Existen ciertas cosas que me gusta ver, otras que me gusta observar y hay algunas que simplemente pasan desapercibidas, pero no cabe duda que de cada una de ellas se forman las experiencias y los recuerdos. - ¿Qué tanto miras por la ventana?
-Las estrellas, mamá. Son pocas veces que podemos contemplar el cielo así…
-¿Podrías ayudar a tu hermana a rotular las invitaciones?
-Sí, en un momento más. No sé cuándo volveré a contemplar un cielo así, y con la calma que ahora siento.
Han pasado muchas cosas en mi corta estancia en casa de mis padres.
Aún creo que las mejores son aquellas que se toman sin meditar tanto, a veces es mejor hacerle caso al corazón.
¿Te sientes nerviosa?
-Sí, un poco… creo que me siento más emocionada que nerviosa
-Candy, no conoces mucho a Terry ¿Cómo puedes casarte con él, así?
-Es algo raro, Annie, es algo especial. Es un poco inexplicable, mi mente dice lo que tú me estás diciendo ahora pero mi corazón dice que todo esto es real, sincero.
-¿Has pensado en que Susana no se quedará conforme?
-Ella no importa
-No porque no importe no significa que no exista
-No existe ni significa nada para Terry
-No decimos que no te cases, pero no tan pronto
-Estamos enamorados
-No sabes cómo es él cuando se enoja
-Me ama, eso lo sé y es suficiente… bien! Basta de comentarios y a rotular invitaciones, que a la mayoría de esas personas no conozco.
- Te deseamos que seas muy feliz
.Lo soy…
No existían dudas cuando estaba con Terry, el tiempo pasaba muy rápido cuando íbamos de compras para decorar nuestro departamento.
Pero cuando estaba a solas miles de pensamientos corrían en todos sentidos en mi atormentada mente. ¿Qué pasará si en lugar de decir que Sí, respondo No? Es imposible sí me quiero casar, Terry es el hombre que siempre soñé. Me enamora cada día más… Y ¿Si Susana no se queda tranquila? Ummm Creo que he hablado lo suficiente con Terry de ella así que no me puede hacer daño lo que intente.
¿Y mis planes? Un año de descanso, un año para convivir con mis padres, un año para hacer cosas de hermanas, para olvidarme de cualquier tipo de inversión… nada de eso cumplí…
-Señorita, tienen una llamada
-Sí, Dorothie, la tomaré aquí en el despacho de papá, gracias
-¿Candy?
-¿¡Robert!?
-¿Es verdad?
-Ya te enteraste… -Dije con un suspiro- Sí, si es verdad
-¿Por qué tan pronto?
-Así es el amor, nunca avisa cuando llega.
-Me dejas sin posibilidades
-Tú te quedaste sin posibilidades hace más de dos años
-Te deseo toda la felicidad del universo, aunque yo te echaré de menos
-Gracias, que tú también seas feliz.
Todo principio tiene un fin. El fin de Robert y mío fue hace años atrás, aunque yo me resistí mucho a comprenderlo, Ahora es mi principio con Terry.
Las fiestas decembrinas fueron más emotivas que las pasadas. Esta fue mi segunda vez comprometida, con una hermosa sortija en mi dedo, luciendo ufana y brillante.
Los regalos han estado llenando nuestro pequeño nido de amor. Las tarjetas de felicitaciones no cesan de expresar lo mejor de lo mejor para nosotros.
Cada día que pasa se acerca la fecha en la que dejaré la soltería y me uniré para siempre al hombre que amo.
Un día más, un día menos.
-No mueva tanto la cabeza, madame
-Lo siento, Walter, es que tiras mucho de mi cabello
-Es necesario hacer las pruebas necesarias para resaltar su hermosura
-Quiero algo sencillo, no sé, tal vez un alaciado y la tiara…
-No, madame, ese es un día irrepetible por lo tanto debe lucir lo más hermosa, usted es el centro de atención de las miradas masculinas y la envidia de las féminas – Rió
-Walter…. – Reímos.
Con el cabello todo recogido con unas mechas castañas y el toque de Walter, me veía irreconocible en el reflejo del gran espejo.
Mi madre subió el ziper del vestido blanco y Eleonor puso un pequeño diamante a la altura de mi cuello –No puedo creer que hoy se case mi hijo con tu princesa, Rose
-Estoy muy feliz, por ellos, Eleonor
-Estás hermosa, Candy.
-Gracias… Me siento nerviosa
-Es normal, hija, los nervios pasarán en cuanto digas "Sí, acepto"
Mi madre escogió la decoración de la iglesia, el color de la alfombra y las flores; su buen gusto no le permitió equivocarse.
Pero no existía nada más hermoso que ver a Terry con un esmoquin blanco de solapas negras, sus hermosos ojos y su bella sonrisa…
Caminaba a la par del paso valsado de papá.
El velo cubría mi rostro.
Mis hermanas entre mis damas. Sus novios entre los padrinos.
Sí, acepto. El anillo. Los votos. Fiesta. Beso….
-Esta es mi sorpresa
-¿Un sobre?
Una hermosa y blanca sonrisa – Ábrelo
-Un viaje! Mi amor, a las playas de México.
-Sí, es para nuestra luna de miel, es un crucero.
-Terry, soy inmensamente feliz
Nuestro equipaje llegó antes que nosotros al camarote. Entre ovaciones fuimos despedidos por nuestros amigos y familiares. Y entre ovaciones fuimos recibidos en el enorme barco que nos llevaría a cumplir mi sueño.
Bailamos un vals a solas y con la música de su móvil – Te amo, señora de Grandchester
Me aferré a él – Te amo, esposo mío… ojitos azules
Fue nuestra primera noche juntos, sin miedos, sin temores, sin prejuicios, solamente él, yo y nuestros planes que ahora se llaman sueños.
Arribamos en una bellísima playa, el mar azul hecho uno con el cielo.
-Ninguna descripción puede grabar en la mente este momento, y ninguna foto puede captar la exactitud de la belleza de este paisaje
-Nada se compara con tu hermosura, princesa
-Terry, te amo
-Ten –Puso en mi mano un caracol pequeño que recogió en la orilla del mar – Quisiera regalarte la inmensidad pero no es mía, pero consérvalo como recuerdo de este viaje, de este primer sueño hecho realidad.
Parecíamos dos infantes, hicimos castillos en la arena, reímos mucho y yo lo sepulté en la cálida arena – Abre la boca
-Eso me enamoró la primera vez que te vi y jamás lo olvidaré.
-Nunca lo olvides y cuando empieces a hacerlo yo me encargaré de recordártelo
-Siendo así, creo que ya lo olvidé – Reímos
Amueblamos un departamento para iniciar nuestra vida pero habían otros asuntos que no podríamos resolver desde ahí, yo tenía que regresar y permanecer un tiempo en Inglaterray Terry tenía proyectos qué atender en Nueva York, pensar en esos lapsos de tiempo sin él causaban nostalgia prematura. -¿Por qué no planeas tus tiempos para que vengas conmigo a Inglaterra?
-Te estás preocupando antes de tiempo
-Es que este no se detiene
-Lo sé, pero al menos este año estaremos juntos, podrás pasar tiempo conmigo en la oficina, serás mi asistente – Dijo coquetamente
-Sí, te prepararé café y galletas, tomaré notas y te llenaré de besos
-Sería bueno que estuvieras conmigo, eres una visionaria y tus aportaciones beneficiarían al máximo mis proyectos
-Después de este primer año ¿Qué haremos?
-Papá me ha pedido velar su parte de la sociedad que tiene contigo y Leagan, así que nos iremos a Inglaterra.
-¿En verdad? Es una gran noticia ¿Por qué no me habías comentado nada?
-Era una sorpresa para tu cumpleaños.
-Mi cumpleaños, ya está cerca… casi dos meses…
-¿Aún quieres un caballo?
-Síiii tengo qué vencer esa fobia.
-¿Y qué harás cuando regresemos a Inglaterra?
-Eliza ha prometido cuidarle bien.
-A parte del caballo ¿Qué deseas para tu cumpleaños?
-A ti, solamente a ti
-Pero ya me tienes, soy tuyo
-Entonces no necesito nada, eres mío.
Terry es muy serio cuando se trata de hacer negociaciones. Se ha enojado al menos tres veces conmigo por llevarle la contra así que no he vuelto a estar en ninguno de sus tratos.
Él sí ha estado cuando estoy con Anthonie y revisamos mis inversiones.
Falta una semana para mi cumpleaños y después de nuestra luna de miel hemos tenido dos discusiones fuertes
-No quiero nada con ella, no seas celosa
-Pero ella sí quiere todo contigo, ¿No te das cuenta cómo te mira?
-No tengo la culpa que ella esté enamorada de mí… yo te amo a ti ¡Entiéndelo!
-No dudo de ti, pero no confío en ella. No la quiero cerca de ti
-Si vas a venir para ver cosas que no existen, es mejor que te quedes en casa.
-O sea ¿Me echas de tu oficina?
-Amor. Basta, comprende que Susana labora aquí, es socia de tu padre y el padre de ella también es accionista
-¿Por qué tiene que estar cerca de ti?
-Ven- Me abrazó – A quién amo es a ti, no permitas que tus celos te hagan ver cosas que no existen y no, no te estoy echando de aquí. Eres el amor de mi vida.
-No me gusta cómo te mira ni cómo te habla…
-Ella no me interesa…
-Te creo… - Cambié de tema – Cariño, mi hermana y Antonie quieren que celebremos mi cumpleaños en la propiedad de él.
-Mi cielo, tu padre y mi padre te organizaron una fiesta sorpresa…
-¿En verdad? ¿En dónde?
-No lo sé, pero creo que no lo han difundido bien con la familia, porque tu padre ha invitado a varias personas de aquí.
Levanté las cejas como señal de sorpresa – Espero que no sea en el hípico de Marlow.
-Esperemos que no… . Me levanté de sus piernas – Candy, promete que te divertirás
-¿Es en el hípico?
-No sé, pero en donde sea, te ruego que lo tomes con madurez
-Es ahí, no me lo quieres decir… - Me enfadé- Te veré por la noche
-Cielo… Candy – Mi respuesta fue un fuerte portazo al salir
Me encontré a Susana por el pasillo y pasé sin siquiera mirarla, pero ella no desaprovechó la oportunidad de molestar – Señora de Grandchester ¿ya se va? ¿tan pronto?
-Hola Susana
-No debería dejar solo al señor Grandchester
-Que tengas buena tarde
Aligeré mi paso para alejarme de ella.
Tuve la intensión de regresarme sobre mis pasos y aguardar hasta que Terry concluyera sus labores, pero tenía qué aprender a confiar en él.
Teníamos un auto, porque yo no quería comprar uno más porque regresaríamos a Inglaterra y no tenía caso invertir en un auto.
Solicité un taxi y mientras iba a casa de mis padres pude ver las calles y a las personas de forma distinta.
Desde que nos adoptaron nuestra vida cambió y no había más carencias, tal vez por ello no tenía todos mis sentidos desarrollados en su plenitud y tal vez el más atrofiado era el sexto sentido, había permitido que las falsas alarmas emitida por los celos no me dejaran confiar en él y habíamos discutido sin sentido.
Comenzaba a experimentar el remordimiento. Eso no pasaría si confiara en lo que mis ojos realmente ve, en lo que mis oídos realmente escuchan y podría evitar ser hiriente con mis palabras. –Por favor, en la quinta avenida
-Sí, señorita
-Aquí tiene, guarde el cambio
-Muchas gracias.
En casa no me hace falta nada, la casa no necesita más adornos decorativos, todo es suficiente.
No me hace falta comida, calor ni amor… Debo valorar lo que tengo, lo que soy y con quien estoy.
Realizar compras no iba a satisfacer la carga moral de haber discutido con Terry por mi mala visión.
-Un café, por favor
-Aquí tiene.
Tomé un asiento frente a una ventana y revisé mi móvil… Una llamada perdida de Terry – Hola, cariño ¿Todo bien?
-Sí, me preocupé por la forma en la que saliste, creí que estabas con Will
-Emm. No, vine a comprar unas cosas para la casa
-Te veo en una hora en casa de tus padres
-Me asustas, ¿Estás seguro que todo marcha bien?
-Sí, quiero que charlemos con él de tu cumpleaños para que estés más tranquila
Nuevamente el peso moral. No podía seguir con esta actitud de desconfianza así que mejor a divertirme ¿No?
-Será en el hípico de los Marlow
Terry me abrazó, -Will, estoy seguro que Candy prefiere algo más familiar
Lo agradecí
-Anthonie y yo lo planeábamos en la propiedad de sus padres, es un campo más amplio ¿Cómo ven?
-Excelente, sí, ahí quiero que sea mi celebración
-Ya sabes de lo que se trata tu regalo de cumpleaños
-Sí, ya sé. Lo llamaré sky
Llegamos a casa y no había energía eléctrica y parecía que todo se paralizaba a falta de ella
-Aluzaré con el móvil, no te separes mucho de mí, cariño
-Mi amor, conozco la casa bien, iré a la cocina por unas velas
-Te acompañaré
-Terry, sé en dónde están las cosas, y también tengo mi móvil
-De cualquier manera, iré contigo
Qué bueno que me acompañó! Jalé de más el cajón donde, creí que, guardaba las velas, y éste cayó hasta el suelo, era el cajón de los cuchillos. –Estaba segura que era el segundo cajón
-Amor, este es el tercer cajón
-No puede ser, creí que podía andar a ciegas sin problema alguno.
Sí había problema y muchos.
Lo supe después de mi cumpleaños.
Papá invitó a algunas personas, entre ellas la familia Marlow, el primer incidente que presencié fue a la madre de Susana hablar con Terry y decirle que ella esperaba que él recapacitara, ella no tenía ningún inconveniente para aceptar que su hija se casara con una persona en segundas nupcias. Terry respondió sellando su comentario con ironía. Tal y como él era.
-Al menos sí sabes que Susy proviene de una buena familia y aunque Candy tenga un buen apellido y buena herencia no sabes qué tipo de sangre fluye por sus venas – Jamás había sentido inseguridad por mi origen y esta era la primera vez que sí sentía que ella tenía razón.
Este día podía ser de otro reto o sueño cumplido, de ser divertido o no. Había decidido que nada ni nadie me opacarían mi felicidad; pero no comprendía que para ser feliz dependía de mí y no de las circunstancias. –Es bellísimo, sky eres bellísimo
-¿Quieres montarlo?
-Sí, sí quiero.
Una vuelta, dos, me sentía segura de poder dominarlo, comencé por llevarlo caminando, traía a la mente todos los consejos, me acompañó mi hermana, nos dio alcance Terry, fue divertido.
Ser la anfitriona también significa atender a los invitados.
Una charla por aquí, gracias por allá… ¿En dónde está Terry? Tampoco veo a Susana … No, él no sería capaz…
Uff! Está con papá y Richard…. -Candy! -Me reté… -Debes confiar.
-Candy, iremos a cabalgar, antes que caiga la noche ¿Vienes?
-Sí, claro… Le avisaré a Terry.
Muchas veces sin buscar encuentras… - ¿Por qué no comprendes que te amo? –Ella se acercó a él
-Amo a mi esposa, compréndelo –Permanecí con el corazón palpitando fuertemente, no sé si en mi interior deseaba verlos nuevamente juntos o sentía satisfacción que Terry se esmerara por hacerme feliz.
-Un beso, sólo un beso de despedida, prometo no molestarte más
-No, no Susana… lo nuestro se terminó, únicamente vine a ensillar a sky para mi esposa, vete, no quiero malos entendidos ni estar dando explicaciones. Déjame tranquilo
Intervine enojada -¿Qué rayos está pasando aquí? – Ella lloraba mientras Terry le rechazaba
-No pasa nada, cariño, Susy ya se iba
-¿Por qué lloras?
-Eres una estúpida
-No me ofendas, aléjate de mi esposo
-Terry no te ama me ama a mí – Le dio un beso que lo tomó por sorpresa y se aferraba a él mientras él luchaba por retirarla de sí y no lastimarla. Se me hizo muy fácil indignarme, montar a Sky y enterrarle los talones, el pobre animal salió hecho una furia.
No debí hacerlo, el cincho de la montura no estaba bien sujeto, no tenía experiencia para controlar un animal tan grande… -Candy! Tira de las riendas al mismo tiempo – Gritaba Terry montado a caballo detrás de mí.
Sus gritos y los míos alertaron a todo los presentes.
Eliza cabalgó en mi dirección…
Tiré con fuerza al ver que entrábamos a una parte boscosa, pero solo un lado de las riendas tuvo efecto, el animal se paró en dos patas y caímos.
Me recibió un duro y empedrado piso. Mi cabeza se estrelló en un grueso tallo de un húmedo árbol… y Sky cayó sobre mí.
