Capítulo 10: Los nuevos novatos

-Sí, eres la única persona en la que puedo confiar para ser su Sensei no hay duda alguna Sakura-Chan.- Decía Naruto con toda la confianza del mundo dejando a Sakura impresionada de la decisión del rubio en ponerla como Sensei de su hijo, además de serlo de su propia sangre y se preguntaba cómo reaccionarían los dos, aunque también se sintió muy especial al ver que Naruto la consideraba y que le tenía una confianza muy grande, pero se preguntaba si había inconvenientes con cierta heredera del clan Hyuga.

-¿Y Hinata no te dirá nada?- Sakura mostro una cara de preocupación y algo seria, a pesar de que era algo designado por el Hokage, la peli rosa se sentía algo fuera de lugar por tener que enseñarle a Bolt el arteshinobi, en especial por ser el hijo del rubio pero Naruto estaba consciente de eso y que Hinata no estaba con Bolt cuando él hacía las travesuras y estaba más tiempo con su hermana menor, eso le preocupaba al rubio y más cuando él y apenas veía a su hija.

-No, de todos modos yo pasó más…"tiempo" con él que ella.- Naruto solo suspiro pesadamente mostrando su extraña situación de ser padre, padre de un hijo que cree que esta solo y de una hija que casi no la ve ¿YHinata? No lo sabía. Sakura noto a Naruto muy pensativo por lo que mejor decidió retirarse y reunirse con su nuevo equipo.

-Entonces así será, Hokage-Sama.- Sakura se bajó del escritorio para dejar a Naruto con el trabajo y pensar como presentarse con Bolt y el chico Sabaku, además de la prueba que harían, pero antes de hacerlo,Naruto la detuvo con suavidad de la mano, nuevamente sus miradas chocaron haciendo ese "clic"

-Solo dime Naruto, es raro que todos los demás de digan así pero ya me he acostumbrado, aunque no estaría mal que tú me llamaras por mi nombre. –Una vez más, el Naruto que conocía Sakura salía a relucir regalándole una sonrisa angelical haciéndola ruborizar al máximo mientras el rubio sentía la compañía de Sakura con mucha calidez.

-Entonces me reuniré con ellos ahora, no quiero hacerlos esperar.- Decía Sakura con mucha fuerza en su voz y apretando el puño con fuerza dándole gusto al rubio de verla así una vez más…llena de vida, como la recuerda. Sakura se despidió de Naruto para poder ir con su equipo con toda tranquilidad.

-Oye- Naruto detuvo nuevamente a Sakura quien ya estaba a punto de salir de su oficina.

-Te extrañe.- Esas palabras fueron como una bocaza de aire puro e hizo sentir a Sakura muy especial, aún tenían mucho que hablar.

-Yo también.- Sakura lo admitía enfrente del rubio, después de muchas cosas que pasaron los dos juntos y todos los momentos felices que había compartido…era justo decirlo, la ojiverde salió de la oficina dejando a Naruto solo con el papeleo y poniendo manos a la obra en su trabajo.

-Tengo tanto trabajo que no sé por dónde empezar y aparte…- El rugir de su estómago lo interrumpió yNaruto solo se rio, al parecer ya se había adelantado su hambre y era justo comer algo antes de iniciar su trabajo, haciendo lo que toda persona haría: Dejar la oficina por medio de la tele transportación para ir al Ichiraku…muy típico.

En las calles de Konoha

-Quien lo diría, tendré a mi propio equipo de Gennins y en él está mi hija y el hijo de Naruto, será un día muy movido.- Sakura continuaba caminando entre las calles de la aldea pensando en cómo le iba a ser para poder entrenar a su nuevo equipo, además de pensar que Naruto y ella se estarían bien en un cierto periodo de tiempo pero tenía que ser a escondidas, por ahora. La ojiverde sintió una leve presencia de chakra en las calles y volteo para ver de qué se trataba, sin encontrar nada a excepción de la gente en el lugar, quedando algo confundida, pensaba que había algo o alguien viéndola.

-Supongo que ha de ser mi imaginación.- Sakura solo suspiro algo resignada y continuo su paso hacía el campo de entrenamiento, no quería llegar tarde y parecerse a su Sensei pero lejos de ahí, cierto muchacho observaba a la kunoichi pelirrosa en uno de los tejados, para su fortuna no fue descubierto.

"Por otro poco y me descubre, tengo que pasar desapercibido y evitar que me vean. No por ahora."

"Es momento de moverme"

Dichas esas palabras el joven desapareció para evitar ser descubierto por personas ajenas, aun no era el momento y necesitaba aun información sobre la situación, aun su rostro no sería revelado y mucho menos sus intenciones.

Zona de Entrenamiento

-Estoy aburrido ¿Cuánto tiempo tenemos que estar aquí?- Cierto niño rubio de ojos azules miraba al cielo mientras se quejaba por completo de pasar más de una hora, según él, en el campo de entrenamiento. El chico será Bolt Uzumaki, hijo de Naruto y Hinata. Más allá de eso, era un chico problema que hacía diversas travesuras y de bajas calificaciones ¿Cómo llego a ser Gennin? Por un golpe de suerte o como se dice "El efecto Uzumaki" el rubio estaba bostezando del aburrimiento, mientras cierta azabache de lentes lo observaba con una cara de pocos amigos, le incomodaba tener que esperar a su nuevo Sensei con alguien como Bolt. La Uchiha se puso enfrente de él para proyectar una gran sombra sorprendiendo al niño rubio.

-Deberías dejar de quejarte y hacer algo productivo por una vez. No se cómo pasaste el examen.- Decía Sarada Uchiha de brazos cruzados atrayendo la atención de Bolt, únicamente levantándose y mirarla con desafío en su rostro.

-Lo único que sé es que me estoy aburriendo y tú no me ayudas en nada.- Bolt puso sus brazos por atrás de su cabeza y se puso a caminar en círculos mientras Sarada solo suspiraba de pesadez y mantuvo su carácter de hierro.

-Eres un tonto inmaduro. – Dijo muy cortante la azabache en un tono muy maduro al contrario del rubio, Bolt se detuvo al escuchar eso.

-¿Qué dijiste?- Pregunto muy molesto el hijo del Séptimo Hokage acercándose otra vez a Sarada pero la susodicha no estaba intimidada de su presencia.

-Lo que escuchaste.- Reafirmo la Uchiha ante un Bolt que no podía enfriarse del insulto pero mejor decidió calmarse y esperar al otro miembro de su equipo, cosa que le dio curiosidad a Bolt.

-Oye… ¿y conoces al otro?- Ya un poco más calmado el hijo de Naruto, le pregunto a Sarada ya que era es la más lista de la academia, la Uchiha se acomodó los lentes y recordó lo básico de él.

-Sé que es otro grupo y es muy callado, alguien bajo perfil.- Sarada no tenía una imagen fija de su compañero y además de que era de otro grupo, Bolt no estuvo conforme con lo que la hija de Sasuke le había dicho.

-Genial…otro aburrido, fácilmente podría estar en otro lugar divirtiéndome que estar aquí en el sol…ojala mi padre estuviera aquí, pero como siempre está ocupado.- Bolt tomo una piedra mientras estaba hablando consigo mismo, fácilmente podría estar en cualquier lado ahora y no estar en el sol, pero claro iría en contra de su padre, aunque eso no le importaba mucho ya que siempre se decía estar "solo" Sarada solo lo miro con seriedad.

-Eres un tonto- Musito la azabache de brazos cruzados, Bolt ya estaba cansado de esperar y lanzo la piedra a cualquier lado para liberar sus frustraciones, sin embargo en el trayecto de la piedra, una mano vendada la detuvo, atrayendo la atención de Sarada y Bolt.

-Entonces no deberías estar aquí, fácilmente alguien podría sustituirte.- La arrogancia del chico se podía sentir en el aire y más por su aspecto, cabello negro semi largo, la bandana de la aldea en su frente, su mano derecha vendada, chaleco rojo como el fuego mismo y de bajo una camisa negra, pantalón largo azul fuerte y sus aditamentos ninja en sus brazos y piernas, lo más destacable del chico era sus ojos, un tono vino reflejando mucha seguridad y arrogancia.

-¿Qué están viendo?- La voz del azabache era fuerte y llena de mucho orgullo, incluso no era amable con Sarada, el chico avanzo hasta sentarse en una de las piedras y se puso a meditar, Bolt y Sarada tenían curiosidad así que se acercaron a él.

-Supongo que tú debes ser…

-Sabaku.- Sarada fue interrumpida por la voz de azabache, Sabaku Hayabusa se revelaba por fin y continúo con su meditación a ojos cerrados, la voz golpeada de Sabaku hizo que inmediatamente Bolt y Sarada lo tuvieron en la mira.

"Engreído"

"Genial, estoy rodeada de chicos engreídos y tontos"

-Ahora solo falta el Sensei.- Dijo la Uchiha mientras ya era media hora tarde desde que los mandaron a citar y nuevamente Bolt se desesperaba.

-Espero que llegue a tiempo o me voy.- Dijo el niño rubio con aire de superioridad, atrayendo la atención de Sabaku.

-Puedes irte, nadie te obliga- Sabaku lanzo un reto muy directo a Bolt y este se dirigió a él con ganar de buscar pelea ante un arrogante azabache.

-¿Quieres pelear? Porque puedo vencerte aquí y ahora.- Bolt quería una pelea aquí y ahora, Sabaku solo lo miraba con un ojo aun de brazos cruzados, Sarada de inmediato tuvo que separar a Bolt.

-¡Ya los dos! Eres un inmaduro Bolt, tu padre estaría avergonzado de cómo te comportas.- Sarada saco el tema de su padre y Bolt quedo muy contento con eso, apretándolo los puños con fuerza y esperando darle una lección a Sabaku.

-Como si a él le importara.- Un gran ruido eclipso las palabras de Bolt, un gran estruendo en la tierra causo que los tres novatos voltearan sorprendido del como la tierra y una roca muy grande se partió a la mitad, creando una nube de humo, alguien se acercaba entre la tierra levantada y para su sorpresa…

-¿Mamá?- Sarada de inmediato identifico al shinobi que se acercaba, nada más y nada menos que Sakura Haruno. La Uchiha noto que su madre se vestía diferente y que en su rostro tenía una actitud diferente, una de reto y de vida, dándole a Sarada una satisfacción interna de verla así mientras que Bolt se espantó por la fuerza de Sakura, Sabaku no quedó impresionado pero si que estaba al tanto de las historias de la joven aprendiz de Tsunade. Sakura se puso enfrente de ellos y solo levanto su puño a la altura de la cara.

-Bien, ya tengo su atención.- Los tres novatos no creían lo que estaba viendo, ante ellos estaba una de las mejores Kunoichis médico de la aldea y la más fuerte por debajo de Tsunade, miembro del legendario equipo 7, ante ellos…su nueva Sensei. Pero un poco más alejado de ahí, en los árboles, estaba nuevamente el joven rubio de ojos verdes observando el evento y solo reflejo una sonrisa en su rostro.

-Algo me decía…que te encontraría aquí.- Dijo el rubio mientras observaba a Sakura con algo de tranquilidad, sin embargo para este misterioso joven, al verla de inmediato surgieron a él recuerdos muy desagradables.

"¿Qué fue eso?"

"Mierda no es posible"

"¡Han vuelto!"

"Hokage-Sama"

"Shikamaru, lleva a todos a los refugios"

"¡NO!"

-Otra vez…esos recuerdos…No, debo concentrarme ahora, todo llegara a su momento.- El ojiverde rápidamente buscaba aire y se tocaba la cabeza por el dolor, tenía que estar concentrado por el momento y seguir observando ¿hasta qué punto? No lo sabía.