Eren despertó muy temprano esa mañana, estaba de vacaciones y quería ver las caricaturas antes de que su madre se despertara.

Llegó sigilosamente cual ninja de técnicas milenarias a la sala, tomo el control de la tele y en un rápido movimiento bajo el volumen hasta que solo un suave murmullo se pudiese escuchar.

No tenia un televisor en su cuarto, su madre no quería que se durmiera tarde, ni que viera canales feos como el de un señor que siempre esta en traje (como su tío) leyendo de una maquina a la que reconoce como tableta electrónica o papeles. Según Mikasa, esos sujetos siempre dicen malas noticias o pasan imágenes no aptas para un niño de su edad.

¿No aptas? Él ya vio sin querer a su madre sin blusa, ¿qué otras cosas no aptas había a parte de eso? El mundo es raro y escalofriante…

Escuchó un ruido proveniente de la planta alta y haciendo uso de las técnicas (de nuevo) ninjas milenarias, apago el televisor y se escabulló hacia las escaleras e hizo como si apenas bajase. Vio a su madre por el corredor yendo hacia donde él se encontraba y le dio los buenos días. Su madre le cargo en brazos (cree que nunca perderá esa costumbre) y lo dejo en las sillas altas de la barra de la cocina.

—¿Quieres panquecitos?

—No, quiero un omelette —Vio a su madre asentir yendo a sacar los ingredientes. El pijama rosa de su madre siempre le da risa (contrastando con su personalidad un tanto dominante, casi tirándole a masculino) unas pantuflas rosas y su cabello recogido en una coleta baja.

Recuerda que antes lo tenía más largo, pero por alguna razón se lo corto.

Su mami es muy bonita, su cabello es igual de bonito y siempre huele bien. Él quiere mucho a su mami, pero ella es muy empalagosa y siempre quiere estar pegada a él.

Cuando el desayuno estuvo listo, comió en silencio y su madre sólo tomo café. Al terminar le dijo que se iría a bañar para poder ir a trabajar.

—Ve y lávate los dientes, mas tarde te dejare con tu tío.

—¿Puedo ir en pijama? —No tenía ganas de bañarse, era un niño limpio pero… ¡estaba de vacaciones! Él quería sentir esa llamada libertad.

Su madre se le quedo mirando un ratito y luego sonrió, así como cuando ve a su tío.

—Claro, anda que se nos hace tarde.

—¡Si!

Corrió al baño de la planta baja, ahí alcanzaba mejor el lavabo y no usaba esa sillita del demonio para alcanzar las cosas. Tomo su cepillo dental con bonito estampado de cachorritos y se tuvo que parar de puntitas al intentar alcanzar la pasta que estaba mas lejos de lo usual, resbalándose, y topando con la esquina del lavabo dándose muy fuerte en la boca.

Contuvo el llanto, de verdad que contuvo el llanto. Pero el irremediable encuentro de las lágrimas saladas con su boca y su dolor punzante hizo que sollozara bajito. Arrojo el cepillo que aun tenía en la mano en un intento de sacar su dolor, y corrió al cuarto de su madre para que lo consolara. Aguantó mucho, era momento de su recompensa.

Abrió la puerta y vio a Mikasa en ropa interior, asustado por que cree que ha hecho algo incorrecto, lloro desconsoladamente producto de ambos sucesos.

Su madre alcanzo una toalla envolviéndose en ella y levantando a su hijo en brazos.

—¿Tan mal me veo? —intento bromear la mujer en un vano intento de consuelo. Provocando de nuevo el llanto en el menor.

Al final, a Mikasa no le quedo mas remedio que llevarle a su cuarto y consolarle en medio de gimoteos hasta que el infante quedo dormido.

La mujer se pregunta qué pasó ahí, llamó a su hermano y le dijo que pasara por Eren mas tarde, explicándole lo sucedido; su hermano a regañadientes aceptó.

Para cuando Levi arribo a la casa, dejó molesto su maletín en el primer sillón que vio. Subió las escaleras y dio con el dormitorio del infante que aun seguía dormido y entre sueños susurraba cosas que la verdad no le importan, ¿qué puede pensar un niño, en dulces? Le despertó, no quería quedarse mucho tiempo ahí.

—¿Tío? —reconoció la figura.

—Rápido, aun tengo que ir a trabajar.

—¿No esta de vacaciones?

—No.

El niño no pregunto más y alzó los brazos medio adormilado para que le cargase. Su mamá hace eso cuando lo va a levantar, es la costumbre.

—Levántate solo y vístete.

—Mamá dijo que podía irme en pijama.

Levi le miro feroz, casi diciéndole con la mirada que le obedeciera o seria castigado.

—Ácaros —contestó simple y salió de la habitación.

Eren se preguntaba que era eso, sonaba feo… Bueno, su pijama de conejito hoy no saldría a la luz. ¿Y si se pone una de un perrito? Hacia frío allá afuera y prefería estar calientito, abrió sus cajones y al no encontrar los pijama opto por ropa normal.

Aun le dolía la boca, punzadas de dolor iban y venían alternadamente.

Su tío le vio salir, afilando la mirada percatándose de lo simple que vestía el infante. Le tomo su pequeña mano guiándolo de nuevo a su cuarto en busca de ropa más gruesa. Al final, escogió una chamarra café que tenía una simpática capucha con orejas de perro. ¿Mikasa tendría una especie de fetiche con los perros? Su sobrino tenia lleno su guardarropa con cosas similares.

Ya en el auto y con un atraso bastante considerable se llevo a su sobrino al trabajo, ya qué más daba. Su jefe adoraba a Eren, no cree que se moleste.

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—Vi una mancha en tu escritorio, ¡uy!, que miedo.

—¿No trabajas en otro departamento?

—Si, pero escuche que habías traído contigo a tu hijo perdido —se rió de las ocurrencias de la oficina restándole importancia, sabia que era Eren—. No quise desaprovechar la oportunidad de ver al pequeñín.

—Estúpidas chismosas, las matare.

—Si, como digas. ¿Y Eren?

—Esta en la oficina de Erwin.

—¿No estas celoso?

—¿Debería? —alzó una ceja confundido.

—Pues si, te cambió por un hombre alto y rubio —se burló.

Levi gruñó ignorándola.

"¿De verdad no te molesta?" —insistió.

—No, sólo lo quiere por su tableta electrónica.

Hanji sabia que no le iba a sacar nada bueno y se encamino en busca del tesoro perdido (Eren). Le encontró muy entretenido tratando de jugar en la ya mencionada tableta mientras Erwin le explicaba. Parecía un padre amoroso.

—Ya ten los propios.

El rubio levanto la mirada encontrándose con su amiga, quien debería estar trabajando.

—¿No estas en otro departamento?

—Vine a ver a Eren.

—Esto no es guardería.

—Él ya esta en la primaria.

—Bien —el hombre suspiró, ganarle a Hanji en una discusión era caso perdido—, supongo que ya viste a Levi.

—Si, esta celosísimo por que el pequeño te prefirió.

—Él no es una persona irracional, mas bien esta de mal humor por que como siempre, le estabas molestando.

El niño escuchó a Hanji, pero estaba entretenido jugando con un divertido juego de unos enanitos amarrillos.

El rubio se levanto y le indico a Zoe que le siguiera, no sin antes decirle al pequeño de ojos verdes que no se saliera de ahí.

—Ve a trabajar.

—¿Sólo para eso me sacas?

—No, también quería hablar con Levi.

—Ustedes son unos aburridos —se quejó cruzándose de brazos y siguiendo a su jefe. Igual tenía ganas de molestar a Levi y por eso le siguió.

—Oye —le llamó la atención el rubio cuando se acerco.

—Estoy tratando de trabajar en mi proyecto.

—Creo que a Eren le duele un diente.

El mas bajo le miro, acomodándose en la silla, cosa que Erwin entendió como luz verde para decirle el problema.

"Se toca mucho la boca y luego hace muecas de dolor. Trate de preguntarle pero me da evasivas, creo que no me tiene confianza, deberías preguntarle tu"

—No soy su mamá.

—Pero eres un familiar cercano.

—Le llevare al dentista pero déjenme en paz.

Los otros adultos aceptaron, Hanji entendió la situación y por primera vez no intento bromear.

Después del trabajo y como ya había dicho, Levi le llevo al dentista.

—No me toca cita hoy.

—Te duele, ¿no?

—Si… pero fue por que me pegue en la mañana.

—Debiste haberlo dicho antes, igual vamos a entrar.

— ¡No! Me va a quitar todos los dientes y Jean se burlará de mí. ¡Cara de caballo se burlara de mí!

—Calla, ya has venido antes.

— ¡Pero antes no me dolía!

—Eres un niño grande, afróntalo.

—¡Me quedare chimuelo!

Levi se froto las sienes en un intento de serenarse.

Es un niño, es mi sobrino y estamos en un lugar público. No hay que dejar evidencia, se decía.

Por fin fue su turno y el pequeño ya se había calmado. Agarró aire en un intento de darse valor y se soltó del agarre del adulto yendo a su encuentro con el destino, pero antes de entrar se dio la media vuelta en un intento de huida, corriendo a la salida y… nada, el pie de su tío le negó el escape tirándole; cayendo de cara al piso.

El hombre le arrastro tomándole de un pie mientras el infante medio avergonzado medio adolorido se tapaba la boca en un intento por no llorar.

Las personas les veían escandalizadas y Levi pensaba "¡A la mierda la evidencia! Mikasa le iba matar".

Le sentó en la silla y le dijo al doctor que le revisara.

—N—no es nada —estaba nervioso, ese hombre se veía intimidante—. Es un diente de leche el que se aflojó, si quiere lo podemos sacar.

El niño pataleo con la boca abierta.

—No, él no quiere.

—Entonces se le caerá solo, esta adolorido por el golpe que se dio. Pero con el tiempo se pasará y si cuida lo que come no dolerá mucho.

—¿Hay otra forma de que se le caiga?

—Pues extrayéndoselo, soy dentista, joven. Se supone cuido los dientes, no trato de sacarlos.

—Bien, ¿pago en recepción?

—N-no se preocupe, así esta bien.

—Gracias.

Levi estaba molesto, eran simples cosas de niños y salió del trabajo para nada. Estúpido Erwin, le entregaría mal el proyecto para que lo regañasen a él. Suspiro cansado y volteo a ver a Eren en cuanto el semáforo estuvo en rojo. Vio al niño frotándose el área donde se encuentra el diento afectado.

Debe de aprender con dolor que la vida es así.

Llegaron a casa y le pregunto que si quería comer algo, el niño negó yéndose a sentar para ver televisión.

Allá el, si no quiere comer que no coma.

Le dijo que revisaría el trabajo pendiente y fue por su computadora portátil, tenía miedo de ir a su oficina, encerrarse como siempre y que cuando volviera el niño en un ataque de depresión se suicide (sabe que es poco probable, tirándole a nulo, pero no están de más las exageraciones). Teme por su vida, si a Eren le pasa algo, Mikasa será una madre vengadora, y la verdad no tiene ganas de lidiar con esa miserable mujer.

Un momento….

Dejo la laptop en la mesa. Sí Mikasa se entera que su pequeño retoño de ojos verdes tiene dolores… le culpará a él. Aunque no haya sido su culpa, según Eren, su hermana no se dio cuenta que todo eso pasó en su casa.

Se recargo en una pared cercana, ideando la forma de arrancarle ese diente y hacérselo pasar como accidental.

Pedirle a Eren que oculte el dolor es como pedirle que no cague, es imposible.

Tenia que hacer lo que nunca espero hacer en su vida: Pedir ayuda a Hanji.

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El sonido de la puerta le sacó de su letargo, cuando mando el mensaje (por que ni loco le llama pidiéndole un favor) se puso a tomar café mientras miraba a Eren dibujar después de que el niño se aburriera de ver televisión.

— ¡Tía Hanji esta aquí! —Ahora esa loca se da el lujo de anunciarse—. ¡Y trajo a papá Erwin!

Escupió la bebida dándole a su preciado sillón blanco. ¿Qué carajo dijo? Le arrojó un cojín, Erwin tiene de papá lo que él tiene de sucio, nada.

—Hanji… —el rubio se avergonzó por lo que dijo la castaña.

—¡Bromeaba! —agarró el proyectil y se lo devolvió pero no le dio—. No aguantas nada, eres todo un celoso.

—Como sea —¿Celoso? No, ella esta loca.

—Y para qué requieres de nuestra ayuda —recalco la palabra "ayuda" como regocijándose.

—Hay que arrancarle el diente al mocoso.

Eren, que hasta el momento había ignorado a todos mientras coloreaba su obra maestra, se levantó como resorte al escuchar lo que dijo su tío, corriendo inmediatamente a brazos del mas alto. ¿Él no le hará daño, cierto?

—No creo que sea buena idea —comentó el rubio mientras recibía a Eren.

El niño suspiro con alivio mientras asentía.

Levi negó agarrando a Eren y cargándolo él.

—Es por su bien, si Mikasa se entera que se golpeo nos matara a todos.

—¿Y por qué a todos? Que yo sepa tú eres el que lo cuida —se defendió la castaña.

Levi sonrió sardónicamente, ya estaba preparado para ese tipo de negación.

Bajo al niño y le tapo los oídos.

—Le diré que tú le estabas persiguiendo y que ese de allá —señaló con un movimiento de la cabeza a Erwin—, le iba a recibir pero se golpeo contra su rodilla.

Le quito las manos al menor y el niño le vio curioso, preguntándose que cosa no debía saber.

Los adultos le miraron sorprendidos, Mikasa debía de ser un monstruo, no había otra explicación para que Levi tuviera que embarrarlos en la situación.

—Bueno, ¿y ya pensaste en algo? —preguntó el rubio.

—No, no se me ocurre nada.

—Yo no quiero que me quiten el diente.

—Si no te lo quitan el hada de los dientes no vendrá —le explicó la castaña. Un cuento infantil no daña a nadie.

—¿Hada?

—Si, viene y te deja dinero.

—¿Dinero? —el niño pensó las posibilidades. No era mala idea, así podría comprarse muchos dulces en la escuela—. ¿Me pueden tirar todos de una vez?

—No… —vaya niño más codicioso—. Sólo son los que están flojos, si te arrancas uno para conseguir dinero el hada lo sabrá y te llevara con los monstruos.

Eren palideció.

—Bien, den ideas —ordeno Levi.

—Podemos llevarle al dentista —dijo pensativo Erwin, eso era lo más razonable.

—No quiere.

—¿Y si le amarramos un hilo al diente y se lo jalamos con la puerta? —ofreció la castaña.

—Bien —aceptaron los adultos.

Resultado: Eren estampado contra la puerta, tres veces.

—No funcionó —comentó el rubio frustrado.

—Genio nos resultó aquí el muchacho.

—Deja el sarcasmo, Hanji, ¿otra idea?

—Iba a sugerir estamparlo contra cosas pero… ya vimos que eso tampoco funciona y probablemente se le afloje otro.

—Ustedes no sirven de nada.

Se sentaron a pensar.

Después de un rato, Erwin se despidió por que tenia que ir a trabajar, era el jefe…

A Levi no le importó, supone ya han hecho suficiente y a él no le invito para nada. Iría por algo para quitar esa mancha de café.

Hanji encontró una paleta en su bolsa y se la dio a Eren, este contento (por fin recibió algo bueno) la tomo dándole las gracias, se aburrió de chupar y le dio una mordida que provoco que el diente flojo se cayera.

El niño sintió algo extraño en su boca, casi se lo traga pensando que era una pedazo de paleta y se quedo viendo al diente.

Vio a su tío llegar con una bolsa, dejándola en el suelo y el infante llego a su lado, le dijo que pusiera la mano y le dio el diente.

Levi se le quedo mirando, según el doctor, era un incisivo lateral. Tenia sangre en el. Ahogo un grito de frustración al recibirlo y se dirigió a lavarlo a la cocina.

Mascullo unos insultos para luego pensar: Sí el diente tenia sangre, era obvio que Eren también…

Escuchó el sonido de la puerta al cerrarse y…

Con la rapidez que caracteriza a su persona, giro para ver con horror a Mikasa llegar a la sala y, como toda buena madre exagerada, preguntarle por que sangraba; zarandeando al pequeño y mirando a todas partes hasta dar con él.

Su mirada amenazante no le intimido, pero sus labios gesticularon un claro "te matare" que le hizo sudar frío.

—Se me cayó un diente —dijo el pequeño asustado de la reacción de su madre.

Mikasa inmediatamente se calmó, palmeándole sus cabellos castaños y sacó de su bolsa una toallita húmeda y le limpio el rostro.

—Me da gusto, creí que tardarías más.

—Se me aflojo cuando me pegue en la casa.

—¿Por eso llorabas?

El niño asintió avergonzado.

Levi casi los mata a todos, casi. ¿Por qué no pensó eso desde un principio? ¡Hacer que Eren le explicara!

Vio a Zoe que estaban por llegar a la entrada huyendo como cobarde y regresar con la cola entre las patas al escuchar al infante.

Él se acerco a su hermana dándole el diente.

—Cuídalo mejor.

—Es un niño, a esta edad se le empiezan a caer los de leche.

Carajo, de haber sabido antes.

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—Gracias por todo, sargento —se despidió Eren sonriente medio adormilado en brazos de su madre.

Él se despidió con un gesto de la mano cerrando la puerta en el proceso.

Se sentó en el sillón con la cabeza hacia atrás exhausto mentalmente, tratar de arreglar las cosas era caso perdido, sería como usualmente es y mandaría todo a la…

—No es tan malo tener hijos, aprendes con ellos.

—Eren es un caso especial, es al único al que soportare —no tenia ganas de nada, sólo cerro los ojos esperando que la mujer se fuera.

—No creo que estés seguro de ello —comentó con gesto divertido, viéndole desde arriba.

Levi al sentir la voz muy cerca, abrió los ojos y al querer incorporarse sus bocas se unieron en un acto brusco.

Hanji se echo para atrás, riendo estruendosamente y rascándose la nuca avergonzada.

—¡Nos vemos mañana en el trabajo, friki de la limpieza! —se despidió agarrando su bolso y apresuradamente salió del apartamento.

—Hasta mañana, Zoe.

Esa noche, Hanji pensó en lo atractivo que era el rostro de su amigo cuando intenta relajarse, sin muecas de indiferencia y sin ceño fruncido.

Mientras, Levi intentaba explicarse por que a Hanji le olía la boca.

Y que cuidar niños, no era lo suyo.


Lo resubi, por que no se veía el capítulo D:

Esta idea es traida por: Shori M. ¡Gracias!

Chimuelo: Que no tiene dientes, creo se entiende pero no sé como digan en otros países.

Aclaro: NO ES YAOI. Son interacciones tío/sobrino/personajes secundarios. Por que luego me tientan a hacerlo Yaoi pero NO, no es.

Y bueno, quería desearles un ¡Feliz año nuevo!

En lo personal no me gustan las actividades de diciembre, pero soy obligada a asistir a los eventos familiares, así que en año nuevo la pasare fuera de la ciudad, de nuevo. Bah. Casi nunca estoy libre en estas fechas, pero ahora tengo tiempo libre.

Mi sobrinito a veces me recuerda a Eren, con sus grandes ojos verdes y su vocecita chillona diciendome tía todo el tiempo, no lo veo seguido, pero cuando lo veo nos la pasamos tomandonos fotos por que por alguna razón le gusta.

¡Hasta el próximo año!

Guest.

yaoista: Ño, no es yaoi, lo siento.

Kaede12345: Shi, pensaba hacer uno ErenxChibiLevi, lo tengo a la mitad por que es como especial de esta historia, pero tengo otro donde Eren es el "papá" de Levi, me salió mas de seme Levi, pero yo quiero un ErenxLevi no shota.

fer: ¡Gracias! Me tardo un poco pero si actualizo :3

YukoSama: ¡Muchas gracias! Si, ya mero me llega más inspiración para ese capítulo :3