Epilogo.

"El sufrimiento nace en nuestra alma y se expande por nuestro cuerpo hacia nuestra mente. ¿Y el corazón? Lo roza. El corazón es tan débil que un roce puede destrozarlo por completo. Dicen que, para mitigarlo, debemos conocer a otra alma sufrida. Yo creo que una persona no sufre nunca por lo mismo que la otra. Pero, si sufriendo unidas renacen como una sola, creo que podría intentarlo."

Por mi misma.

Miré el horizonte, mientras el sol empezaba a aparecer. Sabía que Cloud y Maree aún dormían, así que podría disfrutar de unos momentos a solas.

Pensé en todo lo que había pasado hasta ahora.

Habían pasado 6 años. Y habían cambiado muchas cosas.

Habíamos enterrado a Sephiroth, Maree y yo (Cloud decía que con el odio que sentía hacia el no iba a dejarnos tranquilas.) Maree solo lloró un poco, cosa que consideré normal, puesto que era su padre. Pero se enjuagaba las lagrimas diciendo que nos había hecho mucho daño.

Tifa y Zack se habían casado. Eran tan felices… Recuerdo que Yuffie y yo nos reímos de Tifa, porque ella pensaba que Zack no la amaba, pero se equivocaba. La boda fue hermosa, todo de color dorado, y el vestido de Tifa era bellísimo, tanto como ella.

Yuffie y Vincent se habían marchado a Italia a vivir, puesto que Vincent tenía unos familiares allí y aquel era un buen lugar para emprender los trabajos de ambos. Aunque me sorprendí un poco cuando Yuffie me dijo que esperaba un hijo, pero me puse muy feliz. Al fin Yuffie podía ser feliz, al igual que Tifa.

Y al igual que yo.

Nunca imaginé que Cloud sería mi segunda fuente de felicidad, después de Maree.

Había sido un ángel conmigo, un hombre de los que son difíciles de encontrar. El me había ayudado siempre.

Habíamos sido los mejores amigos desde pequeños, y ahora, de adultos, éramos novios. Nunca podría haberlo pensado.

Él era único.

Y luego estaba mi niña. Mi Maree. Marlene Gainsborough. Sonreí, esa niña me había devuelto a la vida en muchas ocasiones. De no haber sido por ella, habría pensado en el suicidio desde mucho antes.

Era una diosa, hermosa por dentro y por fuera. Ella era el único recuerdo bueno que tendría de la relación con Sephiroth.

Sería mi niña. Por siempre.

Suspiré, tranquila. Ahora tenía la oportunidad de ser feliz. Y no iba a desaprovecharla.

"El amor es como el chocolate. Es como una tentación. Lo que diferencia al amor del chocolate, es que éste es muchísimo menos peligroso, y muchísimo menos atractivo. El amor es como el chocolate. Sólo que el amor no tiene diferencias de sabor. Tiene uno único: La felicidad."

FIN.

Bueno. ¡Ya he terminado un fic! Jeje, espero que os haya gustado mucho, dejadme reviews. Besos!