Era fácil estar con ella,
nada exigía ni demandaba,
era fácil estar con ella,
con su miles de sonrisas,
con sus miles de besos.
Dreams (Fleetwood Mac)
Cuanto tiempo había pasado sin sentir la presencia de alguien a su lado a la hora de despertar, no tenía miedo porque imaginaba que la persona a su lado no sería otra que Quinn Fabray, los mojitos resultaron más que nada, somníferos, era una borracha aburrida. Pero igualmente se sentía tranquila, a pesar de la manera posesiva en la que Quinn estaba sobre su espalda, con su mano en la cintura.
Debería gritar y patalear, lo hacía cuando Santana se metía en su cama en las madrugadas, cuando decidía pasar unos días en Nueva York solo para fastidiarla de felicidad, Santana era su amiga a pesar de lo excéntrica que podía ser y nunca se quejaría por tenerla en su vida.
Y ahora se encontraba con la rubia en su espalda, porque estaba encima suyo si ella era la pequeña? Y aunque no tenía respuesta para eso no le importaba, porque para su sorpresa estaba realmente cómoda.
-Despertará en algún momento?-
-Eso no lo sabemos, ella tomó mucho más que nosotras-
-Y si nos movemos lento, para que sienta que estamos despierta?-
-Hazlo-
Rachel se removió un poco en su lugar como avisando que su cuerpo estaba volviendo del mundo de los sueños, pero Quinn solo se aferró más a su cintura, hurgo con su nariz en el pelo de Rachel y cruzo una pierna por encima de las suyas. Quinn Fabray no era de fácil despertar.
Mucho no le importó, agarró su móvil que estaba en la mesita de noche y activó la cámara frontal, esa iba ser su maldad del día, pero en realidad vería como Quinn dormía cómodamente encima suyo.
Y ahí estaba esa imagen que la hizo ahogar una carcajada, Quinn con el pelo revuelto, como si lo hubiese estado despeinando durante toda la noche y su boca ligeramente abierta, agradecía que la rubia no babeara, y no lo dudó ni un segundo, esa imagen quedaría por siempre inmortalizada no sólo en la memoria de su móvil sino que también en su retina, en su memoria personal.
Pero en ese momento se dio cuenta que Quinn no llevaba pantalones, porque ella la noche anterior no llevaba shorts, y ella podía sentir la piel de sus piernas rozarse sin descaro con las de Quinn.
-Porque no lleva sus pantalones? En qué momento se los saco?-
-No deberías preguntar… que hace en nuestra cama Rachel Berry?-
-Solo recuerdo quedarnos dormidas en el taxi-
-Oh por dios nos cargó hasta la habitación-
Si, Quinn Fabray, había subido en sus brazos a Rachel hasta su habitación, había subido 23 escalones exactamente y en el momento que estuvo en la planta superior agradeció que Rachel fuera de bolsillo porque su peso era realmente ligero.
Pero había algo con lo que no contaba Rachel en ese momento y era que Santana interruptora de momentos López la llamaría.
-Mjummm- murmuro Rachel demasiado incomoda como para tener una conversación con su amiga y Quinn en su espalda.
-Berry que carajos es ese buen día a tu querida amiga?- Rachel rodó los ojos.
-Em… buen día- susurró, Rachel realmente no quería que Quinn se despertará en ese momento, por suerte y el móvil estaba en silencio, porque sin duda Valerie la hubiese despertado.
-Rachel que demonios- grito Santana y Rachel corto la llamada y tiro su móvil lejos al sentir como Quinn que estaba despertándose se movía encima de ella.
Quinn acomodo su rostro entre los omoplatos de Rachel y puso su pierna entre las de ellas.
-Eres realmente cómoda Berry- murmuro Quinn en su espalda y Rachel se mordió el labio.
-Qué haces en mi cama Quinn Fabray… y sin pantalones?- le hubiese gustado tener más autoridad en esa pregunta, pero realmente en su interior le gustaba tenerla así.
-Cuando te acosté y tiraste de mí para que no te dejara sola, te dije que no duermo con pantalones, pero ya estabas dormida otra vez- contesto alejándose de la espalda de Rachel, algo que no se sintió muy bien para la morena, pero que aprovecho para darse vuelta y verla a los ojos.
-Así que… me subiste?- Rachel volvió a morderse el labio, la respuesta era obvia pero aun así la pregunta fue formulada.
-Gracias a dios pesas como un niño de 11 años- bromeo acomodando su cabeza en la almohada.
-Idiota- reprocho Rachel con un manotazo que termino en el hombro de la rubia.-Bien que te aprovechaste de mi espalda-
-Oh si, lo siento, a mi… tengo una obsesión con las espaldas y si duermo con alguien no sé cómo o porqué… pero termino encima- y sin más le sonrió, como si aquello no fuera de los más extraño, quien dormía por primera vez con alguien y terminaba durmiendo en su espalda tan descaradamente. Quinn Fabray era la respuesta.
-Bueno… mmm desayunamos?- pregunto Rachel saliendo de la cama, pero no puso un pie fuera que Quinn la agarró del brazo y volvió a tirarla a ella, bueno casi sobre ella.-Quinn Fabray- grito Rachel casi en el oído de Quinn.
-Quédate aquí, un segundo, disfruta de no hacer nada- disfrutar de no hacer nada, no lo había hecho hacía unos días cuando decidió quedarse hasta las 11 en la cama, y que habían pasad días. –Oh por dios Rachel Berry deja de ser tan estructurada, nadie va a morir porque te quedes unos minutos más en la cama, haciendo realmente nada- era un buen punto, así que Rachel se volvió acomodar en la cama, abrazo a su almohada y miro fijamente a Quinn Fabray.
Que hacía con la rubia en la cama un sábado 21 de abril, no tenía la menor idea, pero no podía decir que aquello le molestara, por el contrario lo estaba disfrutando, sin Isabel cerca era más fácil estar con Quinn.
-Parece un buen día para tomar sol, porque quedarnos en la cama- murmuro Rachel sin dejar de mirar a la rubia que ahora fruncía su ceño.-porque me miras así?-
-No puedo creer que no sepas disfrutar de esto… deja que el aire puro llegue a tus pulmones, déjate acariciar por el edredón, disfruta de mi compañía- y con esa última palabra Quinn se acercó a Rachel para simplemente abrazarla por los hombros y acercarla a su cuerpo. Rachel se dejó hacer, se dejó envolver por la calidez que aquel gesto le estaba regalando, dejo que el aire que entraba por la ventana de su habitación se metiera dentro de ella, llenando cada rincón de su cuerpo de frescura.- pequeñas cosas Rachel, grandes momentos- susurro Quinn luego de un rato en que no había parado de acariciar el brazo de la morena, que sorprendentemente se había quedado dormida.
-Qué demonios estás haciendo Quinn Fabray-
-Nada que tú no quieras hacer-
No importaba lo que pasara mañana, importaba su ahora, su inmediato, y en ese momento importaba que tenía a Rachel apoyada en su hombro con su pelo desparramado sobre su espalda y almohada, y que su mano estaba acariciando la suave piel de su brazo como si este fuera de porcelana.
Y en algún momento se quedó dormida con su cabeza apoyada sobre la cabeza de Rachel, simplemente se dejó envolver ella también por el momento. Era sábado al fin y al cabo, que se hace un sábado, cuando se tiene empleados que pueden hacer las cosas por uno, que se hace un sábado cuando se está con una actriz y que esta es precisamente Rachel Berry.
Rachel volvió a despertar primero pero al sentir el peso del cuerpo de Quinn sobre el suyo, simplemente se dejo estar, no sabía porque, pero estar así le sentaba bien.
-Estas más relajada?-pregunto Quinn quedamente.
-Si… es qué…
-Shh tranquila, ahora estas de vacaciones, necesitas cambiar el ritmo que llevabas para que sean realmente vacaciones-una verdad absoluta, pero podría Rachel Berry cambiar su ritmo de vida, para volver a tener que ajustarlo al de siempre?.
-Llevo haciendo lo mismo durante más de 4 años… si no es el teatro, es una sesión de foto, sino alguna invitación a un programa, después me aísle en un estudio de grabación, videos clip, presentaciones, conciertos…
-No estas acostumbrada a estar quieta se nota, pero de a poco oblígate a disfrutar… pero sobre todo a disfrutarte-Quinn hizo una pausa que obligo a Rachel a incorporarse y mirarla esperando la continuación de lo que fuera a decir, veía la duda y tal vez incluso el temor en los ojos de Quinn, no quería meterse en su vida.- tengo una pregunta pero… mmm anoche… bueno mira yo sigo siendo nadie en tu vida, pero me gustaría saberlo todo de ti-
-Entonces dime o pregúntame lo que sea- Rachel la invito dejando una caricia tierna en el dorsal de su mano.
-Anoche antes de dormirte… dijiste "un día nuevo sin ti"- Rachel soltó su mano y miro inevitablemente hacia abajo, cuál era la respuesta a esa pregunta?
-Supongo que quieres saber a quién o qué me refería verdad?- Quinn sólo asintió con la cabeza, extendiendo sus dedos por la cama buscando los de Rachel con los cual jugo distraídamente.- al amor- Quinn frunció el ceño ante esa respuesta, que claramente estaba dejando más preguntas, más incertidumbres.
-No es una respuesta válida… es algo ambigua- reprocho enseguida
-Pero es la respuesta en sí- Rachel se acomodó en la cama, sentándose y recibiendo una severa mirada por parte de Quinn.
-Entiendo que no me quieras contar… será mejor que vuelva a mi casa entonces, así no te molesto- el intento de Quinn fue el de abandonar la cama, pero apenas había tenido un pie fuera de esta, fue el turno de Rachel de tirar de su brazo para que no la dejará, pero tal vez Rachel habría exagerado en la fuerza y así como Quinn apoyo la espalda en la cama, Rachel cayó encima suyo.-Si querías tirarte arriba mío haberlo dicho Berry- y el guiño de ojos que le regalo Quinn junto con el sugerente beso en su cuello, hizo que Rachel Berry sintiera un chispa en la boca de su estómago, un pequeño ardor que se desparramó por cada fibra de su ser, despertando en ella sensaciones que pensaba que nunca más volvería a sentir. Rachel miro fijamente a Quinn y por un momento se preguntó… como se sentiría amar nuevamente.
-No te vayas quédate… y hablemos- seguidamente Rachel se dejó caer nuevamente en su lado de la cama.
-Puedo ir a tu cocina y volver? Si vamos hablar necesito de un zumo de manzana- musito pero Rachel frunció el ceño, ella no tenía zumo de los que tomaba Quinn- tranquila… compre unos cuantos antes de llegar- y sin más salió de la cama y Rachel quedó con la boca abierta al ver cuán despreocupada iba hacia la puerta Quinn estando solo con la camisa que apenas y tapaba su trasero.
Rachel sacudió su cabeza todavía tenía el recuerdo de Quinn de la noche anterior donde había bailado tan sugerentemente sexy y esa imagen no ayudaba en nada.
-Qué demonios-
-Demonios ella que se pasea así-
-Demonios tú que carajos haces mirándola de ese modo-
-Oh Rachel Berry no me culpes a mí y llama a Santana antes que tomé un vuelo y nos patee-
Pero antes de ponerse a buscar su móvil primero corrió al baño, era inaceptable seguir tanto tiempo sin cepillarse los dientes y sin ver el estado en el que se había despertado sabiendo que se había acostado sin desmaquillarse.
Así que en lo que ella se aseaba, Quinn preparaba un desayuno lleno de frutas, se tomó el trabajo de servir el zumo de manzana en una vaso para Rachel y se dirigió hacia la habitación, justo en el momento que Rachel se estaba poniendo una camiseta gris demasiado larga para su gusto.
-Oh Quinn… no tendrías que haberte molestado- musito al ver la bandeja que parecía ordenada meticulosamente.
-Bueno… es lo menos que puedo hacer por invadir tu cama- la sonrisa que le regalo a Rachel la hizo pensar que definitivamente estaba segura que esta nueva versión de Quinn Fabray era mucho mejor que la anterior.
-Te molesta si hago un llamados antes? Es realmente de vida o muerte- Quinn asintió mientras se acomodaba en la cama junto con la bandeja y Rachel salió de la habitación para dirigirse hacia el comienzo de la escalera donde se sentó apoyando la espalda contra la pared.
Bastaron dos tonos para que Santana atendiera pero antes que esta pudiera decirle algo, Rachel se adelantó.
-Lo siento, lo siento… es que Quinn se quedó a dormir y no podía hablar con ella en mi espalda-y por supuesto se golpeó mentalmente y físicamente dando la parte trasera de su cabeza contra la pared.
-GayBerry… oh por dios cuando se lo cuente a Britt-Britt, era hora que…
-Nada de gayBerry Santana, anoche salimos a un bar y me quedé dormida por culpa de los mojitos y entonces…
-Rachel Barbra Berry te has emborrachado y yo no he estado presente? Cuántas veces te hemos insistido con lady Hummel que tomaras algo en nuestras salidas y viene esta desconocida conocida a embriagarte?- los celos eran algo que Santana López no podía manejar y era algo que a Rachel le encantaba, eran celos tontos que le indicaban lo que su amiga la quería.
-Prometo que la próxima lo haré contigo San… ahora déjame ir a desayunar que Quinn me está esperando… besos a la panza y a Britt-Britt, te quiero San- Santana del otro lado simplemente gruñó, no esperaba menos. Sin embargo, ella se levantó con una sonrisa en el rostro pensando que solo faltaban 9 días para que la verdad saliera a luz.
Y así sin perder ese brillo que le dejo hablar con su amiga entro a su habitación donde encontró a Quinn mirando hacia la ventana, hacia la nada.
-Hey- espeto Rachel tras sentarse en el inicio de la cama, Quinn giro su rostro para ver a la pequeña morena que la miraba expectante, esperando algo, pero sin saber que realmente.
-Estaba pensando… que podríamos hacer un juego de preguntas y respuestas, pero rápidas, que no se consideren "peligrosas" un tanto superficiales pero importantes-Rachel ladeo su cabeza a un lado y achino sus ojos, como si estuviera pensando en la respuesta a aquella propuesta.
-Como por ejemplo?- Quinn se acomodó en el lugar, agarro el zumo de manzana y llevó el sorbete a su boca mordiendo la punta de este.
-Como por ejemplo… porque tienes tanta ropa gris en tu armario- Rachel frunció el ceño, como sabia ella que el 70% de su ropa era efectivamente de color gris, entonces Quinn señaló al armario que estaba con las puertas abiertas y que dejaban ver una gran cantidad de camisas, shorts y pantalones de las muchas gamas de los grises.
Rachel negó con la cabeza, comenzando a gatear hasta quedar a la altura de Quinn y apoyar su espalda en el respaldo.
-Es… no lo sé, me gusta- ella levanto los hombros al contestar como queriendo quitarle importancia.
-Entonces… te toca-invito la rubia con una sonrisa mientras llevaba un trozo de manzana a su boca.
- Porque tanta obsesión con las manzanas- Quinn tenía una respuesta casi perfecta, pero demasiado nerd tal vez para decirla, así que se limitó a imitar a Rachel.
-Porque me gustan- y sin más levanto sus hombros. Rachel río a carcajadas, ese juego con sus respuestas apestaba.
-De acuerdo, no podemos jugar así… dime tu color favorito- la respuesta no sería ambigua.
-Creo… que… mmm el rojo… pero ya sabes para vestir soy neutral, blanco, negro y mucho gris- respondió tranquilamente mientras le daba un sorbo al zumo que Quinn le había servido, ella también quería sorbete.-Porque tengo que tomar del vaso y tu juegas con la pajilla?-reprocho enseguida y Quinn rio casi escupiendo lo que tenía en la boca.
-Yo supuse que… no se Berry eres tan estructurada… hay listas en tu cocina, no hablo sólo la de la del super… imaginé que no ibas a querer tomar de aquí- respondió agitando la cajita del zumo en su cara.
Rachel se sonrojo, era válida la respuesta.
-Yo no soy tan estructurada… solo no me gusta no saber lo que tengo que hacer, mi vida está prácticamente programada día a día- ella torció los labios hacia un lado y Quinn dejó de sonreír, recordó a la Rachel del instituto, la que sólo quería que la gente la aplaudiera, la que quería ser una estrella. Y si bien lo era, cuál era el precio que su "estrellato" estaba haciéndole pagar?
-Realmente este era tu sueño?- la pregunto le resulto confusa, o tal vez con muchas respuestas posibles- Digo… siempre quisiste ser…
-Siempre quise ser una estrella, soñaba desde pequeña hacer que el público gritara y aplaudiera gracias a mí, gracias a mi voz y lo hice, lo hago… sueño hecho realidad- respondió tras interrumpir lo que fuera a preguntar Quinn.
-Cumplido tu sueño… no, ya sabes, no nació otro? Cuando un deseo se cumple, aparece otro, de eso se alimenta el cuerpo, el alma- Rachel tenía la respuesta, pero… no podía decirlo en voz alta, no podría admitirlo, había pasado años estando sola por decisión propia, por cobarde, porque no tenía las fuerzas suficientes para soportar que el corazón se le volviera a romper.
-Simplemente vivo mi sueño, día a día, disfruto de mis amigos, de mi sobrino, del que está en camino, aunque no sepa que es todavía- y porque no había nombrado a Finn. Quinn frunció el ceño visiblemente insatisfecha, visiblemente confusa.
-Porqué llevas una alianza?-se había sentido tan bien poder preguntar aquello, era como haber sacado un nudo de la boca de su estómago, ahora solo esperaba que Rachel no se enojara.
Rachel tapo su mano instintivamente, era el tema que no podía discutir con cualquiera, mucho menos con Quinn sin decirle la verdad, como podría decirle que su marido había muerto sin nombrar a Finn. Simplemente no podía, pero que contestar? Mentir nuevamente?
-Es… delicado… yo- ella miro al anillo y suspiro pesadamente, lo extrañaba si? Porque Rachel no había conocido otra persona que la amara tanto como lo había hecho Finn, o sencillamente no se había permitido conocer otro tipo de amor.- soy viuda Quinn- las palabras salieron fuerte con valor arrancándole un peso de su pecho, dejando ir eso que la mantenía prisionera en un pasado que se volvía presente día tras día.
Quinn parpadeo varias veces con el corazón encogido, quería gritar y llorar, eso significaba que…
-Oh dios mio Finn-
-Oh dios mio Rachel-
Y así, sin decir palabra alguna la abrazo, aun con las frutas de por medio Quinn se lanzó a los brazos de Rachel, para protegerla de vaya saber ella que, no podía ni siquiera imaginar lo que pudo haber sufrido y supo de inmediato que la fortaleza que tenía Rachel era más grande de lo que ella podía imaginar.
Rachel se dejó envolver, se dejó abrazar, se dejó llenar por el perfume que desprendía el cuello y el pelo de Quinn, cerró los ojos y respiro profundo, era un abrazo sí, pero no se parecía a ninguno que Santana o Kurt le hubieran dado en el pasado, este estaba cargando de sentimientos, lo podía sentir en la fuerza que producían los brazos de Quinn en su espalda, como su mentón se presionaba contra su hombro.
-Fue hace mucho… él en realidad… nosotros, él fue el único amor que conocí, pero no sé hasta qué punto lo cuidé, no sé hasta qué punto éramos compatibles, él no era de Nueva York y decidió irse al ejercito mientras yo iba tras mi sueño- Rachel no entendía porque estaba contándole eso, no entendía porque tenía la necesidad de explicarle algo que ni ella misma le había buscado respuesta.- era aparte de mi esposo, mi mejor amigo… fue devastador, pero se convirtió en héroe- y Quinn sintió que una lágrima recorría su hombro y que esa lágrima era de Rachel, entonces se abrazó aún más al cuerpo de la morena.
-No tienes, no… solo abrázame Rachel por favor- balbuceo como pudo, con la voz entre cortada, Finn ya no existía y ella maldecía por dentro suyo al accidente, a como todo tuvo que desarrollarse sin que ella lo supiera, maldecía el haberse ido de Lima, maldecía los últimos años de su vida en el que se mantuvo lejos de las personas que quería, maldijo incluso a su madre porque en ningún momento la incentivo a buscar a sus amigos, se maldijo por no haber ido a buscar a Rachel cuando recuperó su memoria.
Respuestas!
Si, actualizo 1 vez por semana. Siento no hacerlo con más regularidad me escasea el tiempo, que alguien cree un día con más horas XD
Entonces... se vienen momentos de más cercanía tengan paciencia.
Por otro lado... Buen martes!
