Hola! Aqui estoy con otro capitulillo, otro día mas en la Bebop! Espero que os guste! muchos besos a todas!
All the smiles you've had to fake
And all the shit you've had to take
Just to lead us here again
I never have the things to say
To make it all just go away
To make it all just disappear
(Belive Staind)
Había sido un día duro y largo como casi toda la semana, cruzó el puente de mando para dirigirse a su habitación. Allí estaba Faye sentada en medio del pasillo frente a la puerta de su cuarto igual que ayer, como casi toda la semana, al menos no estaba borracha. Suspiró al pasar junto a ella pero esta ni levantó la mirada.
Acuéstate – dijo cansado.
Faye no le respondió y siguió jugando con el mechero que tenía en las manos. Lo encendía y lo apagaba mirando el crepitar de la llama fascinada.
Que Spike sea un imbécil no significa que tengas que dormir en el suelo Faye – dijo dándole la espalda. – Te pondrás enferma.
Jet – cortó ella – Esta vez no ¿De acuerdo? No necesito lecciones.
Dale una patada en los huevos – dijo finalmente.- Te sentirás mejor.
Faye se rió suavemente y Jet sacudió su mano para despedirse mientras desaparecía por el pasillo.
Apoyó su cabeza en la pared y encogió las piernas tratando de sentirse protegida pero hacía frío y se sentía muy sola. Echó una ojeada al paquete de tabaco que había junto a ella, lo había comprado esa misma tarde y era la marca de Spike, fumaba ese tabaco solo para acordarse de él, del sabor de sus besos. Golpeó con su puño la pared furiosa maldiciendo en voz baja su suerte. Cerró los ojos tratando de conciliar el sueño. El ruido del motor del swordfish II la despertó sin saber muy bien cuanto tiempo había pasado dormida. Tomó aire para calmar el palpitar de su corazón pero al escuchar los pasos aproximarse a ella aún se acelero más.
Spike caminó por el pasillo cabizbajo parecía llevar el peso del mundo sobre sus hombros. Faye sintió que su corazón caía hasta el fondo de su estomago cuando él la miró con los ojos cargados de tristeza. Caminó lentamente por el pasillo hasta colocarse frente a ella y se apoyó en la pared.
Buenas noches – dijo lacónicamente.
¿Dónde estabas? – preguntó Faye tratando que su voz no sonara desesperada.
Por ahí – respondió encogiéndose de hombros.
Ella apartó su mirada furiosa y dejó escapar un bufido de rabia.
Me he acostado con otra – dijo con calma casi relamiendo cada palabra mirando hacia la puerta.
Faye sintió que la abofeteaban pero no dijo nada clavó su mirada en el suelo y comenzó a golpear nerviosa su pie contra este.
Fui a ver a mi madre – dijo suspirando amargamente. – Pero había muerto.
Dio un respingo y le miró, Spike estaca con la vista fija en su puño que sostenía en lo alto, él le devolvió la mirada esbozando una sonrisa. Se dio cuenta de lo poco que sabía de él, de todas las capas que Spike tenía y que cada una de ellas era mas amarga que la anterior.
Me fui de casa a los quince años, ya sabes un chico rebelde en un mal barrio, no volví a ver a mi familia…- se detuvo todavía con el puño en alto y tragó saliva – Mi padre al verme me dio un puñetazo- continuó. – Casi de lo devuelvo ¿Sabes? … ¿En que clase de hombre me convierte eso? – preguntó aunque Faye ya no sabía si estaba hablando con ella o consigo mismo.
Le vio rebuscar nervioso en sus bolsillos, sacó un paquete de tabaco que miró, sacudió y finalmente arrugó desesperado tirándolo a un lado. Ella se levantó lentamente sacó un cigarro de su cajetilla y acercándose a él se lo ofreció en silencio. Lo cogió tocando sus dedos y le rodeó la muñeca con la mano levantando su brazo en alto atrayéndola hacía él. Olía a gel de ducha, él en cambio apestaba a bar, a alcohol y a tabaco.
La luz del pasillo le hizo reparar en un marca casi invisible en su muñeca, levantó la otra mana y allí había otra similar. Spike la miró de forma inquisitoria pero no dijo nada, solo acaricio sus cicatrices con cuidado.
Yo tampoco he tenido una vida fácil…- dijo ella contestando a una pregunta que él no había formulado.
Spike simplemente suspiró llevándose la mano a los labios y besando las marcas. Faye se tensó y el pasó el brazo por su cintura y la acercó aún mas a él.
Cuando escuche el disparo en el parquin…- comenzó a decir con la vista en el suelo. - Creí que… - no se atrevía ni siquiera a pronunciar esas palabras. – Me asuste… no había sentido nada así desde que Julia murió… no estaba preparado para volver a sentir eso de nuevo…- de quedó en silencio y le pasó la mano por el pelo. – He tratado de huir de ti – dijo mientras dejaba escapar una risita nerviosa. – Pero no he podido.
Spike… - dijo suavemente pero él la calló con un suave beso en los labios.
No tengo donde ir… porque tu eres mi hogar…porque pertenezco al lugar donde tu estés – dijo sonriendo. – Y maldita sea Faye este jodido sentimiento me esta matando, no quiero quererte tanto, no quiero una casa con columpio en el jardín, lo único que quiero es que estés a mi lado, que te despiertes cada mañana junto a mi. Se que no tengo mucho que ofrecer y que te pido demasiado…
Spike no soy una princesa, no creo en los fueron felices para siempre, los cuentos de hadas son para otras – dijo mientras sostenía su cara con ambas manos. – Solo quiero que me quieras, no necesito flores, ni brillantes ni cenas románticas a la luz de las velas.
Bien porque no se cocinar – bromeó abrazándola con fuerza dejando que ella se escondiera entre su pecho.
Volvió a pasar la mano por su cabello, era sedoso y los mechones oscuros de un ligero color purpura se escurrían entre sus dedos.
Spike – susurró ella sin apartarse de él. – Si vuelves a acobardarte de esta forma... no te vayas con otra… porque sino te cortare los huevos.
Spike soltó una larga carcajada y la apartó para poder mirarla a los ojos. Faye se había sonrojado y le miraba con una mueca dulce e infantil en su rostro. Sus profundos ojos verdes reflejaban una pizca de temor.
¿Tienes miedo? - preguntó suavemente mientras acariciaba su rostro.
Mucho - contestó bajando la mirada y clavando su vista en el suelo. - Me asusta esta relación, me asusta cada vez que sales por esa puerta, me asusta perderte.
Quizás somos unos románticos - dijo levantando su cara haciendo que ella le mirara. - A mi me aterra volver a la Bebop y que ya no estes...¿ No harás eso verdad?
Ella sonrió negando con la cabeza firmemente y se puso de puntillas para poder besarle, Spike rodeó su cintura con las manos pegando su cuerpo al de ella. Sintiendo la transpiración, el latir de ambos corazones que parecía haberse acompasado, dejándose arrastrar por los sentimientos una vez mas, pero esta vez sin el temor de saber que estaba cometiendo un error.
Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.
(Joaquin sabina- contigo)
Y para terminar una de las canciones mas bonitas del maestro Sabina.! Espero que este momento romántico os haya gustado! jejeje. un besazo.
