Disclaimer: Inuyasha no es mío, los personajes utilizados en toda la historia no son de mi propiedad sino de Rumiko Takahashi, creadora de la serie, estos son solo utilizados sin ánimos de lucro, solo diversión. Aunque la historia es mía.

Advertencia: AU Y Ooc un poco de ambos, la verdad.

Blue Dragon

Capitulo 9: Problemas

Inuyasha estaba exultante, Kagome Higurashi, para sorpresa suya era una mujer de palabra. No habían tenido mas que mínimos roces en la Universidad, lo que era algo extraño, estaba acostumbrado que las mujeres quedaran prendadas (por mas arrogante que sonara) y lo persiguieran a el (por mas narcisista que sonara).

Kagome Higurashi se había comportado a la altura de la situación, a penas le miraba mas que lo necesario, cuando preguntaba por el a causa de las clases que daba por el programa de diseño estructural lo hacia de forma corta, nadie decía nada, nadie sospechaba nada.

Su celular sonó, sacándolo de divagaciones. En la pantalla salía la foto de Kagome, mirándolo con una ceja arqueada desde el Mac que tenia.

—¿Qué pasa?—estaba extrañado.

Kagome se quedo en silencio en la línea, para murmurar:

—Tenemos problemas.

Se levanto rápidamente de la cama.

—¿Qué pasa?

—¿Te acuerdas de la cita que tuvimos hace una semana?—el evidente sarcasmo de la frase lo enojo un poco. Hace dos semanas había conocido al tío de Kagome, y este después de la sorpresa de verlos comiéndose en pleno lobby los invitaba cada fin de semana a comer.

Era como entrar a una maldita prueba, y el no podía sentirse un poco nervioso por el escudriñador ceño del hermano del padre de su "novia".

—Si, me acuerdo.

—Revisa Facebook—ladro.

El computador lo prendió rápidamente y abrió su cuenta. Bajo rápidamente en todo el historial. Hasta quedo quieto, era una foto. Y no cualquiera. Una de Kagome y el besándose delante del tío de Kagome, aunque solo aparecían ellos dos.

Kagome sonreía con sus labios en el, y el estaba también riendo.

"Han tomado al Rey de la Universidad"

—¿Lo has visto?

Gruñendo, dijo un corto si.

—¿Sabes quien puede ser?—dijo ella, suspirando por el altavoz.

Enarco una ceja, sin poder evitar su diversión.

—¿No estas enojada?

Ella gruño.

—Estoy que me lleva el diablo, Inuyasha. Pero estoy guardando energías para saber quien es. No me serviría enojarme contigo si tu no eres—quedo en silencio, para gruñir. Al fondo se escuchaban sus violentos golpes al teclado—La cuenta es falsa. El maldito que hizo esto lo hizo bien, y no lo hizo solo.

—¿Ya hackeaste la cuenta?—pregunto casi horrorizado.

—Si—respondió escuetamente—La cuenta no tiene algo que la ligue, la dirección a la cual esta registrada no existe, porque esta creada al mismo tiempo que salió la foto…

Inuyasha se fijo en el perfil en blanco.

Escucho su respiración, tecleos…

—¡Esta maldita perra!

Se despego del auricular por el bramido.

—¿Quién fue?

—Kikyou, esa estúpida esta vengándose—gruño Kagome—Pero, mañana, Taisho. Mañana me encargare de joderle la vida.

—¿Qué vamos a hacer?—Inuyasha quedo estático, Kikyou era algo…sensible con respecto a sus "costumbres", estaba mas que enojada por la foto. Pero sabia que sola no habría podido hacerla—No fue sola.

—Claro que no. Fue Tsubaki.

—¿Tsubaki? ¿La esposa de tu tío?

—Si, ella. Kikyou y ella son familiares, debió ser Tsubaki y le filtro la información—gruño—Tsubaki también me las pagara, al parecer la lista de cuantas que tengo por y para ella va a ser larga.

Inuyasha quedo sorprendido. No había pensado siquiera en esa casualidad. Suspiro, y se quedo viendo la foto. No podía negar que ambos se veían bien, así fuera mas falso que su virginidad.

Se sentó sin saber que hacer.

Por un lado estaba enojado, pero no explosivamente enojado. Temía que su vida se fuera al trasto, alguien podía ver la foto y decirle al viejo de sus andadas. Y sobre todo su vida libre, su vida hedonista quedaría en la mierda. Por otro lado estaba sorprendido, muchas cosas en pocos momentos.

—Oh mierda—murmuro Kagome.

—¿Qué pasa?

—Te llamo luego—y colgó.

Inuyasha frunció el ceño, ahora si enojado.

—Perra—murmuro.

Se volteo viendo la foto, viendo como los likes aumentaban con el tiempo: a la hora iban mas de 100.

La Universidad iba a ser un infierno vivo mañana.

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A penas salió de su auto, las miradas se clavaron en el. Nadie se atrevía a dar un paso hacia el, pero el sonido de murmuros por lo bajo creció exponencialmente. Las miradas bruscamente bajaron y algunos retrocedieron asustados.

Cuando vio atrás, Kagome Higurashi, sombría y amenazante se bajaba de su Ducatti.

—Los espantaste—se rio un poco.

—Claro que los espante. Mi vida se ha convertido en una mierda en unas pocas horas.

Inuyasha suspiro, frustrado.

—Vamos a arreglar este problema.

Avanzaron por los pasillos ignorando los murmuros. Buscaron a Kikyou por entre los salones, hasta que dieron con ella en los prados del campus. Rápidamente detuvo a su "novia", sostuvo a Kagome de la cintura, que había soltado la maleta y buscaba golpearla como un toro enojado.

Kikyou les volteo a ver con una mueca de fastidio, pero con el brillo de la victoria en sus ojos. Sin embargo al ver a Kagome retorcerse, furiosa y clamando por la sangre de la porrista, retrocedió.

Sonriendo, dejo que Kagome la alcanzara un poco, dejando el eco de su chillido por todo el campus, atrayendo la atención de los que no los miraban. Tomo en brazos a su "novia" y la detuvo antes de que se lanzara al cuello de Kikyou.

—¡Tu, perra!—gritaba Kagome.

—¿Qué quieres, estúpida?—mascullo temblorosa, Kikyou.

—¡No te hagas las estúpida!—bramo—¡No metas las narices donde no te han llamado!

Kikyou hizo un buen acto. Se quedo quieta y parpadeo confusa.

—¿Qué he hecho?

Inuyasha observo a Kagome quedarse quieta con un brillo mortal en los ojos, lentamente la dejo en el suelo y ella le dio un silencioso apretón.

—Vivir—mascullo, cuando la dejo suelta—No creas que no se que Tsubaki es hermana de tu madre.

Kikyou parpadeo y se espigo, observándola ahora fríamente.

—Así que ya sabias—murmuro—Y si es así que.

—No sabes con quien te metes—murmuro Kagome—Tsubaki no te ha dicho, perra desalmada. No sabe que la quiero matar, no sabe lo deseosa que estoy para tener su cuello entre mis manos Quiero que te vayas a tu casa y quites la foto.

Enarco las cejas ante el evidente odio de sus palabras.

—¿Qué foto?

—No te hagas la estúpida—mascullo cada vez mas fuerte.

Inuyasha retrocedió y observo las multitud que los observaba. Kagome Higurashi atraía demasiada gente. La vio acercarse a Kikyou que palideció al instante, se quedo viéndola con furia y salió corriendo.

Kagome ni siquiera reía, estaba aun mas sombría. Cuando se volvió, la veía tensa y amenazante.

—¡Lárguense!

Aun así, todos se quedaron de pie: querían una espectáculo.

La vio estresarse, la vio desesperada. Y el sabia que se iba a arrepentir: pero no soportaría el estrés que le llevara a ella.

Camino sin importarle nada y la tomo de la cintura, atrayéndola hacia el.

—Demuéstrales quien es Kagome Higurashi—murmuro, antes de chocar sus labios con los ella. Saboreo dulcemente su labio inferior, y deslizo su lengua. Sintió el choque eléctrico que siempre pasaba con ella. La escucho gemir y reír suavemente.

Era una caja de sorpresas.

Se besaron hasta que la ultima persona se fue. Se saborearon hasta que dejaron de verles. E Inuyasha sintió cada curva de su cuerpo apretado en el suyo.

—Taisho. Eres un maldito—murmuro cuando se separaron.

—Te encanta que sea un maldito—y volvió a chocar duramente sus labios.

Y adicto. Ahora no se podía detener.

Una hora después, ambos estaban en la zona mas alejada de la Universidad, comiendo. Ese día ninguno había entrado a clases. Las cosas estaban demasiado recientes y amenazantes.

—Tenemos otro problema peor—mascullo Kagome, al leer el mensaje del celular.

Inuyasha dejo su Ramen y la observo.

—¿Otro?—estaba fastidiado—Que día de mierda.

Ella asintió, viendo el mensaje.

—¿Cuál es el problema?

—Mao esta que se lo lleva el diablo. Anoche me llamo muy enojado, no quería que tuviéramos una relación—suspiro ausente—Esta terriblemente enojado.

—No es tan malo.

Kagome lo miro de reojo.

—Mao puede ser solo risas, Inuyasha. Pero tiene un genio peor que el mío, créeme—se levanto, frotando sus jeans—Me tengo que ir.

Asintió y la observo partir.

Escribió a Miroku rápidamente, el cual le contesto con un: "quiero saber todo". Inuyasha rolo los ojos, parecía una vieja chismosa. Se levanto del prado, se comió el ultimo pedazo de hamburguesa y salió hacia la cafetería.

Durante su trayecto, muchas de sus "sexo-amigas" lo miraban con cara de confusión y hastió, pero no se acercaron, simplemente susurraron. Cuando llego a donde Miroku, el ojiazul había levantado la mirada con una sonrisa burlona.

—¿Novio de Kagome Higurashi?

—¡Cállate!

Miroku cerro el libro y sonrió.

—Nunca pensé en que vería el día, en que tu, Inuyasha Taisho, tuviera una novia. Y no cualquier novia sino Kagome Higurashi: la famosa Blue Dragon.

—Miroku—mascullo Inuyasha. Su paciencia no era grande—Enserio, cállate.

—Te domestico—Miroku pego un salto para esquivar el puño de su amigo. Entre risas lo palmeo en la espalda.—Tranquilo. Ya, termine de molestar tu vida.

Inuyasha se relajo en su asiento, la cafetería estaba llena, y las miradas clavadas en el. Cosa que no era extraño. Donde fuera el, era el centro de atención, y que hoy estuviera en boca de todos no era un milagro.

—¿Qué ha pasado hasta ahora?

Se froto la cara, frustrado y cansado.

—Un dia de mierda: Kikyou fue la que publico la imagen, resultando ser familiar de Kagome—Miroku enarco la ceja, interesado—Nos besamos para joder gente y tras del hecho creo que Mao me busca para matarme. Según Kagome.

—¿Sinclair? Ese tipo es todo risas…

Inuyasha se encogió de hombros.

—Eso me dijo ella. Y para tu información, tenemos un trato ella y yo, así que no somos una pareja de verdad.

—Son falsos—exclamo Miroku—Y sabia yo que ayer tenias sexo con Yura en el baño y hoy tienes novia.

—Si, lo que sea—rolo los ojos— Vamos, tengo que entrar a la clase de Kagome.

—Buena suerte.

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Inuyasha suspiro cuando el profesor dio por terminada la clase, guardo sus cosas mientras observaba a Kagome anotar algo y asentir hacia el profesor. Como todo un pavo real, ignoro las miradas de envidia e ira de todo su curso y fue hacia su "novia".

Kagome lo miro con una ceja enarcada, pero lo ignoro rápidamente para guardar y desconectar su computador. Era idiota que le pusiera problema por dárselas de "macho de pecho peludo" con ella, no cuando toda la Universidad estaba enterada de su "relación".

Se despidió de su profesor y salió al mismo paso de Inuyasha, despidiéndose de algunos de sus compañeros, que lamentaban la perdida de la chica soltera mas cotizada y temida de la Universidad.

—¿Te han acosado?—pregunto Inuyasha, bajando las escaleras.

—No, no se atreven a decirme siquiera una palabra sobre el tema—murmuro—Y mas les vale que quede así.

—¿Qué vamos a hacer?

Kagome lo observo en medio del pasillo solitario.

—No podemos desmentirlo, por eso no quería que saliera de nosotros el tema de nuestra "relación"—enfatizo con sus dedos—Kikyou le dirá a Tsubaki, quien a su vez le dirá a mi tío.

Inuyasha resoplo frustrado, no era muy paciente, así que tendría que posponer sus "salidas recreativas" para otro momento.

—No se si aguantare—murmuro, mientras retomaban camino.

—Ten autocontrol, Taisho—se burlo ella.

Inuyasha dio un paso hacia fuera, mientras el sol del atardecer le pegaba con fuerza. Un destello verde militar llamo su atención, mientras resonaba el portazo del Jeep.

—Mao—jadeo ella a su lado.

Inuyasha observo como Mao Sinclair, con tatuajes y expansiones en las orejas, caminaba a grandes zancadas y retorcía sus puños frenéticamente. Lo carente y controlado de su expresión lo hizo espigarse y tensarse. Sus ojos negros parecían vórtices.

Si quería pelea, el se la daría.

Kagome se adelanto rápidamente, entrecerrando los ojos y siseando palabras hacia Sinclair.

—No vayas a hacer un espectáculo—mascullo ella.

Mao se detuvo en frente de ella sin dejar de mirar a Inuyasha.

—Me importa una mierda—gruño—Ese hijo de puta te va a joder ¿entiendes?

—No, Mao. El que no entiendes eres tu—ahora la de la fría expresión era ella—Crees que voy a cometer el mismo error de antes ¿cierto?

Desvió la mirada de Inuyasha hacia Kagome, entrecerrando sus ojos para controlar su furia.

—No, pero no cometeré el error de dejar que pase—retrocedió dos pasos—Lo detendré antes de que contamine mas de lo que debe. De raíz.

Inuyasha soltó la maleta cuando observo a Mao moverse tan rápidamente que solo parpadeo y lo encontró encima de el. El aire de sus pulmones salió bruscamente, mientras sentía el golpe del puño en su cara.

—¡Mao!—el grito de Kagome rompió el aire.

Con la mandíbula contraída del dolor, utilizo sus rodillas para soltarse y lo impulso lejos. Levantándose rápidamente, cuadro su cuerpo ofensivamente. Se notaba que no era la primera vez que Mao Sinclair peleaba, había algo natural en su cuerpo al abalanzarlo para golpear.

Además de que su puño pesaba mucho.

Sin embargo, tampoco era la primera vez que el peleaba. Pero no por algo le decían "Perro blanco"

—No—grito ella, al ver como Inuyasha saltaba hacia Mao como perro al cuello—¡Maldición! ¡Quietos!

Inuyasha sonrió al ver los ojos de Mao parpadear ante el rodillazo que le había dado en el plexo solar.

—Tienes fuerza—murmuro en su oído Mao, para retroceder agitado.

Mao no sabia con quien se metía. El era un luchador nato.

Mao sonrió, anticipándose a la pelea, ignorando los rugidos de Kagome…solo era cuestión de tiempo para que ella se pusiera desesperada y tomara medidas drásticas.

Por ahora se metería con Inuyasha, debía enseñarle al hijo de puta que nadie se metía con Kagome y salía impune.

El era su guardián.

No iba a cometer el mismo error dos veces.


Amaterasu97

Aprovecho para dedicarme este Fin de Semana a unos trabajos. Espero que les haya gustado. Tanto que e dejen comentarios y favorite/follow.

Suerte y Abrazos.