AMOR

Capítulo 10

Después de comer y de ayudar a Chibi Chibi con la poca tarea que le habían dejado se apresuró a bañar a la pequeña y ponerla muy bonita para cuando Seiya llegara, y lo mismo haría ella. Había dicho que algo casual así que eligió lo más cómodo y coqueto que tenía, aunque en toda esa tarde no había dejado de pensar en Andrew y ese beso.

En ese instante más que otros días necesitaba la presencia de Seiya, así tomó el celular. Se tomó una foto frente al espejo y la envío con un mensaje— "Me pondré muy linda para mi prometido" —después de enviarla continúo arreglándose.

Seiya vio la fotografía sonriendo, pero sin embargo no respondió el mensaje.

Estaba por elegir unos zapatos cómodos cuando escucho el timbre, aquello la extraño— ¿Acaso olvido sus llaves? —Sonrió apresurándose a abrir— llegaste... —guardo silencio al ver a Kevin— ah hola, disculpa, pensé que era Seiya, ya estamos listas enseguida bajamos

—Lo siento señorita —le entrego la caja— el señor aún sigue ocupado se disculpa ya que no podrá venir

Bajo la mirada hacia la cajita. Supuso lo que había dentro, la tomo mirando su contenido, era un bello y costoso juego de joyería— ¿Vendrá más tarde? Puedo preparar algo de cenar

—Me temo que no vendrá, tiene asuntos que atender, esto se lo manda por su cumpleaños

—Oh ya veo —murmuró bajando la mirada— gracias Kevin, pero creo que olvida quien soy yo —se alejó tomando una hoja y un lapicero comenzando a escribir para luego meterla dentro de la cajita— devuélveselo y dile que si quiere regalarme algo sea él quien me lo de, que yo también le mando un obsequio, gracias

—Señorita, por favor acepte el obsequio...

Sabía que devolverlo solo le implicaría un problema a Kevin— De acuerdo gracias —sentía sus ojos arder, iba a llorar y no quería hacerlo delante de él— me disculpas, iré a acostar a la niña

—Claro señorita con permiso que tenga buena noche —se despidió haciendo una reverencia.

Cerro la puerta mirando aquella caja— Yo solo quería que vinieras y que me abrazaras —murmuró arrojando la caja a uno de los sillones— Chibi Chibi es hora de dormir

— ¿Chibi Chibi? —hizo un puchero— no jugar

—Veamos una película ¿sí? —sonrió acercándose a ella.

—Sí, la sirenita

—Sí, la sirenita —se agachó para cargarla— dime Chibi Chibi ¿quieres mucho a Seiya?

—Seiya

—Ya veo que si ¿te gusta que sea tu papá Seiya?

—Papá Seiya —sonrió más que feliz— si

—Entonces así será, no debes preocuparte Chibi Chibi. Siempre te cuidare y protegeré, esta es nuestra nueva vida y no dejare que nada lo eche a perder ¿estás conmigo?

—Vida —se acurruco en sus brazos sonriendo.

Sonrió abrazándola con fuerza— "Nadie nos va a separar" bien vamos a ver una película y hoy duermes conmigo, te voy a poner tu pijama de conejito ¿quieres?

—Soy un conejito

—Sí, Chibi Chibi es un bello conejito —sonrió dejándola en su cama. Tendría todo lo necesario para cuidarla, solo eso necesitaba, y claro a su lado. En ocasiones, un apuesto hombre que cuidaría de ellas, lo cual la llevaba a otra situación ¿en qué momento decirle el motivo de haber llegado a su vida?

X-X

Termino la llamada al llegar al bar iban en su deportivo, ya que esa noche iban como amigos, bajo del auto para entrar en él, pidiendo una mesa para dos— Por fin un poco de relajamiento

—Estuvo pesado tu día por lo visto —dijo siguiéndolo— hace mucho que no veníamos aquí

—Si bastante pesado, pero fue muy productivo diría yo

—No esperaba menos de ti amigo —dijo tomando asiento— por algo los negocios han sido más productivos este último año

—Sí, las ganancias serán muy buenas y quizás tengamos que hacer una cita con el abogado

—¿Con el abogado? —pregunto extrañado— ¿y eso por qué?

—Para ver las ganancias que pasaran a ella este año

En ese momento llegaba una mesera, muy guapa que obviamente solo tenía ojos para Seiya— Pensé que para hacer un acuerdo prenupcial con tu futura esposa

—Mmm no sería mala idea y también hacer el trámite para poner el departamento a su nombre

—¿Sera tu regalo de bodas? —preguntó jugando con el vaso. Eran los privilegios de ir con él ya sabían que servirle— ¿ella lo sabe?

—Le dije que lo pondría a su nombre. Así al menos tendrá algo para la niña sin importar que pase

—Ya veo... —murmuró observándolo— creo que termino llorando porque no fuiste

— ¿En verdad? ¿qué te dijo? ¿cómo reacciono?

—Creo que se decepciono, pero no quería aceptar su obsequio. Dijo algo así de que si le ibas a regalar algo se lo dieras tú, había escrito una nota y me pidió que te lo devolviera

—Imagino que no lo permitiste ¿verdad?

—No, le pedí que lo aceptar y lo hizo, pero creo que estaba decepcionada. Incluso sugirió que prepararía algo de cenar para cuando fueras

—Vaya que es terca, si ya estuve con ella todos estos días

—Mmm no sé. Hoy la vi diferente, cuando fui a recogerla a la escuela lucia extraña, como si hubiera llorado no se veía muy bien, aunque al estar con la niña sonreía como solo lo hace para ella

— ¿Lloraba? —murmuró con cierto interés— me pregunto por qué si todo iba bien

Se encogió de hombros— Tal vez solo estaba triste ¿cuándo iras a verla?

—Quizás mañana en la tarde, he descuidado un poco mis obligaciones y eso no es bueno

—Eso es verdad, los negocios antes que el placer —dijo pensativo— desde que esa rubia llego creo que muchas cosas han cambiado ¿no te parece?

—Sí, bastante y en cierta forma me da miedo

—Entre ella y su hermanita te han hecho hacer cosas que no hubiera imaginado. Te estas enamorando ¿verdad?

—Eso me temo, pero sé que debo ser prudente y no perder la cabeza

—Creo que comienzas a perderla. Las cosas están pasando muy rápido ¿estás seguro que quieres casarte?

—Si quiero hacerlo de eso tengo la certeza, pero a la vez tengo miedo tu entiendes

—Si me imagino cómo te sientes. Supongo que lo que inició como una aventura término dándote la ilusión de un futuro

—Sabes, me dijo algo que me pareció dulce y de cierta forma inocente, dijo que, si yo era tu familia, ella sería algo así como mi hermana y la pequeña igual o tal vez mi sobrina

—Bueno en cierta forma eres mi hermano, crecimos juntos —dando un sorbo a su bebida— esa niña está loca y me vuelve loco

Sonrió volteando a verlo— Imagino que no solo por su actitud, sino por otras cosas también. Debo decir que me sorprendió mucho que hubiera caído en tus redes, ¿pues qué le diste?

—No le di nada pensé que se iría por su lado y renunciaría después de decirme idiota o que me golpearía cuando la bese en el elevador

—¿Te dijo idiota? —rio divertido— ah hubiera querido escucharla

—Sí y me dijo horrible y ya sabes en un arranque la bese y paso todo

—Lo que pasa es que entre ustedes ya había tensión sexual y no entiendo porque, digo es bonita, pero mmm muy flaquita, tú me entiendes

—Si es pequeña y poco voluptuosa, pero es apasionada. Aunque aún dudo que solo haya estado con su ex pocas veces

—Mmm no se ve que sea del tipo andar con uno y con otro, es más ni siquiera se ve que sea apasionada, solo porque tú me lo dices te creo, pero no se ve así

—Por eso te digo es más de lo que aparenta y no saber cómo es me atrae y me asusta a la vez, pero no puede ser mala cuando es muy cariñosa con su hermanita

—La niña es su todo, seguro por querer descubrir quién es en realidad es que te casas. Nunca nos habíamos topado con alguien así

—En efecto. Además, me nacen las ganas de protegerla, de hacer que no sufra

—Bueno amigo, no queda más que ver que tanto te puede sorprender, además es divertida, nunca te había visto reír tanto como con ella

—Sí, solo espero no me quiera absorber como otras lo han intentado

—Mmm por tu tiempo yo creo que sí, económicamente no lo creo. Miro aquel costoso juego de joyería como si fuera cualquier cosa y no ha usado nada de lo que le has dado salvo la ropa

Termino su bebida de un solo sorbo pidiendo otra— Si es una mujer rara, digo ninguna había rechazado tan hermosos obsequios

—No creo que sea rara, es solo que no habíamos visto a alguien así. Todas tus amantes se han conformado con joyas cuando ya no quieres verlas y ahora quisiste hacer lo mismo con Serena y el efecto fue diferente, aunque tengo curiosidad de que te habrá escrito en esa nota

—Seguro ya tiro la nota

—Posiblemente. No metería las manos al fuego por ella, pero sí puedo decirte Serena me agrada y mucho, creo que serás feliz con ella, además es justo como a ti te gustan, dócil y sumisa ¿o ya se te ha negado a algo

—Es dócil y sumisa, pero tiene algo más...

—¿Algo más como qué? ¿qué piensas de ella?

—Ha evadido mucho el tema sobre su casa.

—Mmm no la culpo. Debe ser un tema doloroso, algo me comento su amiga la señorita Molly, después del fallecimiento de sus padres ella cambio mucho y que además odia su cumpleaños

—Mmm que raro eso no parecía cuando menciono que era su cumpleaños, dime ¿ya acepto salir contigo?

—Claro que acepto. Mañana saldré con ella así que amigo, creo que tendrás que manejar ah y sobre eso también me dijo tu prometida que como quería que nada nos interrumpiera se iba a hacer cargo de ti

—Eso suena amenaza

Soltó una carcajada— Pareces temeroso. No debería ser ella la que tema de tu presencia. Dime, ¿ya la has puesto a jugar rudo? tus amantes apenas si podían salir en pie

—Si un poco, pero no resistió mucho y me detuve

—Bueno tal vez puedes entretenerte en eso, recuerda es ella la que debe tener miedo no tú, así sabrá que quien manda siempre has sido tu —dijo sirviéndole un poco más de vino.

—Mmm no, la veo tan frágil, no quiero herirla además estará la niña

—Que considerado —sonrió bebiendo un poco— ¿Le has hecho el amor?

—No lo sé ¿qué es hacer el amor? jamás lo he hecho

—Tal vez debas preguntarle a ella. Tal vez lo has hecho sin darte cuenta, el hecho de que no quieras lastimarla, no la has poseído como acostumbras tal vez sea eso

— ¿Preguntarle? No, no ni pensarlo con eso me pondría por completo en sus manos

—Eso es cierto, bueno solo déjate llevar por ella, pero no tanto solo demuéstrale que sigues mandando tú, para eso eres el jefe ¿no?

—Eso es verdad. Salud por eso —levanto su copa.

—Salud por el jefe —sonrió golpeando su vaso con suavidad.

X-X

Durante todo el día no había recibido ningún mensaje de su prometido, ni siquiera le había contestado el mensaje de la fotografía. La tarea de Chibi Chibi había terminado y ahora la pequeña jugaba, pero ella en particular no tenía nada que hacer y eso era malo, porque no dejaba de pensar en lo ocurrido el día anterior y ya había tomado la decisión de no decirle a Seiya sobre que había visto a Andrew.

Eso era lo mejor, total ya no volvería a ver a su ex novio, así que se recostó a según ver una película sin descuidar ni un momento a su hermanita— Todo lo hago por ti Chibi Chibi, no volveré a cometer un error

Toco a la puerta al llegar al departamento. Su amigo se había llevado uno de los autos para su cita y él había ido en su deportivo.

Resoplo poniéndose de pie, seguro sería Kevin con otro obsequio— Kevin, no quiero nada... —Murmuró al verlo ahí, de pie en su puerta— hola, pasa, estás en tu departamento —dijo volviendo al sofá. Ahora de pronto se sentía fea y sin chiste vistiendo tan cómoda un short y una camiseta— pensé que seguirías ocupado en una reunión

Se acercó sentándose al sillón— No, este departamento ya no es mío —sintió algo lastimarlo al sentarse, saco la cajita que le había mandado un día antes. A ¿l abrirla encontró la nota que le había dicho su amigo, tomándola enseguida para leerla.

Estuvo por responder cuando lo vio tomar la hoja, había olvidado que ahí estaba.

"Señor Kou si me va a obsequiar una joya por cada vez que me deje plantada, ahórrese ese dinero. Una llamada bastará, y sí estoy molesta, ni siquiera pudiste decírmelo tú, atentamente tu prometida o Serena Tsukino "

— ¿Así que vas a rechazar mis obsequios? ¿y eso incluye el departamento?

Subió los pies al sillón abrazando las piernas— No, no voy a rechazarlos, solo los que tengan que ver con tus ausencias. No fue agradable haberme esmerado en mi arreglo y de Chibi Chibi para ti y que no vinieras. Ni siquiera una llamada, una joya no es una disculpa

—No fue una disculpa —se puso de pie— además no me mandaste los sándwiches que dijiste que mandarías

—Tu pediste pizza —dijo observándolo, tenía ese semblante inalcanzable que a veces lo ponía tan lejos de ella, con él cerca las cosas eran más fáciles o tal vez no— los preparare si quieres

— ¿Es que ibas a mandar sándwiches para todos? la pizza la pedí antes de hablar contigo

Bajo la mirada— Lo siento, yo pensé que no los querías

—Pues no recuerdo haber dicho lo contrario, en fin —dejo la nota sobre la caja— creo que mejor me iré

—Yo te iba a decir que nos quedáramos aquí, solo quería estar contigo. Necesitaba que me abrazaras, solo eso

—Siento si no estoy cada que necesites, pero no hace falta que te diga como es el trabajo puesto que has trabajado para mí por dos meses

Asintió— Lo sé, lo siento, solo... —subió la mirada poniéndose de pie para abrazarlo con fuerza— una pequeña llamada hubiera bastado, lo siento Seiya

—Serena no sé a qué clase de hombres estas acostumbrada —observándola— no sé qué es lo que esperas de mi

En los últimos días había sido dulce. La abrazaba cuando lo hacia ella y ahora de pronto no, volvía a ser arisco y frio— ¿Qué clase de hombres estoy acostumbrada? a ninguna clase de hombre Seiya. Mis dos novios eran chicos normales nada del otro mundo, pero veo que no puedes darme ni un solo abrazo —murmuró soltándolo— la niña te estuvo esperando ayer, tal vez deberías ir a saludarla

—Iré a saludarla ¿cómo le fue en la escuela?

—Bien, seguro te contara todas sus aventuras —Dijo alejándose hacia la cocina. A veces sentía que podría llegar a quererlo más que a nada y en otras que no.

—¡Seiya! —grito feliz la pequeña al verlo no tardando en correr alzando los brazos— papá Seiya

Sonrió cargando a la pequeña— Chibi Chibi

—Ven, ven, mira mi dibujo —murmuró señalando su habitación.

— ¿A ver tu dibujo? —llevándola a su habitación.

—Mira... —Señalo la pared donde había colocado el dibujo justo encima de la cama, en él estaba una pareja en lo alto del cielo y junto a un árbol estaba una pequeña, una rubia y un hombre, ambos la sostenían de la mano.

Quedo sin palabras al ver el dibujo, por lo que abrazo más a la pequeña— Es muy lindo ¿quiénes son?

—Mami, papi son ángeles. Serena, yo y tu... —Dijo señalando a cada uno— los dos me cuidan —murmuró refugiándose en sus brazos.

—Si te cuidare —sentándose en su cama— ¿te gusta la escuela?

—Si —murmuró sonriendo feliz— tengo muchas amiguitas, Serena nos compró helado

— ¿En verdad? pequeña ¿cuándo es tu cumpleaños?

Coloco un dedo sobre sus labios pensativa— ¿Mañana? —sonrió abrazándolo.

—La próxima semana... —murmuró Serena que había escuchado. Sé sentía tan mal cuando escuchaba a su hermana hablar de sus papás que oculto todo eso tras una sonrisa— le preparare un pastel

—Entonces haremos una fiesta de cumpleaños dime ¿qué te gustaría?

—Mmm sandia, helado, pastel... —Sonrió feliz—pastel, pastel...

—Te prepare unos sándwiches, tal vez quieras cenar con la niña —Dijo sintiendo un nudo en la garganta. Tenía tanto que hacer para lograr protegerla que haría lo que fuera por ella.

—Bueno agregaremos pizza al menú y sándwiches que tu hermana preparara, y quizás podamos hacerlo en el jardín de mi casa

—Jardín —aplaudió contenta— ¿puedo nadar?

—Si Chibi Chibi podrá nadar —se puso de pie para ir hacia donde estaba Serena.

—Viva—sonrió feliz dándole un beso en la mejilla.

—Gracias —murmuró Serena mirándolo un instante para luego alejarse hacia el comedor— "no puedes echarlo a perder"

—Y te vas a divertir mucho, mañana iré por ti a la escuela para llevarte al aviario y al zoológico

—Sí, aves, aves... —dijo feliz— yo soy un ave

—Eso está bien. Mañana comenzare un trabajo de medio tiempo —murmuró Serena colocando un sándwich en cada plato— ¿te sirvo refresco?

— ¿Trabajo de medio tiempo? —eso lo extraño.

—Sí, dijiste que me tendrías ocupada, pero prefiero trabajar así. No descuidare de Chibi Chibi, pero quisiera ganarme mi dinero, la despensa casi se acaba y... —Bajo la mirada, para evitar que notara sus ojos— necesito ocupar mi tiempo en algo

— ¿Qué clase de trabajo es? —murmuró con seriedad.

—En una cafetería —suspiró. Ese tono de voz, si estaba molesto— solo serán un par de horas al día, mientras Molly cuidara de Chibi Chibi

—Me porto bien y trabajo con tía Molly... —Dijo la pequeña comiendo su sándwich.

— ¿En dónde? ¿y que horario?

—En la cafetería que está cerca del parque. A veces será por la mañana y otros días por la tarde —bajo la mirada, estaba más que enojado.

Tomo el sándwich comiéndolo— Está bien, el fin de semana no estaré en la ciudad

Quería preguntar, pero intuía que no le gustaría darle explicaciones— Bien. Que tengas un buen viaje

—Gracias —terminando aquel sándwich.

Comió en silencio, tal vez estaba haciendo mal. Seiya le gustaba, de eso no tenía dudas y que estaba aprendiendo mucho de él en todos los aspectos también.

Se debatía entre lo correcto y lo necesario. Miro a su pequeña hermana, lucia tan feliz, no podía perderla. Se puso de pie en silencio, la niña hablaba sin parar, ella debía conservar su alegría y su inocencia. Sentía el estómago revuelto, que termino en el baño devolviendo lo poco que había comido, solo eso le faltaba, terminar enferma.

— ¿Te sientes bien? —tocando a la puerta del baño preocupado al verla correr al baño.

Odiaba esa sensación después de vomitar, odiaba vomitar. Al mirarse al espejo se vio pálida, despeinada y con un terrible sabor en la boca, una de las tres cosas tenía que remediarla, así se lavó los dientes sintiéndose un poco mejor. Tras lavarse la cara abrió la puerta— Si, estoy bien, solo no me cayó bien el sándwich o tal vez fue la comida

— ¿Que comiste? —observándola con detenimiento— no te ves nada bien te llevare al medico

—Estoy bien, no te preocupes —murmuró observándolo, parecía realmente preocupado— puedes... puedes solo, darme un abrazo y decirme que todo estará bien

La abrazó hacia él— Te llevare a descansar

—Quédate esta noche por favor —murmuró abrazándolo con fuerza.

—Sí, pero descansaras ¿de acuerdo? —la tomo entre sus brazos llevándola a su habitación.

—Chibi Chibi —murmuró la pequeña observando como llevaban a su hermana cargada.

—Que se quede con nosotros —murmuró Serena recargándose en su pecho cerrando los ojos, estaba agotada de estar pensando.

—Shhh —acercándose a la cama para recostarla.

Lo observo un instante. Su semblante era diferente y de pronto sintió algo en el pecho, una especie de descarga, algo que la hizo sentirse bien, solo sonrió apenas cerrando los ojos.

—Hermanita... —murmuró la niña entrando a pasos lentos a la habitación.

—Shh —se acomodó junto a ella tapándola con una frazada— tu hermanita está cansada

—¿Cansada? —pregunto deteniéndose al pie de la cama— quiero hermanita

Cargo a la pequeña— Ven vamos a que te cambies y te laves, hoy dormiremos con ella ¿sí?

—Si... —murmuró tratando de no hacer ruido— papá Seiya duerme con Serena y Chibi Chibi... conejo, conejo...

— ¿Conejo? ¿qué es conejo? —llevando a la pequeña a su habitación.

—Pijama conejo —señalo una silla donde estaba su pijama—

La bajó al piso— Bueno Chibi Chibi conejo se pone su pijama mientras yo bajo al auto por unas cosas ¿sí?

—Chibi Chibi —sonrió corriendo a tomar su pijama para comenzar a quitarse la ropa.

—Espera, espera deja me voy —de inmediato salió de la recamara para dejar que la niña se cambiara de ropa e ir al auto por la maleta de ropa que lleva para dejar ahí para ocasiones como esa.

—¿Chibi Chibi? —lo miró extrañada arrojando su ropita para ponerse su pijama de conejo y tomar su oso de traje rojo sentándose en la cama a esperar jugando con su osito— Seiya, Seiya

No tardó en regresar con la maleta entrando al baño a ponerse un pijama para dormir.

Sonrió jugando con su osito bostezando— Mami, papi —se acostó observando su dibujo comenzando a dormirse.

—Ya volví —entro en la habitación de la pequeña al verla dormir abrazando su osito— ya se durmió —se acercó observando que había fotografías de sus padres, de lo que había sido su familia— al menos tuviste una familia que te amaba —tomando una foto donde la pequeña estaba recién nacida, observando la gran sonrisa de la rubia.

X-X

Cuando estacionó el auto fuera de la joyería se sentía nervioso. Nunca en su vida se había sentido así y es que esa chica era diferente y especial— Buenas noches ¿la señorita Osaka se encontrará?

—Sí señor pase por favor —murmuró el mayordomo guiándolo al interior de la casa.

Suspiro. Definitivamente era una señorita de clase alta, por lo que dedujo que Serena era igual que ella ¿entonces por eso no se dejaba impresionar por las costas joyas— Gracias... —sus nervios crecían más ante la espera.

—Hola buenas noches Nephrite —bajo las escaleras luciendo un bello vestido de color vino y su cabello en media cola adornada por un prendedor— espero no haberte hecho esperar

Sonrió al verla. Estaba tan hermosa, así se acercó al pie de la escalera— Esperaría toda la vida por una mujer tan hermosa como usted señorita

Sonrió tratando de ocultar su sonrojó— ¿A dónde iremos?

—Hay un restaurante que seguro te gustara ¿nos vamos? —tomo su mano con suavidad.

—Si vamos —dejándose guiar por él— volveré más tarde —murmuró a su mayordomo.

—Tu casa es muy bonita de muy buen gusto, no pensé que fueras una señorita de sociedad

—Gracias. A mi familia le gusta mantener un perfil bajo

—Sí, eso veo, por eso me desconcierta un poco tu amistad con la señorita Serena ¿ella también era de tu circulo? —preguntó al salir de la casa.

—Sí, así es, aunque parece que su padre hizo malos tratos y perdieron todo y con su muerte la deuda paso a ella

—Ya veo es que, digo ambas son tan diferentes, es como decirlo, no está acostumbrada a lujos y todo le sorprende

— ¿Usted cree que los lujos lo son todo?

—No me mal entienda, solo digo que en cierta forma se ve tan diferente a usted, que es más delicada, elegante

Suspiro— Serena es mi mejor amiga, su familia no era de clase alta pero tampoco era de clase baja. Su padre hizo negocios que le hicieron perder lo poco que tenían y por último fue su casa. Serena es tan orgullosa que le cuesta pedir ayuda se las ha arreglado sola para seguir adelante

Sonrió colocándose delante de ella— Molly, definitivamente podría enamorarme de ti, proteges a tu amiga de mis palabras, eso sin duda es digno de admirarse

Fijo la mirada en el— Y yo podría volver a mi casa en este instante, porque parece tener más interés en saber de ella que en salir conmigo

—Acabo de decirte que eres delicada y elegante —sonrió acariciando su mejilla— y muy hermosa y esta noche me encantas

Su caricia la hizo sonrojar de sobre manera— Nephrite...

—Y si pregunto o me intereso por tu amiga es porque mi casi hermano está muy interesado en ella y quiero saber en manos de quien estará Seiya. Pero bastante hablar de ellos, esta noche es solo para ti

—A mí no me agrada en lo absoluto su relación —murmuró con sinceridad— ¿a dónde iremos entonces?

—Mi amigo no es malo, solo eso te puedo decir —abrió la puerta del auto— iremos a cenar a un bello restaurante y después al cine ¿qué te parece?

—Me parece bien —subió al auto— ¿y qué película veremos?

—Una comedia, es lo que encontré término medio —sonrió cerrando su puerta para enseguida subir— no acción, ni drama, mejor algo divertido

—Suena bien —sonrió, sintiéndose un poco nerviosa.

—¿O tu prefieres ver algo más? —preguntó poniendo el auto en marcha— o tal y prefieras dar una vuelta, caminar, no sé, lo que se te ocurra

—Esta bien el cine, hace mucho que no voy

—De acuerdo, vamos al cine entonces —sonrió sintiéndose un poco más relajado— y dime Molly ¿tienes más hermanos?

—No. Soy hija única

—Oh ya veo. Me hubiera gustado saludar a tus padres, pero bueno supongo que será cuando lo nuestro sea más formal —dijo con naturalidad.

— ¿Que? —volvió la mirada a él sorprendida— ¿a qué te refieres con más formal?

—No lo sé... —sonrió divertido— lo que surja. Creo que es más que obvio que me gustas Molly y no soy un jovencito que se ande por las ramas, me gustaría seguir saliendo contigo

—Eres demasiado directo, dime así espantas a todas las chicas

—¿Te estoy espantando? —pregunto mirándola de reojo— pensé que a las mujeres les gustaban los hombres directos

—Veo que no sabes mucho de mujeres —sonrió un tanto divertida. Aunque en realidad su corazón latía a toda prisa.

—Mmm no, la verdad no, eso es bueno, o eso creo ¿no? —sonrió un tanto apenado— no te voy a negar que he salido con mujeres, pero saber de ustedes es complicado

Tan solo sonrió observando el camino.

Volteo a verla de reojo. Sin duda era una mujer diferente y bien valía la pena conocerla— ¿De verdad te asuste?

—No, pero...

Guardo silencio esperando a que continuara, le interesaba saber lo que opinaba de su cita y de él.

Fijo la mirada en él— Si me has puesto nerviosa, eres muy poco peculiar

Sonrió deteniéndose en un alto volteando a verla— Tú me has puesto nervioso desde que bajabas por las escaleras

— ¿En verdad te gusto?

Aquella era la pregunta más inocente y dulce que había escuchado. Puso el auto en marcha y en la siguiente oportunidad se estaciono para poner toda su atención en la joven— Molly me gustas. Me gustas de tal modo que ninguna mujer me ha gustado

Presiono sus manos obre su regazo— Tu... tú también me gustas mucho

Sonrió tomando su mentón acercándose un poco— Lo siento Molly, pero quiero quitar esta tensión entre nosotros a algo inevitable —lentamente se acercó a ella— te voy a besar...

Sintió un escalofrió recorrer su cuerpo, sus ojos eran hipnotizan tés— Nephrite...

Lentamente se acercó hasta sentir la calidez y suavidad de sus labios. Solo espero uno segundos dándole oportunidad a que se retirara, pero al no hacerlo profundizo un poco más aquel beso, sin duda era perfecta para él.

Sus labios eran dulces y decididos, lentamente correspondió a su beso subiendo sus manos hacia sus hombros.

No supo cómo fue que la tenía aprisionada contra el asiento del auto y era mejor detenerse, para su primera cita había sido mucho— Eres tan dulce Molly, sin duda adictiva

Respiro un tanto agitada. Su beso la había enloquecido y provocado estragos en ella— Tu... también y... —mordió su labio— tus besos son adictivos e intensos

—Me alegra saber que te gusto mi beso —sonrió acariciando su mejilla— bien, pasado el trago de los nervios y la espera vayamos a cenar —dijo poniendo el auto en marcha de nuevo.

—Ya sé a dónde quiero ir —respiro profundamente manteniendo su mirada en él bajándola un poco notado algo entre sus pantalones—y creo que tú también lo deseas

Volteó notando en su mirada algo que definitivamente lo cautivo y lo excito— De acuerdo, iremos a un lugar más privado —dijo con una sonrisa dando vuelta en la primera esquina.

No sabía por qué lo había dicho, pero sin duda lo deseaba. Esa forma en que la había besado había despertado cosas en ella. Ya antes había estado con un hombre y si él era directo con ella, entonces no había nada que ocultar ni que reservar. Sin importar que sucediera se entregaría a él esa noche, se había enamorado de el a primera vista.

Por un instante su proposición lo había sorprendido, pero definitivamente era una mujer directa que sabía lo que quería y él también la deseaba. Era la mujer más bella que pudo conocer.

Por un instante había pensado en llevarla a un hotel, eso sería lo más práctico, pero ella no era como todas. A ella le daría cabida en su vida y en su intimidad así manejo hacia la mansión, la haría suya en su propia cama— Llegamos... —murmuró abriendo la reja automática de la mansión— espero no te importe, pero vivo aquí con Seiya

—Wow es enorme —murmuró al ver la imponente mansión.

—Sí, lo es, demasiado grande para él solo —dijo estacionando el auto en la cochera junto con los demás autos de su amigo— como podrás darte cuenta es un fanático de los autos a mí me parece un desperdicio, pero bueno así es él

— ¿Y este auto también es de él? —refiriéndose al que manejaba es esa ocasión— ¿te deja conducirlos todos?

—Mmm este es mío. Ya no le gusto y se lo compre, aun lo sigo pagando —dijo acercándose a tomar su mano— y si a veces me deja conducir sus autos, excepto el deportivo, se moriría antes de que yo pudiera manejarlo, es muy celoso con ese auto

—Si lo he visto es un auto muy bonito

—Sí, muy bello, no tanto como tú —dijo llevándola al interior de la mansión.

—Es muy bonita —sonrió dejándose guiar por él.

La abrazó aprisionándola contra la pared— ¿Estás segura? —preguntó pegándose a ella para que lo sintiera— si entras a mi habitación no te dejare ir

Gimió al sentirlo— Si estoy segura —lo abrazó siendo ella quien lo besara con intensidad.

La abrazó con fuerza invadiendo su boca buscando iniciar un juego en su interior. Había conocido mujeres apasionadas, pero ella con un beso estaba logrando llevarlo al éxtasis y si no se apuraba en poseerla moriría. La cargo sin dejar de besarla llevándola hacia su habitación.

Gimió entre sus labios jugando con sus cabellos castaños. Ese hombre era por demás atractivo además era muy apasionado— Nephrite —murmuró en voz baja, aferrándose a sus brazos.

Sonrió notando en su mirada el deseo. Cerró la puerta de su habitación colocando seguro para enseguida recostarla en la cama— Molly, no sabes cuánto me gustas y cuanto te deseo

Se acomodó en la cama sin dejar de mirarlo— Espero que no pienses que siempre hago estas cosas es solo que... no sé qué me pasa contigo...

Colocó un dedo en sus labios— Shhh solo déjate llevar, te seguro que no te arrepentirás

Lo atrajo hacia ella para besarlo, entrándose por completo a sus labios.

Se recostó sobre ella acariciando su cuerpo por encima de la ropa buscando profundizar aquel beso.

Sentía su peso sobre ella, pero lejos de molestarle le gusto dejando escapar pequeños gemidos entre sus labios acariciando su espalda. Sintiendo sus músculos bien trabajados pensar en ello la hizo sonrojar.

Se separó de sus labios solo para buscar besar su cuello— Molly sabes delicioso

Ladeo su cuello para darle mayor acceso, cerrando sus ojos— Nephrite...

—Que delicioso aroma tiene tu piel —murmuró buscando sentir sus piernas al tiempo que lamia su cuello— es dulce... necesito sentirte

Levanto un poco la pierna lo que provoco que el vestido dejara esa parte al descubierto abultándose entre su entrepierna— Quiero sentirte, quiero ser Nephrite

—Y lo serás Molly —murmuró bajando sus besos hacia su escote— eres tan bella, dulce, tu cuerpo es, perfecto —sonrió metiendo la mano entre su falta presionando su muslo— me gustas mucho Molly

Sus manos provocaban mariposas en su estómago. Eran firmes y suaves, la forma en que la tocaba la estaba enloqueciendo. Abrió su pierna para que el buscara más de ella.

Subió la mirada sonriéndole— Te deseo Molly, no te arrepentirás de ser mía —dicho esto subió la mano acariciándola por encima de su prenda íntima— estas húmeda, me siento halagado pequeña Molly

—Tú también lo estas... —bajo su mano para buscar sentir su miembro aun sobre su pantalón.

Cerro los ojos al sentir su pequeña y delicada mano— Que bien se siente —continuó acariciándola haciendo pequeños círculos con el pulgar— necesito estar en ti. Desnúdate Molly, hazlo para mí

Se sentó en la cama sonriendo al ver el efecto que tenía sobre él— Podrías ayudarme con el cierre del vestido

—Por supuesto —se sentó para bajar el cierre de su espalda acercándose a besar su nuca— tu cabello es hermoso. Molly me estas volviendo loco de deseo

Sonrió siendo ella quien bajara las mangas de su vestido descubriendo su cuerpo lentamente. Se sentía aún más nerviosa y sonrojada, pues eso era lo último que había pasado por su cabeza desde que la había invitado a salir.

—Molly... —Murmuró no resistiendo a besar sus hombros. Toda ella era tan suave, su piel tan tersa, esa pequeña castaña lo estaba provocando— recuéstate —dijo empujándola suavemente hacia la cama sonriendo al ver sus senos— que lindos

Estaba más que nerviosa. Estaba semidesnuda ante él, su respiración era agitada— ¿Te gustan?

—Sí, mucho —dijo sin dejar de mirarla con su vestido a mitad de cuerpo, ese sonrojo en sus mejillas— espera —se puso de pie para poder quitarle la ropa dejándola en una diminuta braga— que bella Molly, quiero comerte entera

—Supongo que seré tu cena ya que no deje que me llevaras a ese restaurante —respiro profundamente extendiendo sus brazos hacia él.

Sonrió quitándose la corbata y enseguida desabotonando la camisa— Si serás mi cena y muero de hambre —dijo tomando una de sus piernas dándole pequeños besos alternando con unas lamidas— que delicioso sabor

Cerro sus ojos gimiendo— Nephrite

Sin dejar de mirarla llevo las manos a su cadera comenzando a quitarle su prenda íntima. Jadeo al ver su intimidad— Que belleza

Levanto un poco la cadera para ayudarlo, quedando totalmente expuesta para él.

—Molly —luego de quitarle aquella prenda la contemplo. Sus senos no eran demasiado grandes, pero tampoco tan pequeños, su cintura era esbelta, su vientre, sus piernas, todo era perfecto en ella— déjame verte —pidió tomando sus piernas abriéndolas un poco.

— ¿Te gusta lo que ves? —manteniendo su mirada en él.

—Si —sonrió admirando su cuerpo expuesto. Estaba húmeda y eso aumento su deseo— Molly... déjame probarte

—Ya te dije que seré tu cena —dijo con determinación, sonriéndole.

—Así me gusta Molly —la tomó de la cadera para jalarla hacia la orilla de la cama— ese aroma, es delicioso... —lentamente se acercó dándole pequeños besos en los muslos llegando por fin a su intimidad lamiéndola exhalando un jadeo— Molly

Incremento sus jadeos sujetándose de las cobijas. Esa forma de tomarla y de besarla la estaba volviendo loca provocando en ella aún más humedad.

Presionaba sus muslos. Era la primera vez que tenía para él una mujer tan dulce y deliciosa. Su lengua recorría cada rincón de su bella intimidad y aquellos gemidos de ella lo excitaban un mas— No te contengas mi pequeña Molly... gime para mí...

—Alguien puede escucharnos —murmuró con timidez respiraba agitada. Sentía que pronto tendría un orgasmo. Sus mejillas lucían aún más rojas, su cabello se había soltado sin saber dónde había quedado su prendedor.

—No hay nadie —sonrió introduciendo la lengua en su interior dándole enseguida pequeños mordiscos— que deliciosa estas Molly

Grito empujando su cadera hacia él explotando ante ese éxtasis que él le provocaba.

Se pegó a ella bebiendo de su dulce esencia pegándola más a él, no quería desperdiciar nada de ella y menos después de ese grito. Ninguna chica lo había hecho sentir así— Molly, eso fue delicioso, tus gemidos son dulces susurros para mi

Respiraba un tanto agitada y en cierta forma un poco mareada— Nephrite eso me ha gustado mucho, nadie me había hecho sentir así

Se incorporó para terminar de desvestirse— ¿De verdad? ¿alguien te había tomado así?

—No, eres el primero que me toma de esta manera es decir yo... —guardo silencio al ver su perfecto cuerpo.

—Me alegro haber sido yo el primero en probar tu delicioso sabor —Dijo terminando por quedar desnudo. Su miembro estaba totalmente erecto y más después de lo que le había hecho— ¿algo que tengas que decir mi pequeña Molly?

—Nephrite —murmuró al ver lo ben dotado que estaba.

Sonrió acomodándose entre sus piernas inclinándose poco a poco hacia ella— Tratare de ser bueno contigo pequeña pero no creo poder contenerme mucho, porque muero por poseerte

Sonrió abrazándola hacia ella abriendo más sus piernas para permitirle entrar en ella.

—Molly, no sabes cuánto ansiaba esto —Dijo acomodando su miembro en su intimidad entrando lentamente en ella jadeando. Estaba tan estrecha y tan húmeda, nunca había sentido un placer así— oh si, que delicia...

Enterró las uñas en su espalda ocultando su rostro para que no viera el dolor que sentía. Antes cuando había estado con chicos siempre se detenían antes de llegar a ese punto y salía corriendo o algo sucedía que no culminaban, pero en esa ocasión era diferente.

—Molly... —jadeo a su oído entrando lentamente en ella, su estreches y calidez lo envolvían y era algo único— aun no entro por completo, quiero llegar a lo más profundo de tu ser

Lo abrazo aún más asintiendo, no quería que se diera cuenta y pensara que era una tonta, pero le dolía bastante.

Quiso ver su rostro. Era algo que le gustaba, ver el rostro de las mujeres que poseía cuando lo disfrutaba, pero no pudo ver a Molly, solo se enfocó en entrar más en ella— Molly que deliciosa estas... —jadeo a su oído logrando entrar por fin— mi pequeña

Dejo escapar un grito de dolor, derramando pequeñas lágrimas.

Se separó un poco viendo unas lágrimas— Molly, tu...

Mordió su labio, sin duda se había dado cuenta.

—Oh mi pequeña Molly, lo siento, pero ya no puedo detenerme —dijo permaneciendo en su interior— debes acostumbrarte a mí, solo a mi... —murmuró a su oído.

Cerro sus ojos aferrándose a sus brazos— Nephrite estoy enamorada de ti

Sonrió besando su rostro— Es una locura, pero yo también lo estoy de ti Molly... —murmuró saliendo lentamente de ella para volver a entrar con la misma lentitud.

Aun con dolor gimió al sentir como entraba en ella.

—Se mi novia —murmuró a su oído empujando un poco más en ella.

—Sí, sí quiero ser tu novia —comenzando a disfrutar de él.

Sonrió buscando sus labios comenzando a entrar y salir de ella con lentitud.

Correspondió a sus besos eso era más de lo que había imaginado y le gustaba.

No dejo de besarla profundamente mientras comenzaba a embestirla con lentitud para luego hacerlo un poco más rápido comenzando a gemir. Esa chica ahora sería suya y no la dejaría por nada.

Sus gemidos eran aún más intensos convirtiéndose en gritos. Él era todo un hombre y quería que fuera solo suyo y de nadie más.

—Molly, Molly... —murmuró en medio de gemidos, por lo visto el dolor había pasado y ahora solo quedaba el placer y esos gritos que ahora eran de satisfacción— deliciosa mi pequeña Molly...

—Sigue no te detengas —aferrándose a él por completo— Nephrite —busco sus labios, sentía que volvería a estallar y esta vez era diferente.

Trato de besarla, pero si quería que estallara en compensación por el dolor tendría que embestirla con más fuerza. Él también sentía que el momento estaba cercaba, su interior cada vez lo estrechaba más y eso lo estaba enloqueciendo.

Arqueo su cuerpo hacia atrás sus gemidos eran entre cortado quería fundirse con él y ser solo suya.

Acaricio sus senos sin dejar de mirarla. Ese era el mayor placer que había sentido antes, su rostro estaba bellamente sonrojado— No te contengas mi pequeña Molly...

Movió un poco su cadera buscando más placer en ese momento— Me encantas

—Pequeña... —jadeo comenzando a sentir como estaba por estallar— saldré mi pequeña...

—No, no lo hagas —rodeándolo con sus piernas para impedirlo— tomare una pastilla mañana pero no salgas

—¿Estás segura? —pregunto en medio de jadeos. Solo le basto mirarla para darse cuenta que ella deseaba eso por lo que continúo moviéndose cada vez más rápido hasta que estallo en medio de un fuerte gemido vaciando su esencia en ella.

Gimió al sentirlo dejando escapar todo de ella para él, disfrutando ese momento recostándose en la cama con una sonrisa.

—Molly —sonrió recostándose a su lado— ahora eres mi novia y eres mía —dijo abrazándola hacia él— debiste decirme que era tu primera vez

—No quería que pensaras que era una tonta a mi edad y aun siendo virgen

Sonrió besando su frente— Yo fui el tonto por no haberte cuidado —sonrió acariciando su espalda desnuda— Molly eres hermosa, maravillosa. Y ahora estoy con la mujer más sexy que pude imaginar

Cerro sus ojos abrazándose más a él— Y yo con el hombre más atractivo y varonil que he conocido

Sonrió acariciando su hombro— Es verdad cuando dije que me enamore de ti, solo un par de veces bastaron para enamorarme y creo que lo hiciste un poco más al defender a tu amiga

—Es mi amiga y la quiero mucho y es verdad cuando dije que no me agrada mucho la idea que se case

Suspiró observando el techo— Seiya no es malo, al contrario, creo le hace falta creer en el amor y tu amiga puede ayudarlo a comenzar a vivir, porque hasta ahora sólo ha sobrevivido

—Ella tiene alguien que la ama. Andrew la ama, y sé que ella también lo ama

Guardo silencio— ¿Aun ama a ese tal Andrew? ¿cómo sabes eso? si es así no debió aceptar casarse con Seiya ¿por qué lo hace?

—Andrew se fue al extranjero quería que ella se fuera con él, pero ella no pudo y sufrió su ausencia. Él ha regresado igual buscándola, dime como un amor de años puede ser sustituido por una relación de pocos días

—En ese caso deberías aconsejarle que no se case si aún ama a ese tal Andrew, Seiya lo entenderá, pero debe decírselo antes de que pase a mayores su relación

—Ya se lo dije, pero es demasiado testaruda dice que quiere a Seiya y que en verdad se quiere casar con él, pero aún no sé por qué...

Suspiró— Molly ¿en qué más ha cambiado? dijiste que a raíz de la muerte de sus padres comenzó a odiar su cumpleaños ¿en qué más cambio?

—Sí, cambio su forma de ser dejo de ser alegre, pero perdiendo lo que más amaba ¿quién no perdería la alegría? le costó reponerse, pero lo hizo por su hermanita ella tenía un año cuando todo sucedió

—¿Y tú estuviste a su lado? —preguntó tomando su barbilla— ¿has averiguado como perdió la casa? eso creo es lo que más le afecto, no tener donde estar con su hermanita

—Lamentablemente cuando perdió la casa yo no estaba aquí ya que fui a Canadá a un congreso —murmuró con tristeza lamentándose no haber estado para su amiga.

—Entiendo. Debió ser difícil para ella no tener a donde ir, pero ¿de verdad es orgullosa como para no pedir ayuda? de algún modo debió pagar la estadía de la niña en el internado

—Creo que le sobro algo de lo que pidió por la casa, apenas para sobrevivir. Yo le ofrecí ayuda, pero se negó dijo que estaría bien

—Mi pequeña Molly eres tan dulce y noble, definitivamente eres la mujer perfecta, si se llegara a casar con Seiya te prometo cuidar de ella

—Solo quiero que sea feliz, temo por ella —murmuró con tristeza.

—No tienes por qué temer. Seiya la cuidará y yo lo haré por ti —dijo besando su frente— aunque parece que delante de la niña oculta lo que siente y solo sonríe para su hermanita

—Ella es todo lo que le queda y se ha tenido que esforzar más para que servicio social no se la quite

—¿Está en supervisión? —preguntó entiendo por qué la tenía en ese internado— ¿cuando finaliza el trámite?

—No lo sé. Ella dice que poco, pero creo que es más de lo que dice y no sé cómo ayudarla

—No te preocupes, todo saldrá bien —dijo besando su mejilla— ahora descansa ¿o prefieres que te lleve a tu casa?

—Quiero quedarme aquí contigo —se acurruco más entre sus brazos— no importa que pase mañana, hoy solo quiero estar contigo me querido Nephrite

Sonrió abrazándola más hacia él— A partir de hoy eres mi novia, solo mía Molly... —murmuró besando su frente— dime ¿te duele aun?

—Si un poco...

—Te compensare mi pequeña —murmuró estrechándola más entre sus brazos— ahora descansa

—Eres tan tierno —murmuró con una sonrisa abrazándose a él.

—Pero eso es algo que solo tú lo sabes —sonrió cerrando los ojos— descansa mi pequeña Molly

Sonrió divertida aspirando su varonil aroma— Te amo —murmuró antes de quedarse dormida.

Abrió los ojos mirándola. Se veía tan dulce y aquella confesión había hecho palpitar con fuerza su corazón ¿acaso era posible que el amor llegara tan de pronto a su vida?

X-X

Abrió los ojos estaba recostado en la cama. La pequeña había despertado por la noche y él le había servido leche para después llevarla a la habitación junto a su hermana y en ese momento ambas dormían profundamente. Serena abrazaba a su hermanita, por lo cual acaricio su mejilla— Se ven tan tiernas

Sintió un ligero cosquilleo en su mejilla. Suspiro abrazando un poco más a la niña abriendo de pronto los ojos— Es tarde... —pero se sorprendió un poco más al ver a Seiya. Ahora recordaba todo, le había pedido que se quedara y lo había hecho— hola...

—Buenos días...

—Buenos días... —murmuró parpadeando sin dejar de mirarlo— gracias, por quedarte conmigo

—Estabas muy cansada

Asintió volviendo la mirada a su hermanita— Solo recuerdo que Chibi Chibi estaba parada junto a la puerta ¿tú la cambiaste?

—No, se cambió ella sola

Sonrió acariciando su cabello— Con razón le quedo chueca su pijama, le gusta que la cambie y le ponga a su conejo, creo que tendré que buscar otro pijama así, esta ya casi no le queda

—Se emocionó mucho cuando entro corriendo por su pijama, iremos de compras después de ir al aviario

—Es su pijama favorito —murmuró volteando a verlo— disculpa que no te dijera del trabajo, es solo que no quiero que pienses que me caso contigo por interés, aunque sea poco quiero tener mi propio dinero

—Me dijiste que habías tenido una beca ¿no es así? háblame de ello

—Era mientras estudiaba. Trate de ahorrar lo más que pude, pero eso es para Chibi Chibi, quiero abrir una cuenta para ella para que no tenga que batallar cuando vaya a estudiar, ella es mi todo y quiero mostrarle que debemos luchar para vivir y... —derramo unas lágrimas.

—Shhh —coloco un dedo en sus labios— te ayudare. Seguirás trabajando para mí y te pagare la escuela

Derramo unas lágrimas tomando su mano— Lamento no haberte enviado sándwiches y portarme como una tonta, solo, yo solo quería escuchar tu voz y pasar un momento contigo

La abrazó hacia él— Esperaba mis sándwiches

Se refugió en sus brazos llorando en silencio. Solo eso necesitaba, si bien aún sentía algo por Andrew lo que comenzaba a sentir por Seiya la hacía sentir bien, protegida— ¿Quieres que te prepare unos o prefieres hot cakes?

—Hot cakes por favor

Asintió besando su mejilla— Supongo que ya no me dejaras ir a trabajar a la cafetería

— ¿En verdad deseas trabajar en la cafetería?

—Solo si tú quieres que lo haga de lo contrario puedo seguir trabajando contigo —sonrió abrazándose a él.

— ¿Dime que deseas tú?

—Me gustaría trabajar en la cafetería, es bonita y me dijeron que me darían una rebana de pastel al terminar mi turno

—Pastel para Chibi Chibi —sonrió al ver a la niña aun durmiendo— dices que son solo dos horas al día ¿verdad?

Asintió— A veces será por la mañana mientras Chibi Chibi está en la escuela, otras por la tarde, pero Molly cuidará de ella, no la desentenderé te lo prometo

—Está bien procura que no sea mucho ¿sí?

Negó pegando el oído a su pecho— Ni a ti tampoco te descuidare, te extrañe mucho

Sonrió acariciando su cabello— También te extrañe

Sonrió sintiéndose mas confortada— ¿Puedo alcanzarlos más tarde?

— ¿A qué horas saldrás?

—A las tres ¿podemos ir a comer?

—Bien dices que está en el parque ¿verdad? pasare por ti, iremos a comer y hacer compras nuevas

Sonrió asintiendo— Si, me parece bien los estaré esperando, ahora señor Kou ¿podría darme un pequeño beso?

Se acercó besando sus labios con suavidad.

Sonrió después de aquel beso acariciando su rostro— Buenos días mi amor

—Buenos días, ahora mmm creo que me iré enseguida para poder tener la tarde libre aún tengo muchos pendientes, por cierto, traje una maleta con ropa

Sonrió soltándolo un poco— Acomodare tu ropa en el closet, date un baño mientras preparo el desayuno y alistó a Chibi Chibi para la escuela

—Si pasare a dejarlas mmm dime ¿sabes manejar?

—Mi padre quiso enseñarme el auto término con una abolladura —dijo apenada— pero creo que podría intentarlo de nuevo ¿por qué preguntas?

—Bien iremos a casa tengo uno automático, no puedes depender de Kevin o de mi para poder llevar a la niña a la escuela

—¿Me darás un auto? —preguntó sorprendida— pero ¿no tienes miedo que termine abollado?

—Mientras no sea mi deportivo no hay problema le diré a Nephrite que te enseñe a manejar

Sonrió volviendo a abrazarlo— Te prometo que no tendrá ni un rasguño y manejare con mucho cuidado

—Anda apresúrate hay mucho que hacer hoy —robo un beso de sus labios para enseguida ponerse de pie e ir al baño a ducharse.

—Ya voy, ya voy —sonrió observándolo entrar al baño— Chibi Chibi, despierta traviesa

Busco la cobija tapándose— Conejo salta conejo salta

Sonrió cargándola con todo y cobija— El conejo tiene que ir a la escuela traviesa, traviesa —murmuró abrazándola con fuerza.

—Chibi Chibi conejo —abrió sus ojitos abrazando a su hermana.

—Chibi Chibi es un bello conejito, pero es hora de ir a la escuela. Anda vamos a darte un baño rápido y a que desayunes

—Desayuno —bostezo acurrucándose en sus brazos.

Sonrió abrazándola con cuidado— Conejito travieso, te quiero hermanita, todo estará bien, ya lo veras —se puso de pie para llevarla a su habitación y buscar su uniforme.

—Todo bien —agito sus manitas corriendo por la habitación saltando cono conejo.

Sonrió divertida— Ven para acá traviesa, es hora del baño. Hoy Seiya nos llevara a tu escuela, tenemos que darnos prisa

—Seiya, Seiya —volvió con ella muy feliz.

—Sí, Seiya, Seiya —sonrió para llevarla al baño y darle una rápida ducha casi saliendo de inmediato— te vas a portar bien y no harás travesuras. Hoy vamos a ir a ver hermosas aves y luego a comprar un pijama ¿sí?

— ¿Pijama de conejo? —moviendo su cabecita.

—Mmm si pijama de conejo ¿o quieres de borreguito? —preguntó mientras le ponía el uniforme— o tal vez de tortuguita

—Conejo

—De acuerdo, será un conejo —sonrió observándola, en su mirada había alegría y felicidad— te prometo que siempre voy a cuidar de ti y de tu inocencia. Nadie nos separara ¿te pones tus calcetas?

—Si pongo calcetas —se sentó en la cama par aponérselas.

—Qué bonita niña. Ahora iré a preparar el desayuno, no te tardes traviesa —dijo saliendo de la habitación de su hermana para ir a la cocina. Que fácil seria enamorarse de Seiya y a la vez era extraño, pero mientras él estuviera con ella no pensaría en nadie más. Así comenzó a preparar un delicioso desayuno para los tres, seguro Seiya se sentiría muy bien cuando la viera.

Seiya salió de la habitación ya arreglado y listo percibiendo un rico aroma— Huele bien

—Ay hola... —se sonrojo al verlo. Lucia tan apuesto con ese traje y recién bañado que no pensó mucho cuando dejo la surten con una flama baja para poder acercarse a él— señor Kou, que apuesto. El desayuno está casi listo y además... —sonrió tomando una pequeña bolsita con un par de sándwiches— tengo listo su almuerzo

—Gracias —sonrió tomándola entre sus brazos estrechándola.

Sonrió dejando su almuerzo en la barra para poder rodear su cuello— Espero que los comas cuando tengas hambre, los prepare con mucho cariño

—Me los comeré sin duda —buscando sus labios.

Sonrió acercándose a sus labios. De algo estaba segura, Seiya besaba de una forma que la dejaba siempre en la luna y eso era algo mágico y le gustaba. Más cuando la abrazaba así, que no dudo en corresponder lentamente a sus besos, los mismos que había extrañado.

Sonrió ligeramente— Bueno esperaré a que te cambies, las llevare a la escuela y después me acompañaras a casa

—De acuerdo —murmuró con un sutil suspiro soltándolo para volver a tomar la surten— Chibi Chibi ya debe estar lista y esto también, así que te toca servir en lo que me cambio, no tardare...

—Está bien yo sirvo —se acercó sacando los platos y lo necesario para desayunar.

Sonrió al verlo colocar la mesa. Sería un buen esposo, siempre y cuando estuvieran solos, era muy apuesto y dulce. Definitivamente no podía pedir más para ella y para Chibi Chibi.

—¡Papá Seiya! —grito la pequeña que llegaba corriendo ya con su uniforme listo.

—Qué lindo uniforme —sonrió al verla correr hacia él.

—Gracias —dijo sonrojada—

Desde la habitación podía escuchar como conversaban. Seiya tenía un tono dulce y tierno con la pequeña ¿y si le contaba lo que ocurriría con Chibi Chibi? — "No Serena. Tú te estas enamorando de él, por eso es que quieres casarte, porque nadie en tu vida te había tratado así" —no pudo evitar recordar la primera vez que la beso, la forma en que la tomo en la limusina, sus miradas, sus besos, la hacía sentir no como una chica frágil, si no como una mujer. Recordó aquella vez en que había intentado tomarla de una forma que no conocía.

Estaba sentado con la niña los dos desayunaban. Le gustaba estar con ellas, esa niña era muy tierna sin duda se había ganado su corazón por completo y haría todo por ella.

Salió observándolos, la niña comía teniendo cuidado de no ensuciarse y él solo la observaba— "Si Serena, estas en el lugar correcto" —sonrió acercándose a ellos— Ah que bonitos niños, desayunando sin hacer tiradero —dijo tomando un hot cake para comer— ¿Están ricos?

—Ricos

—Bastante —murmuró con la boca llena.

Sonrió divertida al verlos. Ambos igual de glotones, se acercó a la pequeña besando su frente y para luego acercarse a Seiya tomando su rostro dándole un pequeño beso en los labios— Te pondrás gordito...

—Entonces hoy comeremos ensalada —sonrió entre sus labios.

—Mejor una deliciosa hamburguesa ¿sí? —sonrió sentándose a su lado ante la mirada traviesa de su hermanita— de pronto se me antojo

—Mmm pero con doble ración de ensalada

—Mmm de acuerdo —sonrió sirviéndole un poco más.

—Los conejos, comen lechuga... —sonrió la pequeña sin dejar de comer.

—Chibi Chibi es niña buena

—¿Ya terminaste traviesa? se nos hace tarde...

—Termine —dejando su plato vacío.

—Wow mi pequeña hermanita tenía mucha hambre —sonrió ayudándola a bajar de la silla— ¿y que toca ahora? —pregunto mostrándole sus dientes para que fuera solita.

—Dientes—corrió hacia el baño para lavarse.

Sonrió recogiendo su plato y vaso— ¿Y usted señor Kou ya termino? ¿también trajiste un cepillo dental?

—Sí, enseguida regreso —se puso de pie, para ir a lavarse de igual forma.

X-X

Notas de Autoras:

Buenas noches, aquí les trajimos otro capítulo de este fic. Muchas gracias por continuar leyéndolo, ¿y dígannos que les pareció? ¿Qué tal la cita de Nephrite y Molly? Esa chica es muy rápida pero bueno con Nephrite creo que pocas lo pensarían ¿no?

En otras cosas ya saben que nos gusta saber lo que opinan del fic, la historia, si logramos transmitir lo que queremos y demás detalles, y agradecemos cada uno de los reviews y mensajes que nos dejan tanto en FF como en Wattpad. Al respecto entendemos que de todo hay en la vida y que en gustos se rompen géneros así que, si en algún momento algo no les parece están en todo su derecho de hacérnoslo saber, trabajamos en tratar de mejorar redacción, ortografía y demás detalles y si bien la historia tenga algunos clichés no pretende en ningún momento parecerse a alguna historia en particular (¿y qué historia no tiene ciertos clichés?)

En conclusión, a las personas que siguen leyendo les agradecemos de verdad que lo hagan y que les sigan dando la oportunidad de entretenerlas en cada capítulo, para las que personas que tienen años leyendo mis historias se habrán dado cuenta que ha cambiado mi forma de escribir lo que significa que trabajo en tratar de darles una mejor redacción, y sé perfecto que aún me falta mucho camino por recorrer, por ese motivo les agradezco infinitamente que aun pese a la pésima escritura me sigan leyendo. Gracias de verdad.

p.d. nos leemos la siguiente semana, saludos.