SAINT SEIYA
EL ÁRBOL DE LOS DIOSES
(FANFIC AEBAEZR)
Capítulo X
LA LEYENDA DE EL DRAGÓN QUE DESAFÍA AL TRUENO
-"Este es escudo son las nubes"- explicaba Tlaloc -"Y esta Macuahuitl, es el poder del trueno a mi mano"-, Tlaloc golpeo el escudo con su Macuahuitl y el sonido fue equivalente al sonido de los truenos; -"Dragon Shyryu"- continuo Tlaloc sarcásticamente -"¿te atreves a desafiar eso?"-
-"En mi mano derecha reside la legendaria espada excalibur"- respondió Shyryu "-Y ella es capaz de cortar las nubes y el mismo sonido del trueno"-
-"Je"- se mofo Tlaloc -"Adelante demuéstramelo"- y coloco su escudo en el suelo -"Trata de cortar el cielo"-
Shyryu lanzo el corte pero al tocar con su brazo al escudo de las nubes, el brazo de su armadura se hizo pedazos, y su mano se lastimo por el golpe.
-"¡Imposible!"- pensó Shyryu -"debí haberlo partido en dos"-
Tlaloc observaba el rostro incrédulo de Shyryu -"Ahora es mi turno dragón"- y dicho esto Tlaloc levanto su Macuahuitl que empezó a rodearse de relámpagos, Shyryu retrocedió para defenderse con su escudo, pero el golpe llego veloz, el escudo del dragón se cuarteo, y su mano izquierda también resulto herida.
-"Entiendes ahora tu inferioridad"- dijo Tlaloc -"Te llamas a ti mismo un dragón, pero resultaste ser una iguana, tu sangre no será suficiente para saciarme"- Tlaloc adopto una postura de combate -"Ahora te cortare con mis relámpagos"-
-"¡Maldición!, mi escudo y excalibur están desechos"- pensaba Shyryu -"Y usar mis técnicas de dragón sería inútil, contra quien manipula las corrientes, realmente estoy perdido"-
Un cometa dorado llego al lugar de la batalla y se poso sobre ambos combatientes
-"Imposible"- decía Shyryu mientras el brillo dorado disminuía y revelaba el objeto al que envolvía -"¡Una armadura dorada!, pero la armadura de libra aun no ha sido reparada… no, ¡Es la armadura de Capricornio!"-
La armadura de capricornio se poso en el suelo húmedo, y ambos brazos se desprendieron de ella, para vestir los brazos heridos de Shyryu.
-"Shura"- pensaba Shyryu -"Tu espíritu aun habita en esta armadura, está bien ¡No me rendiré! ahora cortare en dos al tlatoani con el filo dorado de Excalibur"
Shyryu se lanzo contra Tlaloc, pero el filo no lo corto
-"¿Acaso no es suficiente?"- pensó Shyryu que observaba los brazos de capricornio -"Afortunadamente no sufrieron ningún daño"- y levanto su mirada desafiante en contra de Tlaloc -"¡Lo intentare de nuevo!"-
-"No importa cuánto lo intentes"- dijo tlaloc que no sufría ante el filo de Shyryu -"Yo soy un dios entiéndelo"-
-"¿¡Un dios!?"- se pregunto internamente Shyryu, pero respondió -"pues así seas un dios debo partirte en dos"-
Pero Tlaloc ya lanzaba su corte de trueno contra Shyryu que lo único que pudo hacer fue cruzar los brazos de capricornio para defenderse, pero aun así, recibió diversos cortes en su piel y fue lanzado al suelo por la fuerza del impacto
-"¡Shyryu levántate! y dirige de nuevo tu filo contra el enemigo"- decía la voz de Shura como un eco dentro de la mente de Shyryu -"Eleva tu cosmo Shyryu, y utiliza el filo de estos brazos, el filo que ha cortado a los dioses mismos desde la era mitológica"-
Pronto un calor que provenía de los brazos de capricornio reconforto a Shyryu,
-"¿Esta es la calidez de tu cosmos?"- pensó Shyryu -"¿Shura?, no, es algo más profundo, es la calidez de todos quienes han usado la armadura dorada"- Shyryu se levantaba -"Debo lograr que mi cosmos haga resonancia con el de ustedes, debo alcanzar el octavo sentido para cortar al enemigo en dos"-
Tlaloc observaba a Shyryu con un poco de admiración mezclada con exasperación -"Ya veo, reconozco que en realidad eres un dragón, así que ya no seré flexible contigo"- La lluvia se reanudó pesada, las gotas parecían piedras estrellándose con fuerza y frialdad contra Shyryu, pronto un viento hizo que las gotas se lanzaran contra Shyryu que ahora parecía estar en contra de la fuerza de un huracán.
Aun así, Shyryu elevaba su cosmos y preparaba su ataque, mientras se renovada cortina blanca, los relámpagos de la Macuahuitl de Tlaloc se distinguían entre ese borroso paisaje.
Todo se resumió en un ataque, Shyryu guiado por los relámpagos se lanzo contra su enemigo, los cosmos combinados de la armadura dorada y el de Shyryu le permitían hacerse camino en contra del huracán.
Los relámpagos de la Macuahuitl de Tlaloc se lanzaron con fuerza, pero Shyryu salto y logro esquivarlos, ahora estaba encima del enemigo, y uso a excalibur, en contra del escudo de las nubes, que uso Tlaloc para defenderse.
Pero no fue suficiente, el escudo se rompió, así como la obsidiana, un corte limpio la separo en dos, y el tlatoani también fue partido en dos por el corte.
:::
En un espacio, por demás extraño, el sol permanecía inmóvil en medio de la nada, mientras la luna se le acercaba y le hablaba con palabras matizadas con solemnidad.
-"Hijo mío, representante del nuevo sol"- dijo la luna -"No te inquieta lo que sucede en el árbol"-
-"Madre mía, los designios de Quetzalcoatl fueron claros"- respondió el sol -"debemos confiar en los tlatoanis"-
-"Pero permitir que simples mortales lleven a cabo la tarea de los dioses"- dijo la luna -"Es una tontería por parte de el dragón, ya el mictlan ha sido destruido, así como tres ramas del árbol han caído, ¿no sería prudente descender y hacernos cargo de la situación?"-
-"Aun si el árbol se queda sin ramas"- respondió el sol -"El gran dragón cuida el nivel supremo, nadie es capaz de vencerlo, ni siquiera nosotros los dioses del sol y la luna"-
-"Pero nuestros planes se verán retrasados"- dijo la luna y el sol se volvió quieto ante la verdad que esas palabras encerraban.
-"Podríamos"- continuo la luna -"Descender y proteger las ramas restantes hijo mío, y convencer a otro dios para que cuide la sexta rama que cuida ese inútil humano"-
-"El guerrero humano posee una fuerza capaz de hacer temblar a los dioses"- dijo el sol -"El será suficiente para detener a los santos de Atena"-
-"¿Aun dudas hijo mío?"- dijo la luna -"Esta bien que así sea, yo descenderé al séptimo nivel y me encargare personalmente de esos insignificantes humanos"-
