La confesión del chico tomo por sorpresa al señor Nakazawa, él tenia el presentimiento de que su hija estaba enamorada del capitán, pero no pensó que él le correspondía, el joven siempre parecía mas preocupado por el futbol que por otra cosa, como si no existiera nada mas en el mundo, pero entonces recordó las palabras de su padre "lento como una tortuga", al parecer lo único que necesitaba era ese empujoncito para dejar atrás a la tortuga y convertirse en un leopardo.

"Si yo era el mejor, ella se fijaría en mí, porque yo pensaba que una mujer tan hermosa, inteligente, fuerte, decidida, solo merecer lo mejor y yo quería serlo para merecer su amor".

Ellos solo asentían con los ojos abiertos incapaces de decir nada

"Quería primero conseguir el campeonato mundial para declararle mis sentimientos, pero al verla de nuevo no me pude resistir, tenia que confesarle mis sentimientos de lo contrario iba a morir. Y por eso estoy aquí, para pedirles su consentimiento para pedirle matrimonio a su hija; se que lo usual es primero hablar con ella y después informarles a sus padres, pero yo quería que supieran que mis intenciones con ella son las mejores y que soy un buen hombre, no tengo vicios, tengo un buen trabajo que me permitirá darle lo mejor a su hija y a los hijos que Dios quiera darnos algún día, se que Sanae estudia medicina y no es mi intención que ella abandone su carrera, por el contrario yo quiero apoyarla a cumplir con sus sueños así como ella lo ha hecho siempre y en Barcelona existe una de las mejores universidades del mundo…"

"Whoooa tranquilo muchacho", levantó sus manos tratando de detener la letanía que recitaba el joven.

"Primero no podías hablar y ¡ahora no hay quien te pare!" dijo divertido

"Lo siento señor"

"Descuida, por el principio debo decirte que eres sabemos que eres un buen chico, te conocemos desde pequeño al igual que a tu familia todos ustedes son dignos de nuestro respeto, debo decirte que eres demasiado modesto para mi gusto, ya te has convertido en el mejor jugador y sin haber ganado la copa mundial de mayores, y de debes darle gracias a las revistas que todos sepamos a cuanto hacienden tus ingresos, agradecemos que nos consideraras al tomar esa decisión, pero si tu amas a mi hija y ella te corresponde nosotros no tenemos mas que apoyar su decisión y darles nuestra bendición . No puedo pensar en alguien mas digno de ella que tu".

"Gracias señor, no lo defraudaré"

"Eso espero, porque si no, ¡parecerá un accidente!" dijo medio en broma medio en serio

"Jajajaja no te asustes, pero una cosa si, por favor, que mi hija no se entere que tú, un hombre, vino conmigo, otro hombre a decidir sobre su futuro porque entonces si no habrá quien nos salve de un problemón"

"Entendido"

El resto de la mañana poniéndose al corriente de la vida de Tsubasa, hablaron sobre su vida en Barcelona, de sus intenciones de comprar una casa, pero quería que Sanae la escogiera a su gusto. También les mostró el anillo de compromiso que le daría a Sanae, la señora Nakazawa no pudo contener las lágrimas, estaba muy emocionada, pero también sentía tristeza porque sabía que su hija se iría todavía más lejos.

El abogado recibió a Sanae, le entregó una chequera y tarjetas bancarias de una cuenta que su abuelo abrió especialmente para ella, también recibió el listado de las propiedades de su abuelo y las llaves de una caja de seguridad en el banco con las joyas que fueron de su abuela. Después de ultimar detalles, llamó a Tsubasa para ponerse de acuerdo en el lugar en que se iban a ver, también llamó a sus padres para avisarles que no comería con ellos, los notó algo extraños, pero no le dio importancia pues sabia que aun no se recuperaban de la muerte del abuelo.

Cuando llegó al restaurante él ya la estaba esperando, adoraba su sonrisa, tenia muchas pero esa era sólo para ella, ya antes lo había visto feliz, pero después de su confesión no había nada en el mundo que se comparara con el brillo que tenia en sus ojos, ni con su sonrisa. Inclinó su cabeza, sus intenciones eran claras como el cristal. Su beso fue un poco más "inspirador" que el anterior, pero no tan apasionado como los primeros, sabia bien que debían controlarse pues estaban en un lugar publico, pero cómo deseaba estar de nuevo a solas con él.

"Gracias por las flores, están hermosas"

"Pero nunca mas que tu"

"No sabia que mi capitán fuera tan detallista y romántico"

"Siempre lo he sido, pero también fui un cobarde y un tonto, por haberte alejado de mi lado, he sufrido demasiado y se que tu también pero te prometo que eso ya terminó"

"Tal vez debíamos pasar por esa prueba para saber que nuestro amor podría romper cualquier obstáculo que se le presentara, pero lo que no entiendo es como tu, el Capitán de la selección Japonesa, Mediocampista estrella del Barcelona, el soltero mas codiciado de Japón y probablemente también de España, un hombre tan apuesto, inteligente, ¿me ame a mi, una simple chica japonesa estudiante de medicina?"

"Porque tu, Sanae Nakazawa", puso sus brazos alrededor de la cintura de ella "eres todo lo que yo he soñado y mucho mas. Tal vez no entiendas la forma en que has cambiado mi vida. Eres hermosa, inteligente, fuerte, siempre te preocupas por los demás, eres la persona que mas me ha apoyado, la razón por la que sobrevivo, el porqué y para que estoy vivo. Y yo te amo tanto que ya no podría volver a vivir separado de ti"

"¿Es todo lo que tienes que decirme?"

"¿Que tanto tiempo tienes para escucharme? Porque si me das el resto de tu vida podría enlistarte más razones cada día"

"¿Acaso tu?" dijo dubitativa "¿Me estas proponiendo matrimonio?"

"Si, aunque al parecer de no muy buena forma".

Se puso de rodillas frente a ella y sacó de su bolsa el anillo que tenia tanto tiempo cargando "Me harías el hombre más feliz de este mundo si aceptaras casarte conmigo".

Puso sus manos en su boca, incapaz de articular palabra, solo movía su cabeza mientras las lágrimas de alegría resbalaban por su mejilla.

Retiró los anillos que le había dado su abuelo, para colocar el que Tsubasa compró para ella.

"Por supuesto que si, te amo"

"¿Donde podremos ver si cumplo con los requisitos que puso tu abuelo?"

"No me importa lo que haya planeado mi abuelo, te amo y yo te prefiero a ti sobre cualquier otra cosa".

Él la sostenía por la cintura, ella rodeó el cuello con sus brazos y lo besó tiernamente

"Que bueno que estemos de acuerdo, pero creo que debemos investigar eso a fondo, tu abuelo te amaba y creo que hay mas en esta herencia de lo que aparenta, ¿porque no empezamos por leer esa carta que te dejó?"