Nota:

Hola perdonen por tardar todos estos meses en actualizar pero he tenido muchos problemas familiares, etc. No les voy a aburrir, solo decirles que siento la espera y que disfruten del capítulo. Intentaré actualizar más seguido ahora que estoy de vacaciones XD Tenganme paciencia please


Capítulo 10

¿Amigo?¿enemigo?

Pov: Reito

Estaba de camino a las oficinas del Judgement. Estaba preocupado ¡Y para no estarlo!

No se podía quitar de la mente el tono agotado que había utilizado al despedirse de él o la cantidad de veces que suspiró durante su conversación sobre Keyko.

- Tengo que asegurarme de que esté bien.

-En serio…Shirai-san te esfuerzas demasiado - Dijo a la imagen de Kuroko que había aparecido en su mente. Corriendo por las calles de Ciudad Academy, girando en varios cruces cuyos semáforos se encontraban en rojo y tomando varios atajos para llegar antes a su destino. No podía dejar de agobiarse , de sentirse ansioso por ver cuanto antes a la teleporter.

Él entendía que necesitaban encontrar a Keyko lo más rápido posible y que no podían permitir que otras personas se involucraran, pero eso no significaba que Kuroko tuviese que angustiarse tanto y descuidar así su salud. Más de una vez había visto a la chica tambalearse durante sus salidas por la falta de sueño, dejándose dormir en cualquier sitio o tomando varias bebidas energénicas . Por suerte, hasta ahora sus recaídas no habían empeorado. No obstante, no podía permitir que su compañera siguiese con esa actitud descuidada, si seguía así no tendría fuerzas para cuando se encontrase con el verdadero peligro…

Sus últimos pensamientos consiguieron que acelerase el paso y llegara a las oficinas en unos cuantos minutos. Se encontraba en el portal del edificio, mirando las escaleras y pensando en la reacción que tendría Kuroko al verlo allí. Seguramente se enfadaría, pero tenía que comprobar su estado o no dormiría tranquilo.

-Se que no debería presentarme así sin más en el Judgement…no podríamos explicar nuestra relación si alguien nos preguntase…pero..- Mientras hablaba consigo mismo se paseaba de un lado a otro delante de la entrada, consumido por los nervios que le causaba cierta chica de ojos marrones.

si alguien nos preguntase… ¿qué respondería Shirai-san?

-O más bien ¿Cuál es nuestra relación de todos modos?...

Nos conocemos desde hace algo más de una semana…¿conocidos?... puede… pero yo diría que somos más cercanos que eso…¿Compañeros de trabajo?

- Es cierto que la ayudo en todo lo referente a la información de su hermana pero no lo llamaría así.

-…¿Amigos?... Sí, creo que eso nos definiría bien nos conocemos desde hace poco pero congeniamos bien…aunque…

-¿Uh?¿Qué fue eso?- Se preguntó a sí mismo mientras apretaba fuertemente su puño contra su pecho. Miró de nuevo las escaleras, confuso por ese repentino dolor.

-¡Agh! ¿Pero que estoy haciendo?- avergonzado por su indecisión y por algunas miradas que había atraído en el proceso, consiguió dar los primeros pasos hacia los escalones- Tengo que comprobar que Shirai-san está bien…solo un vistazo rápido y me voy.

Si me acuerdo bien Shirai-san dijo que las oficinas estaban en el segundo piso… ¡Aquí!

La puerta estaba abierta y se podían distinguir varias voces que salían de la habitación. Como un acto reflejo se escondió a un lado de la puerta e inconscientemente intentó distinguir la voz de la teleporter sobre las otras... no la escuchaba, pero sí su nombre siendo repetido una y otra vez con angustia. Preso de un mal presentimiento salió de su escondite para contemplar lo que allí sucedía.

Un chico de pelos plateados y con una larga cicatriz en su ojo izquierdo cargaba a una pálida Kuroko entre sus brazos. Aún a kilómetros de distancia se podía ver que la teleporter no estaba para nada bien, como se había encargado de decirle día tras día.

Sus largas ojeras, su expresión de dolor...provocaron que el estómago de Reito se le subiera a la garganta. Sin importar lo que pensaran los presentes corrió a la ahora frágil figura de la castaña y estudió en su expresión que no fuese nada grave. Las caras de interrogación de las chicas no se hicieron esperar.

- ¡Shirai-san! ¡iShirai-san!- Llamó el pelinegro fuertemente intentando sin mucho éxito que recobrara la consciencia .


-Se ha desmayado, seguramente por el cansancio y el calor - Dijo secamente el desconocido de pelos plateados.

- Sí, necesitamos llamar a la ambulancia- Contestó Reito más calmado , fijándose más detalladamente en el chico a su lado. Los brazos que impedían que Kuroko cayera al suelo no eran muy musculosos pero se notaban fuertes y firmes en su propósito. El resto de su cuerpo era igual, ni muy musculoso ni muy flacucho. El tono de su piel era de un color blanco, sus rasgos eran delicados pero no se parecía a los típicos chicos con cara de niña. Cuando Reito se giró para agradecer sus acciones por la castaña pudo apreciar mejor su mirada... ojos de color grises que desprendían frialdad, seriedad y algo más que no pudo distinguir en ese momento ¿nostalgia? no lo sabía. Por lo demás iba bien vestido,sus ropas eran bastante modernas y hasta un chico como él podía decir que era un joven atractivo, calculaba que sería solamente un poco mayor que la teleporter a su lado.

¿Cual será su relación con Shirai-san?...

¡Ahora no es momento para eso!- Se recordó duramente.

-Esperen un momento ¿se puede saber quienes sois vosotros?

- ¡Saten-san ya lo hablaremos más tarde!...Shirai-san está...Shirai-san está...- Uiharu ya estaba al borde de las lágrimas.

-Tienes razón... ¡tranquilízate Uiharu!...¡voy a pedir ayud-

-Eso no será necesario- Cotó rápidamente el peliplateado , agarrándo una de las muñecas de la chica de pelo largo y haciéndola desaparecer al instánte. Hubo un largo silencio...

Hasta que Reito pudo asimilar lo que acababa de pasar.¿pero que-?

-¡¿Qué has hecho con la chica?- Gritó en modo defensivo al no saber exactamente las intenciones del desconocido.¿teletransportación?

- ¡Saten-san!- Gritó Uiharu ya con lágrimas deslizándose por sus rojas mejillas , demasiado lenta para decir nada más antes de que ella también desapareciese por el toque del extraño.

Sin poder hacer mucho más que mirar, Reito fue cogido de improvisto. El joven se había teletransportado detrás de él y en un segundo el pelinegro ya no estaba en la habitación del Judgement.

Antes de que Reito se esfumase en el aire notó que Kuroko todavía estaba en los brazos del peliplateado, como un último recurso intentó girarse rápidamente y alcanzar su mano, pero no fue la bastante veloz para alcanzarla.

¡NO! ¡Shirai-san!


En ese momento Mikoto se encontraba en su dormitorio, sentada en su cama mientras jugaba con unas monedas del arcade , las lanzaba nerviosamente una y otra vez al aire para luego cogerlas y repetir la misma acción otra vez. Miraba perdidamente la pared mientras recordaba su última conversación con Kuroko. ¿Por qué le importaba tanto con quién se encontrara la teleporter? Es decir, no es como si tuviese que darle explicaciones con quién o no saliese pero...¿Que irían a hacer ella y esa persona llamada Rei?

¿tendrá algo que ver con la extraña actitud que ha tenido Kuroko estos días?

Hubo veces en las que la menor la había evitado para que no sospechara de sus heridas o de sus "planes malvados" pero esta vez era diferente, no tenía ninguna herida, ya lo había comprobado en las duchas, y llevaba una semana sin intentar nada pervertido, eso era lo más raro de todo.

En las duchas...- Un largo sonrojo se extendió rápidamente por sus mejillas al recordar, de un color tan intenso que hasta un tomate quedaría pálido al compararlos

La vergüenza que pasó ese día al intentar descubrir si su kohai estaba herida o no... nunca la olvidaría, sus intentos fallidos de echar un vistazo a su espalda descubierta o incluso la cómica caída con la que se había ganado la risa histérica de la teleporter con el resto de las demás allí presentes...NUNCA podría olvidarlo. Resultó que el jabón del suelo y ella tuvieron opiniones distintas de como conseguir ver el cuerpo de su compañera de cuarto y... ¡como no!, ganó el jabón, al menos con la caída se había llevado la toalla de la menor por delante y tuvo éxito en su misión de verla desnuda por unos segundos. Sin embargo, lo único que consiguió con todo eso fue preguntarse con más frecuencia qué le pasaba a Kuroko si no estaba herida

¡Agh! estúpida Kuroko, todavía me duele la espalda del golpe -Con un largo suspiro se estiró en la cama, girando su cabeza en la almohada para poder observar la de su compañera de cuarto.

¿Por qué no me cuenta lo que oculta?¿No cree que pueda ayudarla? o ¿confía más en "Rei" que en mí?- Sus pensamientos fueron cortados por la melodía de su móvil, sin muchas ganas de comprobar quién era contestó la llamada.

-¿Sí?

- ¡Misaka-san! Tienes que venir rápido ...¡ella está!...debes venir si no... por favor...ella...después él... ¡ven rápido!- Los hipidos de Uiharu asustaron a Mikoto como nadie lo había hecho hasta ahora , tenía un mal presentimiento. Nada más oír sus sollozos y las palabras incomprensibles sobre lo que fuese que había pasado ya la habían impulsado a salir rápidamente de su cuarto, casi tropezándose en su salida por la puerta. Pero lo que en verdad la dejó temblando fueron las únicas palabras que logró entender entre tanto gimoteo y grito.

- ¡Shirai-san estaba pálida!...¡se desmayó! y...un chico se la llevó y...ahora...