Sueño e insomnio

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Autor original: Kiri coil

Titulo Original: Spleeping/Sleepless

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Capitulo 10. El regreso al Bosque

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Allen miraba cautelosamente a Kanda pero Kanda tenía sus ojos cerrados y sus brazos cruzados mientras viajaba en el carruaje desde la estación hasta el bosque. Debían encontrar al Buscador en uno de los poblados que limitan al bosque y descansar esa noche, debido a que ya era tarde para ir a recuperar la Inocencia.

El carruaje dio una sacudida y los ojos de Kanda se abrieron, encontrándose con los de Allen.

"¿Qué es lo que esta mirando?"– dijo Kanda bruscamente

"Nada"– dijo Allen y bajo la mirada hacia sus manos. Sólo cuando Allen pensó que Kanda finalmente era algo más amable, cambió completamente de nuevo a su fría personalidad. Por supuesto, esto se debía probablemente a que Kanda se culpaba a si mismo por haber fallado en la misión anterior.

"No es tu culpa"– comenzó a decir Allen, obteniendo de Kanda una mirada fría – "quiero decir, es que no podías saber que la Inocencia haría algo así…" – dirigiéndole una débil sonrisa.

"Cierra la boca"– dijo Kanda y cerró los ojos nuevamente.

La sonrisa de Allen desapareció. A pesar que, él mismo sabía que estaba siendo controlado, aún dolía cada vez que Kanda lo trataba de esa manera. Sabía que su propia atracción hacia Kanda no era real en absoluto, pero todo lo que hacia Kanda aún lo afectada. Allen era feliz cada vez que Kanda le ponía atención, cuando se preocupaba por él. Ahora, se sentía enfermo cuando escuchaba las palabras frías y ásperas que Kanda le dirigía, y a pesar que Allen sabia que nada era real, aún se sentía como tal y Allen no podía evitarlo.

El carruaje brincó de nuevo y Allen sintió que su estómago se hundía y la bilis subía hasta su garganta.

Los ojos de Kanda aún permanecían cerrados pero sus rasgos mostraban su enfado, desde sus cejas fruncidas hasta sus brazos cruzados. Estaba furioso, Allen lo sabía. Furioso consigo mismo y con Allen. Probablemente estaba arrepintiéndose de haber ido a la misión con él y deseaba haber ido solo. Probablemente odiaba estar con Allen como compañero, quien le disgustaba y lo irritaba.

Todos estos pensamientos sobre Kanda odiándolo, Allen sintió como su almuerzo en su garganta, provocando la sensación de vomitar, instintivamente se llevó la mano a su boca. Con su estómago revuelto a penas escuchó a Kanda gritarle al cochero que se detuviera antes de empujar la puerta y tropezar para dejarse caer y devolver el contenido de su estómago al lado del camino. Tan pronto terminó, el pensamiento del disgusto de Kanda regresó nuevamente, provocando una nueva ola de nauseas generando que vomitara nuevamente. Devolvió el estómago tres veces antes que este quedara vacio y se colapsara en el suelo, sudado y adolorido.

Allen sintió que alguien lo levantaba y sostenía su cabeza, antes que el rostro de Kanda entrara en su rango de visión.

"toma y bébelo"– dijo Kanda y Allen abrió los ojos, aún sintiéndose inestable y enfermo como Kanda le ofrecía agua de una cantimplora.

Allen gorgoreó y escupió, enjuagándose la boca del sabor desagradable que le había dejado su anterior malestar, pero cuando Kanda trató de alejarse, la manos de Allen se movieron involuntariamente para aferrarse al abrigo de exorcista de Kanda. Estaba enfermo y sabía que tenía la apariencia de un tonto, pero Allen no podía controlarse a si mismo y en ese momento no le importaba.

Kanda alejó sus manos, pero para la sorpresa y alivio de Allen, Kanda solo se levantó y se detuvo para levantar a Allen y cargarlo para llevarlo de regreso al carruaje, y pudieran continuar con su viaje.

De regreso en el carruaje, Kanda no hizo ningún comentario cuando Allen se recargó en él y entrelazó sus dedos. Se sentía bien, pero aún esto era suficiente para que Allen se sintiera mal nuevamente, porque sabía que todo lo que estaba haciendo Kanda por él en estos momentos, era solamente por el bien de la misión.

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Una vez que se encontraron con su Buscador, Kanda soltó a Allen. Allen probablemente tenía mejor control de sí mismo cuando ellos estaban alrededor de otras personas y Kanda deseaba estar alrededor de Allen lo menos posible. Después de que su misión terminara, Kanda tenía planeado pedirle a Komui una misión de largo termino donde quiera que sea pero muy lejos de los cuarteles, así el podía enfriar su cabeza antes de ver a Allen nuevamente. Por ahora, él tenía que mantener vigilado a Allen para asegurarse que se rompiera el cuello durante el trayecto.

" ¿Qué tan lejos se encuentra el bosque?"– preguntó Kanda tan pronto como pusieron un pie fuera del carruaje.

El buscador lo miró sorprendido – "Ya es muy tarde. ¿No desean quedarse esta noche e ir al bosque por la mañana?"–preguntó.

"Dormimos en el camino"– respondió brevemente Kanda.

Kanda miró de reojo a Allen, quien mostraba una tonalidad verdosa pálida y algo mareado, quién involuntariamente se acercaba más a Kanda, pero afirmando con un leve movimiento de cabeza –"estamos bien"– dijo a pesar que su voz sonaba débil.

Kanda no le gustaba ver sufrir a Allen, pero sabia seguiría sufriendo cuando más tiempo estuviera bajo los efectos de encantamiento – "comeremos primero antes de partir"– dijo Kanda. Esperanzado a darle a Allen un poco más de energía al menos antes que de ellos se adentraran al bosque.

Pero el plan de Kanda no fue como él acordó. A pesar que solicitó la cantidad de alimentos que Allen podía comer. Allen solo comió lo que una persona normal comería. Comió, pero era una acción mecánica sin ninguna señal de su usual placer que lo caracterizaba a la hora de comer.

"Date prisa"– dijo Kanda como Allen picaba un plato de fideos. Habían estado sentados cerca de una hora y Allen sólo había comido una tercera porción de lo que usualmente comía – lo cual, para cualquier otra persona normal, era aún una enorme cantidad – pero para Allen, era inverosímil.

Allen alzó la mirada, una pequeña sonrisa adornaba su rostro cuando su ojos se encontraron con los de Kanda, antes de que desapareciera –"terminé"– dijo

Kanda se crispó – "Tú no vas a ningún lado hasta que te termines todo eso"

"Ya estoy lleno. Podemos irnos"– repitió Allen.

"no tengo la necesidad que te vuelvas a desmayar, Moyashi. ¡Comete tu maldita comida! "– dijo Kanda, encontrándose con la mirada furiosa de Allen.

Allen, probablemente estaría débil por comer una cantidad insuficiente de alimentos, pero estaba lejos de ser su prioridad –"¡no tengo hambre!"– respondió

Kanda deseaba estrangularlo. Casi había olvidado que tan irritante podía a ser Allen, desde que él ha estado atrapado en todo lo que ha sucedido – "Si deseas morir de inanición o dejarte morir en la misión, entonces ¡sólo pídelo ahora y te haré el favor!" – Dijo bruscamente –"o ¿tendré que joderte, para forzarte a comer? "

Allen le dirigió una mirada molesta a Kanda – "de cualquier manera, ¿Por qué te importa?"– demandó.

"Porque serás una maldita carga, si vamos a la misión, contigo en ese estado"– respondió Kanda.

Los ojos de Allen se abrieron ampliamente y bajo la mirada a su plato. Sus labios temblaron, pero después de unos momentos, tomó el tenedor nuevamente y comenzó a comer. No se detuvo hasta que no dejó nada de lo que había servido en la mesa, pero cuando se levantó, se miraba aun más pálido y más enfermo que antes.

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Esa noche, el bosque estaba muy oscuro, pero había estado oscuro cuando Kanda buscaba a Allen. Ambos golem, el propio y Timcanpy habían grabado todo así, que no les fue difícil encontrar la choza que era la entrada a ese extraño mundo donde Kanda encontró a Allen. Sólo tomó algo de tiempo por que la carreta no podía entrar por la densidad del bosque y Allen no podía recorrer todo el trayecto en la condición en que se encontraba.

" ¿estuve aquí?"– preguntó débilmente como ellos caminaron a través de la hierba crecida del patio hasta la cabaña.

Había una tenue luz que brillaba a través de la puerta, a pesar que era más de media noche.

"Ya te lo dije. Había una anciana dentro, cuando a travesé la chimenea, y un chico me llevo hacia ti"– dijo Kanda

" ¿un chico?"– preguntó Allen

Kanda recordó al joven muchacho que estaba en ese mundo encantado y lo guió hasta Allen – sus ojos cafés y desenfocados, parecidos a los de un animal – y ahora estaba bastante seguro el por qué – "Creo que él es, el ciervo monstro que estábamos buscando"– dijo

Allen le dirigió una mirada incrédula – "Un chico no es un ciervo, Kanda"

Kanda chasqueó – "y aquí tampoco hay tal cosa como una bella durmiente"

Allen se mordió el labio y se giró – "Entonces, ¿eso es lo que piensas? ¿Dónde crees que este la Inocencia si todo esto es su mundo?"

"tú debes saberlo, ¿no es así Moyashi? Es a ti a quién está afectando"– dijo Kanda, lamentando sus duras palabras cuando Allen se puso aún más pálido.

Allen encabezó su camino hasta la choza, empujando la puerta de madera podrida hasta revelar la misma anciana que Kanda había visto en aquella ocasión, aún estaba tejiendo bajo la luz del fuego de la chimenea donde esta sentada.

"Obaasan, siento interrumpir"– dijo educadamente Allen.

La anciana levantó la mirada brevemente antes de bajarla de nuevo al trabajo de sus manos.

Kanda no había notado la vez anterior, pero ella estaba realizando una carpeta sumamente grande o cobija o algo parecido porque el tejido yacía en sus pies eran varios pies de largo, y había varias pilas de hilo a un lado de ella.

" ¿Qué esta haciendo?"– preguntó Allen mostrándose curioso.

Kanda lo miró molesto aunque Allen no se percató de esto. No tenían tiempo para curiosear. Necesitaban curar a Allen lo más rápido posible.

"Estoy tejiendo"– dijo suavemente.

" ¿Qué es lo que esta tejiendo?"– inmediatamente preguntó Allen, acercándose más. El fuego parpadeó pero Kanda podía ver las escenas multicolores de todo el tejido dentro de hilado.

"La vida de mi hermano"– respondió ella, alzando la mirada hacia Allen nuevamente.

Para entonces, Kanda se quedó quieto –" ¿Quién es tu hermano?" – Preguntó – " ¿Por qué estas haciendo esto?"

La anciana pasó su mirada de Allen a Kanda. Notó que los ojos de la mujer eran cafés – la misma calidez y color que posee el chico, quién era un ciervo, a excepción que ella podía enfocarlos.

"Eso es imposible"– dijo lentamente Kanda.

" ¿Qué cosa?"– preguntó Allen, mientras se giraba hacia a él.

"tu hermano es el ciervo"– dijo mirando a la anciana.

Ella le sonrió y entonces suspiró – "deberás regresar a ese lugar. Mi hermano te guiará" – dijo

Kanda asistió levemente mientras se dirigía a la chimenea, alzando su mano de la misma manera que lo había hecho antes.

Un segundo después, se encontró así mismo retrocediendo con el brazo sujetado por Allen quién lo miraba preocupado – " ¿Qué estas haciendo, idiota?" – dijo Allen, mientras giraba su mano y revisaba en busca de quemaduras – " ¡eso es peligroso! ¡Estúpido!"

"Esto es parte del hechizo, Moyashi"– dijo Kanda, quién se forzó a si mismo a alejar su brazo de las manos de Allen – "tenemos que caminar a través del fuego"

Allen lo miró por un momento, y entonces dejó ir su brazo –"podrías haberlo dicho antes"– dijo Allen

Kanda sólo continúo hacia adelante, caminado a través de las llamas.

Reconoció el mundo mágico con sus exuberantes campos verdes y el castillo a la distancia. Un momento después, Allen cruzó la chimenea, tropezando y cayendo contra Kanda. Sus ojos se cerraron cuando pensó que era sumergido entre las llamas, pero se abrieron de nuevo una vez que sintió los brazos de Kanda que lo atraparon para que no cayera.

" ¡Kanda! Lo siento"– Allen se disculpó rápidamente, pero se distrajo nuevamente cuando miró el lugar donde estaban.

La primera reacción de Allen fue observar detenidamente la tierra de los cuentos de hadas, y estaba tan sorprendido y asombrado como un niño pequeño. Kanda pensó que Allen se miraba dulce e inocente. Percatándose que ambos estaban muy cercas uno del otro, pero antes que pudiera poner distancia entre ellos, llegó el muchacho.

Cómo Kanda lo había visto antes, estaba vestido con pieles y su mirada aún era extraña porque no podía enfocar correctamente.

"los llevare al castillo"– dijo y enfrente de sus ojos, comenzó a crecer, alagarse hasta cambiar, porque un momento después, donde estaba el joven ahora había un gran ciervo quién los esperaba con su cabeza baja.

"sube a su lomo"– Kanda ordenó a Allen, quién lo miraba fijamente

" ¿Qué? Pero es un niño pequeño"– dijo Allen.

"él es un ciervo. Tú estás débil. Y deseo terminar esta misión"– dijo bruscamente Kanda.

Allen nuevamente lo miró herido, pero Kanda ignoró su expresión a favor de ayudar a Allen a subir en el lomo del ciervo. Allen forcejó solo un poco, antes de rendirse y tratar de mantener el balance, mientras se sujetaba de la cornamenta del ciervo.

"Nunca he montado antes a un ciervo…"– dijo Allen nerviosamente

"Es porque la gente normal no monta en ciervos, imbécil"– respondió Kanda mientras ponía los ojos en blanco antes mirar al ciervo.

"Vámonos"– ordenó

El ciervo inclinó la cabeza y comenzó a correr hacia el castillo. Eran tan rápido que a Kanda le costó trabajo mantener su ritmo, pero pronto…pronto, todo esto terminaría.

Continuara...