Secreto.
Era otro día en la famosa OHS. Todos los lunes era lo mismo, veía a los niños de papi llegar con caras largas, pues sabían que ya no podrían seguir de fiesta en fiesta. Bulma estaba sentada en su escritorio y veía las caras largas entrar al reclusorio. Los recuerdos le volvían a la mente, había sido el fin de semana más interesante de su vida. Tuvo una "cita" con Vegeta, se embriago y tuvo oportunidad de salir con otro chico. Todo en poco más de 24 horas. La secundaria era sin dudas especial.
De pronto entro él, otra vez podía sentir las malditas mariposas en el estomago. El la miro por dos segundo… podría llamarse eso "tener un momento"? no de seguro fue su imaginación. Pero cuando paso por al lado de su banco le dejo un bollo de papel. Bulma lo hubiera considerado basura si no fuera porque se lo dejo él, lo miro por varios segundos y decidió guardárselo en el bolsillo.
Al finalizar las clases, noto que Vegeta salió con rapidez, hasta sus amigos Byron y Mike lo llamaban pero él no hizo caso. Decidió analizar el bollo de papel.
"te espero en la terraza."
-"juega conmigo"- se decía a si misma- "eso es lo que hace, para el soy un simple juguete, pero me va a escuchar… no caeré mas en sus juegos"- se repitió la última frase una y otra vez, por cada escalón que subía-"es un patán, engreído, si yo fuera hombre le patearía el trasero!"-
Ya podía notar esa luz que siempre la enceguecía, se cubrió un poco los ojos para ver mejor, ahí estaba el, con una sonrisa triunfadora… hubiera sido mejor no ir y dejarlo plantado, pero después con quien descargaba su ira?
-sabes que, me tienes un poco cansada, Ouji. Primero me molestas para salir, luego que salimos, decides evitarme y todavía tienes el descaro de pedirme que no vuelva a "tu lugar de meditación", crees que no tengo mejores cosas que hacer… solo vine porque quería aclararte un par de cosas…"- decía Bulma sin parar de hablar.
-niña; deberías saber que tienes voz chillona y que no es muy agradable escucharte tanto tiempo- le respondió Vegeta- solo quiero que hagamos las paces te parece bien?-
Bulma lo miro con dudas. Las paces?. –tú crees que yo me acomodare a tus caprichos, lo siento pero yo no soy tu papi como para darte todos los lujos cuando tu quieras!- le respondía Bulma.
-es que acaso nunca te callas? Solamente quiero que quedemos en buenos términos, nada más, además se que te agrado, se que quieres que seamos un poco más cercanos…- le dijo Vegeta con una sonrisa.
-si, como digas, es mas tienes razón… yo quiero que seamos muy cercanos, todas las chicas del colegio queremos que Vegeta Ouji, sea nuestro amigo- decía Bulma exagerando los gestos.- créeme es la razón de mi existir, siendo tu amiga podre presu…- de repente Vegeta se acerca peligrosamente a Bulma, provocando que se callara.
-me tienes miedo?- le pregunto Vegeta.
-eres un tonto- le respondió Bulma, para luego querer bajar las escaleras, pero Vegeta la tomo del brazo atrayéndola hacia él.
-no-atino a decir la peli azul- que demonios haces? Suéltame…-
- solo quiero, asegurarme de que te callaras por unos cuantos segundos.- le advirtió Vegeta.
La miro fijamente a los ojos, cuando noto de que la niña estaba por abrir la boca, él la silencio con un beso, primero solo apoyo sus labios en la "pequeña", luego con su lengua abrió su boca, convirtiendo el tierno beso en un beso apasionado. Era inexperta, noto que lo más probable era su primer beso. Bien.
Llego el momento en que debía separarse de ella, al alejarse vio que tenía los ojos cerrados y de apoco los abría.
-sal conmigo el fin de semana- le dijo Vegeta.
-hump… sabes que no puedo seguirte el juego?- le respondió Bulma mientras caía un poco en la realidad, lo miro a los ojos y luego desvió la mirada hacia un costado.- no juegues conmigo, Ouji.- y se separo de Vegeta. No quería mirarlo – solo te lo pido por favor-. Al mencionar esas palabras, Bulma lo dio una pequeña mirada y se fue.
Vegeta quedo duro. Estaba jugando con ella… por la apuesta o de verdad quería conocer bien a la niña. Chichi tenía razones para defenderla y a la vez no, ella era especial pero podía defenderse sola. El era terco, así que se puso un reto; si no podía dejar de pensar en la niña por toda la semana. Solo se concentraría en seguir siendo el bastardo que conseguía lo que quería, pero si lo encontraba difícil, la buscaría. De nuevo.
….
-donde estuviste Bulma?- le pregunto a Chichi. La ausencia de Bulma por casi toda la mañana, le extraño, pero lo que más le llamo la atención fue que Vegeta tampoco estuvo en clases, pero sus amigos sí.
-estaba hablando con mi mamá- mintió Bulma.-me llamo porque quiere que pase el fin de semana en casa. Supongo que me extraña demasiado…-. En parte era verdad, ya que su madre la había llamado después de su conversación con Vegeta.
-pero si te vio, el fin de semana... como no te dijo nada cuando la viste?- pregunto Chichi.
-verla? Chichi hace casi un mes que no veo a mis padres- dijo Bulma.
-Bulma estas bien? El viernes pasado saliste a comer con ellos o qué?- le pregunto Chichi con intriga, su amiga le había mentido?
-si… pero yo no Salí con mis padres. Salí con mi padre, mi papá, si. Pero la que me llamo fue mi mamá, con ella no Salí y ahora me está cuestionando que no la veo jejejje-. Parecía que por ahora estaba a salvo. No era mentira. Las mentiras tienen patas cortas y por ahora a su mentira casi la atrapan.
…
Habían mandado una limosina por ella. Hace mucho que no veía a su madre, ni a su padre, pero él estaba afuera por algunos negocios, así que tendría que aguantar un poco más. En casa estaría su madre, de seguro estaría preparando toneladas de dulce, pasteles y esas cosas. Ellas solo comerían como mucho diez bocadillos y lo demás se lo darían a los empleados o los donaría. Bulma conocía muy bien a su madre. Es más se aposto a si misma a que cuando se acercara la limosina, podría ver a su madre con una bandeja llena de pastelillos.
-"si Goku conociera a mi madre, de seguro abandona a Chichi para poder casarse con ella"- se decía a ella misma.
Dicho y hecho, cuando se iba acercando a su casa vio a su madre fuera de esta con una bandeja llena de…pastelillos. Bulma hacía muy bien en no comer golosinas en el colegio, su madre le proporcionaba las mejores dulzuras todo el tiempo.
-yujuuu mi bella Bulma! Qué bueno que volviste!- le gritaba su madre, antes de que pudiera bajar de la limosina. –hola mamá!- le grito Bulma ni bien bajo del vehículo, para luego correr para darle un abrazo. Bulma en realidad se desentendía mucho con su madre y a veces con su padre, pero el tiempo de no verla, hizo que Bulma la llegara a extrañar muchísimo.
Ambas entraron a casa. Para conversar de lo que había sido la vida en la OHS. Demoro casi todo el día en solo poder saludar a todos los empleados, la CC era muy grande y requería mantenimiento constante. Cuando llego a su habitación se dio cuenta estaba en casa. Se puso lomas cómodo en su placar una remera exageradamente grande y una calza. Su ropa preferida dentro de la CC.
Toda la mañana, Bulma se la paso de un lado para el otro. Su madre quería hacer un gran banquete por su vuelta, a Bulma le parecía un gasto innecesario, pero no podía discutir con su madre, ella solo respondería con una sonrisa y seguiría con los preparativos.
Escucho el timbre, eran las 4 de la tarde, su padre estaba de viaje así que no era ningún empresario. De seguro su madre había invitado a sus amigas, para poder llenarla de preguntas.
-yo voy!- grito fuerte para que ningún empleado dejara su labor por atender la puerta.
Cuando abrió la puerta, casi se cae al ver quien era…
-Vegeta que haces tú aquí?- le pregunto con voz entre cortada. Otra vez podía sentir las malditas mariposas en su estomago.
-hola, pues te dije que saldríamos el fin de semana, pero por lo visto decidiste huir- le contesto Vegeta.
-yo nunca acéptela propuesta, además como demonios sabias que vivo aquí?- pregunto con furia Bulma mientras salía de la casa.
-eres la heredera de la CC, la pregunta es cómo no saber que vives aquí?- era cierto, era tonto pensar que se desconocía su hogar, pero mientras pensaba en el intruso que se había colado en su tarde familiar. La puerta detrás de ella, se abrió.
-Bulma querida… con quien estas?- salió su madre- huy pero que amigo tan guapo tienes! Si Bulma me hubiera dicho que traería a su novio, hubiera preparado algo más elaborado!-. al terminar de decir esto tanto Vegeta como Bulma estaban totalmente rojo de la vergüenza.
Aprovechando el momento, Bunny tomo de la mano a ambos adolecente y los introdujo en la casa. Mientras Bulma reclamaba – mamá, el no es mi novio es solo mi compañero de clases!-
-pues por más que sea el jardinero de la HSO, es muy guapo y tiene que tener toda nuestra atención! Cómo te llamas joven?- le pregunto a Vegeta mientras se le ponía frente a frente.-
-yo?... pues Vegeta Ouji- trato de responder Vegeta.
- que nombre más varonil! Te imaginas Bulma? Tu te llamarías Bulma Brief de Ouji!-. esto saco a Bulma.- MAMÁÁÁÁ! YA BASTA!- .
La madre de Bulma no se asusto en nada, muy a pesar de que toda la corporación había escuchado a su hija, ella seguía manteniendo su sonrisa.
-bueno entonces joven y apuesto Vegeta pase y coma un poco de los pastelillos que prepare!-
Vegeta se sentó en el sillón de la sala y tomo un pastel, lo vio y pensó que cosa tendría, se arrepintió de haber ido a la casa de la peli azul, mas por la anciana loca. No sabía nada de él y ya quería casarlo con su hija. Solo había una palabra para eso: demente.
No obstante, el fue para ver a Bulma, había perdido el reto que se auto puso. Después de probar los labios de la niña, no pensaba en otra cosa. Pero solo era capricho, ella era una buena conversadora y tenía la protección de Chichi, así que de seguro se le quitaría el capricho una vez que la agregue a su colección de fotos, que le tiraría en la cara a sus dos amigos. Pero mientras tanto aprovecharía el momento y probó los bocadillos. Una vez probado un pedazo de pastel no pudo para, estaba deliciosos. Capas que tenían alguna especie de adictivo.
De pronto vio que la mujer loca tomaba su bolso y su saco, Bulma la seguía, estaba muy lejos como para escuchar lo que decían, pero mientras tanto él seguía engullendo las delicias sobre la mesa.
-porque te vas! El ya se va!- le decía Bulma a su madre.
-no, no, no, no, el es tu invitado, igual yo tenía un compromiso con mis amigas, ve y quédate con el- ya les dije a los empleados que ni se les ocurra interrumpirlos!- le decía Bunny a su hija.
-mamá. Estas haciendo el ridículo! No te vayas por favor!- le rogaba Bulma, pero cuando termino de decir esa frase, Bunny ya había cerrado la puerta.
Bulma se quedo unos minutos mirando la puerta. Hasta que se dio la vuelta, ahí estaba Vegeta, mirándola, seguro se estaba burlando de lo loca que estaba su madre.
Se le acerco un poco, tenía que saber que hacia él en su casa. Pero él se le adelanto- la verdad es que quería verte-.
-Por que?- le pregunto Bulma.- porque haces esto?, que sacas con perseguirme?-
- no se-le dijo- la verdad solo quiero hablar-
Bulma escucho cuchicheos detrás de la puerta de la cocina, de seguro eran los empleado, estaban espiando, para luego contar todo a su madre.
-ven vamos a mi habitación-
…
Se imagino que la habitación de la peli azul, estaría llena de peluches, seria rosada y diría princesa en todos lados. Se equivocó. Era una habitación bastante sencilla. La cama era bastante amplia y además de eso tenía su propio balcón. Bulma se sentó en uno de los sillones y abrazo sus piernas. Vegeta se le acerco y se arrodillo frente a ella, tenia lagrimas en sus ojos.
-no juegues conmigo- le dijo otra vez. Vegeta se perdió en su mirada, a pesar de tener lente que hacían sus ojos enormes, llego a la conclusión de que eran hermosos, azules. La mayoría de las chicas del la OHS usaban lentes de contacto para ocultar sus ojos verdaderos.
Se acerco un poco más a la niña y le planto un beso en mejilla y de apoco se acerco a su boca. Cuando le dio el primer beso, e miro de nuevo a los ojos y le dijo:
-no juego-
Volvió a plantarle otro beso en la boca, ella abrió la misma para dejarlo entrar. El beso duro varios minutos, Vegeta aprovecho para abrazarla, de a poco metió una mano por debajo de su remera, haciendo que Bulma salte.
Ante la sensación de arrepentimiento, Vegeta empezó a besar el cuello de Bulma. Noto que le gustaba. Así que toco aun más su cuerpo. Estaban incómodos, así que él la levanto del sillón, seguía besándole el cuello y de apoco la deposito en la cama.
Bulma empezó a acariciar su espalda mientras sentía que algo se le clavaba en su pelvis. Notaba que Vegeta empujaba mas y mas hacia su intimidad aun protegida por las prendas que ambos levaban. La sensación era increíble, no sabía porque quería deshacerse de la ropa que llevaba puesta. Vegeta pareció notarlo y de apoco se deshizo de su remera. Bulma admiro su cuerpo, tenia cada musculo bien formado. Luego el empezó a bajar su mano hacia su entrepierna y empezó a acariciarla, refregaba fuerte y rápido, mientras veía a su pequeña peli azul gemir.
Dejo su labor con la mano y de apoco le saco la remera a Bulma. –"maldita sea"- pensó para si mismo Vegeta-"como no pude notarlo"- vio por primera vez lo pechos de su niña, eran grandes, estaban cubiertos por un simple sostén de algodón. Empezó a besarlos mientras sacaba esa prenda.
-Vegeta!- gimió Bulma –me gusta-
Esas palabras fueron suficientes para empezar a devorar su pechos, y empujaba mas y mas su miembro contra su entre pierna. Ya era hora de deshacerse de todo. Se alejo de ella y empezó a quitarle la calza, Bulma solo lo miraba y respiraba con la boca. Ante esa mirada de suplica. Empezó a quitarle sus pantaletas. Así la dejo desnuda en la cama. –"demonios"- se volvió a reprochar a sí mismo.
Vegeta la vio por primera vez, tenía el cuerpo mejor que cualquier modelo. Su tez era blanca de pies a cabeza, tenía una cintura pequeñísima. Ese cuerpo pedía gritos, ser besado. Asi que empezó su tarea, primero por sus pies, de apoco iba por sus muslos, hasta…
Miro de nuevo a Bulma, vio que ella tenía los ojos cerrados, así que hundió su cara en su entre pierna.
-aaaaaaaaaaaaahh vegeta sigue!- grito Bulma. Vegeta empezó a lamer toda su entrada. Y de poco le metía dos dedos. Así utilizo su lengua y sus dedos rítmicamente. Chupo hasta que sintió a Bulma empezar a tensarse, así que se alejo de ella – Vegeta sigue, por favor.- le rogo Bulma.
-puedo hacer más que eso Bulma-. Se saco los pantalones y el bóxer. Y se quedo arrodillado frente a ella, hasta que ella lo miro y vio su virilidad, nunca había visto el miembro de un hombre, estaba agradecida por ser Vegeta., el que le enseñe esas cosas.
De a poco Vegeta se le acerco a ella y le dio un beso en los labios, el cual incremento pasión. Cuando noto que la peli azul estaba distraída con sus besos. Empujo si miembro contra su entrada, era muy apretado, se lo imagino, llego hasta el himen y de un solo empujón se lo rompió. Bulma gritaba de dolor. Vegeta trataba de calmarla con besos y ella de apoco se tranquilizo.
El empezó a empujar lentamente, su cuerpo le pedía lo contrario, pero antes quería estar seguro de que a su mujer le gustara. Hizo cada embestida, lo más lento posible, pasado un par de minutos, empezó a notar que Bulma mecía sus caderas hacia él. De a poco fue aumentando el ritmo. Su mujer ya no sollozaba si no que gemía de placer, sus piernas estaban enredadas a su cintura. Ella quería más. El se lo daría. Así que empezó a embestirla más fuerte y más duro.
Vegeta la levanto y mientras él se arrodillaba, la coloco encima de él. Así ella también podía mecerse a su antojo. Bulma se lo metía más y más. Cada vez lo hacía más rápido y eso le gustaba a Vegeta. Siguieron así un par de minutos más, hasta que Bulma libero un profundo gemido:-VEGETAAA!- grito, esto hizo que la sangre le hierva hasta hacerlo acabar. Llegaron al orgasmo juntos.
Bulma estaba agotada, Vegeta acaricio su mejilla y limpio su frente, que tenia sudor por lo que habían pasado. La miro una última vez y poso su cabeza en su pecho. Estaba casi tan agotado como ella. Le hubiera gustado dar una segunda ronda pero ya lo dejaría para la mañana siguiente.
