mirada de Sasuke Uchiha fija en su cuerpo.

-¿Y bien? ¿Qué decides?-Pregunto Sasuke a su lado, olía a sangre y a muerte, a lo que huele cuando entra a la morgue con Tsunade.

Acababa de matar.

Sakura se encontraba ya de pie frente a la chica ensangrentada. Ella no estaba en sus planes, no quería matar, ella no era una asesina, ella protegía.

Sasuke se posiciono detrás de ella, y pensó en apuñalarlo. En hacerlo en ese momento, rápido, y todo terminaría sin tener que matar a alguien que no tenía absolutamente nada que ver. Estaba fría, nerviosa, temblaba un poco, su ceño se encontraba fruncido y podía literalmente sentir el sudor salir de sus poros.

-Detente… Sasuke…-Le dijo la chica con la voz débil. Entonces Sakura lo escucho, acababa de formar otro chidori en su mano, se volteo y vio su expresión, esa expresión dura que de seguro siempre usaba al asesinar a alguien, pero antes de que pudiera atestarle esa bola de rayos Kakashi llego y bloqueo el ataque.

A Sakura se le congelo la sangre pero logro pronunciar el nombre de Kakashi, esta vez parecía arrepentido al brindarle esa única mirada con el ojo visible. Le dijo algo que la hizo recordar su infancia, después de una disputa que Sasuke y Naruto habían tenido, le dijo que todo volvería a ser como antes, pero no fue así. Todo empeoro.

Le dijo que se arrepentía de decirlo y que lo perdonara, y que desde ese momento el tomaría su carga, porque era el líder del equipo siete.

El Sasuke que estaba al frente de ellos se había reído de una manera bastante sínica, una risa que le hizo sentir frío en la espalda.

-Curala Sakura, hasta el punto en el que pueda hablar y aléjate de aquí-Le había pedido Kakashi sin dejar de mirar a Sasuke, ella en cambio lo miro algo confundida-Hazlo-Insistió, a lo que Sakura tuvo que obedecer. Tomo a Karin y se la llevo a unos metros de distancia.

La batalla entre ellos comenzó, pero ella no podía poner atención, solo se hinco al lado de la pelirroja mientras la miraba con esa mirada cansada y moribunda, y comenzó a curar su cuerpo herido. Sakura se sentía tan mal consigo misma, una inútil de nuevo, sin poder hacer nada por ese compañero de equipo que iba por el camino equivocado… Por Sasuke Uchiha, el que había sido el amor de su vida por varios años.

Así que sin poderse contener comenzó a llorar. Le importo poco que la pelirroja la mirara con lastima, aun estando ella mal herida y a punto de morir, no le importara lo que ella pensara o lo que hubiera pasado entre ella y Sasuke.

-Ya no conozco a este Sasuke-Le dijo, haciendo que Sakura se diera cuenta de que no estaba loca, que Sasuke Uchiha ya no era el Sasuke Uchiha que había conocido alguna vez en su infancia.

Sakura no contesto nada y dejo de curarla, estaba lo suficientemente bien como para hablar y para no morir, pero no podía moverse mucho. Así que la pelirrosa la dejo ahí y corrió hacia el borde del puente donde se hallaba, Kakashi y Sasuke estaban debajo, de pie mirándose el uno al otro sobre el agua. Entonces algo se le ocurrió.

Corrío hacia el lado opuesto de lo ancho del puente y bajo por las paredes, y de cabeza sobre el techo del puente diviso a Sasuke volteado, entonces saco una kunai impregnada con veneno y corrió decidida hacia él. Las memorias de Sakura comenzaron a inundarla de nuevo, era demasiado difícil, era mucha carga para ella tener que asesinar a Sasuke Uchiha.

A su Sasuke...

Cuando estuvo detrás de él, posiciono la kunai en la espalda de Sasuke, pero antes de enterrarla, se detuvo.

Comenzó a llorar, no podía, no podía destruir al equipo siete, aunque estuviera fragmentado no podía. No podía asesinarlo, simplemente no. Su fuerza de voluntad se volvía débil cuando se trataba del equipo siete, ellos siempre había sido su debilidad. Su talón de Aquiles.

Pero todo paso muy rápido.

Sasuke intentó asesinarla otra vez, quitándole el kunai de la mano e intentando enterrárselo a ella. Pero esta vez Naruto llego y la salvó.

Se despertó con un grito de horror en su garganta.

Hiperventilo unos cuantos segundos tomándose del pecho sentada en su cama, sin dejar de verse en el espejo de su habitación. Su cabello estaba enmarañado aun estando en la coleta que no deshizo la noche anterior y podía ver la sangre seca teñir su ropa, y partes de sus brazos y rostro.

Entonces entro Naruto a la habitación casi rompiendo la puerta.

-¿Qué sucede, Sakura-Chan?-Pregunto caminando hacia ella tan rápido como pudo.

-Lo siento… Es solo que tuve un recuerdo espantoso… Lo siento-Dijo dando un suspiro.

-¿Qué recordaste?-Pregunto Naruto hincándose a un lado. Parecía asustada, no, horrorizada.

Como cuando había llegado en la batalla contra Pain, pero esta vez ese rostro asustado se desvaneció un poco al verlo. Eso lo alegro.

-Sasuke intento matarme, dos veces, sin chistar-Dijo con las palabras atorándosele una tras otra en la garganta-Sin pensarlo trato de asesinarme, tenía un nuevo poder ocular y quería que asesinara a Karin.

Naruto frunció un poco el ceño. Cuando Sakura le dijo aquello, le vino un recuerdo de él salvándole la vida debajo de un puente.

¿Eso era lo que Kakashi había intentado decirle después del entrenamiento?

-Pero estas bien, no pasó nada-Dijo Naruto tratando de tranquilizarla.

Sakura lo miro por unos segundos, escrutándole el rostro, parecía demasiado serio. Como si supiera más sobre ello. Pero no quiso preguntar, era demasiado exhaustivo pensar que Sasuke intentó asesinarla a sangre fría sin pensarlo dos veces.

Ella había fallado en su cometido porque lo quería, porque aun pensaba en el como miembro de su equipo y no quería destruir algo tan preciado para ella. Por más malo que fuera.

Ella si se la había pensado dos veces antes de cometer el asesinato, y por consecuente no lo había hecho.

-No sé porque Sasuke no me da miedo… Aun después de haber recordado aquello, me preocupa su estado de salud en este momento.

Naruto la miro y sonrió de medio lado.

-Porque tienes un buen corazón, Sakura-Chan.

Sakura abrió los ojos de sorpresa y poco a poco le regalo una pequeña sonrisa.

-Bueno, creo que es hora de que comiences a alistarte para tu trabajo, Sakura-Chan, yo iré a ver si puedo entrar a mi viejo apartamento y sacar algo de ropa-Naruto se levantó del suelo, con los ojos verdes de Sakura pegados a su espalda y salió de su habitación, cerrando la puerta detrás de él.

Al cerrar la puerta Sakura pestañeo varias veces y una idea llego a su cabeza.

No todas sus ideas podían ser buenas, pero sabía que esa idea le encantaría al rubio.

Se levantó tan rápido como su molido cuerpo la dejo y saco un par de jeans algo rotos de su closet junto con una blusa color blanca con cuello en "v". Salió de su habitación y se dio la ducha más rápida de su vida.

No se detuvo a ver los moretones que tenía en la espalda en los brazos, si no que rápidamente se cepillo el cabello y salió disparada a la habitación de huéspedes.

Ahí estaba Sasuke sentado en la cama tocándose la herida del brazo.

-No toques-Le dijo Sakura.

Sasuke se sobresaltó un poco y dejo de tocarse para mirarla. Tenía el largo cabello húmedo y su cara estaba reluciente, aunque podía ver las marcas violetas en sus brazos, parecía sentirse bien.

El pelinegro había escuchado el grito, y cuando llego a la puerta de Sakura, se dio cuenta de que Naruto estaba ahí, hablando con ella. Había escuchado todo.

-Me duele un poco, no tome analgésicos antes de dormir…

Sakura frunció los labios.

-Está bien… Ya tengo suficiente chakra para curarte bien esa herida en el brazo-Dijo Sakura sentándose a su lado, rápidamente comenzó a destilar chakra y curo la herida, dejándole una cicatriz fina.

Sasuke movió el brazo y los dedos.

-¿Si sientes bien el brazo? ¿Nada de adormecimientos ni calambres?-Pregunto Sakura tocándole el brazo con los dedos y haciendo un poco de presión en él.

-Todo bien Sakura.

-Perfecto, entonces me ayudaras con un plan. Vamos a desayunar.

Sakura salió de la habitación, dejando a Sasuke dentro.

¿Había intentado asesinarla? Sí. ¿Por qué? No lo sabía.

Era demasiado amable, aún que a veces era algo molesta y sabionda, tenía un buen corazón, como Naruto le había dicho. Él estaba consciente de que la pelirrosa era buena. Tal vez demasiado buena…

Al llegar a la cocina se topó con Naruto recién duchado, con la misma ropa del día anterior y a Sakura dándole una mordida a un pan tostado con mantequilla mientras leía un librito de terminología médica.

-¿Cómo te sientes teme?

Sasuke alzo una ceja.

-Mejor. ¿Y tú Dobe?

-A mí no me pusieron la paliza de mi vida-Dijo Naruto riendo-Así que estoy de maravilla.

Sasuke frunció el ceño y camino hacía la cocineta de Sakura, de donde saco un vaso y se sirvió agua en él.

Naruto lo siguió con la mirada, no esperaba que hiciera algo. Pero tenía que cuidarse y cuidar a Sakura, quien parecía no temerle mucho aun después de haber recordado que había tratado de asesinarla.

¿Era por eso que Kakashi no quería que Sasuke supiera el paradero de Sakura? Tal vez… Lo más seguro era que sí.

-¿En qué plan querías te que ayudara?-Pregunto Sasuke mirándola aburrido.

-¿Plan? ¿Qué plan?-Pregunto Naruto interesado.

Sakura alterno la mirada entre ambos, luego dio un suspiro mientras cerraba los ojos.

-Bien, pensé en que podíamos ayudarte a sacar tus cosas de su viejo departamento-Dijo Sakura alzando ambas cejas.

-¿En serio?

Ella asintió.

-¿Cómo?-Pregunto mirándola, y otra pregunta se formuló en la cabeza de Naruto, ¿Por qué Sasuke también tenía que ir?

-Bueno… Necesitamos el auto de Sasuke y la dirección de tu viejo edificio de departamentos.

-¿Mi auto? Yo no pienso prestarles mi auto para sus tonterías-Dijo Sasuke cruzándose de brazos.

El auto de Sasuke se estaciono a un lado del edificio de departamentos.

-Esa es mi ventana-Dijo Naruto apuntando a la ventana del octavo piso. Tenía cortinas naranjas.

-Muy bien, Sasuke esperara aquí debajo, yo distraeré al casero y Naruto entra por tus cosas.

-Es mejor que tú vayas con Naruto, y yo vigilo al casero-Dijo Sasuke-Así bajaran las cosas más rápido.

-¡Bien! ¡Equipo siete al ataque!-Grito Naruto bajándose del auto, seguido por Sakura.

Ambos chicos cruzaron la calle y subieron hasta la ventana. Naruto la abrió y entraron al pequeño departamento del rubio.

-El viejo no ha movido nada-Dijo mirando todo como lo había dejado.

Sakura arrugo la nariz, olía a leche cortada y a ropa sucia. El pequeñísimo departamento estaba muy tirado, había un único calendario que marcaba el mes anterior colgado en la pared al lado un sillón algo maltrecho, frente al sillón había una mesita de noche donde había un periódico y varios vasos, tenía una pequeña televisión de antena apagada, parecía muy vieja.

Al lado una pequeña cocineta yacía con varios platos sucios y empaques de ramen instantáneos vacíos.

En el refrigerador tenía varías cosas pegadas con imanes. Le llamo la atención un dibujo.

Era una espiral.

Se acercó lentamente y tomo entre sus dedos el papel de cuaderno cuadriculado sin despegarlo del refrigerador. Aun con los ojos abiertos recordó a Naruto ninja, ese era el mismo símbolo que usaba en su espalda. Era el símbolo de los Uzumaki.

Luego de soltar lentamente el dibujo, desvió su mirada hacía una foto que había más arriba.

Era una foto de él y varias personas que no conocía, pero en aquella foto, al lado de Naruto se encontraba Hinata Hyuga, sonriendo tímidamente a la cámara, con esa mirada de perrito inocente.

Alzo una ceja y rodo los ojos.

-Son los chicos que practican karate conmigo-Dijo Naruto acercándose a la foto, luego la tomo y la metió a su bolsillo-Son buenas personas.

Sakura le sonrió sin mostrar los dientes y asintió.

-Ok… ¿Qué te vas a llevar?

-Ropa, vamos a mi habitación.

Sakura siguió a Naruto, quien la condujo a una puerta que estaba al lado del refrigerador. Encendió la luz y vio que no había mucha diferencia entre la sala y su habitación. Había varias prendas tiradas y periódicos.

Naruto saco una maleta de su closet y la puso sobre su cama destendida.

-¿Algo de aquí está limpio?-Pregunto Sakura mirando a su alrededor.

Naruto se rasco la cabeza y se rio un poco.

-Más o menos.

Sakura negó con la cabeza y comenzó a tomar todas las prendas que podía para pasárselas a Naruto.

-Puedes quedarte a vivir conmigo…-Le dijo Sakura de repente a Naruto, haciendo que el rubio parara de hacer lo que hacía para mirarla. Ella estaba de lado, podía ver su perfil mientras doblaba su ropa con rapidez y la ponía en la cama, en una pequeña columna.

-¿En serio Sakura-Chan?

Ella paro lentamente de doblar la ropa y lo miro.

-Sí, digo… somos compañeros de equipo y quiero ayudarte. No me gustaría saber que andas por allí durmiendo debajo de puentes y robando comida-Le dijo riendo algo nerviosa, comenzando de nuevo a doblar la ropa.

Naruto comenzó también a guardar todo, con una pequeña sonrisa en el rostro.

-Puedo fiarte algunos meses de renta y cuando encuentres trabajo estable pagamos entre los dos todos los gastos del departamento…

-¡Buena idea Sakura-Chan! ¡Eres la mejor!

Sakura lo miro sorprendida, y le sonrió un poco, luego desvió la mirada rápidamente para comenzar a doblar otra pila de ropa que se encontraba a un lado de la cama.

-¡Hey! Pero vivir conmigo no va a ser tan fácil eh… No me gusta la suciedad ni el desorden-Le dijo alzando una ceja y apuntándolo con el dedo-Así que vas a tener que aprender a ser un poco más limpio, o mucho muy limpio-Dijo levantando un par de pantaloncillos enlodados.

Naruto se rasco la nuca y se rio.

-Claro que seré más limpio en tu casa Sakura-Chan.

Ambos siguieron echando ropa a la maleta, al igual que algunos libros y cuadernos del rubio. Naruto guardo algunas cosas de valor, como su cartera con credenciales, documentos importantes y su despertador.

-Muy bien, creo que es todo lo necesario.

Sakura vio las tres maletas casi reventando y dio un suspiro.

-Perfecto, le voy a hacer una seña a Sasuke para que acerque el carro.

Pero antes de que Sakura emprendiera su camino hacia la ventana Naruto la tomo de la mano.

Ella volteo rápidamente a mirar su mano aprisionada por la del chico y lo miro a la cara. Parecía serio.

-¿Qué sucede?

-Confió en Sasuke y sé que tú también. Pero hay que irnos con más cuidado cuando se trate de él, no por nada trato de asesinarte en el pasado y dudo que en el presente no lo intente al menos una vez… Sasuke era mi mejor amigo, yo también tengo recuerdos de el en mi cabeza, y en uno de ellos me dejo moribundo por ahí para seguir con su venganza.

Sakura trago duro, lo miraba a los ojos y podía ver el dolor en ellos, su inmensa tristeza.

-No debemos te confiar tanto en él. Ese tal vez fue nuestro error en el pasado, no hay que volver a cometerlo… No quiero que te haga daño-Su agarre se suavizo un poco y Sakura sintió ternura.

-Tranquilo, se defenderme… Gracias por el consejo-Le dijo soltándose de la mano.

Naruto la vio acercarse a la ventana y alzar la mano.

Ahí estaba la chica por la cual moría en el pasado, por la que moría en el presente y por la que sabía que moriría en un futuro.