Hola, no sé presiento que me atraso con los capítulos, pero no abandonaré este fic pero esta semana actualizaré con menos frecuencia porque la próxima semana tengo exámenes y tengo que estudiar sí o sí (porque a lo mejor me quedan 6 ¬¬)

Bueno no os aburro con tonterías de mis estudios, aquí os dejo el capítuloJ
Capítulo 10.

OoOoOoOoOoOoO

Rose:

Era dos de enero y al día siguiente teníamos que regresar a Hogwarts, Hugo ya se había ido a dormir y yo supuestamente también debería estar, estaba tras la puerta del despacho de mi padre.

-Mione, entiéndelo no me gustaría verla mal-oí a mi padre.

-Lo entiendo Ron yo tampoco quiero verla mal, pero son amigos y tienen once años-le contestó mi madre con voz calmada.

-Es un Malfoy-dijo y yo me di cuenta de lo que hablaban-y no lo digo porque su padre sea quien sea, sé que Malfoy ha cambiado, me di cuenta en el hospital pero lo digo por lo que significa su apellido, no quiero que Rose se enamore, que sufra y que sea una repudiada-le dijo mi padre y yo me enternecí al oírlo.

-Ron-oí que le dijo mi madre con ternura y me imaginé a mi madre acariciándole la mejilla como tantas veces lo hizo-no tienes que preocuparte de eso, ya te lo dije antes tienen once años y si se enamoraran, cosa que no creo, Rose es inteligente, valiente y es tu hija, no sé porque tienes tanto miedo.

-Lo sé, es mi Princesa pero sobre todo es tu hija, salió a ti-oí a mi padre decirle a mi madre dulcemente.

Decidí alejarme de esa puerta cuando oí que dejaban de hablar y me dirigí a mi habitación y me quedé pensando sobre lo que hablaron mis padres ¿en serio pensaban que me enamoraría de mi mejor amigo?

Scorpius:

Me estaba vistiendo, oí volveríamos a Hogwarts pero no estaba tan alegre como antes, mi madre seguía en San Mungo, mi tía ya había salido pero estaba siempre cansada.

A mi madre no solo la habían torturado Lucius le había lanzado un hechizo que la dejo inconsciente y los médicos nos dijeron que tenía un rajado en el estomago, cuando le pregunté a mi padre que hechizo era no me lo quiso decir.

-Papá ¿nos vamos?-le pregunté

-Sí vamos-me dijo mi padre no superaba que hubieran atacado a mi madre, tenía ojeras y estaba más pálido que nunca.

Fuimos a la chimenea, mi padre echo los polvos Flu y se formo en la chimenea el característico fuego verde, nos metimos dentro y dijo: Estación de Tren.

Llegamos a la estación de tren y nos dirigimos hacia los andenes 9 y 10, nos paramos en frente de la columna que estaba entre los dos andenes y empezamos a correr sin siquiera mirar si había algún muggle cerca, me fijé en mi padre que estaba con la cabeza gacha y con los ojos rojos.

-¿Papá? ¿Estás bien?-le pregunté preocupado al traspasar la barrera.

-Nada hijo-me dijo sacando otro intento de sonrisa, últimamente le veo hacer muchas.

-Scor…-oí que me llamaba una voz que yo conocía muy bien.

-Rose…-le dije abrazándola la eché a ella y a Albus mucho de menos sobre todo desde lo de mi madre.

-¿Qué tal estas?-me dijo.

-Un poco mejor que en el hospital pero no muy bien-le dije, me fijé en su rostro y vi en sus ojos azules un brillo de preocupación.

-No tienes de que preocuparte, tu madre va a estar muy bien-me dijo sonriéndome y cogiéndome de la mano-yo ya me despedí de mis padres y Albus está ya en el Expresso, te vi a lo lejos y era para decirte si subimos juntos-me preguntó a lo yo asentí, me despedí de mi padre y subí al tren junto a Rose. Buscamos por los compartimentos a Albus y lo encontramos en el último con James, Fred, Louis y Cedric.

-Hola chicos-les dijo Rose.

-Hola prima-dijeron James, Fred y Louis.

-Hola Rosie-les dijo Cedric entregándole una sonrisa-¿qué tal las vacaciones?

-Bien-dijo mirando hacia mí que me había sentado en el compartimento al lado de Albus, ella se sentaba a mí lado y vi como Cedric miraba hacia mí con curiosidad.

-Nos enteramos de lo del ataque-me dijo Cedric Jordan.

-Y… ¿qué tal estas?-me preguntó Louis-queríamos ir a verte al hospital pero dijo mi tía Ginny que solo fueran Albus y tú-dijo-pero queríamos ir eh!-aclaró.

-Queríamos ir a verte, claro pero dile tú a tío Ron que vamos a todos a verte, ya le costó entender que su Princesa quería ir-dijo James riéndose a lo que yo solté una risa débil. Sinceramente ese comentario aunque no lo quisiera decir con maldad me sentó mal, pero lo disimulé bien, al menos eso creo porque sentí las miradas escrutadoras de Rose y Albus.

Pasaron las horas y Rose se durmió y se tumbo en el sofá del compartimento poniendo sus piernas encima de las mías, Albus estaba mirando por la ventana en el sillón de en frente y los chicos a buscar a la hermana de Cedric, Miriam Jordan.

-Scor, queda poco para llegar voy a ir a ponerme la túnica-dijo Albus mientras salía por la puerta.

De repente sentí como Rose se removía con dureza en sí misma, también oí como salía de su boca un sollozo.

-¡Rose!-le grité agitándola para que despertara-¡Rose! ¿Qué…-intenté preguntar pero me interrumpí al ver que abría los ojos de golpe.

-Rose… ¿qué te pasaba?-le pregunté con dulzura.

-Na…nada solo era una pesadilla-me dijo con lágrimas en sus azules ojos.

-Pero… ¿estás bien?-volví a preguntarle, nunca vi a alguien llorar en sueños.

-Sí sí claro, tranquilo-dijo, ella me decía que me quedara tranquilo y ella parecía todo lo contrario a tranquila, estaba roja, con los ojos rojos aguantando las lágrimas y con el pelo alborotado por las vueltas que dio.

-Ah Rosie, estas despierta-dijo Albus que entraba por la puerta-ve si quieres a ponerte la túnica-le ofreció Albus a lo que ella aceptó.

-Al-le llamé-¿es normal que Rose llora, gima y se retuerza en sueños?

-¿Lo ha vuelto a hacer?-preguntó con los ojos muy abiertos y yo me preocupé.

-¿Qué ha vuelto a hacer, qué?-pregunté asombrado-¿le ha pasado antes?

-Cuando era pequeña le pasaba con frecuencia, tenía muchas pesadillas seguidas, pero cuando creció dejo de tenerlas, pero aún de vez en cuando las tiene, no te preocupes-me dijo sonriéndome para que me calmará, no funcionó.

Rose:

Hacía tiempo que no me pasaba, seis meses para ser exactos, cuando era pequeña me pasaba siempre todas las noches una pesadilla y solía ser con quien alguien a quien quiero y aprecio muere, yo estoy ahí mirando como muere y no puedo ayudarlo, me siento impotente, inútil.

Ahora fue diferente, era yo en La Madriguera, parecía más mayor, estábamos en Navidad y estaban todos, mi familia, los Scamander, los Longbottom, Scorpius, Patricia y Alexandre, eramos muy felices sin prejuicios ni nada.

Se oyó un ruido de pasos en el jardín y salieron de la nada unos mortífagos y quien más me llamó la atención era quien estaba al lado de Lucius Malfoy, Draco Malfoy, pero no parecía él, tenía los ojos blancos y daba la sensación de que se mantenía en pie gracias a unos líos.

Mi padre y tío Harry se levantaron de golpe y los apuntaron con la varita.

Sin decir nada Lucius Malfoy le lanzó una maldición a tío Harry y cayó en el suelo rendido, tía Ginny gritó pero no se podía oír nada, perecíamos mudos.

Draco Malfoy apuntó desde mi padre hasta mí y dirigió la varita a Scorpius y la agitó soltando una maldición color rojo que produjo que Scorpius se retorciera en el suelo y "gritara" Quería ayudarle pero no podía, no me podía mover, me fijé en que nadie de mi familia se inmutaba de lo que le pasaba a mi mejor amigo, nadie.

Mi padre miraba hacia él sin expresión alguna en su rostro y a su lado mi madre que estaba como él, Albus lloraba la pérdida de su padre hasta que otro rayo verde le alcanzó, James parecía una estatua quieta en la mesa, igual que él Fred y Louis, yo me retorcía para poder mover tan siquiera un solo pié pero no podía y otro rayo verde alcanzó a Scorpius que dejo de retorcerse en suelo.

Me quedé pensando en el significado del sueño mientras me ponía la túnica de Slytherin en el baño de las niñas pero no lograba una respuesta, al salir del baño vi una figura de una niña a la que hacía tiempo no veía.

-¡Miriam!-la llamé y corrí a abrazarla-¿qué tal la Navidad?-le pregunté.

-Muy bien Rose, me regalaron una escoba para mi próximo año-me dijo sonriente-es una Nimbus 2012.

-¿Vas a apuntarte para Quidditch en segundo?-le pregunté admirada, la verdad era que yo quería, pero a mi madre no le hacía mucha ilusión que jugara a un deporte del que ella caracterizaba de "peligroso".

-Sí, ojalá me cojan-me dijo y me dio un beso en la mejilla y se metió dentro del baño.

Me dirigí al compartimento, pero allí oí como Albus le contaba a Scorpius lo de las pesadillas y sonreí con ternura al notar a Scorpius preocupado.

-Volví-dije entrando al compartimento y ellos se quedaron callados de golpe-no hace falta que os calléis lo oí todo-dije mirando con el ceño fruncido a mi primo.

-Lo siento-me dijo Albus yo rodé los ojos y los dirigí al rubio que me miraba con pena y preocupación.

-No me mires así-le dije-no es la primera vez que tengo este tipo de pesadillas-le dije con tono de cansancio-suelo soñar que un ser querido se muere y yo no puedo hacer nada por evitarlo-les informé como si fuera lo más normal del mundo.

-Y… ¿con quién soñaste esta vez?-me preguntó Albus y yo me puse nerviosa.

-Ehh… con… Patricia, sí con Patricia-mentí y no sé si lo imaginé o no pero juré ver una expresión de desilusión en la cara de Scorpius.

Llegamos a Hogwarts y nos sentamos, Patricia, Alexandre, Albus, Scorpus y yo en la mesa de Slytherin.

-Hola, Mortífago-oí que decía una voz la cual yo reconocí por la de Helena Nott que se dirigía a Scorpius.

-¿Qué quieres Nott?-le preguntó Alexandre.

-Nada solo quería saludar a vuestro amiguito-dijo dirigiéndose a Scorpius-¿Qué tal esta mamá?-preguntó con tono infantil.

-¿En serio?-preguntó irónico Scorpius-por si no te has dado cuenta tú madre también ha sido atacada, y no sé tú pero a mí sí me importa mi madre y mi tía-le dijo con el rostro tenso por la furia que parecí que contenía.

-Y… ¿por qué crees que ha sido atacada? Primo-dijo Nott-por ti y tú asquerosa estirpe.

Scorpius se levantó de la mesa, salió del Gran Comedor y Albus y yo lo seguimos.

Hola, espero con todo mi corazón que os haya gustado y que me dejéis en vuestros comentarios que os parece lo de las pesadillas y esoJ

Muchos besoss 33

18-11-14