I'm going where the sun keeps shining

Through the pouring rain

Going where the weather suits my clothes...

Everybody is talkin' - Henry Nilsen.


-Feels so good-

Bajó las escaleras de la comisaría delante de ella. Se giró para verla bajar dando pequeños saltos. Escalera a escalera, como si fuese una niña pequeña jugando a algún ridículo juego infantil.

- Dame mi parte- dijo extendiendo su mano cuando llegó a donde estaba él.

- ¿ Ya? ¿ Vas a ir a las carreras? - preguntó escéptico. - ¿ No es un poco temprano?

- No quiero desperdiciar este golpe de suerte - dijo colocando una mano en su cadera y ladeando su cabeza.

- ¿ Nunca ahorras nada? - Spike rebuscó entre su bolsillos en busca del aparato que utilizaba para hacer traspasos entre tarjetas de crédito.

- No- dijo solemne.

La miró con curiosidad, mientras ella seguía con la mano extendida esperando a recibir su parte. Parecía impaciente por desaparecer, como siempre.

- A ver, Spike, si guardo más de 24 horas mi dinero en una cuenta bancaria , desparece para pagar mi deuda, teniendo en cuenta que tendría que vivir tres vidas para pagarla- dio un suspiró largo y dramático.- No, no ahorro nada, nunca, porque es absolutamente inútil.

- ¿ Cómo hacías para sobrevivir antes de instalarte en la Bebop? - Spike se rascó la cabeza a la vez que hacía un traspaso entre las tarjetas.

- Una chica tiene sus trucos- dijo con un sonrisa misteriosa, mientras guardaba el dinero en uno de sus bolsillos.

- ¿ Que va a ser esta vez? ¿ Perros? ¿Caballos? - preguntó.

- Me lo pensaré por el camino- Se acercaron a las naves paseando con tranquilidad. - Tijuana es un satélite maravilloso- dijo Faye mirando a su alrededor- Tiene un encanto especial.

- El encanto de un montón de mierda- murmuró Spike abriendo la cabina de su nave.

- ¿ Disfrutas llevándome la contraria?- dijo ella haciendo lo mismo y dedicándole una mirada tediosa.

- Ni te lo imaginas - contestó Spike sonriendo con malicia.

Se subieron a las naves. Faye hizo un extraño movimiento al arrancar y la nave renqueó haciendo un fuerte ruido. LA vio maldecir, golpeando el volante con los puños.

- ¿ No sabes conducir Faye? - se rió al arrancar.

- Cállate, idiota- replicó molesta- Soy mejor piloto que tu.

Spike se rió con ganas, una carcajada larga y burlona.

- Soy más rápida - dijo molesta ante las burlas de su compañero.

- Ni lo sueñes, muñeca - Spike se recostó sobre su asiento, mientras colocaba el espejo retrovisor.

- ¿ Una carrera, vaquero? - le retó coqueta con una mano en su mejilla observándole a través del teléfono.

- ¿Estas segura, Valentine? Ese trasto tuyo no es rival para el Swordfish - Spike se inclinó ante la cámara, poniéndose los guantes que usaba habitualmente para conducir.

- ¿Tu montón de chatarra?No me hagas reír ¿ Hasta donde? - Faye se estiró y le miró con una sonrisa desafiante.

- ¿ Hasta el final de la colonia? - preguntó levantando una de sus cejas.

- De acuerdo- dijo arrancando el motor y saliendo rápidamente.

- Serás tramposa- Spike salió tras ella a toda velocidad.

Surcaron del cielo, ciertamente su nave era más aerodinámica que el Red Tail, pero Faye pilotaba a toda potencia. La adelantó pero no consiguió dejarla atrás, ella no tardó en ponerse a su lado. Se cruzó delante de él, impidiéndole ver y contándole el paso, volando en zigzag para que no la adelantarse. Llevaba el motor al límite, subió un par de metros para adelantar por arriba de ella volvió a bloquear su paso.

Faye llegó a meta con una maniobra que bien podría haberla hecho estrellase contra el suelo.

- ¡Si! - gritó eufórica saltando de su nave- Te lo dije, soy más rápida que tú.

- Pilotas como una pirada - Spike bajo del Swordfish y pateó una lata.

- Le dijo la sartén al cazo - se burló ella poniendo las manos en su cintura.

- Has hecho trampas - Spike la miró con un gesto serio.

- He ganado, TE he ganado- dijo saltando alrededor de él- Maldita sea, tendríamos que haber apostado algo. - Se lamentó chasqueando los dedos en el aire.

- Eres una pésima ganadora- dijo Spike mirándola de reojo, tratando de no echarse a reír. Ella le sacó la lengua sonriendo ampliamente. Últimamente sonreía mucho más, desde que tenía esas extrañas citas con alguien, estaba mucho más feliz, o al menos lo parecía, no solía buscarlo tan a menudo, aunque nunca lo había rechazado, le ponía enfermo. Fuese quien fuese acabaría rompiéndola el corazón y tendría deseos de matarlo. Tenía deseos de matarlo ahora, cuando se lo imaginaba tocándola.

Faye le miró durante unos segundos como si tratase de averiguar lo que él estaba pensando. Volvió a hacer un gesto de triunfo y se sentó en el suelo, apoyando su espalda en un á la sombra en aquel caluroso día. Él hizo lo mismo y se sentó junto a ella, se dejó caer apoyando la cabeza en su regazo.

- ¿ Estás cómodo? Mi madre no parió un cojín ¿Sabes? - dijo al encenderse un cigarro.

- Siempre estoy cómodo entre tus piernas- Spike sonrió abiertamente mientras le quitaba el pitillo de los labios y le daba una calada.

Faye le dedicó un sonrisa escéptica y le pasó las manos por el pelo.

- Me sorprende lo suave que es tu pelo, siempre pensé que sería una maraña indomable, pero... mis dedos se deslizan entre tus rizos con facilidad- dijo mirando al horizonte, Spike le devolvió el pitillo y cerró los ojos.

Faye empezó a tararear, entre dientes, dejando que el humo escapara entre la comisura de sus labios. Los silencios entre ellos siempre habían sido agradables, hablar era mucho más peligroso.

El teléfono sonó devolviéndoles a la realidad. Spike se incorporó molesto, y contestó la llamada.

- ¿ Habéis capturado a Los Rata? - preguntó Jet al otro lado de la línea.

- Si - dijo en un suspiro cuando sostenía el teléfono con una de sus manos.

- Perfecto ¿ Podríais pasar por algún supermercado y hacer la compra? Estamos sin provisiones. - Jet se rascó el mentón.

- Jet, no somos los chicos de los recados - dijo Faye detrás de él.

- Faye si quieres comer, compra comida - contestó Jet tajante.

Spike entornó sus ojos cuando Faye enseñó su dedo corazón a la pantalla del teléfono.

- De acuerdo, capitán - dijo poniéndose en pie, colgando el teléfono para evitar una discusión.

Faye se levantó tras él, sacudiendo el polvo de sus pantalones. Tiró la colilla al suelo y la pisó con la punta de la bota.


El chaval que estaba atendiendo en la caja del supermercado no le hacía caso, tenía los ojos clavados en Faye, concretamente en el trasero de Faye, que contoneaba consciente de que la estaban mirando. Rebuscaba algo en una estantería, pero se había inclinado lo suficiente para que pudiesen disfrutar del espectáculo de sus pantalones cortos.

- Dos cartones de tabaco, Malvoro- repitió carraspeando con fuerza.

- ¿Eh? - preguntó el muchacho sin tan siquiera mirarle.

- Tabaco- dijo pasando la mano frente a sus ojos.

Se giró y dejó los cartones sobre la mesa, justo en el momento que Faye dejaba la cesta llena de cosas en el mostrador.

Faye le dedicó una cautivadora sonrisa al tiempo que le pasaba la tarjeta de crédito.

Spike se apartó un poco para disfrutar del espectáculo. El chico metía uno a uno los productos en las bolsas, mientras Faye coqueteaba y se divertía, apoyada en el mostrador.

- ¿ Quiere que le lleve las compras al coche? - preguntó el dependiente cuando terminó de empaquetar toda la compra.

- De acuerdo- volvió a sonreír con delicadeza, con falsedad y malicia.

El muchacho cargó con varias bolsas bastante pesadas, Faye llevaba una barra de pan bajo el brazo caminado delante de él meneando las caderas, consciente de cada gesto. La seguía como un perrito faldero, hechizado.

Spike salió tras ellos, con las manos en los bolsillos silbando y caminado lentamente.

Cuando el chiquillo se marchó, después de colocar toda la compra en el Red Tail, Faye se giró sonriendo triunfalmente y sacó de su camisa una botella de un whisky extremadamente caro.

- Me miran, pero no me ven- dijo besando la botella.- Idiota.

- No ven a nadie más- contestó sacando de la chaqueta los cartones de tabaco.

Ella le dedicó un gesto arrebatador y le chocó la palma de la mano.

- De todas formas, se ha perdido lo mejor- dijo quitando las gafas de sol que había robado de la tienda y poniéndoselas él.

Faye bajo la cabeza para ocultar su rubor, a pesar de ser totalmente consciente de su atractivo no sabía encajar los piropos.

- En el póquer es incluso mas divertido - dijo dándose la vuelta y guardando la botella con el resto de las compras - Un poco de escote... un falda mas corta de lo debido... y nadie mira mis manos.

- ¿ Y si alguien no cae en tus trucos ? ¿Si te pillan haciendo trampas?- preguntó entregándola los cartones de tabaco para que los guardase también. - Yo me di cuente que me estabas trampeando cuando nos conocimos.

- Disparo y huyo - se encogió de hombros. - No sería la primera vez.

Suspiró y sonrió con tristeza, no le extrañaba que siempre acabase metida en algún lío, había aprendido a sobrevivir a las bravas, la habían despertado en un mundo nuevo y salvaje, abandonándola a su suerte, sin recursos y sin armas para adaptarse en lo desconocido.

- No te muevas- Spike se puso serio repentinamente y dio un paso hacia ella, pasó el brazo por su cintura y colocó la mano sobre el Glock que Faye guardaba en el pantalón. - No mires atrás, mírame a mi.

- ¿ Que sucede? - preguntó con gesto serio y poniéndose en guardia.

Spike se inclinó y con la mano libre le cogió de la cara con cuidado y la besó.

- Eres idiota- dijo cuándo se separó de ella dándole un pequeño empujón. - Me has asustado, capullo.

- Volvamos a la Bebop- Spike se rió al tiempo que levantaba las cejas y le dio la espalda caminando hacia su nave.


Al encender el comunicador vio a través de la cámara, que estaba maquillándose. Totalmente concentrada se pintaba los labios con extremo cuidado.

- Ese color es horrible - dijo finalmente Spike por decir algo, para que ella se diese cuenta que la estaba mirando, aunque estaba seguro que lo sabía, que siempre sabía cuando él la miraba.

- Pues lo tienes por toda la cara, encanto - contestó Faye si dejar de mirarse al espejo al tiempo que pasaba las manos por su pelo, desenredándolo.

- "Touche" - Spike rió encendiendo el motor del Swordfish y poniéndose en marcha.

- ¿ Faye? - preguntó cuando llevaban más de media hora de vuelo en absoluto silencio.

- ¿ Que? - ella continuaba con la mirada fija en el camino.

- ¿ Tú te casarías conmigo? - preguntó con la voz cargada de ironía.

- ¿ Qué? ¿Cómo? - le miró a través de la cámara y echó a reír. - ¿ Cómo me preguntas esas cosas? ¿ Quieres que me estrelle?

- Es una pregunta retórica- Spike maniobró para colocar la aeronave a su altura.

- ¿ Por que demonios querrías tú casarte de todos modos? - dijo mirándole a través de la ventana y haciendo un gesto de incredulidad.

- ¿ Por que no? Las bodas son divertidas- respondió ligeramente ofendido.

- Spike, todos nuestros amigos están muertos, sería la boda más triste del universo - sentenció Faye lanzándole una mirada cargada de escepticismo a través del teléfono.

- Eres una romántica de las que ya no quedan ¿ eh Faye? - comentó con sarcasmo.

- No tendríamos ni testigos, Spike - suspiró ella.

- ¿ Ed y Jet? - preguntó.- ¿ Se necesitan dos personas no?

- Ed es menor de edad, no puede - Faye golpeó con la punta de los dedos la pantalla de la cámara.

- Entonces esperaremos a que sea mayor - sentenció con seriedad pero con una mirada burlona.

- Claro, Spike, lo que tu digas - dijo en tono sarcástico.

- Que poco sentido del humor tienes, querida - dijo sonriendo ampliamente.

- Será que no tienes cualidades como payaso - contestó.


Feels good
I'm stranded on a spaceship hideaway
And something makes me think I'm here to stay
I'm so happy where I am

Feels good
I've journeyed to the other atmosphere
And every breath I take just makes it clear
I'm holding heaven in my hands
It's automatic baby and it feels so good

Feels so goog - Jamiroquai.